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Global

El ‘súper alimento’ latinoamericano que podría acabar con el hambre en el mundo

27/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Por: Fuente: Nathali Gómez

 

 

La quinua, un pseudocereal cuyo grano mide menos de 3 milímetros de diámetro, largamente menospreciado por ser “alimento de los indios”, se presenta hoy como una propuesta de los andes latinoamericanos para combatir el hambre mundial.

“La gente no consumía la quinua en áreas urbanas, incluso no tenía precio porque solo se producía para el uso familiar”, comenta a RT Jesús Equise, ingeniero representante del departamento de Investigación y Desarrollo del Centro Internacional de la Quinua, en Bolivia.

El llamado “regalo ancestral” se cultiva desde hace siete mil años en las tierras altas andinas desde Colombia hasta Argentina, según la publicación ‘Quinua, el regalo ancestral‘.

Si bien existen más de 17 variedades principales de este pseudocereal, en Bolivia se produce la llamada ‘quinua real’ en el altiplano sur de la región intersalar, entre los departamentos de Ororu y Potosí, que es catalogada por Equise como “la única en su tipo“.

Características

La quinua real tiene forma cónica y mide entre 2,5 y 2,8 milímetros de diámetro, explica Equise.

En su parte externa la quinua está protegida por una subcapa con saponina (un glucósido) que cubre el grano interno.

La variedad de esta planta en el altiplano sur boliviano tiene doce horas de fotosíntesis y crece en suelos profundos y arenosos con procedencia volcánica, expone el experto.

El cultivo en la meseta altiplánica, una zona fría, también determina la formación de los granos. El desarrollo de la planta es largo y necesita de seis a siete meses para que madure lentamente.

“Esto la hace diferente de otras zonas de Perú, de Titicaca, a la región Puno, suelos que no tienen esas características”, agrega.

Sin pesticidas

“Bolivia está trabajando con la producción orgánica, ecológica, aquí no intervienen insecticidas, insumos químicos, fertilizantes”, explica el ingeniero agrónomo.

El manejo agronómico —comenta Equise— se lleva a cabo bajo normativas de producción y certificación de empresas que trabajan con fines de exportación.

“No deben aplicarse abonos químicos, son naturales, los químicos van en contra de nuestra salud, tenemos que importar una quinua sana”, dice el productor Gregorio Vilka en un video hecho por Probioma de Bolivia.

                                        

¿Por qué es buena?

Las Propiedades de la quinua la convierten en un un ‘súper alimento’ que puede consumirse entero, como harina, en hojuelas o en sémola, que se prepara de muchas maneras:

Tiene alto contenido en proteínas (entre un 13 y un 23% de la dieta diaria).

Aporta calorías, aminoácidos, hierro, magnesio, antioxidantes, fibra y no contiene gluten, lo que lo hace apto para los alérgicos y celíacos.

Aporta vitaminas del complejo B, C, E y otros minerales como fósforo, potasio y calcio.

No contiene colesterol ni grasas saturadas.

Por su alto contenido en fibra, podría prevenir el cáncer de colon, de aparato digestivo y el estreñimiento, explica Equise.

Además, la ‘quinua negra’ tiene propiedades medicinales ancestrales para tratar afecciones digestivas. También es usada en el tratamiento de heridas, abscesos, diabetes, osteoporosis y migrañas, entre otros.

Producción

2013 fue declarado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su siglas en inglés) como el “Año Internacional de la Quinua”, debido a su “importante papel en la erradicación del hambre, la desnutrición y la pobreza“, afirmó el director General de la FAO, José Graziano da Silva.

 

A pesar de que “el grano de oro”, como también es llamado, es un cultivo ancestral, no fue hasta las décadas de los 70, 80 y 90 cuando se potenció su siembra, más allá de los patios de las casas en el campo.

En esos años hubo “una invasión de una tecnología”. “Entró la maquinaria agrícola, el tractor, los insumos químicos, los paquetes tecnológicos de control de plagas”, recuerda el representante del Centro Internacional de Quinua.

Esa tecnificación del campo dio “buenos resultados”, pero la tierra “se fue saturando de elementos químicos”, hubo un “uso desmedido de la maquinaria, se “debilitó la capa superficial del suelo”, lo que derivó en erosión y deforestación.

Tras esa situación, “la gente reaccionó y revalorizó la agricultura tradicional“, explica.

A partir de los años 90 empieza a comercializarse en mercados externos como EE.UU, la Unión Europea y Japón, que la compran bajo una certificación de que es producida ecológicamente.

La quinua ahora

Actualmente se producen unas 65.000 toneladas anuales. Sin embargo, como los precios han disminuido internacionalmente (unos 2.500 dólares la tonelada métrica), “muchos productores han dejado de cultivar quinua”, lamenta Equise.

En los tiempos de auge, de 2012 al 2015, los precios se dispararon tanto que incluso no eran muy accesibles para el consumo nacional, situación que ha cambiado a día de hoy, lo que se refleja en el actual consumo interno de 1,5 kilos por persona.

El cambio climático causó sequía en Oruro, que produce 40% del grano en Bolivia, por lo que hubo una contracción del 20% de la producción, según el gobernador de esa región, Víctor Hugo Vásquez, reseña Abyayala.tv.

Ver imagen en Twitter

 Esta situación puede verse como una oportunidad, opina Equise, debido a que Bolivia ofrece producto orgánico, no transgénico, sin plaguicidas ni fertilizantes, lo que lo hace muy atractivo para el mercado internacional.

“Nos planteamos elevar nuestros niveles de rendimiento“, explica. La estrategia pasa por centrarse en el manejo técnico de suelos, de fertilidad, del sistema de riego ante el cambio climático, del mejoramiento genético de las semillas y del control integral de plagas.

Evo, el promotor

“El presidente Evo Morales ha dado mucha importancia y valor a los alimentos que estaban siendo ignorados en el pasado, que la gente no comprendía ni los valoraba y que se conocían muy poco en el mundo”, afirma.

En su discurso de apertura del ‘Año Internacional de la Quinua’, en 2013, Morales habló de la contribución de este grano milenario para hacer frente al calentamiento global y sus consecuencias.

Actualmente en Bolivia, el pseudocereal forma parte del desayuno escolar gratuito y del subsidio para la tercera edad.

“La quinua se ha preservado gracias a nuestros pueblos indígenas, que a través de su lucha, la resistencia, han logrado proteger a este regalo de la ‘Madre Tierra’”, expresó el mandatario boliviano en diciembre de 2013.

Este grano ha enfrentado a las transnacionales con un alimento “digno”, que “brinda la posibilidad de que la humanidad se nutra con calidad“, agregó.

                                           

Publicado en: Global

Posible desmembramiento de Irak el 25 de septiembre

27/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Red Voltaire

 

Según lo prometido por el presidente del Kurdistán iraquí, un referéndum sobre la independencia de un Estado denominado «Kurdistán» tendrá lugar el lunes 25 de septiembre de 2017.

Ese «Kurdistán» abarcaría la actual región del Kurdistán iraquí así como los territorios que esa región anexó en 2014, en coordinación con el Emirato Islámico (Daesh), y de los cuales expulsó a los grupos étnicos no kurdos para garantizar que los pobladores kurdos fuesen mayoría, como actualmente ocurre.

En el momento de la caída del Imperio Otomano, Estados Unidos consideraba que esas regiones podrían unirse al “Kurdistán” cuya creación habían proclamada mediante el Tratado de Sevres –en 1920. Pero este fue posteriormente disuelto –en 1923– durante la Conferencia de Lausana. La Comisión King-Craine determinó en aquel momento que los kurdos eran minoría en el actual Kurdistán autónomo iraquí así como en los territorios anexados por esa entidad.

En el referéndum, los electores iraquíes tendrán que responder a la pregunta:
«¿Quiere usted que la Región del Kurdistán y las zonas del Kurdistán fuera de la competencia de la Región se conviertan en un Estado independiente?»

Para la realización de ese referéndum serán considerados como electores los pobladores actuales de la región del Kurdistán iraquí y los de los territorios anexados por esa región que cumplan las siguientes condiciones:
 tener más de 18 años;
 haberse registrado como elector antes del 7 de septiembre;
 también podrán participar las personas originarias de las regiones incluidas en el referendo que se hayan inscrito previamente para votar electrónicamente.

Los demás iraquíes no podrán participar en el referéndum.

El jefe del clan Barzani y presidente del actual Kurdistán iraquí, Massud Barzani, se comprometió a que su prensa y su partido no acusen de «traición» a los electores que se pronuncien a favor de seguir siendo parte de Irak.

Las elecciones realizadas anteriormente en el Kurdistán iraquí y su actual presidencia no responden a los criterios democráticos reconocidos internacionalmente. Por ejemplo:
 En 1992 esa región contaba 971 953 votantes, que en un solo decenio se convirtieron en 2 129 846.
 En 1991, después de intervención militar internacional contra la invasión iraquí en Kuwait, Estados Unidos y el Reino Unido ocuparon militarmente el Kurdistán iraquí, donde se constituyó entonces un gobierno conformado simultáneamente por el pro-occidental Massud Barzani y el pro-iraní Jalal Talabani. Pero Barzani solicitó al entonces presidente de Irak, Saddam Hussein, que combatiera a los hombres de Talabani, lo cual hizo Saddam Hussein –bajo la atenta mirada de los anglosajones. Finalmente, en 1998, se firmó en Washington un acuerdo de paz que dividía la región en dos partes. En 2003, después de la invasión contra Irak y del derrocamiento de Saddam Hussein, los occidentales impusieron a Massud Barzani como presidente (otra vez sin elecciones) de toda la región, con la condición de que incorporara a Talabani en su gobierno. Barzani fue finalmente electo presidente de la región, en junio de 2005, y posteriormente reelecto, en junio de 2010. Aunque su mandato expiró en junio de 2015, Massud Barzani se mantiene aún en el poder, y ya cuenta 26 años seguidos como presidente del Kurdistán iraquí.
 El parlamento regional kurdo, contrario a la ausencia de elección presidencial, dejó de reunirse.

La Comisión Electoral aplicará una regla muy particular al conteo de votos en las zonas anexadas:
 si los «electores» votan mayoritariamente «Sí», serán integrados al nuevo Estado independiente;
 si votan «No», seguirán siendo parte de Irak, pero sus votos serán descontados del conjunto de votos para que los electores del actual Kurdistán iraquí puedan obtener la independencia de todas maneras.

El proyecto de creación de un Kurdistán independiente en Irak fue presentado, en 2004, por el entonces senador –y posteriormente vicepresidente de Estados Unidos– Joe Biden. En el plano internacional solo ha logrado respaldo oficial de Israel.

Publicado en: Global

Interpretaciones divergentes en el campo antiimperialista– 2ª Parte El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo

27/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

 

Aunque todos los expertos concuerdan en que los acontecimientos en Venezuela siguen el mismo modelo que los de Siria, hay quienes cuestionan el anterior artículo de Thierry Meyssan sobre las interpretaciones divergentes de esos hechos en el campo antiimperialista. Este artículo responde a esas dudas. Pero no se trata aquí de una simple querella entre especialistas sino de un debate de fondo sobre el viraje histórico que estamos viviendo desde el 11 de septiembre de 2001 y que afecta las vidas de todos los que habitamos este planeta.

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En la primera parte de este artículo subrayé que el presidente sirio Bachar al-Assad es en este momento la única personalidad que ha sabido adaptarse a la nueva «gran estrategia estadounidense», mientras que las demás siguen pensando como si los conflictos que hoy se desarrollan fuesen similares a los que ya vimos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Siguen interpretando los acontecimientos como intentos de Estados Unidos para derrocar gobiernos como medio de acaparar los recursos naturales para sí mismo.

Pienso, y voy a explicarlo aquí, que esa interpretación es errónea y que ese error puede sumir la humanidad en un verdadero infierno.

El pensamiento estratégico estadounidense

Hace 70 años que los estrategas estadounidenses sufren una obsesión que no tiene nada que ver con la defensa de su pueblo. Lo que les obsesiona es mantener la superioridad militar de Estados Unidos sobre el resto del mundo. Durante el decenio transcurrido entre la disolución de la URSS y los atentados del 11 de septiembre de 2001, estuvieron buscando diferentes maneras de intimidar a todo el que se resistía a la dominación estadounidense.

Harlan K. Ullman desarrollaba la idea de aterrorizar a los pueblos asestándoles golpes brutales (Shock and awe o “shock y pavor”) [1]. Se trataba, idealmente, de algo como el uso de la bomba atómica contra los japoneses. Eso se concretó, en la práctica, bombardeando Bagdad con una lluvia de misiles crucero.

Los discípulos del filósofo Leo Strauss soñaban con librar y ganar varias guerras a la vez (Full-spectrum dominance o “dominio en todos los sentidos”). Vimos entonces las guerras contra Afganistán e Irak, que se desarrollaron bajo un mando común [2].

El almirante Arthur K. Cebrowski predicaba que había que reorganizar los ejércitos de Estados Unidos de manera tal que fuese posible procesar y compartir una multitud de datos de forma simultánea. Eso haría posible algún día el uso de robots capaces de indicar instantáneamente las mejores tácticas [3]. Como veremos más adelante, las profundas reformas que el almirante Cebrowski inició no tardaron en producir frutos… venenosos.

El pensamiento neoimperialista estadounidense

Esas ideas y obsesiones primeramente llevaron al presidente George W. Bush y la US Navy a organizar el más extenso sistema internacional de secuestro y tortura, que contó 80 000 víctimas. Posteriormente, llevaron al presidente Obama a poner en marcha todo un aparato para perpetrar asesinatos, principalmente mediante el uso de drones pero también recurriendo a comandos armados. Ese sistema opera en 80 países y dispone de un presupuesto anual de 14 000 millones de dólares [4].

A partir de los hechos del 11 de septiembre de 2001, el asistente del almirante Cebrowski, Thomas P. M. Barnet, impartió en el Pentágono y en las academias militares estadounidenses numerosas conferencias anunciando lo que sería el nuevo mapa del mundo según el Pentágono [5]. Ese proyecto se ha hecho posible debido a las reformas estructurales realizadas en los ejércitos estadounidenses, reformas en las que se percibe una nueva visión del mundo. El proyecto en sí parecía tan descabellado que los observadores extranjeros lo consideraron, apresuradamente, sólo una forma de retórica más entre tantas otras tendientes a sembrar el miedo en los pueblos que Estados Unidos pretende dominar.

Barnett afirmaba que, para mantener su hegemonía mundial, Estados Unidos tendría que dividir el mundo en dos partes. Quedarían de un lado los Estados estables (los miembros del G8 y sus aliados) y del otro lado estaría el resto del mundo, considerado simplemente como un “tanque” de recursos naturales. Barnett se diferenciaba de sus predecesores en un punto fundamental: ya no consideraba que el acceso a esos recursos fuese crucial para Washington sino que afirmaba que los Estados estables sólo tendrían acceso a esos recursos recurriendo a los ejércitos estadounidenses. Para eso habría que destruir sistemáticamente toda la estructura estatal en los países que serían parte de ese “tanque” de recursos, de manera que nadie pudiese oponerse en ellos a la voluntad de Washington, ni tampoco tratar directamente con los Estados estables.

En su discurso de enero de 1980 sobre el Estado de la Unión, el presidente Carter enunció su doctrina: Washington consideraba el acceso al petróleo del Golfo para garantizar el abastecimiento de su propia economía como una cuestión de seguridad nacional [6]. El Pentágono creó entonces el CentCom para controlar esa región. Sin embargo, Washington está sacando actualmente menos petróleo de Irak y de Libia que antes de las guerras contra esos países… ¡pero no le importa!

La destrucción de las estructuras estatales equivale a regresar a los tiempos del caos, concepto ya enunciado por Leo Strauss pero al que Barnett confiere un sentido nuevo. Para el filósofo judío Leo Strauss, después del fracaso de la República de Weimar y la Shoa (el Holocausto), el pueblo judío no puede seguir confiando en las democracias, así que la única vía que le queda para protegerse de un nuevo nazismo es instaurar su propia dictadura mundial –claro, ¡en aras del Bien! Para eso tendrá que destruir algunos Estados que oponen resistencia, hacerlos retroceder a la era del Caos y reconstruirlos según nuevas leyes [7].

Eso corresponde con lo que decía Condoleezza Rice durante los primeros días de la agresión de 2006 contra el Líbano, cuando aún parecía que Israel saldría victorioso:

«No veo el interés de la diplomacia si es para volver al statu quo anteentre Israel y el Líbano. Creo que sería un error. Lo que aquí vemos es, en cierta forma, el comienzo, las contracciones del nacimiento de un nuevo Medio Oriente y, hagamos lo que hagamos, tenemos que estar seguros de que avanzamos hacia el nuevo Medio Oriente y de que no volvemos al antiguo.»

Para Barnett, sin embargo, habría que hacer retroceder a la era del Caos no sólo a los pueblos que oponen resistencia sino a todos los países que no han alcanzado cierto nivel de vida. Y cuando estén sumidos en el Caos… habrá que mantenerlos en él.

La influencia de los seguidores de Leo Strauss ha disminuido en el Pentágono después del fallecimiento de Andrew Marshall, creador del «giro hacia Asia» [8].

Una de las grandes rupturas entre el pensamiento de Barnett y lo que pensaban sus predecesores reside en que Barnet piensa que no hay que desatar guerras contra tal o más cual país por razones políticas sino contra regiones enteras del mundo porque no están integradas al sistema económico global. Por supuesto, siempre habrá que empezar por un país en particular, pero se hará favoreciendo la extensión del conflicto, hasta destruirlo todo… como en el Medio Oriente ampliado (o Gran Medio Oriente). En este momento sigue la guerra, incluso con despliegue de blindados, tanto en Túnez, Libia, Egipto (en el Sinaí), Palestina, Líbano (en Ain el-Helue y Ras Baalbeck), como en Siria, Irak, Arabia Saudita (en la ciudad de Qatif), Bahréin, Yemen, Turquía (en Diyarbakir) y Afganistán.

Es por eso que la estrategia neoimperialista de Barnett tendrá que apoyarse obligatoriamente en ciertos elementos de la retórica de Bernard Lewis y de Samuel Huntington, la «guerra de civilizaciones» [9]. Pero como será imposible justificar que permanezcamos indiferentes ante las desgracias de los pueblos de los países condenados a ser parte del “tanque” de recursos naturales, habrá que convencernos de que nuestras civilizaciones son incompatibles.

                                
Según este mapa, extraído de un Powerpoint que Thomas P. M. Barnett presentó en 2003 durante una conferencia impartida en el Pentágono, los Estados de todos los países incluidos en la zona rosada deben ser destruidos. Ese proyecto no tiene nada que ver con la lucha de clases en el plano nacional, ni con la explotación de los recursos naturales. Después de destruir el Medio Oriente ampliado, los estrategas estadounidenses se preparan para acabar con los Estados en los países del noroeste de Latinoamérica.

La aplicación del neoimperialismo estadounidense

Esa exactamente es la política que ha venido aplicándose desde el 11 de septiembre de 2001. No se ha terminado ninguna de las guerras desatadas desde entonces. Desde hace 16 años, las condiciones de vida de los afganos son cada día más terribles y peligrosas. La reconstrucción del Estado que alguna vez tuvieron, reconstrucción que supuestamente seguiría el modelo aplicado en Alemania o Japón al término de la Segunda Guerra Mundial, nunca llegó concretarse. La presencia de las tropas de la OTAN no mejoró la vida de los afganos que, por el contrario, se deterioró aún más. Todo indica que esa presencia militar de la OTAN es actualmente la causa del problema. A pesar de todos los discursos que alaban la ayuda internacional, las tropas de la OTAN sólo están en Afganistán para mantener y agravar el caos.

No hay un solo caso de intervención de la OTAN en que los motivos oficiales de la guerra hayan resultado ciertos. No fue cierta la justificación oficial de la guerra contra Afganistán (motivo invocado: una supuesta responsabilidad de los talibanes en los atentados del 11 de septiembre de 2001), como tampoco lo fue en la guerra contra Irak (motivo invocado: un supuesto respaldo del presidente Saddam Hussein a los terroristas del 11 de septiembre y la preparación de armas de destrucción masiva que planeaba utilizar contra Estados Unidos), ni en Libia (supuesto bombardeo del ejército libio contra su propio pueblo), ni en Siria (dictadura del presidente Assad y de la secta de los alauitas). Y en ningún caso el derrocamiento de un gobierno ha puesto fin a la guerra. Todas esas guerras se mantienen hoy en día, sin importar la tendencia o el grado de sumisión de los dirigentes en el poder.

Las «primaveras árabes», si bien son fruto de una idea del MI6 que sigue el modelo de la «revuelta árabe» de 1916 y de las hazañas de Lawrence de Arabia, fueron incorporadas a la misma estrategia de Estados Unidos. Túnez se ha convertido en un país ingobernable. En Egipto, donde el ejército nacional logró recuperar el control de la situación, el país está tratando poco a poco de levantar cabeza. Libia se ha convertido en un campo de batalla, no desde que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó su resolución llamando a proteger la población libia sino después del asesinato de Muammar el-Kadhafi y la victoria de la OTAN.

Siria es un caso excepcional ya que el Estado nunca pasó a manos de la Hermandad Musulmana y que esta no ha logrado imponer el caos en todo el país. Pero numerosos grupos yihadistas, vinculados precisamente a esa cofradía, lograron controlar –y todavía controlan– partes del territorio nacional, instaurando en ellas el caos. Ni el califato del Emirato Islámico (Daesh), ni Idlib bajo al-Qaeda, constituyen Estados donde el islam pueda florecer. Son sólo zonas de terror sin escuelas ni hospitales.

Es probable que gracias a su pueblo, a su ejército y a sus aliados rusos, libaneses e iraníes, Siria logre escapar al destino que Washington había diseñado para ella. Pero el Medio Oriente ampliado seguirá siendo pasto del fuego hasta que los pueblos entiendan los planes de sus enemigos.

Ahora vemos como el mismo proceso de destrucción se inicia en el noroeste de Latinoamérica. Los medios de difusión occidentales hablan con desdén de los desórdenes en Venezuela, pero la guerra que así comienza no habrá de limitarse a ese país. Se extenderá a toda esa región, a pesar de que son muy diferentes las condiciones económicas y políticas de sus países.

Los límites del neoimperialismo estadounidense

A los estrategas estadounidenses les gusta comparar el poder de Estados Unidos al del Imperio romano. Pero los romanos aportaban seguridad y opulencia a los pueblos que conquistaban y los incorporaban a su imperio. El Imperio romano construía monumentos y racionalizaba las sociedades de esos pueblos. El neoimperialismo estadounidense no tiene intenciones de aportar nada, ni a los pueblos de los Estados estables, ni a los de los países incluidos en el “tanque” de recursos naturales. Lo que tiene previsto es extorsionar a los primeros y destruir los vínculos sociales en los que se sustenta la unión nacional de los segundos. Ni siquiera le interesa exterminar a estos últimos sino hacerlos sufrir para que el caos en el que viven convenza a los Estados estables de que para ir a buscar los recursos que necesitan tienen que contar con la protección de los ejércitos estadounidenses.

El proyecto imperialista consideraba hasta ahora que «no se puede hacer la tortilla sin romper huevos», o sea admitía que tiene que cometer masacres colaterales para extender su dominación. En lo adelante, lo que planifica son masacres generalizadas para imponer definitivamente su autoridad.

El neoimperialismo estadounidense implica que los demás Estados del G8 y sus aliados acepten que la «protección» de sus intereses en el extranjero quede en manos de los ejércitos de Estados Unidos. Ese condicionamiento no constituye un problema para la Unión Europea, ya sometida desde hace mucho a la voluntad del amo estadounidense, pero plantea una dura discusión con el Reino Unido y será imposible que Rusia y China la acepten.

Recordando su «relación especial» con Washington, Londres ya exigió participar como socio en el proyecto estadounidense para gobernar el mundo. Fue ese el sentido del viaje de Theresa May a Estados Unidos, en enero de 2017, pero quedó sin respuesta [10].

Es además inconcebible que los ejércitos de Estados Unidos garanticen la seguridad de las «rutas de la seda», como hoy lo hacen –junto a las fuerzas británicas– con las vías marítimas y aéreas que utiliza Occidente. Es también inimaginable que Rusia acepte ahora ponerse de rodillas, después de su exclusión del G8, debido a su implicacion en Siria y en Crimea.

      

[1] Shock and awe: achieving rapid dominance, Harlan K. Ullman y otros autores, ACT Center for Advanced Concepts and Technology, 1996.

[2] Full Spectrum Dominance. U.S. Power in Iraq and Beyond, Rahul Mahajan, Seven Stories Press, 2003.

[3] Network Centric Warfare: Developing and Leveraging Information Superiority, David S. Alberts, John J. Garstka y Frederick P. Stein, CCRP, 1999.

[4] Predator empire: drone warfare and full spectrum dominance, Ian G. R. Shaw, University of Minnesota Press, 2016.

[5] The Pentagon’s New Map, Thomas P. M. Barnett, Putnam Publishing Group, 2004.

[6] “State of the Union Address 1980”, por Jimmy Carter, Voltaire Network, 23 de enero de 1980.

[7] Algunos especialistas en el estudio del pensamiento de Leo Strauss lo interpretan de manera completamente diferente. Pero lo importante aquí no es lo que realmente pensaba ese filósofo sino lo que profesan quienes, con razón o sin ella, se dicen seguidores de su pensamiento en el Pentágono. Political Ideas of Leo Strauss, Shadia B. Drury, Palgrave Macmillan, 1988. Leo Strauss and the Politics of American Empire, Anne Norton, Yale University Press, 2005. Leo Strauss and the conservative movement in America: a critical appraisal, Paul Edward Gottfried, Cambridge University Press, 2011. Straussophobia: Defending Leo Strauss and Straussians Against Shadia Drury and Other Accusers, Peter Minowitz, Lexington Books, 2016.

[8] The Last Warrior: Andrew Marshall and the Shaping of Modern American Defense Strategy, Chapter 9, Andrew F. Krepinevich y Barry D. Watts, Basic Books, 2015.

[9] «The Clash of Civilizations?» y «The West Unique, Not Universal», Foreign Affairs, 1993 y 1996; The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order, Samuel Huntington, Simon & Schuster, 1996.

[10] “Theresa May addresses US Republican leaders”, por Theresa May, Voltaire Network, 27 de enero de 2017.

Publicado en: Global

El Ejército de Irak anuncia la toma completa de Tal Afar en el marco de su ofensiva contra Estado Islámico

27/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: InfoLibre

 

 

  • Esta ciudad era el bastión del grupo terrorista en Irak desde su expulsión de Mosul en julio de este año

Convoy del Ejército iraquí dirigiéndose a Tal Afar.

Las fuerzas de seguridad de Irak expulsaron al grupo yihadista Estado Islámico de la totalidad de la ciudad de Tal Afar (noroeste), su bastión en el país tras la toma de Mosul en julio de este año.

El Mando de Operaciones Conjuntas recalcó que todos los distritos de Tal Afar fueron recuperados por las fuerzas iraquíes, a excepción de la región de Ayadiya, al noroeste de Tal Afar, y varias aldeas de la zona, según información del portal local de noticias Iraqi News recogida por Europa Press.

Asimismo, el servicio de medios del Mando de Operaciones Conjuntas publicó un mapa de la ciudad en la que aparece totalmente cubierta con los colores de la bandera iraquí. “Gracias a Dios, victoria. 100% liberada”, agregó.

Las tropas del Gobierno de Irak, apoyadas por la coalición internacional que lidera Estados Unidos y por milicias locales, lanzaron el 20 de agosto una ofensiva sobre Tal Afar, al oeste de Mosul y en la ruta que llega a la frontera con Siria.

 

Publicado en: Global

“Davinci no inventó un carajo”: Mesianismo, descolonización epistemológica y transmodernidad

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

 

Conferencia de Enrique Dussel en el Foro Internacional: “El Salvador y el mundo: 25 años después de la firma de la paz”

Enrique Dussel, filósofo argentino de la bella Mendoza, es uno de los lectores críticos más agudos de la obra de Karl Marx. Escritor de vocación y un poco poeta, ha contribuido al desarrollo de una filosofía política crítica que propone narrar la historia de los vencidos, de aquellos oprimidos de la tierra. Se trata de una filosofía de la liberación, que tiene como uno de sus horizontes propositivos, la emancipación cultural de los pueblos de Latinoamérica y del mundo.

“Este largo camino, que nos ha llevado años para expresarlo, espero sea emprendido críticamente por las nuevas y futuras generaciones latinoamericanas, cuya pasión consista en estudiar lo no investigado, descubrir lo oculto, desde el dolor de las oprimidas y los oprimidos, de las excluidas y los excluidos, en definitiva, de las condenadas y los condenados de la tierra y de la historia.” (Dussel, 2007)

Publicado en: Global

EE.UU. despliega un menú de opciones, entre ellas la guerra por delegación, para terminar con el chavismo

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Iniciativa Debate

 

                                                      Injerencia en Venezuela

 

 

Las amenazas de Donald Trump, las “sanciones” del gobierno estadounidense, los bloqueos bancarios y financieros, los intentos de aislamiento diplomático, dejan en claro la incapacidad de la derecha venezolana de voltear el tablero y su total dependencia de la voluntad de Washington.

Mientras participa en mesas de diálogo con el gobierno, con un escueto comunicado, la desmembrada Mesa de la Unidad Democrática, intentó responsabilizar al presidente Nicolás Maduro por la amenaza de intervención militar de Donald Trump, cuando sus principales dirigentes fueron protagonistas de las súplicas a gobernantes y funcionarios estadounidenses para que invadieran el país, ante los sucesivos fracasos de todas sus estrategias legales, violentas y terroristas.

Para no ir más atrás –porque el relato se volvería interminable-, en este 2017 importantes dirigentes del antichavismo, Julio Borges, Luis Florido y la devaluada exprimera dama de Voluntad Popular Lilian Tintori, se han fotografiado con importantes funcionarios estadounidenses, dejando prueba gráfica de sus intentos. Suponían que el gobierno venezolano se iba a amedrentar viéndolos conchupados con la dirigencia de la primera potencia mundial.

Lo mismo había intentado, años atrás, María Corina Machado, quien tuvo la valentía –hay que reconocérselo- de fotografiarse con Geoge Bush, y difundir urbi et orbi la foto.

Conscientes de que una imagen vale más que mil palabras (las que difícilmente puedan juntar), tampoco tuvieron empacho en fotografiarse con Luis Almagro, el gerente de Estados Unidos en la Organización de Estados Americanos, ante quien exigían la aplicación de la Carta Democrática. Y en Washington y Miami, donde viajan regularmente, para lograr el bloqueo financiero del país (de su país) por parte de los grandes bancos internacionales.

Julio Borges aparecía fotografiado y sonriente junto a H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional de Trump, quizá exigiéndole lo que mejor sabe hacer, intervenir y masacrar poblaciones inocentes e indefensas en nombre de la libertad y la democracia., como lo hizo en la segunda fase de la ocupación de Irak, dándole argumento al surgimiento del Estado islámico. Y MacMaster estaba con Trump en la reunión donde anunció la opción militar y amenazó con invadir a Venezuela.

Ya no se trataba de pedir financiamiento para los capacitadores en manejo de redes sociales de los jóvenes de Primero Justicia, ni de los toldos y equipos para guarimbas y terrorismo. Mientras Lilian Tintori y Luis Florido posaban junto a los congresistas Marco Rubio Y Bob Menéndez, operadores de toda y cualquier medida contra el gobierno constitucional venezolano y financistas de la ola terrorista.

El terrorismo islámico

La maniobra propagandística busca fortalecer el relato de que Venezuela es un país promotor del “terrorismo islámico”, por más que Irán y Hezbollah, junto a Rusia y Siria, sean los principales responsables de su inminente derrota en Medio Oriente en los últimos años.

El intento de afianzar un relato demonizador se circunscribe también a otros argumentos contra el país, como el tendencioso e inconsistente reportaje de CNN sobre la conexión entre Tareck El Aissami, vicepresidente ejecutivo de Venezuela, y la entrega de pasaportes venezolanos a “terroristas” de Hezbollah en el Líbano. El senador Marco Rubio tomó esta pieza de propaganda y la presentó ante el senado para justificar sanciones contra funcionarios venezolanos.

Dentro de la misma estrategia, el director de la CIA, Mike Pompeo aseguró que Venezuela se encuentra influenciada por Hezbollah e Irán, dos de los actores geopolíticos que Washington ubica dentro del “Eje del Mal,” y que por ello “puede convertirse en un riesgo para los EEUU”. Esta maniobra de “inteligencia” busca fortalecer el relato de que Venezuela es un país promotor del “terrorismo islámico”, por más que Irán y Hezbollah, junto a Rusia y Siria, sean los principales responsables de su inminente derrota en Medio Oriente, en los últimos años.

Cabe recordar las sanciones que impuso el Departamento del Tesoro al vicepresidente venezolano Tareck El Aissami, en fabrero de este año, señalado de ser un jefe narcotraficante, claro que sin mostrar pruebas ni evidencias que clarificaran tal acusación. También trataron de asociar a la figura del hijo del Presidente, Nicolás Maduro Guerra, con el Cártel de Los Zetas en México, y al constituyentista Diosdado Cabello con un supuesto plan para asesinar al senador Marco Rubio.

Estos ejemplos expresan no sólo el tratamiento simbólico y narrativo contra Venezuela como un Estado terrorista, narcotraficante y forajido, sino las acciones de fuerza financiera y militar anunciadas que estarían legitimadas, casi que por consecuencia lógica.

Esta es la “narración clara” recomendada por el Consejo del Atlántico al gobierno estadounidense, que permitiría escalar las agresiones contra el país, debido a que EEUU ve en Venezuela una “amenaza inusual y extraordinaria” a sus intereses, basado en el Decreto Obama de 2015, base jurídica e institucional de todo su accionar injerencista y con el que establece un estado de emergencia con relación a Venezuela.

¿Casuales casualidades?

Difícil creer que fue una casualidad que 13 cancilleres con posiciones antivenezolanas se reunieron en Lima para declarar que “Venezuela no cumple con los requisitos ni obligaciones de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, a la misma hora que un preinforme del Alto Comisionado de la ONU -muy sesgado contra Venezuela- se difundía profusamente por los diarios latinoamericanos.

La campaña de terror mediático se acentuó para exigir al suspensión de la elección de constituyentes, mientras las presiones y el chantaje estadounidense sumaba “voluntades” a sus posiciones, como lo hicieron para expulsar a Libia del Consejo..

Ese mismo día se reunieron en Caracas los países del Alba para denunciar las “amenazas imperiales”. Fue luego de esta reunión que Trump anunció su opción militar, acompañada por una nueva campaña de terror mediático en busca del rompimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela por varios países latinoamericanos, encabezados por México y Colombia, mientras se acentuaba el bloqueo bancario y financiero, parte de la guerra económica.,

Vicepresidente que aprieta

El vice presidente de los Estados Unidos, Mike Pence, tras reunirse con el mandatario colombiano Juan Manuel Santos, anunció como arenga de guerra, que EEUU usará todo el poder económico, político y diplomático, pero descartó una intervención miliar. Sopesó que hasta Santos se oponía a una salida militar, al menos con tropas estadounidenses, aunque quizá no descartan agresiones desde las fronteras, con identidades sudamericanas, al menos hasta que puedan organizar un brazo armado en parte del territorio venezolano.

La reacción generalizada en la región, no era esperada en Washington. El vicepresidente va con la línea de mayores sanciones económicas a Venezuela, entre ellas a la industria petrolera.

Pence dijo que su país (¿o su gobierno?) no escatimarán en seguir usando todos los recursos asimétricos posibles hasta que el chavismo salga del poder. Lo mismo que había dicho el jefe de la CIA, Mike Pompeo, sobre el uso de Colombia como principal punto de avanzada, junto a México, en una política coordinada contra Venezuela, que va desde lo militar hasta lo económico y diplomático. Santos puso cara de circunstancias, como siempre.

“Estados Unidos está con usted”, le dijo el vicepresidente a Mauricio Macri a su llegada a Buenos Aires y señaló que el gobierno de Donald Trump se siente “muy alentado” por la cambios que puso en marcha. Macri afirmó que compartieron la “preocupación” por la situación en Venezuela.

Macri afirmó que ambos países comparten “la preocupación por lo que están sufriendo los venezolanos”, y reiteró la exigencia a Nicolás Maduro de un “cronograma electoral, respeto a las libertades, que libere presos políticos y que respete la independencia de poderes”. Pence, en tanto, sostuvo que Venezuela “está poco a poco yendo hacia la dictadura” y dijo que el presidente Trump “quiere trabajar con sus aliados de la región para una solución pacífica a la crisis que enfrenta” ese país. “Lo que estamos viendo en Venezuela es la tragedia de la tiranía”, sostuvo sin ningún rubor.

La guerra por delegación

Si bien pareciera que la época de intervenciones directas ha pasado de moda, la verdadera “opción militar” de Trump, pareciera ser la guerra por delegación (proxy war), una vez que se logre una mayor tenaza contra la economía de Venezuela, que justifique la radicalización de estas acciones.

Para los analistas del Consejo del Atlántico, Colombia sería nodal en esa guerra por delegación, base logística para operaciones armadas de desgaste, sabotaje y guerra sucia, encabezadas por grupos mercenarizados, más profesionales que los paramilitares. Este Consejo, financiado por más de 25 países aliados de EEUU, impulsa establecer una “narración creíble” que culpabilice a Maduro por las acciones económicas y políticas en contra de Venezuela por parte de EEUU. (Ver documento adjunto)

Este think-tank tiene como directoras honorarias a Madeleine Albright y Condolozza Rice, ambas cancilleres de Bill Clinton y George W. Bush respectivamente, y responsables directas de invasiones como las de Kosovo (1999) e Irak (2003). La estrategia la difundió The Washington Post: “En Venezuela, la economía podría hacer lo que la oposición no pudo”.

El silencio cómplice asimismo forma parte de esa “narrativa creíble”, junto a las maniobras que adelanta los norteamericanos contra Venezuela, para que el plan de intervención tome al fin su cauce definitivo.

En contraposición, este 14 de agosto en horas de la mañana, el ministro del Poder Popular para la Defensa, Vladimir Padrino López, leyó un comunicado desde Fuerte Tiuna en el que condena una posible intervención militar de EEUU en Venezuela. Debido a que ha agotado las vías y los métodos indirectos de desestabilización, golpe suave, y de insurrección por delegación, EEUU ha decidido quitarse “la careta para ir por vía directa a la agresión militar contra Venezuela”, dijo Padrino López.

Nuevas opciones desestabilizadoras

No hay una sola estrategia para lograr el fin de terminar con el chavismo, sino hoy Estados Unidos ha puesto varias sobre el tapete, tras el golpe sufrido el 30 de julio que echó por tierra la acumulación insurreccional que venía sumando la derecha durante tres meses. La derecha perdió iniciativa, narrativa, desapareció de la calle.

De un día para el otro los “épicos” dirigentes de la derecha pasaron a ser cobardes y traidores para los sectores más radicales, mientras los grupos de choque (que habían sido bien pertrechados con financiamiento extranjero) súbitamente desaparecieron de las calles. Y el verso de la correlación de fuerzas -supuestamente mayoritaria de la oposición- cayó por su propio peso hasta en los medios de comunicación internacionales.

No confundirse: eso nada tiene que ver con el resultado de las elecciones regionales de octubre, donde la derecha –que se apuró a inscribir sus candidatos pese a desconocer al gobierno- puede conservar varias gobernaciones, sumar algunas otras… o fracasar en el intento.

Y ante este nuevo escenario, barajaron y repartieron las nuevas opciones desestabilizadoras, las económicas y financieras, las diplomáticas, mientras se organiza un brazo armado y se insiste en acciones paramilitares sobre todo sobre cuerpos de seguridad, comercio y transporte de alimentos y combustible.

Por las redes sociales circulan videos de supuestos grupos armados de encapuchados con armas largas (al viejo estilo paramilitar colombiano) y se trata de crear mitos de la llamada resistencia, como el piloto que bombardeó el Tribunal Supremo de Justicia desde un helicóptero robado, o el excapitán (hoy preso) que dice haber comandado el asalto al fuerte Paramacay.

Fracasados en sus intentos de impedir primero, la elección de la Constituyente y luego su instalación, desesperados como parecen estar, se muestran decididos a emplear la acción militar, encabezados por Washington. El gobierno está atento ante cualquier agresión.”Las cosas no están para juego. Es la soberanía e independencia lo que están en riesgo”, señala Eleazar Díaz Rangel, director del diario Últimas Noticias.

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Londres y Washington entregaron armas químicas a los yihadistas

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Red Voltaire

 

 

El viceministro sirio de Exteriores, Faisal Meqdad, reveló que las tropas del gobierno sirio encontraron municiones químicas de fabricación estadounidense y británica en varios bunkers construidos por los yihadistas.

«Todo el material especial hallado se compone de granadas de mano y de municiones para lanzagranadas cargadas con sustancias tóxicas CS y CN (…). Las municiones químicas fueron fabricadas por la empresa Federal Laboratories, en territorio de Estados Unidos, mientras que las sustancias tóxicas fueron fabricadas por las empresas Chemring Defence (Reino Unido) y NonLethal Technologies (Estados Unidos)», precisó el ministro sirio en una conferencia de prensa, el 16 de agosto de 2017.

Las 3 empresas mencionadas se especializan en la producción de gases para uso de las fuerzas del orden. La empresa estadounidense Federal Laboratories trabaja principalmente con las fuerzas armadas de Israel.

En virtud del Artículo 5 de la Convención que prohíbe el desarrollo, producción, almacenamiento y uso de armas químicas (CIAC), el uso de ese tipo de gases –aún suponiendo que se trate realmente de gases destinados a mantener el orden público– está prohibido en zonas de guerra.

La República Árabe Siria se acogió, el 14 de septiembre de 2013, a la convención que prohíbe las armas químicas, documento que Israel se niega a firmar.

Todo el arsenal químico de Siria fue posteriormente desmantelado, bajo la supervisión de Estados Unidos y Rusia. Desde entonces, Damasco ha reiterado su estricto respeto de esta convención, mientras que Washington –a pesar de haber supervisado la destrucción de todo el arsenal químico– acusa al gobierno sirio de utilizar ese tipo de armamento prohibido.

Durante los 5 últimos años, Washington, Londres y Tel Aviv organizaron la operación Timber Sycamore, el mayor tráfico de armas de la historia [1].

Publicado en: Global

Interpretaciones divergentes en el campo antiimperialista

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Por: Thierry Meyssan

 

Cuando los yihadistas atacaron su país, en 2011, la reacción del presidente sirio Bachar al-Assad fue inversa a la que se esperaba. En vez reforzar los poderes de los servicios de seguridad, optó por reducirlos. Seis años más tarde, su país está saliendo victorioso de la guerra imperialista más grande que se haya visto –después de la desatada contra Vietnam. Ese mismo tipo de agresión está teniendo lugar en Latinoamérica, donde suscita una respuesta mucho más clásica. Thierry Meyssan expone la diferencia de análisis y estrategia del presidente de Siria –Bachar al-Assad–, por un lado, y los presidentes de Venezuela –Nicolás Maduro– y de Bolivia –Evo Morales. No se trata de establecer una especie de competencia entre estos líderes sino de llamarnos a ir más allá de los esquemas políticos y a tener en cuenta la experiencia de las guerras más recientes.

                           

En mayo de 2017, Thierry Meyssan explicaba en Russia Today que las élites sudamericanas están cometiendo un grave error ante el imperialismo estadounidense. En esta entrevista, Meyssan insiste en el cambio de paradigma de los conflictos armados actuales y subraya la necesidad de un radical replanteo sobre la manera de defender la patria.

Sigue adelante la operación de desestabilización contra Venezuela. En su fase inicial, grupúsculos violentos, que realizaban manifestaciones contra el gobierno, asesinaron a simples transeúntes, e incluso a personas que se habían unido a sus protestas callejeras. En una segunda etapa, los grandes distribuidores de alimentos provocaron un desabastecimiento en los supermercados. Posteriormente, desertores de las fuerzas del orden realizaron ataques armados contra la sede del ministerio del Interior y el Palacio de Justicia, llamaron a la rebelión y pasaron a la clandestinidad.

La prensa internacional ha atribuido siempre al «régimen» las muertes registradas durante las manifestaciones, aunque numerosas grabaciones de video demuestran que son asesinatos perpetrados deliberadamente por los propios manifestantes. Basándose en esa información falsa, esa prensa califica al presidente Nicolás Maduro de «dictador», como lo hizo antes –hace 6 años– con el Guía libio Muammar el-Kadhafi y con el presidente sirio Bachar al-Assad.

Estados Unidos ha utilizado la Organización de Estados Americanos (OEA) contra el presidente Maduro, como mismo utilizó antes la Liga Árabe contra el presidente Assad. Sin esperar a ser excluido de la OEA, el gobierno de Venezuela denunció la maniobra y se retiró de esa organización [1].

No obstante, el gobierno de Maduro ha sufrido 2 reveses:

  • gran parte de sus electores no acudió a votar en las elecciones legislativas de diciembre de 2015, permitiendo así que la oposición obtuviera la mayoría de los escaños en el Parlamento,
  • y se dejó sorprender por la escasez artificialmente provocada de alimentos –a pesar de que una maniobra similar ya había tenido lugar en el pasado en Chile, contra el gobierno de Salvador Allende, y en la misma Venezuela, contra el presidente Hugo Chávez. Ante esa crisis, el gobierno necesitó varias semanas para implantar nuevos circuitos de abastecimiento.

Todo indica que el conflicto que está comenzando en Venezuela no se limitará a las fronteras de ese país. Es probable que abarque todo el noroeste de Sudamérica y el Caribe.

Se ha dado un paso adicional con el inicio de preparativos militares contra Venezuela, Bolivia y Ecuador, desde México, Colombia y lo que fue la Guayana británica. Esta coordinación es obra del equipo de la antigua Oficina Estratégica para la Democracia Global (Office of Global Democracy Strategy); unidad creada por el presidente demócrata Bill Clinton y mantenida por el vicepresidente republicano Dick Cheney y su hija Liz. La existencia de esa oficina fue confirmada el actual director de la CIA, Mike Pompeo, lo cual llevó a que la prensa, y posteriormente el propio presidente Trump, hablaran de una opción militar estadounidense contra Venezuela.

Empeñado en salvar su país, el equipo del presidente Maduro no ha querido seguir el ejemplo del presidente sirio Assad. Según el análisis imperante en el seno de ese equipo, se trata de situaciones completamente diferentes. Estados Unidos, principal potencia capitalista, agrede a Venezuela para apoderarse de su petróleo, siguiendo un esquema que ya se ha visto muchas veces en 3 continentes. Ese punto de vista acaba de verse reafirmado por un reciente discurso del presidente boliviano Evo Morales.

Es importante recordar que el presidente iraquí Saddam Hussein, en 2003, y el Guía Muammar el-Kadhafi, en 2011, así como numerosos consejeros del presidente sirio Bachar al-Assad razonaban de esa misma manera. Estimaban que Estados Unidos agredía sucesivamente a Afganistán e Irak, y posteriormente a Túnez, Egipto, Libia y Siria sólo para derrocar los regímenes que se resistían a su imperialismo y controlar los recursos energéticos del Medio Oriente ampliado, o Gran Medio Oriente. Son numerosos los autores antiimperialistas que aún mantienen ese análisis, tratando, por ejemplo, de explicar la guerra contra Siria con la interrupción del proyecto de gasoducto qatarí.

Pero los hechos han echado abajo ese razonamiento. El objetivo de Estados Unidos no era derrocar los gobiernos progresistas –en los casos de Libia y Siria–, ni robar el petróleo y el gas de la región sino destruir los Estados, hacer retroceder sus pueblos a los tiempos de la prehistoria, a la época en que «el hombre era el lobo del hombre».

Los derrocamientos sucesivos de Saddam Hussein y de Muammar el-Kadhafi no dieron paso al restablecimiento de la paz. Las guerras continuaron a pesar de la instalación de un gobierno de ocupación en Irak y, en otros países de la región, de regímenes que incluían a colaboradores del imperialismo completamente contrarios a la independencia nacional. Esas guerras prosiguen actualmente, demostrando que Washington y Londres no aspiraban simplemente a derrocar regímenes, ni a defender la democracia sino a aplastar a los pueblos. Esta es una constatación fundamental que modifica por completo nuestra comprensión del imperialismo contemporáneo.

Esa estrategia, radicalmente nueva, comenzó a ser impartida como enseñanza por Thomas P. M. Barnett desde el 11 de septiembre de 2001. Fue dada a conocer y se expuso públicamente en marzo de 2003 –o sea justo antes de la guerra contra Irak– en un artículo de la revista estadounidense Esquire, y posteriormente en el libro titulado The Pentagon’s New Map, pero parece tan cruel que nadie ha creído que pudiera llegar a aplicarse.

Para el imperialismo se trata de dividir el mundo en dos: una zona estable que goza de los beneficios del sistema y otra zona donde el caos alcanza proporciones tan espantosas que nadie piensa ya en resistir sino sólo en sobrevivir, zona donde las transnacionales pueden extraer las materias primas que necesitan sin rendir cuentas a nadie.

                            
Según este mapa, extraído de un Powerpoint que Thomas P. M. Barnett presentó en 2003 durante una conferencia impartida en el Pentágono, los Estados de todos los países incluidos en la zona rosada deben ser destruidos. Ese proyecto no tiene nada que ver con la lucha de clases en el plano nacional, ni con la explotación de los recursos naturales. Después de destruir el Medio Oriente ampliado, los estrategas estadounidenses se preparan para acabar con los Estados de los países del noroeste de Latinoamérica.

Desde el siglo XVII y la guerra civil británica, Occidente se desarrolló temiendo siempre el surgimiento del caos. Thomas Hobbes enseñó a los pueblos de Occidente a someterse a la «razón de Estado» con tal de evitar el tormento que sería el caos. La noción de caos volvió a aparecer con Leo Strauss, después de la Segunda Guerra Mundial. Ese filósofo, que formó personalmente a numerosas personalidades del Pentágono, pretendía establecer una nueva forma de poder sumiendo una parte del mundo en el infierno.

La experiencia del yihadismo en el Medio Oriente ampliado nos ha mostrado lo que es el caos.

Después de haber reaccionado ante los acontecimientos de Deraa –en marzo y abril de 2011– como se esperaba que lo hiciera, utilizando el ejército para enfrentar a los yihadistas de la mezquita al-Omari, el presidente Assad fue el primero en entender lo que estaba sucediendo. En vez de reforzar los poderes de los servicios de seguridad para enfrentar la agresión exterior, Assad puso en manos del pueblo los medios necesarios para defender el país.

Comenzó por levantar el estado de emergencia, disolvió los tribunales de excepción, liberó las comunicaciones vía internet y prohibió a las fuerzas armadas hacer uso de sus armas si con ello ponían en peligro las vidas de personas inocentes.

Esas decisiones, que parecían ir contra la lógica de los hechos, tuvieron importantes consecuencias. Por ejemplo, al ser atacados en la región de Banias, los soldados de un convoy militar, en vez de utilizar sus armas para defenderse, optaron por quedar mutilados bajo las bombas de los atacantes, e incluso morir, antes que disparar y correr el riesgo de herir a los pobladores que los veían dejarse masacrar sin intervenir para evitarlo.

Como tantos otros en aquel momento, yo mismo creí que Assad era un presidente débil con soldados demasiados leales y que Siria iba a ser destruida. Pero, 6 años más tarde, Bachar al-Assad y las fuerza armadas de la República Árabe Siria han ganado la apuesta. Al principio, sus soldados lucharon solos contra la agresión externa. Pero poco a poco cada ciudadano fue implicándose, cada uno desde su puesto, en la defensa del país. Y los que no pudieron o no quisieron resistir, optaron por el exilio. Es cierto que los sirios han sufrido mucho, pero Siria es el único país del mundo, desde la guerra de Vietnam, que ha logrado resistir la agresión militar externa hasta lograr que el imperialismo renunciara por cansancio.

En segundo lugar, ante la invasión del país por un sinnúmero de yihadistas provenientes de todos los países y poblaciones musulmanes, desde Marruecos hasta China, el presidente Assad decidió renunciar a la defensa de una parte del territorio nacional con tal de garantizar la posibilidad de salvar a su pueblo.

El Ejército Árabe Sirio se replegó en la «Siria útil», o sea en las ciudades, dejando a los agresores el campo y los desiertos. Mientras tanto el gobierno sirio velaba constantemente por el abastecimiento en alimentos de todas las regiones que controlaba. Contrariamente a lo que se cree en Occidente, el hambre ha afectado sólo las zonas bajo control de los yihadistas y algunas ciudades que se han visto bajo el asedio de esos elementos. Los «rebeldes extranjeros» –y esperamos que los lectores nos disculpen por lo que puede parecer un oxímoron–, con abundante abastecimiento garantizado por las asociaciones «humanitarias» occidentales, utilizaron su propio control sobre la distribución de alimentos para someter poblaciones enteras imponiéndoles un régimen de hambre.

El pueblo sirio comprobó por sí mismo que era el Estado sirio, la República Árabe Siria, quien le garantizaba alimentación y protección, no los yihadistas.

El tercer factor es que el presidente Assad explicó, en un discurso que pronunció el 12 de diciembre de 2012, de qué manera esperaba restablecer la unidad política de Siria. Resaltó específicamente la necesidad de redactar una nueva Constitución y de someterla a la aprobación del pueblo por mayoría calificada, para realizar después una elección democrática de la totalidad de los responsables de las instituciones, incluyendo –por supuesto– al presidente.

En aquel momento, los occidentales se burlaron de la decisión del presidente Assad de convocar a elecciones en medio de la guerra. Hoy en día, todos los diplomáticos implicados en la resolución del conflicto, incluyendo a los de la ONU, respaldan el plan Assad.

A pesar de que los comandos yihadistas circulaban por todo el país, incluyendo la capital, y asesinaban a los políticos hasta en sus casas y junto a sus familias, el presidente Assad estimuló a los miembros de la oposición interna a hacer uso de la palabra. Assad garantizó la seguridad del liberal Hassan el-Nouri y del marxista Maher el-Hajjar para aceptaran, al igual que él mismo, correr el riesgo de presentarse como candidatos en la elección presidencial de junio de 2014. A despecho del llamado al boicot que lanzaron la Hermandad Musulmana y los gobiernos occidentales, y desafiando el terror yihadista, a pesar de que millones de sirios habían salido del país, el 73,42% de los electores respondieron al llamado de las urnas.

Por otro lado, desde el principio mismo del conflicto, el presidente Assad creó un ministerio de Reconciliación Nacional, algo nunca visto en un país en guerra. Confió ese ministerio al presidente de un partido aliado, el PSNS, Alí Haidar, quien negoció y concluyó más de un millar de acuerdos de amnistía a favor de ciudadanos que habían tomado las armas contra la República, muchos de los cuales decidieron incluso convertirse en miembros del Ejercitó Árabe Sirio.

A lo largo de esta guerra, y a pesar de lo que afirman quienes lo acusan injustamente de haber generalizado la tortura, el presidente Assad no ha recurrido nunca a medidas coercitivas en contra de su propio pueblo. No ha instaurado ni siquiera un reclutamiento masivo o un servicio militar obligatorio. Todo joven tiene siempre la posibilidad de sustraerse a sus obligaciones militares y una serie de pasos administrativos permite a cualquier varón evitar el servicio militar si no desea defender su país con las armas en la mano. Sólo los exiliados que no han realizado esos trámites pueden verse en situación irregular en relación con esas leyes.

A lo largo de 6 años, el presidente Assad ha recurrido constantemente al respaldo de su pueblo, otorgándole responsabilidades, y ha hecho a la vez todo lo posible por alimentarlo y protegerlo. Y ha corrido siempre el riesgo de dar antes de recibir. Así se ha ganado la confianza de su pueblo y es por eso que hoy cuenta con su activo respaldo.

Las élites sudamericanas se equivocan al ver en la situación de hoy la simple continuación de la lucha de las pasadas décadas por una distribución más justa de la riqueza. La lucha principal ya no es entre la mayoría del pueblo y una pequeña clase de privilegiados. La opción que se planteó a los pueblos del Gran Medio Oriente, y a la que pronto tendrán que responder también los sudamericanos, no es otra que defender la Patria o morir.

Los hechos así lo demuestran. El imperialismo contemporáneo ya no tiene como prioridad apoderarse de los recursos naturales. Hoy domina el mundo y lo saquea sin escrúpulos. Ahora apunta a aplastar a los pueblos y destruir las sociedades de las regiones cuyos recursos ya explota hoy en día.

En esta nueva época de violencia, sólo la estrategia de Assad permite mantenerse en pie y preservar la libertad.

      

[1] Algo similar sucedió ya, en 1962, cuando Washington montó en la OEA una farsa diplomática contra el joven Gobierno Revolucionario de Cuba. La Cuba revolucionaria se retiró entonces de la OEA y ha rechazado varias veces reincorporarse a esa organización, que el entonces ministro cubano de Exteriores Raúl Roa calificó de «ministerio de colonias de Estados Unidos». Nota de la Red Voltaire.

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Se incrementa el número de jóvenes israelíes que rehúsan servir en el Ejército

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: Terc3ra

 

La prensa israelí confirma el constante aumento del número de jóvenes israelíes que “se niegan a unirse al Ejército”, lo cual no deja de preocupar al establishment militar israelí.

 

La prensa israelí confirma el constante aumento del número de jóvenes israelíes que “se niegan a unirse al Ejército”, lo cual no deja de preocupar al establishment militar israelí.

Mientras Israel afirma que no dudará en atacar Gaza y se opone con todo su poder a la idea de una tregua generalizada en Siria, los informes hablan de un rechazo masivo a servir en el Ejército israelí. El diario libanés Al Akhbar citó a la prensa israelí que constata un aumento constante en el número de jóvenes israelíes que se niegan a unirse al Ejército, lo cual preocupa mucho al aparato militar.

“Por tercer año consecutivo, el número de reclutas destinados a servir en unidades de combate está disminuyendo en beneficio de las unidades de inteligencia y de la ciberguerra”, escribe el periódico.

El diario Israel Hayom se hizo eco de las preocupaciones de los generales israelíes al ver “a los jóvenes que huyen de la guerra y se niegan a participar en unidades de élite como Golani”.

El documento afirma que “los reclutas se pelean por los puestos en las unidades de guardia de fronteras y las unidades responsables de la seguridad interna”.

A esto hay que sumar el amplio número de jóvenes que emigran al extranjero para buscar mejores oportunidades de empleo y evitar servir en el Ejército.

Para contrarrestar este fenómeno, el Ejército israelí tiene la intención de desarrollar un plan en colaboración con el Departamento de Seguridad y el Ministerio de Educación ¡para promover la guerra!

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La mayor central obrera norteamericana abandona el consejo empresarial de Donald Trump

20/08/2017 by Vitalio Deja un comentario

Fuente: InfoLibre

 

  • El presidente de la organización, Richard L. Trumka, indica que no puede “sentarse en un consejo para un presidente que tolera el fascismo y el terrorismo doméstico”
  • Ya son ocho los presidentes y consjeros delegados que abandonaron el consejo de Trump tras su reacción a lo ocurrido en Charlottesville

Donald Trump durante su intervención en un acto en Nueva York.

La Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), la mayor central obrera de Estados Unidos, anunció este miércoles que abandona el consejo de empresarios creado por Donald Trump como gesto de repulsa hacia la ambigua respuesta del presidente estadounidense al asesinato de la manifestante antifascista Heather Heyer por un presunto neonazi y supremacista blanco el pasado fin de semana en Charlestonville (Virginia), según informó Europa Press.

“No puedo sentarme en un consejo para un presidente que tolera el fascismo y el terrorismo doméstico. Los comentarios formulados hoy por el presidente han borrado sus forzados comentarios de ayer contra los neonazis y el Ku Klux Klan”, hizo saber a través de un comunicado el presidente de la AFL-CIO, Richard L. Trumka, al frente de una central con más de 12 millones de afiliados.

“Debo dimitir, por tanto, de parte de todos los trabajadores americanos, quienes rechazan toda idea que pueda legitimar a esos grupos fascistas”, añadió.
Trumka además criticó duramente la utilidad de un consejo “que jamás fue un instrumento efectivo para aplicar una política real hacia las familias trabajadoras“.

“Se ha convertido”, manifestó, “en otra promesa rota en el historial del presidente, cuyos actos, desde la creación de consejos huecos hasta la imposición de malas políticas, hasta el abrazo al fascismo, no han hecho más que fallar constantemente a los trabajadores”.
Con Trumka ya son ocho los presidentes y consejerosdelegados que abandonaron el consejo de Trump en protesta por su labor como presidente estadounidense. Previamente lo habían hecho Elon Musk (Tesla), Klaus Keinfeld (Arconic), Brian Kraznich (Intel), Mark Fields (Ford), Ken Frazier (Merck), Mario Longhi (U.S. Steel) y Kevin Planck (Under Armour).

Publicado en: Global

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Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

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