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Global

Cinco tesis sobre Assange, Manning y Snowden

02/09/2013 by Deja un comentario

Por: Johan Galtung

 

 

Profesor de estudios sobre la paz; rector de Transcend Peace University y autor de 150 libros sobre paz y asuntos afines.

El asunto de divulgar información reservada no se trata de revelar secretos, sino de la no violencia y la lucha de la desobediencia civil contra los grandes males sociales.

Tesis uno

Revelar información secreta presupone que se puede alertar a alguien, que de hecho quiere ser alertado, y que está en posición de hacer algo al respecto.

Obviamente, quienes pueden hacer algo respecto de la política exterior de Estados Unidos, quienes tienen el poder –el Congreso y en especial el Senado; el Ejecutivo, el Departamento de Estado (Cancillería), el Pentágono y la Casa Blanca; el Poder Judicial, la Corte Suprema; el poder económico, los bancos gigantes; el poder cultural, los grandes medios de comunicación–, saben perfectamente bien qué ocurre.

Son todos esfuerzos por conservar el poder imperial económico, militar, político y cultural.

Pero no quieren cambios. Y quienes que sí los quieren –una gran parte de la población estadunidense, de la población de los países aliados y la mayoría del resto del mundo– fueron alertados, pero en gran medida son impotentes. Al menos eso es lo que creen. Pero sobre este punto vea la tesis cinco.

Tesis dos

La cuestión básica no es el interés político-mediático sobre Julian Assange, Bradley Manning y Edward Snowden, sino sobre la información que divulgaron.

Manning divulgó un video sobre el ataque de un helicóptero contra varias personas, la mayoría no combatientes y desarmadas, en Irak, entre los que había dos periodistas de la agencia de noticias Reuters.

El resultado: el Parlamento iraquí rechazó la propuesta del gobierno de George W Bush (2001-2009) de mantener una base militar en ese país. Estados Unidos se retiró de Irak el 31 de diciembre de 2011. Manning también reveló la magnitud total de la corrupción del dictador de Túnez, Zine el Abidine Ben Ali, lo que avivó la revuelta juvenil.

También reveló que el dictador de Yemen, Ali Abdullah Saleh, aceptó los ataques con aviones no tripulados de Estados Unidos en su país, lo que llevó a su dimisión.

Manning reveló que la secretaria de Estado (canciller) de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, ordenó a diplomáticos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que espiaran a sus contrapartes en el foro mundial en busca de información detallada sobre líderes de la ONU, con contraseñas y claves encriptadas. Manning reveló que el actual secretario de Estado, John Kerry, presionó a Israel para que se mostrara abierto a devolver los Altos del Golán a Siria, como parte de las negociaciones de paz.

Manning reveló que la corrupción del gobierno afgano era “abrumadora”.

Manning reveló la naturaleza autoritaria y corrupta del régimen de Hosni Mubarak (1981-2011) en Egipto.

Manning reveló que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, estaba en contra de atacar las instalaciones nucleares de Irán porque sería contraproducente.

Manning reveló la política israelí “de mantener la economía de Gaza funcionando en su mínima expresión posible mientras se evitara una crisis humanitaria”.

Manning reveló que el presidente de Siria, Bashar al-Assad, y su esposa compraron joyas y llevaban un estilo de vida lujoso en Europa, mientras su artillería mataba en Homs.

Tomemos el ejemplo de Snowden: sus revelaciones, de que Estados Unidos espiaba tanto a sus aliados como a Afganistán, pusieron en riesgo los planes de Washington de crear dos grandes bloques comerciales, uno trasatlántico y otro transpacífico, para excluir al BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

De ser así, entonces ésta es la historia del mundo, con Estados Unidos ganando tiempo.

Tesis tres

La diplomacia en general, no sólo la de Estados Unidos, quedó al descubierto.

Cuando Assange publicó las primeras informaciones en Wikileaks escribió: “El emperador al desnudo. Pero no sólo el emperador estadunidense, sino también la emperatriz diplomacia […].

“¿Qué clase de discurso ridículo es éste, tan concentrado en lo negativo, en los actores, por lo general personas de la elite en países de elite? Chismes, caracterizaciones pueriles, el tipo de ‘análisis’ de poder típico de la inmadurez. ¿Dónde está el análisis de la cultura y la estructura, que es años luz más importante que los actores que vienen y van?

“¿Dónde están las ideas positivas? ¿Dónde están las ideas sobre cómo convertir los desafíos del cambio climático en cooperación para un beneficio mutuo y equitativo como los proyectos para destilar agua en la frontera de Israel con Líbano y Palestina, alimentados por espejos parabólicos, y la positiva cooperación entre Estados Unidos e Irán sobre energías alternativas?

“La democracia se muere a puertas cerradas y Wikileaks las abre; un enorme servicio a la democracia”, afirmó.

Lo que revelaron Manning y Snowden es la agonía del imperio de Estados Unidos. Lo que revelaron Assange y otros es la agonía del sistema estatal como lo conocemos. Ambos procesos llevarán tiempo, el anterior más que este último. Y sin temor a equivocarse: estas tres personas hicieron historia.

Tres nombres que serán recordados cuando algunos presidentes de Estados Unidos pasen a un merecido olvido. ¿Quién recuerda a las mayores autoridades inglesas en India, como los virreyes y sus delitos, reyes de los vicios? Mahatma Gandhi mantiene vigencia. ¿Quién conoce los nombres de los ingleses que trataron de mantener las colonias sobre el litoral del Océano Atlántico? George Washington, Thomas Jefferson y Benjamín Franklin los eclipsan a todos.

Quizá incluso contribuyan a la disminución de los ejércitos y –si Estados Unidos cambia– al entendimiento entre las naciones. Un Premio Nóbel de la Paz compartido entre los tres. No muy probable, pues Noruega es cliente de Estados Unidos.

Tesis cuatro

Los aliados de Estados Unidos obedecen por miedo, no porque estén de acuerdo. En concreto: obedecen para evitar que un día la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrice en las muchas bases que están a su disposición, “pues el gobierno es incapaz de proteger a su propia población”.

Vienen los estadunidenses, no los rusos ni los musulmanes. Cuanto más factible se vuelve, más se desliza Estados Unidos hacia su predisposición al totalitarismo bien aceitado. El próximo paso, probablemente sean campamentos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) para sospechosos –por categorías, metadatos–, como los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Tesis cinco

Todo el mundo, y en especial los medios de comunicación, pueden acelerar el proceso. Las manzanas podridas deben caer del árbol; un sacudón ayudaría.Los medios clave, como The Guardian y The Washington Post a la cabeza, merecen nuestra felicitación.

Luego, dejemos que millones de personas rodeen los ministerios de Relaciones Exteriores y las embajadas reclamando el fin del espionaje, que alejen sus servidores de los grandes traidores en Estados Unidos, suspendan la cooperación futura, enturbien las relaciones diplomáticas hasta que ocurra un desespionaje, semejante al desarme.

Publicado en: Global

¿Están dispuestos los occidentales a bombardear Siria?

02/09/2013 by Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

 

 

Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

Fingiendo creer en la existencia de un ataque químico del gobierno sirio contra su propio pueblo, Washington, Londres y Paris hacen sonar los tambores de guerra. ¿Hay que tomar en serio esas amenazas provenientes de los mismos Estados que llevan 2 años anunciando la caída inminente de Siria? Aunque es una opción que no puede excluirse, Thierry Meyssan piensa que es menos probable que una intervención organizada por Arabia Saudita. Toda esta agitación tendría como objetivo poner a prueba las respuestas de Rusia e Irán.

¿Qué mosca ha picado al Premio Nobel de la Paz Barack Obama? El domingo 25 de agosto de 2013, la Casa Blanca publicó un comunicado en el que un alto funcionario anónimo afirmaba que hay «muy pocas dudas» del uso en Siria de armas químicas contra la oposición. El comunicado agrega que el consentimiento de Siria para permitir que los inspectores de la ONU penetren en la zona del ataque químico llega «demasiado tarde para ser creíble».

Si bien el uso de armas químicas en la periferia de Damasco reportado el miércoles 21 de agosto de 2013 parece bastante probable, el Consejo de Seguridad de la ONU no concluyó que fuese atribuible al gobierno sirio. En una reunión urgente solicitada por los occidentales, los embajadores quedaron sorprendidos cuando su colega ruso les presentó fotos captadas por los satélites de su país en las que pueden verse los disparos de 2 obuses –a las 01 horas y 35 minutos de la mañana– realizados desde la zona de los rebeldes en Duma hacia las zonas, también rebeldes, que resultaron afectadas por los gases –en Jobar y entre Arbin y Zamalka– en horarios que coinciden con los incidentes reportados. Las fotos de los satélites rusos no permiten determinar si se trata de obuses químicos pero sugieren que la «Brigada del Islam» que ocupa la localidad de Duma quiso matar tres pájaros de un tiro: eliminar a sus rivales en el seno mismo de la oposición, lograr que se acusara a Siria de usar armas químicas y contrarrestar al mismo tiempo la ofensiva del ejército sirio contra las posiciones de los grupos armados que hostigan la capital.

El gobierno sirio no es signatario de la Convención contra las Armas Químicas –como tampoco lo es su enemigo israelí– y dispone de ese tipo de armamento. Pero los yihadistas también lo tienen, como ya lo confirmó Carla del Ponte en declaraciones que desataron la cólera de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Ya en diciembre de 2012, el Ejército Sirio Libre difundió un video en el que realizaba un experimento de laboratorio con un gas venenoso y amenazaba con utilizarlo contra los alauitas. Esta misma semana, el gobierno sirio descubrió en las afueras de Damasco varios escondites que contenían armas químicas, mascaras antigases y dosis de antídotos. Los productos provenían de Arabia Saudita, Qatar, Estados Unidos y los Países Bajos. Es, por cierto, a pedido del gobierno sirio –y no de los occidentales– que los expertos de la ONU se encuentran en Siria por dos semanas para investigar las alegaciones de uso de armas químicas. Para terminar, el 29 de mayo de 2013, la policía turca arrestó una docena de miembros del Frente al-Nusra y les confiscó armas químicas destinadas a su uso en Siria.

A pesar de todo eso, el presidente Obama reunió su Consejo de Seguridad Nacional el viernes 23 de agosto para examinar las opciones de ataque contra Siria en presencia de su embajadora en la ONU, Samantha Power, cabecilla de los halcones liberales. Decidió entonces reforzar la presencia de la marina de guerra estadounidense en el Mediterráneo con el envío del buque de guerra USS Ramage, un destructor portador de misiles crucero, que se une a otros 3 –el USS Gravely, el USS Barry y elUSS Mahan– que ya estaban en la zona.

El sábado, el presidente Barack Obama se comunicó telefónicamente con el primer ministro británico David Cameron. Y el domingo habló con el presidente francés Francois Hollande. Los tres estuvieron de acuerdo en que había que intervenir, pero sin precisar cómo. También el domingo, el secretario de Estado John Kerry llamaba a sus homólogos del Reino Unido, Francia, Canadá y Rusia para decirles que Estados Unidos está convencido de que Siria había traspasado la «línea roja». Sus tres primeros interlocutores lo escucharon asumiendo lo que los militares llaman «posición de firmes». Pero el ministro ruso Serguei Lavrov le expresó su asombro ante el hecho que Washington se pronuncie antes del informe de los inspectores de la ONU y le advirtió sobre las «consecuencias extremadamente graves» de una intervención en la región.

El lunes, el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, estaba en Qatar y debía viajar después a los Emiratos ÁrabesUnidos para coordinar con ellos mientras que el consejero israelí de seguridad nacional –general Yaakov Amidor– era recibido en la Casa Blanca. En una conversación telefónica entre el primer ministro británico David Cameron y el presidente ruso Vladimir Putin, este último subrayó que no existe prueba alguna del uso de armas químicas por parte del gobierno sirio. Por su parte, el viceministro chino de Relaciones Exteriores, Li Baodong, telefoneó a su homóloga estadounidense Wendy R. Sherman exhortando Estados Unidos a la cordura. Consciente del riesgo de una guerra regional, cuyas primeras víctimas serían los cristianos del Oriente, el papa Francisco I reiteró sus llamados a la paz.

¿Debemos pensar que los occidentales van a entrar en guerra sin un mandato del Consejo de Seguridad, como lo hizo la OTAN en Yugoslavia? Es poco probable porque la Rusia de aquella época estaba en ruinas mientras que hoy en día tendría que intervenir, después de haber emitido 3 vetos para proteger a Siria, o renunciar a toda acción internacional. Sin embargo, Serguei Lavrov descartó sabiamente una Tercera Guerra Mundial. Precisó que su país no tenía intenciones de entrar en guerra con nadie, ni siquiera por el tema sirio. Podría tratarse por lo tanto de una intervención indirecta en apoyo a Siria, similar a la acción de China durante la guerra de Vietnam.

Irán anunció, por boca del jefe adjunto de su estado mayor, el general Massud Jazayeri, que para Teherán el ataque contra Siria sería la violación de la «línea roja», precisando que si la Casa Blanca pasa a la acción tendrá que enfrentar «graves consecuencias». Es evidente que Irán no tiene los medios que posee Rusia, ni tampoco sus alianzas, pero no hay que olvidar que está entre las 10 primeras potencias militares a nivel mundial. Partiendo de esa base, atacar Siria sería arriesgarse a una respuesta contra Israel y a sublevaciones en gran parte del mundo árabe, sobre todo en Arabia Saudita. La reciente intervención del Hezbollah libanés y las declaraciones de su secretario general Hassan Nasrallah no dejan lugar a dudas en ese sentido.

Interrogado por la prensa rusa, el presidente sirio Bachar al-Assad declaró:

«Las declaraciones de los políticos estadounidenses, occidentales y de otros países constituyen un insulto al sentido común y una expresión de desprecio por la opinión pública de sus pueblos. Es algo que no tiene sentido: se acusa primero y después se reúnen las pruebas. Eso lo está haciendo un país poderoso, Estados Unidos (…) Son acusaciones exclusivamente políticas, responden a la serie de victorias registradas por las fuerzas gubernamentales sobre los terroristas.»

En Rusia, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento ruso, el periodista y especialista en geopolítica Alexei Pushkov comentó a través de su cuenta de Twitter: «Washington y Londres han declarado a Assad culpable antes de las conclusiones de los inspectores de la ONU. Sólo aceptarán un veredicto de culpabilidad. Cualquier otro veredicto será rechazado.»

El principio de una nueva guerra en Siria no se ajusta a los problemas económicos de Estados Unidos y los europeos. Vender armas es una manera de ganar dinero pero destruir un Estado sin esperanzas de recuperar la inversión a corto o mediano plazo sólo puede agravar una situación económica ya muy difícil.

Según un sondeo Reuters/Ipsos realizado después de las informaciones sobre el ataque del 21 de agosto más de 60% de los estadounidenses se oponen a una intervención en Siria y sólo un 9% sería favorable. Aún si estuviesen convencidos del uso de armas químicas por parte de Siria, un 46% de los estadounidenses seguirían oponiéndose a una intervención que sólo contaría con un respaldo del 25%. Ese mismo sondeo indica que los estadounidenses respaldan todavía menos la guerra secreta: el 89% declara que tampoco se debe armar a los rebeldes, contra un 11% que prefiere seguir armándolos. Los encuestadores propusieron a las personas interrogadas 4 opciones: golpes aéreos (respaldados por un 12%), creación de una zona de exclusión aérea (11%), financiamiento de una fuerza multinacional (9%) o una intervención directa de Estados Unidos (4%).

En Francia, el diario Le Figaro, propiedad del fabricante y vendedor de armas Dassault, también sondeó a sus lectores. Al cabo de un día, el 79,6% se había pronunciado contra la guerra, respaldada solamente por un 20,4%.

Será por lo tanto muy difícil para los occidentales invertir radicalmente el sentir de su opinión pública y entrar en guerra.

También es posible otra interpretación de los hechos. Ya que varios videos de víctimas de los ataques químicos fueron publicados en internet horas antes de los ataques, siempre cabe la posibilidad de que los occidentales «descubran» el engaño en el momento adecuado para dar marcha atrás. El escándalo de las supuestas armas químicas en Irak demostró, sin embargo, que los occidentales pueden darse el lujo de mentir a la comunidad internacional y reconocerlo ulteriormente –y sin mayores consecuencias– luego de haber cometido la fechoría que querían justificar.

Las acusaciones de los yihadistas y de sus padrinos occidentales se producen en medio de una vasta ofensiva del Ejército Árabe Sirio, bautizada «Escudo de Damasco» y destinada a limpiar los alrededores de la capital. El lanzamiento de los dos obuses de la «Brigada del Islam» tuvo lugar en respuesta al inicio de esa ofensiva, que se desarrolló durante 5 días y ocasionó grandes pérdidas a los yihadistas –al menos 1 500 bajas entre muertos y heridos. La agitación de los occidentales puede por lo tanto ser una forma de guerra sicológica tendiente a ocultar esa derrota y a paralizar a la vez la ofensiva siria. Para Washington es en todo caso una forma de poner a prueba la respuesta iraní después de la elección de Hassan Rohani como presidente. Y ahora se sabe claramente que este último no podrá oponerse a la política del Guía de la Revolución, el ayatola Ali Khamenei.

En el momento de la guerra contra Libia subestimé la capacidad de Estados Unidos para violar todas las reglas, incluyendo las de la OTAN. Basándome en el contenido de los documentos de la propia OTAN, insistía yo en la larga capacidad de resistencia de la Yamahiriya ante su oposición armada. Yo no sabía en aquel momento que una reunión secreta había tenido lugar en la base de la OTAN en Nápoles, a espaldas del Consejo de la alianza atlántica. Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Dinamarca y Turquía, con Israel, Qatar y Jordania estaban planificando en secreto el uso de los medios de la OTAN para bombardear la capital de Libia [1]. Excluyeron de aquella reunión a los aliados que se oponían a un ataque tan costoso en vidas humanas. La OTAN había dejado de ser una «alianza» en el sentido real de la palabra para convertirse en una coalición de circunstancia. En pocos días, la toma de Trípoli dejó un saldo de 40 000 muertos, según los informes internos de la Cruz Roja. Un dispositivo similar puede estar organizándose en este momento ya que los jefes de estado mayor de prácticamente los mismos países –a los que se unen ahora Arabia Saudita y Canadá– están reunidos, desde el domingo y hasta esta noche [martes 27 de agosto de 2013] en Amman, bajo la presidencia del comandante del CentCom, el general Lloyd J. Austin III. Los participantes estudian 5 opciones: entrega de armas a los Contras, imposición de una zona de no sobrevuelo, creación de zonas-tapones e invasión terrestre.

La prensa atlantista está llamando a la guerra. En Londres,The Times ya la anuncia.

El presidente Barack Obama podría seguir, de esa manera, el plan de guerra ya establecido por su predecesor George W. Bush desde el 15 de septiembre de 2001, plan que además de los ataques contra Afganistán e Irak preveía también las agresiones contra Libia y Siria, como ha revelado el general estadounidense Wesley Clark [2], ex comandante de la OTAN. Problema: por primera vez, el blanco seleccionado dispone de muy serias alianzas.

Esa variante contradice, sin embargo, todos los esfuerzos que la administración Obama había venido realizando desde hace un año para eliminar los obstáculos a la celebración de la conferencia Ginebra 2: dimisión del general David Petraeus y de los partidarios de la guerra secreta; no renovación del mandato de Hillary Clinton y de los ultrasionistas; acusaciones legales invalidantes contra los opositores irreductibles de toda alianza con Rusia, esencialmente en el seno de la OTAN y del escudo antimisiles. Y también contradice los esfuerzos de John Brennan, el ahora jefe de la CIA, por provocar enfrentamientos en el seno de la oposición armada siria, por exigir la abdicación del emir de Qatar y amenazar a Arabia Saudita.

Mientras tanto, Siria se prepara, en la medida de lo posible, para cualquier eventualidad, incluyendo un bombardeo de la OTAN contra los centros de mando y los ministerios, acción que puede estar coordinada con un asalto de los yihadistas contra la capital. Pero la opción más probable no es el inicio de una guerra regional que escaparía al control de las potencias occidentales sino un ataque –en otoño– bajo la supervisión de Arabia Saudita y concretado por los combatientes que ese reino está reclutando actualmente, operación que se desarrollaría con el posible respaldo de la Liga Árabe.

Thierry Meyssan
       

[1] Entre las decisiones de aquella reunión había una larga lista de blancos y de medios a desplegar para abatirlos. Estaba previsto el envío de un comando encargado de eliminarme en el hotel Radisson, donde yo residía. Pero en el momento del ataque yo me encontraba en el centro de prensa, en el hotel Rixos.

[2] Ese plan prevé también la destrucción del Líbano, Sudán y Somalia antes de terminar con Irán.

Publicado en: Global

La cuestión kurda en la crísis Siria

25/08/2013 by Deja un comentario

SIRIA

Por: JOSEPH DAHER

 

La cuestón kurda, los islamistas y el ESL

Estos últimos días hemos asistido a una intensificación de los combates en la región del noreste de Siria, donde es mayoritaria la población kurda. Esos combates implican a las milicias kurdas, los comités de protección del pueblo kurdo (YPG), rama armada del Partido de la Unión Democrática (PYD, emanación siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán) y grupos islamistas, del Frente Al-Nusra y del Estado islámico en Irak y Levante (EIIL).

Esta región de Siria es estratégica por su riqueza en petróleo y también sirve de punto de paso entre Turquía y Siria por el que transitan todo tipo de bienes, entre ellos armas, y personas.

En estos combates, las secciones del Ejército Sirio Libre (ESL) están divididas según afinidades y dinámicas locales. Algunas combaten al lado de los islamistas, pero otras se unen a las milicias kurdas y denuncian la opresión cometida por los grupos islamistas contra las poblaciones locales: árabes, kurdos y otras. Los islamistas no han dudado en imponer su interpretación reaccionaria del islam en las regiones bajo su control, imponiendo el ayuno durante el ramadán, amenazando a las mujeres que no visten el velo islámico e imponiendo su interpretación de la charia, sin preocuparse en ningún momento por la diversidad cultural o de otro tipo de las poblaciones locales.

Petróleo y autonomía

El Estado Mayor del ESL y la oposición siria han llamado a los diferentes grupos del ESL a condenar los combates entre hermanos y se han puesto en guardia para no caer en la trampa de los enfrentamientos internos suscitados por el régimen asesino de Bachar al- Assad.

Tras el ataque, el 16 de julio, de miembros de al-Nusra contra una patrulla de combatientes kurdos en la ciudad de Ras al Ain, los acontecimientos se precipitaron. La respuesta de las milicias del YPG no se hizo esperar, y tras combates intensos que han provocado más de una treintena de muertos, las ciudades de Ras al Ain y de Sere Kanya han sido liberadas de las fuerzas islamistas.

Los combates prosiguen en esta región entre milicias kurdas y grupos islamistas, particularmente en el este de la ciudad de Qamichi, donde se encuentran numerosos pozos de petróleo y por tanto de una importancia primordial. Los grupos islamistas, por otra parte, han disfrutado de las rentas de los campos petrolíferos, vendiendo incluso petróleo al régimen de Assad. Los combates entre el YPG y los grupos islamistas por el control de estos campos petroleros continúan.

Hace algunos días, el PYD ha propuesto la puesta en pie de un Consejo Independiente, por un tiempo delimitado, en la región del noreste poblada mayoritariamente por kurdos para gestionar la región hasta el fin de la guerra en Siria.

Turquía no ha tardado en reaccionar ante estos acontecimientos cercanos a su frontera, poniendo en guardia a los kurdos contra toda veleidad autonomista. La policía turca ha reprimido una manifestación en una ciudad kurda al sur de Turquía que festejaba la liberación de los islamistas de varias ciudades kurdas de Siria.

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“El de Siria es un caos controlado”

(Entrevista a Asia Abdula y Salih Muslim, Colíderes del Partido de la Unión Democrática-PYD)

Karlos ZURUTUZA

Cuando se cumple un año desde que los kurdos de Siria tomaran el control de su zona, la cabeza del principal partido en Kurdistán Occidental comparte con GARA su diagnóstico de los recientes acontecimientos en la región.

Abdula y Muslim sonríen en un raro momento de tranquilidad. «Es la primera vez que nos sacan una foto juntos, nos resulta casi imposible coincidir», asegura el segundo. No en vano, el encuentro se produce en Erbil (capital de Kurdistán Sur), justo en mitad de un apretada agenda de viajes diplomáticos por Europa y antes de partir hacia Estambul, donde fue recibido por responsables turcos.

Los kurdos de Siria apostaron desde el principio del conflicto por una «tercera vía» (ni con Bashar al-Assad ni con la insurgencia árabe). ¿En que situación se encuentran en este momento?

Asia Abdula: El de Siria no es un conflicto militar sino político que se resolverá cuando todos los agentes extranjeros involucrados así lo quieran. Nuestra propuesta desde un principio era la de una revolución pacífica y nuestra posición la de la autodefensa. Desde el 19 de julio de 2012 controlamos nuestras áreas a pesar de los problemas puntuales como en Qamishlo o en Serekaniye. Sufrimos a los Assad durante décadas y la oposición nos ha dado la espalda por lo que ningún kurdo del oeste permitirá a nadie de fuera interferir en nuestras propias decisiones.

Numerosos rumores apuntan a que están a punto de declarar una región autónoma kurda en Siria.

AA: No son ciertos. Simplemente buscamos vertebrar una administraciòn civil temporal para acometer demandas urgentes como comida, agua… Es una situación difícil ya que Turquía cierra nuestra frontera por el norte, Jabat al-Nusra impide nuestras relaciones comerciales con el resto de Siria y Erbil mantiene cerrada la frontera con Kurdistán Sur. Tenemos que hacer algo sobre el terreno para cubrir las necesidades más urgentes de nuestra gente.

¿Hay guerrilleros del PKK luchando en Kurdistán Occidental?

AA: Esos no son más que rumores desde sectores que quieren dinamitar tanto el proceso de paz entre Ankara y el PKK como la revolución de los kurdos de Siria. Nosotros contamos con nuestras propias fuerzas, los comités de defensa populares, el YPG, y están demostrando que son capaces de defender nuestro territorio.

Aparentemente, la mujer juega un papel fundamental en su revolución, algo inédito en todo Oriente Medio.

AA: Son dos revoluciones simultáneas: la de nuestro pueblo y la de la mujer. Todas nuestras organizaciones están vertebradas en cuotas de un 40% para mujeres, otro 40% para hombres y un 20% para individuales, independientemente de su género. Desde el inicio de la revolución hemos puesto en marcha 16 centros de asistencia a la mujer y tres academias en Efrin, Kobani y Qamislo que buscan eliminar la mentalidad patriarcal imperante en la sociedad desde hace miles de años.

¿Esta ganando Assad la guerra?

Salih Muslim: Todo el mundo sabía que un cambio de Gobierno en Siria alteraría todo Oriente Medio por lo que Rusia e Irán principalmente están apostando por Damasco. Además, el enquistamiento del conflicto está provocando fenómenos inesperados como el de que Washington incluyera a Jabat al-Nusra en la lista de organizaciones terroristas. No es que Assad sea más fuerte sino que, tras más de dos años y medio, la oposición está fragmentada y cuenta cada vez con menos apoyo, tanto del exterior como del interior. La propia debilidad del FSA hace que no pueda distanciarse de los radicales islámicos porque estos cuentan con más capacidad militar. Hoy ningún sirio quiere un emirato en Siria. Nosotros lo veíamos claro desde el principio y ahora el resto del país se está dando cuenta de ello.

¿A quién beneficia todo esto?

SM: Hay agentes claros como Turquía o Irán y otros más ocultos. Algunas fuerzas quieren que toda la zona esté sumida en un caos constante. Hablamos de Francia, de Estados Unidos… Creo sinceramente que el de Siria es un caos controlado, parte de un plan global para todo Oriente Medio: a veces se apoya al Gobierno y otras a la oposición. Todo es un juego que sirve para fortalecer o debilitar según los intereses.

¿Confía en el proceso de paz en ciernes entre Turquía y los kurdos del norte?

SM: Por un lado entendemos que los nuevos tiempos así lo exigen. No obstante, se trata del noveno alto el fuego unilateral entre Ankara y el PKK por lo que resulta difícil ser optimista. Los kurdos han dado pasos tan importantes como el repliegue de sus efectivos, pero Ankara sigue anclada en el inmovilismo. La pelota está ahora en su tejado y Turquía tiene que decidir entre pertenecer a Oriente Medio o desaparecer.

Volviendo a Siria, parece que ustedes se hayan quedado solos en mitad de un esquema de Guerra Fría entre Oriente y Occidente. ¿Les apoya alguien?

Únicamente los kurdos de las otras tres regiones de Kurdistán. Lo más paradójico de todo esto es que la sociedad en Kurdistán Occidental es democrática en su misma naturaleza. Árabes, kurdos, asirios y armenios han vivido durante siglos en armonía y desde el principio de la revolución hemos apostado por una sociedad laica que defienda los derechos de la mujer, la educación… Desde el PYD abogamos por la llamada «democracia radical», básicamente descentralizar el poder para que el pueblo sea capaz de tomar y ejecutar sus propias decisiones. Es una versión más sofisticada del concepto de democracia que va en total sintonía con muchos de los recientes movimientos sociales en Europa. Somos el aliado natural de Occidente pero este sigue dándonos la espalda. Creo sinceramente que sus gobiernos no están contando la verdad sobre nosotros a sus pueblos.

La oposición siria reconoce la creciente fortaleza de los kurdos

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha certificado que los kurdos han avanzado militarmente en su lucha contra los rebeldes yihadistas y les han expulsado de localidades como Kur Hassu, Atwane, Sarej y Jirbet Alu, todas ellas cerca de la ciudad kurda de Kobani.

Ha informado, asimismo, de combates en localidades mixtas de la provincia de Raqa como Yabseh, Kandal o Jalbeh, Más al este, en la provincia de Hasaka, siguen los combates entre las milicias del PYD y el yihadista Frente al-Nosra en la zona de Jal Agha y en otras poblaciones.

El Frente al-Nosra y el Ejército Islámico de Irak y del Levante (franquicia regional de Al Qaeda) fueron expulsados hace una semana por los kurdos de Ras al-Ain, punto de paso estratégico entre Turquía y Siria. “Los combates se están extendiendo a zonas del oeste donde conviven kurdos y árabes», señala el director del OSDH, Rami Abdel Rahmane, quien advierte de que la fosa entre la población kurda y la árabe «se está agrandando”.

Los kurdos denuncian haber sido marginados por la oposición. “Apoyamos la revolución, pero la oposición siria nos intentó manejar”, se quejan. No sin razón.

EEUU autoriza armar a los rebeldes pero sigue precavido

Los comités de Inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes aprobaron el envío de armas a los rebeldes sirios.

La aprobación significa que el presidente Barack Obama ya puede autorizar a la CIA a activar el programa de ayuda a los rebeldes. “El acuerdo permite que fondos que ya están en el presupuesto de la CIA se reprogramen para la operación siria, una acción clandestina que el presidente Obama aprobó a comienzos de junio“, informó el diario The Washington Post. “El programa, que incluye instrucción, logística y ayuda de Inteligencia -en su mayor parte desde Jordania- ya está listo y las armas comenzarán a llegar en las próximas semanas“, añadió el diario.

En este sentido, el jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense ha enviado una carta al Congreso en la que evoca las distintas opciones de intervención en Siria, desde la ayuda de Inteligencia y la formación en el manejo de las armas hasta un despliegue de soldados “para tomar el control y asegurar los silos de armamento químico“. El general Martin Dempsey advierte, eso sí, de las consecuencias de una implicación en el conflicto. “Una vez de que entremos, debemos estar dispuestos a seguir y es difícil evitar una implicación cada vez mayor“, recuerda el militar de más graduación del Ejército de EEUU.

Entre los escenarios, el general Dempsey cita bombardeos aéreos contra las defensas antiaéras del régimen, así como la implicación de fuerzas navales, aéreas y de misiles, pero advierte de que costaría miles de millones de dólares. El establecimiento de zonas-tapón en las fronteras con Turquía y Jordania supondría mil millones de dólares al mes, cifró.

Por contra, dos ex altos cargos estadounidenses, madeleine Albright y Richard Williamson (en su día enviado para Sudán) instaron ayer en un informe público a EEUU a que se implique más firmemente contra “los genocidas y los ataques a los derechos humanos“, en referencia a Siria, RDC y la propia Sudán.

En su escrito, apelan al concepto de «responsabilidad de proteger», adoptado en 2005 por la ONU, para instar a una intervención abierta en Siria en la que EEUU “debe ser punta de lanza“.

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Egipto: una masacre al día

18/08/2013 by Deja un comentario

Por:  Robert Fisk

Fue una desgracia, un capítulo vergonzoso en la historia egipcia. Policías, algunos con capucha negra, abrieron fuego sobre las multitudes de simpatizantes de la Hermandad Musulmana desde la azotea del cuartel de policía de la calle Ramsés de El Cairo y calles aledañas. Incluso dispararon contra los vehículos en la carretera que va al aeropuerto. Y para presenciar su terrible tarea uno no tenía más que subir los escalones de mármol rosa de la mezquita de Al-Fath, pegajosos de sangre fresca la tarde de este viernes; contemplar los montones de heridos que yacían en tapetes y, en un remoto rincón, 25 cuerpos amortajados. El doctor Ibrahim Yamani levantó con delicadeza los vendajes de los cuerpos: tenían disparos en la cara, en la cabeza, en el pecho.

Así pues, ahora tenemos la masacre de la plaza Ramsés. Estos baños de sangre parecen venir por semana, si no por día, y esta noche, cuando salí de la mezquita mientras los musulmanes hacían oración de rodillas junto a los gimientes heridos, un equipo de paramédicos golpeaba el pecho de un joven que tenía heridas terribles. “Lo vamos a perder”, dijo uno. ¿Entonces eran ya 26 muertos? Los paramédicos hablaban de balas expansivas, y era indudable que media cabeza de un hombre había volado en pedazos. El rostro era irreconocible.

Las moscas se agolpaban; un hombre lloroso, arrodillado en el suelo, las espantó de un cadáver. Cuando podían, los médicos escribían con crayón los nombres de los difuntos sobre los cuerpos desnudos. “Zeid Bilal Mohamed”, garrapatearon sobre un pecho. Lo muertos aún merecían tener nombre. El último cadáver llevado a la mezquita fue el de Ahmed Abdul Aziz Hafez. No pude contar arriba de los primeros 50 heridos, pero los médicos insistían en que eran 250.

Lo extraordinario –tal vez no para las multitudes, porque se han acostumbrado a esta bestialidad– eran los rostros de algunos de los asesinos. Había un hombre de bigote y cabello corto en la azotea de la estación de policía, que agitaba una pistola en el aire y gritaba obscenidades a la gente en la avenida. A su izquierda, un policía de capucha negra, agazapado junto a la pared, apuntaba su rifle automático a los automóviles que pasaban. Una de sus balas pasó entre mi chofer y yo, silbando hacia la plaza.

Una hora antes estuve conversando con los policías de guardia en la incendiada mezquita Rabá de Ciudad Nasr, escenario de la matanza del miércoles, y uno de ellos, de uniforme negro, me dijo con alegría: “nosotros hacemos el trabajo y el ejército observa”. Esa fue una de las verdades más importantes que escuché este viernes, porque los soldados estaban a kilómetro y medio de la carnicería en la plaza Ramsés, sentados en sus vehículos blindados, relucientes de limpios. Ni rastro de sangre en sus impecables uniformes.

Durante dos horas el fuego de la policía barrió a las multitudes. Dos grandes vehículos blindados de la policía aparecieron varias veces en un paso a desnivel y desde delgadas torretas de acero adosadas en forma extraña en el toldo lanzaban disparos hacia la plaza. En cierto momento se pudo escuchar una ametralladora que disparaba a las 20 o 30 mil personas reunidas, que más tarde llegaron quizás a 40 mil, aunque no al millón que la Hermandad Musulmana mencionaría más tarde. La enorme masa de gente se retorcía y se movía como burbuja hacia la mezquita.

Mientras los policías pasaban por el desnivel, docenas de jóvenes atrapados por su avance comenzaron a deslizarse por un cable de luz, pero un muchacho saltó a la copa de un árbol, no logró sujetarse de las ramas altas y cayó unos nueve metros al suelo, de espaldas. Pánico, terror, furia. “¡Vean cómo nos matan!”, gritó hacia nosotros una mujer cubierta con velo, no sin razón, y supongo que una especie de valor se apoderó de la multitud. Sabían que esto iba a ocurrir. También la policía. El “gobierno” –supongo que merece las comillas– dijo 24 horas antes que todo ataque a edificios oficiales sería respondido con fuego. Los policías tenían la autorización necesaria. Y las

municiones.
Pero no nos pongamos románticos acerca de la Hermandad Musulmana. Mi colega Alastair Beach vio a un hombre en la multitud disparar un rifle a la policía. Y creo que algunos policías que vi en las azoteas tenían tanto miedo como la gente de abajo. Y –disculpen este rasgo de cinismo cruel– es probable que la Hermandad necesitara estos cadáveres en la mezquita. Un día sin martirio podría sugerir que está liquidada, que el fuego de la ideología ha sido sofocado, que el Partido Noor –los salafistas que con un cinismo igualmente colosal se unieron el mes pasado a los militares para aplastar la presidencia de Mohamed Mursi, respaldada por la Hermandad– pudiera tomar su lugar como el único verdadero brazo derecho islamita del Estado, claro que con la colaboración del ejército.

Pero no hay excusa para la policía. Su conducta, supongo, no fue indisciplinada. Tenía la orden de matar, y vaya que lo hizo: decenas de personas perecieron en enfrentamientos en otras partes de Egipto y ahora las fuerzas de “seguridad” también merecen, me temo, comillas en torno a su título.

La palabra vergüenza –aib, en árabe– viene a la mente al observar estas horribles escenas. En el centro de una de las grandes ciudades del mundo, conocida para millones, apenas a kilómetro y medio del Museo Egipcio y los tesoros de Tutankamón, a escasos 200 metros del palacio de justicia –si tal palabra podía musitarse en El Cairo en este día–, oficiales de policía cuyo deber es salvaguardar la vida de todos los egipcios abrieron fuego sobre miles de sus conciudadanos con el simple objetivo de matarlos. Y mientras lo hacían, los beltagi, también encapuchados, esos drogadictos y ex policías que ahora forman la guardia pretoriana de las fuerzas de “seguridad”, se presentaron con rifles al lado del cuartel de la policía.

Había periodistas a montones; claro que eso no importaba a la policía, porque helicópteros del ejército volaban sobre las multitudes con cámaras de video, cazando las muy importantes imágenes de hombres armados entre la gente, tal vez el hombre al que Alastair Beach vio, o los grupos de jóvenes barbudos que estaban en la sombra con sus teléfonos móviles chillando como grillos. No es que pudiéramos oírlos: el traqueteo de las ametralladoras ahogaba toda conversación, mientras nubes de gas lacrimógeno inundaban las calles, ensombreciendo hasta el alminar de la mezquita de Al-Fath.

Otro día de sangre, pues. Los funerales serán en las próximas 24 horas –si es que la única funeraria de El Cairo puede emitir suficientes avisos de inhumación–, y habrá más “mártires” para la causa.

Me impactó el rostro de un hombre de edad mediana a quien los paramédicos metieron por la puerta lateral de la mezquita. Del rostro y del torno le escurría la sangre hacia el suelo. Tenía los ojos abiertos y miraba a los médicos, cuyos rostros sin duda pasaban borrosos a su lado en el último trayecto de su vida. Algunas cámaras hicieron clic, un hombre dijo “Dios es grande” y el rostro del muerto viviente desapareció.

Esto es Egipto, dos años y medio después de la revolución que supuestamente iba a traer libertad, justicia y dignidad. Por supuesto, olvídense de la democracia por el momento.

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España y Gran Bretaña, vaya par

18/08/2013 by Deja un comentario

Fuente : Borraka garaia da

Si a Renton, en la famosa película Trainspotting rodada en 1996, le mosqueaba ser escocés porque habían sido colonizados por soplapollas, cómo de mosqueado debe de sentirse un vasco cuando ha sido colonizado por los que no llegan ni a soplapollas. Es más, por los que agachan la cabeza ante los soplapollas.

¡Es una mierda ser escocés! Somos lo más bajo de entre lo más bajo, la escoria de la puta tierra, la basura más servil, miserable y más patética jamás salida del culo de la civilización. Algunos odian a los ingleses, ¡yo no!, ¡sólo son soplapollas! ¡Estamos colonizados por unos soplapollas! ¡Ni siquiera encontramos una cultura decente que nos colonice! ¡Estamos gobernados por unos gilipollas!
Renton – Trainspotting

Todo lo “valiente” que tienen los españoles imperialistas hacia pueblos pequeños lo ganan en cobardía cuando se “enfrentan” contra Estados igual de imperialistas.

Obviamente estoy hablando de Gibraltar.

Gibraltar pasó de la ocupación del romano al vándalo, posteriormente al visigodo, para ser parte del Imperio bizantino después, de nuevo a manos visigodas, pasando finalmente en 711 a manos musulmanas, junto con el resto del reino visigodo. Hasta entonces no se tiene constancia de ningún asentamiento estable en el territorio. El primer asentamiento permanente data de la época almohade. En 1160 el sultán almohade Abd al-Mumin ordenó la construcción de una fortificación en el territorio, cuyos restos aún forman parte del castillo de esta época. Este pasaría posteriormente a manos del reino de Granada, un reino independiente musulmán que surgió en Al-Ándalus .

Hasta 1309, que es invadido por tropas castellanas. Sin embargo, en 1333 es tomado por los meriníes quienes lo ceden al reino nazarí de Granada en 1374. Finalmente, en 1462, los castellanos lo invaden por segunda vez. Los invasores serían expulsados de nuevo. Esta vez en la Guerra de Sucesión , una flota del bando en favor del pretendiente archiduque Carlos, formada por navíos ingleses y holandeses, en el verano de 1704 tomaron posiciones para el ataque a Gibraltar. Se abrieron por patas los españoles. La posesión británica sería reconocida en el Tratado de Utrecht en 1713, que puso fin a la guerra. Por este tratado, España “cedía” a perpetuidad el peñón a Gran Bretaña. []

No mandarán sus garzones y marlaskas, ni los pikoletos se atreverán a pisar el peñón. La cabra de la legión se quedará pastando tranquilamente en la campiña, y actos heroicos como torturar a alguien maniatado y con una bolsa en la cabeza lo dejarán para mejor ocasión. Ya sea para “la guerra del norte” o para cuando van de chico de los recados del saqueo imperialista global. Basta el HMS Westminster para que se les baje la cresta de gallitos.

perejilAunque siempre les quedará rememorar la hazaña de la conquista de Perejil, escrita en letras de oro en el libro de la estupidez bélica o resarcirse en las provincias traidoras contra peligrosos chupineros fuertemente armados de cariño popular.

Y es que lo del gobierno del PP parece no tener límite. Solo les faltaba meter la pezuña en Gibraltar y crear tensión artificialmente. Ni cortos ni perezosos a eso se han dedicado. Cómo siempre los trabajadores perjudicados.

Lo más gracioso de toda esta polémica es ver a los “patriotas” españoles desgañitarse llamando paraíso fiscal a Gibraltar cuando el estado español es un auténtico nido de trapicheo, corruptos y mafiosos que hasta a Gibraltar daría vergüenza.

Patriotas entre comillas claro, porque explotar y robar al pueblo del que se dice patriota es cualquier cosa menos patriotismo.

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Los efércitos secretos de la OTAN: La guerra secreta en Dinamarca

18/08/2013 by Deja un comentario

Por: Daniele Ganser

Ya se había publicado el libro de Daniele Ganser sobre los ejércitos secretos de la OTAN cuando el gobierno de Dinamarca reconoció finalmente la existencia del Gladio en ese país. Pero lo hizo para minimizar la importancia del hecho y presentarlo como uno de los tantos incidentes que caracterizaron la guerra fría. Si no existe hoy en día prueba alguna de la continuación de aquel sistema, lo cierto es que tampoco ha podido comprobarse su disolución definitiva.

Arne Sejr (1922-2008). Ex miembro de la resistencia contra el nazismo, dirigió La Firma, una sección danesa del Gladio.

 

El nombre codificado del ejército stay-behind en Dinamarca era «Absalón». Como dice el proverbio latino, Nomen est nomen («El nombre es un presagio»). Ese nombre reflejaba la misión anticomunista confiada a la red clandestina: Absalón fue un obispo danés de la Edad Media que venció a los rusos espada en mano. La imponente estatua ecuestre de bronce que representa a Absalón revistiendo una armadura, monumento que aún puede verse en Copenhague, suscitó renovado interés en noviembre de 1990, cuando la prensa danesa reveló que «El grupo “Absalón”, conformado por la CIA y respaldado por la OTAN, se preparaba para la toma del poder por los comunistas en Dinamarca» [1].

Quedan muchas zonas oscuras en la historia de Absalón ya que, al enterarse de la existencia de la red, el Parlamento danés decidió discutir el asunto a puertas cerradas y sin publicar ningún tipo de informe oficial. Según un ex miembro anónimo de la organización, el ejército secreto fue creado como consecuencia del trauma que había dejado la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial y su núcleo no contó más 360 hombres. Al igual que en todas y cada una de los operaciones de la gran operación stay-behind, [en Dinamarca] la red debía extenderse en caso de ocupación. «La organización fue naturalmente concebida según el modelo de los movimientos de resistencia. Se componía de 12 distritos estructurados en células aunque no tan estrictamente coordinadas como durante la guerra», reveló a la prensa danesa el ex guerrero danés de la sombra. «Cada distrito contaba hasta una treintena de miembros en su primer círculo.» [2].

Según varias fuentes anónimas, la red stay-behind danesa estuvo durante muchos años bajo la dirección de un tal E. E. Harder. «Harder tenía como sobrenombre “Bispen”», palabra que significa «obispo» en danés, lo cual era una referencia a Absalón, según el testimonio de un ex agente [3]. Además de dirigir el ejército secreto danés, Harder se mantenía en estrecho contacto con la OTAN. Trabajó en el cuartel general de la alianza atlántica desde 1966 hasta 1970, año en que la OTAN tuvo que instalarse en Bélgica, luego de ser expulsada de Francia por el general de Gaulle. En Valenciennes [la sede de la OTAN en Francia], y posteriormente en el nuevo cuartel general de la OTAN en Bruselas, el director Harder era mantenido constantemente informado sobre los detalles de la operación stay-behind de la alianza atlántica.

Harder era un hombre conocido por sus opiniones políticas, muy a la derecha, y con quien muchos pensaban que era mejor no relacionarse. En 1990, al responder a las preguntas de la prensa, Erik Ninn Hansen, miembro del Partido Conservador y ex ministro de Defensa de Dinamarca entre 1968 y 1971, trató de marcar la distancia con el comandante stay-behind. «Varios grupos fueron creados al término de la Segunda Guerra Mundial. Es posible que Absalón haya estado vinculado al movimiento de resistencia», respondió prudentemente a los periodistas. «También recuerdo muy bien numerosas conferencias de prensa que dio Harder. Pero no crean que yo sentía la menor simpatía por sus ideas, eso es totalmente falso. Él era demasiado nacionalista para mi gusto. Nunca me imaginé que Absalón fuese tan influyente y jamás se me ocurrió que él pusiese colaborar con los servicios secretos.» Harder, por su parte, rechazó todos los pedidos de entrevista que le llegaron al descubrirse la existencia de los ejércitos secretos, en 1990 [4].

En 1978, o sea unos años después del escándalo del Watergate y de la intervención de la CIA en Chile –intervención que provocó la muerte del presidente socialista Salvador Allende y la llegada de Pinochet al poder–, el ex director de la CIA William Colby publicó un libro destinado a tratar de mejorar la imagen de la CIA, el servicio de inteligencia estadounidense. En aquel libro, Colby confesaba que él mismo había participado en su juventud en la creación de redes stay-behind en Escandinavia, mientras estuvo destacado en la estación CIA de Estocolmo. «La situación era diferente en cada país escandinavo. Noruega y Dinamarca eran aliados de la OTAN, Suecia se mantenía apegada a su neutralidad, que le había permitido atravesar dos guerras mundiales, y Finlandia estaba obligada a observar cierta deferencia hacia la Unión Soviética, su vecino inmediato», contaba Colby. «Así que en algunos de esos países los gobiernos formarían ellos mismos sus propias redes stay-behind para activarlas desde el exilio con vistas a continuar la lucha», escribía el ex director de la CIA refiriéndose así a Noruega y Dinamarca. «Había que coordinar la acción de esas redes con los planes de la OTAN, dirigir sus antenas de radio hacia los futuros destinos del exilio y ocultar el equipamiento proporcionado por la CIA en escondites bajo la nieve, con vista a su futura utilización. En cuanto a los otros países», o sea la Suecia neutral y Finlandia,

«la CIA tendría que arreglárselas sola o, en el mejor de los casos, contar con la ayuda “extraoficial” de agentes locales ya que los responsables de los gobiernos de esos países prohibían toda colaboración con la OTAN y la menor sospecha provocaría un escándalo entre la prensa comunista local, los diplomáticos soviéticos y los lealistas escandinavos que esperaban que una política de neutralidad o de no alineamiento les permitiese no tener problemas ante una Tercera Guerra Mundial» [5].

«El Berlingske Tidende puede hoy revelar que Absalón es la rama danesa de la red internacional Gladio. La confirmación viene de un miembro de Absalón que ha preferido conservar el anonimato», anuncio un diario danés en 1990 [6]. La fuente, que el diario designaba como Q, confirmaba las revelaciones que Colby había hecho en su libro. «La versión de Colby es rigurosamente exacta. Absalón fue creada a principios de los años 1950», declaraba el testigo Q. También según Q, la red se componía únicamente de hombres con ideas muy conservadoras y cuyo anticomunismo estaba por lo tanto fuera de toda duda. «Colby era miembro laico de la organización católica mundial Opus Dei. El Opus Dei desempeñó un papel crucial en la creación de la red Gladio en toda Europa y sobre todo en Dinamarca», afirmaba Q.

«El jefe del Gladio era Harder, quien no era precisamente católico. Pero no abundan los católicos en Dinamarca y el núcleo duro del Gladio danés se componía sobre todo de ex miembros de la resistencia [de la Segunda Guerra Mundial], de ex prisioneros de los campos de Tysk Vestre Faengsel, de Froslevlejren, de Neuengamme y de la Brigada danesa.» [7]

Los periodistas daneses se pusieron nuevamente en contacto con Colby, a fines de 1990, y descubrieron que los secretos del Gladio seguían bajo la más estricta custodia. Ya con 70 años de edad, el ex director de la CIA, residente en Washington, se puso a la defensiva: «No sé absolutamente nada de la organización danesa. Nunca estuve en contacto con ellos. No me parece. En todo caso, no me acuerdo» [8]. Los periodistas insistieron: «¡Pero usted escribe en su libro que usted construyó organizaciones por cuenta de la CIA en 4 países!» A lo que Colby contestó: «Ya no me acuerdo si hablé de 4 o de 3 países o de otra cantidad. Todo lo que supe en aquel entonces seguramente lo supe a través de fuentes secundarias. Pero el libro es fiel, fiel a lo que yo sabía en aquella época.» Al periodista danés que insistía y que parecía evidentemente poco dispuesto a creer en la amnesia de Colby, el ex director de la CIA acabó contestándole: «La gente le está dando demasiada importancia a esa historia. El peligro de invasión soviética era real para mucha gente en aquella época y la cooperación con los movimientos de resistencia en Noruega o en Francia eran el modo más natural de organizar la defensa del país.» Colby se negó, sin embargo, a comentar las sospechas de posible implicación de la red en operaciones terroristas y de acondicionamiento del clima político [9]. Cuando un segundo grupo de periodistas insistió en querer obtener al menos el nombre de un contacto de la CIA en Dinamarca, Colby reveló que «su contacto en Dinamarca» para la Operación Gladio era Ebbe Munck, figura central de los servicios secretos daneses y veterano de la resistencia que había emprendido después una carrera como diplomático y se había convertido en uno de los consejeros de la reina Margarita de Dinamarca [10].

Como en todos los países vinculados a la Operación Gladio, el ejército secreto de Dinamarca estaba integrado a los servicios secretos militares FE (Forsvarets Efterretningstjeneste). Según una fuente anónima, los cuadros de mando del ejército clandestino eran oficiales militares:

«el 95% eran militares. También había numerosos miembros de las Unidades Territoriales. Por otro lado, la Federación de Oficiales de la Reserva también representaba una cantera muy útil en caso de necesidad».

Parece que algunos responsables políticos cuidadosamente seleccionados habían sido informados de la existencia del ejército secreto ya que, como subrayaba Q,

«existían contactos muy estrechos con el Partido Popular. El basamento ideológico era fuertemente anticomunista. Éramos daneses dotados de un fuerte sentimiento nacional basado en la ideología cristiana. Para nosotros era capital que pudiera organizarse un movimiento de resistencia sin esperar uno o 2 años, como había sucedido en 1940».

El ejército secreto, como explicaba Q, tenía una doble función: actuar en caso de invasión o de toma del poder por parte de los comunistas daneses –aún sin intervención del Ejército Rojo– y recoger información sobre las organizaciones de izquierda:

«Estábamos en plena guerra fría y una invasión rusa o un golpe de Estado de los comunistas daneses eran para nosotros amenazas reales e inminentes» [11].

A pesar de su orientación conservadora, Absalón no reclutaba a cualquier militante de extrema derecha, según un ex agente:

«No todo el mundo podía ser miembro. Tuvimos, por ejemplo, el caso del activista de extrema derecha Hans Hetler que quería ser miembro. Pero nosotros no lo queríamos. Era un ex colaborador [de la ocupación alemana] y creíamos que no reunía las cualidades requeridas.» [12]

El ex director de la CIA William Colby tenía razón en indicar que, como todos los ejércitos secretos, el stay-behind danés Absalón tenía también sus propias reservas. «Cierto número de escondites de armas fueron diseminados a través de Dinamarca. No daré la cantidad exacta pero puedo decir que había menos de una decena», declaró el ex miembro del Gladio identificado como Q. «Había dos en grandes bosques, en Bribskov y en Dronninglund Storskov. No diré cómo fueron escondidas ni si están allí todavía» [13]. Al contrario de lo que se vió en Italia, aquellas armas nunca fueron utilizadas en la realización de operaciones de terrorismo en territorio danés. «Eso nunca sucedió en Dinamarca. Nunca utilizamos aquellas armas. En cambio, sí participamos en ejercicios militares. Uno de ellos tuvo lugar en la frontera norte de la OTAN, en Tromso [Noruega]», precisó Q [14].

Durante aquellas maniobras internacionales, los oficiales de la red Absalón se entrenaban en la realización de misiones clandestinas y de operaciones especiales con agentes de los demás stay-behind europeos, de la OTAN, de la CIA y del MI6. Por otra parte, como descubrió con asombro la prensa danesa, el ejército secreto Absalón participó también en operaciones particularmente sensibles del otro lado de la cortina de hierro, en los países comunistas de «Europa Oriental» [15]. Así lo confirmó el agente Q:

«Absalón tenía todo tipo de funciones. Ante todo tenía que mantenerse listo en caso de una posible invasión rusa o de que los comunistas tomaran el poder. Pero también tenía que recoger información sobre las organizaciones de izquierda así como datos de inteligencia en Europa Oriental» [16].

Cuando se conformó el ejército secreto, después de la Segunda Guerra Mundial, las unidades tuvieron fácilmente a su disposición armas y explosivos. «Aquella abundancia era resultado de una distribución desigual de las armas después de la liberación de Dinamarca. En aquella época, algunas unidades militares habían recibido grandes cantidades de armamento proveniente de Suecia mientras que no se había entregado nada a los comunistas», explicó Q, quien también dio a entender que la CIA también hizo llegar posteriormente equipamiento suplementario al stay-behind danés. «Yo no excluyo la posibilidad de que se haya entregado después equipamiento suplementario. Se trataba probablemente de material americano.» [17]

Esa alegación fue confirmada en 1991 por los titulares de la prensa danesa, «La CIA envió armas a Dinamarca», que se basaban en un documento hallado en los archivos nacionales de Estados Unidos. Se trataba de una nota de puño y letra del general G. C. Steward, quien había sido en los años 1950 responsable de la ayuda militar estadounidense a Europa. El documento estaba fechado el 10 de febrero de 1953 y dirigido al jefe del Military Assistance Advisor Group (MAAG) en Copenhague. En aquella época, el MAAG disponía de toda una flota de barcos destinados al transporte de material de guerra. El memorándum de Steward se titulaba: «Ayuda de la CIA por abastecimientos especiales a Dinamarca a través del MAAG». El documento no contenía precisiones sobre el tipo de equipamiento que se enviaba a Dinamarca ni a qué grupo. «El gobierno danés ha desmentido hasta ahora todas las alegaciones de que la CIA creó, a principio de los años 1950, una red de escondites de armas y de hombres destinada a combatir una invasión soviética en Dinamarca», resaltó la prensa danesa. En febrero de 1991, el ministro de Defensa Knud Enggaard volvió a emitir un desmentido bastante mal concebido: «El gobierno no tiene conocimiento de la existencia de ese tipo de organización en Dinamarca.» [18]

Como la mayoría de sus colegas europeos, los miembros del ejército secreto danés viajaban secretamente a Estados Unidos para seguir una formación especial, probablemente en los centros de entrenamiento para las operaciones especiales de la CIA o en el cuartel general de las fuerzas especiales, en Fort Bragg. «Varios miembros del Gladio danés parecen haber participado en programas de entrenamiento de la CIA para misiones de inteligencia y sabotaje en Estados Unidos», reveló un diario danés sin precisar el lugar exacto de aquellos ejercicios secretos [19].

Además de con la CIA, Absalón mantenía también un estrecho vínculo con la OTAN. Los servicios secretos daneses FE, además de dirigir Absalón, garantizaban también la conexión entre la redstay-behind y la OTAN, según el esquema ya observado en Italia, Bélgica y Francia, donde los servicios de inteligencia del ejército coordinaban la cooperación entre el ejército secreto y mando de las fuerzas especiales de la alianza atlántica. Parece que Eric Fournais, director del FE de 1963 a 1973, desempeñó un papel preponderante en Absalón. Cuando dejó la dirección de ese servicio, en 1973, fue nombrado coordinador de los servicios de inteligencia de la OTAN en Bruselas, función que ocupó hasta 1977. Un ex miembro de Absalón precisó: «Fournais estaba también muy presente en el seno de Absalón». El comandante del Gladio Harder, quien había trabajado en el cuartel general de la OTAN de 1966 a 1970 y había garantizado entonces personalmente el contacto entre la OTAN y Absalón, fue por lo tanto muy probablemente reemplazado por Fournais a comienzos de los años 1970. «Cuando Fournais alcanzó las altas esferas sustituyó a Harder como agente de enlace entre Absalón y la OTAN», confirmó Q.

En 1990, cuando la prensa lo interrogó sobre las declaraciones de Q, Fournais desmintió nerviosamente haber tenido ningún tipo de contacto con el ejército de extrema derecha afirmando a la vez que la OTAN no tenía nada que ver con operaciones stay-behind:

«Los servicios secretos militares y yo nos manteníamos a distancia de Absalón. Absalón no tenía ningún contacto con la OTAN ni con los servicios secretos militares daneses. Si oí hablar de Absalón fue porque los responsables políticos insistieron para que nosotros [los servicios secretos daneses] mantuviésemos un ojo en los grupúsculos de extrema derecha. Pero nunca vigilamos a Absalón ni investigamos sobre ese organismo. Hubiese sido ridículo.» [20]

En efecto, habría resultado bastante extraño ver a Fournais, el jefe de los servicios secretos militares, investigando a Fournais, el miembro de Absalón, para señalar sus actividades ilegales.

Dentro del FE, el ejército stay-behind se hallaba bajo la tutela del Departamento de Operaciones Especiales (SO), dirigido por Gustav Thomsen. «El FE tenía un servicio de operaciones especiales cuyas tareas eran desconocidas incluso para los otros miembros del personal», declaró un ex guerrero danés de las sombras. «Si había que poner micrófonos en algún lugar, el SO ponía el material. El jefe del SO era Gustav Thomsen» [21]. También el agente Q confirmó que el stay-behind danés se relacionaba con los servicios secretos militares a través del SO: «No tengo intenciones de citar nombres. Pero así es. Era allí [en el SO] donde nos poníamos en contacto» [22]. El ex comandante del SO Gustav Thomsen fue más reacio a hablar de los secretos de Estado. En 1990, declaró:

«Me retiré en 1975. Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Ya no recuerdo nada.» [23]

Como el parlamento danés no creyó necesario abrir una investigación sobre el tema, los detalles sobre el entrenamiento y las operaciones que realizaron el SO y Absalón durante la guerra fría siguen siendo esencialmente desconocidos. Pero algunos afirman que sus operaciones secretas incluyeron vigilar a los comunistas daneses y a otras organizaciones de izquierda así como la elaboración de expedientes personales. En virtud de lo declarado por fuentes anónimas, la prensa local escribió que

«Absalón tenía esencialmente como misión reunir información sobre las organizaciones de izquierda» [24].

Hacia finales de los años 1950, el agente del FE Arne Sejr fue centro de un verdadero escándalo de envergadura nacional cuando se descubrió que escuchaba y espiaba a Alfred Jensens, uno de los principales líderes comunistas de Dinamarca [25]. Esa operación, al igual que otras más realizadas en suelo nacional parece haberse realizado con el apoyo del SO y de Absalón, aunque ya en aquella época el ejército secreto «hacía todo lo posible para escapar a la atención de los medios» [26]. Después de una fase de inactividad a principios de los años 1950, todo parece indicar que las operaciones internas se intensificaron a lo largo de la siguiente década. Parece que Harder, el comandante de la red, tuvo algunas dificultades «en hacer funcionar correctamente Absalón durante los años 1950. No fue hasta 1960 y 1961 que la máquina se puso en marcha», declaró Q.

«Eso sucedió después de que 18 miembros del Gladio danés fueron a una reunión en el cuartel general de la OTAN, que estaba entonces en Valenciennes.» [27]

Como el ejército secreto actuaba en la más completa clandestinidad, se borraba toda huella de su paso. Sólo una vez oyó hablar la población de las operaciones internas de Absalón: en 1974. Aquel año, Absalón trató inútilmente de impedir que un grupo de universitarios liberales integrara el consejo de administración de la universidad de Odense, que ya le parecía demasiado inclinado a la izquierda. Cuando se supo la verdad sobre las intrigas de Absalón, la prensa se desencadenó contra aquella «organización mística subterránea». Nadie logró, en aquella época, sacar a la luz los vínculos existentes entre la OTAN, la CIA y la red internacional [28]. Parece que, como resultado del escándalo de la universidad de Odense, Absalón renunció a las operaciones secretas y comenzó a crear organizaciones que le servirían de fachada para promover su propia ideología. «Aquello [la operación de Odense] llevó a Absalón a renunciar a interferir en la sociedad. En vez de ello, se creó un nuevo organismo llamado Pindsvinet [erizo] para difundir legalmente las ideas de Absalón en el debate público», contó el agente Q, precisando que se había recurrido al erizo como símbolo para ilustrar los lazos ideológicos que la organización mantenía con la OTAN:

«Pindsvinet es el nombre de una operación concebida por el general Eisenhower pero es también el emblema de la alianza atlántica. A partir de 1981, la Defensa Nacional de Dinamarca también adoptó el erizo como emblema.» [29]

Cuatro años más tarde se produjo otro escándalo en el que estuvo implicado el ejército secreto danés. En 1978, al descubrirse en Noruega un inmenso escondite de armas, el ministro de Defensa Rolf Hansen no tuvo más remedio que confirmar ante el Parlamento que se había conformado en el país un ejército secreto bajo la égida de la OTAN. En la vecina Dinamarca, la redstay-behind Absalón se vio entonces en una posición incómoda ya que las revelaciones que tenían lugar en Noruega amenazaban también su propia cobertura.

Según el agente Q, los efectivos del ejército secreto danés se redujeron considerablemente durante los años 1978 y 1979. El jefe del Gladio danés, Harder, y su asistente Fleming Norgaard se refugiaron entonces en España. «Ya estábamos todos un poco viejos», comenta el agente Q [30]. Según ese testigo, Absalón fue reemplazado, en 1978, por una nueva organización conformada con nuevos agentes. Para Nils Gleditzch, del Instituto de Investigación para la Paz –organismo internacional con sede en Oslo–,

«resulta algo sorprendente que ningún ciudadano de ningún Estado miembro de la OTAN haya aprovechado aquella oportunidad para interrogarse sobre la situación en su propio país» [31].

Como subraya el agente Q, Flemming Norgaard, el brazo derecho de Harder, desempeñaba un papel clave dentro de la red Absalón, sobre todo por «sus importantes actividades de recogida de fondos». En 1990, varios periodistas daneses que lograron encontrarlo en Francia quisieron conocer su reacción ante las declaraciones del agente Q. Norgaard reconoció que había sido miembro de Absalón y que disponía de una excelente red de contactos internacionales y de respaldo en el seno del partido conservador danés. «Svenne era la eminencia gris. Viajaba constantemente», declaró el agente Q.

«Nadie sabía con exactitud lo que él hacía. Pero las personas más expuestas son raramente las más influyentes.» [32]

En 1990, cuando salió a la luz la existencia del Gladio italiano, la red clandestina danesa seguía activa. El ministro de Defensa Knud Enggaard no tuvo por lo tanto más remedio que presentarse ante un Folketing (el Parlamento danés) tan atónito como curioso. El 21 de noviembre, el ministro afirmó en su primera alocución pública sobre el ejército secreto danés que ninguna organización «de ningún tipo» había sido creada nunca por la CIA en el país con el respaldo de la OTAN. Y después, para gran confusión de los parlamentarios, dijo:

«Toda otra información relativa a una operación de los servicios secretos concebida bajo la hipótesis de una ocupación enemiga está clasificada como confidencial, e incluso altamente confidencial, y me es por lo tanto imposible decir más sobre ello al Parlamento danés.»

El diputado Pelle Voigt, quien fue el primero en mencionar el asunto, juzgó la respuesta del ministro de Defensa «contradictoria y una confirmación indirecta de que Dinamarca también tenía su propia red secreta»  [33].

Al interrogar a varios ex ministros, los periodistas descubrieron que estos no tenían muchas ganas de hablar del delicado asunto. Erling Brondum, quien había sido ministro de Defensa de 1973 a 1975, declaró en 1990: «Ha pasado tanto tiempo. El nombre de Absalón no me recuerda absolutamente nada» [34]. Ni corta ni perezosa, la prensa recordó de inmediato que en 1974 el propio Brondum había mencionado ante el parlamento el nombre de «Absalón», el mismo que ahora decía no recordar mientras negaba los presuntos vínculos entre el stay-behind danés y el ministerio de Defensa. El socialdemócrata Poul Sogaard, ministro de Defensa de 1978 a 1982, parecía tener mejor memoria y declaró claramente:

«Yo me acuerdo muy bien de Absalón. Era un círculo de oficiales militares. (…) Si al ejército le hacía falta tal o más cuál equipamiento, Absalón ponía los fondos para comprarlo. Eso fue lo que me explicó el general Andersen.»

Sin embargo, el general Andersen, quien según Sogaard estaba implicado en la conspiración, desmintió aquella afirmación y declaró a la prensa:

«A Poul Sogaard debe estar fallándole la memoria. El nombre de Absalón no me recuerda absolutamente nada.» [35]

El ministro de Defensa Enggaard logró que el tema de la redstay-behind se debatiera sólo de forma interna por parte de la Comisión parlamentaria encargada de supervisar el trabajo de los servicios secretos, Comisión cuyos archivos se clasifican por lo tanto como altamente secretos y son inaccesibles para el público. Así que sólo algunos diputados recibieron información sobre el asunto mientras que la población era mantenida en la ignorancia.

«Todos los ministros tenían conocimiento de las actividades de Absalón. Eso es seguro en un 200%. Nosotros teníamos un hombre en la cúpula del ministerio que estaba él mismo en contacto con el primer ministro», subrayó el ex agente Q. «Teníamos razón en hacer lo que hacíamos. Pero, después de tantos años, es tiempo ya de revelar ciertos detalles en nombre de la Historia.» [36]

(Continuará…)

Actualización

En 2002, el ex ministro de Defensa Hans Haekkerup reconoció en susMemorias la participación de su ministerio en la creación del Gladio en Dinamarca.

En 1999, a pedido del parlamento, el ministerio de Defensa de Dinamarca creó una comisión de control sobre los servicios secretos (Politiets Efterretningstjeneste). Después de la publicación del libro de Daniele Ganser, la Comisión entregó su quinto informe, dedicado a las actividades del Gladio en Dinamarca, de 1945 a 1989.

Según ese informe, las actividades de espionaje de los anglosajones en suelo danés se iniciaron inmediatamente después del fin de la Segunda Guerra Mundial. También inmediatamente tuvieron lugar a una serie de negociaciones ante la situación de pánico que siguió a la toma del poder por parte de los comunistas en Checoslovaquia. Aquellas negociaciones no prosperaron hasta 1951, en un contexto de rivalidad entre el Reino Unido y Estados Unidos. A la cabeza del Gladio danés se hallaban Arne Sejr y Erik Husfeldt.

La complicación que marcó aquellos inicios explica la existencia de varias redes, entre las que figuraba Firmaet (la Firma), junto a Absalón.

La Comisión logró comprobar que fue el Gladio quien instaló dispositivos de escucha en el apartamento del líder comunista Alfred Jensen, como revelara el ex primer ministro Jens Otto Krag.

En 2005, Peer Henrik Hansen publicó Firmaets største bedrift – Den hemmelige krig mod de danske kommunister (Ediciones Høst & Søn). Al año siguiente, el mismo autor se basó en ese trabajo para hacer un artículo para el International Journal of Intelligence and CounterIntelligence, «”Upstairs and Downstairs” – The Forgotten CIA Operations in Copenhagen».

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Obama se enfurruña con Putin

12/08/2013 by Deja un comentario

Por Thierry Meyssan

Mientras la prensa occidental describe la anulación de la cumbre Obama-Putin como la más grave crisis diplomática registrada desde el fin de la guerra fría y aplaude la firmeza de la Casa Blanca, la prensa china ve en ella un síntoma de la debilidad de Estados Unidos ante Rusia. Para Thierry Meyssan, se trata de un incidente sin verdadera importancia, de un simple aspaviento diplomático que no tendrá la menor consecuencia para la paz en Medio Oriente.

La Casa Blanca anunció en la mañana del miércoles 7 de agosto de 2013 que el presidente Barack Obama anulaba su viaje a Rusia y todo encuentro bilateral con el presidente Vladimir Putin. El presidente de Estados Unidos irá al encuentro del G20, previsto en San Petersburgo para los días 5 y 6 de septiembre, pero será únicamente para participar en esa cumbre internacional, sin reunirse con su homólogo ruso. Es la primera vez desde la época de la guerra fría que Washington manifiesta de esa manera su descontento ante Rusia.

Según la prensa estadounidense, las posiciones de los dos presidentes sobre la mayoría de los temas están tan alejadas que no tendrían nada que decirse. Los comentaristas presentan el asilo concedido al ex contratista de la NSA Edward Snowden como la gota que desbordó la copa. En una feliz coincidencia, el día anterior al anuncio de la Casa Blanca, el New York Times –diario, por supuesto, totalmente independiente del Poder– había publicado un editorial que exhortaba precisamente a ese boicot como respuesta a la fuga de Snowden [1]. El diario habla en ese editorial de la «decisión provocadora» de las autoridades rusas que concedieron el asilo a un individuo que no es víctima de una persecución motivada «por su raza, su etnia, su religión, su pertenencia a un grupo social o político o sus creencias» sino por «atentar contra la seguridad del Estado» (sic). El hecho es que, de ser ese el verdadero motivo de la anulación, ello implicaría que Washington castiga a Moscú por defenderse del espionaje del que es objeto el propio Moscú, al igual que el resto del mundo.

Estaba previsto que el encuentro anulado se dedicaría a las relaciones militares entre Estados Unidos y Rusia: la reducción de los arsenales y el «escudo antimisiles». Las dos grandes potencias no han logrado reducir sus arsenales nucleares de forma significativa y cada una de ellas dispone aún del armamento suficiente para destruir el planeta varias veces. A pesar de los recortes presupuestarios, Estados Unidos siente repugnancia por la destrucción de una parte de su arsenal mientras que Rusia –cuyo ejército convencional está mucho menos bien equipado que su homólogo estadounidense– considera el armamento como un todo y se niega a separar las negociaciones sobre el desarme nuclear de las negociaciones sobre el desarme convencional. En cuanto al «escudo antimisiles», Moscú rechaza esa engañosa apelación y denuncia que en realidad se trata de un sistema de armas de carácter ofensivo que apunta hacia Rusia. Tomándole la palabra a Washington, Vladimir Putin había propuesto que ese «escudo» se pusiese bajo un mando conjunto y que protegiese a las dos grandes potencias y sus aliados de cualquier dictador loco. Barack Obama respondió «No!». Putin exigió posteriormente que, en aras de eliminar la desconfianza, el despliegue del «escudo» se acompañara con una serie de garantías diplomáticas de que no sería utilizado contra Rusia. Y de nuevo Obama respondió que «No!»

Del lado ruso nadie duda que Barack Obama habría llegado a la cumbre con las manos vacías, habiéndose mostrado ya particularmente incómodo ante su homólogo ruso en sus encuentros anteriores. Ahora que acaba de imponer al Pentágono un drástico paquete de recortes presupuestarios, a Obama le es imposible ir más lejos. Así que, en vez de reconocer que se halla en posición de inferioridad, ha utilizado el caso Snowden como pretexto para cancelar la cita. El Global Times, equivalente chino del New York Times –con la diferencia de que esta publicación sí se reconoce como vocero oficial de Pekín– señala en un editorial que Rusia sale vencedora del match Snowden y que Estados Unidos no dispone de ningún medio de presión sobre ella [2].

Esta anulación no tendrá, sin embargo, ninguna consecuencia para la paz en el Medio Oriente. Este mismo viernes los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de Rusia y Estados Unidos se reunieron discretamente en la capital estadounidense. John Kerry y Chuck Hagel no parecieron muy afectados o preocupados por la anulación de la cumbre Obama-Putin. Abordaron con sus homólogos rusos el tema de Corea del Norte y la evolución de Irán bajo la presidencia del jeque Hassan Rohani. Y sobre todo conversaron sobre «objetivos comunes en Afganistán» y la «posible cooperación en Siria»

Thierry Meyssan

Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

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En cuestión de terrorismo, ustedes son los maestros y nosotros los alumnos

12/08/2013 by Deja un comentario

Por Hassan Hamade

El comentarista político de mayor audiencia en Líbano, Hassan Hamade, reacciona ante la inclusión de la «rama militar» del Hezbollah en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea. Más que defender la Resistencia, Hassan Hamade resalta la falta de autoridad moral de la Unión Europea para deslindar entre el Bien y el Mal.

Angelina Eichhorst, embajadora de la Unión Europea en Líbano

Su Excelencia, señora Embajadora,

Señora, usted sabe que una de las tareas más difíciles para un diplomático civilizado y respetable que realmente tiene fe en la paz, como usted, es verse obligado durante el ejercicio de sus funciones a defender una decisión inicua y agresiva tomada por sus superiores en representación de un Estado o de un conjunto de Estados, como es el caso de la Unión Europea, que ha decidido incluir en su lista de organizaciones terroristas internacionales lo que ha calificado como… ¡«ala militar» del Hezbollah!

Digamos de paso que esa decisión ha sido tomada a pesar de que el ministro búlgaro de Relaciones Exteriores, el señor Kristian Vigenin, ya había declarado oficialmente que no existe absolutamente nada que pruebe la menor vinculación entre el Hezbollah y la explosión del autobús de pasajeros en Burgas, Bulgaria, lo cual significa que es con total conocimiento de causa que la Unión Europea tomó su decisión, en contradicción con la investigación realizada por ese país. Y esto tiene lugar precisamente en momentos en que se levanta una esquina del velo que cubre el atentado del 18 de julio de 1994 contra una institución judía en Buenos Aires, atentado que de inmediato fue atribuido al Hezbollah a pesar de que las investigaciones no han terminado aún y de que los indicios apuntan ya hacia el señor Vladimir Corach, ex ministro argentino del Interior, cuyas estrechas relaciones con la mafia y con los servicios de seguridad israelíes son de sobra conocidas.

Sobre esta última decisión de la Unión Europea, estoy en el deber de exponer varias observaciones que confiaré a usted, con la esperanza de que tenga usted a bien transmitirlas a sus superiores, por la simple razón de que la definición de terrorismo, adoptada por la propia Unión Europea, es aplicable en primer lugar a los gobiernos y responsables miembros de la Unión misma.

Señora, nadie duda que usted sabe que la Unión Europea considera la retención de civiles inocentes como rehenes como un «crimen terrorista» imprescriptible, crimen equivalente a un crimen contra la humanidad totalmente injustificable. Por lo tanto, lo menos que puede decirse es que la Unión Europea adopta una posición oficial no razonable, inhumana y conciliadora hacia los autores de esos crímenes cuando se trata de los rehenes secuestrados en A’zaz o de monseñor Pablo al-Yazigi y de monseñor Juan Ibrahim, ambos víctimas sirias incuestionablemente pacíficas e inocentes.

Nadie duda que usted sabe lo que ahora es de pública notoriedad en cuanto a la influencia directa y decisiva del gobierno del señor Erdogan sobre las organizaciones terroristas armadas; gobierno de un Estado miembro de la OTAN, a la que a su vez pertenecen muchos de los gobiernos de la Unión Europea que usted representa, aliados y cómplices de la guerra devastadora desatada contra Siria.

Usted sabe también que nada de todo eso ha impedido a la Unión Europea que usted representa proseguir su colaboración en el terreno con el gobierno turco, apoyando, armando y entrenando a los terroristas, que cuentan con no menos de 40 000 mercenarios extranjeros en Siria, como ha reconocido el emisario internacional, el señor Lakhdar Brahimi. Esa es una verdad que pone a la Unión Europea que usted representa en el banquillo de los acusados directos y que involucra su responsabilidad ética y jurídica, con todo lo que ello implica en materia de acciones judiciales contra los responsables que se hallan al mando.

Es absolutamente inadmisible verles a ustedes encubrir esos crímenes odiosos, sobre todo cuando la Unión Europea que usted representa se pasa la vida dando los demás lecciones en las que insiste en que es necesario luchar contra el terrorismo dondequiera que este se manifieste, sin concesiones ni pretextos. Y si aún necesitasen ustedes pruebas, ¡es más que probable que los innumerables videos que exhiben en YouTube los propios terroristas criminales y necrófagos no hayan escapado a la vigilancia de ustedes mismos!

Señora, perdóneme por señalar que no puedo imaginar que no sepa usted que el desvío de un avión civil equivale, muy justificadamente y según los criterios de ustedes mismos, a un crimen caracterizado como terrorismo internacional y comparable con los secuestros de personas y su detención o asesinato, con o sin documentos fotográficos que sirvan de prueba, etc. ¿No es eso lo que sucedió hace varias semanas, cuando varios gobiernos de la Unión Europea que usted representa cerraron sus espacios aéreos al avión del presidente de Bolivia Evo Morales cuando regresaba de Moscú? ¿No se vio él obligado a hacer un aterrizaje forzoso en Austria? ¿No estuvo bloqueado allí durante horas bajo el pretexto de que el estadounidense Edward Snowden –la misma persona que reveló al mundo que el gobierno de Estados Unidos los espía a ustedes [la Unión Europea]– podía hallarse a bordo del avión? ¿No salió la información de la embajada de Estados Unidos en Moscú? ¡Qué paradoja!

Ese incidente, que no es otra cosa que una clara agresión contra un avión civil que transportaba al presidente de un Estado independiente y soberano, nos recuerda la primera operación de ese tipo, que tuvo lugar el 22 de octubre de 1956, cuando a varios responsables franceses les pareció correcto desviar un avión civil que transportaba a varios dirigentes del FLN de Rabat hacia Túnez [Ahmed Ben Bella, Hocine Ait Ahmed, Mohammed Khider, Mohammed Boudiaf, Mostefa Lacheraf].

El desvío de aviones, señora, es por desgracia un invento europeo. Como también lo es, por ejemplo, el nazismo, también de inspiración europea… Pero dejémoslo ahí. Sólo les recordaremos a ustedes que los gobiernos europeos clasifican los desvíos de aviones ¡como terrorismo internacional!

Señora, la trágica crisis que ha golpeado a Siria ha hecho caer más de una máscara y ha revelado el alcance de las mentiras de ustedes, siendo la primera de ellas la decisión de ustedes de poner a al-Qaeda y sus grupos asociados en la cima de las organizaciones terroristas internacionales, como la más peligrosa. Y ahora resulta que el escenario sirio nos está revelando los mecanismos de coordinación, [existentes] en el terreno, entre la organización europea que usted representa y la de al-Qaeda; coordinación ya flagrante y públicamente comprobada en Libia, antes de que se tradujese en todo su esplendor al territorio sirio, como lo demuestran las numerosas declaraciones de responsables europeos.

Me limitaré a mencionar sólo a dos de esos eminentes responsables:

  • el ministro francés de Relaciones Exteriores, señor Laurent Fabius, quien el año pasado dijo claramente en Marrakech –en una conferencia de los supuestos amigos de Siria– que los terroristas de Jabhat al-Nusra hacían un «buen trabajo», antes de que Estados Unidos los incluyera en su propia lista de terroristas;
  • y el prolijo ministro británico de Relaciones Exteriores, aún más brutal y sádico, quien dijo llanamente que los miembros de al-Qaeda y de sus grupos asociados no debían regresar de Siria ¡porque son una amenaza para los civilizados países de ustedes!

Ni siquiera me extenderé sobre el flujo constante de armas y de municiones introducidas en Siria a través de las «puertas europeas», que ya conocemos nosotros y que usted misma conoce perfectamente.

En cambio, sí le diré a usted que la Unión Europea, que no deja de repetir que se preocupa por los cristianos del Medio Oriente, ha perseguido constante y sistemáticamente el cristianismo así como a los fieles adeptos de esa religión nacida en nuestra tierra y, por lo tanto, «hija del Oriente». Y al decir esto no exagero ni engaño a nadie. Testigo de ello es Su Santidad el papa Benedicto XVI. Filósofo e importantísimo teólogo, [Benedicto XVI] advirtió sobre esa persecución permanente en su mensaje por la celebración del «Día Mundial de la Paz», a principios de 2011. Lo citaré, palabra por palabra, conforme a lo que escribió al final del párrafo 14:

«Expreso también mi deseo de que en Occidente, especialmente en Europa, cesen la hostilidad y los prejuicios contra los cristianos, por el simple hecho de que intentan orientar su vida en coherencia con los valores y principios contenidos en el Evangelio. Que Europa sepa más bien reconciliarse con sus propias raíces cristianas, que son fundamentales para comprender el papel que ha tenido, que tiene y que quiere tener en la historia; de esta manera, sabrá experimentar la justicia, la concordia y la paz, cultivando un sincero diálogo con todos los pueblos.» [1]

Señora, usted sabe, al igual que yo, que esas verdades son prácticamente ignoradas por los pueblos de ustedes porque viven tras una nueva cortina de hierro, todavía más opaca, más taimada y más insidiosa que la cortina de hierro más primitiva que rodeaba el Bloque del Este y que aún se mantiene alrededor de las dictaduras árabes y no árabes. La cortina de ustedes es invisible, pero lo más aterrador es que se manifiesta a través de la sumisión de los gobiernos de ustedes a una doble ocupación: por un lado, la ocupación estadounidense en el plano militar, de seguridad y económico; por otro lado, la ocupación israelí en materia de seguridad y en el plano cultural.

Esa es la verdad, señora, a pesar de lo que hagamos por ignorarla. Y la reciente decisión de la Unión Europea no hace más que confirmar la realidad de esa doble ocupación de los países de ustedes, ocupación de la que nos gustaría que pudiesen ustedes liberarse algún día. Sabemos que eso es difícil porque la más persistente de las ocupaciones es la que se apodera de las mentes a través de un «terrorismo cultural» incesante que ejercen los medios de ustedes, casi totalmente dominados por los sionistas.

Señora, estamos viviendo, tanto ustedes como nosotros, un periodo de cambio social donde el verdadero enfrentamiento es entre la libertad y la esclavitud. Pero si bien la libertad se basa en una sola norma y en un solo rasero, las formas de esclavitud son en cambio numerosas.

Discúlpeme usted si me he extendido demasiado. Pero el horrible tsunami de mentiras nos obliga a poner los puntos sobre las íes. Sepa usted que estoy convencido de la sinceridad y la nobleza de sus objetivos de usted, aunque pienso todo lo contrario de la Unión Europea que usted representa.

Europa, señora, no se halla en una posición jurídica ni ética que le permita darnos lecciones de humanidad ni de humanismo.

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¿Está Edward Snowden a bordo de este avión?

04/08/2013 by Deja un comentario

Por: Noam Chomsky

 

El 9 de julio, la Organización de Estados Americanos (OEA) realizó una sesión especial para discutir la escandalosa conducta de los estados europeos que se negaron a permitir que el avión gubernamental del presidente boliviano Evo Morales entrara en su espacio aéreo.

Morales volaba a su país después de asistir a una reunión cumbre en Moscú el 3 de julio. En una entrevista allá, comentó que estaba abierto a ofrecer asilo político a Edward J. Snowden, ex contratista de la agencia estadunidense de espionaje, a quien Washington busca por cargos de espionaje y quien se encontraba en el aeropuerto de Moscú.

La OEA expresó solidaridad con Morales, condenó los actos que violan las reglas y principios del derecho internacional, tales como la inviolabilidad de los jefes de Estado, e hizo un firme llamado a los gobiernos europeos –Francia, Italia, Portugal y España– a explicar sus acciones y disculparse por ellas.

Una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) denunció la flagrante violación de los tratados internacionales por las potencias europeas.

También jefes de Estado latinoamericanos se sumaron. La presidenta Dilma Rousseff, de Brasil, expresó indignación y condena a la situación impuesta al presidente Evo Morales por algunos países europeos y advirtió que esta grave falta de respeto a la ley compromete el diálogo entre los dos continentes y las posibles negociaciones entre ellos.

Los comentaristas fueron menos reservados. El politólogo argentino Atilio Borón llamó a Europa la puta de Babilonia, que se inclina ante el poder.

Con virtualmente idénticas reservas, dos estados rehusaron firmar la resolución de la OEA: Estados Unidos y Canadá. Su creciente aislamiento en el hemisferio, a medida que América Latina se libera del yugo imperial luego de 500 años, tiene significación histórica.

El avión de Morales, que acusaba problemas técnicos, recibió autorización de aterrizar en Austria. Bolivia afirma que registraron la nave para descubrir si Snowden iba a bordo. Austria responde que no hubo una inspección formal. Cualquier cosa que haya ocurrido, se hizo atendiendo advertencias de Washington. Más allá, la historia es borrosa.

Washington ha dejado en claro que cualquier país que se niegue a extraditar a Snowden enfrentará duro castigo. Estados Unidos lo perseguirá hasta el confín de la Tierra, advirtió el senador Lindsey Graham.

Sin embargo, voceros del gobierno estadunidense aseguraron al mundo que Snowden recibirá plena protección de las leyes estadunidenses. Se refieren a esas mismas leyes que han mantenido al soldado Bradley Manning (quien entregó un vasto archivo de documentos militares y diplomáticos a Wikileaks) en prisión durante tres años, gran parte de ellos en confinamiento solitario bajo condiciones humillantes. Hace mucho tiempo que se perdió la noción arcaica de un proceso expedito ante un jurado de iguales: el 30 de julio, un consejo de guerra encontró a Manning culpable de cargos que podrían conducir a una sentencia máxima de 136 años en prisión.

Al igual que Snowden, Manning cometió el crimen de revelar a los estadundiense –y a otros– lo que hace su gobierno. Es una grave ruptura de la seguridad en el sentido operativo del término, familiar a quien haya estudiado alguna vez documentos desclasificados. Típicamente, seguridad significa proteger a los funcionarios gubernamentales de la mirada del pueblo ante el cual son responsables… en teoría.

Los gobiernos siempre han argüido la seguridad como excusa: en el caso de Snowden, seguridad ante un ataque terrorista. Este pretexto viene de un gobierno que realiza una gran campaña terrorista internacional, con drones y fuerzas de operaciones especiales, que produce terroristas potenciales a cada paso.

Su indignación no conoce fronteras ante la idea de que alguien perseguido por Estados Unidos reciba asilo en Bolivia, que tiene un tratado de extradición con Washington. Algo que extrañamente falta en el tumulto es el hecho de que la extradición funciona en los dos sentidos… en teoría, una vez más.

En septiembre pasado Estados Unidos rechazó una petición formulada por Bolivia en 2008 para extraditar al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, Goni, con el fin de que enfrentara cargos de genocidio y crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, sería un error comparar la solicitud boliviana con la de Washington, aun en el supuesto de que ambos casos tuvieran mérito comparable.

Edward Snowden, ex contratista de la NSA. La imagen pertenece al certificado de asilo temporal que le dio el gobierno ruso Foto Reuters

La razón fue proporcionada por San Agustín en su cuento acerca del pirata a quien Alejandro Magno preguntó: ¿Cómo te atreves a molestar al mar? El pirata respondió: ¿Cómo te atreves tú a molestar al mundo entero? A mí, que lo hago con un pequeño barco, me llaman ladrón; a ti, que lo haces con una gran armada, te llaman emperador.

San Agustín considera elegante y excelente la respuesta del pirata. Pero ese antiguo filósofo, obispo en el África romana, es sólo una voz del sur global, que se puede fácilmente hacer a un lado. Las mentes refinadas modernas comprenden que el emperador tiene derechos a los que personas pequeñas como los bolivianos no pueden aspirar.

Goni es sólo uno de muchos a los que el emperador prefiere no extraditar. Otro caso es el de Luis Posada Carriles, descrito por Peter Kornbluh, analista del terrorismo en América Latina, como uno de los terroristas más peligrosos de la historia reciente.

Posada es buscado en Venezuela y Cuba por su responsabilidad en el ataque con bomba a un avión comercial de Cubana de Aviación, en el que perecieron 73 personas. La CIA y la FBI lo identificaron como sospechoso. Pero cubanos y venezolanos carecen también de las prerrogativas del emperador, quien organizó y respaldó el reino de terror al que los cubanos han estado sujetos desde su liberación.

El fallecido Orlando Bosch, socio de Posada en el terrorismo, también se benefició de la benevolencia del emperador. El Departamento de Justicia y la FBI solicitaron su deportación por ser una amenaza a la seguridad estadunidense, acusándolo de docenas de actos terroristas. En 1990 el entonces presidente George H.W. Bush anuló la orden de deportación, y Bosch pasó felizmente el resto de su vida en Miami, sin que lo inquietaran las peticiones de extradición formuladas por Cuba y Costa Rica, dos simples piratas.

Otro pirata insignificante es Italia, que ahora busca la extradición de 23 operativos de la CIA convictos por el secuestro de Hassán Mustafá Osama Nasr, clérigo egipcio en Milán, a quien remitieron a Egipto para responder a cargos por tortura (más tarde se le halló inocente). Buena suerte, Italia.

Hay otros casos, pero el crimen de remisión a otro Estado nos devuelve al asunto de la independencia latinoamericana. El Instituto Sociedad Abierta publicó en fecha reciente un estudio titulado Globalización de la tortura: detención secreta y remisión extraordinaria por la CIA. En él se hace un recuento de la participación global en este delito, que es muy amplia, incluso entre países europeos.

El académico latinoamericano Greg Grandin señaló que una región está ausente de esa lista de vergüenza: América Latina. Esto es doblemente notable. América Latina ha sido durante mucho tiempo el confiable patio trasero de Estados Unidos. Si cualquiera de los locales hubiera asomado la cabeza, habría sido decapitado por el terrorismo o por un golpe militar. Mientras estuvo en control de Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo pasado, América Latina fue una de las capitales mundiales de la tortura.

Ya no es así. Estados Unidos y Canadá están siendo virtualmente expulsados del hemisferio.

Noam Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachussetts en Cambridge, Massachusets. Su libro más reciente es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Conversations with David Barsamian.

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¿Quiénes son los de abajo? Pues, mayoritariamente, un atajo de sumisos y elitistas

04/08/2013 by Deja un comentario

 

Por: Pedro Antonio Honrubia Hurtado

Respuesta al artículo de Nega sobre la clase obrera y su forma de ser percibida por el postmodernismo -a nivel teórico- y la clase media -a nivel práctico-. Un artículo que, a su vez, pretendía ser una respuesta a un artículo de Pablo Iglesias sobre eso que ahora se llama “los de abajo”.

Elitismo, clases sociales y estructura económica de la sociedad

El elitismo social es un pensamiento inserto en lo más profundo de la estructura social de cualquier sociedad divida en clases sociales. La propia estructura social así lo impone: si unas clases dominan sobre otras, los sujetos que forman parte de las clases dominantes tienen fundadas razones para sentirse, de facto, superiores a quienes forman parte de las clases dominadas. No es algo que nazca, pues, de la nada: es una simple correspondencia en el plano del pensamiento, de las ideas, de la conciencia social, de aquella realidad que, como decía Marx, se da, de hecho, en la praxis, en la base económica que sustenta esa sociedad: “en la producción social de su vida, los hombres entran en relaciones definidas que son indispensables e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a un estadio definido de desarrollo de sus fuerzas materiales productivas. La suma total de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, su fundamento real, sobre la que se erige una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas definidas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y de la vida intelectual en general. La conciencia de los hombres no es la que determina su ser, por el contrario, su ser social es el que determina su conciencia”.

En una sociedad como la actual sociedad consumista/capitalista, donde existe una hegemonía ideológica de una clase dominante –la burguesía- que es impuesta, a través de los medios de comunicación y el propio sistema de enseñanza, como modo de vida natural y global de la sociedad misma, no es de extrañar que las diferentes clases sociales que conforman tal sociedad se miren unas a otras desde unas claves claramente elitistas: se admira y se aspira a ser como las clases que se piensan superiores, y se detesta y se niega ser como las clases que se perciben como inferiores.

Así, la alta burguesía mira con recelo y superioridad al resto de la sociedad, incluida a la baja burguesía. La baja burguesía aspira a ser como la alta burguesía y desprecia a todos aquellos que están por debajo suyo en el escalafón social que impone como referente socio/económico el sistema capitalista. Las clases medias miran con admiración y respeto, con deseos, conscientes e inconscientes, de ser lo que ellas son, a las clases burguesas, y, a una misma vez, miran con desprecio y elitismo a la clase obrera, y la clase obrera, por supuesto, aspira a ser lo que son cualquiera de las clases que tiene por encima y mira con desprecio a aquellos integrantes del orden social que conciben como inferiores a ellas en el orden establecido (lumpen, minorías étnicas, yonkis, inmigrantes sinpapeles, etc.). No hay nada de extraño en ello, pues, como decimos, no es más que el reflejo, en la conciencia social, del normal funcionamiento de la sociedad de clases, y, en última instancia, la constatación de la existencia de una ideología de clase, la de la clase dominante, que presenta un carácter hegemónico –englobando así al conjunto de la sociedad y siendo reproducida, de un modo u otro, por todas las clases sociales-.

De esta manera, cuando hacemos un análisis para denunciar el carácter elitista de una de estas clases respecto de su forma de ver, en lo real y en lo imaginario, a otras clases que tienen por debajo suya en la escala social capitalista, si tal análisis no va acompañado, a su vez, por una denuncia del propio carácter que acompaña a esa clase en relación a la forma que tiene de ver ella misma a las demás clases sociales –tanto en sus aspectos de sometimiento a las superiores como en sus aspectos de elitismo respecto de lo que tal clase considere inferior-, corremos un serio riesgo de idealizar de manera romántica e irracional a la clase que estamos tratando de defender, con nuestro análisis, de los ataques elitistas que tratamos de analizar.

Tal hecho es, a mi juicio, lo que el camarada Nega hace en su intento por reivindicar, mediante una crítica a otro artículo de Pablo Iglesias, el papel de la clase obrera en la sociedad, en contraposición con el elitismo propio de la clase media, que ha pretendido marginar y excluir a tal clase trabajadora de la vida social, incluido el propio funcionamiento de los movimientos de protesta y reivindicación social. Nega hace un brillante análisis de denuncia del papel que el postmodernismo, como reflejo de un pensamiento vinculado a los hijos de la clase media, otorga a la clase obrera, así como del propio elitismo que es inherente a esta clase media, pero se olvida de que la clase obrera no es precisamente un ejemplo de pureza a este respecto: ella misma tiende a ser elitista tanto en sus aspiraciones y sueños –pretendiendo ser como aquellos sujetos de las clases altas para los que se supone reservado el éxito social-, como en sus prácticas sociales –en no pocas ocasiones excluyentes con aquellos colectivos de la sociedad que se encuentran dentro de eso que se llama la “marginalidad”: minorías étnicas , inmigrantes sin papeles, drogadictos, etc.-. Su análisis, dicho de otro modo, se olvida de algo fundamental para un marxista: que el análisis marxista no se basa solo en el análisis de clases, sino que debe ser necesariamente dialéctico. Esto es, visto desde diferentes perspectivas, contradictorias entre ellas, que nacen desde el papel de cada una de estas clases en la vida social.

¿La clase obrera no se humilla a sí misma?

Cuando Nega nos habla en su artículo de “el cani de barrio sin estudios y la choni que trabaja en la peluquería para ponerse unas tetas nuevas y que, por si alguien no se había dado cuenta, son mayoría. Ese sujeto urbano que sale con la rojigualda a la calle cuando España gana un mundial, sigue con detenimiento las nominaciones de Gran hermano y no se pierde un capítulo de Gandía Shore, entre otras cosas porque se siente identificado. Ese sujeto que sirve como carne de cañón y entretenimiento en programas como Hermano mayor, El diario de Patricia o el deleznable Princesas de barrio. O en el muy progre APM con los charnegos de barrio como centro de las mofas porque cometen errores gramaticales cuando se expresan y porque unos burros de carga sin estudios resultan de lo más gracioso para la burguesa y cosmopolita TV3. Sin olvidarnos de ’El Neng de Castefa’ en el no menos progre Buenafuente: bakala, de la periferia, charnego y reponedor de supermercado por cierto. Los estudiantes de tu clase (ni los que escuchan a Los Chikos del Maíz o Riot Propaganda) serán nunca protagonistas en uno de estos infames espacios de entretenimiento; la clase obrera sí. Y eso es lo que denuncia Jones en su libro. La clase obrera extirpada de su orgullo y convertida en entretenimiento y motivo de mofa y escarnio por el resto de la sociedad.”, parece olvidar que es la propia clase obrera la que, masivamente, consume este tipo de contenidos televisivos, la que se presta a participar en muchos de ellos y la que, como bien dice, se siente representada en ellos, es decir, la que permite que esa mofa tenga alcance social más allá de la intención que pueda haber tras el mensaje emitido por un medio de comunicación que, obviamente, está en manos de la burguesía dominante, y está también orientado, en esencia, a ser consumido por la clase media. De la misma manera, también parece olvidar que nadie obliga al sujeto de la clase obrera a trabajar en una peluquería “para ponerse tetas”, a llevar una camiseta de la selección española cuando España gana un mundial o a, en definitiva, a aspirar a ser aquello que un día le dijeron que debía ser: rico, guapo, famoso, elitista, y que nunca llegará a ser. El sujeto consumista/capitalista de clase obrera no es un ser inocente al que se le impone, contra su voluntad, un orden social injusto, sino, en muchas ocasiones, un aliado de ese orden social, que lo que busca no es acabar con tal orden para ir hacia un modelo de sociedad más justo e igualitario, sino posicionarse lo mejor posible dentro de él, a efectos de ser socialmente reconocido, perpetuando así el orden social injusto y desigual que es inherente al capitalismo. Y esto no es una denuncia circunstancial, esto debe ser una denuncia fundamental en cualquier análisis de la clase obrera, en relación a su integración con el resto de clases sociales y consigo misma.

No es casualidad, por ejemplo, que algunos de los programas televisivos que señala Nega en su artículo, junto a los programas del corazón, sean, al margen de los espectáculos deportivos, los programas de mayor impacto en las parrillas de las principales cadenas televisivas, especialmente en horas de la tarde-noche, cuando gente de todas las edades consume horas y horas de televisión. Como no es casualidad tampoco que en apenas unas horas de diferencia, a veces incluso en el mismo programa (véase “Gente” de TVE), el espectador haya de enfrentarse televisivamente a las dos caras más opuestas del panorama social: la marginación y el éxito social, según vienen definidos por los propios valores capitalistas dominantes. El mensaje que se hace llegar con ello al telespectador es claro: señalar los extremos para que nosotros, ciudadanos de unas clases y otras, aprendamos a detectar dónde está el centro, es decir, en nosotros mismos: clase media –aunque no lo seamos-.

Si los programas del corazón nos traen primero la vida, obra y milagros de los personajes de la farándula, la alta burguesía, la nobleza o el deporte, todo rodeado de un aura de lujo y glamour, otros muchos programas, especialmente esos llamados de “crónica social” o, de manera indirecta, esos destinados a que los trabajadores y trabajadoras cuenten ante una cámara una serie de cosas que debería, en todo caso, estar contando en la consulta de un psicólogo o un psiquiatra, nos traen la vida, obra y miserias de todo esos marginados y marginadas que inundan nuestros pueblos y ciudades, ya sean minorías étnicas consideradas marginales como los gitanos, ya sean yonkis, camellos, chabolistas, o simplemente padres y madres de familia sin acceso a los manjares del capital, o agobiados por la imposibilidad de acceder a ellos, o simplemente frustrados por las malas experiencias en la vida, todo ello en un ambiente de exclusión y pobreza que resulta la antítesis de lo anterior. Por ende, usted tiene que soñar con ser algún día como esos famosos y famosas, tan ricos, guapos, y glamorosos, que salen en la pantalla de televisión, o, si no ha podido serlo, soñar con que algún día podrán serlo sus hijos o nietos, pero, sobre todo, tiene que tener pesadillas con ser algún día como esos marginados y marginadas que malviven en los bajos fondos de su misma ciudad, o, si tuvo la suerte de no serlo, proteger en todo momento a sus hijos o nietos para que nunca lleguen a serlo. Usted, en resumen, tiene que dejarse llevar y pensar: yo no estoy arriba, yo no estoy abajo. No soy rico, no soy un marginado. Yo soy un ciudadano común y corriente de clase media, que está en el centro de la escala social, y que, como tal, sueña con ascender lo máximo posible dentro de ella, y alejarse lo máximo posible de los que tiene por detrás, de esos sucios y desarrapados marginados, a los que, por lo demás, se suele cruzar por las calles cada día -¿cuántos de esos exitosos y glamurosos, nobles y famosos suele ver cada día?-. Y ese mensaje es válido tanto para los sujetos de clase obrera, como para los de clase media.

De hecho, pocos son los sujetos de clase obrera que, salvo que tengan una clara conciencia de clase o directamente sean conscientes de su marginalidad, optarán por definirse como tales: se definirán como clase media. Hagan la prueba. ¿Y queremos luego pedirle a la clase media que no sea elitista con la clase obrera?, ¿no lo es la clase obrera incluso consigo misma?, ¿no es ella la que, con ello, se humilla a sí misma?

Mitología consumista/capitalista y elitismo de clase

El dinero da la felicidad, el éxito social garantiza una vida digna, el único camino posible hacia el éxito social es aquel que viene determinado por el seguimiento a las normas de sentido, basadas en la posesión de bienes materiales, que se imponen desde la publicidad y los medios de masas, debes ser el más guapo y tener el mejor cuerpo para ser capaz de llevarte a las mejores chicas, debes tratar por todos los medios de ocultar tus “defectos” físicos –sean los que sean- si quieres aspirar a ello, son algunos de los mensajes significativos y simbólicos que se ocultan tras los grandes mitos que impregnan de cabo a rabo, a modo de narrativas, toda nuestra civilización, y que se ven acompañados por multitud de representaciones concretas -aunque secundarias-, que, a modo de aquellos Dioses griegos de cuyas vivencias se podían sacar las claves para interpretar la vida, se nos hacen llegar cada día desde esos mismos medios de comunicación de masas, como modelos simbólicos a imitar. Y estos mensajes se dirigen por igual a todos los miembros de la sociedad, y, en especial en aquellos que no forman parte de clase dominante, suelen tener unas mismas implicaciones ideológicas: aspirar a querer formar parte de clase dominante y renegar de toda aquella clase o colectivo social que se perciba como inferior.

Los niños no quieren ser Messi o Cristiano Ronaldo porque sean futbolistas, quieren serlo porque son ricos, famosos y mueven tras de sí mucha admiración social. Si el fútbol fuese un deporte minoritario, como lo es el futbol sala, por ejemplo, ni Messi ni Ronaldo serían modelo de referencia alguno para nuestros niños y niñas. Lo son porque el fútbol es un deporte de masas que mueve cantidades ingentes de dinero, y otorga prestigio, riqueza y aparente poder social a quien se convierte en una estrella de ese deporte. Pero son los valores consumistas/capitalistas, las narrativas mitológicas que los construyen socialmente, los que otorgan valor a esos hechos asociados a la figura de los futbolistas como estrellas mediáticas, de la misma forma que lo hace con la figura de los actores o los cantantes, si igualmente consiguen tener éxito y representar esa imagen de riqueza, fama y poder social con la que sueña todo niño en la sociedad consumista/capitalista, porque así le han enseñado a hacerlo desde la simbología y la estructura mitológica que le es propia. Nadie envidiará la belleza ni el nivel cultural de Messi, puede que incluso les parezca feo y con un nivel cultural no demasiado elevado, pero su fama, su dinero y, en definitiva, su capacidad de ser alguien en esta sociedad, su éxito, no lo dejará indiferente. Messi, en tanto que estrella del fútbol, no es un hombre, es un icono: un símbolo desde dónde la mitología consumista/capitalista transmite a la sociedad su mensaje cargado de significación social. Y como Messi, todos esos personajes, reales o ficticios, de la vida real o de la vida audiovisual, que cada día llenan la parrilla televisiva, a todas horas. Tanto las clases medias como la clase obrera son esclavos de estos estereotipos, y ello, a su vez, les hace desarrollar una visión elitista de las clases que ven como inferiores.

Ello explica también, por ejemplo, el fulminante éxito que tienen programas como Gran Hermano u otros Realitys del estilo -citados por Nega en su artículo-. No es el morbo de ver lo que una serie de personas, hasta entonces desconocidas y anónimas –que podrían ser nuestros vecinos, amigos o familiares, es decir, nosotros mismos-, hacen dentro de una casa, para ello ya tenemos nuestras propias vidas, es la fascinación por sentirse reflejados en la imagen que esas personas desarrollan dentro del programa, es la sintonía emocional que inconscientemente se genera en muchas personas con lo que en ese momento tales personajes están materializando y encarnando, es decir, con ese sueño de la fama y el reconocimiento que nos mueve desde que somos pequeños y que, aunque solo sea de manera fugaz y pasajera en la mayoría de casos, ahora han conseguido alcanzar y desarrollar, de la noche a la mañana, esos personajes –que dentro del programa ya dejan de ser personas, como Messi, y pasan a ser iconos-. Por eso, además, tales programas no solamente tienen un éxito de audiencia importante, sino que, cada año, miles y miles de personas se presentan al casting para poder participar en los mismos, con la esperanza de que esa identificación inconsciente que han tenido como espectadores con lo logrado por los personajes que participan en ellos, pueda convertirse en una identificación real. ¿Con qué otro objetivo, si no, puede uno participar voluntariamente en un programa de ese tipo? Todo el mundo debería tener derecho a sus quince minutos de gloria, que decía Andy Warhol. ¿Con qué otra intención, si no, participa uno en esos bodrios como el diario de Patricia o Hermano Mayor, o Princesas de barrio, o cualquier otra guarrada intelectual por el estilo?

La publicidad y los medios de comunicación de masas están consiguiendo imponer un modelo de vida que ata a los sujetos a la estructura económica propia del sistema y que los vuelve sumisos y alienados con el mismo, de tal modo que acaban por confundir los intereses del sistema con sus propios intereses personales, y, así, acaban por creer que defendiendo el sistema están también defendiendo sus propios intereses, incluso en el caso de no formar parte de las clases privilegiadas de la sociedad. No es, pues, el fin de la historia, como nos dicen los capitalistas, pero la mayoría social sí actúa ya como si realmente lo fuera. Y eso es, de facto, lo que de verdad cuenta en este momento histórico, en el cual los ciudadanos han aceptado mayoritariamente el capitalismo-consumismo como hermenéutica de sentido, otorgando a su mitología presunción de veracidad. Con ello, cada vez son menos los sujetos que suponen una amenaza para el sistema y cada vez más los que están dispuestos a actuar en su defensa. Da igual sujeto actual de clase obrera que de clase media: los dos son, mayoritariamente, sumisos por un lado y elitistas por el otro, es decir, siervos del sistema.

¿Vamos a extrañarnos, entonces, de que en la relación entre estas dos clases sociales -la clase media y la clase obrera-, la que se siente superior a la otra trate por todos los medios de expresar su voluntad de poder en forma de bromas, chanzas y marginación a la que percibe como inferior? Es la propia clase obrera la que lo tolera y lo hace posible, en tanto que no solo no se enfada por ello, sino que sueña con poder llegar a ser, en algún momento, parte de quien aplica esa marginación.

Elitismo, sumisión y marcos de acción colectiva

En lugar de aprender a luchar contra las injusticias del sistema y para acabar con los privilegios de las clases dominantes, siendo, como somos, hijos e hijas de las clases trabajadoras explotadas –y aquí sí que me da igual ya hablar, en genérico, de precariado, de proletariado, de clase obrera, de clase media trabajadora, de profesiones liberales, etc.-, en busca de un sistema más justo donde haya una igualdad real de oportunidades para todos y todas, un sistema donde todos y todas podamos desarrollar una vida digna en equidad de condiciones con el resto de nuestros conciudadanos, a través de tales pensamientos aprendemos a soñar con ser algún día parte de la clase explotadora. No solo no nos rebelamos contra las injusticias del sistema, sino que nuestro sueño es formar parte de la clase que mayor interés tiene por perpetuarlas, aún a costa de que esas injusticias se vuelvan, antes o después, en nuestra contra, que finalmente es algo que tiene mucho más visos de ocurrir, es mucho más factible, que el conseguir llegar a ser parte de esa clase privilegiada con la que un día soñamos. Sin embargo, lejos de querer evitar que algo así nos pueda suceder, a nosotros o a nuestros hijos en un futuro, somos nosotros mismos, con esos sueños consumistas-capitalistas adquiridos, con nuestros deseos de llegar a ser lo que son hoy las clases privilegiadas, con nuestra creencia de que para tener éxito en la vida es necesario llegar a ser lo que hoy en día son tales clases privilegiadas, los que legitimamos y atamos nuestras cadenas, los que ponemos una espada de Damocles sobre el futuro, nuestro y de nuestros hijos. Podemos idealizar y ser condescendientes todo lo que queramos con la clase trabajadora, ahora bien, tengamos claro que no por serlo, dejan éstas de ser tan culpables, en general, como las clases medias, o la propia clase dominante, de lo que ocurre actualmente en nuestra sociedad, incluida esa obvia marginación de la clase obrera.

El problema, camarada Nega, no es que la clase media sea elitista y use a la clase trabajadora como objeto de su sadismo (Fromm algo puede explicar sobre el porqué de estos comportamiento de la clase media respecto de la clase obrera) o que, a su vez, la clase obrera sacie sus ansias masoquistas dejándose humillar por aquella, el problema es que en el fondo- volvemos a Fromm-, tanto una como la otra son de alguna manera sádicas –elitistas- y de alguna manera sumisas –masoquistas-. Esto es, ambas han construido sus propios marcos de acción colectiva sobre la base de un sometimiento a la ideología hegemónica de la clase dominante, y los conflictos que puedan aparecer, de manera puntual o generalizada, a nivel socio/económico o a nivel ideológico, movidos por los intereses particulares de cada una o por el momento histórico concreto, son secundarios en relación a esta cuestión central: ambas aspiran a ser lo que a día de hoy es la clase dominante y no a subvertir el sistema; siquiera a ser ella la clase dominante, simplemente la mayoría de sus individuos aspiran a ascender individualmente por esa escala social para poder ir sometiendo con ello a los que quedan por debajo, dejando así de ser ellos los marginados y/o sometidos. Pero ellos, mí, yo, conmigo, no su clase social de partida. ¿Podemos negarlo? Tanto la clase obrera como la clase media no son clases para sí, y sus sujetos no tienen verdadera conciencia de clase: simplemente han hecho suya la conciencia de clase de la clase dominante como marcos para la acción colectiva.

R. Benford define el concepto de “marco de acción colectiva” como “el conjunto de creencias y significados emergentes y orientados a la acción que inspiran y legitiman las actividades y campañas de un determinado movimiento”. Por tanto, los marcos de acción colectiva permiten significar las experiencias individuales y colectivas, al tiempo que orientan y guían la acción colectiva. En este sentido, son tanto un concepto cognitivo y afectivo como social. Cognitivo porque, necesariamente, “el análisis de marcos de referencia se refiere a cómo se realiza el procesamiento cognitivo de los acontecimientos, objetos y situaciones, de forma que se llega a una determinada interpretación”. Afectivo, porque no se trata de cogniciones o simplemente juicios intelectuales, sino cargados de un profundo significado emocional, “lo que los psicólogos cognitivos llaman una cognición caliente, una cognición cargada de emoción”. El “enmarcado” de la realidad social, de los acontecimientos y situaciones sociales, por la que nos vemos “afectados” no se realiza de forma aséptica, sino que está atravesada por emociones y pasiones que llenan de matices nuestros razonamientos y evaluaciones, y que en muchos casos, se convierten en importantes motivos directores de la acción.

Podemos, por tanto, utilizar la teoría analítica de marcos como un modo de acercamiento a la mentalidad de los sujetos de las clases no dominantes que actualmente hacen suyos los mensajes ideológicos hegemónicos que son propios de la ideología de la clase dominante, en tanto que tal hecho nos permite llegar a comprender cómo es posible que tales sujetos no solo no se rebelen contra el sistema establecido, sino que, consciente e inconscientemente, reproduzcan con sus prácticas sociales la hegemonía de la clase dominante. Dicho de otra manera, el modo con el que los sujetos de las clases no dominantes se someten a los valores sagrados que son propios de la hermenéutica de sentido consumista/capitalista, también es, a nuestro juicio, parte fundamental en el proceso de construcción, consolidación y desarrollo de la misma, por las implicaciones que tal hecho ha podido tener en el pasado, como, sobre todo, tiene en el presente y podrá seguir teniendo en el futuro, en relación a tal hermenéutica y sus implicaciones consecuentes en la vida social.

Nuestra tesis es que las clases dominantes han incorporado la ideología hegemónica consumista/capitalista no solo como hermenéutica de sentido, sino, por ello mismo, como marco interpretativo, individual y de acción colectiva, desde el cual analizan tanto su propia realidad subjetiva como el funcionamiento mismo de la realidad social. Así, con sus prácticas sociales, impulsadas al amparo de esas previas creencias ideológicas consumistas/capitalistas constituidas en marcos interpretativos de la vida y la acción social e individual, no solamente reproducen la hegemonía de la clase dominante, sino que ellos mismos se marginan y se condenan a formar parte -de modo indefinido y casi sin posibilidad real de cambio- de las clases dominadas, en tanto que legitimadores de la existencia de tales clases dominantes, y, por tanto, de la existencia de un sistema social injusto donde ellos forman parte del grupo que sufre las injusticias, con todas las consecuencias que tal hecho puede tener a lo largo de sus vidas, tanto desde una perspectiva política y económica, como, sobre todo, desde una perspectiva existencial.

Cabe señalar también que, de acuerdo con Henri Tajfel, partimos del supuesto de que tanto la identidad individual como la identidad colectiva son identidades sociales y que ambas se refieren a autodefiniciones derivadas, entre otras fuentes de identidad, de la identificación de individuos o grupos con las características de determinados grupos o categorías sociales. La diferencia es que mientras la identidad individual se refiere a la autodefinición que caracteriza un individuo, la identidad colectiva se refiere a la autodefinición que refleja las características de un determinado grupo social. El problema, como venimos diciendo, es cuando tales identidades toman su base desde una misma realidad ideológica, y esta es, por principio, contraria a los intereses de la persona que adquiere su identidad por esa vía, subsumiéndose en una identidad colectiva que expresa no una posibilidad de realización de su potencial como persona, sino, justamente, la anulación de la misma. Tal es, en nuestra opinión, la situación en la que se ven inmersos en la actualidad los sujetos de las clases no dominantes en relación a la formación de su identidad, individual y colectiva, en base a criterios que se fundamentan en los intereses de clase de la alta burguesía hegemónica, y esto es igual de válido, en la actualidad, tanto para la clase media como para la clase proletaria.

Con ello, ambas clases problematizan el mundo según una determinada visión ideológica de la realidad social, acorde a los intereses de la clase dominante. Con ello también, por un lado, el sistema puede legitimar su visión maniquea del mundo, divido entre aquellos que siguen y respetan las normas que son propias a tal hermenéutica de sentido, y aquellos que lo atacan o, simplemente, no son capaces de satisfacerlas, donde estos últimos son automáticamente señalados como excluidos del normal funcionamiento de la sociedad consumista/capitalista, y, por tanto, como objetivos de ataque por parte de los discursos hegemónicos que se emiten por medio de los canales de comunicación en manos de esas mismas clases dominantes, y, por otro, puede, ya de las mismas prácticas sociales de los sujetos de las clases no dominantes, influir en aquellos ciudadanos y ciudadanos a los que va dirigido tal mensaje, en tanto que pueda servir para condicionar la actitud mental con la que tales ciudadanos interpretan el mundo, y, en consecuencia, para que la imagen que del mismo tienen vaya sumando nuevos adeptos entre las nuevas generaciones que inician su proceso de socialización: nuevos sujetos consumistas/capitalistas dispuestos a convertir esta imagen mental en una guía para la acción y la práctica social, en una reproducción fiel de los intereses de la clase dominante y de su hegemonía ideológica.

Contra la idealización de la “clase obrera”

Todo ello, finalmente, por más que quisiéramos, nos impide poder tener una visión romántica e idealizada del sujeto actual, en tanto que mera víctima de una ideología que se le impone contra su voluntad y contra la cual poco o nada puede hacer para rebelarse. Si bien es cierto que la ideología consumista/capitalista le es impuesta, como hermenéutica de sentido, contra su voluntad inicial y de manera violenta, también lo es, tanto o más, que son los propios sujetos los que, a la postre, asumen de buen grado esta ideología de manera voluntaria, en tanto y cuanto no solo no hacen nada por rebelarse contra ella –incluso en situaciones de marginalidad, exclusión social o cualquier otro tipo de problemática existencial asociada-, sino que esperan sacar algo de ello. Es el interés, y no la imposición, lo que hace, en última instancia, que el sujeto se someta de manera voluntaria a lo que emana de la hegemonía consumista/capitalista como hermenéutica de sentido.

Esto es, una vez los códigos de sentido que son propios de esta ideología consumista/capitalista han sido interiorizados por el sujeto, a través de su proceso de socialización, es el propio sujeto el que pretende, movido por su propio interés personal, reproducirlos eficientemente. Busca con ello posicionarse socialmente lo más alto posible y adquirir, tanto desde sí mismo como desde los demás, la más alta valoración posible, acorde a los mecanismos de valoración social que son propios de esta ideología dominante que ha asumido como propia.

El sujeto se vuelve así cómplice de su propio destino y, aunque en un primer momento la ideología consumista/capitalista –como forma de vida- le ha podido ser impuesta, finalmente es su propia voluntad consciente la que permite que la hegemonía consumista/capitalista se reproduzca y se expanda a través de sus propias prácticas sociales, en sintonía directa con la ideología dominante.

El afán de riqueza, el interés sexual, las ganas de adquirir prestigio social acorde a los valores dominantes o su rechazo a cualquier alternativa de sentido que no sea la que le viene impuesta por defecto, con las lógicas consecuencias que ello tiene en la reproducción y consolidación del orden social establecido, no responde únicamente a un dominio autoritario de la clase dominante sobre la conciencia de los individuos de las clases dominadas, sino al propio interés que tales individuos tienes de crecer socialmente en base a la reproducción de esos planteamientos propios de la ideología dominante, como representación de los intereses de clase de la clase dominante.

La inmensa mayoría de los sujetos de clase obrera en la actualidad funcionan dentro de estas coordenadas de sumisión y sometimiento, por lo que debemos tener mucho cuidado de no caer en su idealización. Que sigan siendo un sujeto imprescindible para cualquier intento de cambio social real, de una verdadera revolución, no solo no nos ha de hacer que lo idealicemos, sino que, precisamente, nos obliga a ser en todo momento críticos con sus formas de vida y su papel actual dentro de la sociedad, pues solo podremos generar la necesaria conciencia de clase en ella partiendo de estas críticas -esto es, denunciando su papel cómplice con el sistema-, una vez entiendan tales críticas y traten de actuar en consecuencia para revertir su actual condición de aliados necesarios del sistema y empezar a actuar como una verdadera clase revolucionaria.

O, dicho de otro modo, la inmensa mayoría de la clase obrera actual no sueña con una sociedad socialista, no sueña con una revolución política que mejore sus condiciones de vida. Sueña con que le toque la lotería o con cualquier otra manera de ascender, de una forma o de otra, en la escala social capitalista -y a poder ser de forma inmediata y sin esfuerzo-. Es triste, pero es así. Y no ver eso como algo fundamental en cualquier análisis de clase sobre la realidad de la clase obrera, es como querer empezar una casa por el tejado.

La foto de la discordia

Así, cuando el señor Raimundo Viejo Viñas sube una imagen como la que acompaña al artículo del Nega –que hacemos también nuestra para este artículo-, el problema real no es, como apunta Nega, que no sea “para denunciarla por su clasismo decadente y su elitismo, sino porque le resulta muy graciosa y acertada”. Como decimos, muchos de esos mismos sujetos de la clase obrera que Nega trata con bastante condescendencia en su artículo –casi rozando la idealización, aunque solo sea por el efecto de no realizar ningún tipo de crítica contra ellos- se habrán podido sentir identificados y estar de acuerdo con el contenido ideológico de la foto, que, a fin de cuentas, lo que pretende es denunciar que emigran los que tienen una mayor formación académica y se quedan los que tienen una menor y además prefieren emborracharse que estudiar. Aunque de la foto no se pueda deducir realmente que los que salen bebiendo y con aspecto “cani” en ella no tengan estudios superiores (¿cuántos con esa imagen no están en nuestras facultades?), el análisis global de la misma así pretende hacerlo ver.

El problema real de esa foto es que da por hecho que existe, de base, una diferencia entre unos y otros. Algo así como que la sociedad pierde calidad cuando se van los universitarios y se quedan los “canis”, porque los unos aportan más a la sociedad que los otros y, por tanto, son más productivos para que el futuro nos pueda otorgar cosas mejores a todos. Una diferencia que, en esencia, no es real. Unos y otros, mayoritariamente, comparten unos mismos valores y son parte de un mismo sistema ideológico dominante. Su capacidad crítica respecto del sistema y sus ganas de luchar por cambiarlo, suelen estar en niveles similares. Es decir, la inmensa mayoría de los universitarios titulados de hoy, como la inmensa mayoría de los sujetos de clase obrera no universitarios, no quieren cambiar el sistema y no tienen la menor capacidad crítica con el sistema. Luego ya podremos entrar en matices de si unos están más o menos presentes en las luchas sociales, o si unos son más o menos esclavos de la moda, la ropa de marca o el afán de lujo. Si tienen más o menos conciencia social o si son más o menos individualistas. Pero la realidad es esa: ambos conducen a la sociedad hacia un mismo futuro, que no es precisamente, visto desde nuestra perspectiva de izquierdas, un futuro esperanzador. Ambos apuestan mayoritariamente por mantener intacto el sistema actual. Ese es, pues, el error que encierra esa foto: que puede hacer creer que unos son moralmente superiores a los otros por tener estudios universitarios y ser de clase media.

El mismo error, aunque de manera inversa, que comete el Nega al creer que el hecho de no tenerlos y ser de clase obrera tiene alguna importancia real en la lucha ideológica contra el capitalismo o en un futuro donde las masas se puedan sumar a la lucha revolucionaria contra el sistema. En ambos casos el error es el mismo, pues, en ambos casos, ni el futuro pintará mejor por la acción de unos u otros, ni el capitalismo se verá más amenazado porque haya más, en un determinado país, de los unos o de los otros. Solo la crítica que nos dice que ambos son, en esencia, igual de serviles al sistema mientras asuman mayoritariamente la ideología consumista/capitalista dominante, puede explicar el por qué esa foto es una mierda clasista, y esta sociedad una mierda en manos de la hegemonía ideológica burguesa.

Idealizar a la clase obrera, o atacar el elitismo de la clase media, no aporta nada a la crítica global al sistema consumista/capitalista, salvo que se haga desde una perspectiva dialéctica y, a fin de cuentas, se denuncie que ambos tienden a comportarse igualmente como elitistas y sumisos según las circunstancias y en relación a qué otros actores sociales se miren. La clase obrera es la tesis, la clase media es la antítesis, y la hegemonía ideológica de la clase burguesa dominante, la síntesis.

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PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

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