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Invitados

El poder oculto: de donde nace la impunidad de Israel

10/07/2010 by maestro Deja un comentario

Los dueños del sistema

Por Manuel Freytas*

La gran complicidad internacional con las masacres periódicas israelíes no se gestan por miedo a Israel, sino por miedo a lo que representa el Estado judío. Israel es el símbolo más emblemático, la patria territorial del sionismo capitalista que controla el mundo sin fronteras desde los directorios de los bancos y corporaciones trasnacionales. Israel, básicamente, es la representación nacional de un poder mundial sionista que es el dueño del Estado de Israel tanto como del Estado norteamericano, y del resto de los Estados con sus recursos naturales y sistemas económico-productivos. Y que controla el planeta desde los bancos centrales, las grandes cadenas mediáticas y los arsenales nucleares militares.

El poder oculto

Israel, es la más clara referencia geográfica del sistema capitalista trasnacionalizado que controla desde gobiernos hasta sistemas económico productivos y grandes medios de comunicación, tanto en los países centrales como en el mundo subdesarrollado y periférico.

El Estado judío, más allá de su incidencia como Nación, es el símbolo más representativo de un poder mundial controlado en sus resortes decisivos por grupos minoritarios de origen judío, y conformado por una estructura de estrategas y tecnócratas que operan las redes industriales, tecnológicas, militares, financieras y mediáticas del capitalismo trasnacional extendido por los cuatro puntos cardinales del planeta.

Con una población de alrededor de 7,35 millones de habitantes, Israel es el único Estado judío del mundo.

Pero cuando hablamos de Israel, hablamos (por extensión) de la referencia más significante de un sistema capitalista globalizado que controla gobiernos, países, sistemas económicos productivos, bancos centrales, centros financieros, arsenales nucleares y complejos militares industriales.

Cuando hablamos de Israel, hablamos antes que nada de un diseño estratégico de poder mundial que lo protege, interactivo y totalizado, que se concreta mediante una red infinita de asociaciones y vasos comunicantes entre el capital financiero, industrial y de servicios que convierte a los países y gobiernos en gerencias de enclave.

El lobby sionista que sostiene y legitima la existencia de Israel, no es un Estado en el lejano Medio Oriente, sino un sistema de poder económico planetario (el sistema capitalista) de bancos y corporaciones trasnacionales con judíos dominando la mayoría de los paquetes accionarios o hegemonizando las decisiones gerenciales desde puestos directrices y ejecutivos.

Quien se tome el trabajo de investigar el nombre de los integrantes de los directorios o de los accionistas de la grandes corporaciones y bancos transnacionales estadounidenses y europeos que controlan desde el comercio exterior e interior hasta los sistemas económico productivos de los países, tanto centrales como «subdesarrollados» o «emergentes», podrá fácilmente comprobar que (en una abrumante mayoría) son de origen judío.

Los directivos y accionistas de las primeras treinta megaempresas trasnacionales y bancos (las más grandes del mundo) que cotizan en el indice Dow Jones de Wall Street, son mayoritariamente de origen judío.

Megacorporaciones del capitalismo sin fronteras como Wal-Mart Stores, Walt Disney, Microsoft, Pfizer Inc, General Motors, Hewlett Packard, Home Depot, Honeywell, IBM, Intel Corporation, Johnson & Johnson, JP Morgan Chase, American International Group, American Express, AT & T, Boeing Co (armamentista), Caterpillar, Citigroup, Coca Cola, Dupont, Exxon Mobil (petrolera), General Electric, McDonalds, Merck & Co, Procter & Gamble, United Technologies, Verizon, son controladas y/o gerenciados por capitales y personas de origen judío.

Estas corporaciones representan la crema de la crema de los grandes consorcios trasnacionales judeo sionistas que, a través del lobby ejercido por las embajadas estadounidenses y europeas, dictan y condicionan la política mundial y el comportamiento de gobiernos, ejércitos, o instituciones mundiales oficiales o privadas.

Son los amos invisibles del planeta: los que manejan a los países y a presidentes por control remoto, como si fueran títeres de última generación.

Quien investigue con este mismo criterio, además, los medios de comunicación, la industria cultural o artística, cámaras empresariales, organizaciones sociales, fundaciones, organizaciones profesionales, ONGs, tanto en los países centrales como periféricos, se va a sorprender de la notable incidencia de personas de origen judío en sus más altos niveles de decisión.

Las tres principales cadenas televisivas de EEUU (CNN, ABC, NBC y Fox) , los tres principales diarios (The Wall Street Journal, The New York Times y The Washington Post) están controlados y gerenciados (a través de paquetes accionarios o de familias) por grupos del lobby judío, principalmente neoyorquino.

Asimismo como las tres más influyentes revistas (Newsweek, Time y The New Yorker), y consorcios hegemónicos de Internet como Time-Warner (fusionado con América on Line) o Yahoo, están controlados por gerenciamiento y capital judío que opera a nivel de redes y conglomerados entrelazados con otras empresas.

Colosos del cine de Hollywood y del espectáculo como The Walt Disney Company, Warner Brothers, Columbia Pictures, Paramount, 20th Century Fox, entre otros, forman parte de esta red interactiva del capital sionista imperialista.

La concentración del capital mundial en mega-grupos o mega-compañías controladas por el capital sionista, en una proporción aplastante, posibilita decisiones planetarias de todo tipo, en la economía, en la sociedad, en la vida política, en la cultura, etc., y representa el aspecto más definitorio de la globalización impuesta por el poder mundial del sistema capitalista imperial.

El objetivo central expansivo de este capitalismo sionista trasnacionalizado es el control y el dominio (por medio de las guerras de conquista o de «sistemas democráticos) de recursos naturales y sistemas económico – productivos, en un accionar que sus defensores y teóricos llaman “políticas de mercado”».

El capitalismo transnacional, a escala global, es el dueño de los estados y sus recursos y sistemas económico- productivos, no solamente del mundo dependiente, sino también de los países capitalistas centrales.

Por lo tanto los gobiernos dependientes y centrales son gerencias de enclave (por izquierda o derecha) que con variantes discursivas ejecutan el mismo programa económico y las mismas líneas estratégicas de control político y social.

Este capitalismo transnacional «sin fronteras» del lobby sionista que sostiene al Estado de Israel se asienta en dos pilares fundamentales: la especulación financiera informatizada (con asiento territorial en Wall Street ) y la tecnología militar-industrial de última generación (cuya expresión máxima de desarrollo se concentra en el Complejo Militar Industrial de EEUU).

El lobby sionista internacional, sobre el cual se asientan los pilares existenciales del Estado de Israel, controla desde gobiernos, ejércitos, policías, estructuras económicos productivas, sistemas financieros, sistemas políticos, estructuras tecnológicas y científicas, estructuras socio-culturales, estructuras mediáticas internacionales, hasta el poder de policía mundial asentado sobre los arsenales nucleares, los complejos militares industriales y los aparatos de despliegue militar de EEUU y de las potencias centrales.

A ese poder, y no al Estado de Israel, es al que temen los presidentes, políticos, periodistas e intelectuales que callan o deforman a diario los genocidios de Israel en Medio Oriente temerosos de quedar sepultados de por vida bajo la lápida del «antisemitismo».

El lobby imperial

El lobby sionista pro-israelí, la red del poder oculto que controla Casa Blanca, el Pentágono y la Reserva Federal no reza en las sinagogas sino en la Catedral de Wall Street. Un detalle a tener en cuenta, para no confundir la religión con el mito y el negocio.

Cuando se refieren al lobby sionista (al que llaman lobby pro-israelí) la mayoría de los expertos y analistas hablan de un grupo de funcionarios y tecnócratas, en cuyas manos está el diseño y la ejecución de la política militar norteamericana.

A este lobby de presión se le atribuye el objetivo estratégico permanente de imponer la agenda militar y los intereses políticos y geopolíticos del gobierno y el Estado de Israel en la política exterior de EEUU.

Como definición, el lobby pro-israelí es una gigantesca maquinaria de presión económica y política que opera simultáneamente en todos los estamentos del poder institucional estadounidense: Casa Blanca, Congreso, Pentágono, Departamento de Estado, CIA y agencias de la comunidad de inteligencia, entre los mas importantes.

Por medio de la utilización política de su poder financiero, de su estratégica posición en los centros de decisión, los grupos financieros del lobby ejercen influencia decisiva en la política interna y externa de EEUU, la primera potencia imperial, además de su papel dominante en la financiación de los partidos políticos, de los candidatos presidenciales y de los congresistas.

A nivel imperial, el poder financiero del lobby se expresa principalmente por medio de la Reserva Federal de EEUU, un organismo clave para la concentración y reproducción del capital especulativo a nivel planetario.

El corazón del lobby sionista estadounidense es el poderoso sector financiero de Wall Street que tiene directa implicancia y participación en el nombramiento de funcionarios claves del gobierno de EEUU y de los órganos de control de política monetaria e instituciones crediticias (nacional e internacional) con sede en Washington y Nueva York.

Los organismos económicos financieros internacionales como la OCDE, el Banco Mundial, el FMI, están bajo directo control de los bancos centrales y de los gobiernos de EEUU y de las potencias controladas por el lobby sionista internacional (Gran Bretaña, Alemania, Francia, Japón, entre las más relevantes).

Organizaciones y alianzas internacionales como la ONU, el Consejo de Seguridad y la OTAN están controlados por el eje sionista USA-Unión Europea cuyas potencias centrales son las que garantizan la impunidad de los exterminios militares de Israel en Medio Oriente, como sucedió con la última masacre de activistas solidarios con el pueblo de Gaza.

Las principales instituciones financieras del lobby (Goldman Sachs, Morgan Stanley, Lehman Brothers, etc) y los principales bancos (Citigroup, JP Morgan y Merrill Lynch, etc), influyen decisivamente para el nombramiento de los titulares de la Reserva Federal, el Tesoro, y la secretaría de Comercio, además de los directores del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

El mito del «antisemitismo»

A este fenómeno de «poder capitalista mundial» judío, y no a Israel, es lo que temen los presidentes, políticos, periodistas, e intelectuales que evitan puntillosamente condenar o nombrar los periódicos genocidios militares de Israel en Gaza, repitiendo lo que ya hicieron durante la masacre israelí en Libano en el 2006.

La gran complicidad internacional con las masacres periódicas israelíes no se gestan por miedo al Estado de Israel sino por miedo a lo que representa el Estado de Israel.

No se trata de Israel, un Estado sionista más, sino del «Gran Israel», la patria del judaísmo mundial (con territorio robado a los palestinos), de la cual todos los judíos del mundo se sienten sus hijos pródigos desperdigados por el mundo.

No se trata de Israel, sino de las poderosas organizaciones y comunidades judías mundiales que apoyaron en bloque el genocidio militar de Israel en Gaza, que utilizan su poder y «escala de prestigio» (construida mediante su victimización histórica con el Holocausto) para convertir en un leproso social al que se atreva criticar o a levantar la voz contra el exterminio militar israelí en Gaza.

Los gobiernos del mundo capitalista, los periodistas, intelectuales, organizaciones sindicales y sociales no le temen a Israel, sino a su lapidación social como «antisemita» (mote que se le otorga al que enfrenta y/o denuncia al sionismo judío).

No le temen al Estado de Israel, sino a los hijos de Israel camuflados en los grandes centros de decisión del poder mundial, sobre todo económicos-financieros y mediático-culturales.

Los políticos, intelectuales y periodistas del sistema no temen a Israel, sino que temen a los medios, organizaciones y empresas judías, y a su influencia sobre los gobiernos y procesos económicos-culturales del sistema sionista capitalista extendido por todos los países a escala planetaria.

En definitiva temen que las empresas, las universidades, las organizaciones y las fundaciones internacionales sionistas que financian y o promocionan sus ascensos y puestos en la maquinaria del sistema los declaren «antisemitas» y los dejen sin trabajo, sin vacaciones y sin jubilación.

Esa es la causa principal que explica porque los intelectuales, académicos y periodistas del sistema viven elucubrando sesudos análisis de la «realidad» política, económica y social sin la presencia de la palabra judío o del sistema capitalista que paga por sus servicios.

Si bien hay un grupo de intelectuales y de militantes judíos de izquierda (entre ellos Chomsky y Gelman, entre otros) que condenaron y protestaron contra el genocidio israelí en Gaza, la mayoría abrumante de las comunidades y organizaciones judías a escala planetaria apoyaron explícitamente la masacre de civiles en Gaza argumentando que se trataba de una «guerra contra el terrorismo».

A pesar de que Israel no invadió ni perpetró un genocidio militar en Gaza con la religión judía, sino con aviones F-16, misiles, bombas de racimo, helicópteros Apache, tanques, artillería pesada, barcos, sistemas informatizados, y una estrategia y un plan de exterminio militar en gran escala, quien cuestione esa masacre es condenado por «antisemita» por el poder judío mundial distribuido por el mundo.

A pesar de que el lobby judío sionista que controla Israel, tanto como la Casa Blanca, el Tesoro y la Reserva Federal de EEUU no reza en las sinagogas sino en la Catedral de Wall Street, el que lo critique es tildado de inmediato como «antisemita» o «nazi» por las estructuras mediáticas y culturales controlados por el poder judío mundial.

Las campañas de denuncia de antisemitismo con las que Israel y las organizaciones judías buscan neutralizar a las criticas contra la masacre, abordan la cuestión como si el sionismo judío (sostén del estado de Israel) fuera una cuestión «racial» o religiosa, y no un sistema de dominio imperial que abarca interactivamente el plano económico, político, social y cultural, superando la cuestión de la raza o de las creencias religiosas.

El lobby sionista no controla el mundo con la religión: lo maneja con bancos, trasnacionales, hegemonía sobre los sistemas económicos-productivos, control sobre los recursos naturales, control de la red informativa y de manipulación mundial, y manejo de los valores sociales a través de la publicidad, la cultura y el consumo estandarizado y globalizado por los medios de comunicación.

En definitiva, el lobby judío no representa a ninguna sinagoga ni expresión racial, sino que es la estructura que maneja el poder mundial a través del control sobre los centros económicos-financieros y de decisión estratégica del sistema capitalista expandido como civilización «única».

Antes que por la religión y la raza, el lobby sionista y sus redes se mueven por una ideología política funcional: el sionismo capitalista-imperial que antepone el mercado, la concentración de riqueza, la «política de negocios», a cualquier filosofía que roce las nociones del «bien» o del «mal» entendidos dentro de parámetros sociales.

Entonces: ¿De qué hablan cuando hablan de «antisemitismo» o de «anti-judaismo religioso? ¿En que parámetros referenciales se basa la condición de antisemita»? ¿Quién es antisemita? ¿Quién critica a los judíos por su religión o por su raza en las sociedades del mundo?

A lo sumo, a los judíos, como está probado en la realidad social de cualquier país, no se los critica por su religión o condición racial sino por su apego excesivo al status del dinero (también cultivado por otras colectividades) y a integrar estructuras o jerarquías de poder dentro de un sistema injusto de opresión y de explotación del hombre por el hombre, como es el sistema capitalista.

Salvo los grupos minoritarios de fanáticos y racistas que sólo se representan a sí mismos, en las sociedades (salvo el nazismo alemán y algunas excepciones) casi nunca hubo «persecución religiosa o racial» del judío, si no que hubo una asociación del judío con la «peor cara del capitalismo», representada en el sistema económico-financiero especulativo.

En resumen

El lobby sionista que protege al Estado de Israel (por «derecha» y por «izquierda») esta conformado por una estructura de estrategas y tecnócratas que operan las redes industriales, tecnológicas, militares, financieras y mediáticas del capitalismo trasnacional extendido por los cuatro puntos cardinales del planeta.

Sus redes se expresan a través de una multiplicidad de organizaciones dedicadas a promover el actual modelo global, entre las que se cuentan principalmente: The Hudson Institute, The RAND Corporation, The Brookings Institution, The Trilateral Commission, The World Economic Forum, Aspen Institute, American Enterprise Institute, Deutsche Gesellschaft für Auswärtigen Politik, Bilderberg Group, Cato Institute, Tavestock institute, y el Carnegie Endowment for International Peace, entre otros.

Todos estos think tanks o «bancos de cerebros», reúnen a los mejores tecnócratas, científicos y estudiosos en sus respectivos campos, egresados de los las universidades de EEUU, Europa y de todo el resto del mundo.

El lobby no responde solamente al Estado de Israel (como afirman los analistas de la «cara derechista» de los neocons) sino a un poder mundial sionista que es el dueño del Estado de Israel tanto como del Estado norteamericano, y del resto de los Estados con sus recursos naturales y sistemas económico-productivos.

El lobby no solamente está en la Casa Blanca sino que abarca todos los niveles de las operaciones del capitalismo a escala trasnacional, cuyo diseño estratégico está en la cabeza de los grandes charmans y ejecutivos de bancos y consorcios multinacionales que se sientan en el Consenso de Washington y se reparten el planeta como si fuera un pastel.

Ni la izquierda ni la derecha partidaria hablan de este poder «totalizado» por la sencilla razón de que ambas están fusionadas (a modo de alternativas falsamente enfrentadas) a los programas y estrategias del capitalismo trasnacional que controla el planeta.

Por lo tanto, y mientras no se articule un nuevo sistema de comprensión estratégica (una «tercera posición» revolucionaria del saber y el conocimiento) el poder mundial que controla el planeta seguirá perpetuándose en las falsas opciones de «izquierda» y «derecha».

Y el lobby judío de «derecha» de los republicanos conservadores seguirá sucediendo al lobby judío «de izquierda» de los demócratas liberales en una continuidad estratégica de las mismas líneas rectoras del Imperio sionista mundial.

Y las masacres del Estado de Israel seguirán, como hasta ahora, impunes y protegidas por las estructuras del sistema de poder mundial sionista capitalista que lo considera como su «patria territorial».

* Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica.

 

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La felicidad imposible

07/07/2010 by maestro Deja un comentario

Prometí que sería el hombre “más feliz del mundo si estaba equivocado” y desgraciadamente mi felicidad duraría muy poco.

Todavía no ha concluido la Copa Mundial de Fútbol. Faltan aún seis días para el partido final.

¡Qué extraordinaria oportunidad se perderán posiblemente el imperio yanki y el Estado fascista de Israel para mantener apartadas las mentes de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta de sus problemas fundamentales!

¿Quién se habrá percatado de los siniestros planes del imperio con relación a Irán y sus burdos pretextos para agredirlo?

Al mismo tiempo me pregunto: ¿qué hacen por primera vez los buques de guerra israelitas en los mares del Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y las áreas marítimas de Irán?

¿Es posible imaginar que de allí se marcharán los portaaviones nucleares yankis y los buques de guerra israelitas con el rabo entre las piernas, cuando se cumplan los requisitos contenidos en la Resolución 1929 del 9 de junio de 2010 aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que mantiene la autorización para la inspección de los buques y aeronaves iraníes con la posibilidad de llevarla a cabo en el territorio de cualquier Estado y que esta vez autoriza a hacerlo a los buques en altamar?

La Resolución establece también que no se realizaría la inspección de los buques iraníes sin el consentimiento de Irán. En ese caso, la denegación sería objeto de análisis.

Otro elemento añadido es la posibilidad de confiscar lo inspeccionado, si se confirma que incumple lo dispuesto por la Resolución.

Un Irán desarmado fue víctima de aquella cruel guerra con Iraq en la que masas de Guardianes de la Revolución limpiaban los campos de minas avanzando sobre las mismas.

Este no es el caso de hoy. Expliqué en Reflexiones anteriores que Mahmud Ahmadineyad fue jefe de los Guardianes de la Revolución en el Oeste de Irán, que llevó el peso principal de aquella guerra.

Años más tarde, un gobierno de Iraq envalentonado envió el grueso de su Guardia Republicana y se anexó el Emirato Árabe de Kuwait rico en petróleo, que fue presa fácil.

El gobierno de Iraq mantenía con Cuba estrecha amistad y se le prestaba, desde los tiempos en que no estaba en guerra con nadie, importantes servicios de salud. Nuestro país trató de persuadirlo de que abandonara Kuwait, y pusiera fin a la guerra que había provocado a partir de puntos de vista erróneos.

Hoy se conoce que una mediocre embajadora yanki, que sostenía con el Gobierno de Iraq excelentes relaciones, lo indujo al error cometido.

Bush padre atacó a su antiguo amigo dirigiendo una potente coalición con una fuerte composición árabe-musulmana-sunita de países que abastecen de petróleo a gran parte de las naciones industrializadas y ricas, la cual avanzó desde el Sur de Iraq para cortar la retirada a la Guardia Republicana que se replegaba hacia Bagdad, la que por prudencia de la Infantería de Marina y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos -bajo la dirección de Colin Powell, general con prestigio, y posteriormente Secretario de Estado de George W. Bush- escapó hacia la capital de Iraq.

Por pura venganza, contra ella utilizaron los proyectiles contaminados con uranio empobrecido con los que por primera vez experimentaron el daño que podrían ocasionar en los soldados adversarios.

El Irán al que en este momento amenazan, con sus ejércitos de aire, mar y tierra, de religión musulmana-chiíta, en nada se parece a la Guardia Republicana que atacaron impunemente en Iraq.

El imperio está a punto de cometer un impagable error sin que nada lo pueda impedir. Avanza inexorablemente hacia un siniestro destino.

Lo único que puede afirmarse es que hubo cuartos de final en la Copa Mundial de Fútbol. De ese modo los fanáticos del deporte pudimos disfrutar los emocionantes partidos en que vimos cosas increíbles. Se afirma que, en 36 años, el equipo de Holanda no perdía un viernes en partidos de la Copa Mundial de Fútbol. Únicamente gracias a las computadoras podría sacarse esa cuenta.

El hecho real es que Brasil fue eliminado de los cuartos de final de la Copa.

Un juez dejó a Brasil fuera de la misma. Al menos esa fue la impresión que no se cansó de repetir un excelente narrador de la televisión cubana. Después la FIFA declaró que era correcta la decisión arbitral.

Más adelante, el mismo juez dejó a Brasil con 10 jugadores en un momento decisivo, cuando faltaba todavía más de la mitad del segundo tiempo del partido. Con seguridad que esa no fue nunca la intención del árbitro.

Ayer fue eliminada Argentina. En los primeros minutos el equipo alemán, a través del mediocampista Müller, sorprendió a la confiada defensa y al portero argentino logrando obtener un gol.

Con posterioridad, no menos de 10 veces los delanteros argentinos, por una del equipo alemán, no lograron un gol.

Por el contrario, el equipo alemán anotó tres más, y hasta Angela Merkel, Canciller Federal de Alemania, aplaudía rabiosamente.

Así, nuevamente, uno de los equipos favoritos perdió. De ese modo, más del 90% de los fanáticos del fútbol en Cuba quedaron estupefactos.

La inmensa mayoría de los amantes de ese deporte ni siquiera saben en qué continente está Uruguay. Un final entre países europeos será lo más descolorido y antihistórico desde que nació ese deporte en el mundo.

En cambio, ocurrieron hechos en la esfera internacional que no tienen nada que ver con los juegos de azar y sí con la lógica elemental que rige los destinos del imperio.

Una serie de noticias vieron la luz los días 1, 2 y 3 de julio.

Todas giran en torno a un hecho: las grandes potencias representadas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con derecho al veto, más Alemania, instaron el dos de julio al Gobierno de Irán a dar “una pronta respuesta” a la invitación que se le hiciera para retornar a las negociaciones por su programa nuclear.

El Presidente Barack Obama firmó el día anterior una Ley que amplía las medidas existentes contra los sectores energético y bancario de Irán, y podría penalizar a compañías que realicen negocios con el Gobierno de Teherán. Es decir, el bloqueo riguroso y el estrangulamiento de Irán.

El Presidente Mahmud Ahmadineyad afirmó que su país retomará las conversaciones a fines de agosto y destacó que en las mismas deben participar países como Brasil y Turquía, los dos únicos miembros del Consejo de Seguridad que se opusieron a las sanciones el 9 de junio.

Un funcionario de alto rango de la Unión Europea advirtió, despectivamente, que ni Brasil ni Turquía serán invitados a participar en las conversaciones.

No hace falta más para sacar las conclusiones pertinentes.

Ninguna de las dos partes cederá; una, por el orgullo de los poderosos, y otra, por la resistencia al yugo y la capacidad para combatir, como ha ocurrido tantas veces en la historia del hombre.

El pueblo de Irán, una nación de milenarias tradiciones culturales, se defenderá sin duda alguna de los agresores. Es incomprensible que Obama crea seriamente que se plegará a sus exigencias.

El Presidente de ese país y sus líderes religiosos, inspirados en la Revolución Islámica de Ruhollah Jomeini, creador de los Guardianes de la Revolución, las Fuerzas Armadas modernas y el nuevo estado de Irán, resistirán.

A los pueblos pobres del mundo, que no tenemos la menor culpa del colosal enredo creado por el imperialismo, ubicados en este hemisferio al Sur de Estados Unidos, los demás situados al Oeste, Centro y Sur de África, y los otros que puedan quedar indemnes de la guerra nuclear en el resto del planeta, no nos queda otra alternativa que enfrentar las consecuencias de la catastrófica guerra nuclear que en brevísimo tiempo estallará.

Desdichadamente no tengo nada que rectificar y me responsabilizo plenamente con lo escrito en las últimas Reflexiones.

Fidel Castro Ruz
Julio 4 de 2010
5 y 36 p.m.

Cubadebate

 

Publicado en: Invitados Etiquetado como: Fidel Castro Ruz, La felicidad imposible

El pan nuestro de cada día y los mercados de derivados financieros de materias primas

05/07/2010 by maestro Deja un comentario

En 2008, antes de que el sistema financiero casi se fundiera,
amenazando con un colapso económico de proporciones bíblicas, ocurrieron
algunos sucesos muy extraños en el mercado de derivados
financieros de materias primas. Ahora resulta claro que tanto las
instituciones como los inversores habían entendido ya que el mercado
hipotecario estaba descarrilando y que se avizoraban en el horizonte
graves problemas para las empresas financieras. Las tensiones se
acumulaban, ¿pero cómo se relacionaba eso los mercados de materias
primas? Todavía no lo sabemos con certeza, pero sabemos que coincidió
con unos niveles máximos de inversión -rayanos en los 317 mil millones
de dólares- en vehículos de inversión conocidos como fondos del índice
de materias primas.

En 1991, Goldman Sachs inventó el fondo del índice de
materias primas. Aunque otras empresas han replicado luego ese
fondo, Goldman ha mantenido aquí una cuota de mercado de entre el 60 y
el 75 por ciento.

Un factor clave en el éxito de los fondos del índice de materias
primas fue una exención garantizada por la Comisión Estadounidense de
Comercio con Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas
en inglés) y que permitía operar sin limitaciones para las posiciones
especulativas. Eso hizo que los fondos tenedores pudieran crecer
enormemente. Cualesquiera que fueran las razones en aquel momento, lo
cierto es que las condiciones han cambiado y la historia sugiere que no
fue una decisión sabia.

Goldman entraba en fondos de sus clientes e invertía lo recaudado en
contratos de futuros, un portafolio de contratos en los sectores
energético, agrícola, minero y financiero. Sería un patrocinador y un
gestor de la estructura , no un principal. Los contratos de futuros
fluctúan conforme al precio de una mercancía en una determinada fecha
futura. Por ejemplo, un barril de petróleo suministrable el próximo
agosto podría valer para el comprador y para el vendedor de hoy 70
dólares. El contrato de futuros entre un comprador y un vendedor
hipotéticos es, en substancia, un instrumento financiero que registra
continuamente ese precio cada día, hasta que llega el mes de agosto y se
conoce el precio final. No es un contrato sobre petróleo real, sino
sobre el precio del petróleo real en una fecha futura. Un contrato de
futuros es el equivalente funcional a un derivado de impagos, es un
derivado financiero del mercado líquido para una mercancía dada.

La idea del fondo no era la de operar con posiciones cortas [ventas] y
largas [compras], ni la de cubrir los precios físicos en el suministro
de la mercancía. El fondo prescindía de los puntos de vista del mercado,
y sólo compraba de un lado: el lado el que el valor del contrato de
futuros crecía a medida que crecía el precio de suministro esperado. El
patrocinador del fondo subsumía todos los contratos en un nuevo contrato
antes de que llegara la hipotética fecha del suministro. Al subsumir
los contratos, el fondo se hacía infinito, una inversión regular en un
índice de precios de materias primas sin fecha final.

Goldman y otros bancos hicieron montañas de dinero con
gratificaciones y emisiones (el efectivo pagado por los inversores lo
retenían los bancos mientras las cosas fueran por buen camino). Un
beneficio lateral era el gigantesco incremento en la volatilidad de los
mercados de materias primas. Inundando los mercados con contratos
unilaterales (especialmente, con la subsunción de fechas), los
movimientos de precios se hicieron más pronunciados. Los precios
absolutos de las materias primas tendieron inexorablemente a su subir, a
subir y a subir.

La volatilidad resulta esencial para las ganancias de las operaciones
comerciales de los bancos con derivados financieros. Los comerciantes
ganan dinero con los movimientos de precios; precios estables significan
un bajo potencial de ganancia comercial. La lógica del asunto es que
los fondos del índice de materias primas llevan a la volatilidad, la
cual lleva, a su vez, a ganancias comerciales para los patrocinadores de
los fondos. Goldman y otros bancos descubrieron que la operación de los
fondos del índice de materias primas, originalmente diseñados como un
producto para clientes interesados en invertir en mercados de materias
primas, alteraba la configuración del mercado, permitiéndoles comerciar
por cuenta propia con harto mayor rentabilidad.

En los últimos años, el grueso de los clientes de los fondos no
estaban ya diectamente interesados en las materias primas subyacentes.
En un artículo publicado en 2005, Gary Gorton y Geert Rouwenhorst
demostraron que los rendimientos de los derivados financieros sobre
materias primas estaban inversamente relacionados con los rendimientos
de los mercados de valores. Esa relación resulta particularmente robusta
en las primeras etapas de una recesión y cuando losprecios son más
bajos. Y crees que los precios de las acciones bajarán (o si quieres
cubrirte de riesgos en el mercado de valores), puedes ganar dinero
comprando en el índice. En 2007/2008, cuando los inversores comenzaron a
alarmarse con los rendimientos de sus inversiones en acciones, los
fondos del índice de materias primas crecieron rápidamente como una
cobertura frente a la caída de las bolsas y crecieron los precios de
futuros.

Con el tiempo, los precios de futuros deberían converger con los
precios reales de suministro de la mercancía en la fecha de suministro
de la misma. El precio de futuros no es más que el precio esperado de la
mercancía en el momento de su suministro. En esa fecha, el valor del
contrato de futuros y el valor de la mercancía real son el mismo.

En 2008, esa relación se desequilibró, señaladamente en los mercados
agrícolas. Esto coincidió con un desplazamiento de los activos de los
fondos, que migraron de los futuros de energía a los futuros agrícolas.
Recuérdese que los fondos estaban diseñados para perpetuarse y que la
subsunción de contratos hacía irrelevantes las fechas de
suministro.  Los precios de suministro físico (o “precios
corrientes”) se incrementaron como si los futuros estuvieran
impulsando a los precios corrientes, y no a la inversa. Pero no pudieron
mantener el ritmo de los precios del índice perpetuo.

Para muchos observadores, el significado práctico de eso fue un
masivo incremento del precio del pan y del fueloil y de muchos otros
productos por razones que desafiaban a la simple lógica de la oferta y
la demanda. (Véase: Frederick Kaufman: “The
Food Bubble” , en la revista Harper’s.) Los consumidores de
todo el mundo pagaron un alto precio. Algunos creen que los picos de
precios llevaron directamente a las escaseces alinetarias registradas en
el mundo en vías de desarrollo.

Para productores y consumidores empresariales (agricultores,
aerolíneas, etc.), se perdió la utilidad de los contratos de futuros,
porque esos contratos eran tan volátiles que ya no ponían eficazmente a
resguardo de los precios reales. Ponerse a resguardo sólo compensa si
los futuros convergen con los precios corrientes.

Un subproducto del crac financiero fueron unas relaciones de precios
más normales. Pero está fuera de duda que los bancos prosperaron merced a
hallarse en posesión de unas estructuras de mercado que servían
indirectamente a sus actividades de comercio con derivados. La
estructura subyacente sobrevive, y la regulación, por parte de la CFTC,
del tamaño de la posición está en discusión.

La CFTC cree que los fondos, como poco, contribuyeron a los
incrementos de precios y a la volatilidad. Está considerando la
posibilidad de regular el tamaño de las posiciones de los fondos en el
mercado. Sin embargo, la conclusión de la CFTC no ha dejado de ser
criticada. En un artículo académico firmado por Scott Irwin y Dwight
Sanders, profesores de la Universidad de Illinois en Urbana, sugiere que
no hay pruebas de que la presión sobre los precios.

No obstante, la coincidencia resulta perturbadora: tan perturbadora,
que el artículo de Irwin/Sanders parece de todo punto desacertado. Desde
que se descubrió la relación entre los fondos del índice de materias
primas y el mercado de valores:

–       La inversión en los fondos se dobló, y más;

–       Los precios de las materias primas se dispararon, del modo
más significativo en los productos agrícolas y en el petróleo (los
precios del trigo, por ejemplo, se triplicaron);

–       Aumentó la volatilidad en los mercados de materias primas;

–       Durante un buen período, la convergencia entre los precios de
futuros y los precios corrientes dejó de funcionar en algunos mercados;

–       Y por último, la importación de alimentos por parte de los
países en vías de desarrollo bajó considerablemente y aumentaron las
hambrunas.

El problema es que los mercados no son simples entornos abstractos
para inversiones esotéricas. Son los mecanismos de precio y suministro
de alimentos, energía, dinero y muchas otras cosas del mundo real.
Afectan a la gente real que necesita poner la comida en la mesa, llenar
sus depósitos de gasolina, abrir la luz y pagar sus hipotecas y sus
tarjetas de crédito cada mes. Limitar las posiciones especulativas
facilitadas por vehículos como los fondos del índice de materias primas
es una cuestión moral, no menos que de necesidad financiera.

Wallace C. Turbeville fue presidente del consejo de
administración de la empresa de inversiones VMAC LLC, así como
vicepresidente de Goldman, Sachs & Co.

Traducción para www.sinpermiso.info:
Casiopea Altisench

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Endilgar al pueblo la cuenta por la crisis bancaria

05/07/2010 by maestro Deja un comentario

Me refiero a los jefes de Estado que, el domingo por la noche, rompieron los programas de bienestar social y quemaron buenos empleos en medio de una recesión. Enfrentados con los efectos de una crisis creada por el estrato más rico y privilegiado del mundo, decidieron enjaretar la cuenta a los más pobres y vulnerables en sus países.

De qué otra manera podemos interpretar el último comunicado del G-20, que ni siquiera incluye un miserable impuesto a los bancos o a las transacciones financieras, y, en cambio, sí instruye a los gobiernos a reducir a la mitad sus déficit de aquí a 2013. Éste es un enorme y escandaloso recorte, y debemos tener claro quién pagará el precio: los estudiantes cuyas educaciones públicas se deterioran aún más mientras las cuotas se incrementan; los jubilados que perderán las prestaciones que obtuvieron con su trabajo; los trabajadores del sector público cuyos empleos se eliminarán. Y la lista sigue. Este tipo de recortes ya comenzaron en muchos países del G-20, incluyendo a Canadá, y están a punto de empeorar. Por ejemplo, reducir a la mitad el déficit de 2010 en Estados Unidos, en ausencia de un considerable incremento de los impuestos, implicaría un tremendo recorte de 780.000 millones de dólares.

Esto ocurre por una sencilla razón. Cuando el G-20 se reunió en Londres en 2009, en la cúspide de la crisis financiera, los dirigentes no pudieron unirse para regular el sector financiero, para que este tipo de crisis no volviera a ocurrir. Sólo obtuvimos retórica vacía y un acuerdo para poner sobre la mesa billones de dólares de las arcas públicas, para apoyar a bancos en todo el mundo. Mientras, el Gobierno estadunidense hizo poco para que la gente no perdiera sus casas y sus empleos, así que además de provocar una hemorragia de las arcas públicas para salvar a los bancos, la base impositiva se colapsó, y creó una predecible crisis de deuda.

En la cumbre celebrada este fin de semana, el Primer Ministro canadiense Stephen Harper convenció a sus contrapartes de que simplemente no sería justo castigar a los bancos que se portaron bien y no crearon la crisis (a pesar de que los extremadamente protegidos bancos de Canadá son consistentemente rentables y fácilmente podrían absorber un impuesto). Sin embargo estos dirigentes no se preocuparon de la justicia cuando decidieron castigar a individuos sin culpa por una crisis creada por los vendedores de derivados y los reguladores ausentes.

La semana pasada, Globe and Mail publicó un fascinante artículo acerca de los orígenes del G-20. Resulta que el concepto se concibió en una reunión en 1999 entre el entonces Ministro de Finanzas canadiense, Paul Martin, y su contraparte estadunidense, Lawrence Summers (sólo eso ya es interesante, ya que en ese momento este último jugaba un papel central en crear las condiciones para esta crisis financiera, al permitir una ola de consolidaciones de bancos y rehusarse a regular los derivados).

Los dos hombres querían expandir el G-7, pero sólo a países que consideraran estratégicos y seguros. Necesitaban hacer una lista, pero parece que no tenían papel a la mano. Así que, según los reporteros John Ibbitson y Tara Perkins, los dos hombres tomaron un sobre manila, lo pusieron en la mesa, entre los dos, y comenzaron a trazar el marco de un nuevo orden mundial. Así nació el G-20.

La anécdota es un buen recordatorio de que la historia se moldea con las decisiones humanas, no las leyes de la naturaleza. Summers y Martin cambiaron el mundo con las decisiones que garabatearon en el anverso de ese sobre. Pero nada indica que los ciudadanos de los países del G-20 tengan que recibir órdenes de este selecto club.

En Italia, Alemania, Francia, España y Grecia, los trabajadores, los jubilados y los estudiantes ya salieron a las calles contra las medidas de austeridad, y muchas veces marchan bajo el lema de no pagaremos por su crisis. Tienen muchas sugerencias acerca de cómo obtener ingresos para enfrentar sus respectivos déficit presupuestales.

Muchos demandan un impuesto a las transacciones financieras que reduciría la velocidad de transferencia del dinero especulativo y se obtendría dinero nuevo para programas sociales y el cambio climático. Otros exigen imponer a los contaminadores elevados impuestos que financien el costo de enfrentar los efectos del cambio climático y alejarnos de los combustibles fósiles. Y ponerle fin a guerras que se están perdiendo siempre es un buena manera de reducir costos.

El G-20 es una institución ad hoc, sin la legitimidad de la Organización de las Naciones Unidas. Ya que acaba de intentar enjaretarnos una enorme cuenta por una crisis que la mayoría de nosotros no intervino en crear, propongo que nos guiemos por Martin y Summers. Denle la vuelta y escriban del otro lado del sobre: Devolver al remitente.

 

www.naomiklein.org

Traducción: Tania Molina Ramírez

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Los derechos humanos y de los pueblos

05/07/2010 by maestro Deja un comentario

Se pone así de relieve la compatibilidad entre las dimensiones individual y colectiva de los derechos humanos. Todos los pueblos y todas las culturas forman parte de la herencia y del patrimonio común de la humanidad, y merecen igual respeto y consideración a la hora de preservarlos. Asimismo, debe tenerse en cuenta el medio ambiente, pues los ecosistemas también son patrimonio común de la humanidad y de los pueblos que los habitan.

D ebe prestarse especial atención a los individuos y sectores más vulnerables y desfavorecidos, como es el caso de las mujeres, los niños, las personas mayores, las personas con discapacidad, los trabajadores migrantes, los refugiados y los desplazados, sin que esta enumeración sea exhaustiva. Ello exige la aplicación de medidas de igualdad o equidad compensadora, es decir, medidas específicas en favor de estos individuos y sectores discriminados y marginados con el propósito de superar o, al menos, paliar la situación o condición de desventaja y desigualdad que el actual modelo económico y social imperante acentúa y agrava.

Son documentos particularmente relevantes en lo que se refiere a los derechos humanos:

  • La Carta de las Naciones Unidas de 1945, que es un tratado internacional que codifica los principios fundamentales de las relaciones internacionales, como el de igualdad de derechos y el de libre determinación, así como el que prohíbe el uso de la fuerza y obliga a los Estados a la resolución de sus conflictos por medios pacíficos.

  • La Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) de 1948, el texto más conocido y divulgado relativo a los derechos humanos .

  • Los Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966, es decir, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), cuyo primer artículo, común a ambos, reconoce el derecho de libre determinación de los pueblos.

  • La Declaración sobre el Derecho al Desarrollo (DDD), que contempla los derechos humanos como universales, interdependientes e indivisibles.

Asimismo, s on especialmente relevantes los derechos humanos directamente vinculados con la satisfacción de las necesidades básicas, de ahí que quepa destacar los derechos relativos a la alimentación, al agua, a la vivienda, a la salud, a la educación y a disponer de servicios sociales básicos para todos, principalmente para los más pobres y vulnerables.

Sin embargo, el siglo XXI se ha inaugurado en un contexto económico, político, social y cultural caracterizado por lo que se denomina “globalizaci ón” o “mundialización” neoliberal, consistente en la expansión ilimitada de los valores e intereses de las fuerzas y grupos hegemónicos que dominan la producción y el mercado capitalistas a escala planetaria. De este modo, se relega lo humano, lo social y lo cultural frente a lo económico, lo financiero y lo comercial, desplazando los valores solidarios a un lugar marginal, reduciéndolos a la caridad o generosidad humanitaria característica de las tradicionales instituciones de beneficencia. En consecuencia, los beneficios y la riqueza dejan al margen amplias capas de población, constituyendo la principal fuente de pobreza.

Asimismo, dicha globalización considera nuestro entorno natural o medioambiental como una fuente inagotable de materias primas, cuyo coste debe reducirse al mínimo para hacer rentable la fabrica ción de objetos de consumo. E l modelo mercantilista y consumista promovido por la globalización neoliberal resulta ecológica y humanamente insostenible, indigno e injusto, pues el trabajo humano y los recursos naturales no deben considerarse meras mercancías cuyo coste debe reducirse al mínimo para maximizar los beneficios en la fabricación o prestación de productos o servicios.

Los objetivos a lograr para hacer realidad todos los derechos humanos para todos, y no sólo para los más privilegiados, consiste en mejorar el bienestar, la dignidad y la calidad de vida, procurando una mayor igualdad económica y social y prestando particular atención a los más pobres y vulnerables, así como respetar y proteger la diversidad cultural. Además, el desarrollo debe ser sostenible ecológicamente, lo que exige un uso racional y no abusivo de los recursos naturales para garantizar el futuro bienestar de las generaciones venideras y de la biodiversidad del planeta.

También deben considerarse como objetivos el establecimiento, mantenimiento y fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales, concibiendo la paz como una paz justa, en la que se respeten y protejan los derechos humanos, pues de lo contrario sería una paz aparente que oculta una situación de opresión y violencia ejercida desde los poderes dominantes. Esta es la mejor garantía de la seguridad para todos, a la cual debe unirse un desarme progresivo que disminuya la capacidad de amenazar y destruir, y que libere recursos económicos y humanos para actividades pacíficas 2 .

En lo que se refiere al comercio, debe ser compatible con la equidad y la justicia social y no basarse exclusivamente en el afán de lucro del comerciante. En este sentido, los beneficios de la actividad comercial deben redistribuirse equitativamente. Los seres humano s y los colectivos donde convive n y desarrolla n su personalidad no deben considerarse meras mercancías ni meros agentes, más o menos solventes y “competitivos”, de la oferta y la demanda del mercado global, tal y como interpretan la OMC, los Estados de los países más ricos y sus bancos y empresas transnacionales, pues ello fomenta un intercambio comercial desequilibrado e inequitativo que genera mayor desigualdad económica y social y pobreza a escala nacional e internacional.

Tampoco deben convertirse en meros consumidores ni meros deudores de préstamos contraídos en circunstancias de desigualda d e indefensión manifiestas que a toda costa deben reembolsar, como es el caso de la deuda externa de los países empobrecidos del Tercer Mundo. En dichos países las nuevas formas de dominación consisten además del comercio injusto en las políticas económicas basadas en los programas de ajuste estructural, posteriormente rebautizados con el engañoso nombre de “estrategias de lucha contra la pobreza”, los cuales están diseñados para hacer posible el reembolso de la deuda externa por parte de dichos países y no para satisfacer las necesidades y derechos de sus ciudadanos.

Dicho reembolso tiene como función principal transferir el producto de la sobreexplotación de sus recursos humanos y naturales hacia los Estados más ricos y sus bancos y empresas transnacionales. De este modo, dichos países se convierten en exportadores netos de capital, siendo la menguada ayuda al desarrollo que los países así enriquecidos conceden a los empobrecidos netamente inferior a dicha transferencia y a la fuga de capitales, lo que provoca que la brecha entre países ricos y pobres sea cada vez mayor y que la desigualdad económica y social aumente por doquier.

Asimismo, la “gobernanza” o el “buen gobierno” interpretados a la manera neoliberal pretenden relegar a un segundo plano la democracia y sus implicaciones. De este modo, se pretende legitimar políticamente la mercantilización de todo lo humano y su entorno medioambiental y, concretamente, las políticas económicas que convienen a las fuerzas hegemónicas. La gobernanza o el buen gobierno neoliberales vienen a ser el conjunto de normas y procedimientos políticos, administrativos e institucionales adecuados a la aplicación o implementación de las políticas económicas neoliberales, caracterizadas por la primacía del sector privado y de sus valores (competitividad, rentabilidad, consumismo y productivismo, entre otros) y por la subordinación a éstos de los sectores público y civil.

La doctrina de los derechos humanos no sólo genera derechos, sino que también genera deberes 3 . En este sentido, si todos los individuos y grupos humanos son titulares de los derechos humanos, y en especial los más vulnerables y desfavorecidos, todos los individuos y grupos tienen igualmente el deber de contribuir en favor de la aplicación y realización de todos los derechos humanos para todos según las posibilidades y capacidades de cada cual. Por ello, debe destacarse la cada vez mayor responsabilidad del sector privado, en particular de las empresas y bancos transnacionales, como sujetos obligados por el conjunto de los derechos humanos debido al enorme capital económico que acaparan, a la gran presión que ejercen sobre el poder político y a la importante cantidad de recursos humanos y de conocimiento de que disponen.

La reciente crisis financiera en los países ricos ha puesto en evidencia las consecuencias previsibles, pero negligentemente ignoradas, de la excesiva especulación financiera por parte de dichos bancos y empresas transnacionales privados, quienes en connivencia con muchos dirigentes estatales y gubernamentales, una vez más, han evitado su estrepitoso colapso mediante la expropiación de cuantiosos fondos del sector que consideran “obsoleto”, el sector público, sin reconocer el fracaso de las medidas pro sector privado que han impuesto ¡y siguen imponiendo! 4 .

H acer efectivos los derechos humanos para todos, sin discriminación, exige la reorientación de las actuales políticas económicas, tanto a escala nacional como internacional, así como de las relaciones económicas, financieras y comerciales entre los países “desarrollados” y “subdesarrollados”, con el propósito de que sean más equitativas y menos abusivas. Frente a los modelos “gobernancistas” neoliberales, los Estados principales sujetos del Derecho Internacional y sobre todo los Estados de los países más ricos y poderosos deben convertir los compromisos políticos contraídos en foros internacionales en normas jurídicas, y por lo tanto vinculantes, a fin de hacer realidad los derechos humanos en un mundo tan mercantilizado y “financiarizado” como el que vivimos.

Además , el actual modelo de globalización limita enormemente, por no decir que anula completamente, la libertad de cada pueblo de elegir el modelo de desarrollo que mejor se adapte a sus características específicas. Frente a ello, las políticas de desarrollo y de reducción de la pobreza deben ser elaboradas principalmente por las personas y grupos afectados porque nadie mejor que ellos para comprender cuáles son sus circunstancias y sus necesidades propias.

En este sentido, el desarrollo humano y sostenible ecológicamente se presenta como un derecho humano de tercera generación o de solidaridad, junto a los derechos relativos al medio ambiente, a la paz, a la asistencia humanitaria y al patrimonio común de la humanidad, los cuales enfatizan la noción de solidaridad que debe impregnar la concepción, interpretación y aplicación de todos los derechos humanos.

Respecto de la financiación de las políticas en favor de los derechos humanos, debe destacarse la exigencia de que los países ricos cumplan el compromiso adquirido en reiteradas ocasiones de destinar el 0,7% de su PNB para Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en favor de los países del Tercer Mundo. Asimismo, debe establecerse un sistema tributario de alcance internacional, de carácter proporcional y progresivo, es decir, que incida principalmente sobre los grandes patrimonios y fortunas y que, gracias a los medios tecnológicos de que se dispone hoy en día, resultan técnicamente aplicables. También serían aplicables impuestos sobre las transacciones financieras (Tasa Tobin) o similares que, además de recaudar fondos para financiar programas en favor de los derechos humanos, servirían para frenar la especulación financiera, principal causa de la reciente crisis, y desincentivar actividades económicas lesivas para el medio ambiente y el bienestar social.

 

 

NOTA: Este artículo ha sido publicado en la revista Pueblos núm. 41, marzo de 2010.

1 Doctor en Derecho, autor de Derechos humanos y desarrollo al alba del siglo XXI , edit. Cideal, Madrid 2009 ( http://www.rebelion.org/noticia.php?id=95478 ) y de El derecho humano al desarrollo frente a la mundialización del mercado, edit. Iepala, Madrid 2005 ( http://www.revistafuturos.info/resenas/resenas13/derecho_desarrollo.htm ) .

2 En 2008, los gastos militares en todo el mundo alcanzaron casi el billón y medio de dólares (1.464.000 millones) según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Casi la mitad corresponden a EE.UU., 696.000 millones, según el diario “Le Monde” (Bilan Geostratégie 2010).

3 Artículo 29, apartado 1, de la DUDH: ” Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.”

4 En todo el mundo, la cantidad habría que cifrarla en billones de dólares o euros (Véase Neoliberalismo obligatorio , de Ignacio Ramonet, Rebelión 04-07-2010, (Pinchar en:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=109058 ). En el Reino Unido (Gran Bretaña), el año pasado se reconoció una cifra que se eleva hasta 850.000 millones de libras.

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Nuevamente sobre la cuestión étnico-nacional

29/06/2010 by maestro Deja un comentario

Así, el desprecio y las prácticas de exclusión a quienes son considerados inferiores, atrasados e incapaces de autogobernarse y aportar incluso formas organizativas novedosas, prácticas de democracia participativa y relaciones con la naturaleza realmente sustentables, van de la mano de enfoques que mantienen que los indígenas deben ser integrados, ya sea al espejismo de la falsa modernidad del mercado o a los proyectos vanguardistas y obreristas que han llevado a desviaciones y errores políticos graves a movimientos democráticos, revolucionarios, e incluso de signo socialista.

Una de esas perspectivas parte de observar el mundo indígena desde la exterioridad del nosotros de las nacionalidades, como productos del mestizaje biológico y cultural impuesto con violencia por los grupos oligárquicos; esas nacionalidades mayoritarias en casi todos los países latinoamericanos se sienten dueñas de la historia, la simbología nacional, el territorio, y refieren a las entidades étnicas diferenciadas como nuestros indígenas, a quienes hay que guiar, rescatar, salvar o redimir.

En la mayoría de los países, los pueblos originarios y de origen africano no fueron reconocidos como tales en los marcos constitucionales y sus movilizaciones, resistencias e incluso rebeliones armadas obligaron a los estados y las sociedades a descubrir lo que había existido -por casi dos siglos de vida independiente- bajo las miradas racistas de los grupos dominantes de criollos y mestizos: el carácter multiétnico, pluricultural y plurilingüístico de la mayoría de las naciones latinoamericanas.

Pese a los avances logrados en el plano de la formalidad constitucional y legal, tanto en los ámbitos nacionales como internacionales, las prácticas discriminatorias, segregacionistas y excluyentes hacia miembros de los pueblos indígenas son parte de la cotidianidad latinoamericana. En una asamblea pública en la ciudad de Oaxaca hace dos semanas, en la que se puso en marcha la campaña contra la discriminación en la educación que se ofrece a los pueblos indígenas, se denunciaron varios casos de exclusión de estudiantes indígenas de primaria por parte de autoridades de escuelas que incluso conminaron a los padres a cambiar a otra institución escolar a sus hijos, quienes también sufrían las burlas y los acosos de sus propios compañeros de aula.

Pero también en el plano de la construcción de nuevas alternativas y proyectos de socialismo del siglo XXI, los indígenas siguen siendo subsumidos en categorías que los observan en el pasado de la gens, el comunismo primitivo, el buen salvaje de la revolución que requiere ser incorporado a la modernidad de las luchas en las que es convocado como aliado subalterno y testigo etnográfico del verdadero acontecer de la historia.

Precisamente uno de los factores -entre muchos- de la implosión y desaparición de la Unión Soviética fue el abandono por parte del estalinismo de las políticas leninistas de cuidado extremo de las diferencias nacionales, especialmente hacia etnias, nacionalidades y naciones oprimidas, siendo precisamente esta grave desviación de Stalin, todavía en vida de Lenin, la que provocó la ruptura definitiva entre el dirigente principal de la revolución y el secretario general del partido. La rusificación, el traslado forzado de grupos nacionales y la represión como política de Estado conformaron la realidad estalinista de la llamada cuestión nacional.

Durante los primeros cuatro años de la revolución sandinista, el gobierno tuvo que pagar un precio muy alto por la falta de un programa específico por parte del FSLN previo al triunfo en 1979 y por las carencias y errores de apreciación sobre los fenómenos étnicos de sus primeros cuadros políticos enviados a la costa atlántica. Perspectivas que pugnaban por la proletarización de los misquitos, el poblamiento planeado y masivo de esta región por nicaragüenses del Pacífico, la negativa a considerar a las etnias costeñas como pueblos, y la carga histórica de etnocentrismo de sectores importantes de la nacionalidad mayoritaria, provocaron un desencuentro que trajo consigo una resistencia armada con base social, aprovechada por las fuerzas de la contrarrevolución y el imperialismo.

Es necesario asumir autocríticamente toda la herencia eurocéntrica que subyace en el concepto de pueblos sin historia, aplicado para aquellos que no se adecuan a los moldes de la lucha de clases moderna y civilizada. Leopoldo Mármora afirmó que este no es un fenómeno periférico dentro del marxismo sino remite al seno mismo de su aparato conceptual y a ciertos aspectos históricos de su constitución. Recordemos las apreciaciones de Marx y Engels sobre acontecimientos y personajes latinoamericanos como la festejada conquista de los territorios mexicanos por Estados Unidos durante la guerra de 1845-1848 y los severos juicios sobre Bolívar, a quien Marx describía como un cobarde, indolente que como la mayoría de sus coterráneos era incapaz de cualquier esfuerzo prolongado.

El pensamiento crítico debe comenzar por la revisión de aquellas interpretaciones teórico-políticas que han llevado a la ruptura del bloque nacional popular. Una de ellas ha estado relacionada precisamente con la comprensión y tratamiento erróneos de la cuestión étnico-nacional. Si no se aprende de los errores, estamos condenados a repetirlos.

http://www.jornada.unam.mx/2010/06/25/index.php?section=opinion&article=017a1pol&partner=rss

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Siguiendo los pasos del ALCA. La Unión Europea viene a por todo en América Latina

29/06/2010 by maestro Deja un comentario

Un conjunto de organizaciones sociales latinoamericanas se reunieron en Montevideo para analizar los Tratados de Libre Comercio (TLC) que la Unión Europea (UE) firmó en mayo con América Central, Colombia y Perú. Según las conclusiones del seminario, estos TLC son una grave amenaza para la soberanía alimentaria de los pueblos, los bosques y la pesca artesanal, y agravarán el cambio climático. Además, alertaron que los países del MERCOSUR corren los mismos riesgos tras la decisión de reanudar sus negociaciones con la UE a fines de junio.

El Grupo Semillas de Colombia, la Red Manglar de Ecuador, el Proyecto Andino de Tecnologías Campesinas de Perú, CEPEDES de Brasil, el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales y REDES-Amigos de la Tierra Uruguay se reunieron en Montevideo para analizar estos TLC que se insertan en la estrategia denominada “Europa Global”, aplicada por la UE desde 2006 para fortalecer a sus grandes corporaciones transnacionales alrededor del mundo.

Los análisis sectoriales de los impactos de los TLC sobre los Bosques, la Soberanía Alimentaria, la Pesca y el Cambio Climático, indican que la UE concretó acuerdos comerciales tan o más peligrosos que los firmados por Estados Unidos con Colombia, Perú y Centroamérica, y con el mismo objetivo: profundizar la liberalización comercial sobre amplios sectores estratégicos de las economías latinoamericanas en beneficio de las empresas europeas.

Las organizaciones presentes en Montevideo rechazaron los TLC que la UE concretó con las diversas regiones porque ponen en jaque la soberanía alimentaria y afectan la agricultura de pequeña escala, la pesca artesanal, los bosques y agravarán la crisis climática.

Algunos de los instrumentos presentes en estos TLC son la liberalización de las inversiones, del sector servicios y la apertura del sector agrícola, la eliminación de las trabas a las exportaciones (tanto arancelarias como no arancelarias), el fortalecimiento de los Derechos de Propiedad Intelectual (patentes) y la apertura de las compras estatales a los proveedores europeos.

“Estas medidas aumentarán la presencia de las grandes empresas en el sector agrícola. La agricultura industrializada, con gran maquinaria, uso de agrotóxicos, se verá fortalecida, sumando las patentes sobre las semillas, en detrimento de la agricultura familiar y campesina. Las políticas alimentarias controladas por el mercado internacional seguirán beneficiando a las empresas y perjudicando la soberanía alimentaria de los pueblos, sus posibilidades de determinar sus prácticas alimentarias locales y nacionales” aseguraron las agrupaciones sociales latinoamericanas.

Señalaron, asimismo, que los TLC impulsados por la UE incrementarán el impulso en el Sur global de la actividad extractiva maderera, los agrocombustibles, el agronegocio y la ganadería extensiva, los monocultivos de árboles, que han arrasado con los bosques y desplazado a comunidades locales, especialmente indígenas. La carrera europea por acceder a todo tipo de recursos naturales y adueñarse de la biodiversidad, sumada a esas actividades económicas realizadas desenfrenadamente, amenazan con acabar los bosques que ya han sido deforestados exponencialmente.

Las organizaciones sociales agregaron que la pequeña pesca artesanal, fundamental para la soberanía alimentaria y la alimentación de las poblaciones, también corre riesgos. Las grandes empresas europeas ya ocupan posiciones dominantes en el sector pesquero y acuícola latinoamericano, controlando el negocio de especies como el camarón, el atún y la tilapia. Su pesca de arrastre absolutamente insostenible ya es grave hoy y las medidas comerciales que defiendan a las corporaciones de la pesca perjudican las posibilidades de los pequeños pescadores, que cada vez logran menos capturas.

Finalmente, las agrupaciones latinoamericanas señalaron que las condiciones impuestas por la UE en las negociaciones reforzarán la ya creciente implementación de las falsas soluciones al cambio climático en nuestros países: desarrollo de transgénicos, agrocombustibles, la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques en los países en desarrollo (REDD) y mecanismos de desarrollo limpio, como las plantaciones de árboles para captura y almacenamiento de carbono y las represas. Estas medidas quitan la atención de lo verdaderamente necesario para hacer frente a la crisis del clima: que los países industrializados reduzcan radicalmente sus emisiones contaminantes.

Estos acuerdos chocan también con la Declaración de Naciones Unidas sobre derechos de los Pueblos Indígenas y con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales, porque no se realizaron las consultas previas a las comunidades indígenas. Así lo denunció la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), que agregó que los gobiernos de Colombia y Perú ni siquiera informaron nada a lo largo de todo el proceso de negociaciones.

“Los TLC que la UE impulsa en América Latina son una vuelta de tuerca más para la seguridad de sus empresas y del patrón de consumo abusivo de sus países. Los beneficiados en nuestra región son algunos pocos grupos de poder económico y los perjudicados nuestros pueblos. Los parlamentos centroamericanos, de Colombia y Perú, y el MERCOSUR, todavía tienen la posibilidad de frenar este grave avance europeo contra nuestro futuro como pueblos soberanos”, destacaron las organizaciones presentes en Montevideo.

Fuente: http://www.redes.org.uy/2010/06/28/siguiendo -los-pasos-del-alca-la-union-europea-viene-por-todo-en-america-latina/

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Pueblos originarios y luchas sociales en América Latina

21/06/2010 by maestro Deja un comentario

Quienes son los pueblos originarios

Los llamados pueblos originarios son los descendientes de civilizaciones que existían en América Latina antes de la llegada de los españoles. Durante la colonia, cuando los conquistadores se preguntaban si los indígenas eran seres humanos, una buena parte de ellos fueron explotados literalmente hasta la muerte en las minas de oro y plata, y otra parte en las explotaciones agrícolas, donde toda la familia tenía la obligación de trabajar para el patrón, gratuitamente, hasta sus últimos días. Este sistema, llamado “encomienda”, importado de la Europa medieval, vino a representar, por un lado, una de las armas principales del genocidio, y por otro lado, la primera usurpación masiva de tierras indígenas.

Pero no todos los indígenas sufrieron la explotación económica y la represión cultural bajo la colonia. Sus principales victimas fueron los que habitaban en regiones de montaña, o en las tierras bajas aptas para la agricultura. Los que habitaban en regiones selváticas, de difícil acceso y sin ningún interés económico preciso, fueron dejados en paz hasta épocas más recientes. La primera agresión que éstos van a sufrir de parte de poblaciones no indígenas, va a ser a fines del Siglo XIX y comienzos del XX, cuando se desató la locura colectiva de la explotación del caucho. Poco tiempo después, a partir de los años 50 del siglo pasado van a comenzar las actividades de prospección y explotación petroleras y con ellas la represión generalizada de todo intento de oposición indígena.

Por lo demás, cuando se habla de poblaciones originarias no se hace referencia a un conjunto humano homogéneo. Por un lado, se trata de una multitud de etnias con lenguas, creencias y costumbres muy diferentes que han conseguido permanecer en sus territorios ancestrales. Por otro lado, de una minoría considerable que ha sido expulsada de esos territorios y que pueblan hoy las “favelas”, las “barriadas”, etc. etc., es decir, los grandes cinturones de miseria de las más importantes ciudades del sub-continente. Todas estas poblaciones de origen indígena fueron y siguen siendo las principales protagonistas del “éxodo rural” y, a pesar de los esfuerzos por conservar su identidad cultural, han sufrido y sufren en el destierro urbano intensos procesos de aculturación.

¿Qué los ha proyectado al escenario politico?

Después de haber vivido excluidos, desde siempre, tanto política como económicamente, los pueblos indígenas han hecho en las ultimas décadas, una súbita irrupción en la vida política de varios países. Esta irrupción es una de las consecuencia del desarrollo del neoliberalismo que ha llevado a muchos gobiernos a privilegiar, para mayor beneficio de las multinacionales, la explotación a ultranza de los recursos naturales, con destino al mercado mundial de materia primas, en particular del petroleo, del gas, y de algunos minerales. También, para asegurarles, con vistas la crisis que nos prepara el cambio climático, el control de otros recursos vitales, como las fuentes potenciales de hidroelectricidad y de las grandes reservas de agua dulce.

Como una buena parte de estas riquezas naturales se encuentran precisamente en los territorios ancestrales de los pueblos originarios, el conflicto de estas poblaciones con el Estado era inevitable. El Estado, en efecto, propietario formal de todas las riquezas del subsuelo, se creyó en capacidad de poder disponer de esos territorios, sin tener en cuenta la presencia de estas poblaciones y sin respetar el Derecho a la consulta que le impone el Convenio 169 de la OIT (Organización internacional del trabajo). Para los gobernantes, sirvientes solícitos de las multinacionales, como para el resto de la población, la resistencia de los pueblos indígenas fue una verdadera sorpresa.

Ocurre que esta agresión capitalista es extremadamente grave, pues no sólo tiene que ver con la usurpación de los territorios ancestrales, sino también con los modos de explotación de esos recursos, altamente nocivos para la naturaleza y para las condiciones de vida de esos pueblos. En algunos casos se trata de la deforestacion, con todo lo que implica en perdidas de biodiversidad, para implantar cultivos intensivos, a veces de productos genéticamente modificados, y que van a ser regularmente fumigados con agrotóxicos, dañinos para la salud humana y animal, y contaminantes de las napas freáticas. En otros casos, de perforaciones petroleras, o de la apertura de minas, algunas a cielo abierto, que tienen la particularidad de consumir enormes cantidades de agua, y de contaminar así los ríos y lagunas y de impedir toda producción agrícola para la alimentación humana o animal.

Conscientes del peligro vital que afrontan, muchos pueblos indígenas se han levantado en masa contra esas implantaciones y, en la coyuntura actual, marcada por la crisis del capitalismo, han logrado suscitar la adhesión activa de grandes sectores populares. Es esta base social multitudinaria, y por supuesto multiétnica, la que ha hecho de las luchas de los pueblos originarios la principal resistencia que haya encontrado hasta ahora el neoliberalismo, y la que ha abierto nuevas perspectivas electorales, como ha ocurrido en Bolivia, a candidatos que forman parte de esas poblaciones, o que defienden sus principales reivindicaciones.

La importancia y la complejidad de sus reivindicaciones

La lucha indígena tiene la particularidad de cuestionar integralmente la arquitectura del sistema que los países latinoamericanos, en el momento de la independencia, han copiado de modelos europeos. En efecto, para satisfacer sus reivindicaciones, lo primero que hay que hacer, inevitablemente, es refundar esos países, es decir, reformular las cartas constitucionales, a fin de reconocer que son multinacionales, multiétnicos y multilingues. Inmediatamente después de este reconocimiento, también inevitablemente, hay que restituir a esos pueblos la propiedad de sus territorios ancestrales y acordarles la capacidad jurídica de administrarlos conforme a sus intereses.

La refundación de un país, para reconocer que no es sólo de algunos sectores, sino de todos los que lo habitan; para reconocer que algunos de esos sectores son propietarios legítimos de los territorios en los cuales han vivido desde el alba de la humanidad, y que en ellos gozan del derecho de administrarlos como mejor les parezca, constituyen -¿qué duda puede caber?- conquistas revolucionarias. Conquistas que solo pueden obtenerse en el contexto de un proceso de cambio, con una relación de fuerzas largamente favorable a los intereses populares.

Sin embargo, no se puede ni se debe ocultar que esas reivindicaciones entrañan riesgos mayores, debido a las contradicciones sociales y políticas que pueden generar, y que abren la posibilidad a la manipulación o instrumentalización de esas contradicciones por aquellos -los mismos de siempre-que no aceptan esa súbita y radical reorganización del país. En este aspecto vale recordar las relaciones sulforosas que tuvieron los indígenas Misquitos con la Revolucion Sandinista, precisamente cuando se estaba implementando la autonomía de los territorios indigenas.

Entre estos riesgos potenciales, tal vez el primero, tenga que ver con la tentación secesionista de algunas regiones ricas a las que les pesa compartir el beneficio de sus negocios con las regiones pobres del país. Un proceso de cambio orientado a satisfacer las reivindicaciones de las poblaciones originarias, implicando la remodelación del sistema, es siempre una excelente ocasión para tratar de obtener la partición del territorio nacional. Esta tentativa de secesión ya se ha visto en Bolivia, felizmente desarticulada por el gobierno central.

Cuando se trata de reconocer y revalorizar las particularidades culturales de las poblaciones, el carácter étnico cada una de ellas puede también revelarse un factor de graves contradicciones internas, como se ha visto en otras regiones del mundo (en el Este europeo, en Africa, etc.) llegando incluso a masacres y enfrentamientos fratricidas. En este aspecto, por sólo citar un ejemplo, no debe subestimarse la utopía de ciertos grupos indígenas de “reconstruir” el Tahuantinsuyo (el Imperio Inca), lo que implicaría por lo menos la tentativa de reformular las fronteras nacionales actuales.

Otro problema potencial tiene que ver con la capacidad de las poblaciones indígenas, una vez que hayan obtenido la autonomía, de asumirse como parte integrante y solidaria de un conjunto nacional. Los países pobres, en el mundo capitalista y globalizado del presente, sin capitales y tecnologías, no tienen la menor posibilidad de privarse de la explotación de los recursos naturales que existen en el subsuelo de los territorios indígenas. ¿Sabrán encontrar estas poblaciones, y el Estado, los modos de explotación de estos recursos de manera que no entrañen perjuicios irreversibles en la naturaleza, que beneficien a todos y que ayuden al desarrollo socio-económico del país? Algunas experiencias recientes, en países como Ecuador, parecen indicar que este tema puede ser también objeto de conflictos.

La cosmovisión indígena, ¿un nuevo paradigma post-capitalista?

La cosmovisión indígena, panteista y animista, que les impone a las poblaciones un respeto sagrado a la naturaleza (a la Pachamama), parece corresponder a la principal exigencia del momento actual frente a los desafíos que se derivan del cambio climático. En efecto, el extraordinario desarrollo de la producción de riquezas, de las últimas décadas, concentrada en un escaso numero de compañías multinacionales, se ha hecho en detrimento de la salud del planeta, al extremo de poner en peligro inminente la vida de ciertas especies, entre ellas, la de los seres humanos.

Combatir las causas del cambio climático y tratar de salvar todo lo que puede aún ser salvado en los ecosistemas impone, a la humanidad entera, un comportamiento frente a la naturaleza semejante al de las poblaciones originarias. Este comportamiento, de asociar indisolublemente su propia vida, a la vida de la Pachamama, es una de las manifestaciones del instinto de conservación que el hombre moderno ha olvidado. A tal punto llega la enajenación que nos ha provocado la sociedad capitalista.

Sin embargo, un cambio súbito de mentalidad a nivel mundial, es imposible, por mucho que millones de personas internalicen muy rápidamente el respeto por la naturaleza. El verdadero cambio en la relación del hombre con la naturaleza sólo podrá ser la consecuencia de una modificación radical de las formas de producción de bienes y servicios, y esa modificación sólo podrá ser la consecuencia, también, de un cambio de sistema social, regido por otros valores que los de la sociedad capitalista.

Desde ese punto de vista, la cosmovisión de las poblaciones originarias, esta lejos de representar una alternativa, o un nuevo paradigma post-capitalista, como lo pretenden algunos intelectuales y dirigentes indígenas, pues toda alternativa pasa necesariamente por la definición de las características principales de la sociedad que se quiere construir, y de los medios para alcanzarla. Eso no impide, evidentemente, que los valores que los pueblos indígenas han sabido preservar -el respeto de la naturaleza, la solidaridad, la cooperación, el sentido de pertenencia a la comunidad, la armonía social, entre otros-, formen parte de los preceptos éticos de la nueva sociedad.

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/129936/pueblos-originarios-
luchas-sociales-america-latina

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La exigencia histórica de consolidar la integración suramericana

18/06/2010 by maestro Deja un comentario

Existen problemas del subdesarrollo dependiente y a sus pueblos les falta educación, atención a la salud, vivienda, trabajo, obras de infraestructura. Las desigualdades y desequilibrios cusan pobreza-miseria que genera conductas delincuenciales y muy graves como el narcotráfico, prostitución, trata de personas, migración forzosa. No existe identidad nacional, pero si patrioterismo insuflado por intereses oligárquico- feudales o motivado por poderosas transnacionales que instigaron conflictos binacionales: Uruguay-Argentina, Argentina-Chile, Chile-Bolivia, Chile-Perú, Perú-Ecuador, Ecuador -Colombia, Colombia-Venezuela, Bolivia-Paraguay.

En la subregión, la diversidad es oportunidad, la pluralidad étnica es riqueza cultural, la historia común es esperanza integradora para resolver problemas comunes. Los libertadores libraron guerras de la independencia y soñaron con la unidad de los pueblos liberados, especialmente Bolívar, considerado el “genio de la paz y de la guerra”. Bolívar, además, fue profético al advertir sobre el peligro que representaba Estados Unidos para América Latina y por eso decía: “Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para sembrar de miseria a América Latina en nombre de la libertad” y propuso construir una nación poderosa que surja de la unión de nuestras patrias que sea capaz de enfrentar con éxito al coloso norteamericano.

Dos cientos años después, América del Sur decidió unirse en la UNASUR y más tarde este naciente organismo podría ser el núcleo de la unión latinoamericana y del Caribe. Cierto que la unión es incipiente y que hay que vencer obstáculos y superar campos minados sembrados por el imperio depredador y las oligarquías criollas carentes de patria y de moral, pero no es menos cierto que en la mayoría de países existe la decisión política de avanzar en la unidad y de consolidar la integración.

La gran interrogante es: ¿Kirchner, recientemente nombrado Secretario de la UNASUR, será capaz de fortalecer a un bloque desgastado por conflictos y diferencias ideológicas o será que el nombramiento sea un trampolín para que Kirchner mejore su imagen para la elección presidencial de Argentina en 2011, como temen algunos analistas? En la última cumbre inaugurada por el presidente pro témpore, Rafael Correa, también presidente de Ecuador, Kirchner venció la oposición de Uruguay ya que José Mujica abandonó la posición del anterior presidente Tabaré Vásquez y la negativa de los gobiernos de Allan García del Perú y Álvaro Uribe de Colombia que, a esa cita, sólo enviaron a sus cancilleres que votaron también por Kirchner sólo para no aparecer como los malos de la película.

Correa, Lula da Silva, Chávez, Evo Morales respaldan cálidamente a Kirchner. Correa dijo que la cumbre se ha destacado por su eficacia en “agotar toda la agenda” de los debates, pero condenó a la “burocracia que contradice lo acordado por los mandatarios” y consideró que la cita fue histórica por haberse elegido al primer secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), lo cual mejorará aún más la eficiencia del foro regional. Que así sea.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con entusiasmo sostuvo que “la designación de Kirchner como Secretario General es la consolidación de una etapa más de fortalecimiento de UNASUR. Kirchner tiene experiencia, conoce el continente, las dificultades políticas, ideológicas que nosotros tenemos en el continente (…) Por lo tanto, creo que está 100 por ciento apto para ser un secretario de la UNASUR”. Kirchner debe enfrentar múltiples retos económicos, políticos, culturales, sociales y los desafíos que imponga el imperio directamente o por intermedio de sus socios: Piñera de Chile, García de Perú, Uribe o Santos de Colombia que constituyen gobiernos de las derechas, proimperialistas y, por tanto, ideológicamente distantes de gobiernos centro izquierdistas o de las tendencias llamadas Socialismo del Siglo XXI.

Desde el punto de vista pragmático, el flamante Secretario de UNASUR tendrá que configurar una empresa latinoamericana que impulse el desarrollo entre los países a partir de la creación de un organismo energético latinoamericano. Durante la última reunión oficial de UNASUR, celebrada den Quito, los ministros de energía de los países miembro acordaron una evaluación conjunta para crear un empresa que promueva la integración energética. “Una mayor integración regional servirá para optimizar las grandes inversiones que requieren los problemas energéticos del bloque”, afirmó el ministro de Electricidad de Ecuador, Miguel Calahorrano, pero sobre todo, Kirchner debe demostrar que es digno de la confianza que le otorgaron los países de Suramérica, pues fue elegido Secretario para que desempeñe el cargo a tiempo completo o como dijo Correa deberá luchar por la integración de Suramérica, que “necesita una figura de mucho peso, de mucho liderazgo para evitar empantanamientos, porque a veces los mismos ministros contradicen las decisiones de los presidentes”.

Kirchner fue elegido “por consenso”, en un clima distendido, con las notables ausencias de los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y Perú, Alan García. Los mandatarios de la región elogiaron al Secretario General de la UNASUR a pesar de que el uruguayo José Mujica quiso dejar claro que el camino no fue fácil. “Sin condiciones, sin que nadie nos haya puesto condiciones, acompañamos el consenso de los presidentes” en favor de Kirchner. “A este presidente, políticamente le cuesta el paso que da, como también le cuesta al Gobierno argentino, porque los gobiernos no hacen lo que quieren sino lo que pueden”, afirmó Mujica, quien admitió que aún no está resuelto el conflicto bilateral por la instalación de una papelera en la ribera uruguaya del río Uruguay.

El canciller de Colombia, Jaime Bermúdez, explicó que su país acompaña la designación de Kirchner y consideró que “no hay duda de la necesidad de fortalecer el liderazgo de UNASUR”. También el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, expresó el apoyo de su país a Kirchner como “manifestación de voluntad política” y “muy consciente de lo que debe ser” la integración en la UNASUR.

Kirchner debe demostrar a sus opositores, sobre todo argentinos, que es una personalidad decidida a impulsar y consolidar la integración suramericana y desmentir a personajes que como Carlos Malamud afirman que “la elección de Kirchner reflejaría la escasa consideración, que más allá de la retórica, tienen los presidentes sudamericanos en su proyecto de UNASUR. La candidatura de Kirchner, que tiene un fuerte componente personal, al vincularla con su proyecto de volver a presentarse como candidato a presidente argentino en 2011, poco agrega a la idea de integración subregional….Si su triunfo se materializa, Kirchner pensará que su regreso a la Casa Rosada está más cerca… Pese a tanta felicidad y autocomplacencia, una vez más, el proyecto de integración recibirá una nueva frustración” o a Eduardo Duhalde, que considera que “si hay una persona que no tiene condiciones para tareas de integración, ese señor es Kirchner. Es especialista en desintegrar. Las cosas que están organizadas, las desorganiza”, señaló.

Además, Kirchner durante su gobierno (2003-2007) tuvo fuertes enfrentamientos con Ricardo Lagos y con Michelle Bachelet a causa del recorte de la exportación de gas a Chile y con Tabaré Vázquez por el tema de las papeleras. Debe considerarse la significativa ausencia de Alan García y Álvaro Uribe que evidencia que no ven con buenos ojos el nombramiento de Kirchner.

UNASUR tiene temas pendientes como concretar la ayuda para Haití y Chile devastados por los terremotos, resolver la situación de Honduras, el posible diálogo entre la Presidencia de la UNASUR y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama sobre las bases militares en Colombia, la inestabilidad que azota a Paraguay por la debilidad del gobierno de Fernando Lugo y otros temas como la integración energética, el desarrollo del Banco del Sur y la necesidad de avanzar en la integración física regional, la aprobación de un conjunto de medidas y procedimientos que fomenten la confianza en materia militar en la región sobre las propuestas y procedimientos que dinamicen la Confianza y Seguridad militar de la UNASUR, es decir se debe avanzar en los procedimientos para transparentar la información sobre los ministerios de Defensa (organización y funciones), las Fuerzas Militares (efectivos, armas y equipos), los gastos militares y los convenios y actividades castrenses entre países de la región y con naciones fuera de ella.

En este sentido se debe procurar la creación de un banco de Información sobre registro de transferencia y adquisición de equipos y armas convencionales. Sobre seguridad se deben concretar las medidas para prevenir e impedir la presencia o acción de grupos terroristas, así como el intercambio de información de sistemas nacionales de marcaje y rastreo de armas. Existe un abanico de problemas sin solución. Gustavo Pérez Ramírez, en su libro Alborada Bolivariana: Aporte al progreso de la integración latinoamericana, sostiene: “Una América Latina solidaria, “con un pie en el Atlántico y otro en el Pacífico”, como quería Bolívar, es la gran meta de la Alternativa Bolivariana. Ahora, cuando se está tomando conciencia de que otro mundo es posible, vale la pena seguir alimentando la utopía realizable de una integración latinoamericana, construida sobre bases de equidad y solidaridad, en contravía del neoliberalismo. Empeño imprescindible, a la luz del Bicentenario de la Independencia de América Latina que celebramos, con miras a la culminación de una gesta inconclusa. Felizmente hay señales y factores auspiciosos. Crecen los grupos de ciudadanos rebeldes contra el presente estado de cosas, resueltos a enfrentarse a la crisis y a construir la otra sociedad posible. En México, la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional-EZLN- de junio de 2005, puso en su sitio la lucha por la justicia social, dándole a su movimiento un desarrollo político, sin tener que recurrir al narcotráfico, secuestros, minas antipersonales, y que trasciende las fronteras del país y del continente. “Los zapatistas nos levantamos en armas en enero de 1994, porque vimos que ya está bueno de tantas maldades que hacen los poderosos, que sólo nos humillan, nos roban, nos encarcelan y nos matan, y nada que nadie dice ni hace nada. Por eso nosotros dijimos que ‘¡Ya Basta!’, o sea que ya no vamos a permitir que nos hacen menos y nos traten peor que como animales”. Así reza la sexta declaración fechada en junio y disponible en Internet[1].

Hay que seguir de cerca su saga. Ellos aseguran que quieren “la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos, aunque más bien nos concentramos en los pueblos indios. Llegó la hora de arriesgarse otra vez y dar un paso peligroso pero que vale la pena. Porque tal vez unidos con otros sectores sociales que tienen las mismas carencias que nosotros, será posible conseguir lo que necesitamos y merecemos. Un nuevo paso adelante en la lucha indígena sólo es posible si el indígena se junta con obreros, campesinos, estudiantes, maestros, empleados… o sea los trabajadores de la ciudad y el campo”.

A nivel subcontinental, doce países sudamericanos, al finalizar la Cumbre Presidencial Sudamericana, en diciembre de 2004 firmaron la Declaración de Cuzco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, proponiendo la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones con el fin de “desarrollar un espacio sudamericano integrado en lo político, social, económico, ambiental y de infraestructura, que fortalezca la identidad propia de América del Sur y que contribuya, a partir de una perspectiva subregional y, en articulación con otras experiencias de integración regional, al fortalecimiento de América Latina y el Caribe”. Sus metas son ambiciosas y atractivas: “una identidad sudamericana compartida y valores comunes, tales como: la democracia, la solidaridad, los derechos humanos, la libertad, la justicia social, el respeto a la integridad territorial, a la diversidad, la no discriminación y la afirmación de su autonomía, la igualdad soberana de los estados y la solución pacífica de controversias… una conciencia ambiental responsable y el reconocimiento de asimetrías en el desarrollo de sus países, aseguren una más justa y equitativa distribución del ingreso, el acceso a la educación, la cohesión y la inclusión social, así como la preservación del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible… un compromiso esencial con la lucha contra la pobreza, la eliminación del hambre, la generación de empleo decente y el acceso de todos a la salud y a la educación como herramientas fundamentales para el desarrollo de los pueblos”. Incluye una política internacional basada en “los valores de la paz y la seguridad internacionales, a partir de la afirmación de la vigencia del derecho internacional y de un multilateralismo renovado y democrático que integre decididamente y de manera eficaz el desarrollo económico y social en la agenda mundial”.

Sabemos ya que no se trata de intenciones retóricas, que no van a estar respaldadas por las prácticas de los respectivos países, aunque algunos países todavía carecen de voluntad política para el compromiso. Acabamos de presenciar la reunión de UNASUR, el primer gran bloque subcontinental que se fortalece con el nombramiento de Néstor Kirchner, como primer secretario general o Presidente de América del Sur, como lo designó Evo Morales, dándole un efusivo abrazo en el acto de investidura, en una reunión que puede calificarse de histórica. Por fin después de 200 años podemos comenzar a presentarnos unidos ante el mundo, en este nuevo intento de unidad sin comprometer nuestras soberanías, como lo expresó el presidente Mujica. Unidos para que no nos vuelvan a “patotear”, como recordó Chávez que Evo Morales le dijo frontalmente a Bush en una reunión internacional. El balance de 200 años nos deja en deuda con nuestros pueblos, reconoció Piñera, precisando que no hemos sabido aprovechar nuestras potencialidades, e invitando a ponernos metas exigentes sin quedarnos atrapados en el balance de 200 años. Es un proceso de voluntades políticas que hay que ir renovando constantemente.

Por fin, vamos a poder dejar de ser el patio trasero de los abusivamente autodenominados Estados Unidos de América, que pretendieron incluirnos en su Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, expandiendo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Hemos preferido hacer realidad el sueño de Bolívar en una Alianza Bolivariana.

A nivel continental han surgido también importantes iniciativas, siendo la más notable la Alternativa Bolivariana de las Américas, ALBA, alternativa a la reedición de la Doctrina Monroe en el ALCA, hoy derrotada.

También, a nivel continental, merece mencionarse otra iniciativa que va en la dirección de corroborar a la integración latinoamericana dentro de la perspectiva solidaria que queremos. Se trata de la apertura del canal televisivo Tele-Sur, como “alternativa al mensaje hegemónico del Norte”, y que se anunció como “un factor clave del momento que vive el continente que es la integración.” Es cierto que nace de una evidente necesidad latinoamericana: contar con un medio que permita, a todos los habitantes de esta vasta región, difundir sus propios valores, divulgar su propia imagen, debatir sus propias ideas y transmitir sus propios contenidos, libre y equitativamente. Y que, frente al discurso único sostenido por las grandes corporaciones, que deliberadamente niegan, coartan o ignoran el derecho a la información, se hace imprescindible una alternativa capaz de representar los principios fundamentales de un auténtico medio de comunicación: veracidad, justicia, respeto y solidaridad. Es de esperar que Tele-Sur sea esa alternativa. Además está el Portal ALBA, que se perfila como un instrumento valiosísimo para la integración. Por la entrevista a Fernando Ramón Bossi que Boris Teillier le hizo para la Corporación de Educación y Cultura Gabriela Mistral de Chile, sabemos que el Portal Alba es una página web, que cuando la conocimos estaba en proceso de construcción, a la que se puede entrar y navegar, dedicada a los temas que hacen a la Unidad Latinoamericana Caribeña. Específicamente, a la propuesta de la Alternativa Bolivariana para la América, ALBA, que lanzó el Presidente Hugo Chávez. “El objetivo es bien ambicioso”, asegura el entrevistado, “la idea es mantener un espacio en la web que sea de consulta permanente para todos aquellos que quieran estar actualizados sobre los avances integracionistas en Nuestra América. Pero, asimismo, el Portal Alba, en muy breve tiempo, será una suerte de enciclopedia del mundo latinoamericano caribeño.

Alfredo Castillo, economista político, es optimista respecto a las iniciativas que van surgiendo. Una Universidad del Sur formará técnicos, científicos, profesionales, intelectuales vinculados a intereses de sus pueblos, naciones y Estados. Estimulará la conservación y avance de culturas que conviertan el saber y el interés de la región en base de poder y de tendencias políticas propias y universales, a la vez.

Una moneda común es un propósito incipiente pero de destino cierto, una vez superados los distanciamientos de economías y Estados nacionales. El Parlamento Sudamericano también está en marcha.

Por otra parte, hay que transformar a Sudamérica en zona de paz desnuclearizada, sin armas de destrucción masiva ni instrumentos e ideología que las apoyen, ni bases militares ajenas a la región. A nivel mundial debe destacarse, por encima de todas las iniciativas positivas, el proceso de concientización que la realización del Foro Social Mundial lleva a cabo, en particular en las Américas, bajo el lema de Otro Mundo es Posible. El manifiesto de presentación del Foro señala, entre otras cosas que, de ahora en adelante en todo el mundo, “los gobiernos deben saber que la vigilancia será ejercida rigurosamente, cada vez más, sobre ellos mismos. Ya no podrán alegar que las medidas nefastas tomadas contra la población le fueron impuestas por las organizaciones internacionales, ya que cuando las integran contribuyen a su elaboración y aprobación. Ellos también deben rendir cuentas a los Poderes Legislativos de las posiciones asumidas en oportunidad de estos encuentros”.

Miles de sindicatos, asociaciones, organizaciones no gubernamentales, entidades religiosas y otros movimientos populares, que luchan en cada país, región, ciudad o medios rurales, en forma aislada, están tomando conciencia de que, juntos, constituyen un entramado planetario de resistencia a la globalización neoliberal. Han comenzado a conocerse, intercambiando información, uniéndose en acciones comunes, concretando la vocación que tienen para constituirse en un contra-poder planetario de los ciudadanos.

Al mismo tiempo que crecen tales manifestaciones, sigue habiendo en todo el mundo esfuerzos en la búsqueda de alternativas que coloquen el progreso humano y la democracia participativa en el lugar prioritario de los gobiernos y de los ciudadanos. Son semillas que germinan en nuevas esperanzas para la construcción de un mundo más libre y con justicia social.

Según sus estatutos, el Foro Social Mundial no es un organismo impositivo y de control, sino una plataforma de encuentro de todos los movimientos de resistencia para la reflexión, el debate democrático de ideas, la acción efectiva por parte de grupos y movimientos de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital y a cualquier forma de imperialismo, comprometidos a construir un sociedad centrada en la persona humana.

La audiencia ha ido creciendo. La realización del Foro Mundial en la India, atrajo de 135 a 150 mil participantes. El movimiento es imparable, si bien sus objetivos son a largo plazo, pues se trata primero de hacer tomar conciencia de los estragos del neoliberalismo y de su ineficiencia como solución para el Tercer Mundo, y por lo tanto deslegitimarlo, para comprometer al mundo en la búsqueda de alternativas.

Se considera que el reto actual es articular la sociedad civil, organizándola para que incida en los mecanismos financieros y jurídicos que impone la globalización, que privilegia el capital financiero, el pago de la deuda externa, los programas de ajuste estructural, la desregulación, los paraísos fiscales, etc.

Como lo expresó brillantemente Virginia Vargas, activista de la sociedad civil global, en Asamblea General de la ONU conmemorativa de los 60 años de su fundación, “este mundo tal como está, es éticamente inaceptable, políticamente devastador, económica y ambientalmente insostenible”. Era el eco de las voces -insistentes y desencantadas- de los movimientos sociales globales, que interpelaban a los Jefes de Estado presentes en la Cumbre del Milenio en la ONU, urgiendo un cambio radical, que coloque a mujeres y hombres en el centro del desarrollo, de una nueva democracia con justicia social, justicia de género y en armonía con el planeta. Que le dicen a esta Asamblea General que ustedes están perdiendo una oportunidad histórica de asumir sus obligaciones y cumplir con sus promesas de lograr un mundo más justo. Que su falta de compromiso con la Misión de Naciones Unidas está impidiendo que sea de nosotras y nosotros, los pueblos, y que los urgentes cambios que el mundo requiere sólo serán posible desmantelando tres fuerzas globales antidemocráticas, injustas y sostenidas por países poderosos y sus aliados: el neoliberalismo, el militarismo y los fundamentalismos de diferente signo. Una vida sin carencias sólo será posible si se confronta el paradigma de desarrollo que prioriza el crecimiento económico sobre los derechos humanos, si se recuperan los aportes de las sociedades civiles y sus movimientos emancipatorios a un nuevo paradigma global; si se reconoce la contribución fundamental que realizan las mujeres a la economía productiva y reproductiva. En un mundo donde la producción de riqueza es enorme y al mismo tiempo la pobreza y exclusión son dramáticamente crecientes, ¡el problema central es la tremenda inequidad en la distribución de la riqueza! Situación legitimada por un orden internacional injusto que favorece a los más poderosos”. Lo anterior son algunas de las frases de su memorable discurso del 16 de septiembre de 2005.

El día anterior, en la misma Cumbre, el presidente Hugo Chávez también había dado su voz a los sin voz, en histórico discurso en el que abundó en críticas constructivas y propuestas urgentes: “Ahora más que nunca necesitamos, señor Presidente, un nuevo orden internacional”, dijo, recordando que la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974 adoptó la declaración y el programa de acción sobre un nuevo Orden Económico Internacional, y que junto con el Plan de Acción, la Asamblea General adoptó ese mismo año la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados que concretó el Nuevo Orden Económico Internacional. “Hoy reclamamos desde los pueblos, en este caso el pueblo de Venezuela, un nuevo orden económico internacional, pero también resulta imprescindible un nuevo orden político internacional, no permitamos que un puñado de países intente reinterpretar impunemente los principios del Derecho Internacional para dar cabida a doctrinas como la Guerra Preventiva”.

Ideas y propuestas que se debaten en el Foro Social Mundial, que promueve reuniones regionales, como el Foro Social de las Américas, para abordar con más profundidad los alcances y especificidades regionales de la globalización neoliberal, y dar mayores espacios de expresión al pensamiento crítico, a las experiencias de resistencia y de construcción de alternativas, que están arraigadas en la historia de las distintas regiones del mundo.

Porque, más que nunca, hay que hacer sentir la fuerza de la reflexión y la movilización, la presencia articulada, solidaria, diversa, creativa de los pueblos de las Américas -de Alaska a la Patagonia-, con la certeza de que Otra América y Otro Mundo son posibles.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article869

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Macondo –MC 252: La cola de puerco del Petro-Mundo

15/06/2010 by maestro Deja un comentario

Desde que comencé a leer sobre la explosión de Macondo, el pozo de nombre un tanto místico que se desangra diariamente a 70 kilómetros de la costa de Louisianna, en el Golfo de México, se me figura un significado más profundo que el de ser simplemente “otro desastre ecológico.” Macondo, el pozo MC 252 en el Cañon del Mississippi, se desangra en petróleo y gas que escapa por la corteza de la plataforma americana de las entrañas del planeta. Este Macondo, como aquel pueblo creación imaginaria que García Márquez diera a fundar a un grupo de pioneros despistados después de haber vagado perdidos por la ciénaga buscando, sin éxito, el mar, también nos habla de la soledad. De la soledad que condenara a los Buendía a no saber querer, lo que el gitano Melquiades identificara y entendiera como un ciclo, a esta soledad del ciclo del petróleo que Macondo MC 252 anuncia con su hemorragia de energía vital. Macondo MC 252 se desangra, como el último descendiente d e los Buendía nacido con una cola de puerco. Este Macondo sangrante puede ser una preparación simbólica de lo por venir, de los años de soledad que culminan el ciclo del oro negro. Un anuncio de que se termina el ciclo del recurso energético que sustenta la civilización que ostentamos ridicula, infantilmente, sin entender nuestro mal uso de recursos en la tierra. Es una nueva, además, sobre la obvia falta de alternativas equivalentes a esta energía fósil contaminante en extinción. Acaso la soledad de ficción de los Buendía no fuera tan diferente como la soledad de carne y hueso de occidente y de su modelo impuesto al mundo, al rico y al pobre, por las ideas y la fuerza. Un modelo tragador de petróleo y en él dependiente -como energía, transporte, calefacción, máquinas, construcción, ceras, plástico, nylon, detergentes, tan dependiente como una adicción. Tan dependiende que ya ni podemos imaginarnos un mundo sin petróleo. Y ahora este Petro-mundo que creamos se acerca, inevitablemente, a su fin. La carrera final nos encuentra lamentablemente, no más sabios, sino altamente adictos a un comfort energético insostenible, que favorece hasta el final un consumo destructivo. Pero nos acercamos ineludiblemente al destete, a vivir sin él, aunque no nos guste, aunque no podamos ver el camino adelante. Y en la recta final inrementa potencialmente el riesgo de que buscando desesperados lo que queda de él, en arenas bituminosas o en las profundidades del mar y sus plataformas, aceptemos riesgos crecientes de envenenarnos y envenenar el mundo. Ese petróleo que hoy escapa de la tierra herida en Macondo, pozo contaminador a 1500 metros de profundidad, es campana, es anuncio. ¿Hasta donde llegaremos? Viendo fluir el combustible aceitoso, masa café anaranjada coagulada en la superficie del agua, se me presenta como “nata” coagulada que esconde en su seno el tamaño verdadero del vertido que se mueve en las aguas màs profundas. Es en la profundidad viva del Golfo, donde hace su daño más fundamental, allí lo nadan, respiran y beben las criaturas que sostienen ese medio. Este precioso recurso energético es veneno que, diluído en infinitas gotas y hebras, flota en las profundidades, y a la vez fluye a la superficie en vertientes aceitosas como ríos. Si aquel Macondo habla de la soledad de una familia humana condenada a repetir errores y vivir en desamor, este Macondo herido nos habla de una civilización similarmente condenada al negarse a entender la inevitable desaparición de toda una forma de vivir. Un estilo de vida contaminante, ridículo incluso, infantil, pero que defendemos como el aire que respiramos y el agua sin la que no habremos de sobrevivir. Es un recurso importante y en él hemos cifrado nuestro cuestionable desarrollo. Sin duda, el fin de este ciclo nos depara cambios tan drásticos como duraderos. Todo parece indicar que la arrogancia nos condena a experimentar en carne propia los desastres a los que ya hemos condenado a otras criaturas -como las que hoy emergen cubiertas y deformadas por el peso de esa masa gelatinosa y fulminante. BP ha reportado 273 tortugas muertas, 36 delfines muertos, sabemos que el desastre es mucho mayor. Más de 1.2 millones de barriles de petróleo vertidos, explicó Samantha Joye, doctor en Ciencias Marinas (University of Georgia), que se preguntaba ¿donde esta ese petróleo que no vemos? El petróleo dispersado antes incluso de que el uso de dispersantes se transforme en “asunto problemático”. Tras explorar la zona dos semanas, Joye encontró su respuesta, ese petróleo oculto que no llega a ensuciar las arenas de las playas está disuelto y forma enormes “nubes de petróleo emulsificado” localizadas a mil metros de profundidad. Junto con el petróleo encontró gas metano, en niveles diez mil veces el nivel normal. “Nada, como este derrame en el Golfo de México, ha sucedido nunca antes, al menos no en la historia humana, tomará años a los científicos entender el daño que causa” . Las finas partículas de petróleo emulsionado y gas dan al agua un indiscutible olor a combustible, explicó. Las nubes cubren unos 35 kms y se ubican en las zonas más ricas en especies del Golfo. ¿Los posibles efectos? Un año de peces nuevos perdidos, envenenamiento, daño genético, deformidades, efectos en la fertilidad, efectos en el desarrollo de larvas. Desde mediados de mayo el uso de dispersantes ha sido cuestionado, algunos lo presentan como el mal menor. BP ha usado enormes cantidades de dispersantes, supuestamente para proteger las playas pero sin duda para minimizar la visibilidad del desastre. Ha usado dispersantes en el origen mismo del escape y también sobre la superficie de las aguas del Golfo, lo que ha afectado ya a los voluntarios que limpian el area. Los dispersantes dividen el petróleo, lo emulsifican, pero al tiempo que lo hacen supuestamente más fácil de digerir por las bacterias de la zona, lo transforman en mucho más dificil de limpiar. El uso de Corexit, dispersante producido por NALCO, ha sido fuertemente cuestionado particularmente por EPA (Environmental Protection Agency, Agencia de Protección del Medio Ambiente). Corexit es menos efectivo (54% de efectividad) que otros dispersantes pero es además altamente tóxico (carcinogénico, mutagénico y teratogénico), su uso fue prohibido en Europ a. Pero incluso luego de que EPA ordenara a BP usar un dispersante menos tóxico, BP continuó usando Corexit, argumentaba que ya lo tenía en existencia y que no había otro disponible en las cantidades necesarias. Algunos hablan de que BP está llevando acabo un “experimento” en el Golfo, ha agregado un caldo químico de efectos tanto o más dañidos y desconocidos al verter 3.8 millones de litros de Corexit en el Golfo . A dos meses del inicio del desastre, podemos mirar atrás y examinar un poco la conducta de BP. Al comienzo BP negó la existencia de pérdida alguna, pero pronto tuvo que reconocer lo obvio, entonces “estimó” en mil barriles diarios de petroleo vertidos por la pérdida, cifra que tuvo que modificar y aceptar al menos 5 mil barriles diarios. Hoy sabemos que el escape es mucho mayor, el número de barriles de petróleo que se derraman diariamente se estima entre 40 y 80 mil barriles. En general se acepta la cifra de más de 1.2 millones de barriles vertidos desde abril 20 hasta principios de junio, y la cuenta continúa. El profesor de Ingeniería Mecánica de Purdue University, Steven Wereley, fue quien ha estimado más acertadamente el tamaño del desastre desde el principio diciendo que entre 56 y 84 mil barriles de petróleo estaban escapando al Golfo diariamente. La cifra, manipulada por BP en parte para mantener su imagen corporativa y evitar la caída del precio de sus acciones, es un número importante. El número de barriles vertidos durante el desastre determina no sólo la evaluación de daños sino también las penas financieras que BP ha de pagar. En Estados Unidos esta pena se mide en barriles vertidos y equivale, según el Acta de Polución por Petróleo (Oil Pollution Act) a mil dólares por barril de petróleo vertido (Lisa Suatoni, How much oil is spilling to the Gulf of Mexico? And, yes, it does matter). Estimar el costo financiero del derrame varía enormemente. Si aceptáramos aquel inicial estimado de BP de mil barriles diarios, a mil dólares por barril, el costo del daño sería de un millón de dólares al día, estimando hasta el 9 de junio por ejemplo el costo total sería de 49 millones de dólares (49 días de desastre). Si usamos en cambio el estimado mayor de Wereley, de 84 mil barriles diarios, ese costo ascendería a 84 millones de dólares diarios, lo que en 49 días equivale a cien veces el primer es timado -hablamos entonces de más de 4000 millones de dólares. Hablar en números aclara ciertamente el panorama. El efecto del desastre afecta, naturalmente, a los americanos y a BP, pero también afecta al Reino Unido todo ya que no debemos olvidar que BP paga una tercera parte de los dividentos que los accionistas del Reino Unido reciben. Los intereses en la compañia comprometen incluso fondos de pensiones. Acaso, podemos decir, el negocio de la exploración y explotación petrolera es “riesgoso”. Pero la conducta de BP, argumenta The Guardian en su editorial del 4 de junio, nos habla de mucho más. Desde su privatización total en 1987, y en particular durante el reinado de John Browne, BP ha transferido operaciones vitales para la compañía a terceros, involucrándose a la vez en tomas riesgosas como la de Amoco. BP se ha conducido, dice el editorial, como un banco, agresivo y audaz, y los resultados están a la vista: la explosión de la refinería de Texas City el 2005, las fracturas en las redes de tuberías en Alaska entre el 2006 y 2007 y ahora este desastre en el Golfo. Al mismo tiempo BP ha enriquecido una élite poderosa e importante, que incluye al CEO de BP mismo, Tony Hayward, quien recibe 4 millones de libras al año por ser jefe . Otras verdades inquietantes han aflorado con el desastre petrolero. Una es que Tony Hayward, además de ser Director Ejecutivo de la empresa, ha sido accionista de ella y ha dispuesto de 223.288 de sus acciones vendiéndolas el pasado marzo 17, un mes antes del desastre de abril 20. Las vendió a buen precio y se evitó perdidas considerables. Desde el desastre, las acciones de BP pierden el 30% de su valor -unos 40 mil millones de libras de su valor total . Ha habido otro “accionista oportuno” además de Hayward. Goldman Sachs salvó sus acciones de la caída al deshacerse, justo a tiempo, del 40% de sus acciones de BP (más de 6 millones de acciones) que fueron vendidas el 31 de marzo, semanas antes del desastre. Esa venta de Goldman Sachs ha sido la liquidación más grande de bonos de petróleo hecha de un golpe en la historia de los mercados modernos. Sorpresivamente, o quizás no, Goldman Sachs y BP tienen un hombre en común. Se trata de nada menos que de Sir Peter D. Sutherland, quien es en estos momentos Presidente no ejecutivo de Goldman Sachs International (UK) y quien fuera, hasta enero del 2010, Presidente de BP -puesto que ocupó por 13 años. Sir Sutherland es un hombre de importancia, consejero financiero del Papa, con interesantes vinculos en las Naciones Unidas y presidente de la rama europea de la Comisión Trilateral . Sir Sutherland es ardiente y público defensor de la Globalización Corporativa, o imperialismo empresarial como vale llamarlo, y propaga sus ideas como fórmula para resolver todos los desafíos del mundo, y en especial el problema de la creciente pobreza y violación de derechos humanos. Para él los negocios son “el motor de la creación de riqueza” por lo que favorecer el crecimiento (y enriquecimiento) de las corporaciones no es más que ayudar a enriquecer “al mundo” . La de Sir Sutherland es una lógica por demas cuestionable, particularmente en estos momentos cuando vivimos diariamente la evidencia de que la realidad refleja todo lo contrario de lo que él pregona. Con la excepción notoria de la Banca Internacional, que crea riqueza en el papel y en sus computadoras cada vez que hace un préstamo, como argumenta muy bien y claramente Ellen Brown, en su libro “Telaraña de Deuda,” las corporaciones no crean riqueza. Lo que las corporaciones hacen es “acumular riqueza.” Y lo hacen fundamentalmente de tres formas: (a) asegurándose jugosos contratos estatales -que pagamos todos, (b) recibiendo importantes pagos y beneficios directos de los gobiernos del mundo -que impiden realmente que estas reciban las consecuencias naturales de sus acciones, algo que tambien pagamos todos, y (c) apropiándose y explotando los COMUNES -que las corporaciones usan y abusan a su antojo para su beneficio. Las corporaciones “externalizan” sus costos, costos que pagamos todos, por ejemplo los gastos de investigación que paga el estado (y sus ciudadanos) y que las corporaciones aprovechan en sus negocios y patentan. ¿Acaso hemos hablado de que las corporaciones pagan menos impuestos que nosotros y que los evaden convenientemente cuando quieren manipulando el contexto político? En fin, la Corporación ha sido históricamente un ciudadano antisocial y parásito, que se ha defendido muy bien usando grupos de presión a sueldo, políticos comprados y abogados . ¿Será acaso este un esquema más de acumular dinero? ¿Será una forma de aprovechar convenientemente un desastre ecológico? El prestigioso físico teórico americano, Dr. Michio Kaku ha expresado que tanto BP como Barack Obama “saben perfectamente que existe tecnología para detener este tipo de derrames en breves horas.” Según Kaku varios científicos rusos han aconsejado al gobierno norteamericano el uso de una mini explosión nuclear que mueva las rocas y tape el escape inmediatamente, y han garantizando incluso un 80% de suceso, pero no han sido escuchados. Además, el famoso científico ruso, Anatole Sagalevich, del Instituto de Oceanología P.P: Shirshov de la Academia Rusa de Ciencia, ha aconsejado también el uso de mini submarinos MIR y de su personal especializado, pero British Petroleum rechazó la oferta. (Vicky Pelaez, El derrame: La ambición supera a la supervivencia, Argenpress). El grupo belga DEME ha argumentado tener capacidad para limpiar el Go lfo de petróleo con equipos especializados que los Estados Unidos no tienen en 3 o 4 meses -en vez de los 9 meses estimados por Estados Unidos, pero el gobierno no se ha interesado en crear una excepción al Acta americana (Jones Act) que según dice impide esta operación . En la búsqueda de petróleo en la recta final, las corporaciones, que no tienen como foco el bien común sino la acumulación de dinero, continuarán tomando crecientes riesgos, como lo han hecho en el campo de las finanzas. Una actitud cortoplacista y suicida de “todo hoy y ahora, mañana ya se verá” se impone. Cada ciudadano debe oponerse a esta actitud, e informarse de lo que sucede, no aceptar pasivamente las distorciones que nos alimenta en general la falsimedia. La carrera por “quedarse con todo” continúa y para esto en primer lugar se manipula la información. Redes económicas y financieras poderosas y corruptas, corrompen y manipulan políticos controlando ilegitimamente el poder. No emergen alternativas capaces de sostener al Petro-Mundo creado. La puja por creciente consumo y crecimiento sin límites no tiene en realidad futuro, pero ideológicamente continúa limitando posibilidades de que emergan formas diferentes de vivir, pensar y ser. Continuamo s ignorando el moto fundamental, que hasta los pájaros entienden. Nuestra especie se niega arrogantemente a aceptar que no podremos sobrevivir la contaminación de nuestro nido.

 

 

Publicado en: Invitados Etiquetado como: Macondo –MC 252: La cola de puerco del Petro-Mundo, Nora Fernández

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Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

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