• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • Twitter
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

En España Podemos

¿Hacia una nueva coyuntura en España?

06/08/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Vicente Rubio-Pueyo

Las elecciones en España no han producido la esperada victoria aplastante de la derecha, y ofrecen a los socialistas otra oportunidad de gobernar. La izquierda debe recuperar la audacia si no quiere ser un mero instrumento subalterno de un nuevo gobierno PSOE.

Las elecciones del domingo 23 de julio en España venían marcadas por poderosos factores. Sobre todo, la creciente presencia de una ola reaccionaria, palpable en muchos contextos y a muchos niveles en la sociedad española y, crucialmente, sobre todo en los medios de comunicación, en su inmensa mayoría en manos de poderosos grupos mediáticos (Atresmedia, Mediaset). Esto sin duda ha permeado socialmente, en una agotadora sucesión de «guerras culturales», de creciente indiferencia, impaciencia o incluso rechazo al feminismo, a los derechos de las personas trans, hasta llegar a la proliferación de discursos de odio, el crecimiento de agresiones a personas racializadas y LGTBQ+. En los últimos años, el discurso público ha pasado de simpatizar con un emergente nuevo sentido común feminista y de ampliación de derechos a una reactividad constante frente a lo que se construye caricaturescamente como políticas de identidad posmodernas, «izquierda woke» y un sinfín de fantasmagorías y hombres de paja.

El ejemplo de la vivienda es significativo: en unos años, en el debate público se ha pasado de visibilizar las protestas contra los desahucios y solidarizarse con las personas afectadas  a construir una omnipresente figura del okupa, generando todo tipo de pánicos morales en torno a la propiedad inmobiliaria y dando espacio a supuestas empresas especializadas en su protección como Desokupa, en realidad un grupúsculo de matones neonazis practicante de una suerte de escuadrismo fascista adaptado al contexto presente. A este contexto social se sumaba la dimensión europea, en donde el ejemplo del ascenso al poder de Giorgia Meloni y sus Fratelli D’Italia parecía indicar un próximo y posible futuro para España.

Todo este clima social y mediático encontró su culmen en las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo. que supusieron un absoluto desastre para el PSOE de Pedro Sánchez y para todo el espacio político de la izquierda representado estatalmente por la coalición Unidas Podemos. Aquellos comicios del 28 de mayo otorgaron una aplastante victoria al PP y un notable crecimiento en la presencia institucional a VOX en numerosas ciudades y comunidades autónomas. Era la confirmación electoral de la ola reaccionaria.

Al día siguiente de aquellas elecciones, apenas unas horas después de cerrarse los resultados, Sánchez anunciaba el adelanto al 23 de julio de las elecciones generales previstas para finales de año. Como en otras ocasiones, el estupor y la incredulidad iniciales ante la medida daban paso lentamente a la comprensión de la calibrada jugada de Sánchez. En una situación crítica, y en un contexto en el que las municipales y autonómicas se habían jugado en clave plebiscitaria de la propia figura de Sánchez, éste doblaba la apuesta. Esta arriesgada jugada contenía varios elementos. Primero, permitía a Sánchez y su gobierno ahorrarse meses de desgaste y asedio: mejor jugársela ahora, de una vez por todas, en vez de esperar a meses de lenta decadencia. Segundo, cortaba en seco la narrativa triunfal del PP, cambiando rápidamente el marco, y obligando a los conservadores a retratarse en sus pactos con VOX para configurar los gobiernos municipales y autonómicos en unas negociaciones que sin duda iban a tener lugar en medio de la campaña. Tercero, mientras la izquierda estaba sumida en una compleja transición de su configuración como Unidas Podemos a la nueva estructura de coalición de Sumar liderada por la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, la forzaba a resolver sus dudas y tensiones en un contexto de prisas y debilidad.

Era una apuesta arriesgada. Pero después de una intensa campaña, plagada de desarrollos inesperados, esta jugada de Sánchez se ha revelado acertada y ha dado lugar a unos resultados totalmente inesperados. El PP, con 137 diputados, ciertamente ha ganado, pero el hundimiento paralelo de VOX (pierde 19 escaños hasta quedarse en 33) impidió que el bloque de la derecha pueda lograr la esperada mayoría parlamentaria. El PSOE, sin embargo, experimentó lo que en otras ocasiones se ha denominado como una «derrota dulce», aguantando en los 121 (ganando 1 escaño). Sumar, por su parte, logró 31, básicamente manteniendo los resultados anteriores de Unidas Podemos, con una ligera pérdida en un contexto que tendía a reforzar la idea de «voto útil» al PSOE entre los votantes de izquierdas.

A lo largo de la última y convulsa década, el sistema político español ha pasado de una estructura fundamentalmente bipartidista, con PSOE y PP como referencias del eje izquierda-derecha, a un sistema cuatripartito  (con Podemos a la izquierda y Ciudadanos en la centroderecha), después pentapartito (con la aparición de VOX en la extrema derecha), y finalmente cuatripartito de nuevo (con la desaparición de Ciudadanos). Pero sobre todo, más que el número de partidos de referencia estatal, lo que caracteriza el momento político es el paso del bipartidismo al llamado bibloquismo. Como en tantos otros lugares (EEUU, Italia, Brasil, etc.) la pugna política ha adquirido la forma de dos bloques, formados cada uno por elementos diversos, pero compactados por un carácter mutuamente antagónico.

Solo las próximas semanas resolverán lo que pueda ocurrir. Pero de momento estos resultados solo parecen ofrecer las siguientes salidas. El bloque de la derecha cuenta ciertamente con dos de los grandes partidos, pero dada la estrategia confrontacional de la derecha española a lo largo de los últimos años, este bloque es incapaz de concitar ningún apoyo más en un parlamento muy fragmentado (en cierto modo, reflejo de la diversidad y pluralidad de la sociedad española). La única opción de gobierno viable queda pues en el bloque de la izquierda, reeditando con ligeros cambios la mayoría parlamentaria con la que se formó el gobierno de coalición progresista PSOE-Unidas Podemos en 2019. Es decir, esa mayoría que la derecha llamó en su momento «gobierno Frankenstein». Así, se podría formar un gobierno PSOE-Sumar con apoyo en la investidura de fuerzas como Esquerra Republicana de Catalunya (centroizquierda independentista catalán), Bildu (la izquierda abertzale vasca), Partido Nacionalista Vasco (centroderecha) y Bloque Nacionalista Galego (izquierda nacionalista gallega). De una forma u otra, todas esas fuerzas han manifestado su voluntad de apoyar tal investidura. El mayor factor de incertidumbre recaería en los 7 diputados de Junts, el partido de la derecha nacionalista catalana del expresidente catalán Carles Puigdemont, a día de hoy residente en Bruselas para evitar su detención por orden de la justicia española tras la celebración del referéndum de independencia en octubre de 2017. Su apoyo se decidiría presumiblemente en relación a esta situación legal y a otras contrapartidas políticas (¿otro posible referéndum?) o económicas. En el caso de no funcionar la opción de un nuevo gobierno progresista, iríamos seguramente a unas nuevas elecciones para finales de año, como ya ocurriera en 2019.

Este es el mapa que queda tras los resultados, y lo que determinará los movimientos de las próximas semanas y meses. Pero a partir de aquí, podemos intentar extraer algunas otras conclusiones.

La política frente a la demoscopia

Un rasgo, entre otros muchos, del cambio del clima político en España en los últimos años es que hemos pasado de hablar de movimientos y demandas populares, de articulación de demandas, de la complejidad de la tensión entre calle e instituciones, a asistir al entronamiento de dos figuras: el sociólogo especialista en demoscopia y el experto en comunicación política. Parte de la pugna política parece dirimirse no solo en las siglas de los partidos o en los nombres propios de los candidatos, sino de otros como José Félix Tezanos (director del Centro de Investigaciones Sociológicas), Narciso Michavila (la consultora GAD3), Iván Redondo (exasesor de Sánchez) o Miguel Ángel Rodríguez (el «cerebro en la sombra» de la comunicación del PP) son sujetos activos de una proxy war de estadísticas, encuestas, términos y mensajes en un combate espectacular a la que los ciudadanos asistimos como espectadores pasivos.

Una primera conclusión de estas elecciones es que, a pesar de la aparente omnipotencia de la demoscopia en el presente análisis político, de su asignado carácter de oráculo sagrado en la confusión política presente, la política y la democracia son algo mucho más complejo, y mucho más importante que lo que pueda ser reducible a cifras. La política, como sabemos, es siempre un juego que se decide entre fortuna y virtud, determinación y contingencia, estructura y agencia. O, como recordaba Jorge Lago días antes de las elecciones, el juego entre lo esperado, lo esperable y lo inesperado. Es algo que Sánchez, resistente consumado, sabe muy bien, y sabía cuando convocó las elecciones. Por debajo de los resultados de mayo latían algunas realidades que medios y grandes encuestadoras borraron del relato demoscópico oficial. Primero, que en realidad el triunfo de la derecha estuvo catapultado fundamentalmente por la absorción de PP y VOX de todo el espacio de lo que fue hasta ahora Ciudadanos. Segundo, que el PSOE, en términos relativos, no había perdido muchos votos. Si bien el mapa por autonomías quedaba inundado del azul popular, la observación del voto municipal en todo el país daba un resultado mucho más equilibrado. Tercero, que en realidad buena parte del desastre se debió sobre todo a la incomparecencia del voto de izquierdas, desanimado entre las tensiones internas, las divisiones, y la existencia de diversas candidaturas en muchos lugares (el caso de Huesca, con cuatro candidaturas de izquierdas, que juntas reunían cerca de un 20% de voto, pero que separadas no lograron llegar ninguna al 6%, se convirtió en paradigmático).

Se ha enfatizado, y con justicia, la jugada de Sánchez. Análisis como los de Eoghan Gilmartin en The Guardian el de Sebastian Faber y Becker Seguín en The Nation han enfatizado el carácter ejemplar que esta decisión de Sánchez puede proveer a una socialdemocracia europea en retirada ante el auge posfascista. Pero esa victoria de la política frente a la demoscopia no se debe únicamente a la genialidad de un astuto líder político. También a lo que estos resultados revelan de la correlación de fuerzas mediáticas en el país. Estos resultados no suponen solo una victoria de Sánchez, sino de todo un pueblo de izquierdas («el pueblo de la coalición», en la denominación de analistas como Daniel V. Guisado) que, exhausto y harto, simplemente ha pinchado una infladísima burbuja discursiva alentada desde hace meses desde poderes mediáticos, políticos y económicos. Desde antes de las municipales y autonómicas se había instalado con fuerza el relato de una inexorable victoria de la derecha. Un fatalismo construido, manufacturado a partir de resentimiento, cinismo, indiferencia, desilusión, hartazgo, tedio, incertidumbre y todo tipo de pasiones tristes que encendían a amplios sectores del electorado de derechas y deprimían a muchos votantes de izquierdas.

Lo que estas elecciones han demostrado es que a ese fatalismo se le podía oponer otro, de signo positivo y movilizador: la certeza de que, por más poder y capacidad de influencia que la derecha pueda tener, su proyecto de una España monológica, cerrada en sí misma —lo que el activista Guillermo Zapata llama en su libro Perfil bajo (Lengua de Trapo, 2019) “el país estrecho”—, es territorial, política, social y parlamentariamente irrealizable. Un país real, diverso, complejo, múltiple, plural, ha dado un golpe en la mesa para rechazar la caricatura discursiva y demoscópica a la que se le estaba reduciendo.

La derecha demediada

Estos resultados han sumido a las derechas españolas en el estupor, principalmente al PP. Feijóo, como un caballero que todavía no se hubiera dado cuenta de que está herido de muerte, intenta ganar tiempo prolongando la ficción de su candidatura al gobierno, buscando la abstención del PSOE apelando a su sentido de Estado. Algo paradójico si durante años se ha demonizado al gran interlocutor de Estado reduciéndolo a una pandilla de oportunistas y amigos de terroristas y otros «enemigos de España» y cuando el único programa electoral claro del PP ha sido literalmente «derogar el sanchismo».

La campaña de Feijóo pasará a la historia como una de las más desastrosas que se recuerden. Con todas las encuestas, los programas de televisión privada, la prensa y medios de comunicación (fundamentalmente madrileños) a favor, bastó una corrección de Silvia Intxaurrondo, periodista de la televisión pública, acerca de unos datos sobre las pensiones para comenzar la desfiguración del candidato y expresidente autonómico gallego como un señor de provincias tranquilo, moderado y convencional. Después de ello, Feijóo se lanzó de lleno a una estrategia trumpista de deslegitimación del sistema de voto por correo. Finalmente, su inexplicable incapacidad para explicar sus fotos de veraneo con el narcotraficante Marcial Dorado en los años 1990, cuando las costas gallegas eran la puerta de entrada europea a la cocaína, y las drogas arrasaban con una generación de jóvenes, terminó por hundirlo. En la noche de las elecciones, al salir al balcón a saludar a sus simpatizantes, todavía llegó a pronunciar un discurso donde volvió a abundar en los tropos trumpistas de la conspiración, aludiendo a Correos, a las dificultades para votar, en una suerte de patética piromanía resentida. Mientras tanto, desde la calle Génova se coreaba el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presente también en el balcón. Ayuso es la figura más dinámica —y extrema— del actual PP, adorada por sus bases madrileñas y llamada hace tiempo a dar el salto a la política nacional. Cuando las miradas de Feijóo y Ayuso se cruzaron, fue como si la medusa mitológica se hubiera presentado en Génova 13 para reducir a piedra al malhadado candidato.

Pero más allá del individuo Feijóo, lo que queda patente es el fracaso de una estrategia del PP, consistente en hacer un equilibrio imposible entre pedir el voto para poder ignorar a VOX y al mismo tiempo hacer continuos guiños a sus votantes y apoyarse en esta fuerza para conformar gobiernos. Una actitud doble que desdibuja al PP y seguramente confunde a muchos de sus votantes. Al final, buena parte del atractivo del PP para sectores de su electorado, sobre todo mayor, e incluso sectores antiguamente votantes del PSOE, reside en una fuerza inercial, el deseo de reconstituir un turnismo bipartidista, un retorno a  la normalidad perdida luego de la crisis de 2008. Como tantos deseos, aunque ficticio es operativo y efectivo políticamente.

El descenso de VOX puede parecer una sorpresa. Sin embargo, como hemos indicado, los resultados de mayo no supusieron en realidad un crecimiento exponencial de las derechas. Se habla ahora de que VOX está acabado. Sin embargo, más que por resultados electorales, cabe aventurar que VOX terminará cuando haya terminado de cumplir su función. VOX nunca ha sido un partido al uso, sino más bien un vehículo de reconfiguración y radicalización del campo de la derecha, y un instrumento de presión de sectores de los aparatos de Estado (judicial, policial, militar). Pero por el camino, sin duda, ha logrado construir una base social significativa, con una capilaridad mediática. Y ahora estará presente en muchos municipios y comunidades autónomas. VOX va a llevar sin duda la lógica de la guerra cultural a los territorios, y para combatirla será precisa una estrategia comunicativa, pero también territorial y arraigada socialmente.

¿Qué futuro para la izquierda?

Hay un debate en ciernes sobre la interpretación de los resultados de Sumar y su comparación con los de Unidas Podemos en 2019. Sin embargo, lo peor que podría hacer la izquierda ahora mismo es sumirse de nuevo en la autorreferencialidad y en el reproche mutuo. Sumar tiene límites, pero cabe preguntarse si algunos de ellos son consecuencia del momento, más que de una orientación deliberada. Estamos lejos de 2014 y 2015, cuando a cada lanzamiento de un proyecto político le sucedía una dinámica de eufórico desborde. Los tiempos acelerados han obligado a una fusión fría, como dice Pablo Elorduy, y sin duda con grandes tensiones, como la provocada por la ausencia de la ministra de Igualdad Irene Montero.

Sumar surge con los objetivos explícitos de generar un espacio de reconstrucción de la izquierda, desarrollar un programa político propio e intentar evitar quedar encerrado en la esquina izquierda del tablero. Para lograr estos objetivos, en un contexto de repliegue ideológico, cultural y político, la forma de operar de Sumar puede ser vista como insuficientemente innovadora, poco atrevida organizativamente, dependiente de una lógica de notables, y contrastante con la radicalidad discursiva de Unidas Podemos. Pero por el camino, de manera pragmática, Sumar ha dado pasos importantes. Generó una coalición amplia en la izquierda española, articulando 15 fuerzas de trayectorias, tradiciones y territorios diferentes. Y consiguió unos resultados no despreciables, desde los cuales posiblemente se proponga trabajar dentro de un nuevo un gobierno de coalición con el PSOE.

Los desafíos actuales de la izquierda española consisten en generar una cultura política propia y común a las fuerzas que componen el espacio. Una cultura política que, para no repetir errores del pasado, pueda integrar de forma eficaz, honesta y constante la participación ciudadana. Una organización que, desde su diversidad, sea capaz de construir presencia territorial y la refleje en una estructura de balances y contrapesos constitucionales propios. Solo así puede reflejarse organizativamente el carácter verdaderamente plurinacional del país, y hacerlo de una manera organizativamente saludable. También una organización que estimule lógicas de cooperación en su interior y sea porosa a su entorno social y cultural. No son ideas nuevas. Pero muchos de esos elementos parecen haber quedado por el camino estos últimos años de luchas entre cuadros y aparatos, dependencia de liderazgos carismáticos y discursividad poco enraizada. Hay que hablar de los espacios y futuros por construir. Y, como pedía hace unos días Noelia Adánez, hacerlo con ambición y sin complejos,

Sánchez, el mediador

Estas han sido también las elecciones de Sánchez y el «sanchismo». De un tiempo a esta parte, las derechas se han enfocado —y él no ha dudado en colaborar con ello— en la figura individual de Sánchez y en la construcción del «sanchismo» como supuesta materialización de un proyecto cínico, oportunista y destructivo para España. Más allá de los énfasis moralistas del lenguaje de campaña constante de las derechas, la idea del «sanchismo» encierra un núcleo de verdad. La derecha trata de mostrar a Sánchez como figura ajena a la verdadera tradición del PSOE, para así atraer a su electorado más centrista y generacionalmente más avejentado. El socialismo es una cosa y el sanchismo otra. A la vez, se trata de mostrar a Sánchez como una figura solitaria, poco querida en su propio partido, y que podría ser depuesta en cualquier momento. De ahí las continuas invocaciones a la figura de Felipe González y a posibles rebeliones internas por parte de figuras históricas del PSOE, razonables hombres de Estado escandalizados ante la «deriva» de Sánchez. Como escribía hace unas semanas Pablo Batalla, esas tácticas revelan un deseo de generar una historia revisionista del propio PSOE. Una reconstrucción histórica que otro expresidente, Zapatero, ha desmentido por la vía de los actos con su activa presencia como ariete de la campaña del PSOE.

Esa caricatura de Sánchez como cínico aventurero solitario tiene una parte de verdad. Al fin y al cabo, Sánchez ya fue defenestrado una vez por su propio partido. Pero quizás su verdad no es exactamente la misma que esperan los críticos de Sánchez. Hay varias figuras conceptuales con las que comprender el fenómeno Sánchez. Una es la del transformista, según el término de Gramsci, un líder oportunista capaz de adaptarse a los cambiantes contextos de una crisis orgánica. Sánchez no es, lo sabemos, ningún convencido izquierdista. Pero sí es un líder que ha sabido entender, al contrario que toda la vieja guardia del PSOE y la prensa madrileña, que la única vía de supervivencia del PSOE estaba en la adaptación-cooptación de las demandas renovadoras que Podemos representaba, y de la asunción pragmática de la realidad plural de España. Más que querer hundirlo, muchos viejos socialistas deberían estarle agradecidos por haber evitado que el PSOE terminara como el PASOK griego o el PSF francés.

La otra figura que puede ayudarnos a entender a Sánchez puede ser la del mediador evanescente, esto es, la figura psicoanalítica que media en un proceso de transición entre dos ideas, dos situaciones o configuraciones, originalmente psíquicas o subjetivas, pero el concepto se aplica también a órdenes políticos o periodos históricos. Estos días resulta difícil pensar que el omnipresente y ahora mismo triunfal Sánchez pueda evanecerse alguna vez. Pero quizás esta figura nos ayude a entender algo de su presencia, y a evaluar la actual situación en una posible perspectiva histórica.

Como explicaba Stuart Hall, la historia de las formaciones sociales se mueve a través de la sucesión de diferentes coyunturas. Los periodos históricos se abren en determinadas crisis coyunturales, que terminan por dar lugar a nuevos acuerdos (settlements). Desde 2008, España atraviesa, como tantos otros países, una crisis de identidad, motivada y materializada en crisis económicas, sociales, políticas, institucionales, culturales, y de todo tipo. Esa crisis acabó con los consensos (el settlement) que habían estructurado el sentido de la democracia española desde la transición. Desde entonces, se abrió un largo interregno que sigue abierto. En un primer momento, a partir de 2011 con el 15M y en 2014-15 con Podemos y los municipalismos, aparecieron las alternativas para generar una nueva cultura política desde claves transformadoras y progresistas. Tras su bloqueo, y tras la crisis generada por el referéndum de independencia catalán, se abrió paso la otra alternativa, la de un cierre de Estado reaccionario, protagonizado por VOX, y que reconfiguró todo el debate hacia la derecha. En 2019 la precaria formación del gobierno PSOE-UP dio lugar a un paréntesis temporal, que por su propia provisionalidad y por los efectos de la pandemia no pudo dar lugar a un nuevo orden estable. Ahora, en 2023, Sánchez continúa, por el momento, siendo el eventual mediador entre el viejo orden que se muere y un nuevo orden por construir.

Estas elecciones pueden suponer, de momento, la prolongación de ese paréntesis, en un largo interregno que continúe sin cerrarse. No hay nunca una solución definitiva en la historia, sino la construcción de nuevos acuerdos históricos, siempre provisionales. Lo que una y otra vez nos muestran los resultados electorales (2019, 2023) es que existe un país real, diverso, múltiple, plural. Un país que no cabe en el molde estrecho que las derechas proponen. Un país de países que espera a una nueva configuración histórica. El carácter de esa nueva configuración dependerá de lo que la izquierda pueda o sepa ser en relación al posible mediador evanescente. O bien una izquierda acomplejada, autorreferencial, ya sea discursivamente agresiva desde una impotencia residual o subalterna e instrumentalizada, o una izquierda asertiva, ambiciosa, amplia y fuerte que se atreva a usar esa mediación en lugar de ser usada por ella.

VICENTE RUBIO-PUEYO

Profesor en el departamento de Lenguas Modernas de Fordham University (Nueva York) y miembro del Instituto de Estudios Culturales y Cambio Social y de Minim Municipalist Observatory. Tuitea en @vrupu.

Publicado en: En España Podemos

Por qué gana la derecha en España

04/06/2023 by Vitalio Deja un comentario

Por: Marcos Roitman Rosenmann

Dos hechos marcan la agenda política en España. Primero, la derrota sufrida el 28 de mayo en las elecciones locales y autonómicas por Unidas Podemos, PSOE, además de otras coaliciones progresistas; y en segundo lugar, el adelanto de los comicios generales, atribución que sólo compete al presidente de gobierno.

En el primer caso, el triunfo del Partido Popular y Vox ha sido inapelable, pero 12 millones de votantes (36.07 por ciento) se abstienen, subrayando el triunfo cultural del globalismo neoliberal: despolitización y desideologización. Gobierne quien gobierne, la desafección ciudadana gana terreno. Dicha constatación no tiene efecto en Euskadi, donde ganó la izquierda abertzale, EH Bildu. Atacada desde todos los flancos, ha seguido creciendo, disputando al PNV su hegemonía. En el segundo factor, el llamado a las urnas para renovar el Parlamento y el Senado, todo apunta a cambiar el rumbo de los acontecimientos.

En esta lógica, Pedro Sánchez acelera los tiempos políticos y toma la iniciativa. Esta decisión, que también busca frenar la sangría de votos, ha tenido un efecto inmediato en sus socios de gobierno. Alberto Garzón, coordinador general de Izquierda Unida, militante comunista y ministro de consumo, se hace a un lado. No irá en las listas al Congreso, pero muestra su apoyo incondicional al proyecto encabezado por Yolanda Díaz, llamando la atención a Podemos a decidir su futuro de manera inminente.

La nueva coyuntura obliga a desechar argumentos tales como la izquierda pierde porque no ha sabido movilizar a su electorado; la izquierda no ha presentado un proyecto ilusionante, y la más desconcertante, “la izquierda hace políticas de derechas. Sin duda, contienen una parte de verdad, pero son justificaciones. La realidad se impone. Podemos ha sido condenado a la irrelevancia política y en el otro lado, Ciudadanos desaparece. La reflexión impone rigor y autocrítica.

Partamos de una afirmación: la derecha gana en tanto sus votantes no perciben a sus organizaciones como tales. El punto de inflexión se produce cuando la contradicción derecha-izquierda fue cuestionada a la par que las contradicciones de clase arrinconadas como eje de análisis, adoptando en su lugar categorías dizque más inclusivas, tales como gente, pueblo, indignados, los de abajo, la casta, o los de arriba. Un cambio en las formas de actuar y pensar con reflejo directo en los procesos electorales y el discurso político.

Veamos. No hay tantos millones de votantes de derecha y extrema derecha en España, pero sí personas que depositan su voto convencidos de apoyar una opción de centro, liberal y orden, incluso progresista. Para un sector de la juventud y la clase trabajadora, el Partido Popular se identifica con los problemas de la gente, defiende la economía de mercado, promueve la iniciativa privada, y busca el consenso constitucionalista. Por otra parte, Vox se identifica con la voz de quienes defienden España frente al independentismo, los inmigrantes ilegales, el discurso de género, los okupas, acusados de ser los responsables de los narcopisos, la inseguridad en los barrios y el aumento de los robos. Son la conciencia de la patria. Ambos partidos han ganado el relato de las emociones y en ellas obtienen réditos políticos.

En esta coyuntura, el votante medio que acude a las urnas se identifica con la libertad de mercado, la propiedad privada, la seguridad, rechazando cualquier alusión a políticas de control a la riqueza y el aumento de impuestos. Así, la candidata es Más Madrid a la alcaldía de la capital española se mimetizó con ese discurso, para no perder votos, señalando que la ocupación es ilegal y genera problemas de convivencia.

Así, quienes votan a la derecha no tienen esa percepción. Para ellos, la derecha dejó de ser derecha. Hoy son un partido de orden. Así, camuflan los vínculos con el gran capital, las trasnacionales, bancos y empresarios y sus intereses de clase. Como partido trasversal del orden, trabajan por hacer de España una nación libre de extranjeros ilegales, respetada en Europa y sus aliados. En este campo nos movemos. Para los millones de votantes del Partido Popular y Vox, sus dirigentes son buenos gestores, sintonizan con los problemas de la gente. Son españoles, no de derechas y por esa razón les votan. Libertad frente a comunismo.

Sociedades asentadas en relaciones sociales de explotación, patriarcales, xenófobas y racistas, son deudoras de la economía de mercado a la par que se nutren del negacionismo. De esta manera se rechaza la violencia de género, el cambio climático, los derechos de la comunidad LGTBI+, y en contrapartida se apoyan leyes mordaza, la privatización de la sanidad y la educación.

El eslogan cala hasta los huesos. ¡Que nadie te diga que tienes qué hacer, dónde vivir y cuáles deben ser tus gustos! Baste recordar las palabras de Aznar: nadie me dice cómo conducir y cuánto puedo beber, discurso vacuo pero efectivo en tiempos de individualismo extremo y desapego a los proyectos democráticos. De esta manera se puede comprender por qué un sector de la juventud y la clase trabajadora se identifican con dicho argumentario y se identifican con el PP y Vox.

Es la guerra neocortical, tendiendo sus mallas en una batalla sin cuartel, donde las falsas noticias, las redes y el cibercapitalismo anulan la capacidad de comprensión, facilitan el control de la conciencia y fortalecen la sumisión al poder.

No busquemos explicaciones de las derrotas electorales que terminan culpabilizando a los votantes y exoneran de responsabilidad a quienes han abrazado la economía de mercado y pretenden humanizar las relaciones de explotación capitalistas. Sin derechas ni izquierdas, sólo cabe votar por una alternativa, la que lleva en su lema: orden y progreso.

Así se vota en España.

Publicado en: En España Podemos

TEODORO GARCÍA EGEA. EL CAMPEÓN DEL MUNDO EN LANZAMIENTO DE HUESOS DE ACEITUNA

14/10/2020 by maestro Deja un comentario

Publicado en: En España Podemos

CONDENA ENÉRGICA Y FIRME DE LOS HECHOS DEL 1-o EN CATALUNYA

01/10/2017 by maestro Deja un comentario

INTERNACIONALISTA Y CIUDADANO DEL MUNDO/

No pertenezco a ningún clan ni peña ni tribu ni secta ni iglesia ni partido

Que soy librepensador, humanista y un poeta de la tierra

No soy nacionalista-separatista

Pero defiendo los valores universales

Y los inviolables derechos humanos.

El derecho a la tierra y el agua limpia

El derecho al Amor, la felicidad y la Vida

El derecho a la cultura y la lengua propia

El derecho a la paz y la libertad,

El derecho a la identidad y dignidad

El derecho a un techo, una escuela y un médico

El derecho a un trabajo creativo y digno

El derecho a comer bien y vivir mejor

El derecho al divorcio y el aborto que NO la obligación

El derecho a la autodeterminación de los pueblos para SER

Y crecer unidos libremente en el mutuo respeto y la solidaridad

Y condeno enérgica y firmemente los hechos del 1-0 en Catalunya

Que son hoy un oprobio y una vergüenza nacional

Hoy Rajoy es el gran bombero pirómano que entierra a España

Y toda apuesta por la unidad vital de todos los hijos de la Piel de Toro

Pasa si o si por hacerle una moción de censura al rostro y corazón de hielo

Y echarle de la Moncloa para que vaya a jugar al mus con Luis Bárcenas

Su querido amigo del alma, de correrías y corruptelas, juergas y borracheras.

Publicado en: En España Podemos

España y Cataluña, diálogo y consenso

25/09/2017 by maestro Deja un comentario

Rajoy ¡dimisión! y Puigdemont, stop al referendum/
Olivier Herrera Marín/

Nos dicen que las grandes empresas ubicadas en Catalunya huyen de la quema, y están ya haciendo las maletas para abandonar Barcelona en masa si el pueblo catalán libre, culto y soberano, pone las urnas y vota pacíficamente su referéndum pro independencia. Es sabido que los inversores, y las grandes empresas buscan la estabilidad y seguridad en los tiempos críticos y de mudanza, pero no todos los empresarios son iguales ni lo fueron ni lo serán. He conocido y conozco más de uno, una, que por encima de todos los credos y banderas anteponen el SER y la dignidad, los valores universales de la defensa de la tierra, el amor y la libertad. Son los/as que no se espantan y abandonan el barco, todo lo contrario, y les cueste lo que les cueste hacen frente a todos los avatares y contratiempos sobrevenidos buscando en toda circunstancia y lugar el necesario y sensato dialogo de las partes en litigio para llegar a un acuerdo valido y satisfactorio para todos sin volar los puentes ni romper las relaciones.

Ante el órdago del Referéndum de Cataluña, Rajoy y Rivera ejercen de bomberos pirómanos al cerrarse en banda, plantarse y utilizar la razón de la fuerza de su sacrosanta LEY, eterna, firme e inmutable a todos los cambios científicos-culturales y socio-políticos. A Puigdemont, Junqueras y la CUP les han sitiado y no les dejan hacer un referéndum pactado y con todas las de la ley, creíble para ser validado ante Madrid, Bruselas y el Mundo. Cuasi vencidos, que no humillados, por el peso de esa LEY obsoleta que en el 78 lo ató y dejó todo atado y bien atado. Aunque la última palabra siempre la tiene y la tendrá la voluntad y los actos del pueblo soberano, hoy, lo más inteligente, quizás sea que los independentistas abandonen la idea de un referéndum sin garantías e inviable, que abonará aún más la fractura económica, social y política en la Piel de Toro. Al mismo tiempo, Rajoy, el corto, debe de presentar la irrevocable dimisión de su gobierno por echar gasolina al fuego de Cataluña y convocar de inmediato elecciones. Sería todo un gesto de agradecer, el sacrificar su increíble torpeza y desmesurado ego por amor y lealtad a España. Y hacerlo, antes que despierten y espabilen el PSC de Iceta y el PSOE de Pedro Sánchez que han de dejarse de cuentos y de medias tintas por miedo cerval al dios y a los tahúres del Guadalquivir: Felipe González y los Guerra, Barrionuevo, Corcuera, Ibarra, Bono, Chaves-Griñan€ y la Susanita Díaz. El PSC y el PSOE no pueden seguir poniéndole la cama a Rajoy y pagando luego sus platos rotos en España y en Cataluña. El PSOE debe asumir su papel político y responsabilidad histórica para que los independentistas de Cataluña puedan frenar y parar ahora el tren, y celebrar en Enero del 2020 un verdadero Referéndum sin amenazas ni violencias institucionales, con todas las garantías democráticas, y ver de salvar todos la dignidad e identidad propia y cuanto de positivo nos une, que no es poco, para mantener la deseable unidad de la España Plurinacional, solidaria y democrática, núcleo de la futura Federación Ibérica. Lo que resulta impensable y será imposible sin dar hoy el primer paso, echar de la Moncloa con una moción de censura, al máximo promotor (después de Franco) del choque de trenes y la desafección de Cataluña.

Lo primero es evitar lo evitable y sacar España (entre todos) de la ciénaga de la corrupción donde nos han metido los profesionales del mangoneo, expertos en el yo hago poco y toco mucho. Hoy, los acontecimientos se encadenan y precipitan, y unos y otros nos lo están poniendo muy feo, necesitamos todas las manos que aman a España y a Catalunya para pararles los pies a la sinrazón de todas las cabras y los machos cabríos. Hemos sumar nuestra voz al clamor que se levanta pidiendo menos LEYES y amenazas, y más dialogo franco y sincero, más respeto y amor por y para Catalunya y España.

Está es una cuestión de todos, sean obreros o empresarios, estudiantes o funcionarios, sean rojos o azules, que no es cuestión de siglas de quita y pon, de España o de Catalunya. Está es una cuestión vital para todos. Si mañana nos dejan Barcelona y Bilbao, cierto, nos quedará aun Madrid y Toledo, La Alhambra y la poesía de Granada, el duende y la alegría de Sevilla, las naranjas y la horchata de Valencia, pero que nadie se engañe sin Catalunya y Euskadi, España se nos cae de bruces, y no hay PP- PSOE ni DIOS que la levante, siendo inviable como estado, social, política y económicamente. El estado no es ni debe ser otra cosa que una gran familia, la suma de todas las familias libres y felices con igualdad de derechos y deberes para crecer y realizarse unidas por AMOR. Sin miedo alguno a quienes exigen el acatamiento debido y la total sumisión a las leyes que unen a los bueyes mansos bajo el yugo, arando los olivares de los Duques€ y de los Reyes€ Y si por suerte las leyes de España no son las de Arabia Saudita, hemos de reconocer con pena y vergüenza que nuestra casta política no es modelo en cuanto a decencia y respeto, democracia se refiere.

Por encima de todo juicio de valor, está el respeto a la opinión y los derechos de las minorías en todo estado y nacionalidad, la defensa de los valores universales: el amor y la vida, la paz y la libertad, la tierra y el agua. España precisa hoy de políticos algo más abiertos e inteligentes para escuchar y ver que somos un mosaico de pueblos y culturas, de lenguas y naciones, y todas han de ser iguales siendo diferentes para lograr la concordia de la plural y diversa España Plurinacional: de Bécquer y Espronceda, Antonio Machado y León Felipe, García Lorca y José Hierro, de Ausias March y Salvador Espriu, Curros Enríquez y Rosalía de Castro, Gabriel Celaya y Blas de Otero, Esteban Urkiaga “Lauaxeta” y Xabier de Lizardi. La España amada y deseada, posible, cosmopolita y peregrina, abierta a todos los vientos, la España culta y laboriosa, democrática y solidaria, donde Euskadi, Galicia y Catalunya, Andalucía y Canarias€ puedan SER y SEAN, hallado su libre encaje, sin que nadie ejerza el ordeno y mando ni les ningunee y pise el callo a lo largo y ancho de La Pell de Brau.

Olivier Herrera Marín es presidente de POETAP (Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía).

Publicado en: En España Podemos

ESPAÑA NO NECESITA MÁS RECORTES, SINO ABANDONAR DEFINITIVAMENTE LA AUSTERIDAD PARA REDUCIR EL DESEMPLEO Y LA DESIGUALDAD Y TRASFORMAR LA ECONOMÍA

22/05/2016 by maestro Deja un comentario

Podemos/ España tiene abierto un procedimiento de déficit excesivo desde 2009. Cuando se inició la Gran Recesión, tenía un superávit fiscal del 2% del PIB y una deuda pública de sólo el 36%. Sin embargo, una de las consecuencias de la crisis fue un aumento del déficit, que ese año alcanzó el 11% del PIB. El objetivo que se estableció entonces fue reducirlo hasta el 3% en 2013, y los gobiernos españoles aplicaron fuertes reducciones del gasto público (afectando a aspectos fundamentales del estado del bienestar, como la sanidad o la educación) y subidas de impuestos (fundamentalmente, sobre las rentas de los hogares y el IVA). Esto se acompañó con una reforma laboral que desequilibró gravemente la negociación colectiva y favoreció una fuerte devaluación salarial. Sin embargo, los resultados fueron muy distintos a los esperados: España sufrió una segunda recesión (el PIB real se contrajo un 5,2% entre 2011 y 2013), el paro llegó al 26% en 2013, con un 30% de la población en riesgo de pobreza o exclusión social y un fuerte aumento de la desigualdad. A pesar de la drástica política de recortes, además, el déficit se redujo mucho menos que lo anunciado, y éste aún era del 7% en 2013 (6,6% sin tener en cuenta las ayudas a la banca). La falsedad del mito de la “austeridad expansiva” resultó evidente, tanto como el fracaso de la estrategia de recuperación basada en la devaluación salarial, porque sus efectos depresivos sobre la demanda interna son mucho más fuertes que el supuesto impulso sobre las exportaciones.

En junio de 2013 se acordó un nuevo calendario de reducción del déficit para España, desplazando el objetivo del 3% hasta 2016. Esta decisión se justificó con el argumento de que, a pesar de que España había adoptado las “medidas necesarias”, se habían producido “circunstancias económicas adversas” con un fuerte impacto sobre las finanzas públicas. Sin embargo, esto oculta la realidad: no se trata de que factores externos provocasen un menor crecimiento de lo previsto; más bien, lo que ocurrió es que la política de reducción de gastos y subida de impuestos tuvo un efecto mucho más contractivo de lo que se preveía inicialmente. Esto provocó un impacto muy fuerte en la recaudación, al reducirse las bases imponibles, y también en los gastos por transferencias. Como consecuencia, la ratio déficit/PIB se redujo menos de lo que se pretendía, y la persistencia en el error llevó a nuevos recortes.

El nuevo calendario aprobado por la Comisión Europea preveía un déficit del 4,2% del PIB en 2015 y del 2,8% en 2016, hasta llegar al equilibrio presupuestario en 2018. Nuevamente, la meta para 2015 no se ha alcanzado (el déficit ha sido del 5,1%) y es muy improbable que se alcance el objetivo para 2016 (la actualización del Plan de Estabilidad presentada en abril por el gobierno en funciones ya prevé un déficit del 3,6% este año, pero la Comisión Europea y otros organismos estiman que se situará más bien en torno al 4%).

La Comisión Europea ha propuesto al Consejo una recomendación específica en la que se insta a España a adoptar nuevos ajustes, adicionales a los ya aprobados por el gobierno, para asegurar que el déficit alcance el 2,5% en 2017. Además, se mantiene hasta julio la amenaza de que se aprueben sanciones por incumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Es importante señalar, en primer lugar, que el problema fundamental es el inadecuado marco fiscal de la zona euro, que ha agravado la crisis y sus consecuencias para la mayoría, ha retrasado la recuperación, y pone por delante de los objetivos de empleo, sin justificación económica, metas en términos de déficit poco realistas y que someten a toda la economía europea a la deflación.

Además, el margen de flexibilidad con que cuentan las autoridades europeas se utiliza con criterios políticos y dependiendo de la influencia de cada gobierno. De hecho, España sería el primer país sancionado, a pesar de que desde 1999 los países de la zona euro han tenido déficits superiores al 3% en casi el 50% de los casos. Recientemente, Francia e Italia se han beneficiado también de esta flexibilidad.

En segundo lugar, también cabe destacar que, más allá de que las metas de reducción del déficit se hayan establecido con esos criterios, esta desviación se debe a decisiones desacertadas e irresponsables adoptadas por el gobierno del Partido Popular.

España se caracteriza por un sistema fiscal con una baja capacidad de recaudación (los ingresos públicos sólo suponen el 38% del PIB, frente al 47% de media de la zona euro) y poca progresividad. Sin embargo, el gobierno aprobó una rebaja en el impuesto sobre la renta y en el impuesto de sociedades que ha agravado los dos problemas. Por otro lado, una parte importante del déficit se explica por la situación de la Seguridad Social. El gobierno puso en marcha en 2013 una reforma de las pensiones que, sumada a la aprobada por el PSOE en 2011, supone una importante reducción de los derechos de los pensionistas actuales y futuros, pero el problema fundamental se encuentra nuevamente en los ingresos. Y la creación de empleo precario y de bajos salarios mina las bases de cotización del sistema, y explica que en 2015 la Seguridad Social haya ingresado menos que en 2011, cuando había un menor número de afiliados.

También es cierto que el recorte del gasto público se ha detenido, y que en 2015 se incrementó por un valor de 5.500 millones de euros –aunque sigue siendo 20.000 millones inferior al que se registró en 2011, antes de la llegada del Partido Popular-. Sin embargo, esto obedece más bien a una estrategia electoral que a una verdadera convicción de que la austeridad ha fracasado y debe ser abandonada definitivamente, como lo prueba el hecho de que el gobierno, incluso en funciones, ya ha anunciado para 2016 un nuevo recorte sobre su propio presupuesto de 2.000 millones, y ha solicitado a las comunidades autónomas medidas similares que podrían suponer otros 3.000 millones menos de gasto – y recordemos que estas administraciones son las responsables del grueso de los servicios asociados al Estado del Bienestar-.

En nuestra opinión, este anuncio de nuevos recortes supone que ni la Comisión Europea ni el gobierno actual han aprendido de sus errores pasados, y va en la dirección contraria de lo que realmente necesita España: una estrategia alternativa de política económica que signifique el abandono definitivo de la austeridad. Es decir, revertir los recortes pasados y evitar los recortes futuros.

Con frecuencia se argumenta que España no puede beneficiarse de una mayor flexibilidad para ajustar sus finanzas públicas porque está registrando una tasa de crecimiento relativamente elevada, por encima de la media del resto de la eurozona. Según este argumento, “España no ha aprovechado el crecimiento para reducir su déficit”. ¿No será más bien lo contrario, que España ha recuperado el crecimiento, precisamente, porque a los “vientos de cola” que llegan del exterior –Quantitative Easing, precios del petróleo, depreciación del euro- se ha sumado el cambio de orientación de la política fiscal en 2015? La contribución del consumo público y la inversión pública al crecimiento del PIB fue de – 1% entre 2011 y 2013, nula en 2014, y del 1% en 2015. Esto significa dos cosas: que la vuelta a tasas de crecimiento positivas no es el resultado de la estrategia equivocada de política económica aplicada durante estos años, y que volver a la política de recortes, priorizando un ritmo excesivo de reducción del déficit, tendría de nuevo costes importantes en términos de actividad y empleo.

Y este argumento olvida también que los niveles de PIB y empleo no han recuperado los valores previos a la crisis, en lo que sin duda constituye una “década perdida” para España. El PIB real de 2015 todavía fue un 5% inferior al que había antes de la Gran Recesión, en España hay ahora mismo 2,6 millones de ocupados menos, y la tasa de paro es del 21%. La verdadera prioridad de España debe ser absorber este desempleo, lo que exigirá durante algunos años tasas de crecimiento elevadas. Esto es un argumento suficiente para considerar que España se encuentra en una “situación excepcional” que justifica un periodo más prolongado para reducir su déficit.

Además de evitar los efectos restrictivos que volvería a tener la política de recortes y asegurar una reducción más rápida del paro, hay otras dos razones de peso para oponerse a ellos.

Las políticas de austeridad han debilitado gravemente algunos servicios públicos fundamentales, ampliando de hecho su distancia respecto a la media europea. El gasto en educación, sanidad y protección de la dependencia se ha reducido en 15.000 millones, más de un 1% cuando se mide en porcentaje del PIB, y el último Plan de Estabilidad presentado por el gobierno aún prevé que su peso en el PIB se reduzca en 0,7% puntos porcentuales hasta 2019. El gasto real por habitante en sanidad y educación en España fue en 2015 un 11% más bajo que en 2009. Es necesario revertir estas “cicatrices de la austeridad”, recuperando al menos el peso que estos servicios públicos tenían sobre el PIB en 2009, para iniciar después la convergencia hacia la media europea. Esto permitirá también financiar las políticas necesarias para abordar el aumento de la pobreza y la desigualdad derivadas de la crisis. Y, por eso mismo, no se puede culpar a un supuesto descontrol del gasto en las comunidades autónomas del aumento del déficit, como hacen la Comisión Europea e, interesadamente, el gobierno central. Las administraciones regionales son las que prestan la mayor parte de los servicios de educación, sanidad y protección social. Exigirles un objetivo de déficit imposible de cumplir sin aumentar la financiación de estos servicios es atacar directamente el futuro del Estado del Bienestar.

Por último, tan importante como asegurar un ritmo suficiente de crecimiento económico es la necesidad de que éste vaya acompañado de un importante cambio en su composición. España necesita una política industrial y de inversión en innovación, capital humano y transición energética que es incompatible con el retorno de la austeridad. A pesar de la retórica de las “reformas estructurales”, lo cierto es que España está volviendo a crecer con un modelo con muchos de los problemas que ya tenía antes de la crisis: la alta propensión a importar, especialmente en energía y bienes de capital e intermedios, ha vuelto a provocar una contribución negativa del sector exterior al crecimiento del PIB, y el riesgo de que el desequilibrio exterior acabe siendo de nuevo una restricción se mantiene; no se ha modificado la especialización en sectores de bajo nivel añadido y escaso crecimiento de la productividad; y el empleo que se está creando es muy precario y mal remunerado.

Podemos ha propuesto una estrategia alternativa de política fiscal que permite atender estos objetivos y que es económicamente viable y compatible con la estabilidad a medio plazo de las finanzas públicas:

1.    España no tiene un problema de excesivo gasto público (que actualmente se sitúa en el 43,3% del PIB, frente a la media del 48,6% en la zona euro) sino de ingresos (ya mencionábamos antes que la brecha con la media de la zona euro es de más de 8 puntos del PIB). Por tanto, es necesario llevar a cabo una reforma fiscal que –en sentido contrario a la del Partido Popular y a la que ya anuncia el candidato Rajoy- aumente la recaudación fiscal y la progresividad del sistema. Con las medidas que ha propuesto Podemos, acompañadas de una decidida política de reducción del fraude, es posible que en el plazo de una legislatura el porcentaje de ingresos sobre el PIB se eleve en al menos 3 puntos porcentuales, hasta el 41% (esta cifra ya se alcanzó en España en 2007).

2.    Contrariamente a lo que prevé el último Programa de Estabilidad, en el que el peso del gasto en el PIB se reduce aún más, este aumento de recaudación permitiría mantener, al menos, el porcentaje actual, y financiar la reversión de los recortes de los servicios públicos y los programas de inversión que se requieren para favorecer una transformación real de la estructura productiva. Además, el mayor valor del multiplicador de los gastos que el de los impuestos haría que esta combinación –más ingresos y más gasto- tuviese un impacto claramente expansivo para la economía, en vez del restrictivo que tendrá la propuesta de ajuste del gasto.

3.    La senda de reducción del déficit público actualmente prevista debe suavizarse para hacerla compatible con las necesidades de reducción del desempleo y la financiación de las políticas públicas que España necesita.

4.    La estrategia que proponemos aseguraría, de hecho, que el déficit y la deuda se redujesen mientras que se aplica este programa, por lo que nuestra propuesta sería perfectamente compatible con la estabilidad de las finanzas públicas, y por tanto viable desde el punto de vista económico. Es cierto que la reducción del déficit se produciría a un ritmo menor que el previsto, y que se situaría por debajo del 3% al final de la legislatura, y no en 2016 o 2017. ¿Pero cuál es el argumento económico que justifica que es mejor una reducción acelerada del déficit que otra más suave, si ésta se acompaña de una reducción más rápida del paro y permite financiar las políticas estructurales y sociales que realmente necesita España?

El nuevo gobierno de España debe fortalecer en el futuro Consejo Europeo las posiciones más favorables a unareconsideración en profundidad de la actual política económica europea, y particularmente su marco fiscal.

El fin de la austeridad es necesario no sólo para España, sino también para el conjunto de la zona euro. Es urgente y necesario complementar y equilibrar en la zona euro los efectos de la actual política monetaria, con una mayor contribución de la política fiscal. En un momento en el que la situación macro de la zona euro se caracteriza por los riesgos deflacionarios y de ralentización del crecimiento, la política fiscal de los estados miembros no puede trabajar en contra de la política monetaria. La política monetaria actual está exhausta, y ha alcanzado su límite. Por sí sola no puede sacar a la zona euro de la crisis, y menos aún si se le contrapone una política de recortes del gasto y la inversión pública. Este desacompasamiento entre una política monetaria expansiva y el carácter contractivo de la política fiscal contribuye además aalimentar burbujas y desequilibrios financieros de riesgos evidentes para la estabilidad de los países europeos.

Además, dado que la propia Comisión Europea prevé un déficit público para el conjunto de la zona euro del 1,9% para este año, es ridículo argumentar que no hay margen para desarrollar las políticas fiscales anti-cíclicas que la UE necesita. Sobre todo en un contexto como el actual en el que el BCE desarrolla una política de compra de deuda pública que ha reducido sustancialmente los tipos de interés a largo plazo y, con ello, el coste de la financiación.

En definitiva, la elección que hay que hacer ahora no se refiere a la estabilidad o no de las finanzas públicas, sino a dar prioridad a la reducción del déficit público, o la reducción del déficit de empleo, social y estructural que sufre España.

Captura de pantalla 2016-05-19 a la(s) 13.43.24Captura de pantalla 2016-05-19 a la(s) 13.43.35

Captura de pantalla 2016-05-19 a la(s) 13.43.49

Captura de pantalla 2016-05-19 a la(s) 13.46.32

 

Publicado en: En España Podemos

Sumamos para ganar con Pablo Iglesias y Alberto Garzón

10/05/2016 by maestro Deja un comentario

Desde muy lejos, acá donde se termina América, también celebramos, nos emocionamos y nos ilusionamos con el abrazo de Pablo y Alberto. Líderes como Uds. logran reencantar la política y nos devuelven la esperanza en que se puede construir un mundo mejor. Un saludo y un abrazo fraternal desde Chile ….

Publicado en: En España Podemos

POETAS EN PARÍS EN EL 85 ANIVERSARIO DE LA II REPÚBLICA

17/04/2016 by maestro Deja un comentario

Toda Democracia avanzada, plena de contenido, participativa, económica y social antepone a

todo otro valor y Poder, el valor, la voluntad y el PODER SOBERANO del PUEBLO

expresado en las urnas a través del voto libre e inapelable, por encima de todos los irreales

cuentos de hadas, príncipes y princesas, reyes y reinas, de los inaccesibles palacios y de la

baraja de naipes.

 

Toda Democracia adulta y que se precie no permite que nadie ni ningún poder la tutele, que

son los legítimos representantes del pueblo quienes deshacen y hacen las leyes y la

Constitución o LEY de leyes, la DEMOCRACIA no se somete a ningún otro poder intocable

ni humano ni divino, se llame como se llame, que un pueblo libre no precisa de dioses ni de

reyes.

 

EN LA PLAZA DE LA REPÚBLICA DEL PARÍS

DE LAS LUCES Y DE LA REVOLUCIÓN DE 1789

DEL MAQUIS DE JEAN MOULIN Y DE LA NUEVE

LA PUNTA DE LANZA DE LA DIVISIÓN LECLERC

CUERPO Y ALMA DE LA LIBERACIÓN DE PARÍS

 

PASADO

I

Los hijos/as de la España culta y solidaria,

Con Galicia, Euskadi y la Dolça Catalunya,

Unidos defenderemos la Iberia-Hispania

Nuestra propia Tierra, lengua y cultura,

Nuestra memoria, identidad y dignidad.

 

Al ser la voz  rediviva de quienes murieron

Por la República, la paz, la tierra y la libertad,

La voz de la lluvia y el viento, del sol y la mar,

La voz silenciada y arrojada en fosas comunes,

Lejos de los suyos y de la paz de los cementerios

 

La voz rediviva de Federico García Lorca,

De León Felipe y de Antonio Machado,

De Lluis Companys y Miguel Hernández,

De cuantos dieron su vida defendiendo

El amor, la escuela laica y el agua límpida.

 

 

La voz asesinada en las lúgubres mazmorras,

A la sombra alargada de las tronas tronantes

Y las sucias letrinas de las oscuras catedrales

De la España Nacional de cera y de sacristía,

La España franquista, casposa y cainita.

 

La España de charanga y de pandereta

La España negra, inquisitorial y ciega,

Cobarde e hipócrita, inculta de alta cuna

Que juzga y condena todo cuanto ignora

Con Rivera, Rajoy y S.S.S. La Tele Basura.

 

La España que niega sus hijas y hermanas,

Teme a su sombra, miente más que habla.

Y anda buscando su destino en lo universal

Por los polvorientos caminos de la nada,

Donde cabalgan las huestes del imperio

 

De Felipe V a Fernando VII y Felipe VI

Al frente de los Cien mil Hijos de San Luis

Y de la Restauración Borbónica, sin alma

Ni corazón, las inhumanas arpías, hienas,

Cuervos y chacales del Valle de la Infamia.

 

Nota SSS quiere decir Soraya Saez de Santamaría la hija preclara de un General Franquista, sin pecado concebida

 

 

 

 

PRESENTE-FUTURO

II.

Los hijos/as de la España culta y solidaria,

Con Galicia, Euskadi y la Dolça Catalunya,

Unidos defenderemos la Iberia-Hispania

La voz de la Tierra, la lengua y la cultura,

La memoria histórica, identidad y dignidad.

 

La voz rediviva de Federico García Lorca,

De León Felipe y Antonio Machado

Lluis Companys y Miguel Hernández,

De Rafael Alberti y María Teresa León,

Lucía Sánchez Saornil y Concha Liaño

 

Somos los hijos y nietos de la II República

De los socialistas, anarquistas y comunistas,

De los librepensadores y los republicanos,

De los liberales del General Rafael de Riego,

De Mariana Pineda y Emilia Pardo Bazán

 

De Federica Montseny y Dolores Ibárruri,

De Margarita Nelken y Margarita Xirgu,

De Victoria Kent y Julia Álvarez Resano,

De María Zambrano y Clara Campoamor,

De Concepción Arenal y Teresa Claramunt,

 

De Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí,

De Espronceda, Bécquer, Salinas y Aleixandre,

Pedro Salinas, Luis Cernuda y Damaso Alonso,

De los hombres y mujeres libres e incontables

Que nos dieron lo mejor de sí mismos y su vida.

 

Por el amor, la escuela laica y el agua límpida,

Para ser la luz que nunca muere al ir más lejos,

La luz que hoy vuelve y es millones, las voces

Que se alzan y ocupan pacíficamente su lugar

En calles y plazas, el Senado y el Parlamento.

 

Para lograr cambiar una Constitución obsoleta

Levantando las banderas de la paz y la libertad,

La tierra y la identidad, la solidaridad y el amor,

La igualdad y la dignidad de todos los pueblos,

Todas las lenguas y culturas de La Piel de Toro.

 

Y poder enterrar, ya, como es debido, el pasado,

Los huesos de los muertos sin tumba y sin flores.

Los padres y abuelos de quienes hoy buscan

En la recuperación de la memoria histórica,

La paz eterna y el respeto por sus orígenes.

 

Haciendo valer los valores de la República

La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

Y poder tener un trabajo y un salario decente.

Y el derecho a tener un techo para protegerse

Tener la escuela y la salud, el pan de sus hijos.

 

Y volverán los mirlos y las alondras

Volverán los jilgueros y los ruiseñores

A cantarle a la tricolor, en los balcones

Y en los mástiles de los ayuntamientos

De la España humana, culta y solidaria.  

 

España volverá mañana a ser republicana 

Aunque se opongan los canes de la Corona,

Que velan a la momia del valle de la infamia

Aunque se opongan: Bush, Aznar y Rajoy

  1. González y ZP, Merkel, Obama y la OTAN

 

 

 

Y vamos adelante compañeros compañeras

Por los valores más perennes y Universales,

Que somos la luz que anuncia el nuevo día,

Nosotros somos millones de voces libres,

Y ellos son pocos, son necios y cobardes.     

 

 

París 10 de Abril

 

 

Olivier Herrera Marin

Publicado en: En España Podemos

ÍÑIGO ERREJÓN – Entrevista en Los Desayunos (04/04/2016)

06/04/2016 by maestro Deja un comentario

https://youtu.be/6QXzWCb2eE0

Publicado en: En España Podemos

PODEMOS AFIRMA QUE LOS DATOS DEL DÉFICIT MUESTRAN QUE «LAS POLÍTICAS DE AUSTERIDAD HAN FRACASADO

03/04/2016 by maestro Deja un comentario

//La formación propone una reforma fiscal y luchar contra el fraude para afrontar el problema de ingresos que padece la economía española/

Podemos cree que las comunidades autónomas no pueden ahogarse con objetivos de déficit más estrictos sin que se resientan los servicios sociales

Podemos ha asegurado que continuar con los actuales objetivos de déficit impuestos por Europa es una pretensión «irreal» y «contraproducente para la recuperación económica y la generación de empleo». Así lo ha expresado Nacho Álvarez, secretario de Economía de Podemos, después de conocer que el déficit de España en 2015 se ha elevado hasta el 5,2% del producto interior bruto (PIB). Para Podemos, el incumplimiento sistemático de los objetivos de déficit durante todos los años del Gobierno del Partido Popular demuestra que estas previsiones se alejan de las necesidades y la situación real de la economía española.

Álvarez ha defendido que los diferentes datos macroeconómicos españoles, entre ellos los del déficit, demuestran que «las políticas de austeridad han fracasado, por lo que es hora de superarlas». El responsable económico de Podemos asegura que este análisis ha conseguido ya un «consenso generalizado», por lo que, para él, es necesario «traducirlo en una nueva senda de reducción del déficit en lugar de en nuevos recortes de los servicios públicos».

Además de objetivos más realistas en la reducción del déficit, Podemos propone reforzar la lucha contra el fraude y llevar a cabo una reforma fiscal progresiva que permita desarrollar una agenda social ambiciosa. De esta forma, se afrontaría lo que para Podemos es el verdadero problema de la economía española: la debilidad de los ingresos (y no la contención de gastos).

Los causantes de esta falta de ingresos para activar la economía son, según Álvarez, «decisiones profundamente desacertadas del Gobierno», como, por un lado, la rebaja fiscal iniciada el pasado julio y que aumentó la regresividad del sistema a la vez que redujo la cantidad recaudada, y, por otro, la generalización de unos empleos precarios, fruto de la reforma laboral, que ha minado las bases de cotización del sistema.

Frente al análisis del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que ha cargado la responsabilidad del desvío del déficit a las comunidades autónomas, el economista de Podemos ha subrayado la importancia de estas administraciones para el desarrollo de las políticas sociales. Álvarez ha asegurado que, como responsables de una parte fundamental de los servicios públicos, «las comunidades no pueden ahogarse con objetivos de déficit imposibles de cumplir sin seguir deteriorando más estos servicios. Además -ha continuado Álvarez- las comunidades representan un tercio del gasto y, si les correspondiera un tercio del déficit, su objetivo habría sido del 1,4% para este año, prácticamente el mismo que han tenido».

El secretario de Economía de Podemos ha advertido a PSOE y Ciudadanos que «esta cifra de déficit no puede ser utilizada como excusa para cercenar la agenda social de un posible Gobierno del Cambio». Según Álvarez, «renunciar al desarrollo de unas políticas activas supondría volver a introducir a España en el círculo vicioso de la austeridad».

 http://podemos.info/podemos-afirma-que-los-datos-del-deficit-muestran-que-las-politicas-de-austeridad-han-fracasado/

Publicado en: En España Podemos

  • Ir a la página 1
  • Ir a la página 2
  • Ir a la página 3
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 5
  • Ir a la página siguiente »

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

Manu Chao – Clandestino (Full Album)

https://youtu.be/DOs5lmxDo74?si=yuHyqvCMGtTjtSKC

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

ARABIA PREPARA MASIVA INV∆SIÓN EN Y£MEN. 1RÁN ANUNCIA NUEVAS SORPRESAS PARA ADV£RSARIOS

[Ensayo] El último andén: Cuerpos, mercancía y pacto roto

A 130 años del nacimiento de Gerardo Diego

Spam bloqueado

283.635 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.

 

Cargando comentarios...