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Global

El Día de Hiroshima, conmemorando el trágico ataque nuclear perpetrado por EEUU

06/08/2023 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Diario Octubre

 

Los bombardeos atómicos estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki constituyen los únicos ejemplos en la historia de la humanidad del uso real de bombas atómicas contra civiles. El 6 de agosto de 1945 quedará para siempre como el día en que el mundo vio el horror de las armas nucleares y sus terribles consecuencias.

El ataque estadounidense con uso del arma de destrucción en masa fue planeado con antelación, con los primeros preparativos iniciados en el verano de 1944. A finales de la primavera de 1945, antes de la derrota de Alemania nazi en Europa, los altos cargos militares de EEUU se reunieron varias veces para elegir las ciudades de Japón que serían los blancos de los primeros bombardeos atómicos.

Durante los meses de mayo y julio llegó a la isla de Tinián en el océano Pacífico el 509º Grupo de operaciones que perpetró el bombardeo. En la lista de ciudades potenciales para el ataque estaban Kokura, Hiroshima, Yokohama, Niigata y Kioto. Además, fueron elegidos unos blancos secundarios, que incluían Nagasaki.

El 25 de julio de 1945, el expresidente estadounidense Harry Truman aprobó la orden de bombardear ciudades niponas con bombas atómicas.

Efectuando el ataque, los estadounidenses perseguían captar imágenes y colectar datos del primer uso de arma nuclear. Por eso, a una distancia del bombardero B-29 Enola Gay, que lanzó sobre Hiroshima bomba la atómica, equivalente a unas 20.000 toneladas de TNT, Little Boy, le siguió un bombardero para fotografiar los resultados y un avión con un equipo que registraba los parámetros de la explosión.

El primer uso del arma de destrucción en masa nuclear por parte de EEUU tuvo lugar el 6 de agosto, a las 08:15 de la mañana, cuando la bomba atómica fue lanzada sobre el centro de la ciudad de Hiroshima. La aproximación de varios aviones fue detectada una hora antes del bombardeo, pero debido a su escaso número, la alerta aérea declarada en Hiroshima fue cancelada.

La bomba explotó a una altitud de 600 metros sobre Hiroshima. Los incendios continuaron durante muchas horas en un radio de cuatro kilómetros desde el epicentro de la explosión. En una superficie de 12 kilómetros cuadrados, los edificios de madera quedaron completamente destruidos y los de hormigón quedaron gravemente dañados.

Tres días después, el 9 de agosto de 1945, a las 11:02, otra bomba atómica, también equivalente a 20.000 toneladas de TNT, Fat Man explotó a 503 metros de altura sobre la ciudad de Nagasaki. Así, las fuerzas estadounidenses lanzaron un nuevo ataque, donde más del 50% de los heridos sufrió quemaduras; hasta el 30%, daños por ondas de choque, y el 20% sufrió efectos de radiación penetrante. Los incendios destruyeron la mayoría de los edificios de Nagasaki.

Alrededor de 220.000 civiles japoneses murieron directamente por la explosión de las dos bombas, y más de 200.000 murieron debido a las dosis letales de radiación.

Sin embargo, desde un punto de vista militar, el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki fue un acto más político, ya que carecía de sentido bélico y parecía un intento de demostrar el poder militar y la superioridad de EEUU en el mundo con uso del arma nuclear. Entretanto, para aquel momento, la victoria sobre el Japón militarista, aliado de la Alemania nazi, estaba asegurada en gran medida por la derrota del Ejército de Kwantung, formado por un millón de soldados, a manos de las fuerzas soviéticas.

En conmemoración de la tragedia

El 6 de agosto de 1955 en Hiroshima se celebró la primera conferencia internacional por la prohibición de las armas atómicas y de hidrógeno, y en 1985 la parte sur del Pacífico se proclamó como zona desnuclearizada en virtud del Tratado de Rarotonga, que prohíbe el uso, la realización de pruebas y la posesión de armas nucleares dentro de los límites geográficos de esta zona.

Hiroshima se ha convertido en un símbolo del horror del uso de las armas de destrucción masiva. El 6 de agosto se estableció el Día Internacional de la Lucha por la Prohibición de las Armas Nucleares y cada año en la propia ciudad se organiza una ceremonia para conmemorar la horrible tragedia.

En el Parque Conmemorativo de la Paz, que rodea el epicentro de la explosión atómica, se han establecido más de 70 monumentos, incluyendo el Museo Conmemorativo de la Paz, que exhibe cosas personales de las víctimas y otras pruebas de la explosión atómica. La única estructura que sobrevivió a la explosión de la primera bomba atómica es la Cúpula Atómica (Genbaku Dome), que en sus días fue el Centro de Exposiciones de la Cámara de Comercio e Industria de Hiroshima.

En el parque está ubicado también el Memorial de la Paz de Hiroshima, monumento a las víctimas del bombardeo, donde se encuentra un cofrecillo con los nombres de los muertos. El epitafio dice: “Descansen en paz, no permitiremos que esto vuelva a ocurrir”. Otro monumento famoso es el Monumento a la Paz de los Niños, que se erigió en memoria de Sadako Sasaki, una niña japonesa que murió de leucemia. El monumento representa miles de grullas de papel plegadas.

Publicado en: Global

De Franz a Franz

30/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Javier Suazo 

Recién nos enteramos de la muerte del destacado economista, filósofo y teólogo alemán, Franz Josef Hinkelammert, ocurrida en la ciudad de San José, Costa Rica.

Franz, como le conocían sus colegas, amigos y alumnos, fue un nombre muy familiar a la Academia Latinoamericana y movimiento popular. Estuvo ligado a la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) como catedrático e investigador, igual fue investigador del Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN); el golpe de Estado contra Salvador Allende lo alejó de aquel país, pero se reconoció también su militancia política en el  Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU) fundado en mayo de 1969, integrante de la coalición del gobierno de la Unidad Popular.

Fran J. Hinkelammert analizó la posición y las acciones de la Iglesia Católica Chilena frente al Golpe: 1973-1974, donde destaca su parcialidad en contra del gobierno de Allende y de los pobres que quiere apoyar, manifestada en las acciones, declaraciones y mensajes del Cardenal y del padre Hasbun, vocero del golpe de Estado y la masacre ocurrida por medio del canal 13 de la Televisión de la Universidad Católica.[1]

En Centroamérica, Franz fue el primer director del  Postgrado Centroamericano en Economía y Planificación del Desarrollo (POSCAE), adscrito a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), fundado en 1978, un año antes del triunfo de la Revolución Nicaragüense (julio de 1979)  y la posterior presencia de la “Contra” en territorio hondureño apoyada por el gobierno de Estados Unidos con el fin de derrocar el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua. Posteriormente, se instaló en Costa Rica, siendo profesor de la Maestría Centroamericana en Política Económica con sede en la Universidad Nacional de Heredia. También fue fundador  del Deparmento Ecuménico de Investigaciones (DEI), al cual estuvo ligado la mayor parte del tiempo y donde se encuentran y destacan sus principales investigaciones y libros publicados.

Sus aportes a la teoría del desarrollo son innumerables, como también aquellos que forman parte y complementan la llamada teología de la liberación.

En 1970 publicó el libro  “Subdesarrollo Latinoamericano, un caso de Desarrollo Capitalista”, apoyado por la Escuela de Sociología de la Universidad Católica de Chile y el Instituto Latinoamericano de Doctrina y Estudios Sociales (ILADES). En el supera aquellas tesis “modernizantes” que consideran el desarrollo como una situación donde hay un uso eficiente de los recursos económicos y mejor absorción de la técnica de producción, como la única manera de enfrentar  los problemas de  la sociedad tradicional, caracterizada por la baja productividad física y del trabajo  y la existencia de creencias,  valores y modelos de conducta que frenan el desarrollo, incluyendo la religión.  Esta sociedad nueva para países latinoamericanos tiene  en menteuna sociedad moderna al estilo europeo,  con diferencias marcadas en lo económico, social, político  y cultural.

Para Franz, el “subdesarrollo es, pues, una situación especial de frustración en la cual un país no quiere ser lo que es mientras no puede convertirse en lo que quiere ser”. Es un concepto incluso muy distante del manejado por teóricos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) con Raúl Prebish a la cabeza y su concepción de Centro- Periferia, pero muy cerca de los aporte de Marini, Do Santos y Bambirra  fundadores de la teoría de la dependencia.

Ya en Centroaméricapública “Dialéctica del Desarrollo Desigual”, por la Editorial Universitaria Centroamericana, donde reafirma sus tesis de la debilidad del estudio del subdesarrollo latinoamericano sin considerar su contraportada: el desarrollo. Para Franz “el subdesarrollo existe en forma de determinadas relaciones estructurales con los centros desarrollados. Se trata de relaciones económicas, tanto como de relaciones políticas, sociales, ideológicas, etc. Por lo tanto, la sociedad subdesarrollada sabe que es subdesarrollada.”[2]

Es una crítica a aquellas concepciones liberales y neoliberales que miran en la libre empresa, comercio libre, la Inversión Extranjera Directa y la importación del conocimiento, técnicas de producción, patrones de consumo y culturales,  la mejor opción que tienen los países subdesarrollados para superar su condición. Incluso, cuestiona los argumentos “desarrollistas” de un rol más protagónico del Estado en coyunturas donde hay evidencia de captura del mismo Estado por empresas transnacionales en asociación con grupos empresariales locales subordinados al capital.

Frente a la crisis de la deuda externa impagable de Latinoamérica, Frank escribió el libro “La Deuda Externa Latinoamericana: El Automatismo de la Deuda[3]”, que acompaño la llamada década perdida de los países en los años 80s, pero cuyo origen se encuentra a inicios de la crisis de los años 70s. Una tesis central lo fue y sigue siendo el “llamado automatismo de la deuda”, donde las nuevas deudas contratadas o a contratar por los países se pagan con nuevos créditos (prestamos de la banca privada y de organismos multilaterales), resultando insuficientes los ingresos captados por el Estado vía impuestos.

Es un mecanismo que opera en forma independiente de las decisiones de los gobiernos y que se profundiza con los programas de estabilización económica y ajuste estructural. En el 2000, con la vigencia de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza (ERP), como instrumento de “desarrollo”, según el Banco Mundial y el FMI,  para aquellos países severamente endeudados (Bolivia, Nicaragua, Honduras), destinaron recursos del pago de la deuda al combate de la pobreza, y se pensó que el automatismo era cosa del pasado, pero hoy estamos en un nuevo ciclo de endeudamiento donde los países pagan sus deudas con más créditos (Argentina y Honduras entre otros), aun cuando países como China acepten comprar parte de dichas deudas por ser países que apoyan la política de una sola China.

En conjunto con Henry Mora, publicó “Hacia una Economía para la Vida”, con la Editorial Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) en 2005, considerado un tratado sobre enfoques alternativos para enfrentar los problemas del subdesarrollo y dependencia, pocos visibles en los postulados teóricos y políticas de los modelos neoliberales vigentes en países latinoamericanos (incluyendo ciertos gobiernos tipificados de corte progresistas), donde se consideran una ideología. Hay que potenciar las dos fuentes de valor de la sociedad: trabajo (garantizar reproducción material del trabajador y su familia) y la naturaleza, al servicio de la población y humanidad.

Este libro y sus actualizaciones, debería ser  lectura obligada en las carreras de ciencias sociales de las universidades centroamericanas, y en las facultades de economía  asumido como un enfoque alternativo a las teorías, políticas y prácticas neoliberales, más allá incluso de aquellos enfoques de economía y políticaseconómicas heterodoxas de corte neo keynesiano y estructuralista.

Una de las críticas más completas al pensamiento neoliberal se encuentra en el libro “Critica a la Razón Utópica”, publicado por la editorial del DEI en 1984, que sirvió de texto básico de la clase “Planificación Vrs Mercado” impartida en la primera promoción de la Maestría en Política Económica en la Universidad Nacional  de Heredia, Costa Rica, siendo uno de sus alumnos que llegamos de toda Centroamérica, Dominicana y parte de Latinoamérica a recibir sus enseñanzas.  Destaca su crítica a Hayek, Popper  y Friedman, como los principales exponentes del pensamiento e ideología neoliberal.

Es un pensamiento, según Franz, orientado a  deslegitimar la sociedad socialista profundizando las políticas y prácticas del mercado libre y el conocimiento imperfecto por los ciudadanos (consumidores) de los problemas de la sociedad, o sea contra el conocimiento de la realidad que da la planificación en función de fines establecidos a favor de las mayorías, identificándose previamente los medios.

A finales de los años 90, Franz integró el pensamiento de varios miembros del DEI, docentes y ex/alumnos en la publicación del libro “ El Huracán de la Globalización”(1999) , donde destaca la creciente integración del capital financiero y la generalización de políticas neoliberales, como de sus impactos negativos en la población al aumentar la pobreza, desigualdad, destrucción del medio ambiente y las violaciones de los derechos humanos por gobiernos autoritarios ligados a la hegemonía del capital de los países centrales.

La creación del  DEI en 1976, en conjunto con el teólogo brasileño, Hugo Assmann, como un punto de encuentro y reflexión en investigaciones bíblicas, teológicas y sociales con amplia participación de activistas y ciudadanos involucrados en las enseñanzas teológicas y sabares, pero con una visión crítica del desarrollo y, siguiendo a Marx, contra  la fetichizacion de las relaciones económicas.

Un libro que marcó un punto de partida, lo fue “Las Armas ideológicas de la Muerte, publicado a finales de la década de los 70s, unos años después de la fundación del DEI; también de enseñanza obligatoria y debate critico en los cursos de economía política y sociología marxista de las facultades de ciencias sociales de Latinoamérica.

Sus aportes han sido reconocidos por universidades y centros académicos, pero también por gobiernos progresistas. En Venezuela recibió el premio Libertador, en honor a SimónBolívar, de la mano de Hugo Chávez, por sus aportes al pensamiento crítico latinoamericano. El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) publicó una Antología Esencial de su vida y obra, igual la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), en 2008, institucionalizó la Catedra de Pensamiento Critico “ Franz Hinkelammert”, que dio paso a la creación del grupo Pensamiento Crítico.  La Universidad Centroamericana “JoséSimeón Cañas”, la UCA en el Salvador, mantiene vivo su pensamiento con la recopilación y divulgación de sus obras y ensayos.

A iniciativa del Dr. Roque Castro de la Maestría en Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNAH, se busca desarrollar conversatorios sobre el pensamiento de Franz Hinkelammert, que deben ser apoyadas por las autoridades académicas,  como un reconocimiento al aporte para el estudio del estado de la economía y planificación del desarrollo en la región.

Franz se consideraba un latinoamericano, centroamericano y hondureño más (tiene familia de origen hondureño),  por lo que su pensamiento y aportes a la teoría del desarrollo no debería mantenerse “invisible”. Debería servir de referencia para orientar las políticas públicas y acciones que ejecutan los gobiernos tipificados como progresistas que construyen un modelo socialista democrático.

En el caso de Honduras, en una entrevista a Franz en San José, Costa Rica, le preguntaba cuáles eran los principales desafíos que se enfrentarían en caso que el partido Libertad y Refundación (LIBRE) triunfara y asumiera el poder.

a) Mantener un Estado al servicio de la gente pobre y excluida;

b)  No depredar los recursos naturales;

 c) Apoyar la democracia participativa, generando espacios de dialogo y discusión amplios sobre la base de nuevas ideas para el desarrollo de cambio económico, social y cultural;

d)Fortalecer los sistemas de planificación con el involucramiento de minorías étnicas y demás sectores excluidos

e) Reivindicar  los derechos humanos, incluyendo el derecho a la tierra y alimentación.

 Honduras no ha podido, porque se le ha vedado el espacio (s) para el desarrollo de su gente, tanto desde dentro como de afuera.

Descansa en paz maestro y amigo, tus enseñanzas y aportes a la teoría del desarrollo y pensamiento crítico seguirán vigentes hoy y siempre.

Notas:

[1]Ver el libro “Ideología de Sometimiento”, Educa, Centroamérica, 1977.

[2]Ver Franz Hinkelammert “Dialéctica del Desarrollo Desigual”. Editorial Centroamericana, Colección Aula, 1983,  San José, Costa Rica, 1983, pag.17

[3]Ver Franz Hinkelammert “La Deuda Externa Latinoamericana: El Automatismo de la Deuda”. Editorial, DEI, San José Costa Rica, 1988.

Javier Suazo. Economista hondureño especializado en políticas económicas y relaciones internacionales, con estudios doctorales en ciencias economías.

Publicado en: Cultural, Global, Titular1

Mintieron sobre Afganistán e Irak y ahora mienten sobre Ucrania

30/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Chris Hedges 

El público estadounidense ha sido engañado, una vez más, para que invierta miles de millones en otra guerra interminable.

El manual de jugadas estratégicas que los proxenetas de la guerra utilizan para arrastrarnos a un fiasco militar tras otro, incluyendo Vietnam, Afganistán, Irak, Libia, Siria y ahora Ucrania, no cambia: La libertad y la democracia están amenazadas. El mal debe ser derrotado. Hay que proteger los derechos humanos. Está en juego el destino de Europa y de la OTAN, así como el «orden internacional basado en reglas». La victoria está asegurada…

Los resultados también son los mismos. Las justificaciones y las narrativas quedan expuestas como mentiras. El pronóstico optimista es falso. Aquellos en cuyo nombre se supone que luchamos son tan venales como aquellos contra los que luchamos.

La invasión rusa de Ucrania fue un crimen de guerra, aunque provocado por la expansión de la OTAN y el apoyo estadounidense al golpe del « Maidán » de 2014, que derrocó al presidente ucraniano democráticamente elegido, Viktor Yanukóvich. Yanukóvich quería la integración económica con la Unión Europea, pero no a costa de los lazos económicos y políticos con Rusia. La guerra sólo se resolverá mediante negociaciones que den a los rusos étnicos de Ucrania autonomía y protección frente a Moscú, así como neutralidad ucraniana, lo que significa que el país no puede entrar en la OTAN.

Cuanto más tarden estas negociaciones, más sufrirán y morirán los ucranianos. Sus ciudades e infraestructuras seguirán reduciéndose a escombros.

Pero esta guerra por poderes en Ucrania está diseñada para servir a los intereses de Estados Unidos. Enriquece a los fabricantes de armas, debilita al ejército ruso y aísla a Rusia de Europa. Lo que le ocurra a Ucrania es irrelevante.

«En primer lugar, equipar a nuestros amigos en el frente para que se defiendan es una forma mucho más barata -en dólares y en vidas estadounidenses- para degradar la capacidad de Rusia de amenazar a Estados Unidos», admitió el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell .

«En segundo lugar, la eficaz defensa ucraniana de su territorio nos enseña cómo mejorar las defensas de los socios amenazados por China. No es sorprendente que altos funcionarios taiwaneses pudieran ayudar a Ucrania a derrotar a Rusia».

« En tercer lugar, la mayor parte del dinero destinado a ayudar a la seguridad de Ucrania no va realmente a Ucrania. EIle invierte en la fabricación de material de defensa estadounidense. EIle está financiando nuevas armas y municiones para las fuerzas armadas estadounidenses con el fin de reemplazar los equipos más antiguos que hemos suministrado a Ucrania.

« Seamos claros  : esta ayuda significa más puestos de trabajo para los trabajadores estadounidenses y nuevas armas para las fuerzas armadas de EE.UU. ».

Una vez que la verdad sobre estas guerras interminables se ha infiltrado en la conciencia pública, los medios de comunicación, que promueven servilmente estos conflictos, materializan la cobertura. Las debacles militares, como las de Irak y Afganistán, permanecen en gran medida ignoradas. Para cuando Estados Unidos admite su derrota, la mayoría de la gente apenas recuerda que estas guerras están en curso.

Los proxenetas de la guerra que orquestan estos fiascos militares pasan de una administración a otra. Entre un puesto y otro, tienen su base en think tanks – Project for the New American Century, American Enterprise Institute, Foreign Policy Initiative, Institute for the Study of War, The Atlantic Council y The Brookings Institution – financiados por corporaciones y la industria bélica.

Una vez que la guerra en Ucrania llegue a su inevitable conclusión, estos Dr. Strangelove tratarán de promover una guerra contra China. La Armada y el Ejército de EE.UU. ya están amenazando y rodeando a China. Que Dios nos ayude si no los detenemos.

Vieja retórica de manual

Esos proxenetas de guerra atraen a los estadounidenses a un conflicto tras otro con relatos halagüeños que presentan a Estados Unidos como el salvador del mundo.

Ni siquiera tienen que ser innovadores. La retórica está sacada del viejo manual de jugadas stratégicas. Los estadounidenses se tragan ingenuamente el anzuelo y abrazan la bandera -esta vez azul y amarilla- para convertirse en agentes involuntarios de nuestra autoinmolación.

Ya no importa -al menos a los proxenetas de la guerra- si estas guerras son racionales o prudentes. La industria bélica ha hecho metástasis en las entrañas del imperio estadounidense para vaciarlo desde adentro. Estados Unidos es vilipendiado en el extranjero, se ahoga en deudas, tiene una clase trabajadora empobrecida y está lastrado por ruinosas infraestructuras y servicios sociales de mala calidad.

 ¿No se suponía que el ejército ruso iba a derrumbarse hace meses ?

¿No se suponía que el Presidente ruso Vladimir Putin iba a ser expulsado del poder ?

¿No se suponía que las sanciones llevarían a zambullir el rublo en una espiral mortal ?

¿No se suponía que la separación del sistema bancario ruso de SWIFT, el sistema internacional de transferencia de dinero, paralizaría la economía rusa ?

¿Cómo es posible que las tasas de inflación en Europa y Estados Unidos sean más altas que en Rusia a pesar de estos ataques a la economía rusa ?

¿No se suponía que los casi 150.000 millones de dólares en equipamiento militar avanzado y ayuda financiera y humanitaria prometidos por Estados Unidos, la UE y otros 11 países habrían cambiado el curso de la guerra ?

¿Por qué quizá un tercio de los tanques suministrados por Alemania y Estados Unidos se convirtieron rápidamente en pedazos de metal carbonizados por las minas, la artillería, las armas antitanque, los ataques aéreos y los misiles rusos al comienzo de la tan cacareada contraofensiva ?

¿No se suponía que esta última contraofensiva ucraniana, originalmente conocida como la « Ofensiva de Primavera », iba a romper las fuertemente fortificadas líneas del frente ruso y recuperar enormes franjas de territorio ?

¿Cómo explicar las decenas de miles de bajas militares ucranianas y el reclutamiento forzoso del ejército ucraniano ? Ni siquiera nuestros generales retirados y ex funcionarios de la CIA, el FBI, la NSA y Seguridad Nacional, que sirven como analistas en cadenas como CNN y MSNBC, pueden decir que la ofensiva tuvo éxito.

Proteger la « democracia »

 ¿Y qué pasa con la democracia ucraniana que luchamos por proteger ?

¿Por qué el Parlamento ucraniano revocó el uso oficial de las lenguas minoritarias, incluido el ruso, tres días después del golpe de Estado de 2014?

¿Cómo se racionalizan los ocho años de guerra contra los rusos étnicos en la región de Donbass antes de la invasión rusa de febrero de 2022 ?
¿Cómo se explica la matanza de más de 14 200 personas y el millón y medio de desplazados antes de la invasión rusa del año pasado?

¿Cómo defender la decisión del Presidente Volodymyr Zelensky de prohibir once partidos de la oposición, entre ellos la Plataforma de Oposición por la Vida, que tenía el 10% de los escaños en el Consejo Supremo, el parlamento unicameral de Ucrania, así como el Partido Shariy, Nashi, Bloque de Oposición, Oposición de Izquierda, Unión de Fuerzas de Izquierda, Estado, Partido Socialista Progresista de Ucrania, Partido Socialista de Ucrania y Bloque Volodymyr Saldo ?

¿Cómo podemos aceptar la prohibición de estos partidos de la oposición -muchos de los cuales son de izquierdas- mientras Zelensky permite que florezcan los fascistas de los partidos Svoboda y Sector Derecho, así como el batallón banderista Azov y otras milicias extremistas ?

¿Cómo hacer frente a las purgas antirrusas y a las detenciones de las llamadas « quintas columnas » que recorren Ucrania, dado que el 30% de sus habitantes son ruso-parlantes ?-

¿Cómo responder a los grupos neonazis apoyados por el gobierno de Zelensky que acosan y atacan a la comunidad LGBT, a la población romaní, a las manifestaciones antifascistas y amenazan concejales, medios de comunicación, artistas y estudiantes extranjeros ?

¿Cómo aceptar la decisión de Estados Unidos y sus probables aliados de bloquear las negociaciones con Rusia para poner fin a la guerra, cuando Kiev y Moscú están aparentemente a punto de negociar un tratado de paz ?

Hice un reportage sobre Europa Central y Oriental en 1989, en el momento de la desintegración de la Unión Soviética. La OTAN, suponíamos, había quedado obsoleta.

El Presidente Mijail Gorbachov propuso acuerdos económicos y de seguridad con Washington y Europa. El Secretario de Estado James Baker de la administración de Ronald Reagan, así como el Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania Occidental Hans-Dietrich Genscher, aseguraron a Gorbachov que la OTAN no se extendería más allá de las fronteras de una Alemania unificada.

Ingenuamente pensamos que el final de la Guerra Fría significaba que Rusia, Europa y Estados Unidos ya no tendrían que desviar ingentes recursos a sus ejércitos.

Sin embargo, los llamados dividendos de la paz eran una quimera.

Si Rusia no quería ser el enemigo, se vería obligada a convertirse en el enemigo. Los belicistas reclutaron a las antiguas repúblicas soviéticas para la OTAN presentando a Rusia como una amenaza.

Los países que se unieron a la OTAN, que ahora incluyen a Polonia, Hungría, la República Checa, Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Albania, Croacia, Montenegro y Macedonia del Norte, reconfiguraron sus ejércitos, a menudo por decenas de millones en el listo Occidente, para que fueran compatibles con el material militar de la OTAN. Esto ha reportado miles de millones de beneficios a los fabricantes de armas.

Tras el colapso de la Unión Soviética, en Europa Central y del Este se comprendió universalmente que la ampliación de la OTAN era innecesaria y una peligrosa provocación. No tenía sentido geopolítico. Pero sí tenía sentido comercial. La guerra es un negocio.

En un cable diplomático clasificado -obtenido y publicado  por WikiLeaks– fechado el 1° de febrero de 2008, escrito desde Moscú y enviado a la Junta de Jefes de Estado Mayor, la Cooperativa OTAN-UE, el Consejo de Seguridad Nacional, el Colectivo Político Moscú-Rusia, el Secretario de Defensa y el Secretario de Estado, existía un entendimiento inequívoco de que la ampliación de la OTAN entrañaba el riesgo de un conflicto con Rusia, especialmente en relación con Ucrania.

« Rusia no sólo percibía el cerco [por parte de la OTAN] y los esfuerzos por socavar la influencia de Rusia en la región, sino que también temía consecuencias impredecibles e incontroladas que afectarían gravemente a los intereses de seguridad rusos », afirma el cable.« Los expertos nos dicen que a Rusia le preocupa especialmente que las fuertes divisiones existentes en Ucrania en torno a la adhesión a la OTAN, con una gran parte de la comunidad étnica rusa en contra de la adhesión, puedan provocar una gran división, con violencia o, en el peor de los casos, una guerra civil. En esta erradicación, Rusia tendría que decidir si interviene o no, una decisión a la que Rusia no quiere tener que enfrentarse… ».

« Dmitri Trenin, subdirector del Carnegie Moscow Center, dijo que le preocupaba que Ucrania fuera, a largo plazo, potencialmente el factor más desestabilizador en las relaciones ruso-estadounidenses, dado el nivel de emoción y neuralgia que permite su búsqueda de la adhesión a la OTAN… » decía el cable.

« Dado que la adhesión ha seguido siendo una fuente de división en la política interna ucraniana, ha creado una apertura para la intervención rusa ». Trenin expresó su preocupación por que se animara a elementos del establishment ruso a interferir, estimulando abiertamente el fomento de fuerzas políticas opuestas por parte de EE.UU. y defendiendo a EE.UU. y Rusia en una postura clásica de confrontación.

La invasión rusa de Ucrania no habría tenido lugar si la alianza occidental hubiera cumplido sus promesas de no extender la OTAN más allá de las fronteras de Alemania y si Ucrania hubiera permanecido neutral.

Los belicistas conocían las posibles consecuencias de la ampliación de la OTAN. Sin embargo, la guerra es su única vocación, incluso si conduce a un holocausto nuclear con Rusia o China.

La industria bélica, y no Putin, es nuestro enemigo más peligroso.

Chris Hedges es un periodista ganador del Premio Pulitzer, autor de best sellers del New York Times, fue profesor de la Universidad de Princeton. Pasó casi dos décadas como corresponsal extranjero en Centroamérica, Oriente Medio, África y los Balcanes. Anteriormente trabajó en el extranjero para The Dallas Morning News, The Christian Science Monitor y NPR. Es el presentador de The Chris Hedges Rep

Original : « They Lied About Afghanistan. They Lied About Iraq. And They Are Lying About Ukraine »

Publicado en: Global

Elogio de la generación X, Sinéad, el grunge y la resistencia noventista

30/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Macarena Marey

Mientras la llamada Generación X llora la muerte de Sinéad O´Connor, hacernos ciertas preguntas sobre las características de ese grupo etario permite redescubrirlas como condición de posibilidad para nuevas resistencias.

Según la taxonomía etaria estadounidense, quienes nacimos entre 1965 y 1981 pertenecemos a la generación X. Por pura contingencia, tenemos el honor de compartir generación con Shuhada Sadaqat (Sinéad O’Connor), Kurt Cobain y los hermanos Cavalera. En la Argentina, nuestra generación incluye a los hijos de la generación diezmada, a quienes crecimos en la dictadura y recordamos muy bien la hiperinflación, como niños o como jóvenes cuyo debut en la adultez se parece en tanto y en tan poco al de quienes nacieron ya en el siglo XXI. La carestía es casi la misma, la eticidad no. El ánimo (el humor, la Stimmung, para decirlo en filosófico) no es el mismo. No es el mismo aire el que se respira hoy que el que respiramos antes. Esto es una trivialidad: de hecho, este aire está mucho más arruinado que el que pudimos respirar nosotros (me pregunto cuál fue la última generación con aire puro en sus pulmones). Pero el opresor (el capital) siempre es gatopardista: cambia algo para que nada cambie, así que las cosas, en el fondo, no cambian mientras continúe el capitalismo. Y, sin embargo, mientras envejecemos y miramos las nuevas olas, hay algo nuestro (léase: de la generación X) que no es parte del mar.

Esas taxonomías etarias importadas no se nos aplican por muchas razones, sobre todo porque casi todo «universal» inventado en Estados Unidos es imposición de un particular. Pero sí se nos aplican por dos razones muy puntuales: la planetarización del capital y el hecho de que el imperialismo de nuestra generación fue el de la hegemonía de los yanquis y sus asociados. Hoy ya no hay un único hegemón ni un mundo bipolar y el gobierno del capital tiene menos mediaciones. Pero esto no quita que nuestra generación sea, pensando en términos occidentales, la última que creció por entero en la Guerra Fría, para quienes el neoliberalismo no es una novedad de la década del 2010. Crecimos entre ajustes fiscales y morales represivas, homófobas y tránsfobas, entre represiones y masacres y el divorcio todavía prohibido. También entre la fe revolucionaria esparcida por América Latina, Asia y África —además del impacto de Stonewall—, por un lado, y el renacimiento de la banalidad de la opulencia «democratizada » por los espejismos igualitarios del capitalismo en su fase neoliberal, que mercantiliza las luchas sociales con la máscara (y no la piel) de la identidad, por el otro.

***

TDK, la cinta scotch en la cinta de los casetes y las FMs marcaron nuestra educación sentimental. TDK es (fue una vez) una empresa japonesa que, si le creo a su página web, no deja de adaptarse a las necesidades del capital. Eso es éxito: ser capital del capital, la mercancía (aparentemente) vacía de la cultura. Nada más capitalista que un casete virgen. Y nada menos capitalista que un casete virgen (por no ponernos a hablar de poner cinta scotch en esos casetes de música de viejos que encontrábamos en casa). No somos la primera generación pirata (hay ediciones piratas del Leviathan de Hobbes, en un paroxismo de la ironía), pero sí, quizás, la primera para la que piratear se volvió rutina. Muchos recordamos esa propaganda anti-piratería de los cines: «No te robarías una cartera». Jajaja. ¡Buen intento, señores!, pero la analogía no funciona: piratear es democratizar. La reproductibilidad técnica nos habrá quitado el aura (aunque no) pero nos abrió las arcas del tesoro. No hay masificación de la cultura sin reproductibilidad y no hay reproductibilidad que no se derrame pirateada. Esto puede ser muy bueno o puede ser muy malo, depende, como casi siempre, del quién.

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Cuando murió Diego Maradona, hablamos con Enrique Biondini de la suerte que tuvimos por haberlo visto jugar y de (quizás tan sólo por eso) haber nacido a fines de los años 70. Una infancia con Maradona se parece, de repente, a una infancia mundialista como la que viven hoy niños y niñas con Messi. La diferencia no es tanto futbolística (aunque lo es) como ética. Es decir, la diferencia no es ontológica, no es moral, no es solamente política, no es tampoco del todo socioeconómica. La diferencia es éticopolítica.

Con Enrique también hablamos en las últimas horas de nuestra tristeza por la muerte de Sinéad O’Connor. «Un gesto que no le vas a ver a Taylor Swift », escribe por Whatsapp cuando recordamos «lo de la foto del Papa». Sigue: «Una persona en medio del show televisivo más grande del mundo, en la cima, podía tener un gesto. Es su singularidad, pero también la época. Había otra eticidad». Antes había dicho: «Qué bajón lo de Sinéad. Me acuerdo de que hace unos años un grupo remanente del IRA reclutaba pibes con una canción suya. Aparecen AK47 y pasamontañas. Una buena republicana». Siempre estamos de acuerdo en estas cosas.

Estábamos hablando (para quienes no se enteraron) de ella y de Cobain, de cómo usaron el consumo masivo y su posición en los lugares mainstream para romper la foto de Juan Pablo II en SNL —y luego soportar el oprobio generalizado de un mundo pacato de curas abusadores— o para educar a un público misógino a costas de su propio prestigio, cuando ser anticlerical y feminista no era todavía algo que generara ganancias con libritos del tipo Feministas para colorear. Se nos dispara esa nostalgia capciosa por los 90s. Hablamos de «bandas como Sepultura» y Quique escribe: «¿Quién te hace un video poniendo arriba de la mesa Palestina como Sepultura?». Antes no era tan fácil licuar la potencia de los reclamos políticos, económicos y sociales porque todavía no nos habían robado todas las banderas para convertirlas en espejitos de colores.

«Hoy sería horrible tener 20 años en este contexto», concluimos, no se sabe si por el atávico miedo a la vejez (la nuestra), al mundo nuevo o por otro motivo. Como sea, los pibes de Malvinas nacieron un año antes, fueron los últimos en ser jóvenes antes de que llegáramos y nunca dejáramos de serlo. Hoy estamos envejeciendo y se van muriendo nuestras referencias. Se nos van a fuerza psiquiatrización, de incomprensión, de pura angustia existencial (¿somos la última generación existencialista?), a fuerza de vivir para el orto. Pienso en lo mal que estamos viviendo, en nuestra condición de generación a cargo. La puta madre, nuestro talento es ser adolescentes.

Hay otro texto de Benjamin (viene a cuento porque Benjamin fue importante para muchos de nosotros a los 20), que se llama «Experiencia». Es un texto de su juventud, en el que se enoja con esa tendencia a reprocharles a los jóvenes el no haber pasado por experiencias. Puede que seamos la generación que no tiene una experiencia desde la que enseñarles nada a las posteriores. Y ni siquiera podemos pedirles que sean indulgentes con nuestro enojo, por citar a ese otro alemán antifascista y comunista llamado Bertolt Brecht. Es que tampoco podemos reconocernos en ese lugar de maestras y maestros: sólo hemos experimentado la juventud como ancianas, como ancianos, como personas vencidas por la vida, pero no por el capital, no por los sistemas de opresión. Nos cansamos de sentir, pero no nos cansamos de actuar. En el mejor de los casos.

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En algún momento casi defendimos esa trampa de que la MTV era una impostura, una negociación estética de la juventud neoliberalizada con el capital. Luego esas cachetadas de celadora de escuela de monjas de principios del siglo XX que nos da la vida trajeron a la memoria el Unplugged de Alice in Chains, el de Nirvana, el de Charly García. Nadie en los años 90 se drogaba realmente para divertirse. Lo hacíamos para que doliera menos, para aliviar un poco la mierda que era nuestra vida. Ni siquiera para evadirnos. Nos cansamos de sentir, pero después seguimos sintiendo.

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Quique escribe: «En los 90s argentinos la democracia de la derrota terminó de imponernos la lógica global del capital». Y después:

Derribado el último límite de la expansión capitalista, sólo restaba el remate de todo lo que representase un compromiso anterior entre capital y trabajo. En el menemato vivimos el ocaso de la cooperación social y el arrebato de todo futuro digno de ser habitado. En los años 90 se paseaban los espectros de un mundo potente e incompleto que ya no tenía sitio.

Nunca se destacará lo suficiente que la resistencia cotidiana en las calles argentinas fue emprendida por los jubilados y los pensionados, conducidos por Norma Plá. La idea más extendida sobre esa década supone que la reestructuración capitalista sucedió como si nada, sin luchas, sin negatividad alguna. Es una fachada que logró imponerse, pero tras ese cartón pintado la vida de las masas se desarrollaba sin paz ni mañana, con el odio de clase a flor de piel, con los cuerpos exhaustos por el terror inflacionario. En ese mundo en ruinas, como el Albergue Warnes implosionado, surgían iniciativas minoritarias muy potentes aunque condenadas a perder, a desdibujarse en la montaña de mercancías propiciadas por la ficción monetaria. Pero todavía resistían muchos lazos sociales forjados en décadas de luchas, en una sociabilidad que aún partía de una comunidad. ¿Se imaginan hoy en día algo como Radio Olmos, aquél famoso concierto en la cárcel?

El ciclo de luchas argentinas de 1997-2003 que por convención llamamos «el 2001», tiene como condición de posibilidad la supervivencia de esos modos de vida clandestinos y alternativos. Lo que crece en las sombras. Cervezas en la esquina. Resistir a pedradas a la montada en la cancha o en un recital. El pogo. Oír la radio. Oír música juntos. Reventarse. Ejercer la crueldad y rebelarse ante ella. Odiar al Estado, pedirle al Estado. Vestirse de negro. Oír la cumbia a escondidas. Bailarla en los barrios. La contradicción clavada en la carne. Creer en el amor. Ensayar la rebelión.

«Sería horrible tener 20 en este contexto». Aunque nuestros 20 también fueron una porquería, Quique propone releerlos como condición de posibilidad para nuevas resistencias. «Habría que dejarse morir», dice. Pero ahora se murió Sinéad O’Connor y acordamos en que dejarse morir es una forma de resistencia mucho más digna que mentirnos en ese entusiasmo estúpido de la superación personal-individual. La fragilidad es lo contrario de la banalidad. También es nuestra fuerza. Y la fuerza, ya lo sabemos, siempre nos va a acompañar.

La tierra que te lastimó tanto te será leve, Sinéad. El cielo te escucha ahora, tu Dios sí te entiende.

MACARENA MAREY

Doctora en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET. Su último libro se titula Teorías de la república y prácticas republicanas (Herder, 2021).

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EE.UU tiene una decena de bases militares en Siria desde donde roba gas y petróleo

30/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Insurgente.org

 

                                                                       ¿Y la llamada “comunidad internacional” dónde anda?

Las fuerzas del ocupante estadounidense ingresaron durante las últimas 24 horas, cantidades de armas, municiones y equipo logístico a sus bases ilegales en la provincia nororiental siria de Hasakeh.

El objetivo es consolidar la presencia ilegal norteamericana en territorio sirio, especialmente en la región nororiental de Al-Yazira (Este del Éufrates), en una flagrante violación de las leyes y principios internacionales.

Activistas locales informaron a SANA que un convoy compuesto por 30 camiones, custodiados por vehículos blindados con la bandera estadounidense, y otros pertenecientes a la milicia separatista y mercenaria “FDS” apoyada por la Casa Blanca, ingresó a la ciudad de Al-Shadadi (60 km al sur de la capital provincial Hasakeh, proveniente del territorio iraquí.

Los activistas aclararon que el lote fue descargado en el enclave del ocupante en la mencionada ciudad.

La carga del convoy incluía armas medianas avanzadas, incluidos misiles anti blindado, sistemas modernos de comunicación e interferencia, además de grandes cantidades de municiones, y otros contenedores con materiales para apoyar a las FDS.

El pasado 25 de enero, un convoy de 40 camiones cargados con armas y grandes cantidades de municiones y equipos logísticos llegó a la base del ocupante estadounidense establecida en la misma localidad.

El Pentágono tiene en Siria al menos una docena de bases, en su mayoría en los campos de petróleo y gas en la región nororiental de Al-Yazira, principalmente en Hasakeh, mientras mantiene una en la zona de Tanef, en la frontera con Iraq, para impedir cualquier comunicación terrestre entre estos dos países.

Siria denunció en varias ocasiones que las fuerzas de Estados Unidos entrenan y forman a milicias separatistas y extremistas para seguir desestabilizando el país y prolongar la guerra en el mismo.

 

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Mientras Europa teme, en Nuestra América el pasado reaparece como futuro

23/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Juan Guahán

Algunos sucesos de estos días ponen en evidencia las semejanzas y diferencias entre lo que conocemos como la Vieja Europa y Nuestra América. Allá y aquí son cuestionados varios aspectos del sistema de poder. De todos modos, es difícil entender esas diferentes problemáticas si no tenemos en cuenta lo acontecido cinco siglos atrás con la llegada de los europeos a estas tierras. Aquella Europa vino, conquistó y colonizó estas tierras. Sometió a los pueblos originarios, que en ellas habitaban. Con las riquezas que estaban en las entrañas de estas tierras financió gran parte del despliegue industrial que colocó a Europa en la cúspide del poder mundial.

Como corresponde a cualquier conquistador que se precie de tal, sin olvidar las polémicas existentes, el tiempo ha demostrado que la Europa conquistadora consideró como propios los bienes de los pueblos conquistados y los utilizó en su exclusivo beneficio. En gran parte, pasaron de la España conquistadora a los empresarios industriales británicos.

Más allá de la “independencia” proclamada de esos territorios ellos continuaron siendo una especie de “reserva” de los países conocidos como “centrales”. Una constante emigración hacia los mismos formó parte de su espíritu colonizador. Esa ocupación territorial le dio a Europa la posibilidad de utilizar la vastedad de estos territorios para que ellos sirvieran como “granja” de las necesidades alimenticias de su desarrollo industrial.

Pensando en nuestro país, no se puede dejar de señalar de qué modo, en los finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, nuestro territorio recibió millones de inmigrantes europeos que huían del hambre y la guerra. Según los datos del Censo Nacional de Población de 1914, el 29,9% de la población de nuestro territorio era de origen europeo. Tamaña relación con Europa terminó determinando el fuerte carácter eurocéntrico de toda nuestra cultura y –consecuentemente- de nuestro modo de pensar. Muchas de esas características se mantienen hasta la actualidad.

En la búsqueda de las respuestas a las cuestiones señaladas es bueno penetrar en algunas razones y modalidades de lo que está pasando en Europa, con el incendio social iniciado en Francia y los propios acontecimientos que tienen como protagonistas a los pueblos originarios en Jujuy, Chaco y la Patagonia de nuestro país.

Europa teme que se propague el incendio que arde en Francia

El asesinato de Nahel M, un joven argelino de 17 años, está conmoviendo a Francia y otros países europeos, como Bélgica y Suiza. Temen que las chispas de esos fuegos incendien las praderas de la licuada tranquilidad europea. Todo empezó con un incidente de tránsito y un vehículo que no se detuvo en un control policial. Iniciada la persecución, rodeado el vehículo, uno de los uniformados del móvil policial hace disparos a quemarropa sobre el joven. Ellos ponen fin a la vida de Nahel M, residente en Nanterre, uno de los suburbios de París.

Da la impresión que Francia no quiere aprender la lección de historias bastante recientes. No lo hace respecto de la evolución de la situación económico social. Pero tampoco es capaz de disolver el muro, prácticamente insalvable, que esas políticas han construido.

En el 2005 los adolescentes de las barriadas de las grandes ciudades francesas salieron a las calles. Gobernaba Nicolas Sarkozi quien, haciendo gala de su racismo, hablaba de gentuza que habría que expulsar. A los hechos que motivaron la protesta y a ese exceso verbal le siguieron cerca de 20 noches con más de 8 mil vehículos quemados y cerca de 3 mil adolescentes detenidos. La desigualdad reinante, la falta de oportunidades, la ceguera de la derecha en el gobierno y la calle, la falta de ideas en la llamada izquierda política, constituyen una parte del caldo de cultivo en el que crece y se desarrolla esta gigantesca bronca colectiva. Después de esos sucesos el gobierno pensó que una mejora en la situación material de las barriadas sería la solución. Se invirtieron 50 mil millones de euros en viviendas y arreglos. Buena parte de esos lugares ardieron en estas noches.

La nación francesa tiene un Estado, el Estado francés cargado de historias y derechos. Allí habitan los franceses de pura cepa. Pero hay otro agrupamiento humano, muy grande. Son los inmigrantes o sus descendientes, muchos de ellos pertenecen a la segunda o tercera o cuarta generación de vivir en Francia. La mayoría de ellos nacieron en Francia, habitan en Francia, van a escuelas francesas, tienen documentos franceses, pero no se sienten franceses. Muchos son argelinos, su vieja colonia, la mayoría musulmanes, en menor proporción de otras religiones o procedencias. Para éstos no rigen el Estado de derecho, la democracia. En Francia se impuso el muro cultural. De un lado los que son franceses, se sienten y piensan como tales; del otro los franceses que no quieren serlo.

Por eso va cambiando el sentido de la lucha. Antes era por recuperar el Estado de Bienestar; ahora -cada día más- es contra el Estado francés. Por eso, fracasada la integración, combatirlos es tan difícil.

El gobierno y la mayoría de las fuerzas políticas no sabe cómo responder, más allá de la represión. La derecha más dura va definiendo su política: Proponen deportaciones masivas. Claro está que –por ahora- tienen una dificultad, las personas a expulsar tienen la nacionalidad francesa. El racismo de quienes sostienen esas ideas sostiene que la integración es imposible dado que “esos inmigrantes provienen de lugares culturales incompatibles con Europa”. Por si estas consideraciones se consideren exageradas cabe recordar que para distintos analistas hay ciudades europeas, donde el Estado ha perdido el control territorial, que ha pasado a manos de mafias del narcotráfico. Esa es la situación actual del importante puerto de Marsella, donde el Estado tiene control sobre menos de la mitad del territorio y su población. Allí reside aproximadamente un millón de personas, repartido por mitades entre franceses de origen e inmigrantes o descendientes de los mismos, provenientes de Argelia y Túnez.

Desde el 27 de junio, cuando Nahel M fuera asesinado, pasaron varios días. La situación tiende a aflojar, pero existe la convicción que la situación -en los términos actuales- no tiene una solución a la vista y que sus esquirlas pueden herir a otras sociedades europeas. Un gobierno sin rumbo no encuentra las soluciones. Ahora Emmanuel Macron propone bloquear las redes sociales para evitar nuevos disturbios. Para muchos observadores el conflicto actual es superior al vivido hace 18 años atrás.

Del eurocentrismo actual al estado plurinacional del futuro

Europa está confundida y perdida en los laberintos del sistema colonial que practicó, le dio mucho poder y por varios siglos. Por el contrario, en Nuestra América, los pueblos originarios van emergiendo, luego de haber sido invisibilizados durante la conquista y colonización. Ahora, con todas sus contradicciones, se visualiza la posibilidad de orientar la lucha inmediata en los debates y la reivindicación de un Estado Plurinacional que los pueda contener junto a las demás expresiones culturales, que habitan nuestro suelo. Las respuestas del pueblo kolla en Jujuy, la alianza -de hecho- de los pueblos originarios con los docentes en el actual conflicto y la generación de una fuerza multisectorial, aparecen como preludio de nuevas y esperanzadoras respuestas.

Estos siglos de dominación europea dejaron dos fuertes saldos negativos que habrá que ir corrigiendo. Por un lado, ese predominio europeo -en muchos casos cargado de racismo- se construyó sobre un genocidio destinados a aniquilar a los pueblos primitivos. Esa actitud, con el desprecio que ella encierra, llega hasta nuestros días.

Por otro lado, esa misma idea de supremacía de la cultura europea se desparramó sobe la sociedad generando el eurocentrismo, como forma de pensar. Ella se instaló entre nosotros y tiene a Europa como el centro cultural del mundo y guía del pensamiento y la cultura universal.

Ambos pensamientos, el desprecio a los pueblos originales y esa sobrevaloración de los europeos lleva –entre nosotros- no menos de un siglo y medio de construcción. De profundizarse corremos el riesgo que ella construya insalvables cercos, muros y paredones, como lo han hecho en Francia. Es bueno mirarse en ese espejo, no para seguir la cultura retrógrada que genera el eurocentrismo, sino para tener presente el rumbo hacia el cual se inclina el occidente, reivindicado por gran parte de nuestra dirigencia.

Ante esta perspectiva aparece la necesidad de construir una realidad diferente, que pueden ser los avances hacia el Estado plurinacional.

El Estado plurinacional no es una revolución, ni el fin de un montón de contradicciones e injusticias. Pero sí, es un gran paso adelante, en la medida que se constituya como alternativa a la actual concepción del Estado Nación. Pero… ¿Cuál es la diferencia?

Esa idea del Estado Nación es hija de la crisis del feudalismo y nace hacia los siglos XV y XVI. En su construcción y evolución Europa ocupa un lugar dominante. La Constitución de los EEUU (1776) y la Revolución Francesa (1789) le dan aplicabilidad histórica y gran parte de las instituciones en boga, la mayoría de las nuestras entre ellas, está hecha sobre esas bases. Nuestra propia Constitución de 1853 –que sigue rigiendo- es una copia de la estadounidense de 1776, esos textos fueron traídos, incorporados y escritos por Juan Bautista Alberdi.

En esta concepción, la nación -organizada de este modo- está asentada sobre “principios y valores universales” que valen y son obligatorios para todos. Olvidaron que esa “razón universal” no era de todos, ni para todos. Quienes lo sostuvieron no dijeron que esa propuesta formaba parte constitutiva de la cultura europea y que representaba sus valores, experiencias e historia, pero tenía poco que ver con otras culturas, como por ejemplo la nuestro-americana, que fue sometida y obligada adecuarse a esos valores.

Dentro de este paquete vinieron ideas que frenan el avance y la organización de nuestros pueblos. De ese modo creció la idea de una superioridad étnica del blanco; vino el patriarcado que tanto pesa en la sociedad; vino la idea del progreso indefinido que explica que, en nombre de ese progreso destruyamos la naturaleza (como si fuéramos “dueños” absolutos y no meros “cuidadores” de la misma). Todo ello olvidando que aquí, -en estas tierras- hubo miles de años de vida anterior.

Todo ese paquete que –fuéramos o no- nos hizo “occidentales” se incorporó como algo “natural” y se integró a esas “universalidades” que sostienen a este Estado Nación. Todos nosotros nos criamos en un mundo regidos por estos “Estados” de allí algunas de las dificultades para imaginar situaciones distintas. Pero la realidad de la vida cotidiana, el fracaso social de este modelo, la miseria que desparraman entre millones de compatriotas indican el camino de su inutilidad para nuestro futuro.

Su forzada uniformidad hizo que el mundo indígena quedara afuera. Según esa apreciación, sus diferencias –como dicen hoy algunos franceses- son incompatibles desde de punto de vista cultural.  Por eso los pueblos originarios quedaron formando parte del “atraso” que no se lograba integrar al mundo europeo. El paso de los años demostró que, sin embargo, ese mundo existía.

Ahora, cinco siglos después de la llegada de los conquistadores, ese mundo “atrasado” empieza a reaparecer. El conflicto jujeño, con su “Tercer Malón de la Paz” como estandarte, ¡allá va…! Ya cumple un mes de rebeldía. Su futuro de lucha es incierto, pero difícilmente será ignorado. Las hijas e hijos de Bartolina Sisa y Tupac Katari, nominados por su pueblo como Virreyes de Tupac Amarú, avisaron que están vivos y vuelven por sus derechos.

Nuestra sociedad tiene que aventurarse a mirar “el lado oscuro de la luna”. Allí -tal vez- encontremos señales de un futuro, distinto al que hoy tenemos, al cual ni siquiera podemos imaginar.

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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Litio: la carrera por el oro blanco de la transición energética

23/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Elisenda Pallarés

El Observatori del Deute en la Globalizació constata que la extracción de litio acapara el agua y daña los ecosistemas en zonas de Chile y Argentina, entre otros países. La organización señala en un nuevo informe la necesidad de reducir la demanda de este mineral estratégico para la transición energética.

El litio, el metal menos pesado de la tabla periódica, es el oro blanco de la llamada transición verde. Tiene la capacidad de conducir calor y un elevado potencial electroquímico, condición necesaria para el funcionamiento de las baterías eléctricas. Se ha convertido en una materia prima muy útil para producir cátodos de baterías de vehículos eléctricos, para el almacenamiento de energía renovable y para las baterías de los productos electrónicos de consumo como teléfonos móviles y portátiles.

La descarbonización de la economía indispensable para frenar la crisis climática multiplica la demanda de unos minerales y tierras raras estratégicos. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que la demanda que más ha crecido ha sido la del litio, que se multiplicará por 42 en solo dos décadas. La de cobalto lo hará por 25, la de níquel por 19, la de manganeso por 8 y las tierras raras por más de 7.

El informe La mina, la fábrica y la tienda que acaba de publicar el Observatori del Deute de la Globalització (ODG) analiza las dinámicas globales que aseguran el incremento de esta minería en numerosos países del Sur Global, la fabricación de tecnologías para la transición energética y su mercado para abastecer a los países del Norte Global. Chile tiene las mayores reservas actualmente reconocidas de litio y cobre, China de tierras raras y grafito, República Democrática del Congo de cobalto e Indonesia de níquel. China tiene una posición de dominio en el mercado de las tecnologías de la transición energética y ha conseguido movilizar alrededor del 80% de la inversión mundial.

Países como República Democrática del Congo, Mozambique, Perú, Ghana o Indonesia se dedican, principalmente, a extraer minerales y venderlos con un refinamiento/procesamiento básico. Otros países, como Chile, Bolivia, Argentina o Brasil extraen minerales y tienen distintos proyectos para avanzar hacia la industrialización, pero han topado con barreras internas. «Tienen un denominador común: se ven sometidos a la deuda externa o a los tratados de comercio e inversión, que funcionan como instrumentos para apuntalar su subordinación», indican desde el ODG. Por tanto, son empresas de otros países las que operan en el territorio.

El «triángulo del litio»

La triple zona fronteriza entre Bolivia, Chile y Argentina cuenta con salares y lagunas altoandinas que constituyen importantes fuentes minerales, principalmente de litio, potasio y boro. Esta zona es conocida por los inversores y financiadores de proyectos extractivos como el ‘triángulo del litio’. «Una denominación colonial que ejemplifica la desvalorización del territorio, la desnaturalización y su desacralización, reduciéndolo todo a un recurso del que se puede sacar rédito», explica la publicación del ODG.

Durante treinta días, el equipo del ODG visitó zonas de extracción minera de litio en el salar de Atacama, en Antofagasta (Chile), y de exploración para la minería del litio en el salar de Maricunga, en la región de Atacama. También han visitado los nuevos proyectos de hidrógeno verde en la costa de la región de Antofagasta, la extracción y procesamiento de cobre en Tierra Amarilla y Copiapó, situadas en la región de Atacama, y la explotación y procesamiento del litio en la Provincia de Catamarca (Argentina).

Allí han conocido a activistas y personas defensoras del medio ambiente que se organizan para hacer frente a la ofensiva minera, y alertan de los peligros que esta puede suponer para el entorno natural y su biodiversidad. «Estos salares son, sobre todo, ecosistemas únicos y ambientes naturales de gran complejidad y fragilidad, con una alta presencia de especies endémicas, que se están viendo afectados por la extracción de salmueras, de las que luego se concentra el litio y otros elementos», destacan.Guanacos de camino al paso fronterizo de San Francisco, que conecta Argentina y Chile, en la cordillera de los Andes. El Salar de Maricunga, en la Región de Atacama, Chile. Entrada de trabajadores de la empresa ZiJin, en las afueras del pueblo de Fiambalá, Argentina.

Residuos orgánicos resultado del proceso de desalinización en el puerto industrial de la ciudad de Mejillones, Chile.

«No es minería del litio, es minería del agua»

La extracción de litio por salmuera requiere de grandes cantidades de agua en una zona que sufre un gran estrés hídrico. Como el Salar del desierto de Atacama, la zona del planeta donde se registran los niveles más bajos de precipitación, con promedios que no superan los 10 litros por metro cuadrado al año. Pese a esta realidad, las empresas SQM y Albermarle produjeron un total de 18.000 toneladas de metal de litio en el Salar de Atacama con un consumo intensivo de agua.

Según la Agencia Internacional de la Energía, se calcula que para producir 1 tonelada de litio a partir de salmuera se necesita una media de 330.000 litros de agua. El proceso se efectúa con el bombeo de la salmuera mediante perforaciones, una salmuera que es enviada a unas piscinas de agua dulce, donde se evapora el líquido y
se concentran las sales. Una vez evaporada el agua, el litio se separa por precipitación de los demás compuestos como el magnesio, el calcio, el potasio o el sodio. Activistas defensoras del agua denuncian una falta de transparencia en la gestión del agua por parte de las empresas.

La minería acapara un agua que necesita la población. «No es minería del litio, es minería del agua», protesta Francisco Mondaca, de la Asociación Atacameña de Regantes y Agricultores de Toconao y Consejo de Pueblos Atacameños. En la comunidad situada en la parte sur del Salar de Atacama sus ahora trecientos habitantes puedan disponer de un caudal de no más de 4 litros por segundo, mientras enfrente están extrayendo más de 2.000 litros de agua por segundo para la extracción de litio. La problemática impacta en la agricultura local. «Mientras en las minas están utilizando litros y litros de agua al día, yo tengo que esperar un mes para poder regar mi campo, mediante el sistema de riego que tenemos estipulado, que es uno de los únicos de gestión comunitaria», denuncia Karen Luza, vecina de San Pedro de Atacama y activista por la defensa del agua.

El informe del ODG apunta también que la minería representa una amenaza para el emergente sector del turismo sostenible: «Los proyectos no tienen mucha trayectoria, no hay muchas investigaciones hechas sobre hidrología, ni se sabe cómo se va a comportar o cómo va a reaccionar. No nos pueden asegurar que no va a provocar daño en las cuencas de agua, en la fauna, especialmente en las chinchillas y las vicuñas, y en la afectación al paisaje», manifiesta Carlos Pizarro, activista y guía de turismo en Copiapó, Chile.

En definitiva, los impactos medioambientales y sociales de la actividad extractiva de minerales se agravan con el aumento de la demanda que está generando la transición verde. Esto afecta a afecta a las «zonas de sacrificio» como el desierto de Atacama, la región de Antofagasta o Catamarca, donde se ha impuesto el neocolonialismo. Zonas que la investigadora Maristella Svampa define como «territorios que viven la radicalización de una situación de injusticia ambiental donde la producción del espacio y las lógicas de control territorial dominante no contemplan la satisfacción de las necesidades sociales y económicas de la población y la sustentabilidad ambiental de los territorios».

Alternativas: acelerar otras transiciones

La publicación del ODG también propone medidas para reducir el impacto ambiental y la falta de justicia social de la transición energética. «Debemos cuestionar el sentido de urgencia que provoca que sean las grandes corporaciones las que mejor pueden afrontar semejante reto. Por supuesto, hay una necesidad de aceleración, pero bajo nuestro punto de vista, de otro tipo de transiciones», indican.

Apuntan que es necesario reducir la demanda de tecnologías en el norte global. Citan el informe Objetivo de emisiones cero con una mayor movilidad y una menor explotación minera del think tank Climate and Community Project que propone planificar tres políticas para contener la demanda de litio en 2050 en Estados Unidos: reducir el número de vehículos privados, reducir el tamaño de las baterías de los vehículos eléctricos y aumentar el reciclaje. Este análisis concluye que los EE.UU. pueden conseguir un modelo de movilidad de cero emisiones y a la vez limitar en más de un 85% la cantidad de litio necesaria proveniente de la extracción primaria.

Otro elemento que va encaminado a reducir la demanda de minería primaria es la minería urbana o secundaria, es decir, el reciclaje de los materiales que ya forman parte de las tecnologías que usamos o hemos desechado para la fabricación de nuevas tecnologías. El reciclaje de las tierras raras o del litio es prácticamente inexistente en la Unión Europea actualmente.

Para acelerar de la reducción de demanda señalan que se requiere una «verdadera planificación industrial pública que supere las políticas de estímulos financieros y garantías a las grandes empresas, como los fondos NGEU, el Plan Industrial del Pacto Verde o el IRA. «La planificación debería estar ligada a unos presupuestos de carbono que determinaran, teniendo en cuenta la emergencia climática pero también la crisis de biodiversidad y el agotamiento de los recursos, qué sectores industriales deben decrecer y redimensionarse, y cuáles deben liderar la transición».

Desde el ODG reclaman acelerar una transición más justa en la que se repartan los trabajos que va a generar la transición energética. Además, sostienen que se debe cancelar la deuda externa de los países empobrecidos «por ilegítima, insostenible y por irrisoria comparada con la deuda ecológica». Por último, consideran que los tratados de comercio e inversión deberían suspenderse para favorecer «una mayor autonomía a las soberanías nacionales y populares».

Publicado en: Global, Titular1

La sinrazón del capital

23/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Pablo Gandolfo

El intento de golpe de Estado protagonizado por Yevgeny Prigozhin en la segunda potencia nuclear del planeta es la cabeza de la hidra de un peligroso proceso que desde inicios de siglo viene avanzando en las principales potencias del mundo: la privatización del ejercicio de la violencia.

Seguramente la filosofía política no se encuentra entre los intereses cotidianos de Yevgeny Prigozhin. Con sus acciones, sin embargo, planteó una de las preguntas mas profundas que puede abordar la filosofía política en nuestro tiempo: ¿qué peligros entraña la privatización de parte del ejercicio de la fuerza? Desde que los Estados existen, siempre hubo desafíos a su monopolio de la violencia, esencialmente de dos tipos: iniciativas individuales (como puede ser cualquier crimen) o colectivas, destinadas a cambiar un ordenamiento político percibido como injusto por una parte de la población que ve obturada su posibilidad de alterar ese orden por medios pacíficos.

La existencia y utilización de fuerzas mercenarias puede rastrearse hasta épocas tan tempranas como la Antigüedad. Pero es recién desde los primeros años de este siglo, con la invasión de Irak liderada por los Estados Unidos, que las empresas militares privadas multiplicaron su volumen y su cantidad (y, con ello, su poder) de forma sustancial. Hasta ahora se trataba mayoritariamente de empresas estadounidenses y, en menor medida, británicas. Con la guerra en Ucrania, sin embargo, apareció en el tablado una nueva comparsa: el grupo Wagner y su propietario, el esperpéntico oligarca ruso Prigozhin.

La utilidad de las empresas militares para los Estados son muchas. La primera es la «negación plausible». Un Estado interesado en realizar una intervención en un territorio extranjero puede conseguir su objetivo mediante una empresa militar en lugar de utilizar sus fuerzas estatales, tornando más fácil eludir la responsabilidad por los abusos que se cometan; en un conflicto declarado —como Irak o Afganistán—, además, permite disminuir las estadísticas de bajas empleando extranjeros. Sea como sea, lo cierto es que los motivos que conducen a un Estado a utilizar estas empresas (o directamente a crearlas, ya que en la mayoría de los casos el Estado aparece vinculado a su origen) entran en tensión ya sea con la legalidad o con la eticidad. Nunca entrañan ningún bien.

La vida al servicio del lucro

El capital es una fuerza en permanente expansión. Como senhala el filósofo Maurizio Lazzarato siguiendo a Marx, por su propia naturaleza el capital no admite limitaciones, «solo obstáculos que continuamente desplaza, que continuamente recrea y que todavía supera, ad infinitum». Así, alguien pudiera haber dicho en 1945 «vivo en el capitalismo», y alguien podría afirmarlo también hoy. Ambos dirían lo mismo, a pesar de que el capitalismo de 1945 no es el mismo que el de la actualidad. La idéntica afirmación oculta dos situaciones distintas. El paso del tiempo modifica, y toda afirmación se oxida.

Hasta hace algunas décadas, una de las formas de expansión del capital era desarrollarse en territorios donde la reproducción de la vida no ocurría bajo formas mercantiles o donde su rol estaba limitado. La última conquista a gran escala de ese tipo fue la caída del «socialismo real». Eso supuso para el capital un nuevo espacio excepcionalmente amplio donde desarrollarse. Cuarenta años después, aun continúa su expansión sobre las esferas de aquellas sociedades que todavía presentan características solo parcialmente capitalistas. Otro ejemplo de avance del capital tiene lugar sobre comunidades campesinas que permanecen en la subsistencia. El capital en nuestro tiempo se expande en términos geográficos, pero no es su única forma de avance.

La expansión del capital adopta la forma de colonización de la vida por la mercancía, por lo producido para ser vendido; la conquista de nuevas esferas que antes estaban fuera de la forma mercantil, aquello que no se podía comprar y vender. En las últimas décadas asistimos a la mercantilización creciente de esferas de la reproducción de la vida social que antes permanecía fueran —o parcialmente fuera— del alcance del mercado. Es sencillo visualizarlo cuando hablamos de «neoliberalismo», las privatizaciones y del ingreso del sector privado en esferas antes dominadas por lo público. En ese proceso encontramos el avance sobre empresas públicas pero también la mercantilización creciente de áreas como la salud, la educación o el agua.

Una de las mercantilizaciones mas creativas que está encarando el capitalismo en la actualidad es convertir en negocio los derechos de contaminación. Por esa vía llegaremos a un mundo donde quienes puedan pagarlo podrán realizar actividades lujosas y altamente contaminantes —como usar aviones privados—, mientras que otros deberemos dejar de comer carne por las emisiones de metano que produce la vaca. En el «capitalismo verde» unos seremos víctima y sostén para que el mundo siga siendo habitable mientras que otros podrán destruirlo sin más limitaciones que el tamaño de su billetera, desarrollando un consumo ostentoso y contaminante pero legal y legítimo.

El avance de la mercancía abarca todos los ámbitos: las redes sociales han permitido la monetización incluso de nuestra vida privada. Si por algún motivo imágenes u opiniones de nuestra vida cotidiana fueran atractivas para otros, eso permite que nuestra exposición crezca geométricamente hasta que, llegado un punto, podamos lucrar con ella. Hay quienes llegan a ser influencers porque ofrecen un contenido temático pero hay también quienes llegan a serlo exponiéndose a si mismos, a sus hijos o a sus mascotas. La imagen de la vida privada se convierte en capital humano, mercancía publicitable en el espacio público.

La violencia como mercancía

Desde hace dos décadas comenzamos a tener noticias de que el ejercicio de la violencia organizada a gran escala, que era un atributo monopolizado por el Estado, comenzó también a privatizarse. Si bien esto a priori puede remitirnos más a épocas pasadas, a algo propio del mundo medieval, se trata de una temática con bastante actualidad en el ámbito de las ciencias sociales, donde se debate si el capitalismo actual está involucrando progresivamente algunos elementos más propios del modo de producción feudal, como sostiene Cédric Durand en su libro Tecnofeudalismo al referirse a las características rentísticas de las empresas tecnológicas.

Sin embargo, el proceso que se desarrolla en nuestro presente tiene características más inquietantes. Aunque los de antaño eran ejércitos privados, su capacidad de ejercicio de la violencia no era mercancía, no era un bien transable en el mercado, aunque hubiera arreglos por conveniencias o traiciones por beneficios. Hoy, la constitución de ejércitos privados tiene otro carácter porque ocurre en el marco de la expansión del capital, de su vocación innata por romper todas las limitaciones.

Era previsible que legitimar un mecanismo para vender violencia a escala industrial implicaba abrir mil cajas de Pandora. Hace poco, un individuo a quien nadie con buen juicio le daría las llaves de su auto tuvo la posibilidad de enfilar 25000 mercenarios sacados de las cárceles para la toma de la capital de la potencia nuclear que le paga el salario, Moscú. El genio ya se salió de la botella.

La privatización del ejercicio de la violencia a la que asistimos en el siglo XXI pone en manos de empresas aparatos gigantes capaces de ejercer de manera masiva la violencia en función de los intereses individuales de su propietario. No es solo un problema de legalidad lo que está de fondo: se trata de la ruptura de la articulación conceptual entre modernidad y liberalismo. Al capital, que nunca deja de avanzar, la articulación conceptual que le dio origen ya no le sirve, en tanto limita la esfera de lo mercantilizable y su naturaleza es romper esa limitación.

El capital ya venía avanzando sobre esferas donde chocaba con la modernidad. Al convertir en negocio la educación y al invadir el espacio de la construcción de subjetividad (anteriormente abarcado por la escuela, la familia, la Iglesia, y ahora capturado en buena medida por medios de comunicación, ya sea mediante plataformas clásicas como la televisión o mas recientes como las redes sociales), estaba horadando las condiciones de existencia de su sujeto político fundamental, el ciudadano que interviene en el espacio público. La microsegmentación de audiencias que permiten los algoritmos agudiza esta tendencia, y los impactos que tengan cuando solo haya en la Tierra nativos digitales, seres humanos nacidos bajo el imperio de estas tecnologías, son aun desconocidos.

Pero el 23 de junio pasado Yevgueni Prigozhin fue responsable de imprimir una profunda desviación a aquel proceso: la empresa privada cuya mercancía es el ejercicio de la violencia se volvió en contra del Estado que la creó en función de sus objetivos nacionales. Un Estado que, dominado por una mirada de corto alcance, había quebrado su monopolio del ejercicio de la violencia al impulsar la privatización de aquella empresa con la esperanza de gozar de atribuciones más amplias sin pagar por las consecuencias, es ahora desafiado por el mismo poder que ayudó a crear.

La capacidad privada y mercantil del ejercicio de la violencia se torna contra el propio Estado que le dio vida. Se trata de un ejemplo prístino de la «locura de la razón económica»: la razón instrumentalizada por el capital en función de su propio avance se convierte en su contracara, la sinrazón.

PABLO GANDOLFO

Periodista freelance y analista geopolítico, colabora en El Salto (España).

Publicado en: Global

Llega a Estados Unidos una ola de huelgas sin precedentes en los últimos 50 años

23/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Diario Octubre

Actores y guionistas de Hollywood, repartidores de UPS, trabajadores de la industria automotriz… Casi 800.000 trabajadores estadounidenses amenazan con ir a la huelga, algo sin precedentes durante el último medio siglo.

Hace una semana los actores se unieron al movimiento de huelga iniciado por los guionistas de Hollywood en mayo y los técnicos audiovisuales se lo están pensando. Las huelgas podrían multiplicarse y extenderse a otros sectores en las próximas semanas.

Si los miembros de la UAW y los Teamsters también se declararan en huelga, la cantidad de obreros en lucha aumentaría a casi 800.000 en Estados Unidos.

El sindicato Teamsters, que representa a 330.000 conductores de la empresa de entrega de paquetes United Parcel Service (UPS), ha iniciado la renegociación del convenio colectivo. Pero a medida que se acerca el final del mes, la esperanza de ver un acuerdo entre las dos partes se desvanece.

Entre las demandas de los trabajadores de UPS está la instalación de aire acondicionado en los camiones y la mejora de las condiciones laborales de los conductores.

La batalla del sindicato por el aire acondicionado no es nueva. Los camiones de UPS tienen la particularidad de no tener puertas, lo que facilita que los repartidores salgan de los vehículos para realizar su entrega. Sin embargo, el gran inconveniente es que deja entrar calor al camión y, combinado con el del motor, hace que el termómetro suba mucho. Como resultado, los trabajadores actualmente reportan temperaturas de más de 40°C dentro de sus vehículos.

El mes pasado el sindicato mencionó casos de “muerte, golpe de calor y deshidratación” ocurridos entre los trabajadores a causa de las altas temperaturas. Aunque se han encontrado puntos de acuerdo en estos dos temas, persisten desacuerdos en particular en lo que respecta a los salarios de los trabajadores a tiempo parcial.

Los representantes sindicales, sin embargo, destacan los beneficios récord registradas por la empresa en los últimos dos años. Alcanzaron 13.000 millones de dólares el año pasado, frente a los 4.800 millones en 2018.

Las negociaciones fracasaron a principios de julio, lo que hizo temer una huelga seguida por cientos de miles de trabajadores. Para evitarlo, el sindicato y la empresa tendrán que llegar a un acuerdo antes del 31 de julio, fecha en la que expira el convenio colectivo.

La industria automotriz

La industria automotriz también podría verse afectada por un importante movimiento huelguístico. Las negociaciones del sindicato United Auto Workers (UAW) con los tres principales fabricantes de automóviles de Detroit, los famosos “Big Three”, a saber, General Motors, Ford y Fiat-Chrysler comenzaron hace unos días, mientras que los convenios expirarán en septiembre.

El dirigente sindical Shawn Fain ha advertido que casi 150.000 trabajadores irán a la huelga si la patronal no acepta sus reivindicaciones. Los tres monopolios han obtenido 250.000 millones de dólares de beneficios en los últimos diez años.

Los trabajadores exigen un aumento de los salarios, un mejora de la atención médica, así como de las pensiones.

El país podría padecer el mayor episodio de huelga desde la década de los setenta. Se había observado un aumento en el número de huelgas desde el inicio del semestre.

El resurgimiento del movimiento obrero es de naturaleza estructural y se da en un punto de inflexión tecnológico e industrial. Así como la inteligencia artificial y sus consecuencias están en el centro de las reivindicaciones de los guionistas de Hollywood, la transición a lo eléctrico es uno de los temas que se debatirán durante las negociaciones sindicales con la patronal del automóvil.

Publicado en: Global

A propósito de la actual geopolítica mundial

16/07/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Rodolfo Bueno

China, Estados Unidos y Rusia son los centros de poder de un mundo cada vez más volátil, que vive un periodo de inestabilidad peligrosa en el que crece sin parar el riesgo de que estalle la Tercera Guerra Mundial.

A China le interesa que Washington respete la Ley de Relaciones con Taiwán de 1979, o sea, que jamás reconozca la independencia de esa isla. Como la ONU reconoce al gobierno de Pekín como el único representante de la nación china, considera que sus maniobras en el Estrecho de Taiwán son actos soberanos de sus fuerzas en sus aguas territoriales.

Washington explica el actual conflicto mundial de manera simple: EEUU defiende la democracia y la libertad contra ‘la agresividad rusa’ y por eso se ha embarcado en una cruzada belicista contra Moscú y Pekín. En EEUU tienen mucho poder los neocon, grupo de ultraderecha que toma las decisiones más importantes del gobierno de Washington. Luego del 9/11, catástrofe deseada por ellos, EEUU comenzó una serie de conflictos que han ‎ensangrentado el planeta en los últimos 22 años. Uno de ellos, el de Ucrania, donde, entre noviembre de 2013 y febrero de 2014, se dio un sangriento golpe de Estado de tinte fascista, aupado por los neocon, que derrocó al legítimo Presidente Yanukóvich.

En Crimea, Odesa, Járkov, Donetsk, Lugansk… hubo protestas masivas; sus poblaciones exigían que Ucrania fuera un Estado federal. Alexandr Turchínov, presidente espurio, como respuesta inició una guerra de exterminio. La primavera de 2014, Crimea se independizó de Ucrania, se reintegró a Rusia y la población de Donbass proclamó la independencia de ‎las regiones de Donetsk y Lugansk.

Amparados por el silencio cómplice de Occidente, el régimen de Ucrania prohibió el ruso, la lengua más hablada del país; proscribió a casi todos los partidos políticos; asesinó a niños, mujeres, opositores políticos, periodistas y escritores; atacó a la Iglesia ortodoxa de Ucrania, y perpetró la masacre en la Casa de los ‎Sindicatos de Odesa, donde quemó vivos a más de 50 personas y disparó contra las ambulancias con los heridos. También, entre las Fuerzas Armadas de Ucrania se ha propagado la ideología fascista y sus autoridades comenzaron a organizar marchas con símbolos nazis, prohibidos por el Tribunal de Núremberg, y a glorificar al III Reich como libertador de Ucrania.

Para Rusia, el problema es mucho más complejo y tiene que ver con su existencia como país, pueblo y cultura, evitar ser desgarrada y mantener la histórica unidad del mundo ruso. Donald Trump lo explica bien: “Debido a las cloacas del Estado profundo en el Pentágono, el Departamento de Estado y el complejo militar industrial, la tercera guerra mundial está más cerca que nunca… Una de las causas por las cuales fui el único presidente que en generaciones no inició ninguna guerra es porque fui el único gobernante que en Washington rechazaba las recomendaciones catastróficas de muchos generales, de burócratas y de los llamados ‘diplomáticos’, que sólo saben entrar en conflictos, pero no, cómo salir… Nosotros hemos causado esta situación. Esto es lo que pasa cuando el gobierno es manejado por personas incompetentes. Lo único que puedo decirles ahora es: ¡Recen!”

En Washington hay funcionarios civiles y militares cuyas ambiciones se debe satisfacer, por lo que aceptan la idea de Madeleine Albright, execretaria de Estado: “¿Qué sentido tiene tener estas espléndidas fuerzas armadas, de las que siempre se habla, si no las podemos utilizar?”, palabras que son borradas con la verdad de perogrullo: “¿Para qué usarlas si no dan resultado?” Parecería que se hubieran cumplido las revelaciones proféticas que se atribuyen a Huey Long, quien en 1928 fue gobernador demócrata de Luisiana: “Si alguna vez el fascismo triunfa en Estados Unidos, lo hará bajo consignas democráticas”.

¿Por qué los neocon apoyan al gobierno nazi de Kiev y prolongan todo el tiempo posible la guerra contra Rusia? Porque esperan derrotarla y dividirla, con este fin utilizan la guerra de Ucrania, provocada por ellos mismos. Pero Rusia no puede perder este conflicto, pues desaparecería como Estado y sociedad, además, tiene un inmenso poderío militar que todavía no emplea. La pelota está en el campo neocon, que son quienes deben parar su actitud agresiva.

Los neocon consideran que China y Rusia son para EEUU la amenaza existencial más peligrosa desde el nazismo y la Segunda Guerra Mundial y ven la guerra como la única opción para mantener su supremacía sobre el mundo. También creen que para ello deben primero destruir a Rusia, para luego eliminar a China. Tuvieron la idea de derrotar a Rusia económicamente mediante sanciones drásticas, idea que Europa y el G7 aceptaron sin chistar. Las potencias de Occidente usan a Ucrania de carne de cañón para triunfar en un conflicto de mayor rango, que consiste en la reorganización del mundo a su medida, en pocas palabras, Ucrania es el detonante de la desestabilización mundial.

Tarea nada fácil de cumplir, pues Occidente cuenta con una población que no ve ni crecimiento económico ni perspectiva alguna, sólo ve crisis y estancamiento a largo plazo, como secuela de las guerras que no han podido ganar y de los conflictos en que están empantanados. Por algo Tony Blair, exprimer ministro inglés, dijo que el dominio económico y político de Occidente ha llegado a su fin, que el mundo va a ser por lo menos bipolar y posiblemente multipolar, que el mayor cambio geopolítico de este siglo vendrá de China, país que tiene más de 1300 millones de habitantes, mucho más que toda la población de Norteamérica y Europa juntas, al mismo tiempo que su economía se aproxima a la de EEUU. Por lo visto, el conocimiento le llegó con la madurez.

La unipolaridad divide a los pueblos en dos categorías, excepcionales y comunes, en la que los primeros, con el pretexto de hacer cumplir los derechos humanos, de mejorar el bienestar de la población y de establecer el Estado de derecho, han sembrando la discordia, han invadido a países disidentes y han eliminado a cientos de miles de personas. El mundo unipolar se fortificó gracias al saqueo de los pueblos de Asia, África y América Latina.

Rusia y China promueven un mundo multipolar, orden democrático basado en la justicia, la igualdad y en el respeto a la cultura de cada pueblo. Creen que la humanidad debería ser consciente de que ningún país es superior a otro, que no existe un modelo único de gobierno ni un orden mundial en el que un solo país tenga la última palabra. Destacan que sus países tienen similares objetivos sobre la actual problemática mundial, que colaboran en la ONU, en los BRICS, en el G20 y en la Organización de Cooperación de Shanghái, donde promocionan la constitución de un mundo multipolar, tendencia histórica irrefrenable e irreversible.

En estas circunstancias se dio la rebelión de Evgueni Prigozhin, que puso en riesgo la estabilidad de Rusia. Todo pudo ser desastroso, pero terminó bien. Si se hubiera agravado el problema y la sociedad rusa se hubiera dividido, hubiera sido el momento propicio para desintegrar a Rusia, lo que buscan hace mucho tiempo sus enemigos. Al suceder lo contrario, el pueblo se cohesionó alrededor de sus gobernantes y el Estado ruso se fortificó como nunca. En pocas palabras, los que esperaban una larga y sangrienta guerra civil, se quedaron con los churos hechos. En consecuencia, Ucrania perdió la importancia estratégica que hasta ahora tenía. Esto, unido al fracaso de la ofensiva ucraniana y de las sanciones contra Rusia, traerá cambios en la geopolítica mundial, difíciles de prever por lo pronto. Por el momento, se deduce que Ucrania no va a ingresar a la OTAN, lo que, de haberse materializado, hubiera significado el estallido de la Tercera Guerra Mundial.

Por último, la Administración de Biden implementó en agosto de 2022 La Ley CHIPS y Ciencia y en octubre de 2022, las restricciones a la exportación de semiconductores, lo que debería detener el desarrollo tecnológico chino, pues esta industria depende casi por completo de EEUU y sus aliados. La respuesta de China a la gran guerra de los chips no se hizo esperar: “Con el fin de salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales, el Consejo de Estado ha decidido aplicar el control de las exportaciones de artículos relacionados con el galio y el germanio, con la aprobación de los miembros del Consejo. Por lo tanto, a partir del mes de agosto, en el caso de que se exporte sin autorización, además de multas, los exportadores que infrinjan la medida se exponen a penas de cárcel”.

A nivel mundial, el 94% del galio y el 83% del germanio se producen en China; también cuenta con el 63% de la minería de tierras raras del mundo, el 85% de su procesamiento y el 92% de la producción de imanes. EEUU, entre 2017 y 2020, importó el 78% de tierras raras de China. Ahora bien, si no se tiene acceso a las tierras raras, no se puede manufacturar chips. Parecería que en EEUU no sabían cuánto dependían de las tierras raras de China y decidieron atacarla para obtener una victoria fácil. En pocas palabras, fueron por lana, pero salieron trasquilados.

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Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

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