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Global

Migración y voto latino, temas sin impacto en las intermedias de EEUU

02/11/2014 by Vitalio Deja un comentario

 Por: David Brooks

La migración, uno de los principales temas nacionales en el debate nacional, y el voto latino –reconocido por la cúpula política como un sector cada vez más clave en los cálculos electorales nacionales– no importan en esta elección intermedia.

O por lo menos esa fue la conclusión a que llegaron los estrategas de ambos partidos, quienes decidieron que no era clave en esta coyuntura promover cambios en la política migratoria antes de esta elección.

Por su parte, el presidente Barack Obama decidió –ante la presión de candidatos demócratas al Senado, quienes no deseaban defender esa movida– no impulsar medidas prometidas para proteger a millones de indocumentados de la deportación.

Por otro lado, los republicanos decidieron que podían continuar con su retórica antimigrante e ignorar en gran medida a los latinos sin ninguna consecuencia. Por el contrario, generar mayor apoyo entre bases ultraconservadoras.

En estas elecciones intermedias toda la cámara baja y aproximadamente un tercio del Senado están en juego. No hay duda de que los republicanos conservarán y hasta aumentarán su mayoría en la cámara baja. El proceso se centra en quién tomará el control de la cámara alta, por ahora en manos de los demócratas, pero que, según los pronósticos, podrían perder. En estas batallas ni los latinos ni el asunto de la migración tendrán gran impacto.

No es porque el tema no siga vigente, no es que los latinos no sigan como el sector minoritario de mayor crecimiento en el mapa político. El misterio se explica en el hecho de que, a pesar de que un número récord de latinos tienen derecho a votar este año, su poder será muy limitado, ya que muy pocas de las contiendas claves en estas intermedias están en estados con presencia significativa de latinos, según un análisis del Pew Research Center.

El número de latinos con derecho a sufragio (aunque no todos están empadronados) se ha incrementado a 25.2 millones, 11 por ciento del total nacional. Pero éstos siguen concentrados en unas cuantas entidades, con casi la mitad en sólo dos, Texas y California, y otros más en Florida, Nueva York, Arizona e Illinois –todos, estados donde no hay contienda cerrada para el Senado, el premio mayor en estos comicios.

De hecho, en ocho estados donde se podría determinar cuál partido conquistará la mayoría de la cámara alta los potenciales votantes latinos tienen una presencia en promedio de sólo 4.7 por ciento. Más aún: en los pocos distritos legislativos donde hay competencia real entre candidatos a la cámara baja sólo ocho tienen población latina que puede ser determinante en el resultado.

El hecho es que para los legisladores republicanos los latinos no son amenaza ni los necesitan. Nate Cohn, analista especializado en proyecciones electorales del New York Times, concluyó que “hay una sencilla razón por la cual los republicanos están dispuestos a enajenar a los latinos: no necesitan sus votos. Por lo menos no este año”. Señala que, estadísticamente, ese partido probablemente puede mantener su mayoría en la cámara baja y posiblemente lograr derribar el control demócrata del Senado sin necesitar un solo sufragio latino.

El hecho de que la mayoría republicana no depende en nada de los latinos revela una de las razones por las cuales no ha prosperado una ley de reforma migratoria, señala Cohn, del Times.

Desilusionados

Pero aun en lugares donde sí hay amplia presencia latina, analistas afirman que los latinos podrían quedarse en casa más que nunca, ante una creciente desilusión con el presidente Barack Obama y su partido, sumándose al desencanto de otros sectores que fueron claves en el triunfo histórico del mandatario. Según encuestas recientes, el nivel de apoyo latino para el gobernante y el Partido Demócrata ha bajado –de hecho, de acuerdo con un estudio de Gallup, el nivel de aprobación de Obama por los latinos se desplomó 20 puntos porcentuales desde su relección, en 2012. No ayudó la decisión de Obama de postergar su promesa de modificar su política migratoria para proteger a millones de migrantes de la deportación hasta después de esta elección, algo que algunos consideraron una “traición”.

Sin el voto latino los republicanos pueden prosperar, pero los demócratas podrían sufrir más derrotas de las que se pronostican.
Los estrategas republicanos reconocen que sin obtener una parte sustancial del sufragio latino no podrán ganar la Casa Blanca. Pero en una elección legislativa como ésta, el cálculo no es el mismo y la distribución geográfica del voto latino, junto con una serie de obstáculos para suprimir su participación impulsados por republicanos, más el dibujo de los distritos electorales que logran mantener marginado ese sufragio reducen el poder potencial de ese voto.

La mayoría de los latinos aún favorecen a los candidatos demócratas –57 por ciento contra 28 para los republicanos–, pero ese apoyo se ha reducido desde 2010, cuando 65 por ciento respaldaba a los candidatos demócratas, según un sondeo de esta semana de Pew Research Center. A la vez, dos tercios (66 por ciento) de votantes latinos empadronados afirman que para ellos es muy importante una reforma a las leyes migratorias.

Pero todo indica que ello será un asunto poselectoral, con vistas a los comicios presidenciales de 2016. Será entonces cuando se verán los beneficios y costos del manejo de este tema y el voto latino por ambos partidos.

Publicado en: Global

España escuela de terror: Torturadores argentinos recibieron cursos en instituciones españolas

02/11/2014 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: La Tarcoteca

El teniente argentino Antonio “Trueno” Pernías, (megacausa ESMA) actualmente preso en Buenos Aires por cometer crímenes de lesa humanidad, era un asesino profesional: por sus manos -y su sala de tortura- pasaron muchos hombres y mujeres que hoy siguen sin aparecer. Su compañero Enrique Scheller, alias “Pingüino”, también fue señalado por algunos sobrevivientes como un sádico torturador. Entre 1978 y 1980, ambos individuos formaron parte de la embajada de Argentina en España, donde se dedicaron a perseguir y controlar al numeroso colectivo de refugiados argentinos que vivían en este país. A pesar de las denuncias que existían en su contra, el gobierno de Suárez les dio pasaportes y permitió que llevaran revólveres.

Mercedes Carazo, que se enamoró de Pernías en la ESMA, relató ante la Justicia que vio viva a Dagmar Hagelin y cómo se mantenía con vida a las embarazadas hasta robarles sus bebés.

Quienes estan representando a Satanas el Diablo aqui en la tierra? Lista de Represores de las dictaduras argentina y chilena

Sus nombres no son un caso aislado. Tal como confirman diversos documentos reservados en poder de Público, la delegación diplomática argentina fue utilizada como uno de los principales centros de operaciones de la dictadura en Europa, con una doble misión: controlar a los exiliados y contrarrestar las denuncias internacionales contra el régimen. Allí todos iban armados, gracias a las licencias que el gobierno del criminal impuneAdolfo Suárez concedía sin rechistar. Según consta en los archivos secretos, el General y embajador Leandro Enrique Anaya, que se libró de ningún jucio y siguió en funciones hasta el 2000, alabado como héroe de la patria, tenía permiso para utilizar una pistola Smith Wesson calibre 38. Su secretario, Jorge Vigano, disponía de un revólver Astra, mientras que el consejero económico y comercial, Carlos Vailati, portaba un modelo cobra del revólver Colt. Tampoco faltaba pólvora en el Consulado General de Madrid, donde su máximo responsable, Luis Vila Ayres, gozaba de un “permiso de portación de arma de defensa personal”: una pistola Browning calibre 7,65.

Tras dotar de armamento a sus funcionarios, los militares argentinos montaron un servicio de espionaje con sede principal en la embajada de Madrid y sucursales en las oficinas consulares de Barcelona, Bilbao y Cádiz. En esta nutrida red no sólo participaron los funcionarios de las representaciones en España, sino que también tomaron parte los militares que eran enviados a este país bajo la excusa de realizar “cursos de formación” en instalaciones del ejército y la marina española.

Uno de los primeros en cumplir estas funciones fue el teniente coronel Antonio José Deimundo Piñeiro, quien durante el curso 1976-1977 asistió a la escuela del Estado Mayor del Ejército en Madrid. Ya fuese dentro o fuera del aula, Piñeiro tenía la autorización del gobierno español para portar un revolver calibre 38 “modelo detective” de la marca Colt y disponía de pasaporte oficial, al igual que su mujer y sus hijos. Al volver a Argentina en 1977, el experimentado militar se dedicó a coordinar la salvaje represión en la provincia de Misiones, al norte del país.

INTERCAMBIO REPRESIVO

Los documentos a los que ha accedido este periódico confirman que España y Argentina mantuvieron un estrecho intercambio de policías y militares para la realización de cursos oficiales. En el marco de esas relaciones, el 23 de septiembre de 1977 el Jefe de la Policía Federal Argentina -una de las fuerzas represivas que secuestraba, torturaba y asesinaba a los militantes antidictatoriales-, el General Edmundo René Ojeda, hizo llegar al gobierno de UCD el plan anual de becas de ese cuerpo. Por primera vez, la oferta de la dictadura de Videla incluía a miembros de la Guardia Civil y de la Policía.

El gobierno de Suárez no rechazaría la oferta del régimen argentino. El 25 de noviembre de 1977, el ministerio de Exteriores a cargo deMarcelino Orejaconfirmó por medio de una carta que un oficial de la Guardia Civil y otro de la Policía Armada estudiarían en Argentina. En concreto, los efectivos elegidos realizarían el curso de Explosivos, que comenzaba el 23 de octubre de 1978 y tenía una duración de diez días, en los que sus asistentes recibirían capacitación sobre el “manipuleo, desarme y transporte de artefactos incendiarios y/o explosivos y la realización de pericias o informes judiciales”.
El 16 de diciembre de 1978, el ministro Marcelino Oreja quiso premiar con el Collar para dar “una muestra de Mi Real aprecio al excelentísimo Teniente General Jorge Rafael Videla, Presidente de la nación Argentina”.

En esas mismas fechas, La Moncloa respondió a la “generosidad” argentina con una propuesta muy especial a uno de sus marinos, el teniente de fragata Jorge Osvaldo Troitiño. De acuerdo a un documento confidencial de la Armada argentina, Troitiño había viajado a Europa para “prestar servicios en la Agregación Naval” de la embajada en Madrid, aunque utilizaría como camuflaje su participación en el curso de Estado Mayor en la Escuela de Guerra Naval. Gracias al correspondiente permiso otorgado por la Guardia Civil, podía llevar en la cintura un revólver Smith & Wesson calibre 38. El 6 de mayo de 1978, sus profesores españoles lo eligieron para que realizase una exposición sobre Argentina, de manera que pudiese explicar a sus camaradas las bondades del “régimen político” de Videla y su “desarrollo futuro”.

CON GANAS DE APRENDER

Troitiño fue uno de los más activos “estudiantes” enviados por la dictadura a España, pero no el único. De acuerdo a los listados oficiales, 33 militares argentinos desfilaron por las dependencias militares de este país entre 1976 y 1983. Siete de ellos se apuntaron al curso de Estado Mayor de la Escuela Superior del Ejército, mientras que otros lo hicieron en la Escuela de Guerra Naval. Entre estos últimos se encontraba el marino Carlos José Pazo, uno de los torturadores que prestaba funciones en el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), uno de los principales centros de exterminio del país.

Otro de sus compañeros de torturas, el teniente Néstor Savio, también fue premiado con un viaje a España para realizar el curso de Mando de Infantería de Marina en San Fernando (Cádiz), mientras que Ricardo César Araujo -un marino muy activo en la mal llamada “lucha antisubversiva” condenado por delitos de Lesa humanidad y Genocidio- consiguió que sus jefes de la Armada lo enviasen a Madrid “en comisión permanente” -lo que le dotaba de protección gubernamental- para acudir al curso sobre “Comando y Estado Mayor de Infantería de Marina”.

De acuerdo a una nota confidencial del Estado Mayor de la Armada Argentina, Araujo debía permanecer en España entre agosto de 1980 y noviembre de 1981. En su legajo, sus jefes reconocían su “activa participación” en la “lucha contra la subversión” en Bahía Blanca, una ciudad situada a 600 kilómetros de Buenos Aires. Precisamente por eso, tres décadas más tarde un tribunal de esa localidad lo acusó de “haber formado parte del plan criminal, clandestino e ilegal implementado para secuestrar, torturar, asesinar y producir la desaparición de personas”. Cuando viajó a España, Araujo ya cargaba en la espalda todos esos deleznables actos.

LA ESCUELA PORTEÑA

La participación de los 33 argentinos en cursos dictados por las Fuerzas Armadas fue correspondida por parte del gobierno de Suárez con el envío de 14 militares a Buenos Aires para que realizaran distintas asignaturas en dependencias del Ejército y la Marina. “Los cursos realizados por estos oficiales se efectúan en virtud de intercambios de alumnos y como consecuencia de acuerdos firmados en reciprocidad con países con los que se mantienen relaciones diplomáticas desde hace muchos años y que continúan en la actualidad”, justificaba en 1998 el ministerio de Defensa español ante un requerimiento de información efectuado por el nefasto juez Baltasar Garzón, quien entonces trataba de investigar los crímenes de lesa humanidad en Argentina

.

De acuerdo al listado proporcionado en aquel momento por Defensa, entre 1979 y 1983 ocho miembros del ejército español realizaron el curso de inteligencia ofrecido por la dictadura. Varios de ellos visitaron las instalaciones de la ESMA, el mismo recinto donde funcionaba el campo de concentración. El entonces general franquista Cristóbal Gil y Gil admitiría este extremo frente a Garzón, ante quien tuvo que declarar el 16 de junio de 1998. De acuerdo a su testimonio en la Audiencia Nacional, Gil y Gil -que prestaba funciones en el SECID- había viajado a Buenos Aires en abril de 1981 para participar en un curso de “Estudios de Personal”, dirigido al “aprendizaje de técnicas policiales de identificación de huellas y microfilmación de documentación, así como técnicas de modernización del Servicio de Inteligencia”.

Al ser consultado sobre sus visitas a la ESMA, el militar aseguró que había estado allí en tres ocasiones. Cuando Garzón le preguntó por los nombres de sus anfitriones, respondió que no se acordaba de ninguno. Ante su falta de memoria, el juez le mostró varias fotos de los represores que se movían por ese centro, pero no sirvió de nada: su mente continuaba en blanco. Los abogados querellantes le preguntaron si había recibido instrucciones “sobre formas de combatir la subversión”, a lo que Gil y Gil volvió a contestar con otra evasiva: “esas eran las técnicas conocidas en España y en cualquier otro país occidental”.

El comandante del CESID tampoco estaba al corriente de la utilización de la ESMA como campo de concentración, un aspecto que había sido denunciado en varias ocasiones a nivel internacional por los organismos de derechos humanos. En su declaración, Gil y Gil alegó que ni siquiera sabía que en Argentina había desaparecidos. Como mucho, creía que allí existía un “enfrentamiento entre autoridades militares y grupos ideólogos dispares”. El saldo fue de 30 mil personas asesinadas por el terrorismo de estado.

Publicado en: Global

¿Ve Ankara la masacre como una opción política?

02/11/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

¿La nueva alianza entre Turquía y Francia concierne solamente los temas económicos, como la entrada de Ankara en la Unión Europea, o es más bien de naturaleza política? Y, de ser cierto esto último, ¿justificará Paris la política de Ankara, incluso si resulta injustificable? ¿Llegará ese apoyo hasta la justificación del genocidio?

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Esta semana, la administración Obama denunció por segunda vez al apoyo de Ankara al Emirato Islámico (también designado como Daesh, su acrónimo árabe, y inicialmente conocido como EIIL, siglas de “Emirato Islámico en Irak y el Levante”).

La primera vez fue el 2 de octubre y la acusación vino del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante una conferencia organizada en Harvard [1]. La segunda acaba de tener lugar, el 23 de octubre, cuando el subsecretario del Tesoro, David Cohen, hizo uso de la palabra en la Fundación Carnegie [2]. Tanto el vicepresidente Biden como el subsecretario Cohen acusaron a Ankara de estar apoyando a los yihadistas y facilitando la venta del petróleo que estos se roban en Irak y en Siria.

Ante las vehementes protestas del presidente Recep Tayyip Erdogan, Joe Biden acabó presentando excusas. El gobierno turco autorizó entonces el PKK [3] a acudir en ayuda de los kurdos sirios sitiados en Kobane por los yihadistas de Daesh. O más bien eso fue lo que anunció públicamente. Pero en la práctica, el comportamiento de Ankara no ha sido nada convincente y es por eso que Washington acaba de retomar sus acusaciones.

Turquía y la cuestión de
las limpiezas étnicas

Pienso que lo que le molesta a Washington no es el apoyo a los yihadistas. La actitud de Turquía hacia los yihadistas está en correspondencia total con el plan estadounidense y, al menos hasta octubre de 2014, Daesh sigue bajo el control de la CIA. Lo que Washington no puede admitir es que un miembro de la OTAN se vea implicado públicamente en la masacre que amenaza a la población de Kobane. La política de la administración Obama es muy simple: Daesh fue creado para encargarse de lo que no puede hacer la OTAN –la limpieza étnica– mientras que los miembros de la alianza atlántica fingen no tener nada que ver con ello. Pero masacrar a los kurdos de Siria no es una necesidad para la política de Washington y la implicación de Turquía sería un crimen contra la humanidad.

La actitud de Turquía se presenta como involuntaria. Y precisamente en eso reside el problema. Turquía es un Estado negacionista que nunca reconoció las masacres que ha perpetrado: en 4 años –de 1914 a 1918– asesinó 4 millones de armenios, 200 000 asirios y cristianos adeptos del rito griego y 50 000 asirios en Persia; y más tarde –de 1919 a 1925– también acabó con las vidas de 800 000 armenios y griegos [4]. Lejos de cerrar ese doloroso capítulo de su historia, el mensaje de condolencias que el señor Erdogan emitió el pasado 23 de abril denotaba la incapacidad de Turquía para reconocer los crímenes perpetrados por los Jóvenes Turcos [5].

Ankara trató en el pasado de acabar con los kurdos del PKK. Y muchos huyeron hacia Siria. Al inicio de la actual guerra, el presidente Assad les concedió la ciudadanía siria y les entregó armas para que defendieran el territorio nacional. Así que para Ankara, una masacre perpetrada contra esos kurdos sería una buena noticia y ese es precisamente el tipo de trabajo sucio que Daesh podría realizar.

Implicación de Turquía en otras limpiezas étnicas recientes

Durante la guerra de Bosnia-Herzegovina (de 1992 a 1995), el ejército turco respaldó la «Legión Árabe» de Osama ben Laden que se encargó de la limpieza étnica perpetrando numerosas matanzas contra los serbios ortodoxos. Los yihadistas que participaron en aquellos hechos hoy son miembros de diversos grupos armados que operan en Siria, entre los que se encuentra Daesh.

En 1998, el ejército turco participó en el entrenamiento militar dispensado a los miembros del UCK (siglas en albanés del Ejército de Liberación de Kosovo), cuyos atentados dieron lugar a la represión gubernamental yugoslava, la que a su vez fue el pretexto que invocó la OTAN para justificar su propia intervención en Yugoslavia. Durante la guerra así provocada, Hakan Fidan, el actual jefe de la inteligencia turca (MIT), era agente de enlace entre la OTAN y Turquía. Y lo que sucedió fue que el UCK procedió sistemáticamente a la expulsión de los serbios ortodoxos y profanó sus lugares de culto. En 2011, Hakan Fidan envió yihadistas a Kosovo para que el UCK los entrenara en materia de terrorismo… antes de atacar Siria.

Durante la ocupación de Irak, Estados Unidos recurrió oficialmente a Turquía y Arabia Saudita para reconstruir el país que había invadido. La política aplicada en aquel momento provocó la guerra civil y masacres sistemáticas, principalmente contra chiitas y cristianos. Como explicó el ex consejero de la Casa Blanca para la Seguridad de la Patria, Richard A. Falkenrath, esa política estaba concebida para incrustar el yihadismo en Irak, utilizarlo allí y evitar que se moviera hacia Estados Unidos [6].

En septiembre de 2013, cientos de yihadistas del Ejército Sirio Libre (el grupo armado respaldado por Francia que se identifica con la bandera de la colonización francesa en Siria) respaldados por elementos del Frente al-Nusra (la franquicia de al-Qaeda en Siria) penetraron en Siria desde Turquía para tomar la ciudad siria de Maalula, violar a sus mujeres, matar a sus hombres y profanar sus iglesias. Maalula carece de interés estratégico militar. Aquel ataque era únicamente una manera de perseguir públicamente a los cristianos, ya que Maalula es el símbolo sirio de la cristiandad desde hace unos 2 000 años.

En marzo de 2014, cientos de yihadistas del Frente al-Nusra y del Ejército del Islam (dos grupos pro-sauditas) penetraron en Siria desde Turquía, dirigidos y respaldados por el ejército turco, para saquear la ciudad siria de Kessab. La población de la ciudad logró huir antes de ser víctima de una masacre. Cuando el Ejército Árabe Sirio acudió en auxilio de la población, Turquía lo combatió y derribó uno de sus aviones. Kessab presenta interés estratégico para la OTAN debido a la proximidad de una base de radares rusos que vigila la base de la OTAN ubicada en la región turca de Incirlik. Los habitantes de Kessab son armenios cuyas familias lograron huir de las masacres perpetradas por los Jóvenes Turcos.

¿La Turquía actual admite el genocidio?

Es la pregunta que se impone en la actual situación. Dado que Ankara niega que la masacre contra los armenios y las masacres contra diversas minorías –principalmente cristianas– perpetradas desde 1915 hasta 1925 fueron organizadas por el Comité Unión y Progreso, ¿no podría decirse que Turquía no considera que el genocidio sea un crimen y que simplemente lo ve como una opción política más?

La política del actual gobierno turco se basa en la «doctrina Davutoglu». Según Ahmet Davutoglu, profesor de Ciencias Políticas hoy convertido en primer ministro, Turquía debe recuperar la influencia que tuvo en la era otomana y unificar el Medio Oriente basándose en el islam sunnita.

Al principio, la administración Erdogan predicaba la solución de los conflictos pendientes desde la caída del Imperio Otomano, lo cual se definió como política de «cero problemas» con los vecinos. Al calor de esa política, Siria e Irán negociaron la creación de una zona de libre intercambio que dio lugar a un verdadero bum económico en los 3 países. Pero en 2011, durante la guerra de la OTAN contra Libia, Turquía abandonó la política de conciliación para tratar de imponerse como potencia beligerante. Y desde aquel momento se ha enemistado nuevamente con todos sus vecinos, con excepción de Azerbaiyán.

El apoyo francés a Turquía

Durante las guerras contra Libia y Siria se produjo entre Francia y Turquía un acercamiento que se ha convertido en un verdadero pacto, al estilo de la alianza franco-otomana que preconizaban el rey francés Francisco I y Solimán el Magnífico. Aquella alianza duró 2 siglos y medio y sólo terminó en tiempos de Napoleón Bonaparte, antes de resurgir brevemente durante la guerra de Crimea.

La nueva alianza entre Francia y Turquía fue ratificada por el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius, quien –en febrero de 2013– levantó el veto francés a la inclusión de Turquía en la Unión Europea y se comprometió a favorecer la admisión de Ankara.

Al mismo tiempo, el presidente francés Francois Hollande y su ministro de Relaciones Exteriores Laurent Fabius así como el entonces primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan y el entonces jefe de la diplomacia turca Ahmet Davutoglu montaron una operación conjunta para asesinar al presidente sirio Bachar al-Assad y su ministro de Relaciones Exteriores Walid al-Mualem. Para ello sobornaron a varios miembros del personal de limpieza del palacio presidencial pero la operación fracasó.

En el verano de 2013, Turquía organizó el ataque químico perpetrado en las afueras de Damasco y lo atribuyó a Siria. Con el respaldo de Francia, trató de lograr que Estados Unidos bombardeara la capital siria para acabar con la República Árabe Siria. Francia y Turquía querían que Washington volviese a su proyecto inicial de derrocamiento de la República Árabe Siria.

Un documento entregado al Consejo de Seguridad de la ONU demuestra que después del voto secreto de enero de 2014 con el que el Congreso de Estados Unidos aprobaba la entrega de armamento y financiamiento a los rebeldes para posibilitar la limpieza étnica en la región, Francia y Turquía siguieron armando en secreto a los yihadistas del Frente al-Nusra (o sea, a al-Qaeda) para que luchara contra Daesh. El objetivo seguía siendo el mismo, forzar a Washington a volver a su proyecto inicial.

Es importante señalar de paso que Turquía no fue el único país que armó a los yihadistas que atacaron las ciudades cristianas sirias de Maalula y Kessab, violaron a sus mujeres, mataron a sus hombres y profanaron sus iglesias. También lo hizo Francia.

Turquía soborna a los dirigentes franceses

La prensa habla frecuentemente de que Qatar soborna a la clase dirigente francesa. Pero no dice ni una palabra de las sumas colosales que gasta Turquía para comprar el apoyo de los políticos franceses.

¿La prueba de esa corrupción? El silencio de los dirigentes franceses sobre lo que sucede en Turquía (ese país ostenta el record mundial de encarcelamiento de periodistas, abogados y oficiales superiores de las instituciones armadas), sobre el respaldo turco al terrorismo internacional (la justicia turca ha comprobado que Erdogan se reunió 12 veces con el banquero de al-Qaeda, en Turquía existen 4 campamentos de al-Qaeda y ese país ha organizado el tránsito de decenas de miles de yihadistas), sobre el saqueo perpetrado contra Siria (miles de fábricas del distrito sirio de Alepo han sido desmontadas y trasladadas a Turquía) y sobre las masacres cometidas con la participación de Turquía (en Maalula, Kessab y la que probablemente tendrá lugar si finalmente cae Kobane).

Los empresarios turcos –fieles aliados de Erdogan– crearon en 2009 el Instituto del Bósforo, encargado de promover los vínculos entre Turquía y Francia [7]. Su comité científico, donde figura como copresidenta la señora Anne Lauvergeon [8], tiene como miembros a la crema de los políticos franceses de la UMP [9], (por ejemplo, Jean-François Coppé [10] y Alain Juppé [11]); del Partido Socialista (Elisabeth Guigou [12] y Pierre Moscovici [13]), muchos de ellos muy vinculados al presidente Francois Hollande (como Jean-Pierre Jouyet [14]) e incluso algunos ex comunistas.

Esas personalidades, algunas de ellas personas honorables, seguramente no piensan aprobar las masacres cometidas por el régimen de Ankara. Pero, de hecho, eso es lo que están haciendo.

Al aliarse con Turquía, Francia se ha hecho cómplice activa de sus masacres.

Thierry Meyssan

[1] “Remarks by Joe Biden at the John F. Kennedy Forum”, by Joseph R. Biden Jr., Voltaire Network, 2 de octubre de 2014.

[2] “Remarks by U.S. Treasury Under Secretary David S. Cohen on Attacking ISIL’s Financial Foundation”, David S. Cohen, Carnegie Endowment for Internationale Peace, 23 de octubre de 2014.

[3] Partido de los Trabajadores del Kurdistán, fundado en Turquía en 1978.

[4] Statistics of Democide: Genocide and Mass Murder Since 1900, R.J. Rummel, Transaction, 1998, p. 223-235.

[5] Los Jóvenes Turcos fueron un partido nacionalista revolucionario y reformador otomano conocido oficialmente bajo el nombre de Comité Unión y Progreso (CUP). Ese partido se alió con las minorías y derrocó al sultán Abdulhamid II. Pero al llegar al poder emprendió una política de turquificación que lo llevó a planificar un genocidio contra las minorías, principalmente contra los armenios.

[6] Citado en «If Democracy Fails, Try Civil War», Al Kamen,The Washington Post, 25 de septiembre de 2005.

[7] Ver el sitio web del Institut du Bosphore.

[8] Ex colaboradora del presidente francés Francois Mitterrand, Anne Lauvergeon fue presidenta de Areva (grupo francés considerado líder mundial en el sector de la energía nuclear) de 2001 a 2011. Actualmente preside la Comisión de Innovación.

[9] La UMP (Unión por un Movimiento Popular) es el partido de derecha inicialmente llamado Unión por la Mayoría Presidencial y formado para apoyar a la candidatura del presidente francés Jacques Chirac con vista a las elecciones presidenciales de 2002. Nota de la Red Voltaire.

[10] Diputado, ex ministro y ex presidente de la UMP.

[11] Alcalde de Burdeos, ex primer ministro y ex presidente de la UMP, Alain Juppé se convirtió en ministro de Relaciones Exteriores de Francia al inicio de las guerras contra Libia y Siria.

[12] Ex colaboradora de Francois Mitterrand y ex ministra, Elisabeth Guigou preside actualmente la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional.

[13] Diputado y ex ministro, Pierre Moscovici acaba de ser designado para convertirse en comisario europeo.

[14] Alto funcionario y viejo amigo de Hollande, Jean-Pierre Jouyet es hoy director general de la compañía aseguradora AXA.

Publicado en: Global

El Stalingrado kurdo

26/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Nazanit Armanian

 

Desde hace más de un mes los batallones kurdos, compuestos en gran parte por mujeres, resistieron calle a calle el avance del Estado Islámico, en batallas que recuerdan a las de la guerra civil española.

Kobani es una de las ciudades kurdas de Siria donde las fuerzas kurdas de izquierda habían puesto en práctica un libertario sistema de democracia directa. Está en una región estratégica, cercana a la frontera con Turquía.

“Kobani no es una prioridad de Estados Unidos”, aclaró John Kerry, para disipar las dudas de quienes (incluso los propios kurdos) aún confunden al gobierno de Estados Unidos y sus marines con los hermanos de caridad que se desviven por salvar a los oprimidos del mundo.

La capital del Kurdistán sirio y símbolo del experimento del gobierno izquierdista del Partido de la Unión Democrática (Pud) –próximo al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (Pkk), Kobani y sus consejos populares– está cayendo a pedazos después de varias semanas de resistencia, desde que el 16 de setiembre fuese asediada por los terroristas del Estado Islámico (EI), provocando la muerte de cientos de civiles y la huida de la mayoría de sus 45 mil habitantes.

Sin acceso a alimentos ni atención sanitaria, los kobaníes aterrorizados no recibieron ayuda ni de una inútil Onu ni de los estados que podrían haber recurrido a la doctrina de “responsabilidad de proteger” “R2P”, que le sirvió a la Otan para atacar a Libia. Aquí no es ningún secreto que los mercenarios del EI, que carecen de una sede “presidencial”, un cuartel general, ministerios, cadenas de tele o aeropuertos, reciben avisos y huyen antes del inicio de los bombardeos de la aviación de Estados Unidos.

Las bombas caen sobre las posiciones de la guerrilla kurda, las viviendas o las infraestructuras de la zona (la última, una refinería), para llevar a Siria a la Edad de Piedra, como se hizo con Irak y Libia, dos estados fuertes árabes.

La caída de Kobani (nombre que significa “Unión”, por la alianza de dos tribus kurdas fundadoras de la urbe, que alberga milenarios monumentos asirios y armenios) sería un duro golpe psicológico al movimiento progresista kurdo.

KURDOS DE DERECHA Y DE IZQUIERDA.

Es hora de matizar el concepto de “pueblo kurdo” –como grupo étnico de 30 o 40 millones de personas repartidas entre varios países y unidas por un sentimiento de pertenencia y lazos históricos– y tratar a esta población como a cualquier sociedad que sufre una encarnizada lucha de clases, porque pese a los defensores fanáticos del mítico “pueblo kurdo”, buena parte de la tragedia que sufren los kurdos de a pie es responsabilidad de las elites que los guían, a veces hacia el infierno de las batallas suicidas.

Desde la Segunda Guerra Mundial ha habido tres zonas autónomas kurdas: la República de Mahabad, dirigida por los marxistas en Irán en 1946, y que fue aplastada duramente por las tropas del sha; la Región Autónoma Kurda (Rak), instaurada en Irak desde 1991 gracias a la agresión militar de Estados Unidos y sus socios, y gestionada por las fuerzas derechistas y feudales; y la zona autónoma de los kurdos de Siria, creada en 2012 a partir de una jugada estratégica de Ba­shar al Asad, y liderada por el Pud, que ha instalado un interesante e incipiente sistema político de democracia popular directa (véase informe en Brecha, 26-IX-14).

Quizás la peor parte de esta compleja y dolorosa lucha se la han llevado los kurdos de Irak, que, además de ser perseguidos por los gobiernos del “nacionalismo árabe”, han tenido que soportar, desde hace décadas, las consecuencias de los tejemanejes de las familias Barezani y Talibani, dos clanes dirigentes kurdos que en sus ansias de convertirse en cabeza de ratón, que no cola de león, vendieron su alma a Estados Unidos (mientras éste bombardeaba durante años a los civiles árabes iraquíes), y a las potencias y fuerzas más reaccionarias de la región.

Su última hazaña ha sido aprovechar el avance del EI sobre Irak para hacerse con el control de varias ciudades del norte del país, e incluso utilizarlo de mediador para vender su petróleo a Turquía e Israel, justo cuando las atrocidades que el califato cometía contra las minorías religiosas izadíes y cristianas ocupaban los titulares de la prensa mundial.

Masud Barezani, el presidente millonario de la oligarquía engordada por la renta del petróleo y la ingente ayuda de Occidente, aprovechando esta situación iba a declarar la independencia de la Rak de Irak, pero hoy, con el aumento del conflicto, estará pensando en cómo evitar la destrucción de su feudo.

ERDOGAN DERROTADO.

Los disturbios en protesta por la inacción de Ankara ante el avance del EI y la matanza de los kurdos de Siria, que dejaron una treintena de muertos en el sureste de Turquía, amenazan el proceso de paz iniciado entre Tayyeb Erdogan y Abdullah Öcalan, el líder del Pkk, ya que muchos de los líderes kurdos de Turquía son de Siria (además de ser alauíes).
Los manifestantes pedían habilitar un corredor de seguridad hasta Kobani –situada a pocos quilómetros de la frontera turca– y armar a sus combatientes, que luchan contra el Estado Islámico. Eso es pedir peras al olmo: acabar con Kobani ha sido un objetivo de Erdogan. Se ha librado del Pkk en aquella zona sin mancharse las manos de sangre.

Ante las peticiones de “salvar Kobani” del Pud, las condiciones ofrecidas por Ankara no tienen desperdicio:
• Que abandone la idea de autodeterminación y rompa con el Pkk.
• Que se una a la lucha por derrocar a Bashar al Asad.
• Que integre las Unidades de Protección Popular, su brazo armado en el Ejército Libre de Siria.
• Que permita a las tropas turcas gestionar la seguridad de la zona kurda de Siria, controlando las entradas y salidas de las personas (¿o de los militantes del Pkk?). O sea, crear una segunda Gaza.
Obviamente, Erdogan lo que pretende es la abdicación del Pud, destruir al Pkk en Siria y así sacar ventajas en sus negociaciones con la izquierda kurda de Anatolia. ¡Está induciendo al Pkk-Pud al suicidio político! Además, con una mentalidad y actitud así, ¿qué iba a ofrecer al Pkk a cambio de que dejara la lucha armada?

Propuestas estériles para ser rechazadas y para que el mandatario turco pudiese seguir respaldando a su criatura del EI, que al puro estilo de las Yeni Cheri (las “Fuerzas Especiales Otomanas”), arrasan pueblos enteros en su camino.

Ankara también ha ofrecido otras condiciones imposibles para la Otan, a cambio de unirse a la “coalición anti EI”: crear una zona de “amortiguamiento” terrestre y otra de exclusión aérea en el territorio sirio, y eliminar a Asad, lo que significa nada menos que una declaración de guerra a Damasco (¡y a Irán!).

La negativa de la Otan se debe a que en este momento la prioridad de Obama es acabar con el programa nuclear de Irán, y no aumentar la desconfianza de Teherán hacia las verdaderas intenciones de Washington de volver a militarizar Irak. Que Turquía no consiguiera ocupar un sillón como miembro no permanente del Consejo de Seguridad –que le tocó a España, el fiel aliado de Estados Unidos– fue un duro castigo a este socio díscolo de la Otan.

El Pkk se encuentra en un callejón sin salida: si vuelve a las armas perderá el poco apoyo internacional del que goza; si no lo hace, será su fin político.

Los gobernantes turcos que detestan al Partido de los Trabajadores Kurdos mantienen magníficas relaciones con el gobierno derechista de la Ark: el aroma del petróleo y el gas, y encima baratos, disipa cualquier tensión étnica.

IRÁN, PRAGMÁTICO Y AMENAZADO.

Teherán, por su parte, mantiene buena y activa amistad con los kurdos de Irak, respalda a los kurdos sirios (por ser enemigos del EI) y, mientras persigue al Partido de Vida Libre del Kurdistán, la rama del Pkk, autoriza, por primera vez en tres décadas, una manifestación kurda en solidaridad con Kobani.

Israel celebra la desintegración de Sudán, Siria, Irak, Libia y Yemen, esperando que este proceso alcance a Irán, país con una veintena de grandes grupos étnicos (azeríes, kurdos, baluches, turcomanos y árabes, entre otros) que viven sin ningún tipo de autonomía político-administrativa, siendo caldo de cultivo de tensiones étnicas. El mismo Israel, que en 1999 contribuyó a la detención del entonces marxista Abdullah Öcalan en Kenia, ahora apoya un Estado kurdo independiente (si es de extrema derecha, mejor).
El mapamundi de la Segunda Guerra Mundial, que empezó a sufrir cambios tras la desintegración de la Unión Soviética, sigue modificándose a golpes de guerras, y en ésta todo el mundo echa leña al fuego, enviando armas a los implicados, sin que alguien proponga un plan de paz que evite la masacre de pueblos enteros.

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Geopolítica de la guerra contra Siria y de la guerra contra Daesh

26/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

 

En este nuevo y original análisis, Thierry Meyssan expone las causas geopolíticas del fracaso de la guerra contra Siria y los verdaderos objetivos de la supuesta guerra contra el Emirato Islámico. Este artículo resulta especialmente importante para quien aspire a entender el panorama de las relaciones internacionales en este momento y la cristalización de los conflictos en el Levante (Irak, Siria y Líbano).

 

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Las tres crisis en el seno de
la coalición estadounidense

 

En este momento estamos viendo la tercera crisis que tiene lugar en el bando de los agresores desde el inicio de la guerra contra Siria.

 En junio de 2012, durante la conferencia Ginebra I, que debía iniciar el regreso a la paz y organizar una nueva repartición del Medio Oriente entre Estados Unidos y Rusia, Francia –donde Francois Hollande acababa de ganar la elección presidencial– planteó una interpretación restrictiva del comunicado final de aquel encuentro. Y después organizó la reanudación de la guerra, con la complicidad de Israel y Turquía y con el apoyo de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del director de la CIA David Petraeus.

 Cuando el presidente Barack Obama sacó del juego a Hillary Clinton y David Petraeus, Turquía, junto con Israel y Francia, organizó el ataque químico en las afueras de Damasco, atribuyéndolo a Siria. Pero Estados Unidos se negó a dejarse arrastrar a una guerra punitiva.

 En una sesión secreta del Congreso realizada en enero de 2014, Estados Unidos impuso la aprobación del financiamiento y la entrega de armamento a Daesh [1], grupo yihadista al que se le asignó la misión de invadir la parte sunnita de Irak y la parte de Siria donde viven los kurdos. El objetivo era dividir esos dos grandes Estados. Francia y Turquía armaron entonces al grupo representante de al-Qaeda en Siria (el Frente al-Nusra) para que atacara a Daesh y lograr así que Estados Unidos volviera al plan inicial de la coalición. Al-Qaeda y Daesh se reconciliaron en mayo de 2014, como resultado de un llamado de Ayman al-Zawahiri en ese sentido, y actualmente Francia y Turquía siguen sin sumarse a los bombardeos de la coalición estadounidense.

En general, en la coalición de los llamados «Amigos de Siria», que en julio de 2012 contaba «un centenar de Estados y organizaciones internacionales», hoy sólo quedan 11 países. Por su parte, la coalición formada contra Daesh cuenta oficialmente «más de 60 Estados», pero lo que estos tienen en común es tan poca cosa que la lista se mantiene en secreto.

Intereses muy diferentes

La coalición se compone en realidad de numerosos Estados que persiguen cada uno sus propios objetivos muy específicos, al extremo que no logran ponerse de acuerdo sobre un objetivo común. Podemos distinguir 4 fuerzas:

 Estados Unidos quiere controlar los hidrocarburos de la región. En el año 2000, el National Energy Policy Development Group (NEPDG) presidido por Dick Cheney había identificado –gracias a imágenes satelitales y datos provenientes de prospecciones– las reservas mundiales de hidrocarburos y había observado las inmensas reservas de gas existentes en Siria. Durante el golpe de Estado militar que se produjo en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 [2], Washington decidió atacar sucesivamente 8 países (Afganistán, Irak, Libia, Líbano y Siria, así como Sudán, Somalia e Irán) para apoderarse de sus riquezas naturales. El estado mayor estadounidense adoptó entonces el plan de rediseño del «Medio Oriente ampliado», que también incluye el desmantelamiento de Turquía y Arabia Saudita, y el Departamento de Estado creó al año siguiente su departamento MENA para organizar las «primaveras árabes».

 Israel defiende sus propios intereses nacionales: a corto plazo el Estado hebreo prosigue su campaña de expansión territorial. Simultáneamente y sin esperar a controlar todo el espacio entre los dos ríos (el Nilo y el Éufrates) Israel también espera controlar todo el conjunto de la actividad económica de la zona, incluyendo –por supuesto– los hidrocarburos. Para garantizar su propia protección en esta era de misiles, Israel espera simultáneamente hacerse del control de una zona de seguridad a lo largo de su frontera (en este momento, ha expulsado a los cascos azules de la frontera del Golán, reemplazándolos por al-Qaeda) y neutralizar por otra parte los ejércitos de Egipto y de Siria sorprendiéndolos de revés (despliegue de los misiles Patriot de la OTAN en Turquía y creación de un Kurdistán en Irak y así como de Sudán del Sur).

 Francia y Turquía persiguen el sueño de la restauración de sus respectivos imperios. Francia espera obtener un mandato sobre Siria, o al menos sobre una parte de ese país. Para eso creó el Ejército Sirio Libre y le entregó la bandera verde, blanca y negra con las tres estrellas utilizada en tiempos del mandato francés en Siria. Mientras tanto, Turquía espera restaurar el Imperio otomano. Desde septiembre de 2012, Ankara designó un wali encargado de administrar lo que ya consideraba una provincia. Los proyectos de Turquía y Francia son incompatibles dado que el Imperio otomano había admitido que algunas de sus provincias fueran administradas con otras potencias coloniales.

 Para terminar, Arabia Saudita y Qatar saben que sólo pueden lograr sobrevivir poniéndose al servicio de Estados Unidos y combatiendo los regímenes laicos, cuyo único representante en la región es precisamente la República Árabe Siria.

Evolución de la coalición

Esas 4 fuerzas sólo lograron colaborar entre sí durante la primera parte de la guerra –desde febrero de 2011 hasta junio de 2012. Se trataba, en efecto, de una estrategia de 4ª generación: varios grupos de fuerzas especiales organizaban incidentes y emboscadas aquí y allá, mientras que las televisiones atlantistas y de los países del Golfo iban creando la imagen de una dictadura alauita que reprimía una revolución democrática. Las sumas invertidas y la cantidad de soldados desplegados no eran gran cosa y cada uno de los participantes creía que después del derrocamiento de la República Árabe Siria podría arreglárselas para sacar el mayor provecho a expensas de las otras fuerzas.

Sin embargo, a principios de 2012, la población siria comenzó a dudar de las televisiones que aseguraban que el presidente Bachar al-Assad era un torturador de niños y que el derrocamiento de la República Árabe Siria daría paso a un régimen confesional al estilo libanés. El asedio impuesto a los takfiristas del emirato islámico de Baba Amro ya se veía como el preludio del fracaso de la operación. Francia negoció entonces una salida de la crisis y la liberación de los oficiales franceses que habían caído prisioneros. Estados Unidos y Rusia negociaron para tomar los lugares del Reino Unido y de Francia y repartirse toda la región, como Londres y París lo habían hecho en 1916 con los acuerdos Sykes-Picot.

Y desde aquel momento nada ha funcionado bien en el seno de la coalición. Sus sucesivos fracasos indican que no puede ganar.

En julio de 2012, Francia celebraba con bombo y platillo en París la reunión más importante de la coalición y reanudaba la guerra. El discurso del presidente francés Francois Hollande había sido redactado en inglés, probablemente por los israelíes, y traducido al francés para que lo leyera el presidente de Francia. La secretaria de Estado Hillary Clinton y el embajador estadounidense Robert S. Ford (formado por John Negroponte [3]) emprendían la mayor guerra secreta de la historia. Al igual que en Nicaragua, ejércitos privados reclutaban mercenarios y los enviaban a Siria. Pero esta vez los mercenarios contaban con una formación ideológica cuyo objetivo eran la creación y entrenamiento de las hordas de yihadistas. El Pentágono perdía el control de las operaciones, control que pasó a manos del Departamento de Estado y la CIA. El costo de la guerra ya alcanzaba proporciones colosales. Pero ese costo no lo asumieron Estados Unidos, Francia ni Turquía sino Arabia Saudita y Qatar.

Según la prensa atlantista y los medios de las monarquías del Golfo, algunos miles de extranjeros acudieron así en ayuda de la «revolución democrática siria».

Pero en Siria «la revolución democrática» no aparecía por ningún lado. Lo que sí podía verse eran grupos de fanáticos que gritaban eslóganes como «¡Revolución pacífica: los cristianos a Beirut, los alauitas al hueco!» [4] y «¡No al Hezbollah! ¡No a Irán! ¡Queremos un presidente temeroso de Dios!» [5]. Según el Ejército Árabe Sirio, a Siria llegaron no algunos miles sino 250 000 yihadistas entre julio de 2012 y julio de 2014.

Sin embargo, al día siguiente de su reelección, Barack Obama obligaba al general David Petraeus a renunciar a su cargo como director de la CIA y descartaba mantener a Hillary Clinton como miembro de su nueva administración. Así que, a inicios de 2013, la coalición se reducía prácticamente a Francia y Turquía mientras que Estados Unidos hacía lo menos posible. Por supuesto, era el momento que el Ejército Árabe Sirio esperaba para iniciar su inexorable reconquista del territorio.

En Siria, Francois Hollande y Recep Tayyip Erdogan, Hillary Clinton y David Petraeus pretendían derrocar la república laica e imponer un régimen sunnita, que habría estado bajo la administración directa de Turquía pero que incluiría altos funcionarios franceses, un modelo heredado del final del siglo XIX pero que no presentaba interés de ningún tipo para Estados Unidos.

Barack Obama y sus dos secretarios de Defensa Leon Panetta y Chuck Hagel, abrigan una visión política radicalmente distinta. Panetta fue miembro de la Comisión Baker-Hamilton y Obama fue electo en función del programa de esa comisión. Según ellos, Estados Unidos no es ni debe ser una potencia colonial en el sentido mediterráneo del término. O sea, Estados Unidos no debe plantearse el control de un territorio mediante la instalación de colonos. En relación con lo que se obtuvo, el experimento de la administración Bush resultó extremadamente costoso y por lo tanto es algo que no debe repetirse.

Después de que Turquía y Francia trataran de empujar Estados Unidos a emprender una gran campaña de bombardeos contra Siria con la puesta en escena del ataque químico del verano de 2013, la Casa Blanca y el Pentágono decidieron retomar la iniciativa. Así que en enero de 2014, la Casa Blanca y el Pentágono convocaron el Congreso de Estados Unidos en una reunión secreta y lo obligaron a votar una ley secreta que aprobaba un plan para dividir Irak en 3 Estados así como la secesión de la zona kurda de Siria. Para ello decidieron financiar y armar un grupo yihadista capaz de hacer lo que las fuerzas armadas de Estados Unidos no pueden hacer porque el derecho internacional no lo permite: una limpieza étnica.

Barack Obama y sus ejércitos no se plantean el rediseño del «Medio Oriente ampliado» como un objetivo en sí sino únicamente como una manera de controlar los recursos naturales. Y utilizan un concepto clásico: el principio de «divide y vencerás», no para crearse puestos de reyes y presidentes en nuevos Estados sino para proseguir con la política que Estados Unidos ha venido aplicando desde los tiempos de la administración de Jimmy Carter.

En su discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el 23 de enero de 1980, el entonces presidente Jimmy Carter planteaba la doctrina que lleva su nombre: Estados Unidos considera que los hidrocarburos del Golfo son indispensables para su economía y que por lo tanto le pertenecen. Así que cualquier forma de poner en duda ese axioma será considerada «un acto contra los intereses vitales de los Estados Unidos de América y ese acto será rechazado con todos los medios necesarios, incluyendo el uso de la fuerza militar». Con el tiempo, Washington se ha dotado del instrumento necesario para aplicar esa política –el CentCom– y ha extendido su zona vedada hasta el Cuerno de África.

A partir de lo anterior, la actual campaña de bombardeos de la coalición ya no tiene nada que ver con la voluntad inicial de derrocar la República Árabe Siria. Tampoco tiene relación alguna con la supuesta «guerra contra el terrorismo». Sólo busca defender los intereses económicos exclusivos de Estados Unidos, incluso en caso de que eso implique la creación de nuevos Estados aunque no obligatoriamente recurriendo a ello.

En este momento, unos cuantos aviones de Arabia Saudita y Qatar prestan al Pentágono una ayuda puramente simbólica, pero ni Francia ni Turquía lo están haciendo. El propio Pentágono dice haber realizado más de 4 000 misiones aéreas en las que habrían muerto sólo un poco más de 300 combatientes del Emirato Islámico. Si nos atenemos al discurso oficial, eso representa más de 13 misiones aéreas y ni se sabe cuántas bombas y misiles para matar un solo yihadista. Se trataría entonces de la campaña aérea más costosa y más ineficaz de toda la Historia. Pero si tenemos en cuenta el razonamiento anterior, el ataque de Daesh contra Irak corresponde a una manipulación de los precios del petróleo que ha hecho caer los precios del barril de crudo en un 25% (de 115 dólares a 83 dólares el barril). Nuri al-Maliki, el primer ministro iraquí democráticamente electo que vendía a China la mitad del petróleo iraquí, fue súbitamente vilipendiado y derrocado. Daesh y el gobierno regional del Kurdistán iraquí redujeron por sí mismos su robo de petróleo y sus exportaciones de crudo en alrededor del 70%. El conjunto de las instalaciones petroleras utilizadas por las compañías chinas simplemente fueron destruidas. De hecho, el petróleo iraquí y el petróleo sirio ya no están ahora al alcance de los compradores chinos… pero volvieron al mercado internacional controlado por Estados Unidos.

La actual campaña de bombardeos aéreos es, en definitiva, una aplicación directa de la «doctrina Carter» y una advertencia al presidente chino Xi Jinping, quien actualmente intenta concluir una serie de contratos bilaterales destinados a garantizar el aprovisionamiento de su país sin pasar por el mercado petrolero internacional.

Prever el futuro

Como resultado de este análisis, podemos concluir que:

 En el actual periodo, Estados Unidos únicamente está dispuesto a aceptar guerras que tengan como objetivo la defensa de su propio interés estratégico en controlar el mercado internacional del petróleo. Por consiguiente, podría entrar en guerra contra China pero no contra Rusia.

 Francia y Turquía nunca lograrán realizar sus sueños de recolonización. Francia debería reflexionar sobre el papel que el AfriCom le ha asignado en África. Podrá seguir interviniendo en todos los Estados que tratan de acercarse a China (Costa de Marfil, Mali y la República Centroafricana) y reinstaurar el orden «occidental» pero nunca logrará restaurar su imperio colonial. Turquía también deberia bajar el tono. Aunque el presidente Erdogan lograra concretar una alianza contranatura entre la Hermandad Musulmana y los oficiales kemalistas turcos, de todas maneras tendría que renunciar a sus ambiciones neootomanas. Y tendría que recordar sobre todo que, como miembro de la OTAN, Turquía está mucho más expuesta que otros países a ser víctima de un golpe de Estado proestadounidense, como ya sucedió en Grecia en tiempos de Georgios Papandreu y en la propia Turquía en tiempos de Bulent Ecevit.

 Arabia Saudita y Qatar nunca lograrán recuperar los miles de millones de dólares que invirtieron tratando de derrocar la República Árabe Siria. Peor aún, es probable que tengan que pagar parte de la reconstrucción de ese república laica. La familia reinante en Arabia Saudita tendrá que seguir plegándose a los intereses económicos de Estados Unidos, pero debería evitar seguir metiéndose en guerras de gran envergadura y tener en cuenta que en cualquier momento Washington puede decidir dividir el país que los Saud consideran de su propiedad.

 Israel puede abrigar la esperanza de seguir jugando por debajo de la mesa a provocar a mediano plazo la división de Irak en 3 Estados diferentes. Así obtendría la creación de un Kurdistán iraquí comparable al Sudán del Sur que ya creó anteriormente. Pero es poco probable que pueda incorporar de inmediato el norte de Siria a ese «Kurdistán». Es también poco probable que logre expulsar a la FINUL del sur del Líbano y reemplazarla por al-Qaeda, como ya hizo con los cascos azules que garantizaban la separación entre las fuerzas israelíes y sirias en la frontera siria. Pero, a lo largo de 66 años, Israel se ha acostumbrado a tratar siempre de ir más lejos y a menudo ha logrado avanzar siempre un poco más. Israel es, en realidad, el único ganador de la guerra contra Siria en el seno de la coalición. No sólo ha debilitado por un buen rato a su vecino sirio sino que además logró obligarlo a renunciar a su arsenal químico. Por lo tanto, Israel es actualmente el único país del mundo que dispone oficialmente tanto de un arsenal atómico perfeccionado como de un arsenal químico y biológico.

 Irak ya está divido de facto entre Estados diferentes. Uno de ellos, el Califato proclamado por el Emirato Islámico, nunca podrá obtener el reconocimiento de la comunidad internacional. En cambio, no hay a la vista razones que parezcan impedir la secesión del Kurdistán, aparte de lo difícil que resultará explicar cómo fue que logró expandir su territorio en un 40%, apoderándose además de los campos petrolíferos de Kirkuk. El califato podría ir cediendo poco a poco su lugar a un Estado sunnita, probablemente gobernado por individuos que «abandonarían» Daesh oficialmente. Se trataría entonces de un proceso comparable al de Libia, donde los ex combatientes de al-Qaeda fueron aupados al poder sin que nadie protestara por ello.

 Siria volverá paulatinamente a la paz y habrá de dedicarse a su larga reconstrucción. Para ello se volverá hacia las empresas chinas, pero mantendrá a Pekín al margen de sus hidrocarburos. Para reconstruir su industria del petróleo y explotar sus reservas de gas, Siria tendrá que volverse hacia las empresas rusas. El tema de los oleoductos o gasoductos que podrían transitar por su territorio dependerá del apoyo que puede encontrar en Irán y Rusia.

 El Líbano seguirá viviendo bajo la amenaza de Daesh, que nunca obtendrá más papel que el de grupo terrorista. Los yihadistas sólo serán la herramienta necesaria para prolongar un poco más el congelamiento del funcionamiento político de un país que sigue hundiéndose en la anarquía.

 Para terminar, Rusia y China deberían intervenir urgentemente contra Daesh, en Irak, Siria y Líbano, no por compasión hacia las poblaciones locales sino porque Estados Unidos utilizará próximamente contra ellas ese grupo yihadista –también denominado como Emirato Islámico. Aunque está bajo las órdenes del príncipe saudita Abdul Rahman –el hombre que pone el dinero– y del autoproclamado califa Ibrahim, Daesh ya cuenta en este momento con georgianos –todos miembros de los servicios secretos de Georgia– que fungen como sus principales oficiales y con algunos chinos de lengua turca. El ministro georgiano de Defensa incluso reconoció, antes de corregir esas declaraciones, la existencia en Georgia de campos de entrenamiento de yihadistas. Si Moscú y Pekín no se deciden pronto, tendrán que acabar enfrentando a Daesh en el Cáucaso, en el valle de Ferghana y en la región china de Xinjiang.

 

[1] Daesh es el acrónimo árabe del grupo yihadista inicialmente llamado Emirato o Estado Islámico en Irak y el Levante y actualmente conocido como Emirato Islámico. Nota de la Red Voltaire.

[2] «Trece años después del 11 de Septiembre, persiste la ceguera», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 12 de septiembre de 2014.

[3] John Dimitri Negroponte fue embajador de Estados Unidos en Honduras en los años 1980. Desde ese puesto «diplomático», Negroponte dirigió la guerra sucia contra el gobierno sandinista de Nicaragua, lo cual incluyó la creación, entrenamiento, armamento y financiamiento de las bandas de los llamados «Contras». En 2001, la administración de George W. Bush lo nombró embajador en la ONU, inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre. En abril de 2004, esa misma administración lo nombró embajador en Irak, a raíz de la invasión atlantista y del derrocamiento de Sadam Husein. Para más información sobre este tenebroso personaje, ver el documental en 3 partesEl Embajador, del realizador noruego Erling Borgen, disponible enYouTube.

[4] «Revolución pacífica» sólo significaba que no se haría daño a los sunnitas.

[5] Al inicio de la crisis y la guerra contra Siria, el Hezbollah no estaba presente en ese país pero la República Árabe Siria respaldaba militarmente al Hezbollah en su lucha contra el agresor israelí. Por lo tanto, el objetivo de la operación atlantista no era sacar al Hezbollah de Siria sino poner fin al apoyo de Siria a la Resistencia libanesa.

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Brasil: Soros y la CIA apoyan a Neves para derrotar a Rousseff

26/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Wayne Madsen

 Wayne Madsen, Ex-funcionario de la National Security Agency (NSA), se convirtió en periodista investigador especializado en el espionaje electrónico, posteriormente en el espionaje en general. Fue jefe de sección en la revista francesaIntelligence Online hasta que esta fue comprada por el diario francés Le Monde. Actualmente él mismo publica la Wayne Madsen Report e interviene regularmente en la televisión rusa internacional Russia Todayemitiendo en inglés. Ha escrito varios libros: The Handbook of Personal Data Protection(London: Macmillan, 1992);Genocide and Covert Operations in Africa 1993-1999 (Edwin Mellen Press, 1999); Jaded Tasks: Big Oil, Black Ops & Brass Plates and Overthrow a Fascist Regime on $15 a Day y co-autor de America’s Nightmare: The Presidency of George Bush II(Dandelion, 2003).

 

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Arminio Fraga Neto y Aecio Neves

Luego que los medios corporativos y la CIA y los manipuladores de George Soros trataron de conducir a la candidata presidencial, Marina Silva, del Partido Verde convertido en Partido Socialista de Brasil hacia la presidencia de Brasil, luego del asesinato aéreo —típico de manual de la CIA— del abanderado del Partido Socialista, Eduardo Campos, estas mismas fuerzas siguen en lo mismo por cuenta del candidato Aécio Neves da Cunha del Partido Social Demócrata de Brasil. A pesar que Neves aparecía en segundo lugar después de la Presidenta brasileña, Dilma Rousseff, antes de la primera vuelta, la muerte de Campos y de sus ayudantes principales en un accidente aéreo altamente sospechoso el 13 de agosto pasado, proyectó a Neves hacia el tercer lugar en los sondeos.

Silva, una de las favoritas de Soros y de su red internacional de bien financiadas organizaciones no gubernamentales, ongs fue empujada hacia el segundo puesto.

No obstante, gracias a un bien informado equipo de periodistas investigadores, los vínculos de la Silva con Soros y su equipo de intervencionistas y de magnates de los fondos de cobertura fueron denunciados. El electorado brasileño, conocedor de la condición de títere de Soros y de otros banqueros de la candidata Silva, la dejó en tercer lugar el pasado 5 de octubre.

Consecuentemente, la Silva respaldó a Neves, segunda opción de Soros para arrebatarle las riendas del poder presidencial a Dilma Rousseff.

El principal asesor económico de Neves y posible Ministro de Hacienda si Neves llega a la presidencia es Arminio Fraga Neto. Ex amigo íntimo de Soros y asociado a este en el Grupo Quantum de fondos de cobertura. Fraga abriga la esperanza que la presidencia de Neves abra el país a las “fuerzas del mercado”, estas son las mismas fuerzas que han declarado la guerra económica contra Venezuela y que están tratando de estafar a Argentina a través de los fondos buitre manejados por los amigos de Soros en Wall Street. Fraga es un conspicuo asistente al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, ex gerente de Salomon Brothers y ex presidente del Banco Central de Brasil. Fraga también mantiene vinculaciones con Goldman Sachs a través de un contrato de bienes raíces en Manhattan que comprende la compra de un condominio a un ex gerente de Goldman Sachs y Lehman Brothers por la suma de 7,5 mil millones de dólares. Fraga es miembro del elitesco Consejo de Relaciones Exteriores y del Grupo de los Treinta lo cual lo pone en el mismo campo de los bandidos de Wall Street como Allan Greenspan, David Rockefeller, Jacob Frenkel, ex presidente del Banco de Israel y del columnista apologista de Wall Street, Paul Krugman y del ex Secretario del Tesoro, Larry Summers.

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Arminio Fraga Neto y George Soros

La fácil victoria de Rousseff el pasado 5 de octubre, hizo que los medios de prensa propios y afines de Wall Street se opusieran a modo de propaganda extrema a los planes de Rousseff para crear un banco alternativo de desarrollo entre Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica para competir con el Banco Mundial.

Dudosos sondeos de opinión sugirieron que Rousseff y Neves están corriendo codo a codo en tanto se acerca la segunda vuelta el 26 de octubre y fueron publicados como noticias fidedignas por los patéticos escribidores de siempre que pasan por periodistas en el Wall Street Journal, el Financial Times, el Bloomberg News y Forbes.

Tancredo Neves, abuelo de Neves da Cunha, un izquierdista que era una amenaza para la larga dictadura militar de Brasil, cayó gravemente enfermo justo cuando se iba a juramentar como presidente el 15 de marzo de 1985. La enfermedad de Neves dio como resultado que el deslucido y más conservador candidato a la vicepresidencia, José Sarney, fuera juramentado como presidente. Tancredo Neves nunca se recuperó de lo que se dijo era una diverticulitis muriendo al 21 de abril. Posteriormente, se reveló que Neves padecía de un tumor canceroso que fue descubierto cuando ya era demasiado tarde.

La repentina enfermedad de Dilma Rousseff luego de su debate televisado con Aécio Neves causó alarma entre muchos brasileños que bien recuerdan el destino de Tancredo Neves.

Por otra parte, los arreglos de la Central Intelligency Agency, CIA para los oportunos accidentes aéreos tales como el que causó la muerte del Primer Ministro de Portugal, Francisco Sá Carneiro, al Presidente de Panamá, Omar Torrijos y al Presidente de Ecuador, Jaime Roldós, todos dentro de un período de cinco meses, entre diciembre de 1980 y abril de 1981 (luego de la elección de Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos y el regreso a la dirección de la CIA de George H.W. Bush y de los infames pistoleros de William Casey, la División de Servicios Técnicos continuaron desarrollando armamento biológico, incluyendo armas cancerígenas para asesinar a sus enemigos políticos.

En años recientes, cierto número de líderes latinoamericanos han fallecido o han sido golpeados por el cáncer o ataques cardíacos. Las dos víctimas más notables son el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías y el Presidente de Argentina, Néstor Kirchner, la esposa de este, Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner de quien se dijo que sufría de cáncer tiroídeo, cosa que luego fue desmentida por sus voceros. La repentina aparición de cáncer en variados niveles de gravedad también afectó a otros líderes latinoamericanos, como al ex Presidente de Paraguay, Fernando Lugo (posteriormente derrocado en un golpe de estado diseñado por la CIA) el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (luego de haber firmado un acuerdo de paz con el movimiento guerrillero de las FARC) el ex Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y al recientemente reelegido Presidente de Bolivia, Evo Morales.

El Presidente de Guyana, Forbes Burnham murió de cáncer a la garganta y el Presidente de Nauru, Bernard Dowyogo falleció de un repentino ataque al corazón mientras era atendido en un hospital de Washington, DC. La sospecha rodea los dos fallecimientos ocurridos uno en el Hospital de la Universidad de Georgetown y el otro en el Hospital George Washington respectivamente.

El siniestro judío-húngaro, científico jefe de la CIA, Dr. Sidney Gottlieb desarrolló una variedad de armas biológicas para el programa MK-ULTRA de la CIA durante sus más de 20 años de servicio para la agencia. Una de ellas es una toxina biológica que fue colocada dentro de un tubo de crema dental que sería usada por el Primer Ministro del Congo, Patricio Lumumba y otra que era un pañuelo infectado con botulismo que sería entregado al líder iraquí, General Abdul Karim Kassem.

En cuanto a Aécio Neves, alejándose de las credenciales centro izquierdistas de su abuelo, representa otro aspecto de las operaciones de influencia de la CIA. Aécio Neves es adicto a los intereses de Wall Street lo cual es puesto en evidencia por la presencia de Fraga como su principal asesor económico. Los buitres de Wall Street, incluyendo a Soros y a otros socios de Fraga en Nueva York, desean privatizar la corporación petrolera estatal brasileña Petrobras. Por lo tanto, Aécio Neves ha sido comprado generosamente por los mismos intereses financieros globalizados que intentaron llevar a Marina Silva a la presidencia. Con su derrota, no resulta sorprendente que estas mismas fuerzas se hayan unido detrás de Neves.

Para la CIA la sangre no es más espesa que el agua. En realidad, a Aécio Neves no le importa que la CIA haya tenido que ver con el asesinato de su abuelo. El hijo de Omar Torrijos, Martín Torrijos, llegó a presidente de Panamá solo por firmar un acuerdo de libre comercio pro Wall Street con Washington.

Del mismo modo, Martín Torrijos, acató graciosamente las órdenes de los banqueros para postergar la edad de jubilación en Panamá y reformar el seguro social. Martín Torrijos también se convirtió en un estrecho aliado del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien posiblemente firmó la orden para la operación de la CIA para asesinar al propio padre de Torrijos.

Al líder de oposición favorito de George Soros en Asia, Aung San Suu Kyi, no pareció importarle el hecho que fueron los amigos de Soros quienes en la Oficina de Servicios Estratégicos/CIA ordenaron a la inteligencia británica asesinar a su padre, Aung San.

Aung San, fundador del Partido Comunista de Birmania (Mianmar) estaba pautado para convertirse en el primer presidente de Birmania, luego de su independencia. Aung San fue asesinado por terroristas al servicio del ex primer ministro pro británico, U Saw. El armamento para los asesinos fue entregado directamente por el capitán del ejército británico, David Vivian, quien logró, con la “asistencia” del gobierno de Birmania huir de una prisión en el año 1949.

El jefe del Partido Liberal de Canadá, Justin Trudeau, hijo del ex Primer Ministro de Canadá, Pierre Elliott Trudeau, a diferencia de su padre, fue captado por Estados Unidos, Wall Street y la causa de la globalización. Justin Trudeau y Aécio Neves son los principales ejemplos de como el águila de la CIA cobija bajo sus alas a una progenie de íconos izquierdistas para alcanzar sus metas.

Las políticas de la Presidenta Rousseff le han acarreado poderosos enemigos dentro de las dependencias de la CIA en Langley, Virginia y entre los salones de directorios de Wall Street y de las corporaciones occidentales más poderosas. Dilma Roussef tuvo éxito al demostrar que los sondeos de opinión y los críticos estaban equivocados el 5 de octubre. El 26 del corriente continúa siendo otra valla que saltar. El pueblo brasileño estará votando ese día como si su vida dependiera de esto. Para los pobres de Brasil y la nueva clase media, una victoria de Neves destruiría su modo de vida tanto como sus propias vidas.

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“El zapatismo es un movimiento esencial” 

19/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

ENTREVISTA AL SOCIOLOGO FRANCES YVON LE BOT, AUTOR DE LA GRAN REVUELTA INDÍGENA

 

Amanece en la “larga noche” de la dominación blanca sobre los indígenas. 2014 marca una fecha simbólica en lucha de los indígenas por sus derechos y su emancipación: el 1º de enero de 1994 el Subcomandante Marcos y los zapatistas irrumpieron en el escenario mexicano marcando para siempre una frontera entre un antes y un después. Han pasado dos décadas y aunque las modas, el hedonismo tecnológico y los medios dominantes arguyan que el movimiento está en decadencia, el zapatismo, sus antecesores y sus herederos están más vivos que nunca. Desde hace medio siglo, América latina asiste al surgimiento de movimientos considerables de emancipación indígena. Del zapatismo a los mapuches chilenos, de los aimaras bolivianos a los quichuas de Ecuador, de los indígenas del Cauca colombiano a los quichés de Guatemala, no hay región donde la voz indígena no se haya levantado para reivindicar derechos o impedir expoliaciones. El sociólogo francés Yvon Le Bot ha escrito una de las obras más exhaustivas sobre este desplazamiento de la dominación cultural, política y económica. El libro La gran revuelta indígena constituye un análisis revelador sobre las luchas y la visibilidad adquirida por los indígenas de América latina en los últimos 50 años. Director de investigaciones en el Centro nacional de investigaciones científicas de Francia (CNRS) y profesor en la Alta Escuela de Estudios Sociales de París (EHESS), Yvon Le Bot fue uno de los primeros intelectuales europeos que se interesó en el zapatismo. En 1997 escribió un libro junto al Subcomandante Marcos (El sueño zapatista). En esta entrevista de Página/12, Yvon Le Bot vuelve sobre el papel determinante del Subcomandante Marcos y el zapatismo en los movimientos globales de hoy al tiempo que pone el acento en el avance desordenado pero real de la gran revuelta indígena.

–Han transcurrido 20 años desde que surgió el zapatismo en Chiapas. Una voz común lo da por moribundo, lo que está muy lejos de ser real. ¿Dos décadas después, cuál es el balance que usted hace de este movimiento que cambió la forma de inscribirse en la acción política ?

–Contrariamente a lo que se dice o se cree, el zapatismo no es un movimiento moribundo. No ha desaparecido. El zapatismo se arraigó en otras tareas como la educación, la salud, el autogobierno, la autonomía. Se trata de una estrategia a largo plazo que no requiere una presencia fuerte en los medios. En las últimas dos décadas, el zapatismo atravesó diferentes fases. Algunas fueron más visibles que otras. Hoy, el balance que se puede hacer no es estático. Las dinámicas siguen presentes y el movimiento mira hacia el futuro. Hace unas semanas, el personaje del Subcomandante Marcos decidió desaparecer. Esto no significa que el movimiento vaya a desaparecer. Al contrario, se trata de una nueva fase y de una forma de encarnar una idea más colectiva del movimiento zapatista. De alguna manera, el personaje del Subcomandante Marcos tenía una presencia mediática tan fuerte que impedía ver lo que había detrás. Marcos fue una figura mundial de los movimientos sociales que marcó la época de la post guerra fría y de las post guerrillas revolucionarias en América latina. El zapatismo fue un movimiento precursor de los movimientos actuales que funcionan en red y cuya gran fuerza consiste en buscar nuevos sentidos a la acción colectiva. Por otra parte, el zapatismo es un movimiento esencial porque también reflexionó sobre la forma de pasar de las armas al verbo.

–De alguna manera, el Subcomandante Marcos y el zapatismo inventaron la forma más moderna de la protesta globalizada.

–Efectivamente. Ellos introdujeron un cambio en la figura de los actores. Hasta ese momento, los protagonistas clásicos eran los sindicatos, los partidos, los Estados, las guerrillas, los grupos armados, etc. Ya no. Los actores sociales no son partidos, o militantes sindicales o grupos en armas. Hoy, todo pasa por un compromiso personal antes que por organizaciones estructuradas y verticales. Estos movimientos son hoy los más significativos. En este contexto, gracias a su búsqueda de una nueva forma de cultura política, los zapatistas tuvieron una gran repercusión. También hay que resaltar un hecho mayor del zapatismo: todo estaba preparado para una confrontación armada. Sin embargo, pese a tener armas simbólicas, durante 20 años el zapatismo evitó el camino de la violencia. Si usted observa los indignados en España, el movimiento Ocuppy Wall Street, las revoluciones de la Primavera Arabe u otros que se sublevaron a través del mundo, todos han funcionado evitando la violencia. El zapatismo pasó a través de la red de la matanza. Eso es extraordinario, porque si miramos la historia de los movimientos sociales en América latina, casi todos terminaron en un baño de sangre. Esto es una hazaña, tanto más cuanto que el zapatismo hizo tambalear el sistema político mexicano.

–No es exagerado pensar que el zapatismo nos rejuveneció.

–No, claro que no, el zapatismo nos vino muy bien. Con él salimos de los slogans, de los dogmas. El zapatismo aportó mucho, más incluso de lo que hubiésemos pensado. El zapatismo contribuyó con elementos para iluminar un nuevo camino político. Marcos tuvo también la capacidad de ligar la poesía con la política. Marcos y el zapatismo pusieron en escena un teatro de masas. Estos 20 años transcurridos estuvieron iluminados por el zapatismo.

–En su libro La gran revuelta indígena, usted analizó los movimientos indígenas de emancipación de los últimos 50 años. Esa gran revuelta se plasmó de forma disuelta, a veces caótica e inacabada. Algo sigue en marcha, pero esa “gran revuelta indígena” no se globalizó aún.

–Sí, es cierto. Es una revuelta diseminada, en archipiélago, subterránea. No obstante, estos movimientos indígenas de emancipación están presentes y llevan a cabo un trabajo lento, de hormiga. Esta revuelta no tiene una expresión centralizada, funciona sin estructura jerárquica. Pero sus ideas y reivindicaciones trascienden hacia la opinión pública y es así como transforma la visión de las cosas, la visión de la política, de la vida, del mundo. En Bolivia, por ejemplo, hubo muchos cambios. El racismo antiindígena que había en Bolivia no desapareció, sin embargo, Evo Morales le devolvió al pueblo el orgullo indígena. Obviamente, la experiencia boliviana de Evo Morales es muy diferente a la de los zapatistas. De alguna manera, Morales llegó al poder por medios tradicionales. En términos de visibilidad política, el zapatismo y la elección de Evo Morales son los hechos políticos más importantes de estas dos décadas. Ahora bien, hay ejemplos más fuertes, como el de los indígenas de la región colombiana del Cauca. En lo que se refiere a la salud, la educación, al autogobierno, a la autonomía, al control sobre su destino y a la permanencia en el tiempo, los indígenas colombianos obtuvieron más que Evo Morales y los zapatistas. De hecho, hay muchos casos poco conocidos pero que han tenido una gran influencia. El eco mediático y político no es una medida del éxito o el fracaso.

–En suma, la gran revuelta indígena tuvo lugar, pero el sistema se encargó de tornarla invisible.

–Sí, tiene razón. Es lo propio del racismo, que consiste en volver al otro invisible. En este sentido, los zapatistas dieron vuelta la cuestión con la fórmula “tuvimos que esconder nuestro rostro para ser visibles”. O sea, para superar el racismo tuvieron que ponerse una máscara. Una de las grandes victorias es evidentemente salir de la invisibilidad. Ello conlleva riesgos, desde luego: los medios, la televisión, en resumen, la sociedad del espectáculo teorizada por Guy Debord. Esa es justamente la razón por la cual el Subcomandante Marcos decidió salir de la escena este año.

–Si extendemos la idea de la gran revuelta indígena a la gran revuelta del mundo, hay hoy como una ambivalencia. Los movimientos están, las convicciones son fuertes, pero no se termina de visualizar dónde y por qué medios esa gran revuelta de la humanidad contra un sistema injusto podría ser una realidad.

–En efecto, es lícito que nos preguntemos dónde pueden inscribirse las esperanzas latentes, esa explosión de una necesidad de valores universales, de subjetividad. No se ve claramente dónde se arraiga la base política, cultural y civilizadora. Hay sólo luces que se encienden un poco en todas partes, pero esas luces tienden a apagarse muy rápido, son efímeras. Debemos no obstante destacar que, hasta ahora, el movimiento menos efímero ha sido el indígena. Pero más allá de él, sinceramente no veo en qué lugar podría darse una suerte de renacimiento global. Estamos en un mundo ensombrecido. Lamentablemente, los movimientos más fuertes que existen hoy son ensombrecedores. Son fuerzas oscuras considerables, sin rostro. Se habla del capitalismo financiero, del mercado. De acuerdo, ¿ pero qué es? Es un enemigo inidentificable, carece de rostro, se nos escapa entre los dedos. No es como el capitalismo burgués o el propietario de los medios de producción, o el patrón a quienes se podía confrontar, o con quienes se podía negociar. El mercado se nos escapa, es extremadamente difícil construir un conflicto frente a él. Los indignados de Estados Unidos protestaron, pero esa protesta no desembocó en la construcción de un conflicto permanente y tangible. Fue pura indignación y la indignación se agota si no construye un conflicto social, político o económico. Las fuerzas oscuras dominan. Hubo una época en que Pinochet, los militares argentinos y compañía, o sea, los sanguinarios más grandes del mundo, hacían todo lo posible para esconder sus crímenes. Hoy ocurre todo lo contrario. Movimientos como el Estado Islámico en Irak o Boko Haram en Nigeria exponen sus crímenes en Internet. Desde luego, esto es una razón suplementaria para luchar contra las fuerzas del mal.

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Hong Kong, bajo los paraguas

19/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Manlio Dinucci

 

Washington inició el mayor movimiento desestabilizador registrado en China desde el intento de golpe de Estado proestadounidense de Zhao Ziyang –presentado en Occidente como el «movimiento democrático» de Tiananmen. La maniobra se centra en Hong Kong porque es el único territorio donde no se necesita una visa de la República Popular China. Manlio Dinucci pone de relieve los mecanismos de la maniobra de la NED.

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Ante la «Umbrella Revolution» (definición made in USA), el gobierno británico dice sentirse «preocupado» por el respeto de «los derechos fundamentales y las libertades fundamentales».

Londres conoce bien esos temas.

En el siglo 19 los ingleses, para penetrar en China, recurrieron al comercio del opio, droga que traían de la India. Provocan así enormes estragos económicos y sociales. Y cuando las autoridades chinas confiscan y queman el opio almacenado en Cantón, las tropas inglesas intervienen en China y obligan al gobierno a firmar –en 1842– el Tratado de Nankín, en virtud del cual China cede Hong Kong a Gran Bretaña.

A partir de ese momento, y hasta 1997, Hong Kong se convierte en una colonia británica bajo la autoridad de un gobernador enviado por Londres. Los monopolios británicos explotan a la población china e imponen un sistema de segregación racial que excluye a los chinos de los barrios de Hong Kong habitados por los británicos. Huelgas y rebeliones son reprimidas de manera extremadamente violenta.

Después de la proclamación de la República Popular, en 1949, Pekín reclama el restablecimiento de la soberanía china sobre Hong Kong y [aunque no lo obtiene] utiliza ese territorio como puerta comercial y favorece su desarrollo.

El Hong Kong restituido a China, bajo el estatuto de región administrativa especial, con 7,3 millones de habitantes, frente a los casi 1 400 millones de habitantes de China, muestra actualmente un ingreso medio de 38 420 dólares por habitante, o sea más alto que el ingreso medio en Italia y casi 6 veces el ingreso medio de toda China.

Lo que sucede es que, como puerta comercial de China, Hong Kong es el 10º exportador mundial de todo tipo de mercancías y el 11º exportador de servicios comerciales. Además, recibe cada año más de 50 millones de turistas, entre ellos 35 millones de chinos. El crecimiento económico, aunque desigualmente repartido (existe un subproletariado local y extranjero que se las arregla para sobrevivir allí recurriendo a todo tipo de tráficos y trampas), ha traído una mejoría general en las condiciones de vida, confirmada por el hecho que la esperanza de vida es de 84 años (en toda China es de 75 años).

El movimiento estudiantil que exige en Hong Kong que la elección del jefe del gobierno local sea directa y no esté vinculada a Pekín se compone de jóvenes provenientes, en su mayoría, de las clases sociales favorecidas por el crecimiento económico.

Cabe plantearse entonces la siguiente pregunta: ¿Por qué los mismos medios de prensa que ignoran a los cientos de millones de personas que en el mundo entero luchan diariamente en condiciones muchos peores de verdadera violación de los derechos humanos han convertido en íconos mundiales de la lucha por la democracia a unos pocos miles de estudiantes de Hong Kong?

La respuesta hay que buscarla en Washington.

Toda una serie de documentos demuestra que los inspiradores y cabecillas de lo que ha dado en llamarse «un movimiento sin líder» están vinculados al Departamento de Estado y sus dependencias conocidas como «organizaciones no goubernamentales», principalmente con la «National Endowment for Democracy» (NED) y con su filial demócrata, el «Instituto Nacional Demócrata de Asuntos Internacionales» (NDI, siglas en inglés), que disponen de abundante fondos para el financiamiento de «grupos democráticos no gubernamentales» en un centenar de países.

Veamos 2 ejemplos de los muchos que podríamos mencionar:
• Benny Tai, el profesor de Hong Kong que inició el movimiento «Occupy Central» (ver el South China Morning Post del 27 de septiembre), adquirió su influencia gracias a una serie de foros financiados por las ya mencionadas «ONGs».
• Martin Lee, fundador del «Partido Demócrata» de Hong Kong, fue enviado a Washington por la NED y, después de una entrevista transmitida por televisión, el vicepresidente Joe Biden lo recibió en la Casa Blanca.

De esos hechos y de muchos otros emerge una estrategia similar a la de las «revoluciones de colores» que ya hemos visto en el este de Europa que, manipulando al movimiento estudiantil, trata de hacer que Hong Kong sea ingobernable y favorecer movimientos análogos en otras regiones de China donde existen minorías nacionales.

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¿Logrará Washington concretar la limpieza étnica en el norte de Siria?

19/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

Lo que está sucediendo en Kobane y en los alrededores de esa ciudad siria, donde más de 300 000 kurdos de Siria corren el riesgo de ser exterminados por el Emirato Islámico, demuestra definitivamente el doble juego de la OTAN. Mientras el comandante en jefe de la coalición estadounidense dice luchar contra del Emirato Islámico, un país miembro de la OTAN –Turquía– garantiza ayuda militar y asistencia médica a esa organización yihadista, impide la huida de los civiles de Kobane y bloquea en territorio turco a los combatientes del PKK que quieren ayudarlos.

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En el teatro antiguo, los espectadores conocían de antemano el trágico final de la obra que estaban viendo. Cegados por los dioses, los personajes traducían en actos lo que decían rechazar. Pero el coro revelaba a los espectadores los proyectos del Destino.

La tragedia que hoy se desarrolla en Kobane (en árabe, Ain al-Arab) fue escrita para tener como desenlace el genocidio anunciado de 300 000 kurdos de Siria. El Emirato Islámico ya controla varios barrios de la ciudad y numerosas localidades de sus alrededores y si el Ejército Árabe Sirio no logra romper las líneas de esa organización yihadista… los kurdos serán masacrados.

Los combatientes del PYG (partido autonomista kurdo que respalda la preservación de la República Árabe Siria) han asumido la defensa de la población kurda. Pero Turquía ha sellado su frontera, de manera que los civiles no pueden huir entrando en territorio turco ni los refuerzos del PKK (partido independentista kurdo en Turquía vinculado al PYG) tampoco pueden pasar la frontera turca para ayudar a la población kurda de Siria.

A la cabeza de los combatientes kurdos que se baten en Kobane está Mahmud Barkhodan y su segundo al mando es la combatiente Narin Afrine, cuyo verdadero nombre es Mayssa Abdo. La noticia de que una mujer funge como segundo al mando de los combatientes kurdos en Kobane sembró el pánico entre los hombres del Emirato Islámico, convencidos de que la muerte a manos de una mujer les cerraría las puertas del paraíso.

Ante la encarnizada resistencia de los kurdos sirios de Kobane, el Emirato Islámico ha trasladado a Siria el grueso de sus fuerzas.

Según nuestro análisis, ya publicado en estas columnas y ampliamente divulgado a través de numerosas emisiones de radio y televisión en América Latina, Rusia y en el mundo musulmán, el Emirato Islámico fue creado por Estados Unidos para realizar una limpieza étnica destinada a rediseñar la región. Cualquiera puede comprobar en este momento que las operaciones militares de Estados Unidos desmienten el discurso mediático de Washington, cuyas acciones están favoreciendo al Emirato Islámico en vez de dañarlo.

La coalición formada por Estados Unidos ha llevado a cabo 6 oleadas de bombardeos sobre Kobane. Pero no ha bombardeado nunca las posiciones del Emirato Islámico ni le ha causado bajas. Lo que sí está haciendo la coalición, más al sur y al oeste de Kobane, es mantener a raya a las fuerzas del Ejército Árabe Sirio, impidiéndoles abrir la brecha que salvaría a la población de esa región.

El gobierno regional del Kurdistán iraquí (proisraelí) mantiene desde hace tiempo graves divergencias con los kurdos de Siria y actualmente se niega a ayudarlos, pasividad que justifica afirmando que no tiene acceso directo al territorio sirio.

Por su parte, Turquía, país miembro de la OTAN, se niega a prestar ayuda a la población en peligro de ser masacrada y exige que los kurdos sirios renuncien antes a su estatus autonómico en Siria y que se unan a la guerra de la OTAN contra la República Árabe Siria y contra su presidente electo, Bachar al-Assad.

Según los combatientes del PYG, Turquía está haciendo diariamente entregas de armamento al Emirato Islámico y además acoge a los yihadistas heridos en los hospitales turcos mientras que el propio PYG encuentra enormes obstáculos para enviar sus heridos a Turquía y proporcionarles allí la atención médica que necesitan.

En Turquía, el grupúsculo islamista Hur Dava Partisi –queantes se hacía llamar “Hezbollah”, precisamente para confundirse con la Resistencia libanesa– ha entrado en guerra contra el PKK, partido kurdo mayoritario entre los kurdos de Turquía. El Huda-Par –que es el nombre abreviado del Hur Dava Partisi– cuenta con el apoyo encubierto del AKP del presidente turco Recep Tayyip Erdogan para luchar simultáneamente contra el independentismo kurdo y respaldar a la Hermandad Musulmana.

El 30 de agosto, un líder del Emirato Islámico llamado Hikmet y dos de sus guardaespaldas fueron abatidos por el PKK en Estambul, donde estaban residiendo invitados por el Huda-Par y bajo la protección de la policía turca.

En un texto enviado telefónicamente, el PKK instruyó a sus militantes para que procedan a la eliminación física de todos los miembros del Huda-Par, acusados de estar trabajando para el gobierno turco y ayudando al Emirato Islámico.

Haciendo una comparación con la masacre perpetrada en 1995 en la ciudad yugoslava de Srebrenica, el emisario especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura, estimó el 10 de octubre de 2014 que Turquía será responsable tanto de la posible caída de Kobane como en caso de que la población de esa ciudad sea víctima de un genocidio y exigió que Turquía abra su frontera, pedido que ha caído en oídos sordos.

El jefe de la coalición estadounidense, general John Allen, también exigió públicamente que Turquía abra su frontera y que impida que llegue a cometerse un genocidio contra los kurdos de Kobane. Pero el poco caso de Turquía a ese reclamo no parece haber dañado las relaciones de Washington con Ankara sino más bien todo lo contrario.

El nuevo ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, ha declarado que su país no intervendrá mientras la coalición formada por Estados Unidos no decida imponer una zona de exclusión aérea en el norte de Siria y adoptar como objetivo el derrocamiento de la República Árabe Siria.

Por el momento, el parlamento turco ha autorizado su gobierno a combatir tanto contra el Emirato Islámico como contra el PKK.

Al recibir en París a su nuevo homólogo turco, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, apoyó la idea de imponer una «zona de seguridad» en el norte de Siria, sin precisar exactamente lo que quería decir con ello, pero resaltando que estaba de acuerdo con Turquía.

Francia, otro país miembro de la OTAN, entrega armas directamente al gobierno regional separatista del Kurdistán iraquí, sin haber sido autorizado para ello por el gobierno central de Irak. Y ese gobierno regional del Kurdistán iraquí extendió su territorio en un 40% en un avance coordinado con la ofensiva del Emirato Islámico, que a su vez se apoderaba de la zona árabe sunnita iraquí. Durante los años anteriores, Francia había dado apoyo político al PKK turco (prosirio), pero el hecho es que está aportando ayuda militar al gobierno regional del Kurdistán iraquí (proisraelí).

En este momento, el espacio aéreo del norte de Siria está de hecho bajo control de la coalición encabezada por Estados Unidos. El Emirato Islámico dispone de aviones (variosMiG robados a Siria y algunos F-15 de los que se apoderó en Irak) pero cuenta con muy pocos pilotos y personal técnico capaces de utilizarlos. La creación de una zona de exclusión aérea bajo control de la OTAN en territorio sirio, aparte de ser una violación flagrante del derecho internacional, no tendría por lo tanto ninguna consecuencia para los combates que actualmente se desarrollan.

La idea de la crear una zona de exclusión aérea en Siria ha sido promovida por Israel, que ve en ella una manera de desmembrar ese país árabe, siguiendo el modelo que se aplicó en Irak de 1991 a 2003, favoreciendo al gobierno regional del actual Kurdistán iraquí. Pero la única comparación realmente válida es la que habría que hacer con la zona tapón impuesta en 1983, durante la guerra civil libanesa. En aquel entonces, la medida fue interpretada como una evidente recolonización del Líbano y acabó en fiasco, después de la eliminación física de 300 soldados estadounidenses y franceses.

En Turquía, el PKK intensifica las manifestaciones para obligar el gobierno de Erdogan a abrir nuevamente la frontera. La represión policial turca contra esas manifestaciones ya arroja un saldo de al menos 32 muertos.

Ahora, la única pregunta válida es saber cuánto tiempo más podrán resistir solos los kurdos sirios ante los yihadistas armados y financiados por Estados Unidos gracias al voto del Congreso estadounidense en su sesión secreta de enero de 2014. En otras palabras, ¿cuándo lograrán Estados Unidos y sus aliados que sus protegidos del Emirato Islámico terminen la limpieza étnica emprendida en el norte de Siria?

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Siria. Kobane o la tumba del Estado Islámico

19/10/2014 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Resumen Latinoamericano

 

Mientras la prensa mundial dice que Kobane es la ciudad del norte de Siria que está por caer en manos del Estado Islámico (EI), la prensa kurda, que es una de las estructuras de periodismo popular más vinculadas al pueblo, afirma que esa localidad será la tumba del EI.

Guerra y política

En los últimos días, la situación militar y política en el norte de Irak cambió mucho, y es preciso combinar el análisis de ambas para comprender el desarrollo del conflicto y de la guerra.

Hace una semana, Kobane pasaba su peor momento. El EI había tomado más del 60 por ciento de la ciudad y todas las aldeas de alrededores. Cualquiera podía asegurar que se contaban las horas para el fin de la resistencia, ya que más de sesenta tanques turcos en la frontera impedían que lleguen refuerzos a las guerrillas kurdas de las YPG/YPJ (Unidades de Defensa Popular/ Unidades de Defensa de la Mujer). Las fuerzas del EI atacaban por el oeste, el suroeste, el sur y el este. Los terroristas se habían apoderado de la colina Mistenur, que domina la ciudad desde el sudoeste, y desde allí habían logrado avanzar, dejando a la guerrilla kurda solo el casco urbano, un área de menos de cuatro kilómetros cuadrados.

Ante esta situación, la dirección del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK), llamó al pueblo del Kurdistán a manifestarse bajo la consigna “Todo es Kobane, todo debe ser insurrección y resistencia”.

En muchas ciudades de Europa los kurdos exiliados salieron a las calles, e incluso hubo enfrentamientos con simpatizantes y estructuras de reclutamiento del Estado Islámico en el continente europeo. En Turquía, donde los kurdos son una numerosa minoría nacional, se organizaron en Intifada (Serhildan) en las calles contra el ejército y la policía. Los muertos cuentan más de 40, los desaparecidos más de 50, y los presos más de 100. Durante más de tres días, los jóvenes kurdos lucharon en las calles, llegando a romper y tomar puestos de control fronterizo con Siria, e incluso unos dos mil jóvenes kurdos de Turquía cruzaron la frontera para sumarse a la guerrilla kurda de Siria.

La movilización del pueblo kurdo, y la solidaridad en el mundo, ejerció una dura presión contra la Coalición Anti-EI, liderada por fuerzas de la OTAN, quienes estaban bombardeando en Kobane más para las cámaras fotográficas de la prensa occidental, que para golpear realmente los objetivos del Estado Islámico. ¿Por qué? Porque a pesar de su fanatismo y manía asesina, el EI es un excelente instrumento de Occidente y Turquía para mantener a raya a los rebeldes kurdos de Siria, que hace dos años ejercen la autonomía con un raro sistema anarco-comunista-cooperativo, donde participan otras etnias y religiones.

El modelo que los kurdos desarrollan en el norte de Siria (región llamada por ellos Rojava) es una grave amenaza para las potencias del mundo. En primer lugar para Turquía, que hace más de 40 años está en guerra con el PKK (que tiene mucha influencia entre los kurdos de Siria). En segundo lugar para las monarquías del Golfo y todos los países de la región, pues se proponen una revolución de corte socialista-anarquista, unificando a las culturas que los nacionalistas quieren dividir, y los fanáticos religiosos quieren volver contendientes. Y en última instancia para las potencias occidentales, que mantienen su dominación imperial en la región en base a profundizar las grietas de las sociedades de clanes y tribus, y haciendo negocios por separado e impulsando la guerra entre las diferentes fracciones de poder local.

La resistencia de Kobane

Con todo este trasfondo fue que Kobane emplazó una resistencia solo comparable a la de Stalingrado, cuando los soviéticos quebraron el espinazo a las fuerzas hitlerianas.

La resistencia cumplió un mes, pues la campaña de cerco y aniquilamiento comenzó el 15 de septiembre. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), más de 500 combatientes murieron en los enfrentamientos, unos 300 por parte del EIIS y unos 200 miembros de las YPG/YPJ. Es cierto que las fuerzas kurdas contaron con la ventaja de quien defiende posiciones, pero la descomunal superioridad tecnológica y armamentística de los terroristas transforma a la batalla de Kobane en una epopeya histórica del arte militar.

La milicia kurda ha resistido con fusiles de asalto, francotiradores, ametralladoras antiaéreas y algunos cohetes anti-tanque, contra una fuerza mercenaria que cuenta con al menos tres docenas de tanques norteamericanos y rusos, artillería pesada y mediana, gran cantidad de armas antiaéreas, morteros, cohetes, coches bombas y grandes cantidades de explosivos.

Bombardeos y movilizaciones

En los últimos días cambió radicalmente la situación al punto que la prensa kurda, como algunos periódicos occidentales (como la cadena BBC), dan informaciones de que las guerrillas kurdas emprenden una contraofensiva para recuperar la ciudad.

Esta posibilidad estuvo vinculada, es vano negarlo, a los bombardeos de la Coalición Anti-EI. Los bombardeos, que hasta ahora solo servían para formar una cortina de humo que oculte los vínculos de Occidente con el Califa y su Estado Islámico, acabaron por ser efectivos cuando la “serhildan” y las movilizaciones en Europa apuntaron que la masacre de Kobane era responsabilidad de Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Fue entonces que los pilotos dejaron de actuar como si nunca hubieran bombardeado el Oriente Medio, y mostraron su destreza y puntería. La batalla decisiva también se dio en los medios de comunicación, que en los últimos diez días no han parado de hablar de Kobane, y de su inminente caída: Occidente no pudo tomar otra decisión que bombardear al EI, así esto significara “salvar” a Kobane, pues las movilizaciones y “serhildans” fueron efectivas en responsabilizar a Occidente si la ciudad caía.

Así llegamos a la actual situación, donde nos llega la información de la BBC que las milicias kurdas han recuperado la colina de Tall Shiar, punto estratégico desde el que se domina parte de Kobane, en el frente oeste, una región semi-rural donde está la aldea con el mismo nombre. También las fuerzas kurdas estarían recuperando posiciones en barrios del sur de la ciudad. A su vez, llega la información de que las fuerzas kurdas de YPG lograron matar un alto comandante del EI, llamado Ebu Waleed Al Tunsi.

Kobane vencerá

Como dicen los diplomáticos de Kurdistán en Europa, esta no es la primera campaña de cerco del Estado Islámico contra Kobane. Este año, sufrieron ataques en marzo, y en junio y julio, donde los terroristas atacaron con las armas que robaron en Mosul. Luego de ese segundo fracaso, el EI fue a tomar Sinjar, en Irak, y comenzó la guerra abierta contra fuerzas kurdas en el Kurdistán iraquí. Allí empezó la intervención de las fuerzas aéreas occidentales, que debían proteger sus inversiones e intereses ante el Estado Islámico, que a su vez es su propio Frankestein. La tercera campaña se inició el 15 de septiembre. Cada campaña fue aumentando la cantidad de tropas y armamentos con las que el EI atacaba y hoy mantiene en Kobane y sus alrededores más de la mitad de sus mercenarios en Siria. El EI además mueve refuerzos desde el oeste de la ciudad de Jarablus, y desde el este la región del Tel Abyad, sumado a que constantemente refuerza desde el sur, desde la importante ciudad de Raqqa, que este año fue un bastión del grupo terrorista.

Ante la maquinaria de guerra y propaganda terrorista del EI, han quedado derrotados a su paso los ejércitos iraquí y sirio, las tropas especiales que Irán mantiene en Siria y la milicia kurda Peshmerga, que cuenta con más de 200.000 hombres en armas y el apoyo de occidente.

Sin embargo, no han podido derrotar a las YPG kurdas, y el resultado militar no es solamente producto de cantidades y tecnologías, porque la guerra es una actividad horrible, pero es esencialmente humana, y quienes guerrean son seres humanos, hombres y mujeres, que están movidos por ideas, sentimientos, religiones, dinero, intereses, ejemplos y objetivos.

El supremo objetivo de liberación que profesa el pueblo kurdo ha demostrado ser más efectivo en la guerra que las toneladas de bombas y explosivos, que los modernos blindados y poderosos cañones en manos de fundamentalistas islámicos que ejercen como mercenarios. Definitivamente Kobane es un cementerio para el Estado Islámico, pero para que esta oscura fuerza terrorista sea verdaderamente derrotada, la YPG necesitará contar con armas pesadas, cohetes antitanques y equipos militares que sufren gran desgaste por lo encumbrado de la guerra.

Occidente se encuentra ante la disyuntiva: aniquilar al EI es apoyar a Rojava. Los países occidentales, al igual que en la década de 1930, deben tomar la decisión de si fomentan el fascismo para frenar la revolución socialista, o si apoyan a las fuerzas socialistas democráticas para frenar el fascismo de los islamistas.

Occidente hasta ahora no ha dudado: durante dos años ha prestado apoyo militar, político, mediático, armamentístico a las fuerzas del fascismo islámico, pero la batalla de Kobane ha dejado a Occidente expuesto ante el mundo y ha mostrado su complicidad.

Publicado en: Global

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Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

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