• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • Twitter
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Rebelión

La fortaleza del Gobierno Bolivariano

25/07/2011 by maestro Deja un comentario

…comunicación a través de su misma voz, pudimos apreciar la robustez del Gobierno Bolivariano en el contexto de las instituciones del Estado. No cabe duda que el liderazgo de Hugo Chávez Frías se puso aún más de manifiesto cuando los diversos Ministerios del Poder Popular siguieron obrando en defensa no solo de lo consolidado o los planes en marcha, sino corrigiendo aquello, en lo cual se han cometido errores.

 

La circunstancia de la cárcel de El Rodeo atendida pacífica, respetuosa y legalmente por el Ministerio del Interior y Justicia; el acompañamiento del Poder Ciudadano por parte de la Defensoría del Pueblo en la resolución de este conflicto y la atención permanente y paralela a las víctimas por estafas inmobiliarias, compras a futuro de vehículos automotores; el desmontaje constante por parte de Ministerio de Información de las matrices de comunicación proferidas por los medios de alevosos de desinformación privados a través del Sistema nacional de Medios Públicos; la discusión de leyes trascendentales como la de Comunicación Popular, Alternativa y Comunitaria en la Asamblea Nacional; la conciencia institucional y patriota por parte de la Fuerza Armada Bolivariana; la actitud y comportamiento cívico y democrático del Pueblo Venezolano y un sin fin de situaciones, hacen constar que las bases sobre las cuales está montado el Gobierno Bolivariano son sólidas porque las ha ido construyendo.

 

Lejos de todo simbolismo o abstracción fatua, estas interpretaciones o lecturas son pertinentes. Nos obligan a entender que en la complejidad de gobernar, el liderazgo se ejerce aún en ausencia del líder y el respeto a las instituciones del Estado se pone de manifiesto. Es la madurez expresa de una nueva sociedad en vías de crecimiento y fortalecimiento, con carencias y falencias, pero redimensionando su condición humana para comprender y armonizar con el entorno.

 

Es en cierta forma, la reiteración reciente del Presidente Chávez de su necesidad de delegar, de llevar sobre sus hombros la carga que le toca, la de las grandes ideas y decisiones que enrumben el barco a puerto seguro, deslastrándose de aquello que no le es inherente o que a fin de cuentas pertenece a otras instancias. No por ello, dejará de observarlos e intervenir cuando sea preciso. Aquí, el concepto de “hiper-liderazgo” es entendido y no demonizado por los intolerantes de la crítica necesaria, para enmendar errores, que sumados en perspectiva, podrían conllevar a fracasos estruendosos e irreversibles.

 

En ese sentido, los ministros, gobernadores y alcaldes bolivarianos deberán optimizar sus trabajos y engranar con el pueblo. Estos dos últimos, deberán mostrar más compromiso y eficiencia con su personal y ganas disponibles en esas regiones y municipios, donde cabalga la ineficiencia, donde los problemas minúsculos no se resuelven (llámense falta de agua, energía eléctrica, desempleo, inseguridad, ausencia de viviendas, aceras y asfaltado en las vías públicas); deberán evitar los deslices antirrevolucionarios cuasi-involuntarios, producto de su ignorancia como por ejemplo, la no celebración histórica de los Doscientos Años de Nuestra Independencia en las provincias, las cuales se concentraron en Caracas; como por ejemplo, la falta de apoyo a las actividades culturales permanentes, para fortalecer la identidad y la soberanía en escuelas básicas, liceos, universidades, plazas y espacios comunitarios. La fortaleza del Gobierno Bolivariano deberá basarse aún más en la sintonía con el Pueblo activo, en gestiones verdaderamente revolucionarias, creativas, propositivas, inclusivas y muy concientes del papel histórico que la época nos ha delegado como Pueblo y como Nación.

[email protected]

Publicado en: Venezuela Etiquetado como: Israel Colina, Rebelión

La Question. El oficio más antiguo del mundo: la tortura

01/11/2010 by maestro Deja un comentario

La diferencia atañe más bien a esa otra, de orden económico, que distingue entre “jugar” y “trabajar”. El niño que tortura a una rana lo hace de manera desinteresada, llevado de una crueldad alegre y pura, sin reconocer en el cuerpo sufriente otra voluntad que la de acoplarse a su sacudida de placer. El soldado o el policía que torturan a un prisionero están “trabajando” y, si ponen por eso “fuera del mundo” la humanidad de la víctima, se aplican sobre su cuerpo como sobre un objeto -una caja fuerte cerrada o un mejillón tenaz- que contiene un tesoro y que se opone a entregarlo. El esfuerzo disciplinado del torturador tiene un propósito y encuentra una resistencia, y esta combinación -finalidad y obstáculo- genera una lógica propiamente productiva mucho más atroz que la crueldad. Hay torturadores sádicos, es verdad, que disfrutan del sufrimiento de sus víctimas, pero en general los verdugos se vanaglorian más bien de su ingenio para “resolver problemas” y de la eficacia de los recursos que, meticulosamente sudorosos, van improvisando a la medida de las resistencias -e incluso son capaces de admirar, como el constructor de maquetas o el matemático descifrador de ecuaciones, un “objeto difícil”.

Mitad cirujano, mitad obrero fordista, el torturador “trabaja”. “Vayamos a la habitación de al lado, hay luz; estaremos mejor para trabajar”. “Ah, es el cliente”. “Desnúdese”. “Túmbese”. “Y ahora, ¿qué le vamos a hacer?”. “Lo vamos a chamuscar”. “No hace falta la mordaza; estamos en el tercer sótano”. “Con todo, es desagradable”. “No me gusta, no es higiénico”. “Volvemos ahora, déjale los cables puestos”. Y como también tienen derecho a su hora de reposo -el café o el bocadillo-, cuando ya no pueden más, justificadamente fatigados, se “sientan alrededor sobre los macutos” y “vacían botellas de cerveza”. Trabajar cansa; torturar da hambre y sed. Degradarse produce estrés.

Es Henry Alleg, comunista, director entre 1950 y 1955 del periódico Alger Republicain , el que cuenta la historia. Detenido el 12 de junio de 1957 por miembros de la décima división de paracaidistas, permaneció secuestrado y torturado -golpeado, electrocutado, quemado, asfixiado y resucitado sin descanso- durante un mes en el Bihar, en la periferia de Argel. Alleg no habló y además tuvo suerte. Eran los años en que Francia intensificaba su guerra sucia contra los independentistas argelinos y muchos de sus amigos habían desaparecido en el abismo del terror colonial, algunos de ellos sometidos a la ingeniosa receta “gambas-Bigeard”, por el nombre del oficial que la inventó: con los pies atados a una piedra o atrapados en un bloque de cemento, los condenados eran arrojados al mar desde un helicóptero. La relativa notoriedad de Alleg, unida a la campaña iniciada por su mujer y sostenida por el PCF, salvó la vida al periodista, quien fue conducido en julio al campo de concentración de Lodi y finalmente, a finales de agosto, a una prisión civil de Argel. Allí, a instancias de sus camaradas, escribió y sacó pedazo a pedazo durante tres meses La question, el relato sobrio, modesto, aterrador, de sus torturas y su resistencia. Publicado en febrero de 1958 y requisado enseguida por el gobierno francés, el libro circuló clandestinamente, contribuyendo de manera decisiva a sacudir la conciencia de la metrópolis, blindada hasta entonces en esa cómoda “neurosis”, como la calificó Sartre, mediante la que los ciudadanos de Francia se negaban a ver los crímenes cometidos en nombre de la “democracia” y la lucha contra el “terrorismo”.

La cuestión – la question – es el “interrogatorio” al que eran sometidas las personas decentes, argelinas o francesas, en las cárceles del terror colonial, pero es también la cuestión más general de la tortura como procedimiento estandarizado -”impersonal como la nieve”, diría Pessoa- de los regímenes despóticos; y la cuestión más general aún del colonialismo mismo; y la cuestión más general todavía de un “sistema” de injusticia estructural que genera humillados y muertos y -del otro lado- la ilusión cobardica e interesada de que, en palabras de Brecht, “se puede estar al mismo tiempo contra la tortura y a favor del capitalismo”. No se puede. No se puede estar a favor del capitalismo, del colonialismo, de la “guerra humanitaria”, y escandalizarse luego ante las revelaciones de Alleg (o de Wikileaks). Lo que siempre se ha sabido no es malo porque se diga ahora sino porque ha ocurrido siempre y porque no hemos hecho nunca nada por evitarlo.

Es la tortura, y no la prostitución, el oficio más antiguo del mundo; y también el más moderno. Alleg está hablando de Francia (¡la Francia de las Luces!) y no de Hitler o Videla, pero podría estar hablando también del Iraq o el Afganistán ocupados, del Guantánamo infernal, de las cárceles de la CIA o -por qué no- de las comisarías españolas, donde la tortura es utilizada de manera regular -y denunciada regularmente por organismos internacionales- sin que políticos, periodistas o consumidores, todos ya neuróticos, hagan otra cosa que ignorar o denostar al mensajero: 59 minutos de cada hora tenemos los ojos cerrados y sólo los abrimos, al chasquido del hipnotizador, el minuto de mirar a Cuba o de recordar el Holocausto o de actualizar los crímenes de Stalin.

La tortura es, sigue siendo, el tema del día. Rescatado por Eva Forest antes de morir y publicado ahora, dos años después, por la editorial Hiru, este libro tiene la dolorosa actualidad de la injusticia todavía vigente contra la que se rebeló Alleg y de los instrumentos, procedimientos y recursos mentales que se aplicaron sobre su cuerpo. La tortura no es un juego sino un “trabajo”; y el trabajo más antiguo del mundo, el más sórdido y degradante, el trabajo que ningún congénere humano puede justificar o trivializar. No hay un uso “legítimo” de la tortura como no puede haberlo del genocidio o la necrofilia. Se puede y se debe discutir sobre la necesidad de la “lucha armada revolucionaria”, pero no puede haber una picana eléctrica “revolucionaria” ni tampoco, claro está, “democrática”. Así lo expresa Alfonso Sastre, con redonda contundencia, en el magnífico prólogo que introduce esta edición: “Mientras que la violencia guerrera es indeseable en cualquier caso pero “no es lo mismo” y un guerrillero revolucionario no sólo “no es lo mismo” sino que es “lo contrario” que un sicario al servicio de la explotación capitalista, la práctica de torturas es tan repulsiva en uno como en otro caso: tanto si se produce en las filas de los opresores como si se da en la de los oprimidos. Ella es odiosa en cualquier caso y de cualquier manera, y quienes la practican se convierten, ipso facto , en pura mierda, hablando mal y pronto”. Pura mierda son, sí, todos los que, en Iraq, en Afganistán, en Palestina, en Egipto, en el País Vasco, en cualquier rincón del mundo, practican, justifican, trivializan o niegan las torturas.

Pero La Question se ocupa de otros “temas del día”. Los editores han tenido el acierto de añadir a este edición una larga entrevista que Henri Alleg concedió en agosto de 2001 -¡apenas un mes antes del 11-S!- al periodista Gilles Martin. En ella no sólo se repasa la historia de la redacción del texto (y de la aventura colonial francesa en Argelia) sino que se abordan cuestiones que nos interpelan directamente a todos en este trance de la lucha contra el capitalismo: el papel de los intelectuales (la diferencia, digamos, entre Sartre y Camus), la recuperación de la memoria (que no puede dejarse en manos de los historiadores, como querrían nuestros dirigentes, si se quiere acometer una verdadera obra de reparación), la colusión orgánica entre nazismo y colonialismo europeo (mientras se nos habla de la conspiración roji-parda o pardi-roja) y la muy política cuestión de la “naturaleza humana” y su “inclinación al mal”, sobre la que no puedo dejar de reproducir esta larga cita del propio Alleg: “Lo que transforma al ángel en demonio y al “valiente soldado raso” en torturador no es el mal latente en cada uno y despertado bruscamente, sino el condicionamiento moral y político en el marco del sistema colonial y de la guerra que pervierte todos los valores y legitima el crimen en nombre de la “defensa de la civilización”, de la lucha contra el comunismo y de un “patriotismo” desviado. Apelar a los buenos sentimientos, invitar a los torturadores a “arrepentirse” individualmente y a volverse “mejores” no impedirá de ningún modo que en condiciones similares aquellos que se encarguen de defender los intereses de los explotadores recurran a los mismos métodos. No creo que unas lecciones de ética individual como las que dispensa la Iglesia católica desde hace cerca de dos mil años puedan modificar de manera fundamental los comportamientos perversos y en cierto modo institucionalizados por el mundo en que vivimos. Lo que se debe cuestionar para cambiar los comportamientos es, por supuesto, este mismo sistema”.

Un clásico, decía Chesterton, es un libro que vuelve; un libro, digamos, actualizado por un acontecimiento presente. Lo que se debe cuestionar -la cuestión- es el orden que actualiza todos los días La Question, convirtiendo la obra, hoy más que nunca, en una denuncia de emergencia y en un manual de resistencia. Si fuese un libro de historia sería ya indispensable; pero es una obra de intervención y de interpelación destinada a los más jóvenes y a los más olvidadizos. Lo que ocurrió sigue ocurriendo y desde hace diez años en un formato cada vez más antiguo. La realidad ha vuelto, no deja de volver. La realidad es un clásico que habrá que transformar, entre todos, en un mal folletín de época, en un viejo recuerdo polvoriento de crímenes y resistencia, de canallas y héroes. Pero ahora La Question -la cuestión- es también nuestra cuestión, tal y como el propio Alleg, dos meses antes de la invasión de Afganistán, dos años antes de la de Iraq, nueve años antes de las revelaciones de wikileaks, recordaba al final de su entrevista con Martin: “Bajo otras formas, “globalizadas”, quienes detentan el poder imperial siguen siendo los verdaderos amos del juego para precipitar al mundo a nuevos desastres si llegado el caso no nos ponemos en guardia. Sabrán mentir una vez más invocando falsamente grandes ideales y la defensa de la “civilización”, de la “democracia”, de la “libertad”. También como ayer no dudarán en soltar a sus nuevos Aussaresses* contra los pueblos y usarán los mismos métodos si pueden”.

En ésas estamos una vez más. Así fue y así será si entre todos no lo impedimos.

NOTA

* Símbolo del terror colonial, el general Aussaresses fue el jefe de los servicios franceses de inteligencia en Argelia durante la guerra de independencia (1954-1961), responsable confeso y orgulloso de la tortura, ejecución y desaparición de centenares de militantes y partidarios del FLN.

Publicado en: Cultural Etiquetado como: Rebelión, Santiago Alba Rico

Alimentos, no tropas: fin de la ocupación militar estadounidense

20/01/2010 by maestro Deja un comentario

Según las noticias recibidas, el Pentágono tiene el control absoluto del aeropuerto de Puerto Príncipe y es responsable del control de todo el tráfico aéreo. Cada vez hay más informaciones de que las organizaciones de ayuda han acusado al ejército estadounidense de “Centrar sus esfuerzos en instalar sus tropas y sacar a sus ciudadanos” [1].

Bajo el pretexto de detener el supuesto saqueo, Estados Unidos ha obligado al gobierno del presidente René Preval a aprobar medidas de urgencia para delegar el control de la seguridad en el Pentágono.

La presencia militar estadounidense ha aumentado desde los 3.500 soldados de la 82º División aérea y los 2.200 marines hasta un número estimado en 10.000 tropas. Resulta indignante que el pueblo haitiano se vea obligado a soportar condiciones aún más duras para que Estados Unidos pueda expandir su ocupación militar.

Según Jarry Emmanuel, responsable de la logística aérea de la Organización World Food, ” […] Hay un tráfico diario de 200 vuelos, lo que supone una cantidad increíble para un país como Haití, pero la mayoría de esos vuelos son del ejército estadounidense. Su prioridad es controlar el país, la nuestra alimentarlo.”

El 16 de enero se le denegó el permiso para aterrizar a un avión de Médicos sin Fronteras, que llevaba material médico. Después de que los vuelos de Cruz Roja fueran sistemáticamente desviados, la organización prefirió intentar entrar con camiones a través de la República Dominicana. Los periódicos han informado de que Francia, Brasil e Italia, junto con las mayores organizaciones de ayuda, estaban tan preocupados por el desvío de sus barcos que han presentado quejas formales. Los vuelos argentinos, peruanos y mexicanos que transportaban equipos humanos y material de ayuda fueron igualmente obligaron a regresar. Asimismo, se ha negado el aterrizaje a la Misión de ayuda de urgencia de la comunidad caribeña, Caricom.

Alain Joyandet, secretario de Estado para la cooperación del gobierno francés, declaró a los periodistas que había presentado una queja contra Estados Unidos por la toma del aeropuerto de Puerto Príncipe: “He presentado una protesta oficial contra Estados Unidos en la embajada estadounidense”, afirmó en el aeropuerto haitiano, después de que un avión francés, que portaba material médico, fuera obligado a regresar [2]. Después de que fueran rechazados dos aviones de ayuda franceses, Didier Le Bret, embajador francés en Haití, afirmó que el aeropuerto de Puerto Príncipe se ha convertido “[…] no en un aeropuerto para la comunidad internacional, sino en un anexo de Washington.” [3].

El 17 de enero, Hugo Chávez, presidente de Venezuela, afirmó que Estados Unidos está utilizando el terremoto de Haití como pretexto para ocupar el devastado país y ofreció enviar gasóleo. Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, declaró que Estados Unidos se ha aprovechado del terremoto en Haití para desplegar sus tropas en el país.

Todo el mundo repite que Haití es el país más pobre y menos desarrollado del hemisferio, y es cierto, pero es debido a que el país ha sido ocupado una y otra vez por las fuerzas militares estadounidenses, motivo por el cual este despliegue de tropas estadounidenses en Haití resulta tan vejatorio. Éste, al igual que los producidos en el pasado, no ayudará a Haití.

Desde 1804, cuando se produjo con éxito la primera revolución de esclavos en la historia contra los colonialistas franceses, hasta la actualidad, Washington ha impuesto continuamente sanciones, pagos de la deuda e intervenciones militares en un intento de acabar con la independencia haitiana. Estados Unidos ocupó el país desde 1915 hasta 1934 y en los últimos 20 años, ahora lo hace otra vez.

En 2004, el presidente Jean-Bertrand Aristide, un presidente democráticamente elegido por el 90 por ciento de la población, fue derrocado en un golpe de estado planificado por Washington y apoyado por las tropas de Francia y Canadá. Hoy Estados Unidos impide el regreso del presidente Aristide a Haití desde Sudáfrica, donde está exiliado. Estados Unidos ha ocupado Haití bajo mando de Naciones Unidas. Seis años de ocupación de Naciones Unidas no ha hecho nada para desarrollar Haití o para mejorar su infraestructura. Por el contrario, ha provocado mayor pobreza y hambre junto con una deuda insostenible.

Es un momento importante para hacer frente a todas las formas de ocupación militar estadounidense de Haití. El movimiento de los pueblos debe exigir que el aeropuerto de Haití se utilice para los vuelos que llevan ayuda médica de urgencia, comida y agua, no tropas de Estados Unidos.

Tu mensaje a los dirigentes estadounidenses, a los medios de comunicación internacionales y a los responsables de Naciones Unidas es un paso importante para apelar a la ayuda internacional y mostrar al mundo la oposición internacional a la continuada ocupación estadounidense de Haití.

Envía un mensaje al presidente Obama, a los ex presidentes Clinton y Bush: “El pueblo de Haití necesita alimentos, agua y ayuda médica, no una ocupación militar”.

Firma la petición en http://iacenter.org/haitipetition/

Notas:

1.- New York Times, 17 de enero de 2010.

2.- AFP, 17 de enero de 2010.

3.- The Guardian, 17 de enero de 2010

Fuente: http://www.iacenter.org/haiti/haiti-011910/

*Paloma Valverde es miembro de la Campaña Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq (CEOSI, www.iraqsolidaridad.org)

 

Publicado en: Invitados Etiquetado como: no tropas: fin de la ocupación militar estadounidense, Rebelión

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

Manu Chao – Clandestino (Full Album)

https://youtu.be/DOs5lmxDo74?si=yuHyqvCMGtTjtSKC

Ontiveros

ARABIA PREPARA MASIVA INV∆SIÓN EN Y£MEN. 1RÁN ANUNCIA NUEVAS SORPRESAS PARA ADV£RSARIOS

[Ensayo] El último andén: Cuerpos, mercancía y pacto roto

A 130 años del nacimiento de Gerardo Diego

Spam bloqueado

283.635 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.