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Bolivia

Las ironías del cambio. La desestabilización por dentro, sus protagonistas, sus secuelas

17/04/2012 by maestro Deja un comentario

… de la burguesía populista convirtiéndose en el factor hegemónico de la reelección del 2014, acentuando el capitalismo de Estado, lejos aún del socialismo, peor del comunitarismo

“El mar nos pertenece por derecho recuperarlo es un deber”, reza el lema de unas Fuerzas Armadas, al parecer multiuso, si se tiene en cuenta que se dedicarán, asimismo, a la construcción de carreteras mediante un Comando especializado del Ejército; a la seguridad ciudadana mientras la Policía se reorganiza, y hasta transportar hierro de exportación por parte de la Armada, no obstante la admisión oficial del fracaso militar en la batalla contra el contrabando en general y el de combustibles en particular, tan campante aún entrado el segundo año del reimpulsado gobierno populista reelegido el 2009.

La paradoja no está tanto en la consigna oceánica como tarea y misión de Estado, frente a ocupaciones más domésticas, sino en la variedad de tareas asignadas a los militares, incluido su reciente desplazamiento a un territorio conflictivo como es la selva del Isiboro-Sécure, denunciado por grupos indígenas que rechazan la construcción de una carretera irrumpiendo en el parque nacional y territorio indígena, mientras el Estado Mayor asiste al congreso del MAS como no lo haría a un evento opositor o disidente si se cumpliera su ley orgánica, peor si es el lanzamiento de la candidatura presidencial.

La ironía no está tampoco en que los contrabandistas, bien enraizados en las carreteras del eje central y mejor equipados en los pueblos y pasos fronterizos, utilicen un camión distribuidor de leche para internar fardos de ropa usada; o de que se produzca un descarrilamiento por la presunta acción de campesinos urgidos de extraer las rieles para forjar sus arados; sino en el ingenio al que apela significativa parte de la población para lograr su cuota parte, ilegal o no, del nuevo Estado.

Al margen de estructuras socioeconómicas y superestructuras ideológicas, pero siendo parte de ellas al integrar la vida cotidiana sin llegar a ser el botón de muestra o la golondrina que no hace verano, en el naciente otoño que partió este 21 de marzo las anécdotas suman y siguen, en medio de anuncios de purgas y filiación de militancia, que, no paradójicamente, incluirá a los infiltrados vigentes desde los tiempos de Goni Sánchez.

La fuga de sicario Magalhaes, facilitada por las negligencias del sistema penitenciario era tal hasta que el ministro desmintió a su viceministro sobre la eventual recaptura del delincuente, dando pie a la posibilidad (“piensa mal y acertarás” repetía Teresa Gisbert en sus andanzas por los museos) de que una vez reaprehendido el susodicho se dio nuevamente a la fuga o se lo permitieron –“no pasa hasta que pasa”, diría la famosa teoría de la incertidumbre del físico cuántico Werner Heisenberg (+1976), esbozada alguna vez por el Vicepresidente en una esporádica visita a la Asociación de Periodistas para disertar sobre la objetividad “evaporada” y la verdad relativa –o sus distintas formas, recordando que no es única y/o absoluta sino que se acumula y construye en el tiempo.

Coplas carnavaleras aparte y la inveterada “incontinencia verbal” remarcada por El País de España, el helipuerto en la casona aledaña a Palacio, los helicópteros chinos (cuántos, cómo y a cuánto), el ingenio azucarero a desarrollar con capitales amarillos, con boleta de garantía en ciernes y sin carretera asfaltada (la modernidad vial La Paz-Beni sólo llegó a unos cuántos kilómetros del tramo Quiquibey-Yucumo, devastado hace más 15 años), dan la impresión de ser una serie, entre muchos, de temas distraccionistas para el cacareo opositor (“¡Y no se dan cuenta¡”, se observa), en tanto se disimilan los yerros de gestión y se ajustan las tuercas para el electoral año 2014, cuando maduren las uvas y lleguen los helicópteros, comience a producir el ingenio, aunque sea de manera experimental, o estén listas, por fin, las primeras toneladas de carbonato de litio, que coadyuvarán a seducir electores si se concretan los empeños industrializadores del régimen, autodeclarado carente de recursos humanos para administrar presupuestos inimaginables hace seis años. Ni pensar en las insuficiencias de gestión.

Lo peor no acaba con los discapacitados enfrentándose a curtidos policías antimotines blindados con cascos y escudos asestando choques eléctricos a inválidos exasperados y sus parientes, en una gresca que terminó ganando el oficialismo con la capitulación de los marchistas especiales.

O las insólitas citaciones judiciales para que los “secuestradores” del canciller, que dijo no haber sido secuestrado, atraviesen nuevamente cientos de kilómetros para declarar en la sede de gobierno por un caso que el gobierno se niega a perder, apelando a la consulta “previa” en el fondo post y el sabotaje a una novena marcha indígena rumbo a La Paz; paralelas todas estas jugarretas a las angustias de la oposición por los arreglos entre el Estado Plurinacional y su homólogo estadounidense, pese a que el mandatario amenace con el cierre de la Embajada a menos de 20 días del acuerdo-reinicio de relaciones tormentosas, suscrito, incluido el berrinche por la vagoneta y escopetas en el Beni .

Una cadena de distraccionismo y columnas de humo para esconder las debilidades internas –fraccionalismo, pugnas regionales, deficiente gestión– reavivando por ejemplo el caso de los separatistas de “La Torre”-Equipetrol, combinados o coincidentes en el tiempo con incidencias y contrariedades tan diversas como la coca asesorando al alto magistrado elegido en los recientes comicios de plancha masista para el control del poder judicial, la oda a la papalisa con las respectivas aclaraciones de por medio o la factura por la fiesta petrolera del ALBA cuyo pago fue atribuido a Repsol y la angustia de las madres ante el temor de que los reclutas se expongan al fuego a discreción de la delincuencia rampante.

PALACIO CHICO, INFIERNO GRANDE

Las anécdotas dan paso sin embargo a problemas de magnitud como los conflictos entre Colcapirhua y Quillacollo entre otros de decenas gestionados por alcaldes y concejales masistas en una Cochabamba que retoma su actitud opositora y donde las habilidades del gobernador están hace tiempo puestas en duda para controlar el retorno cuasi predominante de la oposición sobre todo en la clase media urbana.

Ni qué decir de los riesgos de enfrentamiento que devastan las relaciones entre otros municipios y comunidades rurales que, en el caso de Coroma-Quillacas, argumentan: el presidente ha dicho que resolvamos nuestros conflictos entre nosotros, a nivel de municipios o departamental; “y así estamos haciendo, estados resolviendo”, enfatizan después de liarse en la trifulca que deja 25 heridos y toma de rehenes. Eso en el plano político-regional.

Lo más grave, al parecer, está en los hidrocarburos: “ El gobierno ha descubierto que su principal enemigo energético no es la CIA. Se llama Petróleo y apellida Diesel” advierte, y no del todo en broma, el analista Carlos Miranda en “Se acabó el carnaval”, a propósito de la importación de diesel y la inviabilidad de la conversión de líquidos en un gobierno que no tiene gas para el Mutún pero que busca otros mercados.

“Es increíble. Parece una pesadilla. En siete años se ha convertido una república energéticamente autosuficiente en un Estado Plurinacional que debe importar energéticos a pesar de haber gozado de la mejor coyuntura internacional de precios de exportación de materias primas que ha conocido el país toda su historia. Es una hazaña aunque no envidiable, muy difícil de repetir y nada recomendable”, concluye Miranda.

Y lo peor, hasta donde puede verse, está por venir: en pleno mes del mar, a ocho años del referéndum 2004 sobre el destino del gas natural, un senador oficialista plantea revisar la consigna “gas por mar” a fin de vender el energético a Chile, que lo necesita no sólo para el uso doméstico y su industrialización convencional –Chile sí se industrializa– sino para desarrollar con gas boliviano el litio del Salar de Atacama a partir del ducto a Catamarca, en Argentina, mientras Bolivia sigue esperando resultados serios en un laargo camino por recorrer todavía, pese al interés, literalmente, de casi todo el mundo.

En medio de los preparativos de las bodas preelectorales, el Vice, elocuente en México respecto de acabar con la derecha tendiendo la carretera para partir a “los Tipnis”, se da modos para lamentar eso que terminará calificando como una de las debilidades del régimen y el proceso: la incapacidad de generar un nuevo líder.

“…ésa es una de nuestras limitaciones. No hemos tenido la fuerza para construir liderazgo sustitutivo en estos años. Hoy por hoy es el líder carismático, de una presencia en el país de manera extraordinaria y, lamentablemente, aún no tiene un sustituto que pueda hacer un recambio. Tenemos Evo por mucho tiempo”. Autodescartándose, de paso, para bajar las tensiones. Total, el 2014 estará duro y hay tiempo para el 2019.

En contrapartida estaría la correlación de fuerzas favorable al evismo y la “ampliación de sus apoyos electorales en los departamentos del noreste oriental o de las llanuras, compensando los bajones que ha tenido en el occidente ”, según encuentra la politóloga cruceña Helena Argirakis.

Tras un giro en la composición de la base social del bloque en el poder (inicialmente indígeno-originario-campesina), el resultado es una “sólida” base territorial e institucional de irradiación electoral nacional bajo la vanguardia de la emergente burguesía plebeya: comerciantes, gremialistas, pequeños y medianos productores agrícolas, transportistas, “también cocaleros”, quienes irónicamente, advierte Arguirakis, coincidirían con las miradas, necesidades, intereses y proyecciones de una facción de la burguesía empresarial nacional.

La “coincidencia” actual entre la emergente burguesía plebeya y una facción del empresariado nacional sería producto de un esfuerzo estratégico del gobierno de fragmentar a la (pequeña) burguesía empresarial nacional para aislarla de la facción oligárquica terrateniente y reaccionaria. Así el horizonte socialista o comunitarista es, aún, cuestión de décadas “para avanzar en el proceso”, según el Vicepresidente, cuando no de siglos, si queda la ortodoxia.

Para cerrar con broche de oro –al menos lo que queda de este marzo sin contar con los “avances” en la también desacelerada demanda marítima ante cortes internacionales, apostando más bien a presionar para “mejorar” el charloteo bilateral–, el ejercicio de lavarse las manos como Poncio Pilatos lo inaugurara hace dos mil años y que ya fuera anticipado con el gasolinazo y el “Tipnis”: la culpa a los colaboradores:

“…si algún error o delito voy a cometer, si es un tema legal debe ser por culpa de mis abogados y abogadas, si hay un problema de los derechos humanos, será por culpa de algún Ministro o Ministra … los temas económicos, en temas del Estado van a ser por algún compañero o compañera”.

Y más: “Si me juzgan, si me meten a la cárcel, iré contento; yo diré públicamente, por mis asesores jurídicos o económicos, por ellos estoy yendo a la cárcel pero no por robar, ni por mentir, ni por flojo, seguramente por no entender las normas y algunos abogados me hicieron meter la pata, pero jamás por meter la mano”.

NO PASA NADA ¿O SI?

Salvedades a distancia, de Quitacalzones, hasta antes del Carnaval sólo se conocía el río que cruza Larecaja Tropical por Consata, rumbo a Apolo.

Pero tras la muerte de los hermanos Peñasco Layme en El Alto, a manos de cogoteros, algún policía resentido pudo haberle endilgado el apodo a unos de los presuntos asesinos, según la defensa de éstos poco después de las alusiones de los copleros oficialistas a la lencería de las ministras.

“¿Qué dirán las hijas de esas autoridades?” observa Harold Olmos en “El Deber”, al margen de la vocinglería opositora, aunque los tiempos están para otra cosa, porque los Corregidores rechazan la consulta y el oficialismo acelera las trabas a la IX marcha de “los Tipnis”, en tanto se procede a la entrega de motores fuera de borda y promesa de viviendas en un retorno al viejo prebendalismo de los 60’ cuando el general Barrientos regalaba plata desde su helicóptero.

Al parecer, sólo lo que va en ese sentido urge. Hay que insistir con la carretera donde los originarios dicen no y demorar donde sí se necesita asfalto, como Coroico-Caranavi-Quiquibey o Yucumo-San Borja-San Ignacio. O simplemente Rurrenabaque-Cobija, con el ramal a Riberalta.

Lo demás puede esperar. Como el resarcimiento a víctimas de la dictadura, en fin pasaron ya seis años de gobierno; la protección a los buses asaltados que transitan por San Ignacio de Velasco o la huelga de los privilegiados médicos, que de todas maneras son una piedra en el zapato. A la manera de Chico Buarque contra las dictaduras brasileñas de los 70, aquí no pasa nada y pasa: “Aquí en la tierra están jugando y gritan gol. Hay mucho baile, mucha fiesta y rock’n’roll. A veces llueve y otros días brilla el sol. Mas yo quiero decirte que… la cosa aquí está negra” ●

 

Cuaresma: Picardías sin nombres

El Carnaval grande, semi público y semi reservado, dada la magnitud de los excesos que Seguridad pudo disimular, comenzó ese viernes de ch’alla de oficinas, estatales o no, cuando el jolgorio de cada año se prolonga días, precedido por el jueves de comadre

“Uno saliendo, unito”, advierten los guardaespaldas a quince metros del Palacio Consistorial del remoto país de ensueño, morenadas y bailecitos, al cabo de varias horas que comenzaron con las coplas en la Plaza, siguieron el Parlamento y recalaron en la Vice, quien sabe dónde acabará.

La líder de lacámaramásalta tropieza en medio de los wachiturros o los caporales; la edecán rubia, casi miss, se permite licencias para evitar que las copas lleguen a los labios de su jefe, aquel que en otras celebraciones se limitaba a tomar fotografías manteniéndose sobrio, quien sabe porqué pero ahora ya va entonado. Peor todavía hoy que está la prometida oficial, con su sonrisa amplia, traviesa como las ocurrencias que observa.

La presidenta de laotracámara parece haberse escurrido, pero en medio del desmadre da la impresión, por la cabellera, de que la que se asemeja a la mandamás de la masalta, tropieza en la salsa mostrando lo que no se puede describir cuando un poco lejos del jefe de los servicios exteriores ordena, sonriendo: “el que no está duro no sale”, tal vez para acabar con los que sólo toman fotografías o videos.

Los funcionarios medios celebran a lo grande, las secretarias muestran sus secretos a medias pero siguen escondiendo los de siempre. Los agentes de seguridad sonríen, sabiendo del trabajo que los espera cuando llegue la hora del recojo.

Tres damas por delante y tres por detrás son inevitables a la hora de ubicar el rastro del gobernador CocusDeliciusRicus. Las seis llevan, en el pecho alto y la espalda baja, estampada en la camiseta carnavalera, la frase ”Corarico’s Angels”, luciéndola por las gradas, los pasillos, el salón principal, los altos de la biblioteca, los aledaños al ascensor.

“Uno saliendo”, se vuelve a escuchar, esta vez de forma imperativa, “Cierren los accesos”. El carnaval está apenas empezando. El que se haga pescar, como el Vice en la esquina de la avenida y la parroquia de Guadalupe, por seguir la curda tomando de todo, menos previsiones, pagará los platos rotos. Eso sí: no estaba en oficina estatal ni en horario de trabajo, como los otros que no fueron destituidos y ahora podrán integrar procesión oficial de Viernes Santo ● Versión original en Revista IN, N° 22 marzo-abril 2012

Publicado en: Bolivia

Cosmovisiones antagónicas agudizan el riesgo de disgregación

17/04/2012 by maestro Deja un comentario

Ante la red televisiva “Gigavisión”, Cusi extendió un “aguayo” (tejido policromo andino), tomó dos hojas de coca para explicar, a manera de ejemplo, que ellas representaban las opciones “A y “B” de un recurso de amparo constitucional. Luego de cubrirlas con un manojo de otras hojas, indicó que allí estaba la respuesta que busca, lo que le permite dictar una sentencia positiva o negativa. La didáctica demostración invalidó su aclaración posterior, según la cual había sido mal interpretado, razón por la que rechazaba los calificativos de “ignorante” e “irresponsable”, con los que fue censurado por varios medios de comunicación social. Sin embargo, las palabras del tribuno aymara recibieron también fuerte respaldo. Max Murillo Mendoza, en nota titulada “Ignorancia y Superstición” (“Katari. Org, 21-03-12), escribió: “Es una pena que el Magistrado Cusi se hubiera retractado de sus declaraciones. Y haya justificado y barnizado sus declaraciones ante la presión de la prensa… Nada tenemos que explicarles a estos colonialistas. Nada les debemos. Todo lo contrario. Tienen que aprender a respetarnos. Tienen que saber que están en nuestra casa. Y si quieren quedarse deben saber que las reglas (leyes) son nuestras. O tienen por supuesto la posibilidad de regresar a sus países de origen…Nuestras costumbres son nuestras costumbres… Lo nuestro es lo nuestro”.

LAS COSMOVISIONES EN LA NUEVA COSTITUCION

El tema de las cosmovisiones está legislado en el artículo 30 de la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE), XII, 09, en el capítulo “Derechos de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos”, entre los cuales se halla el derecho “al ejercicio de sus sistemas políticos, jurídicos y económicos, acorde a su COSMOVION”. El artículo 98 añade: “La diversidad cultural constituye la base esencial del Estado Plurinacional Comunitario… El Estado asumirá como fortaleza la existencia de culturas indígenas originario campesinas, depositarias de saberes, conocimientos, valores, espiritualidades y COSMOVISIONES”. El artículo 179, puntualiza que “la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción indígena originario campesina gozarán de igual jerarquía”.

Estos preceptos constitucionales reflejan la concepción del indigenismo fundamentalista (o Pachamámica), la que, si bien reconoce que todos los bolivianos somos originarios, diferencia a los originarios milenarios (pueblos precolombinos) de los originarios contemporáneos, producto del mestizaje post Cristóbal Colón. La idea ultra indigenista, destinada a restaurar el orden nativo pre colonial, se fundamenta en el rechazo total y absoluto de la historia nacional, a la que describe como “la gran narrativa extraña y colonial de la Patria”. En consecuencia, repudia “la historia narrada por las élites mestizo-criollas, basada en las guerras de la República y el sufrimiento de sus héroes y mártires”

En esa línea de análisis, las identidades indígenas se construyen en oposición a la Patria colonial, instaurada por la élite. En los 500 años de colonialismo, no existe, según este punto de vista, nada rescatable. La “gran narrativa colonial de la Patria” debe ser enfrentada con la “contra narrativa indígena”. “Dios debe ser confrontado con la Pachamama” (Anders Burman: “Descolonización Aymara. Ritualidad y Política. El Orgullo Etnico, “Plural”, La Paz, 2011).

Es obvio que si Mandela importaba el pachamamismo, hubiera prolongado los enfrentamientos entre colonizadores y colonizadores en Sudáfrica. Ninguna personalidad de la América morena es rescatable, llámese Franz Tamayo, Rubén Darío, Gabriel García Marquez o Salvador Allende. Los bloques defensivos regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos (CELAC) o la Unión Sudaméricana (UNASUR), con los que se está resistiendo a los centros de poder mundial que financia a los Pachamámicos, causan su molestia.

¿QUIEN GANA CON LA GUERRA INTER ETNICA?

En el caso de Bolivia, es imposible que el indigenismo fanatizado logre controlar un país que tiene al 70 % de su población viviendo en ciudades grandes e intermedias. Afirmar que guaraníes, quechuas o aymaras mantienen su “pureza”, cuando han olvidado su idioma y debilitado su cultura de origen en tráfago citadino, es una arbitrariedad excesiva. Pero, a su vez, las corrientes nacionales, populares e indo mestizas tampoco pueden construir un Estado capaz de consolidarse en lo económico, social y político con la implacable bloqueos de los Pachamámicos, a todo proyecto nacional y de integración con América latina.

Los Pachamámicos han impuesto en la NCPE normas imposibles de cumplir como la el reconocimiento a territorios ancestrales, inclusive de poblaciones nómadas y aún no contactados con el Estado. En esos territorios, se les otorga autogobierno y el manejo exclusivo de recursos naturales no renovables, la consulta para la explotación de recursos renovables, y el reconocimiento a sus sistemas jurídicos. Lo anterior, opera bajo la cobertura del “Vivir Bien”, que, según sus ideólogos es “un concepto en construcción” y que busca un modelo post capitalista y post neoliberal, que es objeto de decenas de interpretaciones polarizadas. En síntesis, mediante invocaciones abstractas, se pretende disgregar a la Bolivia concreta.

La construcción nacional necesita de un común denominador aceptado por la población. Ese consenso emerge a momentos cuando se reclama a Chile el alevoso enclaustramiento geográfico que sufre el país desde hace 133 años, o cuando juega la selección nacional de fútbol. Pero si en el tiempo restante, los racistas anti indígenas herederos de la casta encomendera, que anhelan reconquistar sus privilegios, y los Pachamámicos pretenden expulsar a los mestizos a sus países de origen, todo intento de cohesión resulta frustrado. Las contradicciones de Evo Morales y Alvaro García Linera en este vital problema no ayudan a resolverlo. Lo curioso es que el Pachamámico Murillo Mendoza, por ejemplo, debido a sus dos apellidos hispanos, debería encabezar el éxodo de los repatriados a decenas de países del mundo.

El desembolso ilimitado de recursos de ONG en un país en el que obtienen notables resultados, explica el por qué el “modelo” constitucional boliviano es presentado como paradigma para otros países periféricos. Por de pronto, la existencia de cosmovisiones enfrentadas anula la gestión estatal, en casi todos sus niveles. Si bien, el gobierno actual ha impuesto un manejo macroeconómico ordenado, la inexistencia de una cosmovisión indo mestiza predominante, que respete a las demás, pero que señale un camino unitario, muestra a un país que se agota en enfrentamientos regionales, departamentales, provinciales interétnicos y aldeanos, que van aniquilando a Bolivia.

Publicado en: Bolivia

La sagrada hoja de coca y la el pluralismo jurídico

17/04/2012 by maestro Deja un comentario

… y la cultura a la que represento, explique una de las formas de utilización de la sagrada hoja de la coca.

Lo anterior ha suscitado una serie de interpretaciones equivocadas, tendenciosas e interesadas en total desconocimiento y falta de respeto a los usos y costumbres ancestrales de las naciones y pueblos indígena originario campesinos; ironizando esta práctica ancestral y ofendiendo a la cultura aymara-quechua, que en su cotidiano vivir, practican la consulta a la coca para la toma de decisiones, olvidando que el art. 384 CPE, ha instituido la protección de la coca originaria y el uso ancestral de ésta como patrimonio cultural y factor de cohesión social.

Cabe recordar que la hoja de coca, ha sido utilizada por las civilizaciones precolombinas desde hace miles de años; es parte integrante de nuestras naciones y pueblos indígena originario campesinos, forma parte de nuestros rituales religiosos y sociales y nos sirve no sólo como planta curativa, mitigadora del hambre y sed, sino también como un medio de inspiración e iluminación para la realización de nuestras actividades cotidianas.

En consecuencia, las naciones y pueblos indígena originario campesinos tenemos derecho a consultar a la inal mama (coca), antes de realizar nuestras labores cotidianas como la siembra, cosecha y otras como en mi caso las de administración de justicia, invocando a la Pachamama y a nuestros ancestros, solicitando su permiso para que nos otorgue sabiduría y fortaleza en el cumplimiento de nuestro trabajo; no obstante, las declaraciones realizadas en dicha entrevista, propiciaron que los enemigos de la coca milenaria, algunos políticos oportunistas y sus aliados naturales, realizaran una serie de declaraciones inapropiadas y ofensivas que denotan un total desconocimiento de nuestra idiosincrasia en relación a prácticas culturales ancestrales, atacando la práctica de la consulta a la hoja de coca, puesto que al parecer el colonialismo y sus representantes, pretenden continuar con la justicia formalista y onerosa del pasado colonial.

El Estado-nación en proceso de transición hacia el Estado Plurinacional, nos exige afirmar que los valores culturales y jurídicos ancestrales, sean los impulsores de una nueva visión de la administración de justicia. Administración que deberá asumir, retos socioculturales vivos, para complementarlo con los valores éticos y culturales rescatables de la vieja administración de justicia.

En este contexto, lo nuestro es “otra civilización” que tiene su propio sistema. Por lo tanto, también tiene su propia forma de administrar la justicia, que se diferencia de la forma ordinaria y común. En este proceso de transición, donde aún lo colonial se resiste ante los “hechos descolonizadores”, que se proyectan a futuro, el akulliku es satirizado como un retroceso a la “edad de la piedra”.

Al respecto, cabe reconocer que la descolonización es algo “abrupto”, que choca de “frente”. En suma la descolonización no pasa jamás inadvertida afecta y modifica fundamentalmente al ser de los colonizados. Esta reflexión permite revalorizar las virtudes de la hoja de coca milenaria, como expresión de un acto pluricultural de valor ancestral, puesto en práctica, que ha removido las fibras más íntimas de los colonizados mentales del territorio nacional, sin comprender que debemos construir una sociedad plural, justa, armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni explotación, con plena justicia social para consolidar las identidades plurinacionales, conforme prevee el art. 9.1 de la CPE.

En Bolivia, Estado de Derecho Plurinacional Comunitario como se define ahora, la justicia indígena está representada por la coca, el poncho y el sombrero. Por lo que nuestros detractores no pueden pretender que en el Tribunal ConstitucionalPlurinacional, los representantes de esta Justicia, deban prescindir de sus prácticas que son propias de este tipo de justicia, lo que en modo alguno puede ser interpretado como la forma de “definir” o “resolver” los casos que son de conocimiento de la justicia constitucional, los que como no puede ser de otra manera, deben ser resueltos conforme mandan la Constitución y las leyes.

Debemos manifestar que la esencia y naturaleza del Estado Plurinacional, no ha sido comprendida aún por muchos sectores, en particular por los conservadores colonialistas, quienes hacen mofa de nuestras costumbres, desconociendo que dentro del Estado Boliviano existen varias culturas y prácticas. Así, a nadie le sorprende que a los jueces de la justicia ordinaria, en sus escritorios tengan la Biblia y un crucifijo a quienes piden los iluminen a momento de dictar su sentencia. Asimismo, hacen jurar con la mano sobre la Biblia a los testigos, lo que representa un simbolismo que se practica y respeta desde hace años.

Los indígenas en cambio, como parte también de nuestro propio simbolismo, tenemos derecho a consultar la coca y utilizar los ritos de nuestra cultura, para que nos iluminen en la delicada labor de administrar justicia; lo cual en esencia, no puede ser considerado “malo”, pues con ello no se pretende dañar a los justiciables, ya que todas las sentencias y resoluciones que hasta ahora hemos dictado, contienen el correspondiente fundamento jurídico y fáctico, que permite a los justiciables, entender los motivos y razones jurídicas para llegar a un determinado fallo.

Tenga certeza el Pueblo Boliviano, que las sentencias que me correspondan dictar estarán basadas siempre en la Constitución y la ley. Asimismo, sepan las naciones y pueblos indígena originario campesinos, que defenderé la hoja de coca y seguiré practicando las tradiciones milenarias, esté donde esté, porque forma parte de mi identidad cultural a la que no renunciaré

Finalmente, declaro que soy defensor acérrimo de las costumbres, valores y prácticas sociales, culturales y espirituales que nos han legado nuestros ancestros; y que en todo caso, mi conducta se halla inmersa en lo preceptuado por el art. 30 de la CPE y el art. 5 del Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que reconocen, protegen y respetan los valores y prácticas sociales, culturales, religiosos y espirituales propios de dichos pueblos.

Gualberto Cusi Mamani. Magistrado del Tribunal Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia

Publicado en: Bolivia

Litio: Bolivia desacelerada, mercados en riesgo. Argentina y Chile no esperan

09/03/2012 by maestro Deja un comentario

El gas natural boliviano no irá a los salares, sino mucho después. Más que el litio, a Brasil le interesa el potasio.Las expectativas son enormes: colosales si las cifras del presidente Evo Morales se mantienen en los 2.6 millones de millones de dólares que refirió en octubre del 2010 sólo en carbonato de litio, sin contar la producción de litio metálico o de baterías para automóviles, notebooks y celulares, ni de cloruro de potasio (esta última valuada en1.2 millón de millones de dólares), con lo que el total ascendería a 3.8 billones de dólares, en español; es decir 3.8 trillones de dólares, en ingles.

En el mercado global se habla de una OPEP subregional para la explotación de este metal blando, el más ligero y acumulador de energía, entre Argentina, Bolivia y Chile –superando acaso diferencias históricas como el diferendo marítimo para utilizar el gas boliviano, también en Catamarca y Atacama–, en una zona que reúne la mayor parte de la reserva mundial, y que la revista Forbes llama la “Arabia Saudita” del litio.

Datos de El Nacional de Tarija, publicados antes, el 2009 superaban un tanto los cálculos del Presidente, señalando un valor de hasta 4 millones de millones de dólares; aunque Juan Carlos Zuleta, analista de la economía del litio, refirió en agosto del 2010 que, actualizadas sus propias cifras, resultaban el doble –más o menos 1.030 billón de dólares– de lo que había calculado dos años antes (555.000 millones de dólares).

En mayo del 2010, Energy Press reportó que la sola producción de 10 millones de toneladas de carbonato de litio, a $6.000/TM, le significarían a Bolivia 60.000 mil millones de dólares y que si lograra exportar sólo un millón de toneladas de litio metálico obtendría la fábula de otra suma igual; sin contar con el potasio, con cuyo cloruro cotizado a únicamente $400/TM, lograría otros 40.000 millones por la venta de al menos 100 de las 360 millones de toneladas de potasio que se estima están depositadas en los salares del altiplano boliviano , acumulando todo una cifra que sobrepasaría los 160.000 millones de dólares durmiendo en el altiplano mientras el gobierno avanza con pies de plomo, en una posible triple combinación de excesiva prudencia, dilación calculada o falta de experticia.

Las cifras se muestran casi descomunales si las compara con el Producto Interno de Bolivia de unos 25.000 millones de dólares –menos del 1% de los beneficios que dejaría únicamente el carbonato de litio (2.6 millones de millones de dólares).

…y si se tiene en cuenta que cada uno de los casi 10 trillones de metros cúbicos (TCFs) de gas boliviano generan al país 5.000 millones de dólares, según declaraciones del gerente de Administración y Finanzas de YPFB Corporación, Edwin Aldunate, hechas a fines de enero pasado al diario estatal Cambio, calculándose que cada TCF comercializado vale 10.000 millones de dólares, con lo que al contar con potenciales 53 TCFs los bolivianos tendrían 530.000 millones de dólares en toda la potencialidad actual de sus reservas.

Números aparte, mientras Argentina prevé fabricar en los próximos siete meses, hasta octubre, sus primeras baterías para computadoras portátiles y en cuatro años baterías para automóviles; y Chile se apresta a aumentar su dominio sobre el actual mercado del litio, que mueve 800 millones de dólares pero que se prevé que subirán a 2.000 millones en ocho años, en Bolivia los proyectos de producción de carbonato de litio y cloruro de potasio flotan entre las aguas estancadas del salar de Uyuni, por las inundaciones, y los retardos administrativos de la Gerencia de Recursos Evaporíticos (GNRE), que sin embargo se halla otra vez bajo presión de nuevos plazos a cumplirse en marzo y mayo de este año.

Pese a la aparente presión externa para que Bolivia acelere la industrialización del litio, pues más de una docena de países y multinacionales de la tecnología y los autos híbridos, aspiran a convertirse en la contraparte boliviana para la explotación, el resultado es que los bolivianos no están percibiendo los beneficios mientras una significativa cantidad muere y morirá antes de verlos, aunque el presidente Morales confía en logros de corto plazo en los próximos años que incluyen las elecciones generales del 2014.

En lo inmediato, Bolivia se ha inclinado por forjar su propia tecnología y según la autoridades ya se ha registrado ocho patentes, incluida una para procesar carbonato de litio, de manera que el proyecto sólo estará abierto a la participación extranjera en su fase industrial, aunque el analista Juan Carlos Zuleta considera que por “inventar el agua tibia” o “la rueda” se está perdiendo tiempo y mercados, debido a que el litio también se puede extraer de rocas (pegmatitas) y del agua marina.

 

LITIO: COTIZACION, COSTOS DE PRODUCCION, RESERVAS
Fuente: Juan Carlos Zuleta
PRECIOS COSTOS DE PRODUCCION RESERVAS RECURSOS:
▪ Carbonato de Litio: $us. 6.000/TM
▪ Cloruro de Potasio: $us. 470/TM;
▪ Batería de iones de Litio de 12kWh de capacidad Entre $us 7.200 y $us. 12.000.
▪ Chile: entre $us. 700/TM y $us. *1.500/TM (*)
▪ Argentina, entre $us. 900/TM y 1.700/TM
▪ Bolivia: ¿?
 
Argentina: 6,56%
Chile: 57,89%
Australia: 7,49%
China: 27,02%
Bolivia: 26,47% Chile: 22,06% China: 15,88%
EEUU: 11,76% Argentina: 7,65%
* De 2.000 a 3.000 $us, según consultora chilena Signun Box. . La empresa FMC, en Catamarca, manifiesta un costo de 2.200 . Fuente: Xinhua http://spanish.news.cn/entrevista/2011-02/12/c_13728344.htm .

 

UN MES MAS, Y OTRO MAS, Y OTRO

“Hay mucha gente que opina que el gobierno boliviano es demasiado lento para industrializar esas reservas y va a perder el tren,” señaló Guillaume Roelants, el jefe científico del proyecto de litio que impulsa la estatal Comibol,

“Eso es totalmente falso porque la demanda internacional para litio sigue siendo baja a pesar de mucha especulación. Entonces creo que estamos a tiempo”, le dijo también Roelants a Dan Collyns de The Guardian” hace dos meses.

El proyecto esta todavía en la etapa “pre piloto” y la producción industrial de cerca de 30,000 toneladas/año de carbonato de litio no está esperada hasta los principios del 2015, agregó. “El plan, como industria, es suministrar litio para el mundo para cientos si no miles de años, entonces un mes más no será un gran problema,” agrega. Junto con el proyecto, ha quedado adormecido también la Empresa de Evaporíticos de Bolivia (EEBO) planteada por parlamentarios afines al presidente Morales.

Cercano a Roelants, el viceministro de Minería Freddy Beltrán concedió la existencia de retrasos burocráticos que, según él, no impactarán en el reto nacional del largo plazo.

Hace cuatro semanas, el presidente Morales consiguió que el Banco Central (BCB) otorgue un crédito de 766 millones de dólares para Comibol-GNRE) para invertir en la producción de carbonato de litio, cloruro de potasio y otros evaporíticos , en el marco de un plan estatal destinado a utilizar casi el 32% de las Reservas Internacionales Netas ($us 2.873 millones) en el financiamiento de diverso proyectos.

CUATRO AÑOS: ¿RESULTADOS?

En abril del 2008, dos años antes de divulgar la “estrategia para los recursos evaporíticos” publicitada el 2010, el presidente anunció, el lanzamiento del proyecto piloto de litio en el Salar de Uyuni.

Un mes después, su gobierno se comprometió a empezar a producir en 18 meses 40 toneladas métricas/mes de carbonato de litio, 80 toneladas métricas /mes de sulfato de potasio y 70 toneladas métricas /mes de cloruro de potasio, recuerda el experto Juan Carlos Zuleta.

El plazo de mediados de noviembre del 2009 no se cumplió, salvo la producción de los primeros gramos de carbonato de litio con base en un nuevo proceso “boliviano”, aunque al siguiente mes, tras un seminario internacional sobre evaporíticos, el proyecto piloto empezó a argumentar que el potasio era más importante que el litio. “Este argumento tenía y aún tiene que ver con la incapacidad del proyecto piloto para producir litio”, advierte Zuleta.

 

Ya en octubre del 2010, durante el lanzamiento de la estrategia, el mandatario anunció también que en su primera fase el proyecto piloto produciría 40 toneladas métricas/mes de carbonato de litio y 1.000 toneladas métricas /mes de cloruro de potasio.

“El incremento de la producción programada de este último compuesto no fue debido a que el proyecto empezaría a producir de manera semiindustrial sino por la constatación tardía de la proporcionalidad de los recursos de potasio, en relación con los recursos de litio existentes en el Salar de Uyuni. Según los datos de reservas más confiables, existiría alrededor de 25 veces más potasio que litio, cifra que coincide perfectamente con la división de 1.000 toneladas métricas/mes de cloruro de potasio entre 40 toneladas métricas/mes de carbonato de litio. O sea que el proyecto piloto tardó dos años y medio en darse cuenta de algo tan elemental”, observó Zuleta.

En abril pasado se aseguró que los resultados se darían a fin de año pero los nuevos plazos son marzo de 2012 para la producción de cloruro de potasio y mayo de 2012 para el carbonato de litio.

“En suma, hasta mayo o alguna fecha posterior del año que viene se habrán superado los cuatro años de prueba y error en un proyecto piloto que solamente habría infundido hasta ahora una gran incertidumbre en el mercado de litio, forzando a algunos actores a empezar a apostar a tecnologías energéticas alternativas, con grandes perjuicios para los intereses del Estado boliviano”, concluyó el analista.

“La intención de Brasil es penetrar la industrialización del potasio a través de la multinacional Vale do Rio Doce que pretende invertir un millón de dólares y conformar una sociedad mixta con el Gobierno para la explotación e industrialización de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni”, había anticipado otro analista de sector energéticos, Mirko Orgaz.

A mediados del 2010, con el ex presidente brasileño todavía en el mando, el ex ministro de Hidrocarburos, Andrés Solíz había advertido: “El anzuelo de Lula oculta el interés de la Vale Do Río Doce (segunda empresa minera más grande del mundo transferida a empresarios brasileños) en evitar que las 100 millones de toneladas de reservas de litio y las 2.000 millones de toneladas de reservas de potasio del Salar de Uyuni sean explotadas por compañías norteamericanas, japonesas, rusas, chinas, francesas o coreanas, sin la participación decisiva de Brasil”,

LA OPEP DEL LITIO

Para la mirada chilena, recolectada por el diplomático José Rodríguez Elizondo Bolivia actúa con convicción estatista del gobierno populista pero con buen grado de flexibilidad, y quiere industrializar el mineral a través de un proyecto estatal con apoyo tecnológico de compañías extranjeras, admitiendo que inversionistas privados participen en la implementación de estos proyectos.

“Los irreductibles integracionistas ya están especulando con una especie de OPEP subregional para la explotación del litio con soporte de una alianza argentino-boliviana-chileno. La lógica del desarrollo así lo aconseja.

Pero la política real obligaría a unos cuantos pasos previos, fundamentalmente para normalizar la relación Chile-Bolivia. Este es un paso paradigmático de cómo los intereses reales de nuestro países obligan a la liberación de los rehenazgos históricos.

Esta vez sería para crear una industria especializada, de proyección global, para la elaboración de productos con base en el litio. De frustrase esta nueva posibilidad, seguiría aplicándose a nuestros países la vieja metáfora de italo-peruano Raimondi sobre el mendigo sentado en un banco de oro, cambiando claro está el metal precios tradicional por el tecnologizado pero no menos precioso litio.

NO GAS POR AHORA SINO A LARGO PLAZO

A mediano y corto tiempo la industrialización del litio está resignada a la evaporación solar y el uso de químicos, postergándose el uso del gas natural para la tercera fase, según reveló a La Razón el gerente de Recursos Evaporíticos, Luis Alberto Echazú

“Si hubiéramos esperado a tener gas, la industrialización del salar no hubiera avanzado, porque allá aún no existe el recurso. En el largo plazo sí habrá gas, porque es necesario para hacer otros productos como el magnesio. Además, la disponibilidad de gas nos ayudaría también a analizar otros procesos que puedan ser más beneficiosos para el propio litio”, dijo Echazú al diario paceño.

 

LAS CIFRAS PRESIDENCIALES

Durante la presentación de la estrategia de industrialización de los recursos evaporíticos, el mandatario ofreció las siguientes cifras, recogidas por Nueva Agencia de Noticias-NAN, El País de Tarija y la red Erbol:

§ l as reservas bolivianas de litio alcanzan para abastecer al mundo “durante 5.000 años” a un ritmo anual de producción de 100.000 toneladas métricas, igual a la actual demanda mundial y el cambio de la matriz energética planetaria en la esperanza de evitar un mayor el calentamiento global.

§ El consumo actual mundial es de 100 mil toneladas métricas/año de carbonato de litio y las reservas bolivianas alcanzan para “abastecer al mundo, con actual nivel de consumo, durante 5 mil años”.

§ Aunque no dijo qué em presa dio la certificación sobre las reservas, sostuvo que las mismas alcanzan a 100 millones de toneladas métricas; en potasio 2 mil millones de toneladas métricas, y estimó que durante la primera fase de industrialización se produciría 530 millones toneladas métricas de carbonato de litio y 3.724 millones de toneladas métricas en cloruro de potasio.

§ Cotizó en 5 mil dólares la tonelada de carbonato de litio y 320 dólares la tonelada métrica de cloruro de potasio. Indicó que el valor del litio boliviano o scila en 2 millones 650 mil millones de dólares en carbonato de litio, sin incorporar los precios de la batería de litio. En cloruro de potasio, se ubica en 1 millón 214 mil millones de dólares, que en total 3 millones 864 mil millones de dólares.

§ “Podem os comprar (tecnología) pero queremos socios. Todas las empresas quieren invertir para comprar solo carbonato de litio, pero necesitamos una inversión e industrialización de batería de litio, necesitamos socios para que la industria de batería en litio sea en Bolivia”,

§ Además de litio, Bolivia posee 2.000 millones de toneladas métricas (TM) de potasio. Al ser transformados, esos recursos se traducen en 530 millones de TM de carbonato de litio y 3.794 millones de TM de cloruro de potasio.

§ Sin embargo, s eñaló que con la tecnología actual sólo se puede recuperar o explotar de la salmuera el 35% del carbonato y el 75% del cloruro. Con esas cifras, detalló, el valor efectivo de ambos productos es de US$927.500 millones y US$910.560 millones, respectivamente.

§ Chile tiene 30 millones de TM de litio y que las reservas de Argentina ascienden a 2 millones. En el resto del mundo, complementó, existen 7 millones.

LITIO: CIFRAS. DATOS, LEGISLACION

La exploración, explotación o beneficio de los yacimientos chilenos sólo puede hacerse por el Estado, sus empresas o mediante contratos especiales de operación: hay imposibilidad de otorgar la explotación del litio en concesión a particulares. Pero con el actual gobierno, se tramita en el congreso un proyecto de Ley que revertiría esa no concesibilidad. “a fin de aprovechar las necesidades de las grandes potencias”, alerta José Rodríguez Elizondo, en Realidad y Perspectivas N° 5, Santiago, dic-2011

Entre el 2011 y el 2014, costara $us 902 millones explorar, investigar, explotar e industrializar el litio además de obtener productos derivados del potasio, boro, magnesio, y producir baterías de ese mineral. La primer fase tendrá un costo de inversión de 17 millones dólares. La segunda, 485 millones de dólares; y la tercera 400 millones de dólares de inversión, sólo para la tercera etapa se buscará socios inversores exclusivamente para la tecnología de punta, planeó el presidente Morales, citado por EFE

Bolivia apunta a los mercados de Brasil y Venezuela para acomodar su proyectada producción de cloruro de potasio. “Vamos a concluir el montaje de la planta piloto en el segundo trimestre del próximo año (2011) y a producir cloruro de potasio en abril y después una cantidad de 1.000 toneladas mes con un escalamiento progresivo, dijo en octubre del 2010 Luis Alberto Echazú (GNRE) a la agencia estatal ABI.

Del salar a la batería, todo hecho en argentina. Se convertirá en el primer país latinoamericano en desarrollar baterías de litio y que no sólo permitirá sustituir importaciones, sino exportaciones, según las recientes previsiones del físico Daniel Barraco, investigador de la U. de Córdova.

“Este mineral se puede extraer de salmuera, del mar o minerales en rocas, en Chile se obtiene únicamente de salares y es SQM-Ponce la empresa líder en el mundo, por delante de SCl-Chemetall. Más de US$207 millones se generaron el 2010 por la exportación de litio del país; US$136 millones por SQM y US$71 millones por SCL”, reportó en febrero La Segunda, de Santiago

Las próximas semanas se conocerán las bases de la licitación internacional, que el Estado hará para que se exploten 100 mil toneladas de litio en un plazo de 20 años y para que de esta manera el país permanezca como líder en este mercado, anunció Pablo Longueira, ministro chileno de Economía.

Argentina, Australia, Canadá y Estados Unidos son otros importantes productores de litio; China “está avanzando muy rápido en la producción”. Canadá y EEUU son destacados productores. Bolivia cuenta con amplios recursos, aunque los proyectos están pendientes, según Daniela Desormeaux. consultora de Signum Box, Chile, entrevistada por Xinhua

La planta industrial trabajará un área de 10.000 km2, a 3.650 m de altitud, presenta 20 mm/año de precipitación, 1.200 de evaporación y sus reservas son de 29,28 millones de LCE; el grado de litio es de 0,035 y su producción a partir del 2013 será de 35.000 TM/año de LCE. Las ventajas competitivas son indiscutibles, señala Óscar Vargas Villazón, otro observador de la economía del litio ● Versión original en EnergyPress N° 586, Santa Cruz, Bolivia● http://www.energypress.com.bo/index.php

Publicado en: Bolivia

“Los medios asumen la función de oposición política”.Entrevista a Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique

09/03/2012 by maestro Deja un comentario

Ignacio Ramonet llegó el miércoles 29 a La Paz, a invitación de la Vicepresidencia del Estado. Nada más al llegar, sintió que valía la pena estar en La Paz y ver de cerca el proceso boliviano. Estaba en sus planes reunirse con Evo Morales, a quien conoció antes de que éste fuera Presidente.

Aunque a ratos la voz lo traiciona (hace efecto La Paz, 3600 mts, pues), Ignacio Ramonet vence el problema con un mate de coca. De sus palabras emergen la experiencia sobre periodismo y política, y como tal impone un adjetivo, “webactores”, para los no periodistas que están irrumpiendo en las redes sociales, y una afirmación letal para el gremio: los medios “asumen la función de oposición política”.

Habla con convicción de Evo Morales, dice que éste es el “mejor presidente” de la historia del país y que lo imagina más allá de 2014, el año de las elecciones generales. ¿De la oposición? “Francamente, le digo que en este momento no veo oposición en ninguna parte de América Latina. La oposición viene de los propios movimientos sociales”, afirma.

— ¿Sigue pensando en la tiranía de la comunicación?

— Sí, la comunicación es una tiranía, pero es una necesidad. Hoy, no se puede no comunicar, y eso crea una serie de obligaciones, y vemos las consecuencias en los ámbitos político, ideológico, cultural y también en la medida en que la comunicación invadió nuestras vidas.

Antes podíamos decir que “no trabajo en una radio” o “no trabajo en la televisión o un periódico y no tengo obligación de comunicar”; pero hoy, la mayoría tiene acceso a internet, a las redes sociales; mediante un simple teléfono hay que estar comunicando vía Twitter, Facebook o mensajería. Hay un imperativo.

La tiranía, entre el momento que escribí ese libro (Tiranía de la comunicación), hace unos diez años, ha aumentado.

— ¿Pasa en Bolivia lo que una vez cuestionó de Venezuela: ante la decadencia de los partidos, los medios cumplen ese rol?

— Sí. Había teorizado esto desde el principio en Venezuela, cuando ocurrió el golpe en 2002. Lo que hemos visto es que ese mismo fenómeno se ha ido generalizando. Podríamos decir que, en América Latina, en los países donde hay gobiernos de progreso que están haciendo transformaciones sociales muy importantes, las oposiciones no tienen fuerza y en algunos países casi han desaparecido como organizaciones políticas consistentes.

En la mayoría de esos países son los medios los que han tomado el relevo, los que asumen la función de oposición política, cosa que no es el rol de los medios. Hemos visto la batalla que acaba de darse en Ecuador, lo mismo que padeció Luis Inácio Lula da Silva en Brasil, Cristina Fernández en Argentina con Clarín, y en Bolivia, donde los medios asumen la función de llevar el rol de la oposición política frente al Gobierno.

— Es un fenómeno contra gobiernos de izquierda, verdad de Perogrullo: ¿Incide la empresa o es el factor ideológico?

— Evidentemente, en muchos países, en América Latina, los medios privados han dominado el sector de la comunicación. Sobre todo eran sectores industriales ligados a las oligarquías que controlaban las economías de estos países.

Hoy, estas oligarquías han perdido —por el momento— el poder político y usan del poder ideológico que aún tienen los medios para tratar de mantenerse en el debate político.

— ¿En Bolivia?

— No conozco bien el problema en Bolivia. Pero, digamos que hemos visto cómo aquí algunos periódicos han llevado a cabo campañas contra las realizaciones del Gobierno.

— ¿Tiene ejemplos?  

— Cuando hubo el fenómeno de la secesión separatista de Santa Cruz y de otros departamentos, a escala internacional los medios trabajaron mucho en la idea de que la legitimidad estaba del lado de la oposición contra el poder central.

— ¿Cómo considera esa acción?

— Sencillamente, los medios están asumiendo una función que no es suya, una función política. A lo sumo, los medios tienen la función de informar; aunque pueden tener una función ideológica en sentido de que contribuyen a formar conciencias.

Pero cuando se proponen cambiar un régimen o derrocar un gobierno democráticamente elegido, o cuando apoyan golpes de Estado (aquí, en un momento hubo un conato de golpe de Estado apoyado por los medios, como en Ecuador, y como en 2002 en Venezuela), es obvio que los medios están ultrapasando su función y que están asumiendo una función que una parte de la ciudadanía debe indiscutiblemente criticar, no sólo el Gobierno; porque unos medios militantes de esa manera contra las decisiones democráticas están jugando un papel de regresión política y social en un país.

— Ante esa actitud, Morales consideró a algunos medios como sus ‘enemigos’…

— Es posible, no me extraña. En el momento en que los medios asumen esa función, de pretender derrocar a un gobierno democráticamente elegido, evidentemente ellos mismos se están definiendo como enemigos de la democracia.

— ¿Puede atribuirse eso a la mayor votación que, en el segundo periodo, recibió Morales?

— Seguro que el hecho de haber sido elegido de una manera tan neta ha debido desesperar a varios medios, ante la perspectiva de que la oposición perdiese toda esperanza de llegar en corto plazo, y por la vía legítima, al poder.

— ¿Cómo ve desde afuera que gobierna Morales?

— Globalmente, a Evo Morales se le tiene una gran simpatía. Representa una personalidad que ha surgido desde abajo, desde los movimientos sociales; que ha sido un combatiente, primero, con los propios trabajadores y ha asumido el sentir de la población.

Su carácter de pertenecer a los pueblos originarios, de ser indígena, ha creado también un fenómeno de gran simpatía, como si una historia de 500 años se terminase y que él asumiese un nuevo ciclo en la historia de este país. Más allá, es un símbolo para otros países y continentes.

Por otra parte, se considera que su gobierno ha llevado a cabo políticas de inclusión social importantes. De ahí que estas últimas semanas haya cierto desconcierto a escala internacional porque los medios internacionales han difundido mucho el conflicto por el TIPNIS (Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure) y de los minusválidos.

Entonces, la opinión pública internacional no entiende cómo alguien que es la encarnación del sentimiento de reivindicación de los pueblos originarios, en el caso del TIPNIS, tiene una actitud que parece que no respeta la Madre Tierra. Hay una sorpresa.

Segundo, cómo alguien que está a favor de la inclusión social y que ejecuta políticas en ese ámbito puede tener una actitud de represión contra los minusválidos? En función de las imágenes que recorrieron Europa.

Es una contradicción, en la medida que el adversario no es, en este caso, la burguesía ni la oligarquía ni los grandes poderes internacionales, sino las clases sociales humildes de las que Evo Morales es el representante. Ahí es donde se crea un desconcierto.

— ¿Casuales o tensiones al fin?

— No le puedo decir, no los conozco. No cabe duda de que el Gobierno y las autoridades deben hacer un esfuerzo de comunicación para tratar de explicar esta contradicción, porque es evidente que nadie puede creer que las autoridades bolivianas tengan una actitud de violencia contra los minusválidos o una actitud de irrespeto contra la madre naturaleza.

Esto hay que explicarlo; si no, se les está dando argumentos a los adversarios de este gobierno.

— ¿Estarán mellando estos dos problemas la condición con que la que se conoce a Morales?

No sé cómo surgieron. Lo que sí veo es la consecuencia en el exterior. Desde el punto de vista comunicacional, las imágenes que se difundieron y las tesis que se han desarrollado provocan desconcierto.

Usted me hablaba de Boaventura de Sousa Santos (estábamos juntos hace poco en el foro de Porto Alegre) y él se interrogó en una de sus intervenciones si frente a las necesidades del desarrollo —hablando de Bolivia— se estaban olvidando los imperativos ecológicos.

No podemos decir que (minusválidos e indígenas) sean adversarios de este Gobierno; al contrario, se definen como amigos de esta experiencia.

— ¿Cómo se ve afuera el proceso boliviano?

— Con una gran simpatía, sobre todo porque Bolivia se conocía como un país de grandes injusticias, que había sufrido el mayor número de golpes de Estado en la historia de América Latina, de mayores desigualdades (se la representaba como un mendigo sentado sobre un trono de oro)… Evo Morales se ha visto como alguien que llegó de manera sensata a tratar de reducir las desigualdades y hacer una transformación social para permitir un desarrollo social, humano, económico y ecológico muy importante. Todo lo que se está haciendo desde entonces va en esa dirección.

La Explosión del periodismo

— “La gente no sólo toma la palabra, sino las calles”, ha dicho usted. ¿El nuevo orden de la comunicación está regido por las redes sociales?

— Tienen una influencia considerable, no se puede pensar el nuevo orden sin las redes sociales.

— ¿Pone en riesgo al oficio?

— Seguro, lo cambia. Yo acabo de escribir un libro que se llama La explosión del periodismo, en el que trato de explicar los cambios que se están produciendo. Toda empresa periodística y los periodistas que no estudien los cambios, pueden tener una mala sorpresa.

— ¿Cómo tendría que blindarse el periodismo ante esa irrupción?

— No sé si tiene que blindarse o tiene que cabalgar en ella; tiene que ver qué puede hacer con ella. Lo que no cabe duda es que no puede ocultar que existe; existe cada vez más.

— ¿Tiene consecuencias en los grandes medios?

— Sí, los mayores conglomerados están en crisis y tienen dificultades que antes no tenían; están tratando de adaptarse a la nueva era de la comunicación. Y en este tiempo de adaptación están sufriendo, el propio Rupert Murdoch lo sufre (su hijo renunció); y es el dueño del mayor grupo de comunicación del mundo.

— También despierta el interés ciudadano de tomar la palabra.

— Sí, es el fenómeno. No solamente toma la palabra, sino las calles, como pasó en España, con los estudiantes chilenos, en Israel o con los ocuppy en Estados Unidos.

— ¿Cómo encuentra la libertad de expresión en Bolivia desde su lectura exterior?

— Aquí constato una gran libertad de expresión, no tengo la impresión de que se la vulnere.

— Tenemos una Ley de Imprenta nonagenaria. ¿Hay necesidad de modificarla?  

— Las leyes hay que revisarlas sobre todo si son de comunicación, por tantos cambios que existen. La libertad de expresión hay que mantenerla; lo que ocurre es que la libertad de expresión no es la libertad de hacer cualquier cosa.

— ¿Cree en la autorregulación?

— Creo, es necesaria. Sin embargo, la ley también es necesaria; los periodistas deben imponerse autodisciplina, aunque sea sólo para llevar su trabajo con dignidad necesaria.

— ¿En qué medida debe incidir el Estado en el trabajo periodístico?

— Cuanto menos incida, mejor, no cabe duda.

Publicado en: Bolivia

“El pueblo boliviano vive la mayor revolución social”

17/02/2012 by maestro Deja un comentario

Además de ser el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera es uno de los intelectuales de izquierda latinoamericanos más relevantes en el continente. Aunque su carrera original es la de matemático (la estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México), se formó como sociólogo en la cárcel y en la práctica.

Él ha teorizado la experiencia de transformación boliviana como nadie lo ha hecho, es decir, con originalidad, profundidad y frescura. Y la experiencia boliviana hoy es una referencia obligada y cada vez con mayor ascendencia en el movimiento popular latinoamericano. García Linera conoce y domina a profundidad el marxismo clásico, pero está muy lejos de ser doctrinario. Su pensamiento está muy influido por la obra de Pierre Bordieu.

En entrevista con La Jornada, el vicepresidente señala que el hecho fundamental que se ha vivido en el actual proceso de transformación política en curso es que los indígenas, que son mayoría demográfica, hoy son ministros y ministras, diputados, senadores, directores de empresas públicas, redactores de constituciones, máximos magistrados de la justicia, gobernadores; presidente. Este hecho –señala– es la mayor revolución social e igualitaria acontecida en Bolivia desde su fundación.

García Linera caracteriza el modelo económico de su país como posneoliberal y de transición poscapitalista. Un modelo que ha recuperado el control de los recursos naturales que estaban en manos extranjeras para colocarlos en manos del Estado, dirigido por el movimiento indígena.

–Hace seis años que ustedes gobiernan Bolivia. ¿Se ha avanzado realmente hacia la descolonización del Estado?

–En Bolivia, el hecho fundamental que hemos vivido ha sido que aquellas personas, mayoría demográfica antes y hoy, los indígenas, los indios, a quienes la brutalidad de la invasión y los sedimentos centenarios de la dominación habían establecido en el propio sentido común de las clases dominantes y las clases dominadas, que estaban predestinados a ser campesinos, obreros de bajo oficio, artesanos informales, porteros o meseros, hoy son ministros y ministras, diputados, senadores, directores de empresas públicas, redactores de constituciones, máximos magistrados de la justicia, gobernadores; presidente.

“La descolonización es un proceso de desmontamiento de las estructuras institucionales, sociales, culturales y simbólicas que subsumen la acción cotidiana de los pueblos a los intereses, a las jerarquías y a las narrativas impuestas por poderes territoriales externos. La colonialidad es una relación de dominación territorial que se impone a la fuerza y con el tiempo se ‘naturaliza’, inscribiendo la dominación en los comportamientos ‘normales’, en las rutinas diarias, en las percepciones mundanas de los propios pueblos dominados. Por tanto, desmontar esa maquinaria de dominación requiere mucho tiempo. En particular el tiempo que se necesita para modificar la dominación convertida en sentido común, en hábito cultural de las personas.

“Las formas organizativas comunales, agrarias, sindicales del movimiento indígena contemporáneo, con sus formas de deliberación asambleística, de rotación tradicional de cargos, en algunos casos, de control común de medios de producción, son hoy los centros de decisión de la política y buena parte de la economía en Bolivia.

“Hoy, para influir en los presupuestos del Estado, para saber la agenda gubernamental no sirve de nada codearse con altos funcionarios del Fondo Monetario, del Banco Interamericano de Desarrollo, de las embajadas estadunidense o europeas. Hoy los circuitos del poder estatal pasan por los debates y decisiones de las asambleas indígenas, obreras y barriales.

“Los sujetos de la política y la institucionalidad real del poder se han trasladado al ámbito plebeyo e indígena. Los llamados anteriormente ‘escenarios de conflicto’, como sindicatos y comunidades, hoy son los espacios del poder fáctico del Estado. Y los anteriormente condenados a la subalternidad silenciosa hoy son los sujetos decisores de la trama política.

“Este hecho de la apertura del horizonte de posibilidad histórica de los indígenas, de poder ser agricultores, obreros, albañiles, empleadas, pero también cancilleres, senadores, ministras o jueces supremos, es la mayor revolución social e igualitaria acontecida en Bolivia desde su fundación. ‘Indios en el poder’, es la frase seca y despectiva con la que las señoriales clases dominantes desplazadas anuncian la hecatombe de estos seis años.”

–¿Cómo caracterizar el modelo económico que se ha puesto en práctica? ¿Es una expresión del socialismo en el siglo XXI? ¿Es una modalidad de posneoliberalismo?

–Básicamente posneoliberal y de transición poscapitalista. Se ha recuperado el control de los recursos naturales que estaba en manos extranjeras, para colocarlo en manos del Estado, dirigido por el movimiento indígena (gas, petróleo, parte de los minerales, agua, energía eléctrica); en tanto que otros recursos, como la tierra fiscal, el latifundio y los bosques, han pasado a control de comunidades y pueblos indígeno-campesinos.

“Hoy el Estado es el principal generador de riqueza del país, y esa riqueza no es valorizada como capital; es redistribuida en la sociedad a través de bonos, rentas y beneficios sociales directos de la población, además del congelamiento de las tarifas de los servicios básicos, los combustibles y la subvención de la producción agraria. Intenta priorizar la riqueza como valor de uso, por encima del valor de cambio. En ese sentido, el Estado no se comporta como un capitalista colectivo propio del capitalismo de Estado, sino como un redistribuidor de riquezas colectivas entre las clases laboriosas y en un potenciador de las capacidades materiales, técnicas y asociativas de los modos de producción campesinos, comunitarios y artesanales urbanos. En esta expansión de lo comunitario agrario y urbano depositamos nuestra esperanza de transitar por el poscapitalismo, sabiendo que también esa es una obra universal y no de un solo país.”

–¿Cómo se ve desde Bolivia el proceso de integración regional? ¿Qué papel juegan Estados Unidos y España? ¿Qué espacio tienen China, Rusia e Irán?

–El continente latinoamericano está atravesando un ciclo histórico excepcional. Gran parte de los gobiernos son de carácter revolucionario y progresista. Los gobiernos neoliberales tienden a aparecer como retrógrados. Y a la vez, la economía latinoamericana ha desplegado iniciativas internas que le están permitiendo afrontar de una manera vigorosa los efectos de la crisis mundial. En particular, la importancia de los mercados regionales y la vinculación con Asia han definido una arquitectura económica continental de nuevo tipo. Hay que apostar por profundizar esta articulación regional y, si es posible, por proyectarnos como una especie de Estado regional de estados y naciones. Comportarnos como Estado regional en el ámbito del uso y negociación planetaria de las grandes riquezas estratégicas que poseemos (petróleo, minerales, litio, agua, agricultura, biodiversidad, industria semielaborada, fuerza de trabajo joven y calificada..), e internamente, respetar la soberanía estatal y las identidades nacionales regionales que tiene el continente. Sólo así podremos tener voz y fuerza propia en el curso de las dinámicas de mundialización de la vida social.

–¿Hay un papel activo de Washington para sabotear la transformación boliviana en curso?

–El gobierno estadunidense nunca ha aceptado que las naciones latinoamericanas puedan definir su destino porque siempre ha considerado que formamos parte del área de influencia política para su seguridad territorial, y somos su centro de acopio de riquezas, naturales y sociales. Cualquier disidencia a este enfoque colonial coloca a la nación insurgente en la mira de ataque. La soberanía de los pueblos es el enemigo número uno de la política estadunidense.

“Eso ha pasado con Bolivia en estos seis años. Nosotros no tenemos nada contra el gobierno estadunidense ni contra su pueblo. Pero no aceptamos que nadie, absolutamente nadie de afuera nos tenga que venir a decir lo que tenemos que hacer, decir o pensar. Y cuando como gobierno de movimientos sociales comenzamos a sentar las bases materiales de la soberanía estatal al nacionalizar el gas; cuando rompimos con la vergonzante influencia de las embajadas en las decisiones ministeriales; cuando definimos una política de cohesión nacional enfrentando abiertamente las tendencias separatistas latentes en oligarquías regionales, la embajada de Estados Unidos no sólo apoyó financieramente a las fuerzas conservadoras, sino las organizó y dirigió políticamente, en una brutal injerencia en asuntos internos. Eso nos obligó a expulsar al embajador y luego a la agencia antidrogas de ese país (DEA).

“Desde entonces los mecanismos de conspiración se han vuelto más sofisticados: se usan organizaciones no gubernamentales, se infiltran a través de terceros en las agrupaciones indígenas, dividen y proyectan liderazgos paralelos en el campo popular, como quedó recientemente demostrado mediante el flujo de llamadas desde la propia embajada a algunos dirigentes indígenas de la marcha del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), el año pasado.

“En todo caso, nosotros buscamos relaciones diplomáticas respetuosas, pero también estamos atentos a repeler las intervenciones extranjeras de ‘alta’ o ‘baja’ intensidad.”

–Desde algunos sectores de izquierda se ha señalado que el bloque conservador ha logrado rearticularse y tomado la ofensiva, mientras el movimiento social que llevó al MAS al poder ha sido absorbido por la política institucional. ¿Es correcta esta apreciación?

–Hoy el bloque conservador, de oligarquías extranjerizantes, no tiene un proyecto alternativo de sociedad capaz de articular una voluntad general de poder. El horizonte de la actual política boliviana está marcado por un trípode virtuoso: la plurinacionalidad (pueblos y naciones indígenas al mando del Estado); la autonomía (desconcentración territorial del poder), y la economía plural (coexistencia articulada por el Estado de diversos modos de producción).

“Derrotado temporalmente el proyecto neoliberal de economía y sociedad de la derecha, lo que hoy caracteriza a la política boliviana es la emergencia de ‘tensiones creativas’ en el interior del mismo bloque nacional-popular en el poder. Pasados los grandes momentos de ascenso de masas, donde se construyó el ideario universal de las grandes transformaciones, el movimiento social vive en algunos casos un proceso de repliegue corporativo. Tienden a prevalecer por momentos intereses locales por encima de los nacionales, o las organizaciones se enroscan en pugnas internas por el control de cargos públicos. Pero también emergen nuevas temáticas no previstas sobre cómo conducir el proceso revolucionario. Es el caso del tema de la defensa de los derechos de la madre tierra, tensionados con la exigencia también popular de industrializar los recursos naturales.

Como se ve, se trata de contradicciones en el interior del pueblo, tensiones que someten a debate colectivo el modo de llevar adelante los cambios revolucionarios. Y eso es sano, es democrático y es el punto de apoyo de la renovación vivificante de la acción de los movimientos sociales. Aunque también se trata de contradicciones que podrían ser usadas por el imperialismo y las fuerzas de derecha agazapadas que de modo ventrílocuo y travestido proyecten sus intereses de largo plazo, a través de algunos sujetos populares y de discursos aparentemente altermundistas y ecologistas.

–En septiembre del año pasado, la marcha de los pueblos indígenas en defensa del TIPNIS y en contra de la construcción de una carretera fue reprimida por la policía. El hecho fue presentado ante la opinión pública como la pérdida de apoyo indígena al gobierno de Evo Morales. Se afirmó que el gobierno boliviano se empecinó en construir la carretera porque había recibido apoyo económico de la empresa petrolera brasileña OAS. ¿Es cierto?

–La población indígena en Bolivia, al igual que en Guatemala, es mayoritaria respecto del resto de los habitantes. El 62 por ciento de los bolivianos son indígenas. Las principales naciones indígenas son la aymara y la quechua, con cerca de 6 millones de personas ubicadas principalmente en el altiplano, los valles, las zonas de yungas y también en tierras bajas. Otras naciones indígenas son los guaraníes, moxeños, yuracares, chiman, ayoreos y otras 29 que habitan la Amazonia, la Chiquitania y el Chaco en tierras bajas. La población total de estas naciones de tierras bajas se estima entre 250 mil y 300 mil habitantes en total.

“El conflicto sobre el TIPNIS ha involucrado a algunos pueblos indígenas de tierras bajas, pero se mantiene el apoyo de los indígenas de tierras altas y valles, que son 95 por ciento de la población indígena de Bolivia. Y de los indígenas movilizados, la mayor parte eran dirigentes de otras zonas que no son precisamente del TIPNIS, pero que cuentan con un apoyo sistemático de organismos no gubernamentales ambientalistas, varias de ellas financiadas por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), además del respaldo de las principales redes de comunicación televisiva privada, de propiedad de viejos militantes de la oligarquía separatista, y con amplia influencia en la construcción de la opinión pública de clase media. Estos días ha llegado a La Paz otra marcha, también de indígenas de tierras bajas, y con mayor presencia de indígenas del TIPNIS, que demandan la construcción de la carrtera por el parque, argumentando que no es posible que se los margine de los derechos a la salud, educación y transporte, a los que hoy sólo pueden acceder después de días de caminata.

“El problema es complejo. Están entremezclados temas propios del debate revolucionario, como el del difícil equilibrio entre el respeto a la madre tierra y la necesidad urgente de vincular al país después de siglos de devertebración aislacionista de regiones. Está el debate entre la relación orgánica y el liderazgo de los pueblos indígenas de tierras altas en el Estado plurinacional, diferente a la relación aún ambigua con el Estado plurinacional por parte de los pueblos indígenas de tierras bajas.

“Pero también está de por medio la estrategia de la oligarquía regional cruceña de impedir esa carretera, que desvincularía la actividad económica de toda la Amazonia de su control empresarial. Está el interés estadunidense de resguardar la Amazonia como su reservorio de agua y biodiversidad, y el de promover divisiones entre los liderazgos indígenas para crear condiciones para la expulsión de los indígenas del poder estatal. Está el interés de algunas ONG acostumbradas a hacer grandes negocios privados con los parques.

En todo caso, en medio de esta trama de intereses, como gobierno tenemos que tener la capacidad de resolver democráticamente las tensiones internas, y de develar y neutralizar los intereses contrarrevolucionarios que muchas veces se visten de ropaje seudorrevolucionario.

–¿Por qué construir esa carretera a pesar de la oposición de una parte de la población?

–Por tres motivos. El primero, para garantizar a la población indígena del parque el acceso a los derechos y garantías constitucionales: agua potable para que los niños no se mueran de infecciones estomacales. Escuelas con profesores que enseñen en su idioma, preservando su cultura y enriqueciéndola con las otras culturas. Acceso a mercados para llevar sus productos sin tener que navegar en balsas una semana para vender su arroz o comprar sal 10 veces más cara que en cualquier tienda de barrio.

“El segundo motivo, la carretera permitirá vincular por primera vez la Amazonia, que es una tercera parte del territorio boliviano, con el resto de las regiones de los valles y altiplano. Bolivia mantiene aislada a la tercera parte de su territorialidad, lo que ha permitido que la soberanía del Estado sea sustituida por el poderío del patrón de hacienda, del maderero extranjero o el narcotraficante.

Y el tercer motivo es de carácter geopolítico. Las tendencias separatistas de la oligarquía, que estuvieron a punto de dividir Bolivia en 2008, fueron contenidas porque se les derrotó políticamente durante el golpe de Estado de septiembre de ese año, y porque parte de su base material, la agroindustria, fue ocupada por el Estado. Sin embargo, hay un último pilar económico que mantiene en pie a las fuerzas retrógradas de tendencias separatistas: el control de la economía amazónica, que para llegar al resto del país, obligatoriamente, tiene que pasar por el procesamiento y financiación de empresas bajo control de una fracción oligárquica asentada en Santa Cruz. Una carretera que vincule directamente la Amazonia con los valles y el altiplano reconfiguraría radicalmente la estructura de poder económico regional, derrumbando la base material final de los separatistas y dando lugar a un nuevo eje geoeconomico al Estado. Lo paradójico de todo esto es que la historia haya colocado a algunos izquierdistas como los mejores y más locuaces defensores de los intereses más conservadores y reaccionarios que tiene el país.

–Se ha dicho que Bolivia sigue siendo un abastecedor de materias primas en el mercado internacional y que el modelo de desarrollo en práctica (que algunos analistas han calificado como extractivista) no cuestiona este papel. ¿Es cierto? ¿Se trata de una fase transitoria de acumulación que se acompaña de una redistribución de la renta?

–Ni el extractivismo ni el no-extractivismo, ni el industrialismo son una vacuna contra la injusticia, la explotación y la desigualdad. En sí mismos, no son ni modos de producir ni modos de gestionar la riqueza. Son sistemas técnicos de procesar la naturaleza mediante el trabajo. Y dependiendo de cómo se usen esos sistemas técnicos, de cómo se gestione la riqueza así producida, se podrá tener regímenes económicos con mayor o menor justicia, con explotación o sin explotación del trabajo.

Publicado en: Bolivia

Procesos de cambio reales e imaginados

29/01/2012 by maestro Deja un comentario

Obviamente, en el 52 había una variedad de fuerzas políticas y sociales que participaron de la revolución, pero eso no quita que debamos preguntarnos: ¿hubiera habido revolución sin el MNR? Y más importante -y menos especulativo-: ¿por qué se impuso el MNR en la puja con el POR por ejemplo?

Lo mismo vale para otras revoluciones. ¿Qué decir de la revolución cubana? Allí Fidel, Raúl y el Che, entre otros, entraron a La Habana después de fortísimos movimientos de masas y huelgas urbanas, que fueron en gran medida borrados de la historia en favor de la mítica “gesta barbuda”.

¿Y hoy acaso aporta a un mejor conocimiento del proceso político boliviano decir que Evo “no es” el proceso de cambio? Lo cierto es que desde 2000 dos fuerzas lideraron el bloque indígena-popular: el MIP de Felipe Quispe y el MAS liderado por Evo. Ya en 2002, el MAS había logrado un numeroso bloque parlamentario gracias a su expansión política desde Cochabamba (¿será una casualidad que nuevamente sea desde esta región desde donde se articula una fuerza nacional?, mientras que el MIP quedó relegado a una fuerza regional -como en gran medida le ocurrió a Condepa en los años 90.

Ya en 2005 Evo Morales había articulado un amplio bloque urbano-rural con un programa básicamente nacional-popular y desarrollista combinado inestablemente con algunas propuestas sueltas que luego darán origen al “vivir bien”, pero claramente lo que articulaba todo este amplio frente sustentado en sindicatos, comunidades, gremios y juntas vecinales era una agenda nacionalista-popular (¿acaso que otra cosa fue la guerra del gas?).

Quienes analizan la política desde perspectivas basistas dirán que la mayoría de la gente que protagonizó el octubre boliviano no era del MAS, que Evo no estaba en el país, etc., etc. Pero eso no quita que quien logró que la fuerza de la calle se transformara en una alternativa política fue Evo Morales. Cuando no existe ese tipo de alternativas, como en Argentina en 2001, esa fuerza se termina diluyendo y en el mejor de los casos termina por marcar una cierta agenda al Gobierno que entra, como ocurrió con los Kirchner. Decir que “Evo no es el proceso” no nos aporta nada. De lo que se trata es de tratar de analizar por qué en la pelea política se impuso el evismo -y los cocaleros- y no otras fuerzas alternativas.

Las élites blancoides se burlan en Facebook de que algunos comerciantes pidan que se incluya al chino mandarín en los programas escolares (y obviamente es imposible por varias razones hacerlo) pero después son esos comerciantes aymaras y quechuas los que les pasan por encima a las viejas élites -económicamente- a través de ese capitalismo popular tan efectivo como complicado de sostener en términos de lucha por la emancipación y una mínima construcción institucional.

El problema no es si el Ekeko es mestizo o no (todas las fiestas “originarias” son bastante católico/coloniales), el problema es tratar de captar qué tipo de formación social tenemos, y las aspiraciones populares.

En ese sentido, lo peor que podemos hacer es empezar a clasificar a los “buenos” movimientos sociales y a los “malos”. Ni los cocaleros eran antes santos ni ahora son todos narcos; ni los tipnis son agentes del imperio ni la vanguardia en favor de una civilización alternativa. Hay un “pueblo” bastante complejo -y hoy la mayoría de los bolivianos vive en zonas tan complejas como El Alto, el Plan 3.000, las regiones cocaleras, Buenos Aires, Mendoza o San Pablo. ¿No será que Evo -por su propia biografía- y el MAS como una suerte de democracia corporativa popular representó y representa eso mejor que ciertas alternativas más etnizadas o más comunitaristas?

Eso no quita que se puedan construir alternativas (ni que luchas como las del TIPNIS pongan en debate discusiones que se buscaban cerrar y deben mantenerse abiertas); pero hay que construirlas en todo caso, no sostener que existe todo un bloque comunitarista como viejos partidos obreros minúsculos que creían representar a “la” clase obrera. Ya es claro que el MAS optó por alguna variante neodesarrollista. Se verá si quienes le oponen a ello el “vivir bien” construyen una fuerza efectiva para impulsar ese programa -que deberá construirse con más precisión-. Allí se verá si hay bases para ello.

Pablo Stefanoni es periodista.

www.paginasiete.bo

Publicado en: Bolivia

El fenómeno del indigenismo contrarrevolucionario

29/12/2011 by maestro Deja un comentario

Para nadie es un secreto que Estados Unidos financia a la oposición de los gobiernos de izquierda, ni que su motivación es el control de los recursos naturales. En el caso boliviano, la resistencia del indígena al abuso lo convirtió en un formidable defensor de los derechos humanos, pero su relación de simbiosis con la tierra lo convirtió además en defensor de los recursos naturales.

Evo Morales, logró atar los cabos sueltos de esa relación de simbiosis, y su triunfo, por lo tanto, fue tan significativo para las etnias originarias, que ahora, en la política boliviana, todos los caminos pasan por el indígena.  A la extrema derecha no le quedó otro recurso que inventarse su propio indigenismo, y, por muy aberrante que sea la idea de un indigenismo imperialista, el nuevo fenómeno político boliviano es un indigenismo complaciente con el neoliberalismo, la Embajada Estadounidense, las transnacionales petroleras, y las ONGs donde se esconden los intereses del saqueo.

Esta novedosa mutación del indigenismo tiene su centro de acción en las tierras bajas y se articula en torno a la Confederación Indígena Del Oriente Boliviano (CIDOB), financiada por USAID y apoyada por una legión de ONGs, como lo demostró la marcha contra la carretera del TIPNIS y el convenio que los indígenas guaraníes firmaron con la petrolera Repsol, apoyados por la ONG Nizkor, de espaldas al Estado Plurinacional de Bolivia.

En éste último caso, Repsol simplemente puso 14 millones de dólares en un depósito a plazo fijo por diez años, y con los intereses se comprometió a entregar 140 mil mensuales a la Asamblea del Pueblo Guaraní, (APG) para que ellos la administren libremente. Si se toma en cuenta que las transnacionales petroleras son entidades de lucro, queda en evidencia la existencia de una motivación oculta, más allá de la aparente filantropía.

Al igual que sucedió con la carretera del TIPNIS, donde uno de los mecanismos para establecer la dependencia del indígena fueron los bonos por absorción de anhídrido de carbono, pagados por los países industrializados, como “compensación,” que de paso les permita a las potencias seguir contaminando el planeta, la consulta al indígena que la nueva constitución establece para obtener las licencias ambientales de proyectos en sus territorios, había sido secuestrada ya por los intereses del saqueo, para boicotear el proceso de cambio.

Estados Unidos, las transnacionales, las ONGs, la derecha, su poderosa prensa y hasta la iglesia católica, estaban promoviendo abiertamente nuevos liderazgos indígenas contrarrevolucionarios, dependientes de los intereses del saqueo, para establecer en torno a los recursos naturales, nuevas élites locales opuestas al interés nacional.  Siguiendo los mandatos políticos de sus “benefactores,” los líderes indígenas contrarrevolucionarios probaron que podían obstaculizar todo proyecto y hasta desestabilizar el gobierno, lo cual significa en definitiva boicotear el proceso de cambio, y porque no, hasta derrocar al gobierno de Morales.

La historia ha demostrado que la derecha cuando es derrotada en democracia por carencia de argumentos que puedan convencer del saqueo a un pueblo históricamente saqueado como Bolivia, recurre a las más curiosas operaciones encubiertas con fines conspirativos. Este fenómeno del indigenismo contrarrevolucionario, es sin duda alguna, uno de esos proyectos desestabilizadores.  Sin embargo, la manipulación es tan obvia, que no resiste la prueba de un análisis objetivo. El pueblo boliviano ya se ha dado cuenta de que la guerra eterna entre la izquierda y la derecha es la guerra entre el saqueo y un pueblo que resiste a ser saqueado un día más.

Habiendo llegado ya al poder, el nuevo objetivo del pueblo boliviano es en el plano del entendimiento. Los guaraníes, están entendiendo, por ejemplo, que no necesitan entregarse a las transnacionales que antes se llevaban el 83% del valor de los hidrocarburos y que pretenden volver a hacerlo. Lo que necesitan es reclamar la porción que les corresponde del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, (IDH) el cual es un recurso destinado al bienestar de las zonas productoras. Están entendiendo finalmente, que la nacionalización hecha por el presidente Morales ha multiplicado esos ingresos que siguen siendo manejados por los gobiernos departamentales, los cuales, por lo menos en el caso de Santa Cruz, al estar en manos de la derecha, han sido redistribuidos en proyectos para beneficio de los sectores productivos que ostentan el poder. Los indígenas bolivianos, están entendiendo finalmente, que parte de ese dinero les corresponde, y que lo único que tienen que hacer para administrarlo directamente, es reclamar la democratización del concepto de autonomía, el cual salió ya del centralismo nacional, sólo para atorarse en el de las gobernaciones.

En diciembre del 2005, cuando Evo Morales ganó su primera elección prometiendo al pueblo la nacionalización de los hidrocarburos, el gobernador de Tarija Mario Cossío ligado estrechamente a las transnacionales, dijo que habían perdido el gobierno central pero no los hidrocarburos, porque las decisiones sobre éstos, las tomarían los gobiernos departamentales.  Las autonomías era, sin duda alguna, el plan “B” de las transnacionales para controlar los hidrocarburos bolivianos. No fue sorpresa alguna, por lo tanto, confirmar que las transaccionales petroleras, siempre formaron parte de la estructura desestabilizadora de la derecha que conspiró constantemente contra el gobierno Evo Morales.

El proceso de renovación del entendimiento que está teniendo el pueblo boliviano, es en realidad un proceso de rehabilitación del enorme daño que le ha causado la poderosa campaña de desinformación con la cual la derecha ha logrado meterlo en un estado de hipnosis colectiva, por el cual como autómata ha boicoteado su propio futuro. Ese proceso de despertar de la consciencia se notó por ejemplo en la última elección de la Asamblea del Pueblo Guaraní, en la cual el dirigente que suscribió el acuerdo con Repsol, perdió las elecciones ante una dirigencia que propone el acercamiento con el gobierno para hacer realidad los cambios legislativos que implementen el rescate de su representatividad, y el derecho a la administración de sus recursos.             

Algo similar está empezando a suceder con los indígenas del TIPNIS los cuales ya se ha dado cuenta de la manipulación de que han sido objeto por parte de los intereses del saqueo. Están entendiendo que los proyectos nacionales, por ser genuinamente reivindicativos de las clases antes olvidadas, son mucho más beneficiosos para ellos, como lo es por ejemplo, el proyecto del polo de desarrollo del Chapare, que pretende hacer realidad la sustitución de la hoja de coca con la industrialización y exportación de productos agrícolas bajo el modelo de producción comunitaria en el cual ellos son los protagonistas, en lugar de las transnacionales que boicotearon la carretera por impedir el surgimiento mundial de ese modelo productivo que se opone al capitalista de la gran corporación agrícola transnacional que está controlando la producción mundial de alimentos y sometiendo al mundo entero a dependencia y sometimiento. Una vez más, los móviles de los conflictos, son los intentos de control corporativo transnacional, y los esfuerzos de los pueblos por defenderse.   

A pesar de todo, los magros resultados de las millonarias inversiones imperialistas para derrotar a Morales y su proceso de transformaciones, prueba que en Bolivia, el indigenismo contrarrevolucionario no pasará de ser otro experimento estadounidense destinado al fracaso, porque simplemente prostituye la identidad indígena al corromperla para beneficio de los explotadores, alejándola de su natural relación de simbiosis con la tierra, que lo hace invariablemente anti-imperialista.     

www.juancarloszambrana.com

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El Pachamamismo al servicio de las petroleras

27/12/2011 by maestro Deja un comentario

La APG IG, además de suscribir un “Acuerdo de Amistad y Cooperación” con Repsol, al que se sumaron la British Petroleum (BP) y E&P (Total), reveló que ha firmado un segundo convenio con Nizcor, organización gemela de Human Rights, financiadas por fundaciones de Rockefeller (Exxon Mobil) y George Soros http://www.derechos.org/esp.html y http://www.derechos.net/links/res/funds.html

El pachamamismo (o indigenismo fundamentalista) ha supeditado sus principios a compañías culpables de genocidios, extractivismo a ultranza y deterioro planetario. El poderío petrolero está identificado con la aniquilación de pueblos indígenas, fractura de países, invasiones y guerras de conquista. Así lo demuestra la historia de lo ocurrido en los últimos 100 años. En forma reciente, la Exxon Mobil de Rockefeller ha impedido que EEUU suscribiera el Protocolo de Kyoto y otros acuerdos internacionales que buscan reducir el calentamiento global. Logró que Washington equiparara seguridad nacional con acceso al petróleo, en tanto que junto a la BP, Repsol y Total ha impulsado abiertamente las guerras de rapiña en el Golfo Pérsico y en países árabes.

¿Los pueblos indígenas que reciben aportes económicos de la British Petróleum apoyan la ocupación colonial del Reino Unido en las Malvinas? ¿Les parece bien que en la guerra de Inglaterra con la Argentina, de 1982, los colonialistas usaran a los Gurkas de Nepal contra combatientes argentinos, muchos de ellos de origen quechua y aymara, cuyos padres había inmigrado al vecino país?  

Las petroleras son la columna vertebral del orden mundial, en cuya base se halla el poder financiero, junto a sus paraísos fiscales, comercio de armas y narcotráfico. Las muchedumbres de indignados en Europa y EEUU han denunciado que los grandes Bancos y las petroleras han secuestrado la política, han aplastado la vigencia de los derechos humanos y han sometido a la justicia a intereses privados. ¿Cómo conciliar la “visión indigenista del desarrollo” con los intereses de Rockfeller y su pandilla? ¿Cómo compatibilizar la “transparencia”, predicada por la APG IG, y ocultar, por lo menos hasta ahora, sus acuerdos con Repsol. British, E&P Total y Nizkor (Rockefeller)?

El pachamamismo se presenta como la única corriente, a nivel mundial,  capaz de plantear alternativas viables al capitalismo. Es absurdo creer que ese objetivo será logrado con el respaldo de multinacionales petroleras, mafias financieras y paraísos fiscales. El sistema capitalista está siendo debilitado, en cambio, a través de los movimientos de indignados del mundo industrializado, la rebeldía en el mundo árabe, la aparición de potencias emergentes y el fortalecimiento de pactos regionales al margen de EEUU y Europa Occidental, como ocurre en América Latina con UNASUR, el MERCOSUR, la CEE, el ALBA y la CELAC.

Las petroleras y los pachamámicos pretenden destruir a los Estados nacionales periféricos. Avanzaron en ese objetivo al obtener el reconocimiento constitucional de 36 inexistentes naciones indígenas en Bolivia. Lo que postergó, aún más, la consolidación de su entramado social indo mestizo.

El pachamamismo busca, con su financiamiento foráneo, vetar la ampliación del gasoducto Villamontes Tarija (GTV), que permitiría conectar los mega campos de gas con el Salar de Uyuni y los yacimientos mineros de Potosí, Oruro y La Paz. No se opone, en cambio, a la instalación de nuevas plantas procesadoras de gas, que cuadruplicarán los volúmenes de exportación. Lo anterior demuestra, una vez más, que los intereses de transnacionales y el pachamamismo aceleran la disgregación de Bolivia.

Publicado en: Bolivia

Evo llama a profundizar el poder del pueblo

23/12/2011 by maestro Deja un comentario

El portador del mensaje no fue otro que el Presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, quien en los hechos hizo una intervención que es una virtual convocatoria a que la participación del pueblo pase a otro nivel superior del que se ha tenido hasta ahora para profundizar el proceso de cambio.

“…con las disculpas de las asambleas nacionales y departamentales, una cosa es la Asamblea Legislativa Plurinacional departamental y nacional, pero siento que ésta es la verdadera asamblea del pueblo boliviano, una asamblea que pueda aportar a los intereses económicos, políticos, sociales que busca, que se proyecta nuestra querida Bolivia”.

Palabras mayores las que dijo Evo Morales: Asamblea del Pueblo. Claro, no es la que se instaló en 1970, en el gobierno del militar nacionalista Juan José Torres, como expresión de Poder Popular, paralelo al poder de las clases dominantes defensoras del sistema capitalista.

No, no podría serlo. Ahora existe en Bolivia un proceso de cambio que ha modificado sustancialmente las relaciones de poder. El viejo bloque en el poder ha sido desplazado por otro, indígena-campesino y popular y existe una transición de ese Estado monocultural del capitalismo colonial hacia el Estado Plurinacional del Socialismo Comunitario del Vivir Bien.

Bolivia ya no es la misma. Se ha producido un quiebre en la historia larga de una caricatura republicana que simplemente vistió con distintos ropajes la colonialidad del poder, pero también se ha registrado una ruptura con dos décadas de neoliberalismo. Y la condición de posibilidad de organizar la vida social de una manera radicalmente distinta a las lógicas del capital encuentra su fuente productiva y revolucionaria en la capacidad de despliegue estratégico de “los de abajo”, quienes han superado uno de los principios de la modernidad al fusionar la lucha política y la lucha social.

Pero como todo proceso, hay avances y retrocesos, además de la tentación de reproducir una de las lógicas del capital que conducen a que estados y gobiernos surgidos de la sociedad, se vayan separando cada vez más de ella, según nos decía acertadamente Carlos Marx al advertir los riesgos que acechan a toda revolución. Bolivia no puede ser una excepción.

Por eso el jefe del Estado Plurinacional sabe que el destino de la revolución depende del grado de participación del pueblo y del establecimiento de un tipo de relación de correspondencia entre el Estado y la sociedad.

Lo que hizo Evo Morales en dos momentos de su discurso de inauguración es lanzar el reto a los distintos sectores de la población para construir juntos el nuevo tipo de poder que se requiere, como condición fundamental, para transitar en un camino largo rumbo a una sociedad poscapitalista que brinde de manera plena igualdad de derechos y oportunidades para todos, así como establezca una relación de correspondencia entre el desarrollo y la preservación de la naturaleza.

Las bases materiales para la participación protagónica del pueblo están establecidas en la Constitución Política del Estado. De un lado, cuando reconoce la democracia directa-participativa y la democracia comunitaria, además de la democracia representativa. De otro, por disponer explícitamente el derecho de la población a la participación y el control social.

De hecho, en cinco años de intensa resistencia al neoliberalismo en el período 2000-2005, la capacidad organizativa del pueblo convirtió a las asambleas, las protestas, las marchas y el bloqueo de caminos como “los lugares” donde se producía política real y efectiva, lo cual sería determinante para derrotar a Gonzalo Sánchez de Lozada, el representante emblemático del neoliberalismo. Sin ese grado de sublevación democrática de “los de abajo” la crisis estatal -la cuarta de nuestra historia- no se hubiese resuelto, por primera vez de vida republicana, a favor de una posibilidad de emancipación.

Sin el ejercicio de esos dos otros tipos de democracia, el primer mandato del presidente Evo Morales no habría logrado sortear con éxito los planes que se activaron para sacarlo de Palacio Quemado. La estrategia política-militar para derrocar al proceso de cambio y el primer presidente indígena de Bolivia hubiese triunfado. La presencia del bloque indígena-campesino-popular en las calles permitió aprobar la nueva Constitución Política del Estado, salir airosos del referéndum revocatorio, convocar al referéndum constitucional y el llamado a elecciones generales de diciembre de 2009. Tan importante como lo anteriores acontecimientos ha sido la movilización social de septiembre-octubre de 2008 para derrotar el golpe cívico-prefectural que se desarrollaba en su primera fase por la vía de la toma violenta de instituciones estatales y el virtual impedimento que el Presidente y Vicepresidente de Bolivia tenían para aterrizar en aeropuertos de la llamada Media Luna (Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija).

No hay ampliación de la democracia sin el protagonismo del sujeto histórico. Y ese sujeto está a la defensiva, con tendencias corporativas y con una pérdida del sentido universal o nacional de lo que se necesita para profundizar el proceso de cambio. Pero además, esa desestructuración del sujeto se ha visto facilitado por algunos errores del gobierno, de los que se muestran como principales los siguientes: intento de nivelar el precio de los carburantes a fines de 2010 sin dar señales claras de subordinar el mercado a la planificación y del impulso de nuevas formas de protección social, y la violenta intervención que se hizo a la marcha indígena en septiembre pasado.

Entonces, varios son los pasos que se deben dar para revertir ese cuadro de situación, caracterizado por una relación de correspondencia no armoniosa entre el Estado y la sociedad, donde los movimientos sociales se presentan como los más importantes.

Un primer paso es la “desfetichización” del Estado de parte de las autoridades estatales en el gobierno nacional y los gobiernos subnacionales, pero también de parte de los movimientos sociales que han perdido el sentido de lo estratégico y han retomado ciertas tendencias cortoplacistas que siempre afectaron a la posibilidad de avanzar hacia la materialización de un proyecto emancipador.

Un segundo paso, es generar espacios de debate y participación social que sin abandonar las experiencias del primer mandato, deben ahora hacer a las organizaciones y movimientos sociales corresponsables en la construcción del Estado Plurinacional, que no es otra cosa que lograr dialécticamente un ejercicio del poder “desde arriba” y “desde abajo”

Evo Morales lo ha entendido así y con esas geniales iniciativas que tiene, quizá incluso con el desconcierto de algunos de sus colaboradores, llamó a pensar en la conformación de Consejos (político y económico-productivo por ejemplo) que tengan la capacidad, sin negar la institucionalidad que se está construyendo con la aplicación de la CPE, de ser parte de la edificación de ese poder de nuevo tipo.

“…..estaba pensando tal vez sea conclusión de este evento, no sé si es una comisión política o consejo político, un consejo político o un consejo económico al margen del gabinete para que cada día esté pensando, analizando, planificando y también para acompañar al gabinete quisiera ese consejo económico y ese consejo político, de movimientos sociales, de empresarios, de intelectuales”.

Entonces, la Asamblea del Pueblo no es un poder para anteponerse a los otros (Órganos Ejecutivo y Legislativo), es para complementarlos. Para ser más preciso, son dos manifestaciones de un solo poder. El poder del pueblo.

Se puede inferir que lo que quiere Evo, para seguir en la dirección de “mandar obedeciendo”, es fundamental para profundizar el proceso de cambio y un factor clave para derrotar al enemigo que lo quiere es desgastarlo en miras a las próximas elecciones, pero también para vencer sobre al espíritu conservador y el burocratismo que tiende, como en toda revolución, a apoderarse de la burocracia y poner freno. Ambas tendencias negativas, una externa y otra interna, son una amenaza a la revolución.

Fuente: http://www.la-epoca.com.bo/index.php?opt=front&mod=detalle&id=1248

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Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
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juan
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