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Bolivia

GASTÓN CORNEJO BASCOPÉ sobre artículo de MANUEL CABIESSES PUNTO FINAL

12/07/2010 by maestro Deja un comentario

Termino
de recibir el correo donde se informa que Manuel Cabieses, director
de PUNTO FINAL, la importante revista cultural y política chilena
que dio a luz el Diario del CHE apenas sacrificado, y sano referente
político de la izquierda socialista allendista del país hemano,
critica el manoseo que el imperialismo pretende contra Venezuela y
Cuba para luego ENFILAR SUS DARDOS contra Bolivia y Ecuador.

Al
respetable director e intelectual de izquierda Manuel Cabieses, lo
conocí en un SEMINARIO en Santiago hacen unos 6 a 7 años cuando se
trataba de reagrupar a la izquierda fracturada luego del crimen
contra el proyecto de Salvador Allende.

Quien
de estudiante siguió la ruta de Luis Emilio Recabarren, Clotario
Blest, Pablo Neruda y el Socialismo genuino de comunistas,
socialistas y hasta radicales para conformar la UNIDAD POPÙLAR,
soñando ilusoriamente que la utopía socialista podría funcionar
bajo las reglas de la democracia burguesa capitalista, ante el
nefasto criminal Plan Cóndor y la implantación neoliberal, no
transigí jamás con el “practicismo” de la izquierda nacional y
mundial posterior.

Cuando
el Presidente Evo Morales me invitó a ingresar como Senador del MAS
(Movimiento al Socialismo) para llegar al poder en 2006, revisé el
proyecto comparándolo con el tiempo de Allende y mi interioridad
socialista humanista.

¿No
sucedería un proceso semejante en Bolivia que el vivido en Chile con
la UNIDAD POPULAR?

Eso
temí todos estos años en la delicada función parlamentaria y en un
período muy similar de confrontaciones; pero sucede que el tiempo
histórico es distinto al de esa década y existe una diferencia
sustancial en Bolivia y quizá suceda lo mismo en Ecuador, y debería
suceder en Chile con sus nacionalidades indígena originarios
campesinos.

Sucede
que en nuestros países aludidos el elemento indígena es
mayoritario, primordial y está explotado, discriminado, sub-estimado
en un fuerte marco de racismo propio de la clase media e intelectual
oligárquica de corte cultural occidental.

Esa
diferencia nos regala insumos para luchar y enganchar a muchos seres
humanos en defensa de sus propios DDHH y su dignidad secularmente
herida.

Ahora
mismo rescato a ROBERTO HINOJOSA, un cochabambino a quien doy el
título de EL VERDADERO PRECURSOR DEL MOVIMIENTO AL SOCIALISMO y de
quien escribo toda su trayectoria vital. Estuvo exiliado en Chile en
1922 y con toda su visión socialista emergente de fuente marxista y
de materialismo dialéctico luchó con Lázaro Cárdenas en México a
favor de su revolución latino americana priorizando la Reforma
Agraria; es decir, el tema de la tierra.

Finalmente
retornó a Bolivia creyendo repetir la página histórica mexicana y
se dio de lleno con la traición del PIR PARTIDO DE LA IZQUIERDA
REVOLUCIONARIA y la defección del MNR MOVIMIENTO NACIONALISTA
REVOLUCIONARIO y de importantes sectores humanos de RADEPA “Razón
de Patria” de las Fuerzas Armadas co-gobernantes, en 1946.

Vio
frustrada su acción política. Murió apaleado y colgado en un farol
por la antipatria, junto a Gualberto Villarroel y sus seguidores por
DEFENDER SOBRE TODO LOS DDHH DEL INDIO.

Se
trata de una figura muy superior a otros precursores de la izquierda
boliviana de menor valía y trascendencia como José Antonio Arze,
Medinacelli, Almaráz, Quiroga Santa Cruz, Carlos Montenegro,; y por
supuesto mucho más significativas como Guillermo Lora, Gustavo
Navarro (Tristán Marof) y otras figuras que inclinaron su
pensamiento liberador a favor del pueblo, de la Bolivia profunda. Es
una figura comparable a Lipschutz en Chile o a José Carlos
Mariátegui en el Perú. Por supuesto de mayor tesitura que Haya de
la Torre en el Perú.

 

El
Primer Congreso Indigenista organizado por él junto a Gualberto
Villarroel realizado en La Paz en 1945 dio término a la esclavitud
llamado PONGUEAJE Y MITANAJE iniciando también la redención
educativa y la dignidad bioética del ser humano.

 

Ese
es el punto final importante del debate actual; es la llave de oro de
la lucha social en Indo-américa, la propiedad de la tierra junto a
los DDHN del indo-americano con su dignidad incluida. Mucho más
significativa que la lucha de clases, la dictadura del proletariado,
la descolonización, el asalto al cielo del socialismo y la muerte
del capitalismo en su etapa imperialista.

 

En
Bolivia, siempre a punto de remedar el proceso allendista existe el
peligro de un 11 de septiembre pinochetista traidor incubado por el
imperialismo externo y la oligarquía interna infiltrada; de otra
parte el peligro asecha con la debilidad ideológica, la ingenuidad
de los pseudo-izquierdistas al interior del aparato de gobierno que
en lugar de construir socialismo, lo ataquen por dentro, maquillando
o asfixiando el proceso de cambio estructural, para tornar todo lo
avanzado en una burocracia más, como sucedió con la URSS. Ese es el
mayor temor personal que hiere mi sensibilidad americana y boliviana.

Ante
36 nacionalidades apenas logramos en el anterior parlamento dar 7
representaciones o escaños a estas identidades culturales o
nacionalidades en el ideario de Alejandro Lipschutz y Mariátegui.

Ahora
cuando existe mayoría parlamentaria e inclusive los 2/3 necesarios,
se les posterga ese derecho; para el suscrito eso es retroceder
ideológicamente repitiendo la exclusión política social de la
maravillosa diversidad etno-cultural que nos caracteriza.

Por
otra parte, en la diplomacia y la política boliviana, nuevamente ha
perdido el rumbo ante la hipocresía de la opinión derechista
chilena cuando insistimos en que el problema de MAR PARA BOLIVIA CON
SOBERANÍA pueda darse como solución fraternal. Siendo el
interlocutor un extremista oligarca, amante del imperialismo, jamás
se logrará el diálogo fecundo por la razón o la fuerza. Los
piñeira-pinochetistas privatizadores a ultrance entregaron todo,
hasta el aire, el cobre, los recursos naturales y la costa, el mar
en la hermana Chile.

Ahora
a la distancia exigimos que el proyecto Pascua Lama no se lleve a
cabo.

Imposible
fue avanzar en las negociaciones de la Agenda de los 13 puntos, sobre
todo el sexto: MAR PARA BOLIVIA CON SOBERANÍA, ni siquiera con la
socialista Bachelet. La atmósfera en Chile siempre está cargada a
la derecha y los valores del mercado imprimen su tónica en la
existencia de todos sus hermosos habitantes (así califico al chileno
peculiar en sus valores y en su simpatía).

Pienso
que quizá se hubiera dado la salida fraternal pacífica e
integradora con la los partidos Comunista, el Socialista de Allende,
el Humanista de Hirsch, pero perdieron electoralmente y en cuyo
proyecto de gobierno estaba contemplada la solución al diferendo
chileno boliviano, ahora continuará eternamente.

Fue
una lástima. Además, ninguna de las autoridades del gobierno
boliviano, ni siquiera la Cancillería, aceptó recibir a Jorge
Arrate, Esteban Silva, Guillermo Teillier, Jorge Insunza, Lautaro y
otras autoridades políticas proletarias, jamás los recibieron ante
mis trámites reiterados e insinuaciones repetidas. Ahí fracasé
rotundamente y luego fui excluido de las esferas de confianza, aunque
mi sentir ideológico continuará incólume hasta la muerte.

Al
dejar la capital de Bolivia dejé insinuada mi postulación
diplomática para Chile. Gracias a Dios ni siquiera leyeron mi nota,
hubiera tenido forzosamente que “TRAGAR SAPOS” reverenciando a la
extrema derecha en función diplomática lesionando mi dignidad
personal.

Este
pensamiento de dignidad y evocación va dirigido al compañero Manuel
Cabieses con quien compartimos pocos días de amistad y de sueños en
el Encuentro Socialista en la “CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES”

Le
envío mis afectos enriquecidos con el gripo compartido que nos une
ideológica y espiritualmente: ¡VIVA CHILE MIERDA!

 

 

Gastón
Cornejo Bascopé

EX
SENADOR DEL MOVIMIENTO AL SOCIALISMO

 

 

 

Revista
chilena Punto Final demanda respeto para Cuba y Venezuela

Santiago
de Chile, 8 jul (PL) La revista chilena Punto Final demandó respeto
para Cuba y Venezuela, objeto de campañas de calumnias promovidas
por los sectores más reaccionarios de Estados Unidos, América
Latina y Europa.

Criticó en ese sentido a varios partidos
políticos chilenos que se han sumado a esas campañas y, en un
editorial que se publicará este viernes, plantea que debemos
impedir, sobre todo, que el imperio nos utilice para sus propios
fines .

Para esto, dice, hacen falta verdaderos partidos
socialistas, capaces de
incorporar a sus países a esta nueva
época que comienza a vivir el continente, y que hace realidad lo que
soñaron líderes visionarios como Allende y el Che.

Tras
alertar que mañana sin duda la campaña se ampliará a Bolivia y
Ecuador, reitera que Cuba y Venezuela merecen más respeto. Se lo han
ganado por la férrea voluntad, coraje y sacrificio de sus pueblos
.

Sus problemas e insuficiencias – ¿y qué país no los
tiene?- han de resolverlos ellos mismos, señala, sin presiones ni
amenazas externas.

El editorial, suscrito por el director
Manuel Cabieses, resalta que Cuba
es un irreductible bastión de
las ideas y principios revolucionarios en América Latina y recuerda
que la realidad política de Cuba no se ha modificado un ápice ni
por el bloqueo yanqui ni por las maniobras socialdemócratas y
democratacristianas durante medio siglo .

Denuncia que la
hostilidad del Partido Demócrata Cristiano PDC y la Organización
Demócrata Cristiana de América (ODCA) contra el presidente Hugo
Chávez y la revolución bolivariana de Venezuela lleva más de 12
años estrellándose contra el muro de una realidad que ni siquiera
intentan comprender.

La
agresiva actitud de la DC chilena contra Cuba y Venezuela es la
continuidad de una línea que la llevó en los años 70 a conspirar
contra el presidente Salvador Allende y a celebrar su derrocamiento
como un triunfo democrático , apunta Cabieses.

Pero a ella se
han sumado el Partido Socialista (PS) y el Partido por la
Democracia
(PPD).

Al asumir las posiciones anticubanas y antivenezolanas
de la DC y la derecha, (el PS) lo hace con mayor odiosidad aún y
aparentando la defensa de derechos humanos que son violados a diario
bajo sus propias narices en Chile sin que se den por aludidos,
puntualiza Punto Final.

El
PS, agrega Punto Final, ha cerrado un ciclo de vergonzante traición
de su historia y de sus principios. Lo inició al asumir la defensa
del capitalismo y al identificarse con la economía de mercado y sus
inhumanas consecuencias sociales. Lo completó al dar la espalda a la
vocación latinoamericanista de su origen.

 

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: Bolivia, GASTÓN CORNEJO BASCOPÉ sobre artículo de MANUEL CABIESSES PUNTO FINAL

Crónica de la VII Marcha Indígena por la autonomía y la dignidad

11/07/2010 by maestro Deja un comentario

Salimos hacia Ascensión de Guarayos llevando algunos alimentos y medicamentos, pero fundamentalmente un mensaje de solidaridad a los caminantes de la VII Marcha Indígena por el Territorio, la Autonomía y la defensa de los derechos de los Pueblos Indígenas. Con tantas acusaciones vertidas contra la marcha, los spots contra los dirigentes y las insistentes imágenes asociándolos con políticos de derecha o con USAID, no sabíamos con que ánimo los encontraríamos.

Ascensión de Guarayos se encuentra sobre la carretera a Trinidad, aproximadamente a cinco horas de Santa Cruz. Su flamante alcaldesa es una mujer indígena, Elida Urapuca Ariori, quien recibió a los marchistas brindándoles la colaboración de una hermana. Este es el verdadero apoyo que tienen los marchistas, la solidaridad de sus propios pueblos y su capacidad organizativa.

Han creado diversas comisiones que se encargan de recolectar la leña con la cual cocinará cada regional, de la seguridad, la provisión de alimentos, la atención de enfermos, las demandas o la conformación de comisiones para dialogar con el gobierno. Cada regional se encarga de sus marchistas, pero la organización nacional también se preocupa por conseguir alimentos y recursos para continuar.

Vilma Mendoza, Secretaria de Tierra, Territorio y Autonomía de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia- Oriente Chaco Amazonia (CENAMID), de origen mosetén del norte de La Paz, relató las dificultades que encuentran cuando escasean los alimentos, los problemas para conseguir transporte, la ausencia casi total de instituciones de apoyo que no se animan ni siquiera a prestarles vehículos.

Desde febrero de 2010, la CIDOB y sus regionales fueron trabajando con el ministro Carlos Romero en la propuesta de la Ley Marco de Autonomías, habiendo consensuado 50 artículos y restando 13. Entre los temas sobre los que no se logró acuerdo se encuentran los del referéndum para someterse a la autonomía plena versus usos y costumbres, y los límites de las TCOs que traspasan departamentos. La marcha fue decidida el 13 de junio, frente a la imposibilidad de llegar a consensos sobre estos puntos.

Cuando entregaron la resolución de la marcha al ministro Romero, éste solo dijo: “Si ustedes lo deciden así, entonces hagan la marcha, ya han descansado bastante”. La concentración fue fijada para el 17 de junio en Trinidad. Cada regional debía buscar sus recursos y lo mismo cada TCO, lo que impidió la movilización inmediata.

Los primeros en concentrarse fueron los representantes del pueblo guarayo, quienes llegaron puntualmente. Luego arribó la CENAMID e inmediatamente los pandinos de la CIPOAP, la delegación más numerosa de la marcha y una de las más alejadas, al igual que la CIRABO que llegó el domingo. Antes de partir a las 7 de la mañana del lunes, se incorporó el pueblo Tacana.

Marcharon 32 kilómetros hasta la tranca, y al día siguiente hasta Casarave, donde arribó el pueblo Leco de Larecaja y Apolo. Luego se plegaron los representantes del Territorio Isiboro Secure y así sucesivamente el resto de pueblos de tierras bajas. El 29 de junio el Consejo de Ayllus y Markas de Cochabamba emitía un pronunciamiento de solidaridad moral y material a la marcha haciendo suyas las demandas de la CIDOB y CENAMID.

El viernes 2 de julio la mayoría de los marchistas llegó a Guarayos. Ese mismo día hubo un intento de diálogo que no prosperó. El sábado, tres asambleístas a la cabeza de la senadora Gabriela Montaño llegaron al Coliseo donde fueron recibidos con mucha cordialidad. Entonces se estableció el diálogo que derivó en el viaje de una Comisión de la marcha a la ciudad de La Paz, que debe reunirse con la Comisión de la Asamblea Legislativa presidida por la senadora Montaño. Los marchistas permanecerán en Guarayos hasta que retorne la Comisión para informarles y tomar decisiones.

La presidenta de la Comisión Mixta de Organización Territorial y Autonomías de la Asamblea Legislativa, la senadora Gabriela Montaño, se comprometió a trabajar y escuchar con mucho respeto haciendo un esfuerzo similar al de los marchistas. El diputado por Cochabamba Adolfo Mendoza les dijo: “Ustedes son la vanguardia, nosotros la retaguardia, hay cosas del corazón que a veces la razón no entiende y estamos aquí para ponerle el corazón a las demandas legislativas; será un orgullo trabajar nuevamente con ustedes”.

Hay niños en la marcha, solo los pandinos tienen 32. Son presas fáciles de las diarreas y gripes. También hay ancianos y mujeres. Por esto un equipo de médicos y paramédicos que trabajan con las organizaciones indígenas regionales los asiste, pero hacen falta medicamentos, sobre todo sueros y equipos para aplicarlos. Se necesitan fármacos para tratar heridas e infecciones, antigripales, complejos vitamínicos, desinflamantes y antimicóticos, así como algunos antibióticos. Un niño necesita un medicamento contra los parásitos, otros están agripados. Se ven rostros muy tostados por el intenso sol y la deshidratación.

Muchos marchistas no poseen carpas ni frazadas, por lo que es muy duro para ellos acampar a la intemperie. Las chinelas y sandalias se acaban rápidamente, los alimentos escasean y el agua es una de las mayores preocupaciones. Si tuvieran más recursos podrían transportar a los más agotados mientras llegan refuerzos.

La marcha es también un momento de reunión e intercambio entre diferentes pueblos, aunque en condiciones muy duras. Cuando a una diputada le toca cocinar, lo hace muy sencillamente, igual que las dirigentes más experimentadas. El lunes 5 se unieron weenhayek y tapietes de Tarija y el martes llegaron yukis y yuracares, y también videastas indígenas de Ecuador, Perú y Argentina que apoyan en la documentación audiovisual.

Una vez más, la marcha ha demostrado que los pueblos indígenas desde hace tiempo han decidido tomar el futuro en sus manos, con autonomía de organización, con sacrificio, pero fundamentalmente con dignidad. Alguien decía que ya es hora de que el Presidente nos sorprenda y escuche a sus pueblos, también a aquellos de los cuales no es dirigente, porque es el Presidente de todos. Solo así puede comprender que la lucha de un pueblo por su territorio es también la lucha por su dignidad.

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: Bolivia, Crónica de la VII Marcha Indígena por la autonomía y la dignidad

Multiculturalismo y la antropología del racismo

08/07/2010 by maestro Deja un comentario

http://www.youtube.com/watch?v=_r6aCUKnBrg

 

Mamá
mira, un indio!

Retornemos
el calendario en la fantasía al momento de la colonización cuando
un extraño encuentro entre Europa y América se da: un momento
dramático donde el europeo se define a sí mismo en relación al
indio. Nos encontramos en el momento en que Europa llega a ser Europa
a través de la explotación de América. El europeo es el señor y
el indio el esclavo.

Algo
nuevo ha sucedido en el panorama político de Bolivia, algo que
tenemos que tomar en cuenta, de lo contrario cualquier análisis
puede resultar engañoso, distorsionado, inútil puesto que, nuevos
elementos han surgido en la realidad boliviana.

“…desafortunadamente,
la gente que no conoce mucho sobre Bolivia piensa que todos somos
indios, de el lado Oeste del país, es La Paz la imagen que refleja
eso, esa gente pobre y gente de baja estatura y gente india y…”
Esta
frase que no vale la pena recordarlo de quien viene, evoca
tristemente la realidad del pensamiento de “nosotros y ellos” en
Bolivia. Un dualismo que siempre ha sido parte establecida de la
sociedad, y que se pone al descubierto de las maneras más
inesperadas. La verdad es que los códigos racistas han existido
cientos de años, inmersos en el idioma, la forma de pensar, la
historia y los libros de educación que rebalsaban de prejuicios.
Por eso, analizar estas tendencias en Bolivia es estar tras los
restos de una ideología colonial. La urbanización de las ciudades
pertenece sin duda a este tipo de restos coloniales. Basta pasearse
por cualquier ciudad boliviana para darse cuenta de las muchas caras
del colonialismo interno.

Hace
un tiempo atrás conocí un dirigente indígena que me comentó entre
otras cosas lo que les transmito en cursiva más abajo. Hagamos un
ejercicio antropológico he intentemos encarnarnos en el cuerpo de un
indio caminando en una ciudad cualquiera, para ver con sus ojos, y
sentir desde la perspectiva de ese sujeto.

Mira,
un indio! Un estimulo externo que actuó sobre mí al pasar. Pude ver
una sonrisa.

Mira,
un indio! Innegablemente cierto. Lo pude disfrutar.

Mira,
un indio! El cable ya empieza a acortarse. Mostré abiertamente que
lo disfrutaba.

Mama,
mira un indio, tengo miedo, miedo! miedo! Ahora empezaron a tener
miedo de mí. Quería hacerme al tonto, pero no pude….

Dónde
me podía ocultar?

Mira
un indio! ….Mamá un indio!… schhhhhh cállate! Se puede enojar…
No se preocupe, él no sabe que usted es igual de civilizado que
nosotros…”

Lo esencial para
aquel amigo era más que nada, la mirada lo que determinaba todo, esa
mirada que conduce la discusión a ¿Quien soy yo en realidad? Justo
aquí es cuando un posible encuentro se transforma en un
desencuentro, se miran mutuamente pero no se ven.

Por
lo tanto, podríamos afirmar que: “el otro” para el indio no es
el indio, sino, sigue siendo el k´ara i vice-versa. El desafío esta
en interpretar y traducir esta realidad. Esa nueva realidad que
tiene que ver con el espacio que tienen los indios no sólo en
Bolivia si no, en todo el continente americano, donde las identidades
nacionales tienen rasgos coloniales. Un diagnostico socio-analítico
de las enfermedades coloniales en nuestras sociedades actuales acaba
de ser hecha en la última cumbre del ALBA en Otavalo: donde el no
reconocimiento de facto del sujeto indio, o afro descendiente en las
sociedades de nuestro continente fue reconocido.

Pero
el
hombre en cuanto hombre se pregunta por sí mismo. Ya
en los albores de nuestra civilización, Chilón,
uno de los siete sabios de Grecia, formuló la frase magistral que
figuraría en el frontón del templo de Apolo en Delfos: “conócete
a ti mismo”
.
El hombre, dice Raimundo Panikkar1, es
el sí mismo que no puede conocerse si no se ve en el espejo del otro
porque su autoconocimiento pertenece a su misma naturaleza. Por eso,
como sujeto no puede ser objeto de ninguna ciencia.
Es
el conocedor y no sólo lo conocido.
http://www.youtube.com/watch?v=h9SLFJOomDM&feature=related

 

De
ahí que la antropología pueda significar la escucha de lo que el
hombre dice sobre sí mismo. Para eso, hay
que saber escuchar las diversas voces, las diversas melodías que el
hombre dice, que canta. De lo contrario, como R.
Panikkar nos advierte, la paradoja de la antropología que como “ciencia
del hombre” corre el peligro de quedar aprisionada en el ámbito de
la razón, de la cultura o de la
filosofía. Por eso, Panikkar
sugiere la expresión “antropofanía”
para entender lo que los otros dicen de sí.

Este
saber escuchar requiere simpatía, amor y conocimiento de lo que los
otros dicen de sí. Sin simpatía no se
puede entender, sin amor no nos abrimos al otro, sin conocimiento no
se puede saber lo que los otros dicen de sí.
Y los hombres se han interpretado según las distintas culturas de la
humanidad. No existe, una sola voz, una sola cultura ni una única
religión verdadera, pues la verdad es lo que todos buscamos y nadie
puede poseerla, sino participarla.

El
racismo no trata sólo de que peguen a los indios en plazas de Sucre,
Santa Cruz, las calles de Cochabamba, o los maten en el Beni. Pero
quizá el exagerado enfoque de atrocidades como esas conduce y aleja
la atención del menos verdadero y oculto racismo estructural, o del
racismo cotidiano. La estigmatización de esos actos es conocida por
la gran mayoría, pero no de manera crítica, sino, como un intento
de gestionar simbólicamente la discriminación en la sociedad
estacionando al racismo en plazas y calles de Bolivia. A esto hay que
sumar la mediocridad intelectual de los medios de expresión que
intentan desvirtuar la realidad y encubrir de esa manera su propio
racismo. Ese racismo mimetizado en el lenguaje, en estimaciones
periodísticas, o como también es común, en silenciosos acuerdos
familiares o de amistades. Así surge el racismo, como un
autopropulsado y casi pasivo fenómeno, lo que no lo hace menos
destructivo. El racismo banal y tímido puede ser el peor. Un racismo
que a veces es sentimental o que “exotiza”, pero que siempre se
presta a valorar y poner en un solo saco a un grupo de personas.

Una
mayoría indígena aún es negada a lugares “exclusivos”. Indios
de mierda murmuran algunos, cuando surge algún conflicto con
indicios de color de piel morena. Entonces el indio se convierte en
una rareza existencial. Y es esto lo que tenemos que poner sobre la
mesa de discusión, la dimensión político-cultural de las
posibilidades del reconocimiento. Dónde están las voces de
emancipación? Algunas voces lejanas logran entrar en la prensa
estatal de vez en cuando. La mediocridad intelectual boliviana
resbala fácilmente en el discurso etnocentrista: el indigenista esta
encerrado en su “indigenismo”, y el kára en su “káraismo”.

Entonces,
en un ambiente como éste, no es extraño que surjan grupos como el
de Quispe, o los talibanes del Alto, como una respuesta a la
arrogancia de un sistema colonial. Los ponchos rojos son la reacción
político-cultural que defiende el valor y especificidad del indio.
Sin embargo, sería saludable que estos grupos lean y aprendan del
ensayo de Sartre sobre “El Orfeo negro”, para comprender que todo
folklore exagerado puede ser una trampa. Una interpretación mía
del mito de Orfeo pueden leerlo en:http://www.tinku.org/content/view/4717/220/

Etnocentrismo,
prejuicios, y dualismo deben contrarrestarse, eso distorsiona la
perspectiva y nos impide vernos a nosotros mismos a través de ojos
ajenos. Ahora si se me permite interpretar la coyuntura boliviana
actual, ésta tiene entre otros logros, el haber visibilizado a los
indios a través de la nueva constituyente. Evo es nos guste o no, el
padre de la nueva patria postcolonial.

En la película
boliviana Quien mato a la llamita blanca? el director hace un
Tinku (encuentro en el desencuentro) con lo occidental y oriental,
es decir, deconstruye estas identidades, con un texto de advertencia:
“bienvenidos al paraíso del subdesarrollo.” Y ojo que aquí no
sólo se trata de una película cualquiera. Baste
decir que la pesadilla del “boliviano”, ya sea paceño, cruceño,
tarijeño, etc. etc. es superar el monoculturalismo de su grupo, raíz
o procedencia tan enraizado en él, por no reconocer la relatividad
cultural, pero no aquel relativismo que se destruye a sí mismo en
su formulación, sino, al reconocimiento del pluralismo como la forma
adecuada de acercarnos al fenómeno humano. Una “antropofanía”
intercultural nos facilita una fecundación mutua entre las culturas
de la humanidad; fecundación que exige conocimiento y amor.

No obstante, Quien
mato a la llamita blanca?
Nos plantea una incógnita: ¿Será
posible otra comunidad más allá del indio y el Kára, más allá
del colla, camba, tarijeño, orureño, etc.? Las respuestas deberían
necesariamente plantear nuevas formas, frases y una nueva manera de
pensar y vivir. Un texto siempre será incompleto, sin embargo, una
interpretación, una traducción y un dialogo se aproximan a lo
divino, he ahí el logro de la película Quién mató a la
llamita blanca?.

Pero
hay más, el hombre en sí no existe. Existe en una tierra y junto a
otros muchos seres entre los cuales sus semejantes ocupan un lugar
especial. La idea que el hombre tiene de sí mismo depende del mito
en el cual vive, se mueve y piensa… Sus
distintas manifestaciones darán lugar a otras tantas antropologías
o antropofanías.

En
este periodo de transición donde Káras, indios, cambas, collas,
racistas, fascistas se acusan mutuamente, se extiende con peligro una
ofensiva de fundamentalismo autonomista que amenaza los pilares del
ser boliviano (léase humano): el derecho a la vida, a la libertad,
la justicia y la solidaridad así como el derecho a la búsqueda de
la felicidad porque la persona es algo más que una máscara. El
ser humano es un fin en sí mismo y jamás podrá ser un objeto o
medio para nada. Aunque
no supiéramos explicar el sentido de la vida, hay que afirmar que
tiene que tener sentido vivir. Y vivir con plenitud en el despliegue
de capacidades porque ser felices es el único quehacer digno del ser
humano. Si
todo ser que alienta “vive”, el ser humano “vive para”, y
esta dimensión no se agota en el mero altruismo sino en la
reciprocidad fecunda. http://www.youtube.com/watch?v=zx_ZLZvgDyY&feature=related

Bolivia, en el punto
central de la política del reconocimiento, sacude gran parte de sus
viejas instituciones: los indios empiezan a brillar con su presencia
en las expresiones político-culturales. Pero cuando el posible
encuentro resulta en desencuentro, entonces se crea el Tinku, es
decir, un espacio subversivo de posibilidades artísticas. Por ello,
la cultura nunca puede ser neutral. El Tinku es un viaje en el
interfaz de las categorías, una conmovedora claridad más allá de
las categorías: el indio no existe, no más que el blanco. Cada
cultura es como una galaxia que crea sus criterios de verdad, bondad
y belleza y es preciso acercarnos a ellas mediante un diálogo
“dialogal” y no reducir al hombre a un solo modelo.

Lo
que posteriormente al Tinku pueda ocurrir sería una conversión a
través de una decodificación de los valores establecidos, y quizá
de este constante dualismo podamos dar a luz a algo así como un
tercer cuarto que el señor ni la filosofía occidental lo ha
previsto. La cuarta dimensión no es otra cosa que el tiempo que
posibilita las traslaciones.

La
antropología del miedo nos enseña que, uno de los primeros pasos
para vencer al racismo consiste en reconocer, o admitir que vivimos
en una sociedad racista. Y no, que hay algunos racistas aquí y otros
allá, si no que, Bolivia es discursivamente, estructuralmente, he
interpersonalmente hablando, racista. Vivimos con una jerarquía
determinada por el color de piel que hace que la mayoría indígena
viva marginada, y que la segregación en las ciudades nos recuerda al
Johannesburgo de 1980.

Para
comprender el racismo en una perspectiva global e histórica, el
libro de Frantz Fanon2 “Los condenados de la tierra”, debería ser un texto obligatorio
de lectura en los colegios. Y por obligación escuchemos lo que Jean
Paul Sartre dice en el prologo del libro: “…
1961.
Nuestras víctimas nos conocen por sus heridas y por sus cadenas: eso
hace irrefutable su testimonio. Basta que nos muestren lo que hemos
hecho de ellas para que reconozcamos lo que hemos hecho de nosotros
mismos…..Ustedes, tan liberales, tan humanos, que llevan al
preciosismo el amor por la cultura, parecen olvidar que tienen
colonias y que allí se asesina en su nombre…”.

Así
como Sartre vio en la negritud, los bolivianos deberíamos ver en el
proceso de cambio actual, un puente de transición hacia un verdadero
Tinku entre los condenados de siempre, y los privilegiados de
siempre, y construir lo que yo llamo una sociedad “cosmopolita”,
algo lejos de las trampas del racismo. Aunque, antes debemos
encontrar el verdadero rostro del racismo detrás o más allá de las
mascaras. http://www.youtube.com/watch?v=beGtNphTEds&feature=related

Podríamos afirmar
que la conciencia del racismo nos enriquece en un plano ético. A
saber, nos obliga a tomar posición. Nos infunde a practicar nuestra
humanidad todos los días. Una sociedad que se define como
multicultural debe ser consiente sobre la diferencia entre
definiciones estáticas y flexibles de la pertenencia de grupo como
algo fundamental. De lo contrario el concepto colectivo de
plurinacionalidad puede mostrarse ser una fuerza tan corrosiva en la
sociedad como el concepto de nación lo fue en Sud África a fines
del 50, y lo fue en Bolivia antes del proceso de cambio.

Como
emigrante boliviano yo sé que una persona que posee el lenguaje,
posee también el mundo que se expresa y presupone por medio del
lenguaje. Es a través del lenguaje que manejamos los códigos de la
sociedad en una realidad segregada, caracterizada por deformaciones
psicológicas que, encierran a todos en su propia especificidad.

Ante
el marasmo de basuras televisivas, ante el consumismo preconizado por
un modelo de desarrollo inhumano, ante la evasión inane de
sucedáneos deportivos y ante descalificaciones de gobernadores que
no respetan la realidad del otro, tenemos que reconfortar las
palabras de esperanza y de justicia de personas que van por el camino
en busca de la verdad sin fijarse límites ni imponer prejuicios. Eso
sería un auténtico progreso en la conciencia de la libertad
boliviana.

El
racismo es la más evidente expresión de los miedos de los
hombres… Saber que ni somos los únicos, ni somos los mejores.

 

Angelo
Ontiveros

Estocolmo
28 de junio 2010

1 El filósofo,
Raimundo Panikkar sugiere la expresión “antropofanía” para entender lo que los otros dicen de sí. Habla de la
fenomenología como una de las ramas de la filosofía que intenta
describir lo que aparece. Por eso “una
buena fenomenología debe abstenerse de juzgar sobre la verdad
objetiva del fenómeno”
.
La interculturalidad nos impide caer en semejante reduccionismo
porque la razón no es el único órgano del conocimiento, “el
único ojo con el que el hombre ve”
.

 

 

2 Frantz Fanon, Los condenados de la tierra, 1961 una de sus obras que
tratan de la liberación de Algeria. Como psiquiatra investiga Fanon
sobre la dimensión psicológica del colonialismo. El titulo es una
cita del texto francés de la Internacional que empieza así:
“Debout les damnés de la terre”.

 

 

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BOLIVIA: ¿QUÉ MANIFIESTA LA MARCHA INDÍGENA?

05/07/2010 by maestro Deja un comentario

Hasta el 2000 van creando, estas marchas, una nueva disponibilidad común; un nuevo sentido de nación, cuya necesidad ya se hace proyecto en Octubre del 2003: una nueva constitución, es decir, una transformación estructural del Estado, o sea, su descolonización. Si no hay constitución sin hecho constitucional y no hay hecho constitucional si no es acontecimiento nacional, se puede decir: la actual constitución es la primera constitución boliviana. Pero lo que importa histórica y políticamente no es la constitución en sí, sino el acontecimiento constitucional. Cuando el todo de la nación comparece (incluso la anti-nación), lo que comparece es la historia: el pasado, el presente y el futuro. Este comparecer es intersubjetivo y vale porque el todo de la nación se interpela a
 sí misma; se interpela para todos los tiempos. Por eso el acontecimiento es trascendental; allí se condensa el nuevo sentido que, en tanto proceso, va recomponiendo el sentido mismo de nación. Ese sentido aparece en las marchas que inauguran los pueblos de tierras bajas. Quienes ahora inician una nueva marcha que, en definitiva, manifiesta la aporía en que cae el Estado actual: ¿Cómo puede haber Estado plurinacional sin contenido plurinacional?
Mientras se promulgan las leyes estructurales del nuevo Estado, lo que se descubre es una reedición de (lo que llamaba Zavaleta) la paradoja señorial; el síndrome cambia de lugar y se anida en los nuevos “delfines” del sistema estatal: si antes la casta señorial era incapaz de “reunir en su seno ninguna de las condiciones subjetivas ni materiales para auto-transformarse en una burguesía moderna”, ahora parece que la incapacidad consiste en no saber reunir ni las condiciones subjetivas ni las institucionales para transformar el Estado colonial. Por eso la insistencia tenía sentido: un proceso de descolonización del Estado no pasa por una reforma social, sino por una recomposición nacional; esto quiere decir: transformación del sentido de nación como condición de trasformación del contenido político del Estado (la nación, como proyecto político tiene, al Estado, como su mediación política).
Transformación que requiere del proceso, como lugar de emanación de los sentidos que vaya adquiriendo el Estado. Entonces, profundizar el proceso no significa adecuar sus cosechas a las necesidades funcionales de la inercia estatal. Lo que requiere el nuevo Estado es un nuevo sentido político; es decir, un nuevo sentido de vida, y esto significa: vivir la vida del proceso. El nuevo contenido no emerge como efecto de su propia inercia institucional, sino del propio proceso de recomposición nacional, como base real de la nueva legitimación: el potenciamiento de las naciones indígena-originarias. Ese es el suelo (lo histórico-material) plurinacional de legitimación del nuevo Estado; sin él, lo que acontece es una pura recomposición del carácter señorial del Estado. Porque acudir a sus propias necesidades institucionales como el marco de su nuevo despliegue político, es tanto como hacer de su performatividad el contenido único del cambio. Se
 cambia para no cambiar nada; el cambio habría devenido en pura cosmetología (cuyo “cambio trascendental” consiste en cambiar de pechos pero no de forma de vida).
Por eso hay aporía, porque el proceso mismo manifiesta esa contradicción que enfrentan quienes se suman al proceso sin involucrarse en éste. Sin conciencia de qué es aquello que hace al carácter colonial del Estado, descolonizarlo no tiene sentido; todo se reduce a optimizar sus funciones, dejando sus fundamentos intocados, produciendo su reconstitución obligada. De ese modo, la aporía se produce, no por diverger en el proceso de cambio iniciado, sino por renunciar al propio cambio. Por eso en el proceso aparece un sector conservador: la nueva derecha nace de una izquierda que “ve” el cambio, pero no lo escucha, quiere dirigirlo pero no seguirlo. Por eso adjetiva apresurado lo nuevo que acontece; si el proceso no guarda semejanza con su parecer (su óptica eurocéntrica), lo que “ve” no es sino distorsión de éste (lo que antes eran distorsiones de mercado ahora son distorsiones del proceso). La paradoja señorial vuelve a rearticularse a
 partir de sus más hondos prejuicios. Zavaleta tiene razón: “Dígase a la vez que la única creencia ingénita e irrenunciable de esta casta fue siempre el juramento de su superioridad sobre los indios, creencia en sí no negociable, con el liberalismo o sin él y aun con el marxismo o sin él”.
Lo grave de aquello es que ese prejuicio es precisamente el prejuicio congénito del Estado colonial. De allí su carácter antinacional. Por eso no puede producir soberanía ni proyectar desarrollo propio; porque es incapaz de congregar y reunir al todo de la nación como su propia referencia, y hacer de ésta su carne y su contenido. En ese sentido, lo menos indicado es lo que se realiza por inercia institucional; se cree que una institución se transforma a sí misma, a partir de sus propias necesidades. Pero si sus necesidades nunca han sido las necesidades nacionales, entonces, ¿cómo sacar de aquellas una transformación de los propios contenidos que hacen a la institución? La magia no es gimnasia política y un Estado plurinacional no se deduce de la institucionalidad colonial. Ésta no puede producir aquél, y pretender aquello es, no sólo ingenuidad, sino -lo que es peor- ceguera histórica.
Lo que manifiesta la marcha (encabezada por la CIDOB) es precisamente esa contradicción. Si la reducción a 7 escaños indígenas eran una concesión a la derecha, cuando no se tenía la mayoría (negociación realizada por, entre otros, el ministro de autonomías, a espaldas de los actores, cuando de los 18 propuestos se baja a 12 y se negocia 5 más), ¿por qué ahora, cuando se logra los dos tercios en el Congreso plurinacional, se ratifica aquella depreciación en la representación indígena del nuevo Estado? Si ahora se esgrimen las leyes estructurales del nuevo Estado, ¿por qué ratificar en éstas los agravios anteriores? El modelo estatal parece no sufrir modificaciones.
La agenda que asume el gobierno ni siquiera es agenda propia sino respuesta a la propuesta de la derecha; los apresuramientos le obligan no a una más detenida transformación estructural sino a una reorganización cosmética. Porque el cambio ya no consiste en una transformación de los contenidos del nuevo Estado sino de una adecuación subordinada de lo plurinacional a las necesidades funcionales de la institucionalidad estatal. ¿Cuál es la respuesta de ciertos personeros de gobierno ante los reclamos de, sobre todo, la CIDOB? Se dice que los números (la cantidad de votos que hacen a una diputación) deben homologar una “igualdad ciudadana”. Pero esto es básicamente renunciar a lo plurinacional. Porque lo plurinacional no consiste sólo en la suma numérica de partes que componen un todo. Leer de modo cuantitativo el contenido de lo plurinacional es no haber entendido el carácter cualitativo del nuevo contenido de nación que, como
 plurinacional, está produciendo esta nueva recomposición de lo nacional-popular; que tiene en las naciones indígena-originarias el núcleo de emanación de la nueva disponibilidad común. De eso carece el Estado colonial, por eso siempre acaba en la legitimidad nula, porque al privarse de contenido nacional, lo que en realidad se priva es de legitimidad real.
La cuantificación reducida de muchos pueblos indígenas es la consecuencia histórica de un proceso de genocidio sistemático que inicia la colonia y continúa la república. Ahora bien, si de números hablamos pero, sobre todo, de reparación histórica que debe realizar el nuevo Estado, ¿contamos sólo lo que queda del genocidio y la descomposición como número natural?
¿En qué consiste la representación? Si la “adecuación” es el criterio de la representación, entonces lo cualitativo se subordina a lo cuantitativo, el ser humano a la cifra; porque la adecuación consistiría en adecuar lo plural de la nación a la igualación abstracta de la ciudadanía moderna. Marx tienen razón: “magnitudes de cosas diferentes no llegan a ser comparables cuantitativamente sino después de su reducción a la misma unidad”. La racionalidad del mercado es lo que organiza a la sociedad: la homogeneización del individuo es la condición de la ciudadanía. Para colmo, en esa abstracción, lo que sí se excluye son las naciones originarias; porque el Estado colonial, si pretende legitimación alguna es, precisamente, asegurando un país de ciudadanos sin indios. La clasificación social moderna es producto de una previa clasificación racial mundial, que naturaliza relaciones de dominación en estructuras jurídico-normativas;
 el carácter colonial del Estado prescribe entonces el modo de representación por igualación formal, renunciando a toda reparación histórica de su original clasificación perversa. Una representación de carácter cualitativo debiera entonces proponerse la reparación histórica como modo de reconstitución del contenido plurinacional del Estado. Pero si los criterios no cambian, la representación queda reducida a las estipulaciones hasta burocráticas de otro ciclo estatal.
La primera muestra de desmontaje del carácter colonial del Estado, debía ser la resignificación de la representación. Porque lo plurinacional no se reduce a la cuantificación de las naciones que lo componen, tampoco al reconocimiento (hasta tardío) de nuestra diversidad. Lo plurinacional es la constatación de que la unidad, es decir, el sentido de nación, o es común, o no lo es en absoluto; la unidad no es algo dado o algo que se impone, sino el hecho intersubjetivo del reconocimiento de todos los sujetos en tanto sujetos. Este reconocimiento no es un plus sino la condición ineludible del reconocimiento mutuo; la dignidad empieza por reconocer la dignidad absoluta del Otro, del negado y excluido: el indio. Reconocer sus derechos como sujeto significa reconocerle como persona con derechos anteriores a todo Estado de derecho. El Estado colonial nunca invitó siquiera (para ser parte del país) a quien fue hasta tributario, pero nunca
 perteneciente al país de los patrones; ahora, que es posible remediar aquello, resultan invitados de piedra en un Estado que pretende recomponerse sin estos.
El carácter cualitativo de la representación indígena, tenía que ver con el carácter nuevo que debía ir adquiriendo el nuevo Estado; es decir, no es el Estado el que otorga un nuevo sentido al todo de la nación sino al revés: el todo de la nación, su carácter plurinacional, es el que otorga sentido y contenido al nuevo Estado. Por eso, el cometido del Estado, el hincapié de sus empeños consiste en producir las mediaciones necesarias para que esa donación de sentido se haga efectiva. El paternalismo del Estado consiste en no saber recibir; el que no sabe recibir tampoco sabe dar, por eso sólo manda, de modo unilateral: manda mandando, no manda obedeciendo.
Para que el nuevo Estado se llene de contenido, debe recomponer económica y políticamente a las naciones que lo componen (debe dotarles recursos propios del Estado y no esperar que las autonomías indígenas dependan de otras fuentes; si no se quiere más injerencia externa, se debe cortar de inicio una situación de dependencia); no puede darse ahora el lujo miserable que se daba el Estado colonial: prescindir de la nación hasta su desaparición. Recomponer las naciones significa, en última instancia, recomponerse a sí mismo. Por eso lo plurinacional no es un agregado culturalista sino la respuesta crítica al concepto devaluado de política que desarrolla la política moderna. Lo plurinacional demanda la ampliación democrática del ámbito de las decisiones. Insistimos, lo plurinacional no quiere decir la suma cuantitativa de los actores, sino el modo cualitativo de ejercer la decisión: somos efectivamente plurales cuando ampliamos el ámbito de
 las decisiones. Lo excluyente del Estado colonial proviene de la reducción que hace de lo político; por eso hace del Estado de excepción su Estado de derecho; su dominación es dominación pura porque su expresión normativa, en cuanto ley, es la naturalización (racialización) de las relaciones de dominación. La privatización de lo público, como empeño neoliberal, no es más que la persistencia obstinada en reducir lo político a su mínima expresión; por eso la nación deja de existir cuando las decisiones se usurpan.
Entonces, el carácter cualitativo de los escaños indígenas no puede homologarse por abstracciones que producen falsas equivalencias que no igualan sino discriminan. Si las ciudades acopian casi todo el universo electoral, esto no quiere decir que las ciudades congreguen todo el universo nacional; es más, si una recomposición nacional tiene como núcleo de nueva disponibilidad común al campo, entonces lo coherente es potenciar ese ámbito de disponibilidad. Lo cual no significa negar a la ciudad sino garantizarle también, en lo sucesivo, su propio potenciamiento; porque la ciudad misma no es nada sin el campo. El ámbito colonial por excelencia ha sido la ciudad, en desmedro del campo. Si ahora el campo, otra vez, debe de adecuarse a las necesidades de la ciudad, a su lógica, entonces la ciudad misma renuncia a su propia transformación. Por eso, el verdadero centralismo no lo ejerce La Paz, sino la lógica de la ciudad como apropiación de toda
 decisión. Por eso los “autonomistas” cambas no toleran otra autonomía que no sea la ejercida desde los centros de poder; en este caso, autonomía no es descentralización sino privatización de los ámbitos de poder. El proceso de acumulación hace de la ciudad ya no sólo el centro administrativo sino adonde la producción subordina sus propósitos. Por eso, desconcentrar el poder no era (como hace la ley de autonomías) repartirlo entre gobernaciones y alcaldías, sino suprimir la lógica de privilegios que eso siempre supuso, es decir, democratizar el modo de la representación; por eso las llamadas autonomías indígenas hacían siempre énfasis en la autodeterminación, porque el carácter colonial del Estado se manifestaba en esa secuela de instancias locales que garantizaban la exclusión sistemática, haciendo de los poderes locales el monopolio de los grupos de poder (por eso hay la insistencia en circunscribir los referéndums por
 autonomías indígenas entre las comunidades, porque la presencia de latifundistas o ganaderos generarían siempre, si no es la manipulación de estos, el empantanamiento paulatino de los mismos).
Ahora bien, si fuera la marcha (como aducen personeros de gobierno) financiada por otros intereses, ello no debiera ser razón para aplazar demandas que no son de ahora sino hasta constituyeron bandera en la Asamblea Constituyente. La condena apresurada sólo encubre la ausente voluntad política por remediar concesiones anteriores; los 7 escaños indígenas fue otra de las tantas renuncias que significó el manoseo de la derecha a la constitución. No salió la constitución deseada, ni siquiera se pudo realizar un juicio al Estado colonial; es decir, fruto de todos los remiendos, lo que salió no podía tener un carácter acabado sino transitorio. Y esa no diferenciación es la que lleva a la confusión actual: defender a rajatabla lo redactado es renunciar a los propósitos originales, es desistir y resignar la significación del proceso a la negligente displicencia de lo ya establecido. ¿Dónde queda entonces el ímpetu revolucionario, el proceso de
 transformación?
La situación colonial se vuelve a reproducir; el único diálogo posible es un diálogo entre sordos y mudos. Si he desacreditado al otro, todo lo que diga no tiene sentido (política señorial ahora actualizada; antes la consigna era: “no dialogamos bajo presión”, ahora el ministro de autonomías señala: “no hay diálogo con la marcha”, es decir, el Estado nunca baja, el pueblo es el que debe subir). Esta lógica expresa al Estado colonial: el pueblo está como mudo y el Estado está como sordo; no hay simetría en el diálogo porque, además, los menos (los conformados en minorías aun por este Estado) son los vencidos, los triunfantes no tienen necesidad de escuchar, la soberbia produce discapacidades: tienen ojos y no ven, tienen oídos y no escuchan. Si los derechos (como establece la ONU) de los pueblos indígenas es ley de la nación, ¿por qué ahora el derecho a la consulta queda depreciado a su nulidad jurídico-política? Si las
 naciones ya no son sujetos de decisión, ¿en qué consiste su autonomía? Si uno de los pretextos es el de la alteración territorial, recordemos que la primera alteración consistió en la delimitación colonial y luego republicana del espacio territorial; lo peor, la delimitación republicana fue producto de la lectura gamonal del espacio: “éste es el origen profundo o arcaico de lo que se llama regionalismo en Bolivia, es decir, la incapacidad de vivir el espacio como un hecho nacional”. Si Zavaleta tiene razón, entonces los pueblos del oriente también la tienen.
La lectura nacional del espacio como un hecho nacional es lo que siempre han destacado en la categoría de “tierra y territorio” (el espacio como hecho vivido, de carácter transpersonal y vinculado a un todo siempre asumido); denegarles la jurisprudencia sobre el/su territorio, es negarles ser parte constitutiva de la nación misma. En el caso especifico territorial, lo que se pide no es algo aberrante sino la reversión de las concesiones forestales (en territorio indígena) dadas por gobiernos neoliberales a privados; algo que debía producir este Estado y no esperar su demanda. Si no hay pretensiones de supuesta alteración limítrofe departamental, la negativa del ministro de autonomías y del vicepresidente, parece consistir en concentrar las competencias autonómicas en las gobernaciones departamentales a costa, otra vez, de los pueblos indígenas (por eso se les otorga algo sin recursos propios). Lo que se debiera potenciar no se potencia, el
 nivel de los pueblos; y sí se potencia los niveles donde se rearticula la derecha. La falta de visión produce falta de perspectiva: el Estado plurinacional mismo acaba despotenciándose, pues abandona a su suerte a su propia base de legitimación (y si va negociando por separado, lo que fractura no es una resistencia, sino su propio cuerpo).
Si incluso algunas demandas fueran contraproducentes, pues el pueblo no es infalible; ello no da derecho a la desacreditación. Hemos ingresado de modo formal al Estado plurinacional pero, de hecho, no vivimos todavía en él. Nos encontramos en tránsito hacia su realización. Por eso no se puede pretender su defensa intransigente, como si se tratara del Estado plurinacional ya logrado. Desgraciadamente esa es la actitud del fetichista, cuya relación con la institución es idolátrica, creyendo que la esperanza en un mundo mejor consiste en la celebración ciega de las condiciones presentes. Por eso deviene en conservador y afirma un Estado jacobino (como ya pretende el sector intelectual del gobierno) que condena toda alternativa que no signifique la afirmación de la suya. La historia no es inocente: Robespierre mata a Danton, o sea, la razón de Estado mata al pueblo.
La institución misma es preservada a costa del propio pueblo; por ejemplo, el ministro de gobierno señala sanción ejemplar para los ejecutores del linchamiento a policías en Huanuni, pero no hay el mismo interés en investigar a la propia policía que, en aquellos hechos luctuosos, tiene mucho que ver. El proceso de autonomización del Estado es ahora lo que produce una reposición de su carácter autista; por eso se cierra y cuando sale es de modo defensivo: “USAID financia la marcha contra el gobierno”. Si bien es cierto ese tipo de intromisiones y lo más procedente es la expulsión de entidades que realizan injerencia (por eso la propia CIDOB ya le dio plazo al gobierno: que expulse a USAID en 48 horas); lo propio de un Estado soberano, ante esa injerencia, es el despliegue de operadores políticos que detecten ese tipo de intromisiones y reconduzcan posibles conflictos a una resolución anticipada (para eso existe un Viceministerio de
 Coordinación con Movimientos Sociales que, en los hechos de Caranavi, hizo de mirón). Pero no puede desacreditar a los actores, sobre todo si son del mismo lado de la lucha; incluso si sus peticiones no fueran legítimas. Con eso, el mismo Estado se vacía de legitimidad.
Si se descarta una demanda porque supuestamente está financiada por la plata americana, deberíamos ser más autocríticos y reconocer que muchos ministerios y ministros son financiados por la plata de la cooperación internacional (no es necesario hilar fino para llegar a la conclusión de que USAID sabe cómo penetrar esos ámbitos). Critiquemos con el ejemplo. ¿Cuántos ministerios están prácticamente cooptados también por financiación internacional? Esto conduce a la siguiente aporía: se proclama la independencia pero no se renuncia a la dependencia. Porque quienes ponen plata en un Estado no lo hacen de modo inocente, sobre todo si son países del primer mundo. Un Estado que se plantea seriamente la independencia debe de cortar el cordón umbilical que le ata al dinero proveniente de la llamada cooperación internacional; porque quien pone la plata pone también los indicadores y los criterios de en qué y cómo se gasta esa plata. El primer
 mundo no es inocente; gasta muy bien su dinero en desarrollar el carácter dependiente de los países pobres. Un Estado necesita recursos. Esta necesidad es aprovechada para, mediante la financiación, estructurarlo según las estipulaciones globales (su modernización); de ese modo, acrecentando sus necesidades institucionales (generación de burocracia), se provoca su dependencia crónica. La dependencia se garantiza porque el propio Estado funciona para seguir dependiendo; la misma mentalidad oenegista se transmite al Estado: ya no es la utilidad de nuestros esfuerzos lo que da sentido a nuestra existencia sino el ser útil a los requerimientos de la cooperación, ya no se busca cumplir las necesidades del país sino ofrecerse a las actividades que despierten mayor interés para continuar recibiendo “cooperación”.
El carácter soberano del Estado acaba el momento en que le cortan ayuda. Tiene soberanía frágil porque, si sus exigencias se concentran en garantizar su sistema institucional, éstas le obligan a adoptar los indicadores globales, siendo que estos vienen además financiados (por eso el presidente de la Cámara de Diputados, al reconocer en la ley judicial su “modernización”, reconoce también nuestra subordinación a los indicadores normativos del primer mundo; pues desconoce que toda normatividad es lo deducido de la eticidad presupuesta en el propio mundo de la vida, entonces, en ese afán de “modernizarnos”, lo que copiamos no es sólo leyes sino una eticidad que no es la nuestra). La dependencia es más sutil de lo que se cree. Por eso la descolonización del Estado cae en pura retórica, cuando no se sabe bien en qué consiste su carácter colonial: “el impedir la constitución de la multitud entre los indios es un objetivo no debatible
 de toda una sociedad edificada sobre sus hombros”. Volvemos a Zavaleta.
Si para que haya señor tiene que haber indios, ¿tiene que haber sometidos para que haya Estado? Esta aporía no la puede resolver el colonizado, porque sus anhelos no superan su condición de siervo: él también quiere ser patrón.  En los orígenes de la Asamblea Constituyente, el presidente nato del Congreso, en un afán de contentar a todos, hizo posible la rearticulación de la derecha; al parecer no aprendió la lección, pues en la ley del régimen electoral no hay transformación del sistema político. Renunciar a una transformación del Estado y proponerse sólo su mejor performance, retrata la actualización de la paradoja señorial. Por eso la marcha molesta. Porque ella muestra que la paradoja está vivita y coleando, y anida en el sector conservador del gobierno. Pero el proceso no se diluye en el gobierno (o el gobierno en ciertos personajes; siendo justos, tampoco el instrumento político se reduce a la cooptación advenediza que
 soporta, como denuncian las bases), del mismo modo que el todo no se reduce a la parte. Este proceso empezó con una marcha de los pueblos de tierras bajas. Ahora que se inició otra marcha, ¿será que el proceso mismo toma la palabra, marchando, como reiniciando todo?
Dice una leyenda del pueblo guaraní: el pueblo no puede renunciar a la búsqueda de la-tierra-sin-mal, y si cree haberla encontrado, es el momento cuando el pueblo debe marchar de nuevo, buscando aquello que se consigue buscando: la-tierra-sin-mal. Lo que nos manifiesta la marcha es que el proceso no es algo dado sino algo que se va haciendo, a la marcha, en un país que empieza a recomponerse mirándose como lo que es, sacando de sí su proyecto propio: mirando atrás para mirar adelante. Apostar por el cambio fue un acto de fe, como dijeron las bartolinas: “Nunca más un país sin nosotras”. Ser fiel al proceso significa volver al acontecimiento, para eso volteamos la mirada: si ya no sabemos a dónde ir, hay que darse la vuelta, y ver de dónde se ha venido. Por eso nuestra historia vuelve a congregarnos, otra vez, como marcha.

La Paz, 30 de junio de 2010
Rafael Bautista S.
Autor de “PENSAR BOLIVIA: DEL ESTADO COLONIAL AL ESTADO PLURINACIONAL”
rincón ediciones
[email protected]

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Bolivia: la hora de las leyes

05/07/2010 by maestro Deja un comentario

 El propio texto establecía 180 días para la aprobación y promulgación de cinco leyes orgánicas, relacionadas con los poderes judicial y electoral y el sistema de gobiernos autónomos.

De esa manera, los bolivianos fijaron el 22 de julio próximo como fecha tope para la puesta en vigor de cinco normas llamadas orgánicas: la Ley del Órgano Electoral, y similares sobre el Régimen Electoral, el Tribunal Constitucional, el Órgano Judicial y una Ley Marco de Autonomías y Descentralización.

Una norma transitoria sobre autonomías, permitió antes la celebración de comicios regionales y municipales, el pasado 4 de abril, que poco más de cinco millones de bolivianos eligieran a más de dos mil autoridades en esos niveles.

La primera de las normas 

Según el propio Morales, en toda esta etapa ha sido meritoria la labor de los integrantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional para deliberar y sancionar los cinco proyectos.

Como nunca antes, el trabajo en comisiones y en plenaria todos los días de la semana, incluidos sábados y domingos y jornadas de feriado, apuntó el estadista, permitieron la entrega a tiempo hasta el momento de cuatro de cinco normas.

También el empuje y postura firme en los debates de los legisladores del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), mayoría en las dos cámaras (de diputados y senadores) dieron al traste con la aprobación de las leyes, estiman analistas.

La primera de las cinco normas en ser promulgada fue la del Órgano Electoral Plurinacional (OEP).

En solemne ceremonia en el Palacio Quemado, Morales consideró incluso que por mandato del soberano, se trataba del nacimiento del cuarto poder en Bolivia: el electoral.

El nuevo cuarto poder del Estado boliviano, junto al Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, remarcó, debe permitirnos no sólo elegir a las nuevas autoridades y revocarlas, son también decidir el futuro de Bolivia a través de los referendos.

La nueva norma genera una institucionalidad renovada en base a la democracia representativa, participativa y comunitaria.

El nuevo OEP estará compuesto por el Tribunal Supremo Electoral, los Tribunales Electorales Departamentales, los Juzgados Electorales, los Notarios Electorales y los Jurados de las Mesas de Sufragio.

Dentro del OEP se crea ahora el Servicio de Registro Cívico, que saldrá de la unión del Registro Civil y el Padrón Electoral.

También promulgaron la Ley del Régimen Electoral que regirá las consultas de autoridades judiciales del próximo 5 de diciembre, un proceso sin precedente en el mundo.

Al respecto, el Ejecutivo adelantó la necesidad de realizar un censo poblacional en 2011 para definir la cantidad de escaños uninominales y especiales (indígenas), según el número de habitantes en las circunscripciones.

Sobre la ley del Régimen Electoral, el presidente interino del Senado, René Martínez, precisó que el proyecto promueve la democracia intercultural en Bolivia, entendiendo por esto la democracia directa y participativa, representativa y comunitaria.

Dijo que en el caso de la democracia directa y participativa se establece el referendo, la revocatoria de mandato, las asambleas, cabildos y la consulta popular.

Justicia Renovada 

Otra de las leyes aprobadas y promulgadas en Bolivia es la del Órgano Judicial.

Sobre este proyecto, el presidente de Diputados, Héctor Arce, afirmó que con esta norma nace una nueva justicia y se marca un triunfo más de la Revolución democrática y cultural que vive el país. Arce recordó que, lamentablemente en épocas anteriores, la justicia se había convertido en un privilegio de unos cuantos, una prerrogativa de los poderosos, y no un derecho de todos.

Destacó como aspectos fundamentales de la nueva norma la descolonización de la justicia, la introducción en serio de la gratuidad y la creación del Defensor del litigante para proteger al ciudadano de a pie.

En adición, hizo hincapié en la próxima elección de los magistrados de la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional y el Consejo de la Judicatura.

Entre sus novedades, plantea la creación del Tribunal Agroambiental, el Tribunal Supremo, el Conciliador, el Defensor del Litigante, y el nombramiento de nueve magistrados, uno por cada región.

El Senado boliviano aprobó además la Ley del Tribunal Constitucional (TC).

Esta norma, de 163 artículos, nueve disposiciones transitorias y una disposición final abrogatoria, establece sus principios y la supremacía constitucional.

El Tribunal, como máxima instancia de justicia, quedó facultado, para disponer y definir en los conflictos y competencias de los otros órganos de poder público y entes autonómicos.

La nueva entidad será además fuente de consulta de determinados proyectos de ley, resoluciones no judiciales y no vinculadas a procesos administrativos, subrayó.

La norma sobre el TC prevé además los conflictos de competencia entre jurisdicciones ordinarias, agroambiental y la indígena-originaria-campesina.

Ese proyecto permite además legislar sobre el control de constitucionalidad en los estatutos autonómicos y las cartas orgánicas municipales.

El actual Tribunal Constitucional se creó por la reforma de la Carta Magna aprobada en 1994, y operativamente empezó a funcionar en 1999.

Autonomías, la más polémica 

Pese a un intenso proceso de socialización entre organizaciones sociales, instituciones públicas y privadas y expertos en todo el país, La Ley marco de Autonomías y Descentralización, a debate en el Legislativo, es la más polémica por sus alcances.

La titular de la Comisión de Organización Territorial y Autonomías de la Cámara Baja (Diputados), Betty Tejada, explicó que el proyecto tiene 137 artículos y se trata de un borrador susceptible de ser mejorado en consenso.

Esa norma regulará la organización territorial del Estado y la elaboración de los estatutos autonómicos, la transferencia y delegación competencial, el régimen económico financiero y la coordinación entre el nivel central y las entidades territoriales descentralizadas y autónomas.

Todas estas cinco normas serán traducidas a lenguas nativas (aimara, quechua y guaraní) para socializarlas.

Una segunda fase de ese plan contempla materiales audiovisuales y diversos recursos pedagógicos, para una mejor explicación de los contenidos.

Mario Hubert Garrido es corresponsal jefe de Prensa Latina en Bolivia

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DEMOCRACIA SIN EQUILIBRIO CON UN PROCESO SIN BRUJULA

29/06/2010 by maestro Deja un comentario

Todo proceso revolucionario se fortalece en la medida de su profundización y se desnaturaliza en la misma medida de sus desaciertos; en los últimos movimientos sociales protagonizados por los trabajadores del magisterio y fabriles, el gobierno tomo partido opuesto a las reivindicaciones del movimiento sindical, y en términos de la dialéctica histórica la administración gubernamental opta por el camino contrarrevolucionario.

El gobierno del M.A.S. al pretender desunir a la clase obrera separándola  de sus grandes objetivos históricos, tratando vanamente de confundir a los sectores populares, solo esta logrando fortalecer la condición de clase explotada de la mayoría nacional frente a las políticas del gobierno que hace todo lo posible por imponer su proceso de cambio; confirmando de este modo que sólo los trabajadores unidos a otros sectores populares coincidentes ideológicamente y un básico acuerdo programático sin improvisaciones de cargos en la administración del Estado defienden las verdaderas conquistas de liberación nacional garantizando todo equilibrio democrático.

Insistimos, que condenar, con discursos fogosos al capitalismo no define nada en absoluto, si no se modifican las estructuras que determinan las relaciones económicas y sociales de producción. Modificar las  relaciones de los grandes medios de explotación con las fuerzas laborales que son las únicas fuentes generadoras de riqueza es preocuparse por seguir la senda al futuro Estado Socialista.

En lugar de resolver estas contradicciones el gobierno opta la administración del Estado por políticas antiobreras, racistas y represivas, colocándose en el bando conciliador de intereses opuestos al “proceso”, quitándole lo revolucionario con el ropaje de una variante populista del sistema capitalista tan pregonado por el primer mandatario, conductas que amenazan con dejar al  “proceso de cambio” sin brújula.

No hay políticas de defensa de la economía familiar, ni un punto más del 5% al salario, y contrariamente negocian a puerta cerrada el aumento de tarifas del transporte cuyo costo afectara a la economía popular por tratarse de un servicio colectivo.
La inteligencia de estas políticas del gobierno, en lugar de mitigar la pobreza nacional están logrando agudizar la “crisis del bolsillo” popular.

Se respeta la propiedad privada, pero como y cuando?
Cuando se protege la gran propiedad latifundista y se avasalla la indefensa pequeña propiedad privada no es política de cambios sociales, y nada tiene que ver con los verdaderos postulados socialistas.

El proyecto del Código del Trabajo que propuso el gobierno esta al margen de los intereses del trabajador, pretende evadir la lógica de que los intereses de los empresarios capitalistas son opuestos al de los trabajadores, inculcan la ilusión de que ambas clases tienen intereses complementarios, que sin empresarios no habrían puestos de trabajo, cuando el concepto es de inverso contenido; es decir que sin trabajadores los empresarios capitalistas no tendrían posibilidades de existir, en cambio los trabajadores sin empresarios tienen opciones como la Co-gestión obrera y finalmente la Autogestión laboral.

La AUTOGESTION, también es aplicable en las comunidades campesinas agrarias que sin patrones trabajando las tierras de propiedad comunitarias pueden superar los índices de producción implementando tecnología moderna, hecho que no es posible si persisten con la propiedad individual del minifundio.

Nada de estos conceptos resuelve la propuesta del Código del Trabajo elaborado por el gobierno ni la contrapropuesta redactada por los asesores de la Central Obrera Boliviana. Lo irónico es que el populismo en nombre del “anticapitalismo” aplica en la agricultura y en las empresas políticas que apuntan a la consolidación del sistema capitalista, y los resultados a futuro significarán  el rápido desarrollo del oprobioso sistema, éste criterio nos aleja de los fundamentalistas por que no creemos en que “en el crecimiento del capitalismo esta la garantía de la victoria sobre él”

Las falencias ideológicas del partido gobernante de Evo Morales Ayma, conducen a la crisis de ideas respecto al Control Social. Confunden la presión social que son las marchas masivas con el Control Social que deberían ser responsabilidades con derecho a voz y voto en la conducción de las empresas, y cuando se aventuran en diferenciarla caen en la falacia de adjudicarse instituciones a nombre del Control Social para  cambiar y recambiar personal cuyos fines son complacer a sus adherentes con cargos públicos sin responsabilidades técnicas ni administrativas.

El gobierno debiera insertar en su Código del Trabajo propuestas que impliquen seriedad sobre la autogestión laboral con responsabilidades de los trabajadores en la conducción de las empresas, en el manejo técnico, administrativo y, el destino de la producción en las empresas estratégicas hidrocarburíferas como prueba de que realmente estamos camino  a un futuro estado socialmente justo y participativo. Los socialistas del PS.1-(M.Q.S.C.) acordes con la dinámica de los tiempos no somos partidarios de cambiar el capitalismo neoliberal por un capitalismo estatal totalitario.

Se incrementa día a día la burocracia gubernamental del Estado a costa del erario nacional, creando una especie de Superintendencia de Fronteras con Juan Ramón Quintana, y una seudo gobernadora en el Beni (Jessica Jordán), tratando de ganar autoridad en los departamentos donde no se pudo ganar en las justas electorales.

Los conflictos por el copamiento violento de las Alcaldías de Quillacollo y Sucre no se limitan a ser torpezas, son  el  quiebre del equilibrio de la democracia participativa, el gobierno al perder credibilidad por sus errores administrativos vio su merma electoral, y hoy pretende copar espacios perdidos con práticas propias de los neoliberales. Esas formas deshonestas nada tienen que ver con la moral socialista.

LA CUESTION DE LAS 36 NACIONALIDADES DEL ESTADO BOLIVIANO

En la construcción del Estado Socialista no es problema la cantidad de nacionalidades, por que el interés de clase que inspira al socialismo esta por encima de nacionalidades y continentes.
El problema en nuestro país radica en que los resabios neoliberales en el Estado Popular vigente, aprovechando los vacíos conceptúales de la NCPE respecto a las autonomías pueden manipular la cuestión de las nacionalidades para lograr réditos políticos contrarrevolucionarios.

Los socialistas  apoyamos la marcha de los pueblos originarios del Oriente organizados por la CIDOB, tienen un sentido de autodefensa, y el gobierno en su propuesta de Ley marco de autonomías debería considerar temas básicos como las siguientes:

Garantizar las autonomías de los pueblos indígenas con total igualdad de derechos a todas las nacionalidades. ¡Ni un solo privilegio para ninguna nación, ni la mas mínima injusticia con ninguna minoría nacional, pretender imponer la cultura y costumbres de una nación por mas numerosa que sea por encima de las otras es sometimiento, sinónimo de dominación. Ejemplo: El año Nuevo Aymara es de la cultura aymara y no es común a todas las nacionalidades, las demás naciones están en su derecho de exigir igualdad de trato y respeto a sus culturas usos y costumbres.

Los socialistas somos conscientes de que los pueblos que pretenden someter a otros no pueden ser pueblos libres ni ejemplo de democracia participativa.

MARCELO VIVE LA LUCHA SIGUE
NO A LA DIVISION DEL PAIS

La Paz, 23 de junio de 2010

DIRECCION COLEGIADA DEL PARTIDO SOCIALISTA UNO (PS.1- M.Q.S.C.)
[email protected]
Jaime Alcocer Rojas 1er. Secretario S.E.N., Alcides Monasterios Castro, Gonzalo Valdivia Rojas. José Tirado Cruz, Carlos Tavera Villegas, Walter Guzmán Aguirre, Raúl Rodas Velarde, Luis Barrios Balanza, Juan Solares Quintanilla, Bismarck Imaña Pacheco, Carlos Medina Estévez, Fernando Bustillos Agramon, Juan Peña, Gaby Martínez Gutiérrez, Boris Arias Pizarro, Rolando Patzi P. Fidel Oruño Hernández, Beatriz Cruz, Guillermo Copa Duran, José Echalar Martínez

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: Bolivia, DEMOCRACIA SIN EQUILIBRIO CON UN PROCESO SIN BRUJULA

En Bolivia ganó la democracia, perdió la derecha y el MAS

31/05/2010 by maestro Deja un comentario

En esta coyuntura se sintetiza lo que afirmamos a lo largo de varios años: en Bolivia no hay una descolonización sino una reconfiguración del proyecto neoliberal y en este nuevo momento político que se avecina se vislumbran reconfiguraciones del movimiento societal y del poder, donde se abren nuevas posibilidades de cambio desde dentro y desde fuera del Estado. Los viejos conflictos (autonomías, agenda de octubre, etc.) se juntaran con los nuevos (desde implementar y acatar la Constitución hasta trascenderla) y la territorialización de los mismos marcaran la época.

Pareciera como que la politizada sociedad boliviana solo esperaba estas elecciones para abrirse al debate y esclarecer un conjunto de ideas equivocadas sobre la naturaleza, situación y tendencias del régimen político. Dos de ellas son: ¿El MAS y su Gobierno a quienes realmente representan?, ¿La sociedad esta polarizada en una bifurcación de proyectos? Si atendemos a la práctica gubernamental de estos 5 años el MAS y el Gobierno se ubican en el justo centro entre una izquierda que no termina de consolidarse como tal y una derecha que nunca entendió la oferta de gobierno compartido que le ofrecía el MAS. Un gobierno que en aras de la conciliación aceptó lo principal del proyecto de la derecha como la centralidad de las autonomías departamentales frente a otras autonomías, la irretroactividad de la propiedad terrateniente, tres décadas de seguridad irrestricta para las trasnacionales hidrocarburíferas, una reedición del discurso neoliberal emenerista. De otro lado retoma las demandas indígenas campesinas vaciándolas de su contenido revolucionario e incluso emancipatorio y recurriendo al asistencialismo mediante bonos para los sectores empobrecidos, evita el fortalecimiento de la izquierda. Al conservar el sistema político renovado y manejar los modernos métodos de dominación el Gobierno se ha convertido en la mejor estructura de contención del movimiento societal desde abajo. Respondiendo a la segunda pregunta, no hay una bifurcación ni un Estado integral (ambos terminos de García Linera) lo que hay un proceso de lucha con apertura a diversas tendencias, entre ellas: una izquierda en ciernes asentada en los movimientos sociales, una derecha separatista y una centroizquierda ahora dividida en dos con sus líderes Juan Del Granado y Evo Morales; la primera de la clase media urbana y la otra de la clase media rural. El MAS viene agrietandose debido a un electoralismo que facilmente los hace perder de rumbo.

Aunque un balance electoral es relativo y va más alla de las cifras, muchos se preguntan: fue derrotado el MAS en las elecciones? No, fue una autoderrota del MAS y triunfo de la sociedad indígena y mestiza popular boliviana por que en diciembre de 2009 este partido sacó 3 millones de votos y el 4 de abril de 2010 menos de dos millones lo que refleja que en más de 5 años el MAS no ha construido poder popular. [1] Para el Gobierno son procesos incomparables por que Evo tiene un carisma del que carecen los otros candidatos, si esto fuera así solo confirma nuestra apreciación de que sectores que controlan el Gobierno y el MAS ha intentado colocar grilletes a una sociedad en movimiento para inmovilizarla en aras de la unanimidad y prosecución en el proyecto recolonizador. Los movimientos no lo han permitido y han buscado salidas, en algunos lugares impusieron a sus candidatos y continuan luchando por la Agenda de Octubre, el Estado Plurinacional y los cambios que Bolivia necesita. La hegemonía del proyecto extractivista, del liberalismo y la opción por la lumpen cultura blanco mestiza urbano-rural clasemediera en detrimento de los indígenas y de la izquierda urbana de la pluriculturalidad y la diversidad de ideas revolucionarias es la marca de la época. Las elecciones, con sus propias nocivas influencias, son solo consecuencia de ello. Y así es visto por diversos analistas indígenas y otros interpretes como José Iglesias, Pablo Mamani, Pablo Villegas, Pablo Stefanoni y Pablo Dávalos, entre otros.

Rafael Quispe, sostuvo que en la evaluación electoral colectiva de dos dias de esta organización llegaron a la conclusión de que aunque perdió el MAS ganó la democracia y acusaron al gobierno de xenofobia, discriminación, dedazo, amedrentamiento y autoritarismo. Directamente señalo que García Linera y su entorno son los responsables de este comportamiento, de imponer candidatos y de impulsar el proyecto neoliberal y sus megaproyectos como el Iirsa y sus corredores de exportación. [2] Otra grave acusación de este dirigente indígena contra el Gobierno tiene que ver con la Cumbre Climática en Cochabamba donde los organizadores trataron de impedir que la Conamaq, Movimiento Sin Tierra, AGP, Cenda, FOBOMADE, Bolpress y otras organizaciones instalen una mesa sobre los pueblos indigenas de Bolivia y el medio ambiente. Finalmente las organizaciones indígenas impusieron la Mesa 18 externa al evento donde esperarían a los indigenas latinoamericanos para debatir su problematica cotidiana y estratégica. La participación en este evento fue acompañada de una marcha de diversos pueblos indígenas contra el gobierno y las ONGs que lo apoyan. Entre los mas importantes estan los guaranís, weenhayek, tapietes del Gran Chaco donde se concentran 350 pozos que no solo destruyen el medio ambiente sino que siguen perforando sin el consentimiento indigena. Una decisión del Consejo de Capitanes de la Asamblea del Pueblo Guaraní y no del imperialismo como sostiene el gobierno. Lo mismo ocurre con los indígenas Mosetenes y Lecos que se oponen a la inconsulta exploración petrolera en la amazonía paceña. La división es un mecanismo efectivo de poder, oriente-occidente, campo-ciudad, clases sociales, mestizos indígenas-blanco mestizos, campesinos-indígenas, colonizadores-campesinos indígenas y entre los indígenas divididos en 36 grupos etnicos o nacionalidades que le permite al gobierno tratarlos a todos como minorías, que desde una ascendrada visión electoralista por separado carecen de valor. Todos estas agrupaciones merecen el mayor respeto por un Estado Plurinacional, pero si el criterio es someterlos como minorías -como también lo hacen en la ciudad- lo mejor es tratarlos como fragmentos tribales, que es la apariencia que nos presenta el MAS. Mil fracciones que se pelean por candidaturas y prebendas.

El Gobierno desde hace mucho estaba confrontado con el movimiento indígena. Polemizaron por aceptar un ciudadano un voto y dejar a los pueblos y movimientos sin participación colectiva, por la Constitución y el cambio de un 25% de la misma y aceptar la existencia de latifundios como resultado de concertaciones con la derecha; por la ley electoral que les dió 7 escaños dejando a 29 sin representación; por no consultar siquiera a los pueblos indígenas para que inviertan las trasnacionales extractivistas; por aliarse con quienes los humillaron, golpearon y asesinaron; por imponer candidatos, por permitir los biocombusibles, por el proyecto mercantilista de tierras, etc. que se resume en ser un Gobierno antiindígena pero indigenista, por aparecer como defensor de la tierra y el medio ambiente y permitir que contaminen las trasnacionales, en fin por representar la ambiguedad, sin norte para los pobres pero que ofrece un gran futuro a la oligarquía y trasnacionales. Las tensiones ambientales entre los indigenas y el Gobierno tenían un largo recorrido, meses atras ocuparon minas de empresarios extranjeros y nativos en defensa de su territorio, en mayo de 2009 ocuparon minas de la trasnacional canadiense Vista Gold. En julio de 2009 en el Encuentro Nacional Ampliado de Secretarios de Recursos Naturales de las organizaciones indígenas originarios y campesinos realizado en La Paz con asistencia de CONAMAQ, CSUTCB, CSMIOC-BS, CIDOB, MST, con otros representantes indígenas y afrobolivianos resolvieron exigir ser consultados, repudiaron manipulaciones en los casos de YPFB-Petroandina y otros proyectos hidrocarburiferos y mineros y exigieron su nulidad, demandaron monitoreos, compensaciones e indemnizaciones, entre otras reclamaciones y finalmente convocaban a un debate nacional. Como respuesta el Gobierno acusó a ciertas ONGs de manipular y confundir a los indígenas. Los problemas ambientales en Bolivia son generalizados y muchos atañen a la responsabilidad gubernamental tanto por actividades productivas (YPFB, ingenio mienro de Machacamarca, etc) como en infraestructura (IIRSA) servicios del tipo provisión de un diesel sucio, baratio y contaminante; o por acciones o ausencias de los poderes públicos en su acción jurídico-política. Las amenazas de „investigar” o „aplastar” a organismos asesores o la oferta de fondos públicois para silenciar a los movimientos solo son indicadores de haber más que aprendido las lecciones neoliberales.

Gran parte de estos deslices fueron protagonizados abierta u ocultamente por Alvaro García Linera, quien presume de teórico de la revolución apoyado, según él, en el marxismo clásico como antes en otro lugar ya lo vimos. El 9 de abril de 2010 ofrece una conferencia magistral en la UBA donde como buen matemático hace gala de su postura positivsta y comienza armando un marco teórico ad hoc, a comprobar arbitrariamente, pero que la práctica demostrara su inconsitencia. En esa construcción nos dice – criticando a las concepcionesextincionistas y petrificacionistas (sic) del Estado- que con la globalización cambia el caráter del Estado por la influencia de instituciones supraterritoriales, que imponen regimenes de derechos, ambitos de decisión económica y militar. Por una sola vez, en su texto, a estas relaciones les llama política imperial. Por que no desarrolla esta idea inicial y solo le dedica 10 líneas para demostrar? Por que para el es un tema ya resuelto, cuando habla de los grandes avances en la descolonización sostiene que se avanzó de la descolonización política, a la cultural y paso a la económica y material -superando al proceso en Sudafrica- al depositar (sic) la propiedad de los resursos económicos tierra, recursos naturales en manos de los movimientos sociales y el Estado. [3] El único comentario, pues estos estan a lo largo del presente ensayo, sería que la logica matemática no sirve en la pólítica.

No obstante la derrota política en la capital, en Oruro: la tierra de Evo, en los bastiones de la combatividad indígena como Achacachi, Mecapaca, Coripata, Moco Moco, Sorata, Pucarani -los símbolos de la indianidad de Evo y García Linera- y en las grandes capitales (en el Altiplano bajaron de un 80% a un 55%) consideramos que tampoco es posible negar los avances electorales del MAS. Cuando solo atendemos al dato electoral podriamos decir que inclusive con el fraude de la oposición el MAS tuvo el más grande triunfo electoral con 2/3 de municipios y gubernaturas. De 9 gubernaturas ganó seis y de 337 alcaldías ganó 230 aunque haya perdido varias de las grandes ciudades. De no haber habido fraude, reconocido por el propio Presidente de la Corte Electoral de Santa Cruz al autorizar nueva votación en más de 120 mesas con el objeto encubierto de que no haya nuevo sufragio en todo el departamento, el Mas quizás hubiese ganado las gubernaturas en dos departamentos más (Beni y Tarija), en Santa Cruz hubiesen ido a una II vuelta y ganado en otros municipios. El objetivo del fraude era ganar por más del 50% en Santa Cruz para que no haya segunda vuelta, derrotar al MAS en sus bastiones del oriente, en ciudades como Montero, La Guardia, El Torno, etc. y asegurar la Media Luna. Si bien la derecha cruceña se atrinchera en un nucleo duro, en un segmento de la sociedad cruceña que no llega a un tercio de la población, politicamente estaba dividida por que de las dos poderosas cofradías que dominan el Oriente boliviano una logía es militarmente separatista y la otra lo hace politicamente, sin embargo estan unidas por la defensa de sus tierras e instituciones. Con un Comité Civico resquebrajado y la embajada norteamericana y sus fundaciones-ONGs bajo vigilancia los financiadores imperialistas de las derechas ya no sabían ni como ni a quien financiar. La derecha no reunía a 5 mil personas en sus convocatorias, la única salida era el fraude con el riesgo de que si se llegase a descubrir unos denuncien a otros.

Evo Morales el 11 de abril, con una semana de meditación seguía en otra onda, la hegemonista, en TV-Bolivia hacia una evaluación en la que inmodestamente señalaba que el nunca se equivoca y quien se equivocó fueron los movimientos sociales, negó haber intervenido en la nominación de candidatos y otra vez denostó al dirigente de MSM. Para el Presidente „quien no esta con Evo y con el MAS no esta con el proceso” ; del mismo modo que a su manera se autoelogia el Vicepresidente „sin el intelectual revolucionario no hay revolución” : dos megalomanías que se alimentan mutuamente. Otra manera de decir que la línea correcta lo decide todo y que el partido expresa la pureza de la línea . En la mencionada evaluación el Presidente no reparo en un gran error que explica mucho de lo ocurrido 1. Al decir que el nunca se equivo, reconocía que los triunfos se deben a su acierto en nominar candidatos y 2. Cuando dice que gente del MAS que no fue seleccionada por los “movimientos sociales” se lanzó por otra agrupación y ganó significa que quienes seleccionaron fueron las cúpulas y no las asambleas. Atrapado en una forma de alienación política ahora son los sindicatos los instrumentos de la revolución la CSUTCB, los cocaleros del Chapare y la COB. Indígenas quechua-aymaras lo han decepcionado al Presidente, lo han traicionado al haber aceptado ser candidatos por otras fuerzas políticas. Y cuando las bases de la CSUTCB, de la COB o los propios cocaleros inicien una lucha por sus derechos con quien se quedara el Presidente?

Es cierto que Bolivia continua su proceso de reidentificación indígena y que Evo hace bien en estar cansado del prebendalismo y la corrupción, pero esta mal el tratamiento de estas contradiciones al darles una atención personal y no someterlas a un debate colectivo. Al utilizarla para cuoteo y no mpara colocar mejores cuadros. El MAS ahora tiene mas gobiernos, municipios, gubernaturas, consejeros y consejales pero eso no nos hace olvidar que el gran error político electoral en los términos pragmáticos con que se manejan los procesos fue imponer desde una posición hegemonista y romper la alianza con el MSM en lugar de consolidarla y mientras estaban distraidos en dimes y diretes con sus antes mas firmes aliados la derecha de la media luna preparaba un gran fraude que le de al candidato de la derecha cruceña (los verdes) más del 50% y evitar una segunda vuelta y que en los tres departamentos donde habia equilibrio de fuerzas se agreguen los votos sufiientes para tener una mayoría simple. El fraude se hizo sobre las actas de mesa y en vaciado informático. Prácticas que ya las habían ensayado antes y que les dio buen resultado. De hecho los jurados electorales en estos lugares fueron colocados por los poderes departamentales. Algunos olvidan que aunque la derecha pueda estar resquebrajada y sus dos poderosas logías (Toborochis y Caballeros del Oriente) confrontadas entre sí mantiene grandes intereses que los unen, solidaridades orgánicas y poderosas instituciones como el IBCE, la CAO, la CAINCO, la prefectrura, el municipio, los diarios, emisoras radiales y canales de TV y por supuestio la Corte Electoral. Y lo más importante autonomía para continuar defendiendo sus intereses. Otra distracción de los gobernantes en su algarabía por el triunfo de diciembre fue impulsar que Bolivia sea la sede de la organización de Miss Universo, quizas buscando el apoyo de la población cruceña tan aficionada a los concursos sin importarles el rechazo y las protestas de las organizaciones de mujeres que rechazan estos eventos. [4] Otra expresión de la desconfianza en las bases y la ausencia de trabajo colectivo y organizado es que hubo representantes y personeros del MAS en las cortes electorales que avalaron con su firma el fraude en mesas. El exceso de confianza de los defraudadores al dejar ánforas en basureros, dejar las actas en lugares visibles, etc.

En los días postsufragio mientras se hacía el escrutinio y proliferarban las denuncias de fraude principalmente en Beni, Santa Cruz y Tarija el Fiscal llegaba a Santa Cruz a continuar con sus averiguaciones sobre el conato de golpe del 2008. Otra vez el Gobierno y el MAS evidenciaban su falta de cuadros: ministros y funcionarios con capacidad de manejar las contradicciones con la oposición. En efecto el Gobierno no expresaba claridad para legitimar su confrontación con las logias cruceñas que organizaron el golpe justamente después de las elecciones y desde las instituciones que controlan responden con torpes y falaces argumentos. Los nuevos Ministros y funcionarios dejan mucho que desear cuando razonan o ejercen la gestión. Lo que pretendemos destacar es que gente como Isac Avalos en lugar siquiera preparar cuadros electorales se aliaba con segmentos de lo más podrido de la derecha (la Unión Juvenil Cruceñista, las barras bravas de Orioente y Blooming, etc) y Evo Morales y su comandante electoral lo alentaba mientras se enfrentaba fratricidamente con Juan Sin Miedo. Evo justifica la alianza con las cúpulas criminales de Santa Cruz diciéndonos que se trata de bases sociales engañadas, cuando las alianzas son con personas enjuiciadas por atentar contra el Estado. Al perder perspectiva y romper con los verdaderos luchadores de El Alto, la CIDOB, de CONAMAQ, y muchos otros de las organizaciones incondicionalmente leales como la CSUTCB y Bartolina Sisa -al tiempo que sometía a las cúpulas de la COB- no tuvo cuadros electorales ni de dirección que siquiera descubrieran el burdo y escandaloso fraude que consistió en crear mesas fantasmas, agregar votos, borrar los del MAS, manipulación informática. El diseño electoral iba en contra de los sectores populares pues en estas elecciones se votaba cinco veces lo que confundio a mucha gente que invalido su voto al viciarlo o voto en blanco.

Sin embargo los errores de fondo son otros, mas estratégicos y estructurales. Los pactos políticos tienen su correlato con los económicos, que se evidencia cuando así como acuerda con la UJC también lo hace con las trasnacionales hidrocarburíferas, mineras, agropecuarias; asi como pactó en su momento con USAID, con el PNUD o con el financiamiento europeo para financiar campañas y ofrecer dádivas sociales también lo hace con 44 trasnacionales del gas y petróleo y cientos de hacendados, muchos de los cuales son esclavistas. A las que se agregan otras cien mineras que provocan un verdadero ecocidio. Las trasnacionales y organismos multilaterales, el Estado y las embajadas son las principales fuentes de corrupción. Mientras no se afecte la propiedad privada, derogue el DL 21060 ni se apliquen políticas públicas comunitarias o socialistas no habrá descolonización. La defensa de la propiedad privada esta llevando al extremo de que tierras Comunitarias de Origen (guarayos) esten privatizando parcelas ricas en minerales y madera a rusos menonitas, y otros.

Cuando Alvaro García en enero de 2010 cambiando de discurso -ya no habla de capitalismo andino- señala que el MAS ha superado la bifurcación y ahora tiene todo el poder en un Estado integral -que vuelve a unir sociedad y política- que genera el 31% del PBI y que los retos son implementar la nueva institucionalidad, fomentar la industrialización y ampliar los derechos a todos los pueblos para construir el Estado Plurinacional, pluricultural e integral. El cree que cualificando a los nuevos cuadros políticos, articulando a la clase media y depurando a quienes no esten con la cúpula, el transito al socialismo esta hecho [5] . Lo cierto es que el comunitarismo y el socialismo solo son adornos al igual que los rituales de triunfo en cada evento electoral. La socialización del poder y la riqueza, la reducción de la explotación y el racismo, el eurocentrismo y el culturalismo no han sido tocados. En realidad hay un respeto por la privatización de la economía y del poder, por el viejo Estado nacional y por la concentración de la riqueza y la política, que amenazan la lucha por la descolonización. La preexistencia de los pueblos originarios, la imposición de la plurinacionalidad si bien son fuertes fundamentos para la descolonización, por si solos pueden conducir a un chato culturalismo y al capitalismo andino. Los indígenas de la CONAIE y la CIDOB entienden que son marginados del poder político aun uninacional y que sus derechos son cotidianamante violentados, una muestra esta en que los gobiernos de Bolivia y Ecuador otorgan licencias ambientales anticonstitucionales a trasnacionales mineras e hidrocarburíferas. Los pueblos indígenas al defender sus territorios y los derechos sobre ellos se constituyen en sujetos anticoloniales y consideran implicitamente que solo el anticapitalismo permanente puede llevanos a la auodeterminación y emancipación. En su lugar la institucionalización de los movimientos en organismos tipo ONGs sustitiyen a las decisiones comunitarias. En el plano de la teoría el error de Alvaro García es no tener en consideración por lo menos tres cuestiones- La primera es que el capitalismo como sistema de organización de la economía esta basado en el crecimiento y eso no ha cambiado, los cambios político-institucionales y culturales no van acompañados de cambios respecto a la naturaleza, al sistema productivo, a las tecnologías, a nuevas relaciones sociales y a la vida cotidiana ; segundo, que en el proyecto neoliberal el Estado es un aparato productor de capitalismo y ese proyecto sigue en marcha, la Ley 21060 que reproduce la acumulación y las rentas entre la burguesía comisionista y su correlato la Ley de Participación Popular que engendra segmentos burgueses en el mundo indígena. Y tercero que la Constitución y las leyes que se vienen preparando tienen un alto contenido neoliberal, proterrateniente y de centralidad en el beneficio a la inversión privada como producto de las negociaciones con la derecha gestionadas precisamente por Alvaro García Linera.

La relación entre nación, identidad y democracia es un tema en continua discusión. El Estado oligárquico tan cuestionado ha sido reconstituido varias veces y con el neoliberalismo entra en crisis modificando sus estructuras. Al mismo tiempo la nación, las nacionalidades y las étnias se reconfiguran. Es correcta la preocupación del Grupo Pukara y del ex Ministro Soliz Rada por las 36 etnias que si bien reconoce la diversidad también convierte a todas estas agrupaciones en minorías cuando algunas no lo son. Existe una mayoría quechua-aymara en occidente y otra guaraní-amazónica en oriente que por la recuperación de una memoria parcializada los intelectuales indígenas y mestizos , permanecen segmendas. Esta se basa en la idea de que los quechuas fueron dominadores sobre aymaras y los demas grupos étnicos en un momento histórico. Prolifera la consufisón si no recuperan la memoria de las luchas anticoloniales que han sido indiferenciadas uniendo a lo diverso contra el colonialismo. El Grupo Pukara reclama fortalecer la identidad quechua-aymara campesina y urbana, nacional e internacional para redefinir tanto la identidad como el lugar de estos en el poder político y en la economía. Los planteamiento esotéricos y de una concepción del mundo a imponer de algunos intelectuales indígenas debe considerarse como un momento de afirmación étnica a superar. La idelización de la reciprocidad, el holismo, la visión no lineal del tiempo, la noción de la pacha, la complementaridad, el consenso, el tercero excluido y sus simbolos y rituales son temas a desarrollar y debatir pero que no deben alentar un hegemonismo aymara o a una escisión étnica. De lo que se trata es de restaurar la hegemonía colla quechua-aymara en Occidente a la que no puede tratársele como minoría. Teoricos y políticos que en algún momento compartieron esta posición culturalista has sido aislados o segregados por diversos motivos: Felipe Quispe (ex Sec. Gral. de la CSUTCB), Román Loayza (ex Sec. Gral. De la CSUTCB), Simón Yampara (teórico del Suma Qamaña), Abel Mamani (exministro de aguas), Lino Vilca (ex-senador aymara), Felix Patzi (exministro de Educación), Porfirio Quispe (Presidente del Comite de defensa de la Industria Nacional) y otros. Miembros del Gobierno siguiendo las ideas de Silvia Rivera consideran que la descolonización se limita al colonialismo interno, a rechazar el multiculturalismo, el esencialismo, a los pensadores postcoloniales al impulso de nuevas formas de modernidad incluyente, a la adopción de prácticas y pensamiento descolonizador, a visibilizar la etnicidad de poblaciones abigarradas y aculturadas y la descolonización de gestos, actos y de la lengua. [6]

En un seminario de análisis de coyuntura realizado en La Paz donde participaron representantes de la Conamaq, la CIDOB y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) denunciaron al Gobierno por haber violado los derechos de la madre tierra, al no haberles consultado a los pueblos en materia de recursos naturales, por haber sido excluidos de la discusión de 100 leyes para concretar la Constitución, cuando los sujetos del cambio son ellos, cuestionarton al MAS por haberse comido a los dirigentes indígenas y reprocharon la intolerancia a la crítica por el Gobierno, y sarcásticamente dijeron que Evo Morales debia ser descolonizado. Finalmente sentenciaron: el MAS es el instrumento de las organizaciones sociales y no las organizaciones del MAS” [7]

En las elecciones de diciembre de 2009 Evo Morales ganó en La Paz y el Alto con una altísima votación que supero el 80% y en el Oriente supero el 40%. Entre „serpientes y vuelos en las nubes” – como Evo relató sus sueños juveniles [8] – construyó castillos de arena en compañía de su entorno blancoide palaciego. Lo endiosaron y se obnubilo a tal grado que se autonominó como Jefe de Campaña electoral nacional, impuso candidatos, aceptó como nuevos subditos ya no solo a emenerristas y adenistas sino a los duros de podemos y del Comité Cívico de Santa Cruz. Pablo Mamani -destacado sociólogo boliviano- atinó al mostrar la posible debacle en La Paz, El Alto, Achacachi, Oruro y otros lugares de occidente. [9]

Luego de la reelección presidencial el Gobierno se preparaba para las elecciones de abril de 9 gobernadores y alcaldes de todo Bolivia. El Gobierno de Morales venía de cinco triunfos seguidos con más del 50%, las presidenciales del 2005 y 2009, asambleistas en el 2006, referendum revocatorio de 2008 y el referendum por una nueva constitución de enero de 2009 (71 provincias por el si y 48 por el no) . En el revocatorio gano en 95 de las 112 provincias aunque perdió en el Beni, Santa Cruz y Tarija. En un pais con 58% de votantes urbanos y 187 municipios indígenas de un total 327 el MAS apostaba por las ciudades y no podía ser de otro modo si consideramos que solo el 12 de los municipios tienen autonomía indígena votada en referendum.

Un período marcado por el protagonismo del ejecutivo caracterizado por la conciliación con la derecha (respeto al latifundio, contubernio con los insurrectos del 2008, destitución de funcionarios antioligárquicos como Almaraz o anticoloniales como Soliz Rada) y el sometimiento de la izquierda, el pragmatismo político, hegemonismo, sectarismo y siniestras rupturas y alianzas. Y también por el predominio del fetichismo de la lógica electoral sobre las alianzas políticas y programas y lo más importante la escasa participación popular en el proceso: la elección de candidatos, peparación de personeros de mesa y como secuela el probado fraude electoral en los departamentos del oriente en particular en Santa Cruz, Beni y Tarija. Evo Morales se colocó al mando de la campaña nacional con el objetivo de ganar todas las gubernaturas (9) y las alcaldías de las 10 más grandes ciudades. Con un comportamiento autoritario y despótico emuló con creces a Yo el Supremo designando o aprobando con las personalidades de su entorno a los candidatos de todo el país, hizo a un lado a los movimientos sociales y mostró su despreció por los indigenas. Cual más vulgar megalómano creyo que cualquier candidato bendecido por él sería el ganador. Mas le preocupo proteger e impulsar a estos frente a los Sin Miedo que preveer el gran faude en el Oriente. Al extremo ególatra de lamentarse y casi llegar al llanto mas por su derrota en la capital: La Paz, que por lo ocurrido en el Oriente.

Muchos candidatos no fuerion elegidos desde las bases sociales. Y es que en esa perversa lógica los movimientos sociales no son funcionales electoralmente, se invisivilizan ante la presencia de las personalidades políticas y de la ciudadanía. Evo, Isac Avalos y su equipo fueron quienes aceptaron las mas deleznables alianzas con el estiercol de la política cruceña, terroristas y publicistas del separatismo: la Unión Juvenil Cruceñista, las barras bravas de Oriente y Blooming, la Federación de Estudiantes, Gloria Limpias proxeneta de las reinas de belleza y otros grupos de innombrables que fueron colocado por encima de la combativa militancia masista. Aceptó que contendieran por lo menos tres líderes del separatismo acusados de subversión: Ruben Costas en Santa Cruz, Ernesto Suarez de Pando y Cossio por Tarija. Se enfrento a Juan Del Granado ex-Alcalde de La Paz y Jefe del Movimiento Sin Miedo, quien en momentos cruciales en la lucha contra la derecha de la Media Luna -como ya lo hemos expuesto- le dió su apoyo incondicional y programático. Después de elogiarlo por haber sido el mejor alcalde de Bolivia lo acusó de agente del imperialismo, por mal uso de fondos, de recoger la basura de otras organizaciones, lo amenazó -como a todos los otros candidatos- de no darle apoyo financiero. Sus odios personales eran extensivos a dirigentes indigenas que formaban movimientos al margen del MAS, en particular de exmasistas, lo obnubiló a tal grado que su participación electoral la tomo como un desafío personal. El bloque histórico y la debil voluntad popular fue dinamitada por las tribus y mafias que rodean cotidianamente a Evo Morales y sus alfiles en el gabinete. Muchos de los candidatos eran personajes cuestionados por las bases y eso se expreso en el sufragio por nuevos grupos que se sienten segregados. Otra derrota aparece como una denuncia de los Ponchos Rojos de Ancoraima y Achocalla sobre fraude electoral del MAS contra sus candidatos.

Al final de la contienda consiguió en medio de los triunfos ya señalados una gran derrota municipal en las grandes ciudades mestizas excepto en El Alto, Cochabamba. En las regiones consolidó su poder donde ya lo tenía. Quienes salvaron al MAS por enésima vez fueron nuevamente los sujetos sociales en lucha que aun tienen esperanzas mesianicas, los movimientos sociales en su amplio sentido que ganaron muchísimos de los medianos y pequeños municipios indígenas y le dieron los votos rurales para ganar esas 6 gobernaciones.

Evo con cara de viernes santo ( como lo describió un perioodista cruceño) ocultando su arrogancia y torpeza de intentar imponer la unanimidad asumió una falsa autocrítica como Presidente, Jefe del MAS, representante de los cocaleros. No reconoció su derrota ni sus errores, la imposición de un liderazgo único, la ausencia de un movimiento o partido que trabaje desde las bases con democracia interna y pluralismo, con debate político y aceptación de la crítica, su deficiente gestión pública territorial, su extremado culturalismo abandonando el proyecto socialista y el cada vez mayor mandar sin obedeciencia a los pueblos. Sus alianzas ultraoportunistas como la que estableció con el corrupto Roberto Fernández (candidato a alcalde) y sectores de fascistas del oriente. No agradó a los sectores populares su posición hegemonista que ante un pueblo politizado y humilde que es retado a estar con el o contra él, que coloca como traidor a quien no esta con él. Tampoco mencionó la corrupción, el trafico de influencias de la dirigencia campesina, el cambio de elites prebendalista que esta propiciando el MAS, la separación de los dirigentes de las bases. No dice por que el pueblo vota por corruptos y secesionistas como Cosio o Rubén Costas.

Un grave error es culpar a la derecha de sus males como si esta orientación fuese una externalidad cuando es el principal problema interno al MAS. Una tendencia que esta parcialmente en mayor o menor medida en todos sus militantes, pero también hay una o mas fracciones claramente derechistas y corruptas que solo busca conciliaciones y echar por la borda a la constitucióin y las demandas populares. Ezquizofrenicamente idealiza los movimientos sociales corporativizados que García Linera intenta disolver en el MAS y por el otro los menospecia. La retórica comunitarista no tiene un correlato práctico, lo mismo ocurre con la mentada redistribución del poder y la riqueza. Los sindicatos se disuelven en el instrumento político y eso viene provocando reacciones. Lo positivo de la derrota es que se abren espaciós de crítica, de interpelación al poder. El intelectual indígena Fernando Untoja sostiene que los indigenas solo son parte de la decoración estatal y cuando edstos buscan participar les imponen tutelajes oligárquicos, reproducimos lo que afirma:

Evo Morales utiliza el discurso indigenista por que esta de moda. El Gobierno se ha puesto una especie de máscara indigenista para exportarla (al mundo) Lo real es que la izqujierda se ha puesto la máscara indigena y Evo Morales esta obligado a hablar de lo indígena(…)

Este discurso, en el fondo es colonizador por que se ocupa de colonizar y Evo ahora tiene un poder colonizante (…) Y todo esto se camufla en el discurso indigenista. Pero si continua así puede durar muy poco, los propios actores empezaran a hacer críticas. [10]

Agrega que ahora que de acuerdo a la Constitución todo indígena es plurinacional pierde su capacidad de cuestionar el indigenismo implícito que reivindica una comunidad imaginada, perfecta, de armonía cósmica y valores telúricos ocultando tras este folklorismo turístico la intención de conservar la hegemonía mestiza criolla. La ideología indigenista -en realidad multiculturalista- pretendería la inclusión de los pueblos indígenas originario-campesinos, la paradoja es que los indígenas que son mayoría, de la macroétnia quechua aymara no son incluidos.

Pero que ocurría antes de las elecciones respecto a las relaciones entre el ejecutivo y el movimiento indígena? Morales preparaba la I Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y acusaba abiertamente a la CIDOB de trabajar para el imperialismo. Y es que miles de indígenas afiliados a la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO) tienen programada para el 14 de abril una marcha de Riberalta hasta La Paz aprobada por el II encuentro nacional de la CIDOB demandando respeto a los derechos indígenas, autonomías indígenas, saneamiento de tierras, acceso a frecursos del Fondo Indígena, la reversión de concesiones forestales de empresas madereras, protección para las TCOs avasalladas por indígenas de occidente enviados por el ejecutivo paceño. Denuncian que desde hace mucho una reunión con Evo que no les presta atención. La CONAMAQ, consejo de indigenas del Qullasuyo también protestaba contra la CSUTCB -central campesina que con la COB, se han convertido en la alianza obrero-campesina que sustenta al Gobierno Central- por ser complice del ejecutivo en preparar una ley de tierras que promueve la mercantilización de la tierra en oposición a los territorios comunitarios indígenas. Priorizar una supuesta alizanza de clases -en realidad de cúpulas centroizquierdistas- y violentar, marginar y desconocer los derechos a la población indígena tendra que expresarse políticamente en algún momento. Veremos en unos días que opinan las bases de la COB, los fabriles sobre el neoliberal nuevo código de trabajo que mantiene la flexibilidad laboral, el trato individual y precario de las pensiones, criminaliza las huelgas e impide la sindicalización a los trabajadores públicos entre otros. Al margen de la corrección o no de la ley del servicio público Medicos y trabajadores universitarios estan iniciando un combate contra la misma.

Pero no solo son los indígenas pues el Encuentro de Secretarios de Recursos Naturales de organizaciones indígenas y campesinas, de comunidades interculturales y afrobolivianas de Bolivia realizado en enero de 2010 en La Paz protestan contra el modelo de gestión de recursos naturales de caracter desarrollista y extractivista y se solidarizan con los indígenas y campesinos en lucha de Jacha Suyu Paqajaki ( explotación de cobre, hidrometalúrgica Corocoro) CPILAC (Exploración Sismica del Bloque Lliquimuni Fase 2), APG Charagua Norte (Explotación de hidrocarburos) y nación Suras (explotación minera), el respeto a los derechos y territorios indígenas. La creación de un Tribunal de Justicia Ambiental y jurisdicciones agroambientales, recuperación de conocimientos ancestrales y que la trasferencia tecnológica concuerde con ellos, un desarrollo comunitario de acuerdo a los derechos de la madre tierra.

Es un peligro para el proceso que las principales medidas de este gobierno esten cuestionadas y la miseria no se haya siquiera atenuado. Campesinos sin tierra mientras 22 mil propietarioos poseen el 90% de la tierra, citadinos sin vivienda, flexibilidad laboral con desempleo y precaridad laboral, altos precios de los alimentos. La nacionalización de hidrocarburos significo recrear en base a La ley de Hidrocarburos 3058 del 2005, previa al Gobiernos masista, una empresa anónima mixta con financiamiento del BM y donde todas las fases exceptuando la extracción sigue en manos de las trasnacionales. Repsol y otras emporesas que en las auditorias dieron negativo siguen creciendo. El pais aun depende de la importación de combustibles y el desabastecimiento es permanente y los precios no se han reducido Es una fuente de corrupción donde probados corruptos como Jorge Alvarado, Guillermo Aruquipa o Manuel Morales siguen en funciones. Santos Ramirez, hoy preso, fue colocado como Ministro del sector a pesar de sus antecedentes delictivos. Corrupción que además provocó la paralización de la instalación de plantas para recuperar licuables o la construcción del gasoducto al Noroeste Argentino.

La corrupción ha minado la legitimidad gubernamental, hay empresas acusadas de haber colaborado en campañas electorales como la francesa Total, George Soros, las constructora de carreteras brasilera OAS y otras que continúan sacandpo beneficios económicos. También se ha especulado sobre el enriquecimiento con fondos de organismos multilaterales, de ONGs, del Gobierno de Venezuela el Ex Ministro Quintana y el contrabando.

Respecto a las trasnacionales mineras el caso de la minera San Cristobal -una de las mas grandes del mundo en zin, plata y plomo- en Potosí frontera con Chile, explotada inicialmente por Appex Silver (AS) de Soros y despues por la japonesa Sumitomo, que compro las acciones de AS, es denunciado por Soliz Rada por que ilustra las ventajas de pagar 35 millones de dólares cuando genera ganancias por lo menos 1000 millones de dólares, provoca una profunda contaminación ambiental y los impuestos que paga ni siquiera cubren el valor del agua utilizada. Los campesinos de Abaroa señalan que no tienen los servicios basicos, ni caminos, que la empresa San Cristobal no solo no hace nada por los espacios locales sino esta contaminando el agua que ellos beben. Exigen un proyecto de electrificación, antenas de comunicación, un impuesto por el agua, que en 20 años se calcula un costo de alredeor de 2000 millones de dólares, compensación por contaminación, entre otras demandas. El 16 de abril 600 pobladores de Nor Lípez y 30 comunidades aledañas de esta zona tomaron y quemaron las oficinas en Potosí, bloquearon caminos y la vía ferrea. El Gobierno solo atina a amenazar con el uso de la fuerza.

En otro lugar Soliz alerta sobre la ofensiva oferta de la empresa chilena Gas Atacama que ofrece pagar la deuda histórica por las aguas del Silala con un porcentaje de las facturas de gas que importara de Bolivia. [11] Otro caso que de seguro provocara conflictos entre el Gobierno-BID y los pueblos indígenas es la construcción de la carretera Puerto Suarez-Santa Cruz como parte del proyecto recolonizador IIRSA por que afectrá los derechos de los pueblos y de la naturaleza. De hecho la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas pide la supervisión de Unasur por los impactos negativos en lo social ambiental y cultural de los 510 megaproyectos de integración de negocios de las trasnacionales extractivistas con impactos en 12 paises de Sudamérica. Lo importante de esta resistencia indígena es que por primera vez se da una marcha indígena coordinada por centrales nacionales contra el Gobierno del MAS.

Es el modelo especulativo financiero extractivista -sostiene Zibechi- apoyado por Lula y sus aliados con el que no puede haber derechos ni Estado social sino creciente marginación de los de abajo. [12] Las trasnacionales también actúan desde terceros países sin que el Estado haga nada. La tolerancia y ambiguedad respecto a los reclamos sobre el mar y las aguas del Silala al Estado Chileno (por las que debería pagar 3,600 millones de dóalres y ofrece 3.4) o con las reservas acuiferas del territorio El Ayro en el tripartito por trasnacionales mineras. La reposición de aguas de bofedales subterraneos acumuladas en miles de años puede tardar 60 años o muchísmo más si consideramos el cambio climático y el deshielo de los andes.

En la proxima etapa, después de poner todos los esfuerzos en las ánforas durante un sexenio vendrán las demandas acumuladas y la exigencia de rendición de cuentas a los políticos, grupos de poder y mafias ya enquistadas en el MAS. Los movimientos sociales, organizaciones indígenas, intelectuales críticos, los obreros, los ciudadanos, gremios, sindicatos recomenzaran sus luchas por el tan propagandizado buen vivir : defensa de la naturaleza, vivienda, mayores ingresos, reducción de precios de los alimentos y combustibles, confrontación contra las trasnacionales, recuperación del mar, amenazas imperiales, etc. Sin embargo, la vida en armonía no puede anular la lucha de clases como sostiene Simón Yampara, por que no es un invento marxista sino producto de la propiedad privada y la explotación. [13]

La ingobernabilidad será el signo de los próximos años por variadas razones. En primer lugar tenemos las expectativas y demandas contenidas por las continuas contiendas electorales, unas seran desde el mismo MAS y aliados y otras de la oposición de derecha. Nos referimos a reivindicaciones por elementos básicos de la sobrevivencia salarios, empleo, tierras-territorio, vivienda, alimentación. Otro paquete de exigencias estará concentrada en la respuesta social a los nuevas decenas de leyes que concretarán la Constitución y otras por las aspectos de viejos reclamos que no fueron considerados en esa Carta. Las peticiones territoriales relacionadas con la autonomía tendrán un lugar especial, particularmente las regionales frente a la política del centro. La gran novedad es la gestación por iniciativa e impulso del mismo Presidente boliviano, de Juan del Granado y el Movimiento Sin Miedo, como movimiento nacional alternativo en las ciudades al que se agregaran, si estos actuan desde la izquierda con proyecto socialista, se agregaran los innumerables descontentos alejados del MAS conformando un peligroso frente. Y si es desde la derecha podría ser aun peor para el Gobierno. El MAS otra vez tendra múltiples frentes de lucha que van mas alla de la clásica oposición.

La descolonización no puede limitarse a la conciliación en los aspectos culturales, a la interculturalidad linguística y a la mitificación de la disminuida economía comunal, aspectos que contradictoriamente nacen en en el mundo urbano, añorando la armonía de una sociedad agraria; que sin embargo necesitan revitalizarse con creatividad. Cuando retornamos a la realidad predominan las reivindicaciones económico sociales antineoliberales y la defensa de las parcelas que en Occidente mantienen los pobladores urbanos para subsidiar su mercantilizada vida. Estamos ante la opción de los campesinos ricos por una economía comunal de mercado, mistificación que en la política se expresa en el consenso, el dialogo y la conciliación, la defensa de la propiedad privada y que se sintetiza en el capitalismo andino y la ansiada modernidad. Mientras tanto los pueblos indígenas seguiran sometidos a las trasnacionales y empresas nativas petroleras, madereras, mineras, agrarias. La cultura aymara no expresa la totalidad de la cultura indígena ni es deseable su imposición compartida con la cultura occidental dominante. La lucha anticapitalista emancipatoria pasa por un antiimperialismo concreto y por la diversidad de sus expresiones culturales. Cambiar las creencias y representaciones simbólicas, las ideas dominantes, no puede hacerse adoptando las formas que la derecha conservadora con su falso moralismo, radicalidad, populismo, estrategia mediática y represión. El electoralismo, el mesianismo carismático, la retórica, el sometimiento institucional, redireccionar las expectativas, la democracia plebiscitaria, las acciones de impacto son las armas de la nueva derecha adoptadas por el Gobierno de Morales acompañando una práctica neoliberal solo favorecen al proyecto y la cultura de la derecha.

Otos intelectuales como un colaborador de AIDESEP y la CAOI tienen una concepción teórica más correcta del actual momento histórico cuando nos hablan de enfrentar a la modernidad-colonialidad-capitalista- eurocéntrica que abarca diversas areas de la dominación mundo del trabajo/capital/clases sociales sino también cosmovisiones, sexos, imaginarios, formas de autoridad y relaciones con la tierra cuestionando los mitos fundacionales de la modernidad: mercantilización de la vida, Estado uninacional y desarrollo ilimitado y descolonizando el poder. Es el socialismo de la economía, del poder y los saberes. [14]

 


[1] Amalia Pando, entrevista a Héctor Arce en Radio Erbol, 11 de abri de 2009. El Presidente del Congreso Plurinacional ante los datos y argumentas de esta notable periodista de investigación la acuso de desleal y separatista.

[2] Sisi Añez, entrevista a Rafael Quispe en PAT-TV 13 de abril de 2010.

[3] Conferencia Magistral: “La Construcción del Estado”, Álvaro García Linera, Facultad de Derecho UBA, 9 abril de 2010, desgrabada por Corriente Julio A. Mella.

[4] Jenny Ybarnegaray Ortiz, “Sobre lo que no cambia en el proceso de cambio” www.alai-amlatina 18/03/2010.

[5] Miguel Gómez Balboa, “Bolivia es un Estado integral que transita al socialismo y que inicia una década de oro”, entrevista a Alvaro Garcia Linera, www.rebelion.org 20-01-2010.

[6] Silvia Rivera Cusicanqui, “Ch·ixinakax utxiwa: Prácticas y pensamiento descolonizadores”, Le Monde Diplomatique, edición boliviana Diciembre, 2009.

[7] Kaosenlared.net, Bolivia: indígenas se sienten excluidos y desencantados del gobierno de Evo: piden deliberar las 100 leyes, www.kaosenlared.net , 2/03/2010.

[8] Pablo Stefanoni, ·”Tras su aplastante triunfo, Evo busca ganar las gubernaturas y alcaldías”, www.clarin.com 08-12-2009.

[9] Pablo Mamani R, ” ¿Por qué el MAS ha empezado a caer en La Paz? “, Globalización, abril 2010, www.rcci.net Pablo señala que el Gobierno hay temas que no se tocan o apenas son tratados y atañen a la m€ntada descolonización del pueblo aymara: redistribución de tierras, reducir lo indígena y representación a minúsculos terrritorios y gobiernos, no existen programas indigenas de economía comunitaria, de salud y vida equilibrada, sistemas de alimentación propia, no hay representación simbólica pública ni espacios de comunicación originaria, tampoco presencia indígena en la investigación, ni programas de becas, oficialidad militar, en los deportes. Alerta sobre el entorno blancoide del MAS y el Movimiento sin Miedo por detestar profundamente al pueblo aymara.

[10] José Luis Saavedra, “La impostura en el poder: hacia la reconstrucción del indigenismo”, Pukará, La Paz 15 enero/15 de febrero 2010.

[11] Andrés Soliz Rada, “El escándalo San Cristobal” y Paternidad de una ley, en www.rebelion.org febrero y marzo de 2010.

[12] Raúl Zibechi, Socialdemocracia y progresismo, La jornada, marzo 2010.

[13] Katu Arkonada, “Debate del buen vivir, una solución a la crisis de la civilización moderna”, entrevista a Simón Yampara, www.rebelion.org 7/04/2010.

 

[14] Roberto Espinoza, “Alternativas a la crisis de la modernidad/colonialidad”, revista ALAI marzo 2010, www.alainet.com

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: Bolivia, En Bolivia ganó la democracia, perdió la derecha y el MAS

ANALISIS COYUNTURAL DEL PARTIDO SOCIALISTA 1 (PS.1- M.Q.S.C.) LA HISTORIA CORTA DEL 2005 AL 2010

31/05/2010 by maestro Deja un comentario

El triunfalismo de petardos se agota, y los sectores populares se ven obligados a luchar contra la política reformista, anti obrera del gobierno y contra la derecha oligárquica que se mantiene en pie asechando frustrar este proceso, el mismo que se desnaturaliza en la medida del tiempo transcurrido dejando a los que confiaron en el “cambio” el sabor de fallidas esperanzas.

El congelamiento de la agenda octubre 2003, la elevación del costo de vida que no tiene nada en común con las cifras exhibidas por el oficialismo, la alarmante masa de desocupados, agudizando la pobreza al grado de mendicidad, prostitución visible en las calles de las ciudades del eje central, terminó divorciando al gobierno de los sectores asalariados obreros y clases medias empobrecidas; y como no podía ser de otra manera, después de una relativa calma social se reinician las inevitables luchas del movimiento obrero por mejores condiciones de vida y de trabajo.

Las jactanciosas declaraciones del gobierno proclamando un auge económico de tal magnitud que permitiría gastos en adquisiciones de aviones de lujo, auspiciar eventos fantasiosos como el de Cochabamba, prometiendo realización del mundial de belleza en Santa Cruz, hablando de instalar plantas nucleares, satélites, etc., son descabelladas promesas que de ser reales compromete la deuda interna, externa con cifras astronómicas, verificando que son actitudes incoherentes con la pobreza económica del 80 % de los bolivianos que están luchando por conseguir un aumento de sus salarios por encima del 5%, cuando los precios de la canasta familiar (solo alimenticia superan el 30% de incremento real en la gestión 2009 y primer trimestre del presente año).

En el sector campesino, como respuesta a los que predican el apoyo total de los pueblos originarios y campesinos a las medidas del gobierno, les recordamos los importantes alejamientos de líderes campesinos que abandonaron la nave del MAS desencantados por promesas incumplidas: ” lideres indígenas”  como Román Loayza,  Lino Villca,  Ideólogos indigenistas como Félix Patzy, Simón Yampara y otros certifican que el movimiento campesino ya no es el apoyo compacto del gobierno. Y el termómetro de apoyo ciudadano registra la merma de un millón de votos para el MAS en la última contienda plebiscitaria.

Esta realidad frustrante  no la percibe el presidente?; si es consciente de ello en que sistema  estructural ubica sus políticas socio- económicas que son factores de descontento popular?

Detectando síntomas se puede determinar un diagnóstico que sitúe las formas  estructurales del gobierno del M.A.S.

EL CAMBIO PROMETIDO
El actual gobierno demostró habilidad al proclamar en sus campañas una política anticapitalista y prometer un gobierno hacia el socialismo, capitalizando la simpatía de amplios sectores de la población hastiada con la corrupción e incapacidad gestionaría de los neoliberales; y el emergente movimiento campesino que soportaba y aun palpa una doble explotación la clasista y la racista, los trabajadores soportando las cadenas de opresión económica y social mediante la expropiación de la
Plusvalía derivada a los bolsillos de los capitalistas. Todos sentíamos el sacudón de las cadenas oprobiosas del sistema.

A los cinco años de gobierno del M.A.S. se pueden colocar los puntos donde corresponden respecto al gobierno.

SISTEMA CAPITALISTA POST NEOLIBERAL
Coincidimos con análisis realizados por James Petras conocedor de problemas políticos latinoamericanos quien ubica a varios gobiernos del área en la línea de una “variante del sistema capitalista” con objetivos desarrollistas, nosotros nos permitimos identificarla como una “variante populista del capitalismo” con objetivo de crear en Bolivia una èlite hegemónica desclasada y, estabilizadora para garantizar captación de capitales extranjeros asegurándoles excelentes utilidades a costa de limitar las posibilidades del buen vivir a la población boliviana.

Las financieras transnacionales en la arena neoliberal pugnan por controlar las empresas extractoras de materias primas sin la intensión de darles valor agregado, es decir que no tenían ni tienen en sus planes , remotas iniciativas de industrialización de recursos naturales en Bolivia; la variante capitalista que  ejercita ahora si bien promete inversiones destinadas al desarrollo, es a un alto costo social, manteniendo salarios bajos, recortando beneficios sociales, multiplicando la desocupación, reprimiendo a fabriles y maestros, y lo que es paradójico el gobierno que supuestamente es indígena mantiene hoy como ayer a millones de indígenas en la pobreza y el atraso reprimiéndolos en Caranavi con batallones de policías cobrando muertos y heridos graves, al estilo de gobiernos neoliberales, actualmente jóvenes de esta población son objeto de persecución de parte del  ministerio de gobierno y son obligados a proteger su libertad huyen al monte Todo esto  solo por p
 edir industrialización para sus productos fructíferos.

De esta manera, si las aspiraciones campesinas de industrializar sus productos son burlados y acallados violentamente, las promesas desarrollistas no tienen posibilidades serias de ser cumplidas, mas por el contrario antes de invertir en desarrollo anuncian  gastos superfluos incrementando la deuda externa al igual que los neoliberales.
Los expertos en economía del gobierno no son conscientes de las limitaciones económicas y no priorizan objetivos en función de los anhelos y necesidades de la población.

EL ANTICAPITALISMO DEL PRESIDENTE
En cuanto al anticapitalismo del gobierno, no pasan de poses demagógicas, por que acepta mantener las estructuras capitalistas en lo fundamental: La propiedad privada de los grandes medios de producción subsisten, extremando esfuerzos para garantizar utilidades a los capitales extranjeros mediante el sometimiento económico y social a los sectores obreros y clases medias agudizando su pobreza al igual que la situación antes del 2005.

LOS RESULTADOS
El eslogan de la “revolución en democracia” para sentar las bases hacia el socialismo se reducen a spots publicitarios. A 30 días de la consulta electoral la democracia en Bolivia desapareció por arte de magia, primero se verifica el escamoteo de los resultados del último plebiscito y luego el comportamiento del gobierno frente al último movimiento sindical de trabajadores fabriles, magisterio, salud y la violenta represión a campesinos en Caranavi muestran un rostro de un gobierno  anti obrero y represor de campesinos.

 La acometida contra el movimiento sindical y contra los derechos implícitos del trabajador repercuten adversamente al oficialismo, sabemos que las luchas significan avances del sindicalismo revolucionario y clarifican la línea diferencial entre los intereses de la clase obrera opuestos a los del gobierno. En el conflicto salen a luz las contradicciones entre el poder estatal con los intereses de los sectores populares incumpliendo las promesas de crear condiciones para un país socialmente justo.

De este modo, la” revolución en democracia” para sentar bases hacia el socialismo se redujo a sentar la mano a los trabajadores del magisterio urbano y campesinos de Caranavi.

DEL TAL PALO TAL ASTILLA
Los afanes del gobierno para dividir al movimiento sindical boliviano serán siempre fallidas, no se percataron de que en Bolivia hubieron muchos intentos de dividir al movimiento sindical, ya en los años 60 el abogado Aguilar Peñarrieta Ministro de Trabajo de la  derecha del MNR incursionó en esa aventura patrocinando la formación de una COB paralela (COBUR) y salió trasquilado con fatal derrota política para su causa, hoy su hijo en el Ministerio de Educación del MAS , pretende reeditar esa aventura, enfrentando a padres de familias con los educadores de sus hijos, torpeza que seguramente acabará con la misma suerte política, dejando solo cicatrices inolvidables en la historia del sindicalismo boliviano y consolidando la unidad y combatividad del esclarecido magisterio.

LA  CORRELACION  DE  FUERZAS  Y LA  POLITICA  ANTIOBRERA
El nivel de lucha proletaria es el reflejo de las relaciones de producción entre el empresario explotador y el obrero explotado, en Bolivia la otrora fuerza obrera de las minas cumplía esa condición por las relaciones directas entre los empresarios de los grandes centros mineros con su correspondiente gran concentración proletaria, nadie olvida esas gloriosas páginas del sindicalismo revolucionario registradas en la historia sindical aun mas allá de nuestras fronteras. Las conquistas arrancadas a las patronales y gobiernos burgueses, el logro de espacios democráticos en durísimos ambientes dictatoriales,  la creación de la Central Obrera Boliviana son productos de esas luchas épicas.

Como todo episodio histórico es fatalmente dinámico que cambia escenarios y actores según las leyes sociales de intereses opuestos, el movimiento sindical boliviano no escapa a ese fenómeno social. Los mineros bolivianos hoy en un 80% dejaron de ser directos dependientes del patrón capitalista, son partícipes de acciones en el sistema de cooperativas mineras a lo largo del territorio nacional. Esa difusa relación obrero patronal supuestamente convierte al trabajador minero en socio capitalista ficticio. Son los socios poseedores de más acciones los que sustituyen al patrón minero y dirigen los sindicatos de cooperativas mineras. Muchos de ellos están con ironía sentados en el parlamento plurinacional luciendo guarda tojos como ridiculizando al símbolo del minero, y hoy con facilidad rompieron la huelga general convocada por la COB debilitando el justo pedido  de un aumento de salarios por encima del ridículo 5% ofertado por el gobierno.
Tardará un tiempo entre los mineros, y fatalmente los “socios chicos” de las cooperativas que reciben míseros dividendos volverán al campo de batalla agobiados por sus necesidades que son las que determinan la condición de clase y su capacidad de lucha. Por gravitación socio-económica pronto se sumaran a la dirección clasista del proletariado fabril y el magisterio.

Este fenómeno social explica que los trabajadores fabriles y el magisterio sean los que liderizan las luchas reivindicativas de los sectores oprimidos, honrando la tradición de lucha del proletariado boliviano y materializando la alianza obrera y clase media empobrecida, elevando banderas del sindicalismo revolucionario para hacerlas flamear en las alturas de este sufrido y engañado pueblo boliviano.

LOS MOVIMIENTOS SOCIALES CAMPESINAS
El principal apoyo social básico del gobierno es el sector campesino, apoyo que se debilita por el alejamiento del MAS de destacados lideres indígenas, pese a ello esta fuerza social desde el punto de vista histórico tiene capacidad de impulsar progresivamente el proceso de rearticular sus direcciones en la perspectiva de la unidad de acción obrero-campesina-clase media. La democracia revolucionaria puede combinar con el populismo de las bases del MAS, impulsando medidas como una Reforma Agraria radical liquidando el latifundio, cuya supervivencia significa conservar modelos medievales de propiedad feudal como en el Chaco boliviano, y regiones rurales de Santa Cruz Beni y Pando. Somos conscientes de que los hermanos campesinos llevan intrínsecamente un socialismo subjetivo por que están en contra de la explotación y la opresión de las masas.

La organización originaria campesina CONAMAQ en la voz de su máximo dirigente al condenar las acciones destacadas por el Ministerio de Gobierno contra la población rural de Caranavi, asegura que hay conspiración interna y externa contra el gobierno, y alerta con que la mas peligrosa es la conspiración interna  que estaría poniendo en riesgo el avance del “proceso de cambio”. Este inesperado frente opositor al gobierno desde el núcleo de los pueblos indígenas y originarios confirma nuestra apreciación de que el gobierno por sus desaciertos pierde gradualmente el apoyo popular, y por su lado tampoco satisface las expectativas de la extrema derecha, situación que coloca al presidente Morales en el limbo político con una línea que no es chicha ni limonada.

LA BARBARIE Y LA JUSTICIA COMUNITARIA
La falta de claridad ideológica en la población campesina controlada por el M.A.S. se refleja en la absoluta falta de educación  política, orientación para comprender los objetivos y métodos de lucha que conduzcan a su liberación. Prueba de ello es el mal entendido de la justicia comunitaria  cuyo mal entendido puede fraccionar la unidad nacional en 36 republiquetas con territorios donde  predomine la ley de la selva generalizando actos de barbarie como los de Uncía y las practicas delictivas del contrabando y el narcotráfico.

La Paz, 29 de mayo del 2010.

DIRECCION COLEGIADA DEL PS-1 M.Q.S.C.
[email protected]

Jaime Alcocer Rojas 1er.Secretario S.E.N., Alcides Monasterios Castro, Gonzalo Valdivia Rojas, Carlos Tavera Villegas, José Tirado Cruz, Walter Guzmán Aguirre, Raúl Rodas Velarde, Fernando Bustillos Agramon, Luís Barrios Balanza, Juan Peña, Juan Solares Quintanilla,  Bismarck Imaña Pacheco, Gaby Martínez Gutiérrez, Boris Arias Pizarro, Rolando Patzi P, Fidel Oruño Hernández, Carlos Medina Estévez, Beatriz Cruz, Guillermo Copa Durán, José Echalar Martínez.

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BOLIVIA: ¿POR QUÉ PIERDE EL MAS?

11/04/2010 by maestro Deja un comentario

Tres falsas afirmaciones derraman sus condimentos en las agendas de los análisis post-electorales; desde las cuales se vienen aseverando, ya sea, pronósticos aciagos (por el lado de la oposición) o tercos empecinamientos (por el lado del gobierno). Pero ninguna de ellas puede explicar el fenómeno que, en vano, se trata, una y otra vez, de despachar. La cuestión vuelve porque no es cuestión resuelta. Preocupa (sobre todo al ámbito popular). Y es bueno que así sea. Eso demuestra que no se trata sólo de “errores”, sino de algo mucho más grave: ausencia de perspectiva. Esa ausencia genera, inevitablemente, ceguera en la estrategia y, en consecuencia, los desplomes repetidos de quien no sabe para dónde va. Cuando no se tiene clara la perspectiva que se pretende seguir, la política degenera en el circunstancialismo o coyunturalismo, o dicho con mayor precisión: en el electoralismo; la falta de visión nos hace revolcar en lo inmediato, y en lo
 inmediato, lo que se pierde es dirección. Sin dirección no hay estrategia que valga. Por eso sucede la improvisación, el apresuramiento, la impaciencia. Hay ligereza en el juicio cuando no hay detenimiento en la reflexión; cuando faltan argumentos, es cuando el discurso degenera, y tapa aquella falta con la ofensa y la condena (pero esto ya no congrega, el grado de aglomeración que genera es proporcional al tamaño del carisma del que impreca). Es curioso cómo, la receta rancia de la derecha, es calcada por candidatos (oficialistas) improvisados que no saben cómo distanciarse de aquello que critican.
La receta de los insultos y los improperios era la única que proclamaba la derecha (en la Asamblea constituyente, por ejemplo); por eso es raro que ahora la usen quienes debieron aprender que el tiempo de la confrontación estaba superado (si influyeron los asesores de derecha, fue por el desvarío de algunos que no poseen ni siquiera el tino de saber con quién se meten). Con el 64% de diciembre pasado, debía de pasarse a otro tiempo político. Pero, al parecer, la resaca del triunfo enturbió el proceder de los “profesionales”. Moraleja: el triunfo no asegura la victoria. Lo que ofrece un triunfo son más posibilidades que la derrota (pero, inclusive, si hay capacidad de visión, una derrota puede procurar un triunfo). Si no hay sabiduría, no sirven de nada los triunfos; es más, lo peor que le puede pasar a la arrogancia es el triunfo. Por eso las derrotas sirven. Sirven para hacer autocrítica, siempre y cuando se esté en la predisposición a
 hacerlo. Por eso tampoco las derrotas son el acabose. La derrota nos derrota si no hay capacidad de asumir la derrota. Es lo que aprendemos de las crisis: las crisis no derrumban a nadie, lo que puede derrumbarnos es el no enfrentar una crisis. Por eso las crisis son el ámbito, por excelencia, de generación de conocimiento.
Las falsas afirmaciones que mencionamos, no explican lo que debieran explicar. Son respuestas apresuradas de una pregunta que no existe. Por ejemplo, los analistas afirman que “el pueblo no quiere hegemonismos”; pero, en esa afirmación, los analistas moralizan algo que debieran explicar, es decir, como no saben cómo explicar un fenómeno político, lo condenan. Dicen que el pueblo no quiere otorgar un poder total; entonces, ¿por qué le da dos tercios al gobierno en diciembre, es decir, el control total de la Asamblea plurinacional? En su afán por desacreditar lo que llaman hegemonismo, sólo muestran los pueriles fundamentos teóricos que les sostienen. No hay proyecto político que no busque consolidar su hegemonía; es decir, en política, los proyectos no se proponen para unos cuantos, se proponen para todos. Por eso hay conflicto. Si hay hegemonía, el conflicto es menor, aunque el conflicto nunca desaparezca; por eso la política no es cosa
 fácil, lo fácil es la imposición prosaica, pero esto ya no es política sino guerra.
Hegemonía no quiere decir dominación. Hay dominación cuando ya no se puede consolidar hegemonía. Hay hegemonía cuando un proyecto político logra incluir y converger a un todo en un destino común. Sin hegemonía, se hace difícil que el proyecto de haga efectividad. Si el proyecto no cautiva, entonces debe imponerse; ya no se busca la hegemonía sino la dominación pura. Por eso, en el campo político, la construcción de hegemonía es necesaria; lo otro es la guerra, en cuyo campo no hay construcciones, sólo destrucciones. Que el MAS busque consolidar una hegemonía no sólo es entendible sino hasta deseable; en política, lo que se espera es persuadir y atraer, incluir y congregar, a la mayor cantidad de adeptos posibles.
La hegemonía absoluta (aunque deseable) es imposible fácticamente. El querer realizarla es lo que acaba por vaciarla. Pero eso ya no es hegemonía sino dominación pura; y esto ya no requiere del voto, el voto se vuelve una excusa. La democracia neoliberal descansaba en ese artificio; expropiada la decisión, el voto ya no decide, sólo confirma lo que ya se ha decidido. Pero esto tampoco es hegemonismo, es imposición abierta. Entonces, no existe aquello que se llama hegemonismo; lo que hay es carencia de perspectiva. Porque toda hegemonía se construye en el tiempo, teniendo perspectiva y teniendo horizonte; por eso se proyectan las cosas, porque con proyección hay visión y mirando a lo lejos aprendemos a mirar, de mejor modo, lo que está cerca. Para saber por dónde vamos tenemos que tener muy claro a dónde nos dirigimos. Sin perspectiva no hay siquiera conciencia del lugar que ocupamos ahora.
Por eso el asunto no es que se busque la hegemonía; lo que la derecha llama hegemonismo, confundiendo hegemonía con control. Hegemonía es dirección y, en política, si no hay dirección -así en singular- hay caos. El drama consistiría en confundir, hegemonía con dominación. Y esto pasa por una concepción deficitaria del poder. Por eso, no es de extrañar, que algunos comedidos hayan decidido pasar a la ofensiva. Si todavía se cree que el poder es algo que se le sustrae al pueblo, o aquello que el pueblo concede (y renuncia) de modo definitivo, entonces no es raro que asistamos a una “expropiación de la decisión”. Pero esto no asegura el poder; es, más bien, el mejor modo de perderlo. Porque una decisión que no cuenta con respaldo, es una decisión difícil de ser aceptada.
Si el horizonte es el Estado plurinacional, entonces procuremos hacer carne del contenido del concepto: lo pluri no quiere decir la sumatoria cuantitativa de los actores, sino el modo cualitativo de ejercer la decisión: somos efectivamente plurales cuando ampliamos el ámbito de las decisiones. Lo univoco del Estado colonial es precisamente el recorte y la reducción que hace de la democracia; por eso, a la democracia neoliberal le era pertinente la normalización del Estado de excepción, por eso su afán no era la hegemonía sino la dominación pura. Cuanto más se privatiza lo público y se expulsa del ámbito económico a más gente, entonces la democracia también se restringe; las decisiones se privatizan, lo público se usurpa.
Entonces, cuando sucede una nueva “expropiación del ámbito de las decisiones”, asistimos a una continuación del Estado neoliberal y del Estado colonial. La descolonización queda como pura retórica que se lleva el viento. La falta de perspectiva es también ceguera histórica, lo que produce la inconsciencia de los actos: no se cambia porque no se sabe bien qué cambiar. Si no se sabe bien en qué consiste el carácter colonial del Estado, mal se puede pretender descolonizarlo. Lo cual conduce a repetir lo conocido: no sabiendo lo que se pretende proyectar, se reproduce, por inercia institucional, lo que se pretende dejar atrás. Se produce una contradicción dialéctica: la pretendida independencia provoca nuevas dependencias. El dependiente no sabe ser libre, por eso tampoco deja libre a los demás. No tiene confianza en sí mismo, por eso desconfía de los demás; por eso quiere decidir por todos e impone sus candidatos (para que el pueblo
 sólo los confirme).
El pueblo ya no decide, sólo confirma lo que han decidido “arriba”. Nos parecemos a la “democracia” gringa: el pueblo es una excusa. De ese modo piensa el político tradicional weberiano: el poder es el “dominio legítimo ante obedientes”; por eso no ve en el pueblo a un sujeto sino a un objeto, por eso no quiere actores, sólo obedientes, cree que el dominio es algo legítimo, por eso no duda en imponer sus pareceres desde “arriba”. Una vez que el pueblo le ha delegado su poder, cree que puede ejercerlo de modo impune, sin tomar en cuenta a los demás y sin tener que rendir cuentas a nadie. Así empieza la fetichización de la política: el asalto del poder. Pero, si el pueblo es la sede soberana del poder, la primera y última sede de todo poder, ¿qué quiere decir “asaltar el poder” sino: asaltar al pueblo mismo? Quienes se conducen de este modo, son quienes no han efectivizado un proceso de descolonización: hablan de aquello
 que no conocen. Las consecuencias son más que evidentes: replican prácticas propias de la corrupción que se quiere abandonar. El descrédito ya no genera simpatías sino antipatías. Cuando tienen todo por ganar, lo pierden todo.
Aquí aparecen las otras falsas afirmaciones: “no se puede comparar una elección presidencial con una municipal”. Por supuesto que no, pero tampoco se puede separar las expectativas de los logros. Si antes se produjo un 64%, ahora se buscaba, si no superar, por lo menos igualar aquella cifra (reeditar aquello hubiera significado una consolidación hegemónica). Los logros se miden de acuerdo a las expectativas; si lo que se consigue no coincide con lo esperado, entonces mal se puede hablar de un éxito (se pierde en casi todas las capitales, lo que es peor, se pierde en los supuestos bastiones: La Paz, Oruro y Potosí, no se ganan las gobernaciones de Tarija, Beni y Santa Cruz, y el triunfo en El Alto y Cochabamba es aparente, pues se tiene al consejo municipal en contra). La otra afirmación va por ese lado: “doblamos la cantidad de municipios y gobernaciones”. Ese tipo de afirmación se parece mucho a las excusas de nuestro futbol: “perdimos
 pero ganamos experiencia”. Acostumbrados a perder, hasta de las pérdidas hacemos triunfos amargos. Pero eso no significa encarar el problema, sino soslayarlo. Tampoco vale ganar por ganar; si se gana apenas o se gana mal, entonces nos debe preocupar, porque lo que se viene, de aquí en adelante, son puras derrotas.
El conformista no se exige, por eso acaba en la mediocridad, creyendo que los demás también lo son, hasta que lo pierde todo. Confiados en el triunfo de diciembre, se creyó que bastaba exponer la figura del presidente para capturar un voto mayoritario; pero de ese modo, lo que se logró, en realidad, fue devaluar la figura del primer mandatario; haciendo campaña por otros que debieron hacerlo por sí mismos. Esto, contraproducentemente, no genera los nuevos liderazgos que se espera lograr; porque aparecer bajo la sombra de alguien no genera destaque alguno y tampoco provoca un trabajo decidido de los candidatos (agregando aquellos que, trabajando por cuenta propia, tampoco reciben un apoyo merecido). Por eso no era raro encontrar candidatos displicentes (seguros de un triunfo que no fue), cuya rutina era la desidia, expresada, no en proposiciones y argumentos sino, exclusivamente, en consignas y ataques imprudentes (la misma ralea discursiva que los
 asesores de derecha, al parecer, inyectaron a varios candidatos oficialistas). Sean cuales fueran las desavenencias entre el MAS y su anterior aliado (el MSM), tales desencuentros no pueden expresarse, por prudencia política, en público y hasta de modos exacerbados y descabellados (ese es el festín que esperan servirse los adversarios); ahora que muchas alcaldías requieren pactos de gobernabilidad, lo contraproducente será, a la vista de la opinión pública, la confluencia obligada de desavenencias que hasta ayer fueron virulentas. La excesiva seguridad genera soberbia (¿qué ríos de bilis tendrán ahora que cruzar los que hasta ayer montaban en cólera?, entonces, ¿de qué sirve derramar veneno si al final se va a acabar bebiéndolo?).
Exponer abusivamente la figura del presidente fue un craso error político, propio de quien no sabe economizar el desgaste de la imagen y que, de modo innecesario, expone su ficha principal (en el ajedrez, quien expone a su rey, está expuesto al jaque mate). Si se pretendía lograr hegemonía, había que posibilitar la aparición de líderes locales, lo cual implica necesariamente un trabajo en el largo plazo y no una improvisación sobre la marcha (lo mismo sucede en el futbol, las soluciones inmediatistas nunca logran resultados benéficos; en vez de promocionar nuevos valores, se acude a las “figuras”, creyendo que éstas resolverán problemas que son estructurales). Por eso, los déficits políticos no se los tapa con figuritas y menos si estas figuritas vienen del otro lado (que ni siquiera actúan de arrepentidos confesos sino de camaleones que cambian de color según la ocasión).
La otra afirmación dice: “quien no está con el MAS no está con el proceso”. Esto, que suena a ultimátum, es un flaco favor que se hace el MAS a sí mismo; pues no se trata de una invitación sino de una literal amenaza. Generar hegemonía es tener capacidad de aglutinación, pero una amenaza no aglutina, más bien separa, no genera simpatías sino antipatías. Además, así como la imagen del presidente (y eso demostró esta elección) no es el MAS, así también el MAS no es el proceso. El MAS es una determinación que ha producido el proceso, es una de sus expresiones; ni la CSUTCB, ni el CONAMAQ, ni la CIDOB, ni la APG, etc., se reducen al MAS, así tampoco el IPSP (hacer esta distinción es clave para delimitar el verdadero lugar del MAS). Como dice esta sigla, el MAS es un “instrumento” político, como tal, su razón de ser es su utilidad; su función por tanto le viene asignada desde un algo que le contiene y le da la razón de su
 existencia: el proceso (fuera de él no tiene sentido). Mal se hace en reducir el todo a la parte, por eso la afirmación no tiene sentido: “quien no está con la parte no está con el todo”. El todo es lo que importa, el todo da razón y sentido, hasta de ubicación, a la parte. En términos políticos, el instrumento requiere y necesita, hasta para su sobrevivencia, de una exterioridad crítica (no criticonería de lejos) que le señale los errores. Eso funciona en todo: uno mismo no es capaz de ver sus propios errores, necesita de la otra persona para darse cuenta de ellos, pues uno siempre tiende, por el ego, a la auto-justificación.
Entonces, ¿por qué pierde el MAS? No pierde por los resultados. Pierde por no saber asimilar de modo crítico los resultados, por minimizar los costos y las consecuencias de decisiones asumidas sin consenso ni respaldo popular. Si no hay apoyo popular, el poder se vacía de realidad y se vuelve poder ficticio que, para hacerse real, tiene necesariamente que imponerse a la fuerza. Por eso es necesaria la autocrítica. Si hay capacidad de autocrítica, hay capacidad de crítica. Sin autoridad moral, mal se le puede señalar al prójimo sus vicios; si las organizaciones elegían mal, el gobierno tampoco ha demostrado elegir mejor. Y no elige mejor porque tampoco parece tener claridad de perspectiva. Por eso, si los cuatro años anteriores demostraron ser difíciles, los cinco que vienen no tienen nada de fáciles; porque lo que se viene es el tiempo de la construcción.
Enfrentarse era fácil cuando el enemigo estaba afuera, era identificable; pero cuando el enemigo está en uno mismo, la cosa cambia. Se trata del tiempo del re-conocimiento, saber de qué materia está hecho uno mismo, si se está a la altura de lo que se exige. Por eso, los triunfos verdaderos no son los que se dan en las urnas. El verdadero triunfo es aquel que ya no precisa de victorias, porque estas todavía precisan de derrotas ajenas. El verdadero triunfo no consiste en aplastar a alguien. El verdadero triunfo consiste en no tener que aplastar a nadie. Aplastando triunfa siempre aquel que aplasta más; pero en esta lógica, al final, no gana nadie, porque si para ganar tenemos que aplastar a los demás, entonces no hay salvación para nadie (el que aplasta a todos se queda solo, es decir, no gana sino pierde).
En esta aporía se revuelca la política moderna; por eso produce una política que da asco; si para ganar debe asaltar el poder, entonces debe luchar por poseerlo: la política se vuelve una guerra disfrazada, todos pelean por algo que no les pertenece, por eso matan por retenerlo. Pero el poder no es algo que se tenga sino algo que se construye, desde el pueblo y con el pueblo. Sólo el pueblo tiene el poder de modo real, pero lo tiene no como propiedad sino como voluntad. Por eso ganar no significa destruir sino construir. El presidente nos enseñó una nueva conciencia: la conciencia de la paciencia; si respondíamos bélicamente al golpe cívico del 2008, les hubiésemos dado la oportunidad de ganar. ¿Qué significaba ganar para los golpistas (después terroristas)? Ocasionar una guerra civil significaba la derrota de una nación. Por eso la lección consistía en responder de modo magnánimo; con ello se desarmaba la apariencia democrática del
 fascismo autonomista y se desnudaba su afán secesionista.
El tiempo de la confrontación ya había sido superado, el 64% ratificaba eso; quien volvía a la confrontación no había asimilado el 64% de diciembre. Su proceder se seguía moviendo en la lógica amigo-enemigo; por eso necesitaba de la confrontación. Como la derecha. Por eso, las victorias de la derecha en el oriente serán, más bien, sus derrotas; porque ¿qué otra política tienen si no es la confrontación? A estas alturas eso ya es anacrónico, ya no tienen el contexto del 2008, por eso ya no logran reeditar los cabildos. Si en verdad hay un voto cautivo, es el voto racista de la derecha. Es un voto que no tiene a quien recurrir, por eso apuesta por los bravucones, así expresa su iracundia contra un país de indios y contra el presidente indio. Por eso, desde su soberbia racista, acusan de soberbia al indio; a él no le pueden permitir la soberbia que sí se permiten a sí mismos.
A la derecha, en realidad, le convenía más, perder estas elecciones, porque necesita re-pensarse en este nuevo país. Sus aparentes triunfos sólo lograrán acelerar su decrepitud, porque de lo que se trata ya no es de enfrentar al gobierno; se trata de ofrecer proyectos viables, pero ¿qué puede proyectar quien sólo sabe agredir? Cambiando de acera, lo que se pregunta el parroquiano es: ¿será consciente el gobierno de la inconsistencia política de la derecha? Porque si además lo que les espera a los prefectos de Tarija y Santa Cruz son procesos penales, ¿cómo se piensa, otra vez, construir hegemonía en ciudades cuya población es cautiva de la manipulación mediática? ¿Ha pensado el gobierno seriamente promover una política comunicacional que le haga frente a la avalancha mediática que tiene en contra? Esa avalancha no se detiene con elecciones sino con políticas de Estado. Por eso, los triunfos electorales no son siempre triunfos
 políticos; la política no puede reducirse a lo estrictamente electoral; por querer exclusivamente ganar, como sea, se puede perder todo. ¿Por qué pierde el MAS? Pierde por no poder superar una lógica colonial de la política. Pero si se sabe asimilar la lección, la derrota puede procurar un triunfo futuro, siempre y cuando se aprenda la lección: no se puede expropiar la decisión, no hay hegemonía sin respaldo popular, hay democracia si hay ampliación democrática de las decisiones. En todo caso, se gana si se aprende la lección. Hay quienes aprenden escuchando, pero hay quienes sólo aprenden a golpes. Esperemos que éste no sea el caso.

La Paz, 8 de abril de 2010
Rafael Bautista S.
Autor de “PENSAR BOLIVIA: DEL ESTADO COLONIAL AL ESTADO PLURINACIONAL”
rincón ediciones
[email protected]

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: Bolivia, BOLIVIA: ¿POR QUÉ PIERDE EL MAS?

¿Y el capitalismo andino?

01/03/2010 by maestro Deja un comentario

Puntualizó la imposibilidad de visualizar un régimen socialista, con estas palabras: “Por un lado, existe un proletariado minoritario demográficamente e inexistente políticamente. No se construye socialismo sin proletariado”. En segundo lugar, “el potencial comunitarista agrario y urbano está muy debilitado. En los últimos 60 años, se ve un retroceso de la actividad comunitaria productiva y erosión de los lazos comunitarios. Sigue habiendo comunidad pero ésta ha implosionado internamente en estructuras familiares. El potencial comunitario que vislumbra la posibilidad de un régimen comunitarista socialista en el buen sentido del término pasa por potenciar las pequeñas redes comunitaristas que aún perviven y enriquecerlas. Esto permitirá en 20 ó 30 años poder visualizar una utopía socialista”. En artículo escrito en “Le Monde Diplomatique”, edición boliviana, enero de 2006, AGL dijo en forma previa: “El CAA es la manera que se adapta más a nuestra realidad para mejorar las posibilidades de las fuerzas de emancipación obrera y comunitaria a mediano plazo”.
 
El 07-02-10, AGL, al indicar que el país logrará su despegue económico por la ruta del “Socialismo Comunitario” (SC), afirmó que “el capitalismo es un Estado de camarilla… y un suicidio lento, capaz de matar, destruir, con tal de generar ganancias…El capitalismo “explota el trabajo de la mayoría. Se desarrolla subordinando los componentes de la vida” y promueve “el desarrollo ilimitado de la ciencia para beneficio ilimitado de unos pocos” (“La Prensa”, 08-02-10). Insistió en que el capitalismo significa “el endiosamiento del lucro, el individualismo, el racismo, la actitud depredadora con la naturaleza y la cosificación. Estamos obligados a construir un socialismo comunitario”, dijo, tras considerar (que la tarea) “podría llevar siglos” (“Cambio”, 08-02-10).
 
Hace diez meses, AGL sostenía que no se construye socialismo sin clase obrera. ¿Qué milagro ocurrió para que en ese lapso la des industrializada Bolivia genere un proletariado capaz de dirigir tareas socialistas? ¿Cómo fue posible que en tan corto tiempo las comunidades estén listas para conducir al país al socialismo? ¿No había que esperar 20 ó 30 años para visualizar esa utopía? Hace diez meses, ¿AGL ignoraba que el capitalismo es un suicidio lento, capaz de matar y destruir con tal de obtener ganancias, para añadir que subordina los componentes de la vida y, además, endiosa el lucro, el individualismo y el racismo? Por el contrario, si conocía estos antecedentes ¿por qué planteó con tanta seguridad el CAA, el cual, a su juicio, “es el que  mejor se adapta a nuestra realidad, pese a ser una lacra para la humanidad”? Admitamos, sin embargo que AGL se ha vuelto más prudente: Antes confiaba en el éxito del CAA a mediano plazo. Ahora dice que el socialismo comunitario triunfará en el mundo entero al cabo de varios siglos. En consecuencia, nadie le pedirá cuentas de sus nuevas elucubraciones.
 
El rectificar errores es una importante virtud del ser humano, aunque no es lo mismo el exponer teorías desde la cátedra universitaria, donde apenas se necesita borrar el pizarrón para rectificarlas, que lanzar ideas programáticas que deben asimilar los pueblos, ya que se juegan sus destinos. Si esas ideas cambian de modo radical, es obligación del gobernante, por un mínimo de honestidad intelectual, explicar por qué cambiaron sobre todo en temas esenciales. El agravante reside en que AGL suele tratar de ignorantes y majaderos a quienes discrepan de sus puntos de vista. ¿Ahora llamará ignorantes y majaderos a quienes convenció que el CAA era la mejor solución para el país?

Publicado en: Bolivia Etiquetado como: ¿Y el capitalismo andino?, Bolivia

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