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Global

Lo que pone al desnudo el caso Edward Snowden: The outsourcing of Intelligence

04/08/2013 by Deja un comentario

Por: Carlos Lanz Rodríguez

En el contexto global de la crisis del régimen capitalista, el Estado imperial cada día se corporativiza más y se privatiza bajo la tutela de los monopolios financieros, los carteles mediáticos, el lobby petrolero y el complejo industrial-militar. En este último caso, la experiencia histórica enseña que una de las políticas anti – crisis empleada por el capital ( al lado del incremento de la explotación del trabajo, la conquista de nuevos mercados y el saqueo de las riquezas naturales de los países del llamado tercer mundo )tiene que ver con la promoción de los conflictos bélicos ( donde la venta de armamento y los servicios logísticos, particularmente la inteligencia humana y tecnológica, la manipulación mediática y las operaciones psicológicas ), sirven de motor para reanudar los ciclos productivos en momentos de recesión. Por ello se puede sostener que son estos monopolios de la industria militar privada quienes incentivan y se benefician de los planes guerreristas, siendo las actuales guerras de baja intensidad o guerra contra el terrorismo y el narcotráfico, formas específicas del fenómeno privatizador neo-liberal.

De allí la importancia que posee su caracterización para la revolución venezolana y continental, haciendo evidente sus múltiples concreciones en las formas de intervención imperial, tomando en cuenta que sus manifestaciones no son visibles ni obvias, sino que requieren ser descubiertas y contextualizadas en sus rasgos teóricos-prácticos, que de suyo son encubiertos o clandestinos.

Los anteriores planteamientos en torno al nexo de la crisis capitalista y la guerra, particularmente la tendencia privatizadora en la actual coyuntura histórica, permiten comprender como en el terreno de la seguridad y la defensa, el Pentágono norteamericano traspasa sus funciones de rutina a las compañías militares privadas. Por eso encontraremos en las descripciones que sistematizaremos más adelante, que más de la mitad de las personas que trabajan en el super secreto Centro Nacional de Contraterrorismo en Virginia son empleados de empresas privadas, tales como: Science Applications International Corporation (SAIC), BAE Systems y Lockheed Martin. La Agencia Central de Inteligencia ha gastado el 50-60 por ciento de su presupuesto (o alrededor de $ 2,5 mil millones al año) con los contratistas, tanto particulares como de empresas privadas.

Autores como Tim Sorrock en su texto “Alquiler de Espía”, JB Hillhouse en el ensayo sobre “Subcontratado”, el periodista investigativo Jeremy Scahill en su libro “Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo”, al igual que Nick Turse en su trabajo “El Complejo: Como los militares invaden nuestra vida cotidiana”, ( las carátulas de estos trabajo ilustran nuestra improvisada portada y pueden ser bajados de Internet ) vienen denunciando en sus investigaciones la externalización de los servicios en las diversas agencias de inteligencia .

Las tareas que ahora se ejecutan externamente incluyen redes de espionaje de las embajadas, análisis de inteligencia humana (HUMANIT Y OSINT), la inteligencia de señales (SIGINT), las operaciones encubiertas, y el interrogatorio de prisioneros enemigos. Este fenómeno es conocido con diversas denominaciones:

“EXTERNALIZACION”, “TERCIARIZACION”,“SUBCONTRACION”U “OUTSOURCING” DE INTELIGENCIA, estando involucradas en dicho proceso el conjunto de la 12 estructuras de la Comunidad de Inteligencia (IC) de los EEUU y sus diversas funciones, entre las que están:

1.- El Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) sirve como la principal organización en el Gobierno de los Estados Unidos para integrar y analizar toda la inteligencia relacionadas con el terrorismo, poseídas o adquiridas por el Estado .

2.- La Agencia Central de Inteligencia (CIA) es el productor más grande de inteligencia de seguridad nacional para los altos mandos de EE.UU. La inteligencia de la CIA analiza los acontecimientos en el extranjero, informa a las decisores y personeros políticos de alto nivel en la seguridad nacional .

3.- El Servicio Nacional Clandestino (NCS) tiene la responsabilidad de la búsqueda clandestina de inteligencia que no se pueda obtener a través de otros medios como suelen ser las fuentes abiertas. También el NCS se dedica a actividades de contrainteligencia y protección de las actividades de EE.UU. y las instituciones de la penetración por organizaciones e individuos enemigos . El NCS también lleva a cabo operaciones encubiertas de todo tipo: acciones psicológicas, sabotajes, paramilitarismo, eliminación selectivas de líderes hostiles.

4.- La Dirección de Inteligencia (DI) analiza todas las fuentes de inteligencia y produce informes, reuniones de información y documentos sobre cuestiones de inteligencia en el extranjero ,con una variedad de fuentes y métodos: los informes de la inteligencia humana, la fotografía por satélite, información de fuente abierta, y los sensores sofisticados.

5.- La Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) es un importante productor de inteligencia militar, es miembro principal de la IC de EEUU. la misión de DIA es proporcionar información oportuna a todas las fuentes de inteligencia militar a los responsables políticos, a las fuerzas armadas de los EE.UU. y los planificadores . contra una variedad de amenazas y desafíos de todo el espectro de los conflictos.

6.- La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) es la organización de seguridad nacional que protege a los Estados Unidos de las amenazas internas. Como un componente del Departamento de Justicia es un miembro de pleno derecho de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU., el FBI sirve como un vínculo vital entre la inteligencia y fuerzas de seguridad.

7.- La National Geospatial-Intelligence Agency (NGA) es un Departamento de Defensa y organismo de apoyo de combate. Como miembro de la Comunidad Nacional de Inteligencia (IC). desarrolla las imágenes y mapas, con soluciones basadas en la inteligencia satelital.

8.- La Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) fue creado en septiembre de 1961 . como una agencia de clasificación del Departamento de Defensa,son los ojos de la “nación y los oídos en el espacio”. Con sede en Chantilly, Virginia, la ONR es una organización conjunta dedicada a la investigación y el desarrollo, lanzamiento y operación de sistemas de reconocimiento . para satisfacer las necesidades de la IC y el Departamento de Defensa.

9.- La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) es la organización de la criptografía de los Estados Unidos, con la responsabilidad de proteger a EE.UU. Los sistemas nacionales de información de seguridad y recopilación y difusión de las señales .Las áreas de especialización incluyen criptoanálisis, la criptografía, las matemáticas, la informática e idiomas extranjeros .

Esta es la agencia que tiene subcontratada a la transnacional Booz Allen Hamilton, donde trabaja Edward Snowden. Haciendo una descripción de esta agencia, Ignacio Ramonet (Le Monde Diplomatique) publica un artículo con el título “Todos fichados” ( Aporrea.Org Domingo, 07/07/2013 )donde señala:

“La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), cuyo cuartel general se halla en Fort Meade (Maryland), es la más importante y la más desconocida agencia de inteligencia norteamericana. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses ignora su existencia. Controla la mayor parte del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia, y produce más de cincuenta toneladas de material clasificado al día… Ella –y no la CIA– es quien posee y opera el grueso de los sistemas estadounidenses de recogida secreta de material de inteligencia: desde una red mundial de satélites hasta las decenas de puestos de escucha, miles de ordenadores y los masivos bosques de antenas situados en las colinas de Virginia Occidental. Una de sus especialidades es espiar a los espías, o sea a los servicios de inteligencia de todas las potencias, amigas o enemigas…”

“Todo el sistema de interceptación de la NSA puede captar discretamente cualquier e-mail, cualquier consulta de Internet o conversación telefónica internacional. El conjunto total de comunicaciones interceptadas y descifradas por la NSA constituye la principal fuente de información clandestina del Gobierno estadounidense.”

10.- La Dirección de Inteligencia de Señales es el responsable de la comprensión de las necesidades de información de inteligencia, para la recopilación, análisis y producción, y la difusión de inteligencia de señales (SIGINT).

11.- El Servicio Central de Seguridad (CSS) se encarga de la fusión de los sistemas de criptografía, desarrolla la política y orientación sobre las contribuciones de los militares a la criptografía, a la Inteligencia / Seguridad de la Información de señales (SIGINT / INFOSEC), administra la asociación de la NSA y el Servicio de criptografía.

12.- El Centro de inteligencia abierta – Open Source Center (NSC) El Centro promueve la explotación de la inteligencia o la información que estén a disposición de la red Internet, bases de datos, prensa, radio, televisión, vídeos, datos geoespaciales, fotos e imágenes comerciales. En el ensayo publicado en el año 2008, con el título “LA ACTUAL ESTRATEGIA DE INTERVENCION IMPERIAL” planteamos una serie de líneas de trabajo, que en la actualidad cobra mayor vigencia.

En tal sentido, propusimos el combate sistemático (en lo teórico y práctico) del outsourcing de inteligencia en su triple acepción e implicación: inteligencia tecnológica, operaciones psicológicas, fuerzas especiales privatizadas que realizan operaciones encubiertas:

a.- En el terreno ideológico cultural impulsar una campaña comunicacional y educativa sobre las múltiples implicaciones que posee la subcontratación con los monopolios de la industria militar en los EEUU.

b.-Definir líneas de investigación que reconstruyan la realidad subyacente de la injerencia del complejo militar-industrial:

* Descomposición del sistema político norteamericano, conflictos interinstitucionales: guerra secreta, gobierno de sombra.

* Violación de los derechos humanos

* Corrupción generalizada

* Impunidad de los crímenes de guerra

* Profundización de la enajenación y las conductas psicóticas del militarismo en EEUU.

De esta manera, estos planteamientos previos cuentan ahora con el testimonio de Edward Snowden, contribuyendo a la profundización de la denuncia de los EEUU, como ESTADO FORAJIDO, cimentado en el culto al espionaje.

Publicado en: Global

Las contradicciones de la Unión Europea ante el Hezbollah

04/08/2013 by Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

Al incluir el ala militar del Hezbollah en su lista de organizaciones terroristas, la Unión Europea demuestra su total incomprensión del fenómeno que da origen a la Resistencia libanesa, que no es ni aspira a ser un partido político, aunque es de hecho un actor fundamental en el escenario político libanés. Bruselas expresa, en cambio, su sumisión al bloque anglosajón –en el que se incluye Israel–, aún en detrimento de sus propios principios.

En la reunión del Consejo de Europa, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, se regocija de su victoria durante un intercambio con su homólogo esloveno.

Fue con 3 días de retraso que el Consejo de Europa publicó el texto oficial de su decisión sobre la inclusión de la rama militar del Hezbollah en su lista de organizaciones terroristas. Contrariamente a lo acostumbrado, la noticia ya le había dado la vuelta al mundo y el Hezbollah incluso ya había dado a conocer su respuesta.

El documento oficial llegó acompañado de una declaración común en la que el Consejo de Europa y la Comisión Europea subrayan que la mencionada decisión «no impide la continuación del diálogo con el conjunto de los partidos políticos del Líbano ni afecta la entrega de asistencia a ese país», comentario que no tiene más objetivo que establecer explícitamente una diferencia entre la rama civil del Hezbollah y su rama militar, para que la Unión Europea pueda seguir conversando con la primera mientras condena la segunda.

También con ese mismo objetivo, la embajadora de la Unión Europea, Angelina Eichhoosrt, se reunió en Beirut con el responsable de Relaciones Internacionales del Hezbollah, Ammar Moussaoui, para subrayar que la decisión de Bruselas en nada modifica las relaciones entre ellos.

El problema es que la ya famosa decisión carece de todo sentido.

Ocultar la aspiración mística del Hezbollah

El Hezbollah no es, por definición, un partido político sino una red de resistencia a la invasión israelí, una red conformada por familias chiitas según el modelo de los basidjis iraníes, cuyo bandera adoptó, aunque en amarillo. Paulatinamente, la Resistencia libanesa ha incorporado a sus filas combatientes no chiitas, que forman parte de una estructura concebida para ellos, haciendo al mismo tiempo lo que no hace el Estado libanés, tanto en el plano de la ayuda a las familias de los heridos y mártires como en lo tocante a la reconstrucción del sur del Líbano, enteramente arrasado por la aviación israelí. Es en ese contexto que el Hezbollah decide presentar sus propios candidatos a las elecciones y participar en el gobierno libanés.

Su secretario general, sayyed Hassan Nasrallah, ha expresado constantemente su reticencia ante la política, que él mismo considera una actividad corruptora. El propio Nasrallah también ha reafirmado en repetidas ocasiones su ideal de morir como mártir en el campo de batalla, como su hijo mayor Muhammad Hadi, conforme al ejemplo trazado por el imam Hussein en la batalla de Kerbala.

El Hezbollah es esencialmente el resultado de una concepción mística y nada tiene que ver con la concepción europea de lo que es un partido político. Sus combatientes nada ganan con participar en una lucha en la que, sin embargo, se arriesgan a perder la vida. Van a la guerra porque su causa es justa y porque luchar con las armas en la mano es una forma de sacrificio, o sea de desarrollo humano. Ese era el sentido de la revolución para el ayatola Ruhllah Khomeini y también lo es para ellos.

A pesar de la ambigüedad basada en la traducción de su nombre –Hezbollah– como «Partido de Dios», esa red no es una formación política ni pretende serlo. Ese nombre, extraído del Corán, aparece en su bandera: «Quien escoge como aliados a Dios, a su Mensajero y a los creyentes, [logrará el éxito] ya que será el partido de Dios el que saldrá victorioso». La expresión «partido de Dios» debe entenderse en este caso como aquellos que están del lado de Dios ya que Dios acabará por imponerse ante el Mal.

Resulta extremadamente extraño ver como los europeos –que en su mayoría consideran la separación entre los poderes temporal y religioso como un logro democrático– reprochan al Hezbollah su esencia espiritual y pretenden «normalizarlo» presentándolo como un simple partido político. Según la lógica europea, los miembros de la Resistencia libanesa deberían dejar de preocuparse ante la colonización de Palestina y Siria. Simplemente, harían mejor en ocuparse de sus propias carreras políticas en vez de arriesgar la vida por un ideal.

La decisión del Consejo de Europa tendrá poco alcance práctico. Consiste sobre todo en prohibir que los miembros de la «rama militar» puedan viajar a los países de la Unión Europea y en congelar los fondos que esas personas puedan tener en bancos europeos, pero uno no puede menos que preguntarse por qué razón los combatientes clandestinos que luchan contra las potencias coloniales abrirían cuentas bancarias en esas mismas potencias.

¿A qué se debe todo esto? La inclusión del Hezbollah en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea es una vieja exigencia de Tel Aviv, respaldada por el Imperio anglosajón. Se trata de un esfuerzo propagandístico cuyo objetivo no es otro que dejar sentado que los israelíes son los «buenos» mientras que los «malos» son aquellos que se niegan a dejarse quitar sus tierras. El presidente israelí Shimon Peres presentó esa exigencia a los gobiernos de la Unión Europea y, posteriormente, al Parlamento Europeo, el 12 de marzo de 2013. Los ministros de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, y de Francia, Laurent Fabius, la transmitieron después al Consejo de Europa. A ellos se unieron sus homólogos de los Países Bajos y de Austria, Frans Timmermans y Michael Spindelegger, después de una fuerte movilización de los sionistas estadounidenses, como el ex gobernador de California, Arnold Schwarzeneger.

Ocultar el fracaso israelí en Argentina

Y era también algo que necesitaban con urgencia los propagandistas israelíes que desde 1994 han venido atribuyendo al Hezbollah e Irán la voladura del edificio de la mutual judía en Buenos Aires, donde murieron 85 personas. Enciclopedias y manuales escolares presentan esa versión de los hechos del llamado Caso AMIA como un hecho comprobado. Pero resulta que la justicia argentina está cuestionando esa versión desde hace años y que, en enero de 2013, Argentina e Irán crearon una comisión de juristas independientes encargada de aclarar el caso. Ya en este momento se sabe que el atentado fue orquestado por un ex ministro del Interior, el israelo-argentino Vladimir Corach.

Como el Caso AMIA se desmorona, Tel Aviv acusa ahora al Hezbollah e Irán de haber volado un autobús israelí en Bulgaria, con saldo de 7 muertos (entre los que se hallaba el kamikaze), el 18 de julio de 2012. En un primer momento, el gobierno búlgaro de centroderecha retomó la acusación, posteriormente desmentida por su sucesor de centroizquierda. ¿No se ha podido comprobar judicialmente la autoría del Hezbollah en relación con ese atentado? No importa porque el Consejo de Europa acaba de declararlo políticamente responsable de ese hecho.

En todo caso, Israel acusa al Hezbollah de haber fomentado –y a veces ejecutado– una veintena de atentados contra civiles, a lo largo de 30 años y en diferentes lugares del mundo, acusaciones que la Resistencia desmiente categóricamente.

Resulta también muy extraño ver como los europeos –que consideran la presunción de inocencia (el acusado es considerado inocente hasta tanto se pruebe lo contrario) como un gran avance en materia de democracia– ahora condenan al sospechoso antes del juicio, tratándose además de un sospechoso que ni siquiera ha sido acusado.

Ocultar el fracaso europeo en Siria

En el fondo, todo el mundo se da cuenta de que la verdadera novedad del asunto ni siquiera se menciona en el expediente presentado a la Unión Europea: la intervención del Hezbollah en el conflicto en Siria. En Bruselas parecen pensar que ya que los europeos no han cumplido la tarea de derrocar al presidente Bachar al-Assad, lo menos que pueden hacer es aportar algún apoyo a los «rebeldes» condenando al Hezbollah. Este parece haber sido el argumento decisivo en Bruselas. Lo cual demuestra, sin embargo, la incapacidad de británicos y franceses para seguir influyendo en un conflicto que ellos mismos provocaron intencionalmente para apoderarse de Siria agitando la bandera de la colonización, que es precisamente la bandera que usa el Ejército Sirio Libre.

Lo más interesante es que esta condena contribuye a definir los bandos: de un lado está la resistencia a la opresión colonial, mientras que el otro bando es el de las potencias colonizadoras.

No es sorprendente la actitud de los británicos en la medida en que el Reino Unido se vanagloria de su pasado colonial. Pero sí lo es en el caso de Francia, país cuya historia está marcada por periodos revolucionarios y etapas claramente imperiales.

Por ejemplo, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, adoptada en 1789, enuncia en su artículo 2 cuatro derechos fundamentales. Uno de ellos es precisamente el derecho a la «resistencia a la opresión». Basándose en ese derecho, el general Charles De Gaulle se pronunció, en 1940, contra el armisticio entre Francia y el Reich nazi y se puso a la cabeza de la Resistencia del pueblo francés contra la ocupación alemana.

Sin embargo, en los años 1880, Jules Ferry, encarnó la expansión francesa deseada por una parte del sector patronal, que veía en aquella expansión territorial la posibilidad de rentabilizar sus propias inversiones mucho más ventajosamente que en la Francia metropolitana ya que no eran ellos sino el contribuyente francés quien pagaba el ejército colonial. Fue en aras de favorecer el crecimiento del ejército que Jules Ferry instauró la gratuidad y la obligatoriedad de la enseñanza pública. Los maestros de escuela, llamados en aquella época los «húsares negros de la República», tenían la tarea de convencer a los jóvenes de que debían enrolarse en las tropas coloniales. Y es precisamente el legado de Jules Ferry que el actual presidente francés, Francois Hollande, invocó como referencia histórica en su discurso de investidura.

Charles De Gaulle es considerado como la referencia de la Francia moderna. Pero también podría serlo Philippe Petain, aquel mariscal «razonable» que consideró que la sumisión de Francia ante el Reich victorioso podía servir para acabar definitivamente con el legado de 1789. Es pronto aún para que las élites francesas se decidan a rehabilitar a Petain, pero condenar la Resistencia libanesa es condenar a muerte –por segunda vez– al general De Gaulle acusándolo de terrorismo.

En resumen, los ideales en los que se basó la gloria de Francia están hoy más presentes en Beirut que en París.

Publicado en: Global

¿Guerra contra Irán, Irak y Siria?

04/08/2013 by Deja un comentario

Por: Pepe Escobar

La opinión pública mundial comienza a ver más claramente la realidad de la guerra contra Siria. Después de tanta desinformación de la prensa comercial, aparece la cruda realidad: una guerra por encargo fomentada y financiada por un grupo de potencias imperialistas, una guerra geopolítica donde se lucha por el control de los corredores energéticos del gas y del petróleo. Hasta el día de hoy, Estados Unidos y sus aliados siguen calculando qué hacer para ganar en una guerra con la que creen poder reactivar sus desgastadas economías, pero en realidad se trata de una aberración donde nadie va ganar ni económica ni éticamente.

 

En medio del incesante fragor en la selva (de Washington) sobre una posible aventura militar del gobierno de Obama en Siria, ha surgido más información. ¡Y qué información! mucho más acerca del «Oleoductistán».

Imaginad al ministro iraquí del petróleo Abdelkarim al-Luaybi, al ministro sirio del petróleo Sufian Allaw, y al actual ministro suplente del petróleo el iraní Mohamad Aliabadi reunidos en el puerto de Assalouyeh, en el sur de Irán, para firmar un memorando de entendimiento para la construcción del gasoducto Irán-Irak-Siria, nada menos.

En [en el diario] Asia Times Online y en otros sitios he dicho que esta prospección del «Oleoductistán» es una de las razones fundamentales de la guerra por encargo de Siria. Contra los intereses de Washington, para quien la integración de Irán es un anatema, el gasoducto soslaya a dos cruciales protagonistas extranjeros en Siria: Catar, principal proveedor de armas de los «rebeldes» (como productor de gas), y a Turquía, apoyo logístico de los «rebeldes» (que se autoproclama encrucijada energética fundamental entre Oriente y Occidente.)

El gasoducto, con un coste 10.000 millones de dólares y 6.000 kilómetros de largo, partirá del campo de gas South Pars de Irán (el mayor del mundo, compartido con Catar) y pasará a través de Irak y Siria y llegará al Líbano. Luego podría pasar bajo el Mediterráneo a Grecia y más lejos, vincularlo con el gasoducto árabe, o ambas posibilidades.

Antes de finales de agosto, tres grupos de trabajo discutirán los complejos aspectos técnicos, financieros y legales involucrados. Una vez que el financiamiento esté asegurado –y eso no es nada seguro teniendo en cuenta la guerra por encargo contra Siria– el gasoducto podría funcionar en 2018. Teherán espera que el acuerdo final se firme antes de finales de año.

La hipótesis de trabajo de Teherán es que podrá exportar 250 millones de metros cúbicos de gas diarios en 2016. Cuando esté terminado, el gasoducto podrá bombear 100 millones de metros cúbicos al día. De momento Irak necesita hasta 15 millones de metros cúbicos diarios. En 2020, Siria necesitará hasta 20 millones de metros cúbicos, y el Líbano hasta 7 millones de metros cúbicos. Queda mucho gas para exportarlo a los clientes europeos.

Los europeos –que se lamentan incansablemente de ser rehenes de Gazprom– deberían alegrarse. En vez de eso, otra vez, se pegaron un tiro en los pies calzados por Bally.

¿Queréis guerra? Esta es la cuenta

Antes de llegar al último fiasco europeo, combinemos este evento del «Oleoductistán» con el nuevo «descubrimiento» del Pentágono a través del director adjunto de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), David Shedd, según el cual la guerra por encargo de Siria podría durar «muchos años». Si eso sucede, adiós gasoducto.

Uno se pregunta qué han estado haciendo esos magos de la inteligencia del Pentágono desde principios de 2011, considerando que han anunciado la caída de Bacher el-Asad todas las semanas. Ahora también han «descubierto» que los yihadistas del escenario sirio del tipo de Jabhat al-Nusra y de al Qaida en Irak (AQI) son los que dirigen realmente el (horrendo) espectáculo. Shedd admitió que hay «por lo menos 1.200» facciones/bandas «rebeldes» distintas Siria, la mayoría irrelevantes.

Como prueba del abrumador coeficiente intelectual promedio involucrado en el debate de política exterior en Washington, esta información todavía tuvo que sesgarse para justificar otra aventura militar en el horizonte, especialmente después que el presidente Barack «Asad debe irse» Obama declarase que autorizaría la entrega de armas «ligeras» solo a los rebeldes «buenos». Como si las duras reglas de la guerra obedecieran a alguna hada madrina de las armas en lo alto.

Y entra al ring el general Martin Dempsey, presidente del Estado Mayor Conjunto. El mismo día que Teherán, Bagdad y Damasco estaban hablando seriamente del negocio de la energía, Dempsey comunicó a los senadores estadounidenses belicistas, del tipo de John McCain, que el hecho de que EE.UU. se involucre en otra guerra conducirá a «consecuencias imprevistas».

Dempsey escribió que el suministro de armas y el entrenamiento de los rebeldes «buenos» (suponiendo que la CIA tenga la menor idea de quiénes son) costarían «500 millones de dólares anuales en principio», requeriría «varios cientos o varios miles de soldados» y correría el riesgo de suministrar armas a yihadistas del tipo de al Qaida, así como de llevar a Washington, según el Pentagonés de Dempsey, a una «asociación accidental con crímenes de guerra debidos a las dificultades de los análisis».

En el caso de que el gobierno de Obama cediera a la opción favorita de los belicistas –una zona de exclusión aérea, Dempsey dijo también que los ataques aéreos «limitados» necesitarían «cientos de aviones, barcos, submarinos y otros medios», con un coste de «miles de millones», y todo para lograr poco más que una «degradación significativa de las capacidades del régimen y un aumento de las deserciones del régimen».

Dempsey por lo menos fue franco; a diferencia de Gadafi en Libia, las fuerzas de Bacher el-Asad no se replegarían por una zona de exclusión aérea. Y nada cambiaría sustancialmente, porque el gobierno sirio «se basa sobre todo en el fuego terrestre –morteros, artillería y misiles». E incluso una zona limitada de exclusión aérea –la que la exestrella del Departamento de Estado Anne-Marie Slaughter definió de manera eufemísta «zona de exclusión de asesinatos»- costaría «más de 1.000 millones de dólares mensuales». ¿Y quién pagará todo esto? ¿China?

Incluso si Dempsey se presenta como «poli bueno» y «voz de la razón» –un hecho bastante sorprendente en sí mismo, aunque estuvo en Irak y vivió en primera persona la pateadura infligidao por un montón de «turbantes» armados con Kalashnikovs de segunda mano- los expertos estadounidenses siguen disfrutando del debate interno del Gobierno de Obama sobre la sensatez de embarcarse en otra guerra.

Juntad a todos los yihadistas vestidos de Prada

Y mientras se prevé que el debate de la sensatez continúe, la Unión Europea decidió actuar sometiéndose humildemente a la presión de EE.UU. e Israel por un lado y a la presión interna del Reino Unido y Holanda por otro poniendo en la lista negra de las organizaciones terroristas al brazo armado de Hizbulá.

El pretexto fue el atentado a un autobús de israelíes en Bulgaria en 2012. Hizbulá dijo que no tuvo nada que ver. Los investigadores búlgaros afirmaron que sí, luego que tal vez y ahora admiten que incluso la evidencia circunstancial es débil.

Por lo tanto el pretexto es un engaño. Es la Unión Europea (UE) –después de negar vilmente los derechos de vuelo al avión presidencial boliviano– haciendo una vez más el juego de la mascota, con los británicos y holandeses tratando de debilitar a Hizbulá precisamente cuando ha reforzado su posición en la frontera siria/libanesa y ha combatido realmente contra esos yihadistas del tipo de Jabhat al-Nusra y AQI.

Como una ilustración gráfica de la extrema ignorancia –algunos dirían estupidez– de la UE, Gran Bretaña, Holanda y Francia especialmente, seguidas de otros, acaban de calificar de «terrorista» a la organización que combate sobre el terreno en Siria y Líbano a los «terroristas», mientras los yihadistas se salen con la suya. Basta de hablar de ignorancia y arrogancia europeas.

Entonces, ¿qué será lo siguiente? No es exagerado imaginar que la UE olvide totalmente el gasoducto que en última instancia beneficiaría a sus ciudadanos y emita –bajo presión de EE.UU.– una directiva calificando a Irán-Irak-Siria de eje terrorista cabildeando por una zona de exclusión aérea para todos y reclutando yihadistas por todas partes para una Guerra Santa contra ese eje, con el apoyo de una fatua emitida por el Jeque Yusuf al-Qaradawi. Pero primero necesitaría la aprobación de Washington. En realidad, incluso podría obtenerla.

Pepe Escobar es periodista y autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su último libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Es también corresponsal para el diario Asia Times y analista político para the Real News.

Publicado en: Global

La farsa del libre comercio

21/07/2013 by Deja un comentario

Por: Joseph Stiglitz

“En las negociaciones comerciales, como las que están iniciando la UE y EE.UU., los intereses mercantiles suelen imponerse sobre los intereses de la ciudadanía”

 

Aunque la Ronda de Doha de la OMC para negociaciones comerciales mundiales no dio ningún resultado desde su inicio hace doce años, se está preparando otra rueda de negociaciones; pero esta vez no tendrán carácter mundial y multilateral, sino que se negociarán dos enormes acuerdos regionales: uno transpacífico y otro transatlántico.¿ Hay más probabilidades de que esas negociaciones den resultado?

La Ronda de Doha fue torpedeada por la negativa de los EE.UU. de eliminar las subvenciones a la agricultura , condición sine qua non de cualquier ronda que de verdad sirva al desarrollo, en vista de que el 70% de la población de los países en desarrollo depende de la agricultura, directa o indirectamente. La posición de los EE.UU. fue en verdad asombrosa, dado que la OMC ya se había pronunciado mediante una resolución sobre la ilegalidad de las subvenciones del algodón de los EE.UU., que benefician a menos de 25.000 cultivadores ricos.

La respuesta de EE.UU. fue sobornar a Brasil, que había planteado el reclamo, para que desistiera y dejara en la estacada a millones de algodoneros pobres de Africa y la India, que sufren las consecuencias de unos precios muy bajos por la generosidad de los EE.UU. para con sus plantadores ricos.

En vista de esa historia reciente, ahora parece claro que las negociaciones para crear una zona de libre comercio entre los EE.UU. y Europa y otra entre los EE.UU. y gran parte de los países del Pacífico (exceptuada China) no van encaminadas a crear un verdadero sistema de libre comercio, sino que su objetivo es un régimen de comercio dirigido , es decir, para que esté al servicio de los intereses especiales que durante mucho tiempo han impuesto la política comercial en Occidente.

Hay algunos principios básicos que quienes participen en las conversaciones se tomarán –es de esperar– en serio. En primer lugar, todo acuerdo comercial ha de ser simétrico . Si los EE.UU., como parte en el “Acuerdo de Asociación Transpacífico” (AATP), piden al Japón que elimine sus subvenciones del arroz, deberán, a su vez, ofrecerse a eliminar no sólo las subvenciones de su producción de arroz, que es relativamente poco importante para los EE.UU, y del agua, sino también de otros productos básicos agrícolas.

En segundo lugar, ningún acuerdo comercial debe colocar los intereses mercantiles por encima de los intereses nacionales más amplios, en particular en los casos en que estén en juego cuestiones no relacionadas con el comercio, como la reglamentación financiera y la propiedad intelectual. El acuerdo comercial de los Estados Unidos con Chile, por ejemplo, impide la utilización por parte de este último de controles de capitales, pese a que el Fondo Monetario Internacional reconoce ahora que los controles de capitales pueden ser un instrumento importante de política macroprudencial.

En otros acuerdos comerciales se ha insistido también en la liberalización y la desregulación financieras, si bien la crisis de 2008 debería habernos enseñado que la falta de una buena reglamentación puede hacer peligrar la prosperidad económica. Asimismo, la industria farmacéutica de EE.UU., que tiene una gran influencia sobre el Representante Comercial de los Estados Unidos, ha conseguido endosar a otros países un régimen de propiedad intelectual desequilibrado, que, por ir encaminado a luchar contra los medicamentos genéricos, coloca el beneficio por encima de la salvación de vidas. Incluso el Tribunal Supremo de los EE.UU. ha dicho ahora que la Oficina de Patentes de los EE.UU. fue demasiado lejos al conceder patentes sobre genes.

Por último, debe haber un compromiso con la transparencia , pero conviene avisar a los participantes en esas negociaciones comerciales que los EE.UU. profesan una falta de transparencia. La oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos se ha mostrado reacia a revelar su posición negociadora incluso a los miembros del Congreso de los EE.UU y, en vista de lo que se ha filtrado, podemos entender por qué. Dicha oficina está retrocediendo sobre los principios –por ejemplo, el del acceso a los medicamentos genéricos– que el Congreso había incluido en acuerdos comerciales anteriores, como el subscrito con el Perú.

En el caso del AATP, hay otro motivo de preocupación. Asia ha desarrollado una cadena de distribución eficiente, gracias a la cual los productos pasan fácilmente de un país a otro en el proceso de producción de bienes acabados, pero el AATP podría obstaculizarla, si China permanece fuera de él.

Como los aranceles propiamente dichos son ya tan bajos, los negociadores se centrarán en gran medida en las barreras no arancelarias, como, por ejemplo, los obstáculos reglamentarios, pero la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, que representa los intereses empresariales, ejercerá casi con toda seguridad presiones en pro de la norma común menos estricta, con lo que contribuirá a una nivelación hacia abajo, en lugar de hacia arriba. Por ejemplo, muchos países tienen disposiciones tributarias y reguladoras que disuaden de la adquisición de automóviles grandes, no porque intenten discriminar los productos de los EE.UU, sino porque les preocupa la contaminación y les interesa la eficiencia energética.

El principio más general, antes citado, es el de que los acuerdos comerciales colocan habitualmente los intereses comerciales por encima de otros valores: el derecho a una vida sana y a la protección del medioambiente, por citar sólo dos. Francia, por ejemplo, quiere una “excepción cultural” en los acuerdos comerciales que le permita seguir apoyando sus películas, de las que se beneficia el mundo entero. Ese y otros valores más amplios no deben ser negociables.

De hecho, resulta irónico que los beneficios sociales de semejantes subvenciones sean enormes, mientras que los costos son insignificantes. ¿De verdad cree alguien que una película artística francesa representa una grave amenaza para un gran hit de verano de Hollywood? Sin embargo, la avaricia hollywoodense no conoce límite y los negociadores comerciales de los Estados Unidos son implacables. Y ésa es la razón precisamente por la que se deben retirar esos artículos antes de que comiencen las negociaciones. De lo contrario, se ejercerán presiones y existe el riesgo real de que en un acuerdo se sacrifiquen valores básicos en pro de los intereses comerciales.

Si los negociadores crearan un régimen de libre comercio auténtico, en el que se concediera a las opiniones de los ciudadanos de a pie al menos tanta importancia como a las de los grupos de presión empresariales, yo podría sentirme optimista, en el sentido de que el resultado fortalecería la economía y mejoraría el bienestar social. Sin embargo, la realidad es que tenemos un régimen de comercio dirigido, que coloca por delante los intereses empresariales, y un proceso de negociaciones que no es democrático ni transparente.

La probabilidad de que lo que resulte de las futuras negociaciones esté al servicio de los intereses de los estadounidenses de a pie es poca; la perspectiva para los ciudadanos de a pie de otros países es aún más desoladora.

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Por qué el feminismo es cosa de tod@s

16/07/2013 by Deja un comentario

Por: Nazaret Castro

A estas alturas del siglo XXI, todavía es frecuente tener que explicar, a los hombres pero también a las mujeres, que ser feminista no significa querer una civilización que someta a los varones así como el patriarcado somete a las mujeres. Ser feminista es luchar contra este sistema opresor en favor de otra sociedad que equilibre energías masculinas y femeninas y vaya hacia la armonía de sexos y géneros, liberándonos, todos y todas, de las ataduras patriarcales. Porque, como me recuerdan de cuando en cuando algunos hombres buenos que hay en mi vida, el patriarcado también los oprime a ellos. Aunque, como es evidente que las estructuras patriarcales oprimen más a las mujeres, es lógico que nosotras nos hayamos colocado -y ya era hora- a la vanguardia de esta lucha, que no es contra los hombres -insistiré una y mil veces-, sino contra un sistema de opresión que durante siglos ha controlado a los seres humanos para afianzar el poder de unos pocos.

Como le gusta recordar a la economista Natalia Quiroga, sin patriarcado no hay capitalismo; entre otras cosas, porque la acumulación de capital sobre la que se asienta el sistema no sólo se logró gracias al despojo de pueblos enteros -los desplazamientos de campesinos en la Europa en transición hacia la sociedad industrial y, por supuesto, los pueblos de América Latina y África que fueron saqueados y exterminados para beneficio del sistema en ciernes-, sino también de las mujeres, que fueron recluidas a un trabajo, el doméstico y del cuidado, que nunca se les retribuyó económicamente. A los que todo esto les suene a cuento chino, les sugiero que antes de denostar la idea, lean un poco. A Quiroga, por ejemplo.

Sorprendentemente, también a menudo me veo incitada a argumentar que nuestras sociedades -las de todas las naciones que conozco- siguen siendo profundamente machistas, a pesar de que nos dejen trabajar, ir a la universidad, votar o abrir una cuenta bancaria sin permiso de un varón a cargo, como sucede todavía en muchos países. Cuando se presenta este debate, suelo hablar de cómo las mujeres deben escoger entre su vida profesional y la familiar, mientras que para los hombres es mucho más sencillo compaginar ambas; cuestiono costumbres como el piropo callejero o la insistencia en vender sea-lo-que-sea sacando tetas y culos en televisión y prensa (imprescindible ver este documental sobre El cuerpo de las mujeres) e, inevitablemente, recuerdo que son muchas, cientos, miles las mujeres que todos los años mueren a manos de sus parejas y ex parejas, por no hablar de las violaciones, las ablaciones de clítoris, las muertes por apedreamiento a las adúlteras y el implacable mantenimiento del estigma que nos condena a ser santas o putas, sin mucha libertad de movimiento entre ambos clichés.

Sin embargo, nunca me había topado con una descripción tan acertada de esos micromachismos de cada día que nos atenazan como este artículo que aquí os comparto: “Cómo se siente una mujer”, de la brasileña Claudia Regina. El texto se publicó originalmente en una revista para hombres, y a ellos interpela, para concluir preguntándoles: Cuando se te acerca alguien sospechoso en la calle, ¿piensas ’por favor, que no me robe el celular’ o ’por favor, que no me viole’? Esa amenaza implícita de una violencia siempre latente es una de esas formas de opresión que vivimos las mujeres cada día. Pero hay formas más sutiles, más allá de la bofetada. Como la omisión en la historia -ni siquiera para hablar de episodios tan fundamentales en Europa como la caza de brujas, con la que en buena parte de Europa se quitaron de encima, quemándolas en la hoguera, a las mujeres rebeldes-. Y sí, también omisiones en el lenguaje: no voy a entrar en el debate sobre qué tan importante es la lengua, sobre si decir “todos y todas” es muy pesado o “tod@s”, una aberración ortográfica. Puede que lo sea, pero no esperéis que me sienta incluida cuando utilizáis “el Hombre” con pretensión de universalidad…

Claudia nos cuenta, por ejemplo, que la violaron a los ocho años, a ella como a dos tercios de las mujeres que conoce, aunque no lo cuenten tan abiertamente. También muchas, muchísimas, sufrieron trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia para ajustarse a los parámetros imposibles que nos marcan las revistas y los escaparates -leo por ahí que Beyoncé se enojó con una firma por retocar su figura en una publicidad: si esa diosa de ébano tampoco se ajusta a los parámetros de la moda, qué será de nosotras, pobres mortales-. Una amiga terapeuta me comentó que el 90% de las mujeres que pasan por su consulta han sufrido o bien de anorexia, o bien de abusos sexuales. No creo que exagere ni un ápice. Y me atrevería a decir que casi todas hemos sufrido algún tipo de maltrato físico opsicológico por parte de algún novio o ex pareja. Por no decir que absolutamente a TODAS nos han llamado putas alguna vez, o muchas, en ocasiones de forma más sutil, pero no por ello menos hiriente… porque en el fondo, en el patriarcado, se trata siempre de aniquilar nuestra autoestima y de someter el cuerpo de las mujeres a un control absoluto. Así que, al menos, bancadme el cabreo y el discursito feminista cuando alguien me pregunte por qué nos quejamos, si total, ya somos iguales ante la ley y hasta algunos piensan que tenemos derecho al placer sexual sin ir necesariamente directas al infierno. En fin.

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El Cairo: ¿Quién llena el vacío de poder?

16/07/2013 by Deja un comentario

Por: Manlio Dinucci

En Egipto, los regímenes se suceden y se parecen, señala Manlio Dinucci. Hosni Mubarak, la Hermandad Musulmana o el Consejo Militar son todos más o menos dependientes de Estados Unidos. Aunque los últimos acontecimientos fueron sorpresivos para Washington, los estadounidenses siempre se aseguran de que la victoria caiga en manos de alguno de sus peones. La verdadera revolución aún está lejos.

La palabra utilizada en los pasillos de Washington para calificar la posición de la Casa Blanca ante el golpe de Estado en Egipto no podemos escribirla en estas páginas por ser demasiado ofensiva. La Casa Blanca condena la violencia en general mientras dice sentirse preocupada por el «vacío de poder» y sorprendida ante los acontecimientos.

Funcionarios del Pentágono aseguran, sin embargo, que el secretario de Defensa Chuck Hagel se mantuvo siempre «en estrecho contacto» con su colega egipcio, el general Abdel Fattah al-Sissi. Hombre de confianza de Washington, que completó su formación en el US Army War College de Carlisle (academia militar de Pennsylvania), ex jefe de los servicios secretos militares, principal interlocutor de Israel, el general al-Sissi fue nombrado jefe del Estado Mayor y ministro de Defensa por el propio presidente Morsi, hace menos de un año.

Hace 5 meses, el 11 de febrero de 2013, el general James Mattis, jefe del CentCom –en cuya área se incluye Egipto debido a su «influencia estabilizadora en el Medio Oriente», sobre todo en lo tocante a Gaza– convocó al general al-Sissi. En el orden del día de la reunión –en la que estuvo presente la embajadora estadounidense en El Cairo, Anne Patterson–, estaba la «cooperación militar USA-Egipto» en el contexto de la «inestabilidad política» en El Cairo.

Al mismo tiempo, Washington había anunciado la entrega de otros 20 aviones de combate F-16 y de 200 tanques pesadosM1A1 (fabricados en Egipto bajo licencia estadounidense). Gracias a un financiamiento militar de 1 500 millones de dólares que Estados Unidos entrega anualmente desde 1979 (financiamiento sobrepasado únicamente por el que Washington concede a Israel), las fuerzas armadas egipcias disponen de la cuarta flota mundial de F-16 (240) y de la séptima flota mundial de tanques (4 000).

El Pentágono entrena a las fuerzas armadas egipcias en el uso de ese armamento y de otros más –como el equipamiento antimotines. Para garantizar ese entrenamiento, el Pentágono envía cada 2 años a Egipto 25 000 militares estadounidenses, que participan con ese objetivo en las maniobras Bright Star.

Así se ha creado la palanca fundamental de la influencia estadounidense en Egipto: una casta militar que cuenta también en las altas esferas con sus ramificaciones de poder económico. Esa casta, que a lo largo de más de 30 años respaldó el régimen de Mubarak al servicio de Estados Unidos, garantizó la «transición pacífica y ordenada» que quería Obama al producirse el levantamiento popular que derrocó a Mubarak. Esa misma casta favoreció el ascenso a la presidencia de Mohamed Morsi, representante de la Hermandad Musulmana, como medio de neutralizar a las fuerzas laicas que habían protagonizado el levantamiento. Y esa misma casta depuso ahora a Morci cuando su gestión provocó el nuevo levantamiento de los opositores laicos y de los jóvenes rebeldes del Tamarrod (movimiento de «Rebelión». NdT.).

La otra palanca de la influencia estadounidense en Egipto es económica. Desde que Mubarak implantó las medidas de privatización y desregulación que Washington tanto deseaba y abrió por completo las puertas del país a las transnacionales, Egipto –a pesar de ser un gran exportador de petróleo, de gas natural y de productos manufacturados– acumuló una deuda externa que sobrepasa los 35 000 millones de dólares. Y para pagar los intereses, que se elevan a 1 000 millones de dólares anuales, Egipto depende de los «préstamos» de Estados Unidos, del FMI y de las monarquías del Golfo. Eso representa una cuerda al cuello para la mayoría de los 85 millones de egipcios, teniendo en cuenta además que la mitad de esa población vive en condiciones de pobreza. Lo cual explica las sucesivas oleadas de rebelión y de lucha por una verdadera democracia política y económica, movimientos que la jerarquía militar logró controlar hasta ahora presentándose cada vez como garante de la voluntad popular.

Esa jerarquía militar se mantiene así como la fuerza que realmente tiene en sus manos las riendas del poder, poder que sirve a los intereses de Estados Unidos y de Occidente. El levantamiento no se convertirá en una revolución verdadera mientras las fuerzas populares, tanto laicas como religiosas, no logren romper ese vínculo neocolonial, lo cual abriría finalmente a Egipto las puertas de un porvenir de independencia y de progreso social.

Manlio Dinucci

Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas:Geocommunity Ed. Zanichelli 2013 ; Geografia del ventunesimo secolo, Zanichelli 2010 ;Escalation. Anatomia della guerra infinita, Ed. DeriveApprodi 2005

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El romance de Qatar con Siria

16/07/2013 by Deja un comentario

Por: Pepe Escobar

Hasta ahora no se conoce exactamente cuáles han sido las verdaderas razones de la caída del emir de Qatar, implicado directamente desde hace más de dos años en financiar y pagar a todos los fanáticos islámicos infiltrados en Siria para fomentar una guerra civil en dicho país. Todavía no se sabe exactamente cuál será la nueva estrategia del nuevo emir de Qatar designado por los Estados Unidos y de la geopolítica que aplicará frente a Siria, pero lo que sí sabemos es que las cosas están evolucionando tal como las describe nuestro colega Pepe Escobar.

Es el perfecto “Amigo de Siria”. ¿Pero qué se propone realmente Qatar? Se dice en Doha que Qatar puede haber gastado hasta 3.000 millones de dólares para asegurar que “Asad se fuera”. Pero no se ha ido a ninguna parte. Incluso el Emir de Qatar, Hamad bin Khalifa al-Thani, renunció esta semana a favor de su hijo, el ex “heredero forzoso” Tamim Bin Hamad al-Thani. Pero Bacher al-Asad se queda en su puesto. ¿Quién cede?

Qatar ha gastado una fortuna para armar a la miríada de facciones “rebeldes” sirias [terroristas en su mayoría ndlr], comprando de todo, desde armas de contrabando en Libia hasta material nuevo en Croacia, aerotransportado como carga y distribuido por los servicios de inteligencia turcos (hay un flujo de armas alternativas desde los suníes libaneses conectados a los saudíes). El principal proveedor de armas es un general qatarí.

Doha ha enviado Fuerzas Especiales qataríes al terreno –como en Libia– para asesorar a “su” colección favorita de rebeldes. Crucialmente, esas Fuerzas Especiales son instructores experimentados. No son qataríes, sino paquistaníes.

Sobra decir que estos paquistaníes proceden de la misma tradición de formación de los muyahidines de los años 80 y de los talibanes en los noventa. Todos sabemos cuál fue el resultado. Rebelión.org ha informado ampliamente de que Siria es el nuevo Afganistán, pero ahora con un bono adicional de derramamiento de sangre yihadista, desarrollado en la guerra de Irak, como los atentados suicidas, las decapitaciones y la ingestión de intestinos.

No es ningún secreto que la mayoría de los rebeldes son mercenarios [terroristas] remunerados usualmente con 1.300 dólares al mes directamente por los qataríes y 1.000 dólares adicionales si realizan una operación especial. Muchos de ellos han desarrollado también una carrera secundaria como proveedores de vídeos en YouTube, el arma preferida en las redes árabes (y por las occidentales), para demostrar lo “malo” que es el régimen de Asad.

Junto a Washington, Doha [capital de Qatar] también perpetúa el mito de que los agentes de la CIA ayudan a examinar minuciosamente a estos rebeldes y que el Consejo Militar Supremo recoge todas las armas y organiza la distribución. El que crea esto también cree que las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein se venden en eBay.

Además, la embajada siria en Doha es única e incomparable en el mundo, está enteramente poblada por “rebeldes”. Un duro cabildeo qatarí obligó a las 22 naciones de la Liga Árabe –que ahora es, esencialmente, la Liga del Consejo de Cooperación del Golfo– a que entregara el puesto de Siria a los rebeldes. La Coalición Nacional Siria (CNS) –el último y heteróclito grupo político rebelde– fue anunciada –dónde iba a ser– en Doha en noviembre de 2012. Dependiendo de la latitud árabe involucrada, la agenda qatarí es presentada como unificadora o divisora de la CNS.

El único elemento que se mantiene estable en la directiva de la política exterior qatarí es que no niega nada a la Hermandad Musulmana como, por ejemplo, el apoyo a las brigadas al-Faruq que, en teoría, controlan algunos suburbios de Alepo.

Pillados en una trampa

Con el ascenso de Tamim, el nuevo emir, la pregunta crucial es si esta orgía de armamento, montones de dinero, cabildeo y cobertura diplomática ha producido, o producirá, algún beneficio tangible al emirato.

La simplista línea oficial formulada por Doha es que el emir y su hijo aconsejaron a Asad que no reprimiera las primeras protestas sirias a principios de 2011. Pero entonces, como si tal cosa, decidió “matar gente” según del exprimer ministro Hamad bin Jassim, también conocido como HBJ, dicho convenientemente en un festival oratorio de Brookings Institution. Lo que no se admite es que Doha aprovechó la oportunidad para que Siria se convirtiera en la nueva Libia, como cuando Qatar literalmente abrió los cielos para los bombardeos de la OTAN.

Si alguien sigue los medios corporativos occidentales y árabes, será perdonado por pensar que Tamim es el nuevo Mesías. Se le celebra sin cesar como el “monarca de la Primavera Árabe”, tan “joven” y “moderno”, un corredor entusiasta de los autos y del deporte y ya orgulloso marido de dos esposas.

Más bien es el emir de la Primavera de la Hermandad Musulmana, considerando sus vínculos estrechísimos con la superestrella extremadamente sectaria, el tele-clérigo Jeque Yusuf al-Qaradawi de Al Jazeera, quien para todos los efectos prácticos ha llamado a una yihad contra alauíes y chiíes en Siria. El jeque es uno de los asesores más cercanos de Tamim.

Tampoco es ningún secreto que la política exterior de Qatar recibe esencialmente órdenes de Washington. Por supuesto hay matices; Qatar puede haber convencido al gobierno de Obama de que alinee su política exterior con los Hermanos Musulmanes o el gobierno de Obama puede haber tomado por sí mismo esa imprudente decisión. Tamim puede haber convencido a los talibanes de que abran una oficina en Doha por sí solo, o puede haber recibido una “sugerencia” del gobierno de Obama. Sigue estando el hecho de que Tamim se reúne permanentemente con partidarios incondicionales del Departamento de Estado y del Pentágono. También está a cargo de esos preciosos contratos de armas con EE.UU. y también con Francia.

Y luego tenemos las relaciones fragmentadas con la Casa de Saud. En Doha se dice que Tamim fue responsable del diálogo estratégico de 2010 con los saudíes. Oficialmente es el presidente del Consejo Superior Saudí-Qatarí. Esto significa que está siempre en contacto con el jefe supremo de los servicios de inteligencia saudíes, el príncipe Muqrin bin Abdul Aziz quien, aparentemente, fue un gran partidario de la transmisión del poder qatarí. Tampoco es un secreto que el verdadero poder detrás de la transmisión del poder fue la impresionante Jequesa Mozah, la madre de Tamin.

La conexión Muqrin tiene sentido porque la Casa de Saud aborrecía absolutamente al relativamente extravagante HBJ, aparte de albergar extremas sospechas sobre el emir anterior. La pandilla de HBK ha sido más o menos marginada en Doha. Tamim nombró al Jeque Abdullah bin Khalifa bin Nasser al-Thani nuevo primer ministro. Desde ahora HBJ estará involucrado de por vida en la vía rápida en Londres, administrando la multimillonaria Autoridad de Inversión de Qatar. No es un mal negocio.

No se sabe si la influencia de Qatar en Siria seguirá siendo tan prominente. Todos saben ahora que la CIA está juntando formidables reservas de armas en Jordania para que se entreguen -a través de su “complejo” sistema de examen– solo a unos centenares de rebeldes sirios “buenos” entrenados por EE.UU. Jordania y los Emiratos se están lanzando a la primera línea privilegiada y los saudíes suministran grandes cantidades de armas antiaéreas portátiles. Puede ocurrir que Qatar se vea limitado a armar solo a un puñado de milicias inconsecuentes. Queda por ver en agosto, con un publicitado ataque rebelde a Damasco.

Es probable que la guerra por encargo se haga aún más horrenda. Y no hay ninguna garantía de que Asad se vaya. El “joven y moderno” emir de la Primavera de la Hermandad Musulmana podría llegar pronto a la conclusión de que está atrapado en una trampa hecha por él y por su padre.

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EGIPTO: CRÓNICAS EN DIRECTO DEL 3 Y EL 4 DE JULIO

07/07/2013 by Deja un comentario

 

Golpe de estado en la revolución

JACQUES CHASTAING

3 de julio, 20:15 h

El objetivo de este golpe de estado, derrocando a Morsi, no es enfrentarse frontalmente a la revolución, romperla, sino más bien contenerla, frenarla, impedirla ir hasta el fin de lo que lleva en sí misma.

El ejército había hecho ya lo mismo en febrero de 2011 cuando había abandonado a Mubarak en el momento que había ya llamamientos a la huelga general y cuando todo mostraba que comenzaban a tener eco. Abandonando lo accesorio, Mubarak, el ejército preservaba lo esencial, la propiedad de los poseedores. Hoy empieza a hacer lo mismo.

La protesta permanente no para en Egipto desde hace más de dos años, ampliándose desde diciembre de 20112 y alcanzando desde esa fecha un nivel incesante de actividad, con una extensión considerable de los conflictos sociales puesto que Egipto logra récords mundiales de huelgas y protestas sociales desde comienzos de año. Estos movimientos sociales han encontrado una cristalización política extraordinaria a través de la campaña Tamarod que no solo llegaba a obtener 22 millones de firmas contra Morsi sino a movilizar a millones y millones de egipcios en las calles para exigir la caída de Morsi. No era difícil comprender que si la calle hacía caer a Morsi, eso significaba la puerta abierta a un desencadenamiento de reivindicaciones sociales y económicas que iban a atacar a los ricos, a los poseedores, a la propiedad y por tanto también al ejército puesto que es el mayor de los propietarios de Egipto, tanto en el terreno industrial como agrícola o comercial. El ejército tenía que evitarlo.

Evidentemente habría podido atacar directamente al movimiento social y enfrentarse junto con los Hermanos Musulmanes y accesoriamente el FSN a la revolución en marcha.

El problema para el ejército es que no era capaz de ello.

Había intentado ya un golpe de estado contra la revolución en junio de 2012, dado algunos pasos en ese sentido pero había finalmente retrocedido, ante la movilización popular, a la que temía tanto más en la medida de que a pesar de dos años de represión feroz (más de 11.000 condenas de militantes por tribunales militares, torturas, asesinatos…) el movimiento social estaba más vivo que nunca, no tenía miedo y sobre todo sus propios soldados parecían menos seguros que nunca. Había habido revueltas en la base del ejército y de la policía, se había visto a oficiales manifestarse con los revolucionarios. La dirección del ejército había temido entonces que su aparato militar se disolviera ante esta prueba. Por ello habían finalmente confiado el poder a los Hermanos Musulmanes que parecían ser los únicos que tenían un aparato (2 millones de afiliados) y una ideología influyente, la religión, para frenar esta revolución que no paraba.

Sin embargo, en junio de 2013 la situación era aún peor. Los Hermanos Musulmanes han perdido toda su influencia, el veneno religioso no funciona ya o funciona menos, y el movimiento revolucionario era mucho más fuerte que en 2011, infinitamente más numeroso en las manifestaciones, sobre un fondo de luchas sociales bastante más importantes que en enero de 2011 y mucho más experimentado, con numerosos militantes que no tenía en 2011. Oponerse al movimiento habría querido decir perder probablemente el ejército, que se habría dislocado, la única barrera entre la revolución y la propiedad. Pues el FSN no tiene ningún peso real incluso si da pruebas de buena voluntad contra la revolución en numerosas ocasiones.

El ejército ha preferido por tanto no enfrentarse directamente a la revolución, sino intentar desviar su curso, momentáneamente.

Por supuesto, hay que preguntarse porqué el movimiento revolucionario ha aceptado esta colaboración momentánea del ejército a su causa, cuando son muy numerosos los que saben que no se puede tener confianza en el ejército por haberlo conocido, a través de sus cárceles, sus torturas y sus mil violencias. Sencillamente, porque si el movimiento es muy fuerte, su conciencia lo es un poco menos, aunque vaya creciendo. No es porque no sepan cual puede ser el peligro de un golpe de estado militar en estos momentos, sino porque no saben sencillamente aún lo que quieren y qué hacer, qué objetivos tener. Es significativo que quienes se han encontrado a la cabeza de este movimiento sean simplemente demócratas, revolucionarios ciertamente, pero demócratas sobre todo, que no juran más que por las papeletas de voto y la democracia representativa, con el único objetivo de organizar nuevas elecciones presidenciales, pero que no quieran en ningún caso hacerse los representantes de las reivindicaciones sociales de los más pobres, ni siquiera de su antiliberalismo y menos aún de su anticapitalismo. La debilidad del movimiento es pues la de sus jefes, o más exactamente la de su conciencia, lo que tiene en la cabeza y que le hace aceptar tales jefes.

En esta situación, veremos al ejército intentar recuperar posiciones, arañar de nuevo las libertades, reprimir, como lo hizo tras la caída de Mubarak, pero tendrá muchas más dificultades para hacerlo que hace dos años, porque el movimiento es infinitamente más fuerte, más experimentado y advertido de lo que es el ejército. Y este último no tendrá ya a su lado a su amigo/rival que es la hermandad de los Hermanos Musulmanes para engañar a la gente. En fin, la situación social es lamentable, la economía está a dos dedos de hundirse, y por eso la mayor parte de la gente está en la calle. Sin embargo el ejército no tiene respuesta y es además un gran propietario ultra rico, en definitiva el objetivo de muchas luchas sociales. Y el FSN, si es admitido en el gobierno, no podrá engañar mucho tiempo a los pobres, no habiendo tenido jamás una gran autoridad entre la población y sobre todo entre los más pobres.

El futuro es de la revolución. Y no solo en Egipto como se ve en Turquía, Brasil… Sin embargo es quizá de la convergencia de esos movimientos, de sus estímulos recíprocos, de lo que podrán enriquecerse con lo mejor en cada uno de ellos, para finalmente tener una conciencia clara de lo que quieren, de los objetivos que harán de la próxima revolución una revolución claramente social y no solo democrática.

Hay un número considerable de gente en la Plaza de Tahrir y en Ittahidiya, pero también ante el palacio Qubba y ante la sede de la guardia presidencial. Y cada vez más. ¿Habrá más gente que los días precedentes? Es muy posible.

4 de julio, 18:00 h.

Toda la noche ha sido de fiesta. Todo Egipto estaba en la calle, festejando su segunda revolución en dos años, en medio de una algarabía ensordecedora. Y quienes no estaban presentes acababan por acudir, pues era imposible dormir por el enorme ruido y la emoción intensa. Porque no cae solo una dictadura exterior a los cuerpos, militar o policial, sino también una dictadura en las cabezas, una policía de las costumbres y de los espíritus, la de los Hermanos Musulmanes.

No se puede medir aún la inmensa importancia para el futuro de, por primera vez en la historia, una participación de entre el 30% y el 40% de las personas adultas de un país en una revolución y, de otra parte, el derrocamiento de una dictadura islamista por una revolución popular. Es una liberación mental que no puede sino anunciar otras. Sissi, el nuevo hombre fuerte del ejército y del nuevo régimen, lo ha comprendido bien al querer, en su declaración de la caída de Morsi, rodearse por el jeque de Al Ahzar y el papa de los coptos, para intentar hacer creer, por autosugestión, en la continuidad de la alianza del sable y del hisopo, así como del representante del FSN para mostrar un aire de unidad del pueblo tras el nuevo poder. Esta apariencia no era una demostración de fuerza sino una confesión de debilidad.

Pues se han visto cosas increíbles estos últimos días.

Las decenas de millones de personas en la calle es algo que ha visto todo el mundo.

Pero algo que se ha visto menos y que ilustra esta voluntad salvaje de liberarse de todas las prisiones, incluidas las mentales, es la participación masiva e inaudita de las mujeres y de los niños, que se han implicado a fondo en esta revolución, en la que tenían tanto que ganar. Formaban al menos la mitad de los participantes en las manifestaciones y ciertamente estaban entre los sectores más determinados.

Es el Alto Egipto, la región más atrasada del país, la que sufre más la opresión de los prejuicios religiosos, allí donde dominan no solo los Hermanos Musulmanes y los religiosos coptos, sino también los terroristas de la Jamaa Al-Islamiya, es ahí donde se han visto las mayores transformaciones, la mayor valentía. No solo manifestaciones en las que había 5 o 10 veces más participación que cuando la caída de Mubarak, sino manifestaciones en las que, más que en otras partes, se sabía que había peligro de muerte, hasta tal punto las amenazas de un baño de sangre por parte del poder han sido numerosas y explícitas; y donde más que en otras partes, era preciso una valentía inimaginable para plantear todo lo que oprimía al pueblo. Y es ahí donde se han visto mujeres en nikab (enteramente veladas) manifestarse en grupo gritando “Abajo el guía supremo” (de los Hermanos Musulmanes). No se está quizá lejos del gesto de Hoda Sharaoui que, durante la revolución egipcia de 1919, había subido a un cajón y, en plena plaza pública, se había arrancado demostrativamente el velo, para hacer del movimiento feminista árabe –con el de Irán– uno de los primeros del mundo en aquel momento, para convertirse después en una de las dirigentes internacionales del movimiento feminista árabe y mundial y redactar la parte referida a las mujeres en la constitución turca de Mustafa Kemal, una de las más avanzadas del mundo con la de la Rusia de entonces. Infinitamente más avanzada en cualquier caso que la de la Francia de aquellos años en la que se condenaba aún a muerte a una mujer por aborto. Lo que está ocurriendo en Egipto significa una nueva perspectiva para el futuro.

Y esto se ha visto en todo el Medio Oriente. Hay que imaginar el impacto social y en las costumbres en Arabia Saudita, en Qatar, Yemen o Irán… Las redes sociales de esta región, de Marruecos a Barhein, vibran con lo que está ocurriendo. Hay que hacer como los egipcios y las egipcias…

Los egipcios saben el impacto de lo que acaban de hacer. Es también por eso que gritan su alegría y su orgullo. Va bastante más allá de la caída de un tirano.

Acaban de hacer caer el gendarme que había en su cabeza.

Aprendieron ayer a no tener miedo haciendo caer a Mubarak. Hoy, se desembarazan de las demás opresiones que les asfixiaban.

Por supuesto, ha habido las 91 agresiones sexuales en estos últimos días, en la plaza Tahrir, de las que la prensa que odia al pueblo en revolución no deja de intentar aprovecharse, como los Hermanos Musulmanes que llamaban a esa plaza la “plaza del acoso” para decir a las mujeres que no debían ir allí, que tenían que quedarse en casa, no meterse en política. Pero las mujeres han ido, masivamente. Por supuesto, son 91 agresiones de más, pero en este país en el que el integrismo religioso transforma a los hombres en obsesos sexuales, estas agresiones forman parte de la vida cotidiana en todas partes, en los autobuses, el metro, la calle… y en mucho mayor número. Las mujeres han tenido mil veces razón en ir a Tahrir, para que no haya nunca más esas agresiones, para liberar a los egipcios liberándose, tomando su vida en sus manos. Y las organizaciones feministas egipcias han tenido también razón llamando a acudir, a la vez que pedían a las mujeres que se armaran con agujas para colchones, que son casi como cuchillos. Apostamos a que mañana la vida familiar, la vida social, van a ser diferentes.

Se han visto también numerosas pancartas que decían “Hermanos tunecinos, escuchadnos” que, como decía el escritor Khaled Al-Khamissi, son un mensaje al pueblo tunecino pero también a todos los pueblos árabes oprimidos… Y más lejos, pues se ha visto una democracia de la calle y de las plazas superior a la de las papeletas de voto. Lo que hace que se cabreen todos los dirigentes occidentales y los medios a su sueldo, y puede relanzar todos los “indignados” desde España a los Estados Unidos, puesto que los de la Puerta del Sol ya se habían inspirado directamente en Tahrir 2011. ¿Qué efecto tendrá Tahrir 2013, en el momento en que de Taksim a Río, de Atenas a Sofía, de Santiago a Lisboa, los pueblos sacuden lo que les aplasta y buscan los caminos de su emancipación?

Por eso, quienes antes decían que la revolución egipcia estaba muerta, ahogada por el invierno islamista, son también quienes hoy dicen que solo es un golpe de estado militar, son también quienes se sitúan ahora al lado de la legitimidad electoral de los Hermanos Musulmanes y de los terroristas de la Jamaa Al-Islmiya, son también quienes apoyan la denuncia de la barbarie sexual en la plaza Tahrir, pues no hay nada que odien más, o teman más, que un pueblo que comienza a emanciparse. Y que pueda servir de ejemplo.

Se ha visto lo increíble, médicos, abogados o magistrados abrazarse con hombres y mujeres llegados desde los poblados de chabolas; pues estas manifestaciones populares eran, aún más que en enero de 2011, manifestaciones de los de abajo, de los barrios pobres y de los obreros. No se pueden imaginar 30 a 40 millones de adultos en la calle en un país de 85 millones de habitantes sin comprender que eran mayoritariamente “proletarios”, que prolongaban de forma política lo que intentaban obtener de forma social los meses que precedían a este levantamiento siendo derrotados cada uno en su rincón.

Pues, y es lo más importante, según militantes de extrema izquierda egipcios, habría llamamientos a huelgas que deberían ser organizadas desde hoy jueves en los trenes, los autobuses, las cementeras y en el canal de Suez, convocadas por militantes sindicalistas de esos sectores, para preparar una huelga general. Es imposible no pensar –cambiando lo que hay que cambiar– en el estado de espíritu que presidió el desencadenamiento de junio de 1936 en Francia. Los trabajadores franceses se habían puesto en huelga inmediatamente después del triunfo electoral del Frente Popular, pero antes de que éste estuviera realmente en el poder, un mes después. Estaban infinitamente felices por ese éxito, lo demostraron, pero al mismo tiempo, querían cambios inmediatamente y desconfiaban suficientemente del nuevo poder como para ponerse ellos mismos a la obra, sin esperar, si no querían que se les olvidara, a ellos y a sus reivindicaciones. Se verá en los días o semanas que vienen si los llamamientos a la huelga tendrán efecto y si llegarán hasta la huelga general. Pero es una posibilidad muy real. Hay que recordar que las huelgas habían estallado ya en número importante justo tras la elección/nominación de Morsi, en junio de 2012, porque los trabajadores querían probar su voluntad de mantener sus promesas y decirle que había prisa. Hoy hay todavía más prisa.

La mayoría de los hombres y mujeres que se han levantado, lo ha hecho porque tiene hambre (el 40% de los egipcios vive con menos de un dólar por día), porque no puede aguantar más la miseria, el paro, los cortes de electricidad (a veces 8 horas al día), de agua, las subidas de precios, la penuria de pan, de gasolina y de gas para circular y cocer sus alimentos, las amenazas de supresión de las subvenciones públicas a los productos de primera necesidad. Y hay prisa porque desde el comienzo del año 2013 Egipto ha batido todos los récords históricos mundiales, en número de huelgas y protestas, en las fábricas y los barrios, y sobre todo en marzo, abril y mayo (respectivamente 1354, 1462 y 1300). La participación masiva de esos 4 últimos días es una consecuencia de esta participación masiva en las luchas sociales estos últimos meses.

Se ha visto, en fin, a “comités populares” espontáneos, tomar en sus manos la seguridad de esos millones de personas en movimiento, la sonorización, la alimentación, la circulación, la higiene (el problema de los WC no es el menor cuando millones de personas permanecen días enteros en la calle). “Comités populares” que continúan las tentativas de autoorganización hechas en febrero y marzo de 2013 en Port Said, Mahalla y Kafr el Sheikh donde los habitantes habían tomado en sus manos, simbólicamente o unos días, la policía, la educación o sencillamente la vida municipal. “Comités populares” en los que decenas de miles de hombres, infinitamente más que en 2011, y en particular de los medios populares, hacen una experiencia que no olvidarán pronto, sobre todo en la situación social que viene.

Entonces la alegría de la victoria, el orgullo, la liberación mental, los comienzos de autoorganización, la avalancha de movimientos sociales, la urgencia y la desconfianza hacia los de arriba, en particular hacia el ejército, del que muchos desconfían pues se acuerdan de su paso por el poder de febrero de 2011 a junio 2012, todo esto forma poco a poco una conciencia colectiva que debería mostrar sus exigencias políticas y prácticas de aquí a poco, para pasar de una segunda revolución política a la construcción de una revolución social, la única verdaderamente democrática hasta el fin y para todos.

Publicado en: Global

Egipto, La caída de los Hermanos

07/07/2013 by Deja un comentario

 

HANI SHUKRALLAH

 

[Siguiendo la estela de la gran protesta que el 30 de junio pedía la dimisión del presidente Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes, el Ejército egipcio ha intervenido para derrocar a Morsi, nombrar al ministro de Justicia como presidente interino, y anunciar una revisión de la Constitución y la convocatoria de unas próximas elecciones presidenciales.

Las celebraciones de la noche del miércoles en la Plaza Tahrir de El Cairo y otros puntos de la ciudad fueron una reminiscencia de febrero de 2011, cuando el ex-dictador Hosni Mubarak fue forzado a dejar el poder tras treinta años en él. Según las noticias, las calles llevan tres días sin verse claramente despejadas, desde que unos tres millones de egipcios – de una población adulta estimada de unos diecisiete millones – se manifestaron como culminación de la campaña, llamada Tamarod (Rebelión), que exigía la dimisión de Morsi.

La magnitud de las protestas y el júbilo mostrado tras la caída por la oposición a Morsi y a los Hermanos, sucede justo un año después de que Morsi ganara las elecciones presidenciales y los Hermanos se hicieran con el dominio de las votaciones anteriores. Pero, una vez en el poder, éstos continuaron impulsando la agenda económica neoliberal que ha empobrecido a la sociedad egipcia, además de demostrar ser igual de antidemocráticos que el anterior régimen de Mubarak.

La caída de Morsi no habría sido posible sin esta revuelta popular. Pero también hay que reconocer que el abandono del poder por parte de Morsi se ha producido por la acción del Ejército egipcio – la columna vertebral del dictador Mubarak, y rivales de Morsi desde la caída de Mubarak. Algunas fuerzas políticas del movimiento contra Morsi han celebrado esta acción militar, pero no se debe subestimar la amenaza que esta representa. Abdel-Fattah El-Sisi – el comandante que ha anunciado la destitución de Morsi – no se ha preocupado por la democracia, la justicia económica, o la libertad. Los militares podrán haber actuado contra los Hermanos, pero durante mucho tiempo ellos mismos han sido la salvaguarda de los intereses de las élites egipcias.

Los próximos días vendrán plagados de conflictos políticos y los revolucionarios egipcios volverán a responder con el objetivo de avanzar en la revolución. Uno de los motivos para ser optimistas es la confianza ganada por millones de egipcios en la lucha contra Morsi.

Hani Shukrallah, ex-editor del sitio web en inglés Ahram Online, que fue forzado a abandonar su cargo por la presión de los Hermanos Musulmanes, escribió este artículo después de las protestas del 30 de junio – pero antes de que se hiciera público el ultimatum del Ejército a Morsi. En él, Shukrallah explica por qué las manifestaciones fueron tan grandes y por qué Morsi cayó.Socialist Worker]

Egipto está haciendo historia en el mundo; en particular, en la historia del mundo revolucionario, ya que, en estos momentos, se pone a la altura de dos revoluciones paradigmáticas para el mundo moderno: la Revolución francesa y la Revolución rusa.

El levantamiento popular del treinta de junio ha sido descrito como la mayor manifestación en la historia de la humanidad; estaríamos en grandes apuros si tuviéramos que citar otros dos ejemplos de levantamientos revolucionarios en el espacio de dos años y medio, para derrocar a dos regímenes, sacando a la calle al 30% o 40% de la población adulta de la nación en un solo día.

Simplemente, no hay un precedente histórico de nada de esto. Por no hablar de que incluso en los momentos más sombríos de los últimos dos años y medio, bajo la alianza Ejército/Hermanos Musulmanes, y bajo frenética toma de poder de los Hermanos, la resistencia popular no cesó ni un solo día. Y fue así que la primera ola de la revolución egipcia desembocó, justo como sabemos que desembocan todas las olas, en una segunda.

También, por primera vez en la historia política moderna, una revolución popular está en proceso de derrocar a una gobierno islamista. Treinta y cuatro años en Pakistán, otros treinta y cuatro en Irán, veinticuatro años en Sudán, una invasión extranjera para expulsar a los Talibanes de Afganistán – sin que parezca importar por el momento la fractura y la caricatura corrupta que ha producido -, otra invasión extranjera que realmente puso en el poder a los chiíes en Irak, que ya había islamizado Saddam a partir de un matrimonio entre el degenerado nacionalismo árabe y los sunníes.

En este contexto, por todas partes había una convicción abrumadora de que, una vez en el poder, los islamistas habían llegado para quedarse. Los egipcios, sin embargo, los expulsaron en doce meses.

Todo esto se convierte en un imperativo para las fuerzas revolucionarias y democráticas del país para ser plenamente conscientes de su lugar en la historia, y por el amor de Dios, que no dejen que los árboles les impidan ver el maravilloso bosque que se encuentra un poco más allá.

“Hay algo en el alma que clama por la libertad”, dijo Martin Luther King Jr. hace algunos años; sus maravillosas palabras fueron citadas por Barak Obama el 12 de febrero en una declaración sobre la revolución egipcia, que días antes había derribado con éxito al gobierno de Hosni Mubarak, que se había aferrado al poder con obstinación durante treinta años. Para el Presidente americano se trataba de retórica, así como para su Administración, ya que desde antes del 11 de febrero trabajó para ayudar a estrangular ese “algo” del alma egipcia.

Sin embargo, para el resto de nosotros, hay algunas frases que resumen acertada o elocuentemente la continua revolución de Egipto. Durante más de treinta años, la idea abrumadoramente predominante sobre los árabes y los musulmanes ha sido que estos eran, de alguna manera, una excepción necesitada de la mano dura de un “rey”, incluso en su forma más vulgarizada, en un sentido atrofiado como en la economía neoliberal y de libre mercado, acompañada de una cierta forma de democracia parlamentaria igualmente impedida, casi siempre supervisada por mafiosos multimillonarios locales y sus redes en el extranjero.

Sin embargo, la nuestra no fue una “revolución naranja” de la clase favorecida por el capitalismo mundial. Si tiene algún color, es el rojo de la sangre de nuestros mártires, no menos que como reflejo de la importancia de lo social en su corazón. La bandera revolucionaria de Egipto en enero de 2011, como hoy, proclama: “Pan, la libertad, la justicia social y la dignidad humana”.

Existe un dogma predominante que afirma que en lo político, lo social, lo cultural y lo económico no se puede disociar lo árabe de lo musulmán, donde, además, “la libertad” tiene, si lo tiene, un espacio muy pequeño.

Decenas de miles de palabras se han escrito sobre este tema; Mr. Huntington creó su absurda pequeña meta-teoría del “choque de civilizaciones”, cuya idea era explicar presumiblemente el “excepcionalismo” árabe/musulmán; Mr. Fukuyama admitió a regañadientes que los musulmanes podrían ser de hecho, en un mundo globalizado, la excepción a su “fin de la historia”, constituida por una política económica liberal y una democracia liberal-oligárquica.

En una ocasión, durante estas décadas fatuas, tuve que sufrir una conferencia de un académico estadounidense profundamente posmoderno que sostenía que el islamismo en el mundo árabe y musulmán era equivalente a los movimientos de liberación feminista y gay en Occidente. Esta abrumadora y aburrida tontería fue servida por suerte en inglés, y en una universidad de El Cairo (la AUC) con audiencia estadounidense. Si se hubiera topado con la realidad, en vez de esos “islamistas a la moda”, el joven académico posmoderno difícilmente habría podido escapar de la sala de conferencias sin hematomas.

Huelga decir que esta basura predominante fue asumida celosamente como suya por el lado Atlántico / Mediterráneo. Las ramificaciones políticas eran simples: los árabes y los musulmanes solo podían ser gobernado por una forma “semi-secular”, afirmada en la policía o en regímenes islámicos, preferiblemente con alguna forma de “representación electoral” como sistema político (aunque la variedad de Irán podría ser desechada), y aún más preferiblemente, sobre la base de un acuerdo entre los generales y los mulás – fórmula en la que está especialmente empeñada la embajadora de EE UU en Egipto, Anne Patterson.

He pasado la mejor parte de los últimos treinta años criticando este paradigma predominante, en una etapa de nuestra historia en la que yo había llegado a describir como “edad árabe de opciones feas”. Hoy, 2 de julio de 2013, acabo de regresar de Tahrir, con la alegría de haber metido el pulgar en la nariz a los miles de expertos, académicos, comentaristas políticos y a las modas postmodernas, humildemente, tensando el arco del indomable espíritu y del amor por la libertad de mi pueblo: gracias, egipcios.

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25 verdades sobre el incidente europeo con el Presidente de Bolivia Evo Morales

07/07/2013 by Deja un comentario

Por: Salim Lamrani

En un hecho sin precedentes en materia de relaciones internacionales, cuatro gobiernos europeos, los de Francia, España, Italia y Portugal, cerraron esta semana sus espacios aéreos al avión presidencial de Bolivia. ¿Muestra de estricto respeto por la ley o nuevo síntoma del servilismo de los gobiernos europeos hacia el imperio estadounidense, que por cierto los desprecia al extremo de espiar sin miramientos las comunicaciones de sus mandatarios y diplomáticos? Para responder a esta simple pregunta, el investigador francés Salim Lamrani nos presenta 25 hechos.

RED VOLTAIRE | PARÍS (FRANCIA) | 5 DE JULIO DE 2013 

FRANÇAIS  ENGLISH

El caso de Edward Snowden dio origen a un grave incidente diplomático entre Bolivia y varios países europeos. Tras una orden de Washington, Francia, Italia, España y Portugal prohibieron al avión presidencial de Evo Morales sobrevolar sus territorios.

1- Tras un viaje oficial a Rusia para asistir a la cumbre de los países productores de gas, el Presidente Evo Morales tomó su avión para regresar a Bolivia.

2- Estados Unidos, pensando que Edward Snowden, ex agente de la CIA y de la NSA, autor de las revelaciones sobre las operaciones de espionaje de su país, se encontraba en el avión presidencial boliviano, ordenó a cuatro países europeos, Francia, Italia, España y Portugal, que le prohibieran el sobrevuelo de su espacio aéreo al avión del Presidente Evo Morales.

3- París cumplió inmediatamente la orden procedente de Washington y, a pesar de que el avión presidencial boliviano se encontraba a apenas unos kilómetros de las fronteras francesas, canceló la autorización de sobrevuelo de su territorio que había otorgado a Bolivia desde el 27 de junio de 2013.

4- El gobierno de Francia puso así en peligro la vida del Presidente boliviano, cuyo avión tuvo que hacer un aterrizaje forzoso en Austria, por falta de combustible.

5- Desde 1945, ninguna nación del mundo había impedido a un avión presidencial sobrevolar su territorio.

6- París, además de desatar una crisis de una extrema gravedad, violó el derecho internacional y la inmunidad diplomática absoluta que protege a todo Jefe de Estado.

7- El gobierno socialista de Francois Hollande atentó gravemente contra el prestigio de la República Francesa. Francia aparece así ante los ojos del mundo como un país servil y dócil que no vacila un solo instante en obedecer a las órdenes de Washington, aún a costa de sus propios intereses.

8- Al tomar semejante decisión, el Presidente Francois Hollande desprestigió la voz de Francia en la escena internacional.

9- París también se vuelve objeto de risa en el mundo entero. Las revelaciones de Edward Snowden permitieron descubrir que Estados Unidos espiaba a varios países de la Unión Europea, entre los cuales se encuentra Francia. Tras esas revelaciones, Francois Hollande pidió pública y firmemente a Washington que pusiera fin a esos actos hostiles. No obstante, el Presidente francés y su gobierno siguen aplicando fielmente las órdenes de la Casa Blanca.

10- Tras descubrir que se trataba de una información falsa y que Snowden no se encontraba en el avión, París decidió anular la prohibición.

11- Italia, España y Portugal también siguieron las órdenes de Washington y también prohibieron a Evo Morales el sobrevuelo de sus respectivos territorios, antes de cambiar de opinión tras enterarse de que la información no era verídica y permitir al Presidente boliviano seguir su ruta.

12- Pero antes, España hasta exigió revisar el avión presidencial en violación de todas las normas legales internacionales. «Esto es un chantaje. No lo vamos a permitir por una cuestión de dignidad. Vamos a esperar todo el tiempo necesario», replicó el Presidente boliviano. «No soy un criminal», declaró Evo Morales.

13- Bolivia denunció un atentado contra su soberanía y contra la inmunidad de su Presidente. Para el gobierno boliviano: «Se trata de una instrucción del gobierno de Estados Unidos.»

14- América Latina condenó unánimemente la actitud de Francia, España, Italia y Portugal.

15- La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) convocó de urgencia una reunión extraordinaria tras este escándalo internacional y expresó su «indignación» mediante la voz de su Secretario General Alí Rodríguez.

16- Venezuela y Ecuador condenaron «la ofensa» y «el atentado» contra el Presidente Evo Morales.

17- El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció «una agresión grosera, brutal, inadecuada y no civilizada».

18- El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, expresó su indignación: «¡Nuestra América no puede tolerar tanto abuso!»

19- Nicaragua denunció una «acción criminal y bárbara».

20- La Habana fustigó un «acto inadmisible, infundado y arbitrario que ofende a toda la Latinoamérica y el Caribe».

21- La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, expresó su consternación: «Definitivamente están todos locos. Un Jefe de Estado y su avión tienen inmunidad total. No puede tolerarse este grado de impunidad.»

22- Mediante la voz de su Secretario General, José Miguel Insulza, la Organización de Estados Americanos (OEA) condenó la decisión de los países europeos: «No existe circunstancia alguna para cometer tales acciones en detrimento del Presidente de Bolivia. Los países involucrados deben dar una explicación de las razones por las cuales tomaron esta decisión, particularmente porque ello puso en riesgo la vida del primer mandatario de un país miembro de la OEA.»

23- La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) denunció «una flagrante discriminación y amenaza a la inmunidad diplomática de un Jefe de Estado».

24- En vez de otorgar el asilo político a la persona que le permitió descubrir que era víctima de espionaje hostil, Europa –particularmente Francia– no vacila en provocar una grave crisis diplomática en su empeño por poner a Edward Snowden en manos de Estados Unidos.

25- Este caso demuestra que si bien la Unión Europea es una potencia económica, es un enano político y diplomático incapaz de adoptar una postura independiente hacia Estados Unidos.

 

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